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Alitana

mujer - 26 años, España


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Blog / Etiquetas / monologos de humor

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Mensajes de blog con la etiqueta 'monologos de humor':


  • "La canción de los payasos"

    Resulta curioso, pero si Nostradamus dice "Marte y su cólera graznarán" de entrada no tenemos ni puta idea de que quiere decir ¿no? Pero te lo crees y dices ¿por qué? Porque Nostradamus impone, es un tío con prestigio. En cambio hay muchos profetas que los tíos, por no tener nombre en Latín, pues no los conoce ni Cristo y pasan desapercibidos, y yo creo que ha llegado el momento de anunciar quiénes son los grandes profetas de nuestro tiempo. Y señoras y señores, los grandes profetas de nuestro tiempo son Gabi, Fofó y Miliki. No, yo sé que de entrada cuesta, a ver, yo cuando lo descubrí también me quedé acojonado, digo hostia, esto es fuerte, pero es así.

    Primera prueba: fueron los primeros que preconizaron el orgullo gay. Mucho antes que Boris ¿eh? Boris se apuntó al carro, lo hace de otra manera, pero ellos empezaron, y si no... Don Pepito y don José, Don Pepito y Don José eran gays. "Eran dos tipos requetefinos, eran dos tipos medio chiflaos, eran dos tipos casi divinos, eran dos tipos desbarataos..." vamos, eran dos locas, clarísimo, clarísimo... No, pero es que la canción seguía "y si se encuentran en una esquina..." Bueno, yo aquí lo dejé. Quien quiera que investigue por su cuenta. Te puedes encontrar cualquier cosa.

    Después, predijeron perfectamente cuales serían las lacras de nuestra sociedad: "Cómo me pica la nariz! Cómo me pica la nariz!" Bueno, ¿por qué le pica la nariz a este tío? Yo no quiero decir nada, pero, hombre, estos sabían que más de un niño de trenta años se metía de bareta, vaya, está claro. Además es que la canción continuaba "ya no lo puedo resistir, cómo me pica la nariz!" Coño, que el tío tenía el mono! Hosti! Enganchadísimo estaba el pavo.

    No, pero, es que, que grandes, que grandes eran Gabi, Fofó y Miliki, eh? Ellos ya hace 20 años predijeron perfectamente que los inmigrantes iban a tener problemas : "Un barquito de cáscara de nuez". Coño, esto es una patera! Descarao, pero es que ahí no se quedaba la cosa.
    Los tíos continuaban... Explicaban perfectamente lo que les iban a decir los cabrones de las mafias a los inmigrantes para engañarles. Decían "Navegar sin temor en el mar es lo mejor, no hay razón de ponerse a temblar" Pues móntate tú, cabrón!
    Y después, continuaban "Y si viene negra tempestad, a reír, a remar y a cantar". Remar, vas a remar tú con los cuernos. Hombre, es que es verdad. Yo os digo una cosa, si los políticos hubieran estao más atentos a los payasos mientras se comían la nocilla, coño, que no hubieran hecho la Ley de Extranjería! Está clarísimo!
    Además, los payasos eran unos tíos que dijeron "Sabemos perfectamente cual va a ser el estado de España", el actual. Y empezaron a definirlo por el Congreso: "Había una vez un circo" Vamos! No hay mejor manera de definir el Congreso, eh? "Un circo, pleno de alegría y de ilusión", vaya que solo les faltó cantar: "España va bien... jodida con la vaca loca, el Tireless..." Y ya lo hubieran bordao. Entonces, lo bordan. Lo que pasa que, los tíos eran muy lúcidos, dicen "no, mira, sabes que? Lo de las vacas locas vamos a hacer un tema a parte, esto tendrá importancia, tendrá peso,... le dedicamos una canción, venga... por mis huevos" Y los tíos, ni cortos ni perezosos, uno se puso a escribir: "la gallina turuleca está loca de verdad" Vale, se equivocaron en el bicho, pero por poco, eh?
    Estaba Milikito ahí con el cencerro "tolong tolong, tolong tolong,..." El tío como disimulando, sabes? Les iba diciendo, como queriendo decir... que es una vaca! que es una vaca! Lo que pasa que los otros ni puto caso. Claro, como el tío era nuevo...

    Unos grandes genios, Gabi, Fofó y Miliki, unos fenómenos. Tampoco eran infalibles, porqué de vez en cuando la cagaban, como todo el mundo, macho. Para eso somos humanos. Con lo de la gallina turuleca no estuvieron muy finos, es verdad, pero vaya... "Yo conozco una vecina, que ha comprado una gallina que parece una sardina enlatá". Hostia macho! No ha nada que se parezca menos a una gallina,que una sardina enlatá! De entrada. A no ser, que los tíos fueran unos avanzaos y estuvieran hablando de clonación! Claro, y que la gallina fuera una cagada..."nos ha salido mal y tal" Esto también explicaría la cantidad de huevos que ponía la gallina la turuleca, porque estarán conmigo que eso no era normal, eh? Hombre, pa' huevos, los de la turuleca, macho! "Ha puesto 7, ha puesto 8, ha puesto 9" Y es que encima saltaba un capullo y decía "Déjala que ponga 10!" impresionante... Tú te preguntas: bueno, ¿esto qué es, una gallina o la fábrica huevos Kinder?

    Es que lo de las predicciones, cuando una vez lo has hecho parece sencillo, pero es muy complicao, eh? Realmente, hay canciones que te encuentras que no sabes bien bién de que están tratando. Yo ahora estoy con una que, joder, ostras! No tiene cabeza! "Mi barba tiene tres pelos, tres pelos tiene mi barba! Si no tuviera tres pelos, ya no sería una barba!" Coño, ni con tres pelos tampoco macho, eso... una berruga como mucho!

    Para barba, si tú quieres una barba, pues coño, el de izquierda unida, eso es una barba, hombre! Nadie sabe como se llama, pero tú dices: "el de la barba de izquierda unida" coño! No hay duda! Eso es una barba y no lo que tú tienes con tres pelos, jodío!

    Yo, yo... ahora lo he dejao, lo he dejao, esto de la investigación porque... Sí, es que es muy duro, eh? Aquí con el cachondeo, pero esto es muy duro, eh? Ahora, me ha tocao la canción, la de... Susanita. Es que claro, vete tú a saber, vete tú a saber lo que quieren decir con eso de que "Susanita tiene un ratón, un ratón chiquitín", yo es que me he quedao acojonao y ya lo he dejao.

  • En la Peluquería

    ¿Se imaginan que van a por el periódico y dicen:
    -¿Me da el País?
    Y el quiosquero les contesta:
    -No, le voy a dar el supertele… y este paquete de chicles de menta.
    O que cogen un taxi:
    -A la plaza de las Ventas, por favor.
    Y el taxista les diga:
    -No, le voy a llevar al Santiago Bernabeu, que a usted le pega ser del Madrid.
    ¡Pues eso es una peluquería! Un sitio donde pides una cosa, y el peluquero hace lo que le da la gana. Por esta razón, lo 1º que haces cuando sales de la peluquería es buscar un espejo y ponerte el pelo “a tu manera”. Y digo yo, entonces ¿para qué vas?
    Yo creo que la peluquería es un sitio del que hay que desconfiar, porque todo te lo hacen por la espalda. Es curioso: engordas, te deprimes, estás celosa, y en vez de fugarte con Pierce Brosnan que es lo que deberíamos hacer todas, te vas a la peluquería y le dices al peluquero:
    -Córteme el pelo por aquí. Quiero un cambio de imagen radical.
    Y ya lo creo que te cambia la imagen. Te deja como si hubieras metido la cabeza en una freidora. Te ves tan horrible que se te olvida la depresión que tenías, y te agarras otra. O sea, que en la peluquería no te quitan la depresión, simplemente te la cambian de sitio.
    Y de ahí su éxito. En una peluquería, a los cinco minutos ya te han convertido en un adefesio, para que se te olviden las penas que traías.
    Te ves sentada enfrente de un espejo, en babero, embadurnada, con chorretones de tinte resbalándote lentamente por la cara colorada, la cabeza envuelta en papel albal y oliendo a huevo podrido. Y piensas: “Sólo falta que me salga un alien de la tripa, joder”.
    Estás hecho un espantajo, y es el momento en que la peluquera se aprovecha de ti para ponerte todavía más potingues. La técnica utilizada es la siguiente: primero, un poco de peloteo:
    -Tienes unas pestañas preciosas.
    -¿Ah sí? Muchas gracias.
    Y luego te mete la cuña:
    -Si, son preciosas, lástima que…
    -¿Lástima que qué?????
    -Que tengas el pelo tan pobre y apagado.
    -¿Pobre y apagado? ¡Qué horror! ¿Y qué puedo hacer?
    Y entonces te la coloca:
    -Pues mira, por sólo diecisiete mil pesetas, te voy a poner un tratamiento de colágeno de placenta de foca que verás cómo te quedas.
    ¡Diecisiete mil pesetas! Te dan ganas de decirle: “Oye, ¿y por qué no me estropeas las pestañas, que me saldría más barato?”
    Pero eres incapaz de negarte. Yo creo que con tanto olor a laca, te pillas un colocón de miedo, y por eso dices a todo que sí:
    -Te voy a hacer unas mechas.
    Y tú:
    -Vale.
    ¡Desde luego hay que ver que obsesión tienen todas las peluqueras con hacerte mechas! Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que una mujer entre en una peluquería y no salga rubia con mechas. Aunque sea rubia, también sale rubia con mechas.
    Que esto es otro truco de las peluquerías para hacerte clienta de por vida. Una vez que te tiñes, ya estás condenada a seguir acudiendo de por vida, para no desteñirte, porque en las peluquerías nada es permanente, ni siquiera la permanente es permanente.
    A veces vas a la peluquería con un recorte de una revista para que te corten el pelo como a Meg Ryan. En realidad no quieres el pelo de Meg Ryan, quieres la cara de Meg Ryan, el cuerpo de Meg Ryan, el dinero de Meg Ryan… y entonces las peluqueras se tienen que buscar la vida para explicarte que, con esos cuatro pelos cabreados que te quedan, y que además te nacen en la coronilla, es imposible lograr un flequillo espeso, y que lo más que pueden hacerte es el moño de Betty Misiego.
    Y lo que les gusta la tijera, oye. Les dices: “córtame sólo las puntas” y a la que te descuidas tu preciosa melena larga, que te ha costado ni se sabe tenerla así de larga, se queda en una melenita corta.
    Pero lo peor es cuando la peluquera termina contigo y te miras al espejo. Te ves rara, como con cara de asustada, y vuelves a casa escondiéndote en los portales, para que no te vea nadie conocido. Y como necesitas que alguien te diga que te queda bien, le preguntas a tu marido:
    -Cariño, ¿te gusta?
    -¿Qué es lo que me tiene que gustar?
    -Pues el pelo.
    -Ah, el pelo. Sí, sí, estás muy guapa… ¿Y cómo lo llevabas antes?
    -Pues era skin head, no te jode. ¿Y tú? ¿Cómo llevabas antes el pelo? Antes por lo menos llevabas…
    Total, que al final, tanto esfuerzo para nada. Porque él nunca lo nota… ¿Saben lo que pienso hacer la próxima vez que me encuentre un poco depre y me entren ganas de meterme en una peluquería? Pues fugarme con Pierce Brosnan, a ver si de eso se da cuenta mi marido.

  • Baños públicos de mujeres

    Mi mamá era una fanática de los baños públicos. De chiquita me llevaba al baño, me enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.

    Finalmente me instruía: "Nunca, nunca te sientes en un baño publico" Y luego me mostraba "la posición" que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. Eso fue hace mucho tiempo. Pero aun hoy en nuestros años
    más maduros, "la posición" es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está que revienta.

    Cuando "tienes que ir" a un baño publico, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que los calzones de Brad Pitt están a la venta y a mitad de precio. Así que esperas pacientemente y sonríes amablemente a las demás mujeres que también están discretamente
    cruzando las piernas.

    Finalmente te toca tu turno. Verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa...

    Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa que te colgaste al cuello,porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste
    tirando adentro - la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso -.

    Pero volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas "la posición"... Alivio...... AAhhhhhh..... Mas alivio... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar....

    Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, así que te quedas en "la posición" mientras tus piernas tiemblan tan fuerte que registrarían 8 en la escala de Richter, sin contar la salpicada finiiiiiita del chorro se que pega en la loza y que¡¡¡te moja hasta las medias!!! ¡¡¡que seguramente se va a notar!!!

    Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico, peroooo, joooooder...! el rollo esta vacío...!. Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el
    que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendrá que ser suficiente.
    Lo arrugas de la manera mas esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavía esta mojado de moco...

    En eso, alguien empuja la puerta de tu baño y como el cerrojo no funciona recibes tremendo viandazo en la cabeza. Les gritas caliente:
    ¡¡¡ OCUPADOOOO !!!", mientras continúas empujado la puerta con tu mano libre y el pedacito de kleenex que tenías en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el suelo y no estás segura si es agua o meao.... y te vas de espalda y te caes sentada en el inodoro.

    Te levantas rápidamente, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no había, aún cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo.

    Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque con la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavía esta mojada... el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima de ti, si supiera; porque su culo nunca toco el asiento de un baño publico, porque francamente, "tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí".

    Pero la debacle no termina ahí... ahora el sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y vayas a aparecer en la China.

    Aquí es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de uno chicles Adams; luego sales inconspicuamente al lavamanos. No sabes cómofuncionan con los sensores automáticos así que te limpias las manos con saliva, te las secas con una toalla de papel y sales pasando junto a la línea de mujeres que aun están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente.

    Un alma caritativa al final de la línea te dice que vas arrastrando un trozo de papel higiénico (pegado a tu zapato) ¡¡ del largo del río Mississippi...!!...Arrancas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano del alma caritativa que te dijo que lo traías pegado y le dices
    suavemente: ¡¡¡ Toma... puedes necesitarlo...!!!" y sales.

    En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. "¿Por qué tardaste tanto?" te pregunta azorado. Aquí es cuando le das una patada en los huevos y lo mandas a tomar por el culo.

    Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público. Y finalmente os explica a vosotros, hombres, por qué nosotras tardamos tanto

  • REACCIONES ESTÚPIDAS ANTE EL MIEDO

    - Qué malo es el miedo, ¿eh? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad.
    - No hay más que ver la cantidad de gilipolleces que hacemos cuando tenemos miedo.
    - Porque vamos a ver, tu estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿y qué haces? ¡Te tapas con la sábana! ¡Muy bien! ¿Qué pasa, que la sábana es antibalas? ¿Qué si vine un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja?¡Hombre, por favor!
    ¿Y cuándo nos da por mirar debajo de la cama? ¡Hombre, que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontramos a alguien debajo de la cama?
    ¿Qué le diríamos?:

    - Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no?
    - A ver, hay que ganarse las lentejas.
    - ¡Pero hombre de Dios! Salga de ahi que se va a quedar frío. Ande, suba, que va a coger asma con tanta pelusilla. Máteme en la cama, que estará más cómodo.

    Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo.

    - Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un tío ahí dentro?

    Otra situación. Oyes un ruido raro en casa y te levantas, "acojonao" en calzoncillos, y preguntas: ¿Hay alguien?

    ¿Pero qué crees, que si hay alguien te va a contestar?

    - Lo mejor es cuando llegas a la conclusión de que si hay alguien sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque lo demás ya lo has registrado y, ¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco, más que nada para que, si hay alguien, te dé a gusto.

    ¡Ay! Otra. Vas en un coche y, de repente, el conductor empieza a correr como si fuera Carlos Sainz, pero sin Carlos y sin Sainz, y tú acojonado. ¿Qué haces? Lo normal, protegerte: te agarras a la asita de plástico que hay encima de la puerta. Ya se puede estampar si quiere, que tú vas cogido a la asita... En esta situación, las madres lo que hacen es que se agarran al bolso y se lo ponen delante, como si fuera un airbag.

    - ¿Y cuándo vas en bicicleta bajando una cuesta y aquello se embala? ¿Qué es lo que se te ocurre? Quitar los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligente! Cuando te descontrolas del todo, sueltas también las manos del manillar. Eso es. Pero ¿qué crees que va a pasar? ¿Qué vas a salir volando como E.T.?

    - Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos? Poner el culo tan duro que la aguja rebota. Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo. Y es que el miedo nos incita a hacer una idiotez detrás de otra: tienes que bajar al garaje y no hay luz. Empiezas a pensar en fantasmas o en si habrá alguien escondido y, ¿qué haces? Cantar. ¡Miedo, tengo miedo, no lo sabes tú muy biebebeben! Eso es, da más datos. Lanza una bengala.

    - ¿Y qué pasa si vas por la calle y de pronto ves a alguien y piensas que te va a atracar? Pues te cambias de acera. Seguro que si es un atracador, pensará: "Mierda, otro que se me ha cruzado de acera, qué nochecita llevo". Pero ¿por qué hacemos esto? ¿Qué pasa, que los atracadores sólo atracan en la acera de los pares?

    - ¡Ay! El otro día iba en el ascensor con una mujer a la que no conocía de nada y de repente el ascensor hizo un extraño: "Brramb". ¿Y qué hizo la señora? ¡Agarrarse a mí! Es una reacción típica de las mujeres. Deben de pensar que los hombres no caemos cuando se descuelga un ascensor.

    - No hay que olvidar que unidas a nuestras reacciones estúpidas están las que tiene el cuerpo por su propia cuenta. Una de ellas es temblar. Si por ejemplo hay un ladrón en casa y nos escondemos debajo de una manta, el hombre no tiene problemas para encontrarnos. Nos ponemos como un móvil en posición vibrador.

    - Otra reacción estúpida es la de quedarte paralizado. Si viene un coche hacia tí y está a punto de atropellarte, esto es todo lo que se le ocurre a tu cuerpo, quedarse quieto.

    - Más reacciones que tiene el cuerpo por su cuenta: gritar. Claro que sí, muy lógico. Si estás friendo un huevo y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco:

    - ¡¡Que se me queman los huevos!!

    - Y si viene otra persona, se une a tí con sus gritos:

    -¿Que se te queman los huevos! Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos? ¡Hombre, por favor! y luego está lo de cagarse de miedo. ¿Habrá algo más estúpido y más inútil que cagarse de miedo? Bueno, sí, morirse de miedo.