http://netlog.com/AgathosL. Javier FernándezFernándezL. JavierAgathoshttp://es.netlogstatic.com/p/tt/000/079/79239.jpgEspañaCastilla y León Página de perfil de Agathos

Agathos

Confianza hombre - 37 años, León, España


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Blog 76

Un fondo inquietante, taciturno y crepuscular sirve de preambulo, de recibidor, no solo a vosotros, mis potenciales huéspedes momentaneos, sino también a ti, que te dejas la piel a cachos por aquí.
Ponte cómodo y disfruta del paisaje.


  • Acojonao

    Lo hago siempre, salto de un perfil a otro cuando miro los comentarios de un blog. Supongo que muchos lo hacemos así, ves un texto o una respuesta interesante y te pica la curiosidad de saber un poco más de la persona que lo hizo. En mi caso, cuando el perfil tiene mensajes en su blog, me paro a leerlos. Muchos de los que me leeis y me conoceis por aquí ya lo habeis experimentado: comienzo por el blog más antiguo y leo con tranquilidad el resto. Si el texto lo merece, dejo un comentario. De tal forma que al final hay personas que, sin conocerme de nada, amanecen con una sarta de mensajes, tantos como blogs interesantes haya visto. Es una forma práctica y completa de conocer a las personas...

    Anoche fué lo que hice, entré en un perfil de un chaval de 24 años que tenía gustos curiosos (góticos y esas cosas) y un ansia por desentrañar secretos sobre las relaciones sociales que me llamó la atención. Es un tal Van Psyco, o algo así, estuve un buen rato mirando y leyendo su blog, comentando lo que pude, apostillando, dando mi punto de vista, completando, vamos lo de siempre.

    El caso es que debí ser poco delicado o debió de asustase mucho el pobre porque esta mañana me había bloqueado el acceso a su cuenta. Quizá hubo algo que le molestó (no lo creo, sabéis que suelo ser bastante respetuoso) o quizá no estaba preparado para algunos conceptos. Pobrín.

    Al principio me molestó, la verdad. No había hecho nada malo y la actitud me resultaba pueril e incomprensible. Luego he reflexionado y he llegado a la conclusión de que quien más pierde en este intercambio de información es él. Yo he sacado, aprendido, absorbido todo aquello que él ponía a disposición de todo el mundo, lo que podía enseñarme lo recibí de buen grado y con la mente abierta. El se pierde aquello que, por poco que sea, pueda aprender de mi. Cuando se le pase el miedo que vuelva...

    Acojonao

  • El enemigo generoso

    He visitado algunos blogs y he comprobado que suele ser común colocar textos literarios de autores conocidos. Aunque no suele ser habitual en mi, voy a acoplarme a esta moda y dejaros un texto que encontré un un libro de Borges que me impactó, aunque no es de él, sino es una referencia histórica que hizo otro autor (Gering).
    Alla va.

    El enemigo generoso

    Magnus Barfod, en el año 1102, emprendió la conquista general de los reinos de Irlanda; se dice que la víspera de su muerte recibió este saludo de Muirchertach, rey de Dublin:

    Que en tus ejércitos militen el oro y la tempestad, Magnus Barfod.
    Que mañana, en los campos de mi reino, sea feliz tu batalla.
    Que tus manos de rey tejan terribles la tela de la espada.
    Que sean alimento del cisne rojo los que se oponen a tu espada.
    Que te sacien de gloria tus muchos dioses, que te sacien de sangre.
    Que seas victorioso en la aurora, rey que pisas a Irlanda.
    Que de tus muchos días ninguno brille como el día de mañana.
    Porque ese día será el último. Te lo juro, rey Magnus.
    Porque antes que se borre su luz, te venceré y te borraré, Magnus Barfod.

    Es brutal, colegas

  • Esta canción dice mucho

    La descubrí anoche y me dejó patidifuso, impresionado. la mezcla entre la realidad más cotidiana, la familia comiendo juntos y los comentarios intrascendentes y la intensa tragedia que se esconde y que va haciéndose patente estrofa tras estrofa...
    Me quedó un nudo en la garganta. Os dejo la letra y el enlace a youtube y os recomendaría que os tomarais un tiempo y un diccionario para traducirla, merece la pena.

    Ode to Billy Joe - Bobby Gentry

    It was the third of June, another sleepy, dusty Delta day
    I was out choppin' cotton and my brother was balin' hay
    And at dinner time we stopped and walked back to the house to eat
    And Mama hollered out the back door "y'all remember to wipe your feet"
    And then she said "I got some news this mornin' from Choctaw Ridge"
    "Today Billy Joe MacAllister jumped off the Tallahatchie Bridge"

    And Papa said to Mama as he passed around the blackeyed peas
    "Well, Billy Joe never had a lick of sense, pass the biscuits, please"
    "There's five more acres in the lower forty I've got to plow"
    And Mama said it was shame about Billy Joe, anyhow
    Seems like nothin' ever comes to no good up on Choctaw Ridge
    And now Billy Joe MacAllister's jumped off the Tallahatchie Bridge

    And Brother said he recollected when he and Tom and Billie Joe
    Put a frog down my back at the Carroll County picture show
    And wasn't I talkin' to him after church last Sunday night?
    "I'll have another piece of apple pie, you know it don't seem right"
    "I saw him at the sawmill yesterday on Choctaw Ridge"
    "And now you tell me Billie Joe's jumped off the Tallahatchie Bridge"

    And Mama said to me "Child, what's happened to your appetite?"
    "I've been cookin' all morning and you haven't touched a single bite"
    "That nice young preacher, Brother Taylor, dropped by today"
    "Said he'd be pleased to have dinner on Sunday, oh, by the way"
    "He said he saw a girl that looked a lot like you up on Choctaw Ridge"
    "And she and Billy Joe was throwing somethin' off the Tallahatchie Bridge"

    A year has come 'n' gone since we heard the news 'bout Billy Joe
    And Brother married Becky Thompson, they bought a store in Tupelo
    There was a virus going 'round, Papa caught it and he died last Spring
    And now Mama doesn't seem to wanna do much of anything
    And me, I spend a lot of time pickin' flowers up on Choctaw Ridge

    And drop them into the muddy water off the Tallahatchie Bridge

    http://www.youtube.com/watch?v=CZt5Q-u4crc

    Joder con el puente Tallahatchie....

  • Destrozo

    ¿Cuándo me atrapaste
    puta vieja, escollo de mil noches,
    repugnante escuela de suicidios vanos,
    enemiga del dinero ganado honradamente,
    y prima hermana de la mierda, de esa mierda
    que embadurna el interior de las paredes
    de la imaginación de los incautos
    y de la última esperanza de los mediocres, zorra
    que copula con viejos libertinos, con fatuos
    millonarios mientras sonríe con arrebatado
    amor y virginal expresión a jóvenes
    dispuestos a quitarse la vida
    en el primer desengaño que la vida les arranque?
    ¿Cuándo inoculaste los huevos de parásito
    entre mis neuronas, entre los descorazonados
    rincones de mi personalidad, ocultos para que solamente
    eclosionaran en aquellos momentos
    que que bajo la guardia, en que el orden, limpio
    claro, diáfano y puro, virgen bella que ataviada en gasas, amenaza con
    colocar cada pedazo de mi vida
    en su sitio en la estantería, y encontrarle estanterías
    a cada uno de ellos, se distrae mirando una mariposa,
    o leyendo un pasaje de la guía
    telefónica?
    ¿Porqué insistes en joderme los oídos con tus cánticos
    de sirena, con tus slogans cuidadosos y desenfrenados? ¿Porqué
    continúas golpeando con tus riñones, aferrada a mi cabeza, culeando repetidamente mi pabellón auditivo y tratando de alcanzar
    con tu verga de palabras, con tus huevos de miseria, ese apetitoso orgasmo de
    llanto, de congoja y de
    inseguridad?

  • Diana

    Hoy también toca autobombo. Hoy también dejaré a un lado las ficciones, los relatos, las diatribas, el sarcasmo... incluso aparcaré momentaneamente a Jimmy, a Dylan y a esas incomprensibles parrafadas masturbatorias con las que de vez en cuando me hago a la idea de que desnudo mi alma desorientando a los lectores. Hoy mi noticia no soy yo, pero es mía. Hoy le presto mi teclado a quien chilla rasgando su nuevo aire, recien estrenado en una habitación de hospital. Y digo "Hoy" aunque su día era ayer, ya que no he pasado por casa hasta esta mañana.

    (periodista)
    A las cinco menos cuarto de la mañana de ayer, día de san Juan, 24 de Junio de 2007, mi mujer Raquel daba a luz a mi segunda hija Diana, en el Hospital de León. La niña pesó 3 kilos 240 gramos y midió 51 centímetros. Nació sana y en un parto rápido y sin complicaciones. Su hermana Laura se mostró especialemte ilusionada con ella y, a pesar de sus cuatro años largos, quiso darle sus cariños y mimos en cuanto la vió. Abuelos, tíos y demás familiares han ido desfilando por la habitación 003 del área de Tocología del Hospital leonés para felicitarnos a su madre y a mi, que procuré ayudar en todo momento a superar las molestias del post parto. Previsiblemente le darán el alta mañana martes 26.

    (padre)
    Medía con pasos la pequeña distancia ante la puerta de los paritorios. Impaciencia contenida, como veterano ante otros padres primerizos pero con una procesión interior desbordada. Máxime cuando podía distinguir claramente los aullidos de dolor de Raquel al otro lado de las puertas metálicas (Luego supe que no era dolor, sino esfuerzo y que las tres cuertas partes de mis temores, de mis horribles imágenes mentales, de la casquería, de la ansiedad, eran completamente infundadas) y eran aullidos que me rajaban como lascas, envenenados con literatura, ya que sólo a mi se me ocurre llevar "Tiempo de Silencio" de Martín Santos y leer (coincidencia, casualidad...) el fragmento en el que describe magistral y detalladamente la muerte de una joven desangrada en una chabola por un aborto mal practicado.
    Se abren las puertas y unas gafas con celador me invitan a rebozarme en ropas azules, gorro de baño y calzas para los zapatos. Atropelladamente me los voy poniendo mientras mis pies y mi voluntad se sienten atraídos por el punto origen de los gritos de Raquel, el paritorio estaba a la vuelta de un recodo. Corro lo que mi humanidad rebosante me permite y llego en el mismo momento en que la cabeza de Diana, una flor sanguinolienta y arrugada, germina, crece y erupta vertiginosamente del interior de mi Cielo.
    ¡Es tan bella! . Es arrugada como todos los recién nacidos, feucha y gritona, se mueve de forma espasmódica con los ojillos semicerrados, tiene cara de chupar limones pero... ¡es tan ...bella!. La corona unos hilillos sangrientos procedentes de una ligera episiotomía involuntaria, único percance reseñable del alumbramiento y yo juego (¿qué se puede hacer si no jugar...? ) a limpiarle la carita con una gasa y a asirla de los carnosos ganchos mullidos que tiene por dedos. Tras lavarla, pesarla y medirla, la enfermera me hace el honor se sostenerla en brazos por unos instantes y la carga es leve pero pesada de responsabilidad y de miedo por lo fragil. No sonrie, la hago sonreir en mi cabeza, mientras imagino que dice "Hola Papi, ¿que te parezco?".

    (escribiente)
    "Eres el trozo de cielo que me quedaba por ver, eres otra de mis caras, eres otro de mis sueños, eres Diana, y me has cazado ya desde tu primer mohin. Te quiero"

  • Killing in the name of

    Mira que llevo años, (una vida, prácticamente) mirando dentro de esta maldita cebolla que, como todas, es la personalidad, el yo, el disfraz. Cada día me sorprendo a mi mismo con otro aspecto, con otro doblez, con un vericueto que no por imaginado (siempre se imaginan antes las cosas) es menos sorprendente. Esta noche me ha dado tambien por hurgar un poco más. Como siempre aunque tirando pellizcos a ver si reacciono. Pero creo que he dado con algo, que casi se me escapa. Una hebra de pensamiento que podría llevarme si no se difumina como otras en otra capa de caracterización, en otro (de ta/ontos) principio de algo nuevo. Quizá sea tan bueno como otras hebras que he encontrado en otras ocasiones y que he pospuesto en busca de mejores ocasiones, o porque siempre hay un "lo haría si...". Ahí es donde debería incidir, y en un papelito enla frente pa que no se me olvide ¿no? Claro que si, ese papelito que "escribiría si...". Siempre imagino agonías largas y dolorosas (por que imagino improductivos y tremendamente acojonantes los cortes por lo sano y radical, aunque la vida está llena de ellos y al fin y al cabo no quiero dejar de agarrarme y... mejor no sigo por aquí) pero coincidiendo con un final digno del mejor cine experimental de Wenders (Almodovar... ese inmovilista, pseudo- transgresor y gracioso de mari comidilla que triunfa en un país de porteras), ese resurgir del cadaver requemado y disuelto de quien soy hacia un nuevo "wannabe...".
    Creo que he estado cerca hoy, si.. si no fuera por esta puta terapia interminable, ese auto análisis que destroza como una desbrozadora toda esperanza, rebajando sus bordes ásperos y haciendo unas preciosas figuritas de Jardin con las ramas de mi mismo... No lo conseguiré, a menos que aprenda a mentirme como es debido, a usar esos métodos de Göering, en nombre de otro yo. ¿mas delgado? Supongo, tambien lo deseo ¿más follado? quizá aunque poco me queda a mi de dar riendas a mi potrillo. ¿Mas... ? ¿Feliz...?

    P.D. - Este texto no se entiende, no se debe entender, de hecho sólo lo entiendo yo y debe seguir diendo así. No sé ni por qué lo cuelgo aquí si no se explica como un movimiento catártico o un anzuelo mal guiado. Este texto no lo explico, somos Agathos y yo conversando , con nuestros chistes y nuestras miradas de complicidad, guiños, pullas bien dirigidas. Antes los escribía, de cuando en vez, en cuadernos. Luego en el ordenador, ahora aquí. De hecho, creo que lo único atractivo es el título y es el del tema que hizo famosos a los "Rage Against the Machine"... Bueno, si atrae a alguien a mi blo y hace que se interese por otros textos, más elaborados, mas divertidos, menos raros... bienvenido sea. Este, me lo vais a permitir, mis pequeños Drugos, me lo regalo a mi mismo.

  • Un día cualquiera de diciembre

    Mediodía entre vinos y quimeras. Sobre un papel de estrecha cuadrícula se ven aparecer pequeñas manchas de tinta en el fondo claro.

    “Anoche pude sentir el perfume de la luz de la luna.”

    Me zambullo huidizo en viejas veletas y me uno al tiempo en su trabajo de avanzar; ahora me alimento de él, luego me envenena el día, más tarde volveré a alcanzarle...
    Da la impresión de que escupo las ideas desde el fondo de la pluma como si fuera la única forma de deshacerme de ellas, y doy vueltas, y giro sobre mi mismo envuelto en vino blanco. Esta es una de tantas impresiones que puedo dar. De lo que estoy seguro, y estoy lleno de ello, es de que anoche pude sentir el perfume de la luz de la luna.

    ————— ————— ————— ————— —————

    Miro desde el otero enrojecido de mi cara. Saboreo los cabellos más cortos de mi bigote. Me revuelvo, roto y me inhibo en circunferencias para estallar de pronto en luz, sonrisa y espacio. ¡Anoche fue! No siento ya, por supuesto, ningún olor, ningún aroma; ANOCHE fue sin querer, sentado a oscuras en mi habitación sin mirar a ningún punto, recordando solamente. PUDE Poco a poco, la ventana entreabierta fue destilando una gotita de luz del disco mágico que estaba casi lleno; SENTIR me fue envolviendo muy dulcemente, como envuelve una gasa al cuerpo de una modelo en televisión. Fue como el despertar de un sentido. EL Se acercaba y me cubría como si un rayo de luz se pudiera tocar, como si pudiera palparlo como algo real; y llegó a acariciarme PERFUME la cara. Entonces penetró ese chorrito blanquecino en mi nariz y se abrió paso como un susurro DE hacia lo más profundo de mi alma; hablándome de blanco y de luz tenue, y de negro. Yo no quise entonces sentir otra LA cosa. ¡Era maravilloso! Y entonces soñé que todo era luna, que yo era la luna y que su luz me embriagaba como LUZ un licor ligero y dulzón. Pronto se fue retirando. Parecía una marea entre olas que se iban alejando DE lentamente de mi. Me continuaba acariciando en su huida pero la habitación parecía LA más sola que antes. Terminó de apagarse el último fulgor. Me quedé sentado, como estaba. Miré a la ventana y con un guiño cómplice le sonreí a la LUNA.

  • Mirada

    Se asoma detrás de sus ojos y desde allí te observa, te recorre de arriba abajo y se vuelve a esconder donde siempre, detrás del tabique de la nariz. Allí le susurra cuál es su opinión sobre ti y ella movida por tal o cual impresión, se acerca o se aleja de ti.
    Es pequeño y oscuro. Casi siempre del mismo color de los ojos y del corazón de aquella en quien vive. A veces, juguetón y malicioso, en lugar de contarle tus secretos, se divierte cosquilleándole la oreja desde dentro, para que ella te desee sin querer, sin comprender, sin pensarlo...
    Tú por supuesto, no lo ves. No puedes verlo porque eres necio y grandote, como todos los demás, como el resto del mundo. Yo si puedo. No me resulta difícil descubrirlo a simple vista. Normalmente, cada vez que me asomo detrás de tus ojos para observarla de arriba abajo para después esconderme donde siempre, tras tu tabique nasal para susurrarte mis impresiones sobre ella.

  • Miss Myrtle se desmelena

    "Ya te lo dije, que a mi me olía a choto esto. ¿que es eso de venirse desde el Inglaterra y a su edad a vivir aquí, así, como estamos, si allí hay de tó y aquí no hay de ná? Y con esos andares y esa media lengua... guachu guachu guachu to el rato. Si aquí no tenemos idea deso de inglés, el que más el cura, que sabe latines y gabacho pero los demás.. el jelou, lo de ailofiu y gusmornis que aprendimos en la tele. Pero ellas venga a mirarnos a tos como cucarachas y venga a decirnos cosas en el inglés ese. Que al principio era oirlas y me entraba un descojone.. sobre todo a la alta que no paraba de hablar la tía. ¡y cuando intentaron hablar en cristiano fue peor, la ostia! Parecía mi aguela cuando se quita los dientes y se pimpla la botella. La altona esa, la del sombrero floreao que se parecía, le dije yo al Ciano, a la Flechen de la tele. Pero la más hija puta era la pequeñina, esa que no decía ná. Ahí se quedaba como un pajarín, mirandolo to y a tós que a mi me ponía de los nervios. La hijalagranputa de ella, yo creo que aprendió inglés pa joderme na más. Tanto que hablamos de los moros, que nos quietan el curro y ostias...La peligrosa era la puta vieja inglesa esa. no llevaba en el pueblo ni dos semanas y ya se andaba venga a mirar y remirar por donde la Era Vieja, ande el almiar. Yo no lo sabía que me lo dijo Marcela la de Tiquio que la vió allí por la mañana un día. Luego fuí yo y le pegué una voz y ella va y me dice, "perdone osted, que no sabia". Le pegué otras dos voces, cagonlaostia, que fuera a mirar ande suputamadre y me dejara la Era Vieja en paz. Que no había nada que hozar, y menos al almiar, que tengo yo mis cosas. Y la tía venga a mirar y venga a mirar, y la otra venga a cacarear, que se me parecía una gallina. Y otro día le vía hablando con el cura y ¡yo que sé! si me estaban mirando o no. Ya se lo dije yo al Ciano, como me venga a decir lo que sea, la parto la boca, enque sea vieja y enque sea de fuera ni ostias. Sera hija la gran.. si la hubiera pillao yo... pues tuvo que seguir ahí mirando, y venga a remirar a to el pueblo y en los últimos días sólo al Ciano y a mi. Hasta que me viene un día el Marcial, el picoleto de Somotierra con el compañero a decirme que si sabía de Luisón, que ya iba pa un mes que no lo veía nadie, que si estábamos peleaos, que si le vieron con nosotros, con el Ciano y conmigo el mes pasao ande la Era Vieja. Y yo que.. ostias sabía yo, que el hijoputa ese se habría pirao y que estabamos mejor sin él tocando los cojones en el pueblo. Y ellos que si nadie sabe nada, que si el último que hablo con él fui yo... las típicas gilipolleces. Hasta que vi a la puta vieja esa, la puta inglesa de los mis cojones con la amiga preguntando algo de un meucado tipical spañol. Y la pequeñaja venga a mirarme y a ponerme de los nervios. Y con esas que la señora esta, que me quedé con el nombre que era algo como Mis Marpel o algo así le decía a la otra, que tenían que ir a la policía. Y el Marcíal que se va con el compañero picoleto a hurgar ande el almiar de la Era Vieja, y le encuentran al Luisón ahí to podrido y con mi hoz tavía en el cuello, Dios que asco. La hijaputa aprendió español pa joderme te lo digo yo. Todavía me acuerdo de como le decía a su amiga, la gallina, en español, como para que lo entendiera yo, le decía, me encanta este sitio Myrtle, a ver cuando te desmelenas otro verano y nos pasamos otras vacaciones en España... Vacaciones... se las iba a dar yo !Cagondios y la puta reina de Inglaterra!"

  • A la nada...

    ¿Habéis tenido alguna vez miedo a la nada? ¿Habéis sentido el temor ingenuo a aquello que no existe, que es irreal o ilógico pero que os atenaza? Un miedo cerval, que paraliza decisiones, acciones y hace recular la barca. Un miedo irazonable pero tan real, tan pasmosamente cierto como que, en el mejor de los casos, deja un regusto amargo a derrota de batalla no librada, o sólamente derrotada en tu interior. Algo parecido a las fobias: la pesadilla infantil hecha realidad, "una cucaracha, que no me pique", "sal corriendo", tiemblo, trastabillo y mis ojos saltan descolocados del punto de huida al objeto de huida. Las cucarachas no pican, no dañan al ser humano, que yo sepa, solo están, y si lo hicieran, su picadura (o mordedura) no sería peor que la de otros insectos. Nada en comparación a una bala, una hoja afilada deslizándose entre las costillas, el mordisco de las llams en la piel, el peso del asfalto en el cráneo tras el descenso, la prisión de hierro en la carretera...

    Paisaje urbano, nocturno, cliché... Vibrante en su monotonía, caleidoscopio que riela (me gustó ese verbo en la "Canción del pirata" ) con un pulso no propio. Un pulso que se lo encuentra el observador. Dylan no mira hoy la noche, la siente o la finge sentir en la piel. Por eso tiene puesta su vieja cazadora de cuero, recuerdos de hace quince años de rock and roll cervecero y metafísica gangosa a las cuatro de la madrugada, con la fresca.
    Su mente va imaginando los macillos de una vieja Olivetti golpeando la cinta entintada mientras sube y dejando un surco de frases huecas leídas y vistas en cien mil sitios, novelas, películas, lugares comunes.... Frases pomposas de dudosa eficacia que creen pintar los pensamientos de un joven atormentado por su pretendida incomprensión social y sus ansias de libertad de anuncio de Marlboro (¿aún exisitirá esa marca...? ) . Por supuesto, no podía faltar, el mohin aderezado con desdén gélido a las curvas de la chica de su imaginación, aquella por las que el propio Dylan, el real, vendería el brazo de su hijo por una... ¿mirada? no... Dylan no es tan romámtico. Pero su Olivetti así lo hubiera escrito, es un buen golpe de efecto, una frase que gusta "Lo daría por una mirada..". Pero si hay algo que una de esas mujeres irreales pudiera hacer para que Dylan se plantease comerciar con carne de su carne no puede ser menos que una buena felación, por supuesto. Tiene que implicar al menos un orgasmo de amplio espectro. Pero esto lo omiten todos, hasta los grandes, porque son deseos miserables de hombres insignificantes.

    Y aun así ahí está el miedo... goloso. No es miedo de tumbas ni de ritos extraños, ni es miedo de ojos vacios en el fondo de la fotografía, descubiertos al revelarla. No es el miedo al susto, el miedo que se estira como un elástico, que se acompaña con música de bajos en tono menor y estalla con el respingo en la butaca. No es el miedo a lo desconocido, no es el miedo a lo que nunca sabrás... es un miedo real, no infundado por los trucos de las pantallas.

    Dylan necesita seguir imaginandose enfundado en Jimmy Dean en una novela de un Chandler contemporáneo. Para que los sonidos de esa noche imaginaria, ritual y estática como un plano de situación en cinematografíca ahoguen el miedo.

    Es el miedo estúpido, el miedo del gilipollas, el miedo que se ridiculiza en los gags y en las comedias de enredo. El terror a que los padres de tu novia sepan que no eres médico sino un simple titiritero, a que el jefe de tu empresa no se entere de que eres del equipo contrario. Que la rubia de anoche no sepa que el apartamento no es el tuyo y que no eres piloto. El miedo del capullo... ¡Cuanto nos hemos reido todos de ese miedo! El miedo de cipotón, del canelo, del tonto del culo, del imbecil, del ... ¿es que nadie ha llorado rabia y de impotencia por el terror, ese pánico...? ¿nadie ha pasado una noche aferrado a una sábana, abofeteándose y gimiendo.... de miedo?

    A Dylan se la acaba el cigarro y el sabor acre del filtro quemado le rasca la garganta. Es cuando la noche se hace trizas, el poster se rasga y el caleidoscopio se deshace como si lo calentara un bunsen de gas. Para colmo una brasa le quema el dedo. En cuestión de un minuto se rompe la barrera, la magia, el escudo. Comienza a toser, apagando su voz para no despertar a Elena y a los niños, la tenaz tos se hace mas fuerte y hasta ridícula, le retumba en las sienes y le empuja el diafragma provocándole arcadas. Con los últimos golpes de tos y carrasperas la cazadora se desliza de los hombros hacia el suelo y una lágrima, del esfuerzo, le ronda el ojo. Dylan busca un tissue , se suena de forma sorda, se enjuga la puta lágrima. Siente las cuencas oculares palpitando de los golpes de pulmón, "Dios, que mierda, joder..." . Mira al suelo. El harapo de cuero, el disfraz, le rodea los pies como un gato muerto. Se enjuga una segunda lágrima.

    Las siguentes ya no.

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