Agathos
Confianza hombre - 37 años, León, España
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Blog 76
Un fondo inquietante, taciturno y crepuscular sirve de preambulo, de recibidor, no solo a vosotros, mis potenciales huéspedes momentaneos, sino también a ti, que te dejas la piel a cachos por aquí.
Ponte cómodo y disfruta del paisaje.
-
Radiografía de una decisión
Una luz mortecina en el horizonte despide entre nubes la playa tranquila. El frescor de la arena traspasa la toalla húmeda del último baño y del contacto del bañador. Son las nueve y media, la antesala del crepúsculo y Dylan tiene la mirada perdida en el horizonte. La brisa continúa secando su cuerpo y dejando regatas de salitre mezclado con el polvo de la playa. La poca gente que queda arrastra las chanclas cagados de sillas, fiambreras, "sa-quedao-na-noche-mu-guena-pero-ya-refejca ", bolsas de playa, esterillas, "Jose, te-dicho-que-te-vengas-aqui-ya-deja-ya-de-juga-nel- -agua", flotadores, sombrilla... los pies van crujiendo en la penumbra del crepúsculo estival. Algunos barcos, ojos de luz en el grumoso espejo del mar, ya comienzan con la faena, chilla una gaviota y Dylan tiene la impresión de que es el único ser humano del lugar que se ha dado cuenta. Sonríe y paladea el olor acre a sal y algas viejas, de mercado a última hora. Son las nueve y media pasadas...
En casa, Elena estará terminando de bañar a los niños, enjuagando los bañadores y preparando los bocatas. Seguro que por dentro está rumiando todavía lo de la inoportuna cena con un viejo conocido de la infancia. Sobre todo porque "me toca a mi hacerlo todo, él por ahí de juerga y si los niños se ponen pesados ¿quién se come el marrón?". Dylan no la puede ver, claro pero la imagina. No la puede ver como está ahora, de pié en el balcón del apartamento, con la lágrima titilando en el ojo y el nudo en la garganta. COn los niños detrás, hipnotizados por la tele mientras ella se pregunta en qué ha fallado, si esto es el final, o si (ahoga un sollozo) vale tan poco como para cambiarla por esa jovencita de una forma tan descarada...
Son ya las diez menos cuarto y Dylan sigue sonriendo al horizonte,cada vez menos nítido entre las oscuridades a dos tonos del mar y de la noche. Las estrellas se van clarificando y la luna, tras los apartamentos del paseo marítimo detras de él parece un signo de interrogación. Más que arena, la playa tiene una grava fina que tras un rato apoyadas las manos, deja un curioso dibujo rojizo en las palmas. En los pies, negros de la suciedad propia de la playa, se encuentran adheridos trocitos de conchas y de moluscos.
Sara lleva diez minutos arreglada y esperando en plena plaza. En el centro, los viandantes ocasionales de la tarde se han transformado en la turba bullicosa del chateo de antes de la cena. Coches, charlas, risas, paseos, gente, gente, gente y Sara: Como el punto de la I, como el siguente en el casting para un anuncio, tratando de reconstruir la cara de Dylan en todos los hombres morenos que se acecaban desde la esquina donde es más probable que apareciera. Sara, inquieta y tenuemente excitada por el reencuentro. Halagada por las palabras de su antiguo amigo que aún recuerda desde la mañana, igual que la mirada dura aunque sonriente de su esposa Elena. Las palabras no habían sido muy ambiguas, su nota tampoco y el frescor que viene del cuerpo eriza aun más los poros de sus piernas, recien depiladas. Toda ella, esperando desde hace diez minutos en la plaza, en el centro, era una promesa lista para ser cumplida. Dylan tambien se la imaginaba, molesta por el retraso, sabiendo que, si esperaba más de un cuarto de hora, que ya se cumplía, era por el orgullo de espetarle el tiempo cuando lo volviera a ver. Imaginó cómo iría vestida y el bañador se le abultó en la entrepierna. Sonríó. La noche y la playa ocultan las verguenzas.
Dylan se tumba tranquilamente y deja pasar el tiempo. Después recoge sus cosas y vuelve a su casa. Para Elena, una excusa sobre la poca formalidad de su "amigo" y una supuesta cancelación de la cena. Otro día será.
Para Sara un mensaje sms. Con cuatro palabras entrecortadas le pinta un caos de hospitales, niños indispuestos y "XXX otr dia qdamos"...
En la cama, mientras Elena explaya en el sueño su renovada tranquilidad conyugal, Dylan imagina la novela que pasa por la cabeza de su mujer si supiera (él no sabe que ella sabe), la misma que puede suponer que tendría un hipotético lector de este momento, si alguien tuviera los santos cojones de escribirlo en un cuento. Sonríe imaginando al los espectadores, con Elena a la cabeza alborozados por el triunfo del matrimonio, reprochando el libertinaje de "la otra", con esa sensación dee Happy ending en la que juegan a remedar su soliloquio interior en la playa, como escrito por un mal guionista. Dylan se ríe en el fondo pensandose, imaginandose diciendo "Ella me ofrece la pasión del momento, la vida que he de apurar, la oportunidad que no debo perder, pero mi corazón pertenece a mi hogar, a mis niños, a mi vida rutinaria, a los brazos que no me abandonarán...". La carcajada casi se deja notar de boca para afuera.... ilusos.
"¿por que no fuí..?, pues por el anochecer. Era acojonante, me quedé ensimismado mirando las estrellas, los barcos, las olas... disfrutando de un momento. En ese instante yo estaba mucho más allá, por encima de aventuras extramatrimoniales; por encima de los pesares de la pesada de Elena, por encima de los niños, el dinero y la hipoteca, el decreto Ley de Industria, el sarpullido del cuello, la misa del domingo, la copa con los amigos, el tiempo que hará mañana, o la última estupidez de la prensa del corazón. En aquel momento me alié con los dioses del antiguo Olimpo y desterré al viejo barbas de mi vida y de mi trascendencia. Llegué a palpar el brillo de las pequeñas luciernagas del universo, me deleité en el cambio de colores del sol cuando se achicaba tras ese mar de lija. No miré un anochecer, fuí el anochecer, anochecí para el mundo y besé el cielo con mis labios... sensibilidad plena...
y me había hecho un par de pajas pensando en lo de la noche, a si que... no iba a funcionar ya" -
otra lágrima inexplicable
¿Quién me entenderá si os digo que esta también me emociona? ¿que me brillan los ojos? ¿que hay un nudo en mi garganta...?
Right Field - Peter, Paul and Mary
Saturday summers, when I was a kid
Wed run to the schoolyard and heres what we did
Wed pick out the captains and wed choose up the teams
It was always a measure of my self esteem
Cuz the fastest, the strongest, played shortstop and first
The last ones they picked were the worst
I never needed to ask, it was sealed,
I just took up my place in right field.
Playing...
Chorus:
Right field, its easy, you know.
You can be awkward and you can be slow
Thats why Im here in right field
Just watching the dandelions grow
Playing right field can be lonely and dull
Little leagues never have lefties that pull
Id dream of the day theyd hit one my way
They never did, but still I would pray
That Id make a fantastic catch on the run
And not lose the ball in the sun
And then Id awake from this long reverie
And pray that the ball never came out to me
Here in...
(chorus)
Off in the distance, the games dragging on,
Theres strikes on the batter, some runners are on.
I dont know the inning, Ive forgotten the score.
The whole team is yelling and I dont know what for.
Then suddenly everyones looking at me
My mind has been wandering; what could it be?
They point at the sky and I look up above
And a baseball falls into my glove!
Here in right field, its important you know.
You gotta know how to catch, you gotta know how to throw,
Thats why Im here in right field, just watching the dandelions grow!
Y esta no es la mejor interpretación pero vale:
http://www.youtube.com/watch?v=BejgtZg1gSw
Nota: Si alguien quiere que la explique, que me lo pida -
Uno de esos raros casos...
Quien se moleste en enterarse de lo que significa, quizá entienda porqué me asoma una lágrima al escucharla.
Don't come the cowboy with me Sonny Jim (Kristie Mc Coll)
Some boys with warm beds and cold, cold hearts
Can make you feel nothing at all
Theyll never remember and theyll never mind
If youre counting the cracks in the wall
Theyre quick and theyre greedy
They never feel guilty
They dont know the meaning of hurt
The boots just go back on
The socks that had stayed on
The next time they see you
They treat you like dirt
The next time they treat you like dirt
Now dont come the cowboy with me sonny jim
I know lots of those and youre not one of them
Theres a light in your eyes tells me somebodys in
And you wont come the cowboy with me
Dont be too rough on my cold, cold heart
Its all Ive got left to me now
I fell out of favour with heaven somewhere
And Im here for the hell of it now
Some girls play cowboys
And some boys play harder to get
But theyre got just the same
They smile and say cheese
Theyre so eager to please
But theyll never remember your name
The names and the places all change
But dont come the cowboy with me sonny jim
I know lots of those and youre not one of them
Theres a light in your eyes tells me somebodys in
And you wont come the cowboy with me
Did somebody tell you Im lonely as hell?
I didnt expect you to know me so well
If I learned a lesson its how to bounce back again
Sometimes I bounce off the wall
And sometimes my head hits the floor
So dont come the cowboy with me sonny jim
I know lots of those and youre not one of them
Theres a light in your eyes tells me somebodys in
And you wont come the cowboy, oh
Dont come the cowboy with me sonny jim
I know lots of those and youre not one of them
Theres a light in your eyes tells me somebodys in
And you wont come the cowboy with me
Ahora, comparto la música
http://www.youtube.com/watch?v=It1vvOnCiAc -
Atardeceres
Es una puesta de sol dulce e intensa. La luz se transforma en matices rosados, pierde su brillo y acaricia las nubes lejanas. El horizonte se difumina y se tiñe en una gama de colores entre el amarillo y el gris. Tonos dorados que empapan los dos escenarios.
En el primero sonrien mimosos los enamorados apoyados en el mirador, sus ojos brillantes y en sus labios tiembla una palabra.
En el segundo se seca el cuerpo de un joven en Ramala abatido por un disparo, con su rifle aún en la mano, sus ojos brillantes y en sus labios tiembla una palabra... -
Dolores
Era ya jueves y aun no le había comentado a mi padre lo del concierto del sábado. La verdad es que se me había pasado por completo pero yo sé que mi padre ya lo sabía, es bastante perspicaz y suele tener en cuenta nuestros gustos cuando hojea la sección de cultura de la prensa local. Seguro que no había problema, me dejaría ir seguro,nunca lo hay. Si alguna vez no me ha dejado ir a algún sitio suele ser por un motivo más que justificado, falta de pelas, compromisos ineludibles.. y no había nada de eso este finde a si que ya me veía pegando botes entre la multitud y coreando los estribillos más pegadizos. Una gozada vamos.
A pesar de todo eso hicimos, mi hermano y yo, el ritual de siempre, de cada semana. Cargamos nuestras espaldas con 40 kilos de piedras, pedruscos, ladrillos, escombros varios; colocamos la foto de papá bien visible en un cartel y comenzamos a caminar, pasillo arriba, pasillo abajo, con nuestras letanías: que si la paga, que si el concierto, que si un libro para la facultad, lo que necesitábamos, aunque ya lo supiera...
Al cabo de un rato, cuando el dolor de nuestra espalda comnzaba a ser intenso, aunque soportable, comenzamos a salmodiar los agradecimientos: que si gracias papá por la comida, por la cama, por darnos la paga semanal y por comprar los muebles. Las aristas de cemento y ladrillo de la espalda nos dejaban sobre los lomos unas cicatrices horribles, se hincaban, rasgaban y friccionaban la piel desgarrandola en algunos puntos, sobre todo en las cicatrices de las otras veces, pero nosotros, con lágrimas en los ojos y los dientes apretados, sonreíamos, pasillo arriba, pasillo abajo, una y otra vez, recitando monótonos y desafinados cantos, en este punto ya tocaban los dirigidos a nuestra madre (que por cierto miraba horrorizada desde la puerta de la concina) exhortandola para que hablara con papá, para que fuera bueno y nos concediera lo que le pedimos, mientras sosteníamos la fotografía de nuestro padre en sufrida actitud, o sea, sentado en su despacho de la oficina, en pleno trabajo, en pleno sacrificio por nosotros.
Después llegabamos y nos disponíamos a llevar a cabo lo de todos los días, frente a él y interrumpiéndole sin querer el concurso que estaba siguiendo en la tele, realizamos los ritos habituales:lo del pedazo de sandwich de jamón y queso y el sorbo de café cortao en recuerdo del almuerzo habitual de papá en el trabajo... que si los saludos,parabienes y cortesías teatralizadas, remedos de conversaciones huecas con referencias al fútbol y al tiempo, conmemorando las reuniones que nuestro padre tenía tambien a primera hora de la mañana, y no nos olvidábamos de lo de la historia esa de realizar con los dedos en el aire la silueta de una silla con ruedas y respaldo, si, si.. exacto, como las de la oficina de papá... Todo esto con supremo arrobamiento y mirándole tristísimos a los ojos. Papá ya no se pone colorado como al principio, ya está acostumbrado.
Como todas las semanas... quizá parezca un poco exagerado lo de las piedras y los paseos del principio pero es que estamos conmemorando el día que nuestro padre consiguió entrar en la Junta Directiva de la Consultoría. No sé.. somos así. No os querais imaginar lo que hacemos la semana de su cumpleaños, con figuritas y todo. Lo que no podemos permitir, a pesar del caracter de nuestro padre, buena persona, justo y siempre pendiente de nosotros, es que se olvide de lo que le queremos, de lo importante que es para nuestras vidas y de lo que estaríamos dispuestos a hacer por el y por mamá... Y si no se lo pedimos así, si no damos muestras de sacrificio... ¿qué tipo de hijos seríamos?
Por cierto, el concierto se suspendió por la lluvia -
Una Confesión: Amistad y papones
Hace unos cuantos días que rumio la idea de soltar alguna de mis diatribas sobre mi concepto de la amistad, que no por el hecho de de ser poco convencional es original, pero hace que me desahogue. Al mismo tiempo, el entorno, las fechas y el ambiente me "pedían" algo sobre la semana santa y mi concepto metafísico de la religión, (en general y la católica en particular). Llevo dias sopensando qué digo y como y ¿sabeis? No hay huevos.
Es cierto, no tengo cojones de soltarlo. Tengo la impresión de que mis opiniones pueden ser tan ofensivas para algunas personas que las lean, tan hirientes incluso que no sería justo.
Alguien dira que esto es como "tu casa" y que puedo escribir lo que quiera y yo pienso que nadie tiene las narices de poner pornografía en los cristales de las ventanas, no vaya a ser que alguein le denuncie.
Lo mío es algo así. Mis ideas son casi como mis pedos, sólo me gustan a mi y no siempre.. si algún día me atrevo, lo sabreis.
* Por cierto, "papones" es como llamamos en León a los nazarenos, y a los cofrades encapuchados. -
Solea po tangiyo tibetano
(Pa cantá jondo con vo de jombre, po Camaron o pol lama de loj peineh) )
Ay... aaayyyy... ooommmmmm
(Mamda padme hummmmmmm)
Que yo no quiero ete zen
Ay que me quitar zentio
Oye que me paza tio
Queto ej que no puede zen
Yanque digah quehpa bien
Esto del zen ejun lio
Y creo que ma confundio
Aunque me sienta feten
Ay tio, de cada cien
Con el zen man loquecío
Que te vi acen mi mario
Ante que otra mujen
Hagamo juntojel zen
Porque cho menamorao
Luego pasemojal tao
Acabemo asiendo el tren. -
Ecce Homo
(Inspirado por "La Pasión" de Mel Gibson)
No busco más, cansado estoy de cuentos
de historias excesivas y de engaños
que me llevaron hace tantos años
a serle fiel a un Dios hijo de cientos.
Me asquean los hipócritas momentos
que me quise sentir en los rebaños
que traté de hermanos los extraños
y apagué a patadas sentimientos.
Bendito el día que alcé hacia el madero
mi frente y no supe ver más luz
que la que ardía allí en el pebetero
y dejé ya de jugar al avestruz
tomando como un reino verdadero
un sueño encaramado a una cruz -
Herida
"Siempre fuisteis enigmático
y epigramático, y ático
y gramático y simbólico..."
Y aún asi sigo temiendo, sigo teniendo terror, quiza a un "mi mismo" capaz de leer más allá de sumar tres y seis y dar con esa clave oculta. Por eso no lo escribo, por eso no me abro en canal al mundo enseñando mis costillas descarnadas ni mi esternon partido. Estoy seguro de que hay alguien capaz de hacerme una autopsia... pero ¿es que existe alguien que le apetezca, que tenga el mas mínimo interés de saber por qué muero*?. ¿Es que las andanzas de un hedonista del sigo XX, que va camino de Ignatius C. son novelables? ¿reseñables? ¿apostillables? Aún así, no me atrevo. Y si lo hago, es tipo burning bridges, a saco paco y soltando las verdades del barquero. Alguna vez lo he hecho y me han abofeteado. Otras veces he escondido el producto, como una meada extempórea, como la lefa de las primeras pajas, como la vergüeza de un tío facha, aunque sin destruirlo, no vaya a ser...
Y por eso meha apetecido, en plan catarsis, abrirme esta lanzada en el cerebro, este ventanuco de piel por el que atisbar un poco de mi interior. Pa cumplir con la cuota de sinceridad y de vida inerior que le corresponde a cada potea. Quizá pueda empezar a denominarme como tal después de esto. Ah, y gracias a Muñoz Seca por el préstamo de la introducción.
* A ver, es metafórico, la idea de la muerte en este caso es una metéfora quesignifica "preocupación", o sea, lo de "por qué muero" significaría "que me preocupa constantemente, día tras día. Esto se lo escribo para lo slistos, esos que escudriñan en los mensajes y tienen la sutileza en el ass y la libreta de prohibir o de multar en la pezuña. Por si acaso, no es una nota de suicidio, no es apología de la auto finalización, es sólo literatura. Nada más. Ah, y para los que encima son conspiranoicos, tampoco tiene que ver ni con la pedofilia, ni con la anorexia o la "mia", ni con los contactos con entes extraterretres ni con el 11-M. Por si aca. -
Poema de amor
Tu bofetada lamió mi cara
pero acerté a besar la punta de tus dedos.
Me dejó a pedazos en el suelo,
las mejillas abrasadas, el alma en equilibrio
y asomando al balcón de mi pestaña,
la enésima lágrima de la verguenza infinita.
Pero en el fondo reía
y bendecía las musicales
notas de tu voz que apuñalaba
así mi autoestima y mis defensas.
Tus retahilas hilvanadas de insultos
y tela de araña, rimaban en mi interior
componían endechas, versos doricos,
porque era tu voz, tu boca,
pórtico del templo de una felicidad difusa.
Horadaste como estigmas,
mis manos y mis pies y hasta mi pecho,
con cordeles de marioneta.
Besé tus huellas y lloré, com hicimos todos
en el momento de soñarte en brazos de otro.
Así creía amarte, como un loco,
como un niño a su hermana, como un cofrade
a su Virgen o a la imagen
de un hombre lacerado en un madero.
Pero llegó la luz y mis temores
me echaron una mano, me extirparon
la dulce catarata de savia y barro.
Aprendí a sacarte de mi pecho y comprendí
que realmente solo deseaba
entretenerme un rato entre tus riñones.
Que toda mi energía adolescente
era el reflejo fiel de mis hormonas.
Que lo que llamé amor entre mis versos
era poner tu cuerpo a la pornografía.
Por eso creo que al final te amé, no me venciste.
gané más que tú en esto, tú te asqueabas
y te llevaste copas por la cara
y algunas risas con tus amigas.
Pero
tu rostro en mi memoria
y tu expresión virginal hace
que merezca la pena, entonces y ahora
cada masturbación que a ti dedique.