Blog 9


  • "TIEMPO"

    Si se tratase de volar al ras del suelo, de cortar rosas con las manos envueltas en pañuelos, si se tratase de alumbrar con velas el camino, de caminar en espirales, sin sentido. Si se tratase de armar con cubos de cartón una pared que delimitara fácilmente hasta dónde ha de llegar el pensamiento racional... Recogería los restos de cristales astillados, guardaría en cajas la fotos recortadas de revistas de los días más oscuros, acomodaría en los estantes los "te quieros" numerados, escondería aquel anillo regalado en el baúl sin fondo del pasado y compondría pieza a pieza el tangram de mi vida... Pero no hay alas para el vuelo, ni sedas que me protejan de espinas, ni velas ... sólo caminos.
    Entonces cojo un cubo, me armo de la astilla más aguda, de esa foto cuya imagen desgarró el amor profundo. Me llevo el libro de hojas recicladas, la piedra más pequeña del anillo y una pieza de ese puzzle del tiempo transitado. Y así armada me preparo una vez más, me dispongo, dejo abierta la razón y me decido. No me queda tanto tiempo y el que hay, merece ser vivido.

  • Viento...

    [/b]

    De repente un día pasas... Llegas sin decir por qué... Eres esa incógnita que enreda mi cabello de preguntas sin respuesta... Y te diriges quién sabe a qué sitio, con tu velocidad cambiante, con esa arrogancia que te da la experiencia o como un niño feliz al que de pronto le quitan el juguete de sus manos...

    Traes contigo el perfume de las flores de otras tierras, incertidumbres, dudas, ansiedades... Algo dentro que te ata un pasado que no quieres convertir en futuro, porque eres movimiento, eres libertad, eres viento...

    Me he dado vuelta de pronto para darte mi cara, para enfrentarme a ti con mis defectos y mis virtudes a ver si de una buena vez por todas, puedes quitar de huellas las arenas de mi cuerpo y hacerlas monte en un rincón alejado... A ver si de una buena vez por todas completas con rosas caídas, las grietas que la vida me ha dejado...

    Pasa, Viento... pero no me dejes sola en el desierto... Hazme cómplice del vuelo para sembrar contigo de trigales, este reino...

  • "SOLO MUJERES ENAMORADAS"

    Me ha parecido muy bueno... Lo dejo para quienes pasen por aquí. Que lo disfrutéis.-

    "[i]SOLO MUJERES ENAMORADAS" [/i]( de ojosdeaurora )

    http://es.netlog.com/ojosdeaurora/blog/blogid=2...-

  • MIS DÍAS CON " K "- 2



    Tiempo de fiestas y reencuentro

    Días antes de nochebuena, K viajó a Valencia. Quería disfrutar del calor de los abrazos de su madre, sus hermanos, sus sobrinos. Necesitaba de un tiempo de amor, de reencuentro en aquellas fechas especiales. Cada día se comunicó contigo de algún modo. Mediante mails que te contaban de cuanto disfrutaba jugando con esos niños que lo llenaban de besos y lo llevaban de la mano a recordar momentos de su infancia, que lo hacían reencontrarse con su niño interior. Ese, alejado de cualquier pensamiento negativo, ese que soñaba e imaginaba en completa libertad...
    Te llamaba para decirte cuan importante era escuchar tu voz, para que supieses lo que deseaba tener un momento íntimo contigo, un momento mágico de conexión infinita...

    Tú recibías cada sensación provocada por él como embelesada. Te gratificaba enormemente el hecho de que alguien se preocupara por ti. Agradecías el dormirte cada noche arropada por su ausente presencia y lo hacías con la más placentera de tus sonrisas... “Me alegro de que me extrañes un poquito”, te escribía.

    Y regresó. Lo supiste pues apenas bajó del avión, tuvo la delicadeza de llamarte. Y pasó una semana. Te extrañaste de no volver a recibir ni un mail, ni una llamada, ni un sms. Una sensación de vacío te llenó el cuerpo. Su indiferencia comenzó a paralizar tu flujo de energía, el desgano comenzó a enraizarse en tu voluntad y miles de preguntas sin respuesta se clavaron en tu mente.

    Un día, le enviaste un mensaje a su correo electrónico invitándolo a reflexionar sobre el hecho de que, si no quería tener nada contigo, te lo dijese a fin de que, evitando perder tu tiempo, pasaras página antes de desgarrarte profundamente. De inmediato te contestó con una llamada, pidiéndote disculpas por su frialdad e invitándote a ese momento de intimidad que tanto había deseado, estando en Valencia y acudiste, olvidando todo el dolor que te había provocado en esos días...

    La noche fue mágica. Tal como la soñaste. Todo se conjugaba a la perfección. La casa de campo pequeña, íntima, acogedora, rodeada de frutales, la noche luminosa... El fuego de la chimenea, las velas perfumadas, la música lounge, la alegría del reencuentro, el abrazo infinito, los besos...Todo se fue dando con naturalidad, con libertad... El sofá blanco en ese ambiente acogedor los invitó a jugar a las caricias, a sentirse, a percibirse con los cinco sentidos. Y luego el paseo al más allá, a los mismos confines del cosmos infinito, a reencontrarse en una misma esencia. Tú y él. Él y tú, solos, envueltos de deseo, cubiertos de placer. Sólo os dejásteis para filosofar, o bien para expresar con palabras la felicidad que sentistéis al descubrirse en el semejante...

    Fue difícil descansar... Cierta excitación permaneció latente toda la noche. Y cada movimiento, cada respiración del otro, hacía que las manos se encontraran, que las piernas se entrelazaran... Qué bello fue saber que estábais allí, juntos, presentes, uno en el otro. Qué bello fue el saber de la generosidad del otro, de la apertura interior... Nada os causó más placer que el reconocer que vuestras mentes estaban dispuestas a hacer el amor.

    Y por la mañana, el abrazo de bienvenida a la realidad, el nuevo reconocimiento del terreno descubierto la noche acabada y un nuevo choque de energías que se entrelazaron y se fundieron para salir disparadas hacia el exterior en forma de luz perpetua. Más tarde el apetito, el desayuno entre melodías pop y el paseo a la orilla del mar, confesando cada uno lo que se había llevado del otro y que se atesoraría como la más preciada de las joyas de la corona. El viento fresco acariciando las mejillas, las manos entrelazadas y la vuelta a casa, prometiendo un nuevo encuentro...

  • MIS DÍAS CON " K" ...



    Mis días con K

    La primera vez

    Cada salto en el vacío es una cuestión de fe, nunca nada se repite como la primera vez.”- F. Páez

    Una noche te conectas para ver tus mensajes en el correo electrónico. Con desgano, con aburrimiento. Con esa sensación de que todo está visto, todo está dicho...

    La soledad te acompaña, la de siempre a estas horas. La que pediste a gritos hace un par de años para compartir, sola, con tus hijos... Esa soledad, que, de sentirte tan sola, buscas compartir aunque sea con ese “ser virtual” que está más allá, con ese ser que como tú, busca esa compañía incondicional. No importa de dónde sea, sólo importa su interior... A veces, sólo importa que esté. Sólo te importa saber que del otro lado haya alguien con un corazón que te responda y vibre como el tuyo.

    Decides borrar. Todo lo borras. Tienes la libertad de decidir sin pensar en nada. Nadie va a saber, excepto tu determinación, lo que hagas o dejes de hacer con los mensajes que recibes. Porque aquí nadie te ata, ni siquiera las cadenas que odias y que recibes por centenas...

    Tu mirada recorre cada renglón con desdén. Más te detienes en uno. Estás apuntada a una de esas redes de búsqueda de pareja, desde donde día a día recibes una y otra invitación a cenar, a charlar, a un café, a … “algo más”. Te has agregado a ella en una de esas ofertas veraniegas que te permiten estar allí, sin pagar -si tuvieras que hacerlo, no estarías-. Entras. La curiosidad te lleva, te conduce, es tu guía. Un click y aparece su cara.

    Es mayor -se te ocurre- pero de aquí.

    Estás harta de soñar con encuentros llenos de promesas y vacíos de certezas. Estás harta de “realidades” con mala ortografía y de risitas onomatopéyicas.

    Es mayor, de aquí y escribe bien.

    Te deja un mensaje corto pero que llama tu atención. Revisas su perfil y te encuentras con esos detalles que tanto te atraen. Escucha tu música preferida, realiza actividades afines contigo, parece un hombre sano. Vuelves a mirar su foto y lo observas con más detenimiento.
    Sus ojos brillan, hay algo allí. Tiene una mirada entre triste y penetrantemente profunda y su sonrisa apenas se percibe...

    Te interesas y contestas su mensaje. El tuyo también es corto, elegante. Acaricias levemente con tus palabras, sabes que tienes ese poder...

    Y se suceden los días entre saludos, comentarios, intercambios de correos, conversaciones virtuales hasta que surge la necesidad de conocerse físicamente.

    Eres diferente. Ya no te va una cena o una salida a un café. Te mueve lo diferente. Te invita a un paseo de mañana y por la playa... en diciembre. Fría, ventosa y soleada mañana de diciembre en el mediterráneo. Gaviotas y un mar extrañamente en movimiento. Algunos caminantes se detienen a sacar fotografías con sus cámaras digitales y a juntar caracolas...

    Caminas a su lado evitando su mirada. A veces te sientes niña en el otoño de tu vida y él te indaga. Lo miras levemente, como al descuido. Te investiga. Te sientes algo turbada y repondes a sus preguntas segura, pero sin darle demasiada importancia a tus respuestas aunque no dejas de ser sincera, abierta, espontánea. Has ido a la cita movida por la curiosidad y por esa conocida sensación de “qué más te da”. “Total, qué le hace una mancha más al tigre...”

    Habla. Su voz es cálida, grave, profunda. Camina y habla del mismo y encantador modo pausado, correcto, lento, seguro... Al bajar del coche se ha puesto su gorro tejido en punto inglés color azul y una parka impermeable de esas que cortan el viento de los mares de invierno.

    Habla y la charla se torna filosófica. Te induce a pensar. Profundiza en ti, te comienza a movilizar... Una sensación de inseguridad, de soledad, de tristeza te invade. Te ha entrado por los oídos, ha llegado a tu mente y ha descendido hacia tu corazón. Tu vida. Ha tocado puntos extremos, sin desearlo. Ha llegado él o le has dado paso sin proponerlo. Has confesado sentimientos, le has hecho saber que te cuesta soñar, más que tu imaginación es libre y viaja, vuela a gran distancia de ti como una paloma mensajera y regresa a tu mente sólo por las noches. Allí la arropas y descansas. Puedes descansar. Todo lo que te invade de día se adormece junto a ti. Bendita situación de agradecer. Tu frágil cuerpo no soportaría que fuese de otro modo.

    Te detienes frente al mar contemplando con tu mirada “de almendras”el infinito. No miras, sólo estás viendo a la distancia, estás viendo con el corazón, no con la mente. Te sientes pequeña en la inmensidad … y débil.

    Un viento suave acaricia tu cabello y a la vez lo notas cerca, detrás tuyo. Te huele. Te acaricia apenas el cabello con su cara. Se hunde en él. No era el viento. O eran ambos... Hacía tiempo que no sentías la cálida sensación de la cercanía.

    Te rodea con sus brazos fuerte, con seguridad, como protegiéndote, te aprieta contra sí. De repente quedas a sus expensas y lo evitas cuando te busca los labios. Es hora de volver al punto de partida. Sigue la charla, más distendida ahora. Ahora lo miras de frente, te atreves a hacerlo. Su deseo te ha hecho sentir segura de ti misma y una voz desde tu interior te pregunta: “¿por qué no?”. Le sonríes. Te relajas, vuelves a ser tú, con tus ganas de vivir, con tu fuerza, tu energía de siempre, tu imaginación...

    Descubres esponjas marinas, tantas. Tan bonitas que no te alcanzan las manos para recogerlas, pero las de él sí. Son grandes, tanto para dar como para recibir, y te ayuda con ellas. Te dejas llevar por el día de sol, las caricias del viento, el vayvén de las olas, la aventura del compartir...

    Tu panorama ha cambiado... Tanto que hasta puedes cantar un bolero a dúo mientras él conduce hacia algún sitio que tú eliges donde estar tranquilos y llegáis a la montaña...

    La entrada al monasterio. Soledad. Desde allí podéis observar a la distancia la meseta pintada de casas e iglesias, de iglesias y pinos, de pinos y humo de chimeneas, pero os puede más la impaciencia del descubrir al otro. Os interesa más sentir como sabe le primer beso. Ese, tan deseado, como si fuese un fruto prohibido de la madurez. Comenzáis a sentir calor, y la sangre que se moviliza con rapidez por las venas hasta alborotar el corazón, pero los turistas se aproximan y acabáis escondidos como niños que cometieron quién sabe qué travesura...

  • " 0,0"

    Acabo este año sin ganas de escribir (menos mal). Estoy en época de "vacas flacas", falta de inspiración, etc., etc. Para qué torturar a quien pase por aquí con un escrito sin significado. La sequía ha devastado mi campo mental. Sin ánimo, sin voluntad, en fin "SIN". Estoy como la San Miguel... "0,0". Y con más alcohol que en otras épocas (por las fechas, se entiende).
    Estimados lectores, que por aquí pasáis, pensando en que puede haber algo como la gente en este blog, siento anunciaros que la nada es algo al lado de la neurona abúlica que intenta hacer contacto en mi cerebro, pero que no mueve sus axones, con lo cual es improbable que lo logre. Siendo así, os deseo un 2010, lleno de sorpresas y con más energías que las mías para dedicarme a la escritura...
    2010 !!! Os dáis cuentaaaaaaaaaaa !!!!! Nosotros que somos de la década del 60 !!!! (Tampoco tengo ganas de ponerme a pensar en aquella época. Lo que sí puedo deciros es que en el 74, me imaginaba un año 2000 al mejor estilo "Supersónicos" o no sé cómo se llamaría aquí en España... Con dos o tres hijitos y en esos coches voladores tannnnn bonitossss...
    Pues nada, que ahora mi hija de 15, me pide el ordenador y tengo que preparar la cena... Yo que quería tener una "Robotina"...

    FELIZ 2010 !!! Que hasta tengo que pensar y no escribir 20010.-

  • CADENAS

    Odio las cadenas... Al respecto diré que me siento coaccionada con ellas. Acabo enviándolas por no "frustrar" el sentimiento de quien me la ha enviado, y como a todos nos sucede más o menos igual y no se sabe si el sentimiento es de nuestro "antecesor" o del primero que se le dio por hacerla por el sólo placer de ver que le regresen algo que salió de sí mismo, continuamos enviándolas.

    Por favorrrrrrr, no quiero más cadenas... que me "atan" !!!

    Esta última que me llegó es de alguien que se le ocurrió decir que Netlog, comenzaría a ser de pago. Los chicos de Netlog la han recibido y han dado una respuesta. Me consta que "pantalons" forma parte del Equipo, pues me ha ayudado recientemente a resolver un problema.

    CADENA "DEL RUMOR"

    ---------- Mensaje remitido ----------
    De: almas_1972
    Fecha: lunes 17 agosto a las 11h48
    Asunto:: Urgente...
    Para: Las_damas_primero

    Comparto esta noticia contigo pero no sé si la sabes, te informo que: Netlog ha comunicado que habrá de cobrar tarifa, así que pasa este mensaje al menos a 15 de tus contactos y el Nick pasará a ser dorado y así no tendrás pagar. Prueba tu mismo.

    Saludos Almas

    --------------------------------------------------- --------------------------------------------------- -------------------

    CADENA DEL "INVESTIGADOR" PARA QUE SE ACLARE EL TEMA

    Hola.
    Me ha llegado una noticia por medio de varios mensajes en cadena desde mi red de amistades en la que se difunde una noticia. Para asegurarme de la veracidad de dicha noticia, he escrito a la dirección de Netlog para que me lo confirmaran y he recibido un mensaje privado en el que se me da un enlace a un blog de un administrador de la empresa.
    Os paso los datos:

    http://es.netlog.com/pantalons_es/blog/blogid=2...-

    --------------------------------------------------- ---------------------

    Contenido del blog del enlace:

    Hola a todos/as!

    Hace días que circula en Netlog un mensaje en cadena SPAM diciendo que Netlog va a cobrar y algo de una cuenta dorada.

    De la misma manera que pasa con cualquier cadena spam en internet, esto no es más que un falso rumor. A día de hoy los administradores de Netlog no tenemos constancia de nada de esto y como bien sabéis todos los cambios que se producen en la página són anunciados por Netlog con carácter oficial mediante alguna notícia o mensaje oficial de Netlog.

    Nunca un mensaje reenviado en cadena es una fuente de la que se pueda confiar.

    Un saludo desde Netlog

    --------------------------------------------------- ------------------------

    BASTA DE "ESCLAVITUD" VIRTUAL, POR FAVOR.-

    Gaby.-

  • LA LLAMADA.-

    --------------------------------------------------- -------------------------------------------------

    Martha. Cabello cano, al viento. Sus manos surcadas por ríos de llanura lentos y arrugas que se ramifican como las fisuras de la tierra seca. Sus ojos marrones y simples llevan el velo gris de los años. Martha. Una inerte rebeldía todavía le queda en el cuerpo... así como cada uno de sus recuerdos. Ya no es capaz de recordar todo. Sólo aquello que de tanto repetirse le han grabado a fuego y los acontecimientos más relevantes de su tiempo.

    Un día más que se ha levantado y agradece al Señor que se lo permita. Lleva treinta mil días vividos. Cómo no va a estar agradecida? Dentro de dos más, solo dos, cumplirá ochenta y cinco. Merece respeto decirlo. Está sola. Sus hijos han volado del nido para completar sus ciclos hace muchos años ya. Sus nietos, demasiado ocupados están, en llenar con algo lo que adolescen. Y ella, no es precisamente el "algo" de lo que adolescen. Comenzó a estar sola cuando se dio cuenta de que la soledad sería su fiel compañera de toda la vida.

    Ella. Sola. Sentada en la terraza de su casa. Espera. Espera con la mirada perdida, clavada en el infinito verdor de los árboles que se elevan desde los patios de los vecinos. Palmeras, ciruelos, olivos, naranjos, le regalan a manos llenas la frescura de su longevidad...

    José. Treinta y un mil setecientos días de vida. Tenaz, aferrado al vayvén de las agujas del reloj, no olvida detalle de sus cosas de todos los días. Cada una es tratada con minuciosidad, con mimo. Él no se da cuenta de su forma de ser, sabe que es la consecuencia de dos energías que se cruzaron en otros tiempos y que tiene un destino que no troca.Y se deja llevar, ocupando cada momento en mil tareas que lo mantienen despierto y alerta. Cada día se levanta más temprano. A veces piensa en para qué dormir, si su cuerpo tiene reserva de energía. De energía que gasta lentamente. Y así se le van juntando las lunas con los soles y se repite. Un día más. Un día más en que la vida es la continua sucesión de ínfimos momentos sin un principio ni un fin hasta que el reloj se detenga. " Es que es lo real "-dice, como alguna vez lo hizo saber en alguno de aquellos sitios por los que escribía en Internet hace cuarenta años atrás...

    Hoy ha salido a caminar despacio, como cada mañana, con la fresca. Solo. Con su andar silencioso y distraído. Antaño lo acompañaba su mastín. Fiel compañero de aventuras por los parajes de su tierra, pero toda vida tiene un final y a él le ha tocado partir dejando la imágen de unos ojos ávidos de caricias. José ya no quiere más "compañeros de camino", algunas vidas más vale no reemplazarlas.

    Solo. Cuenta los pasos de su casa al parque, no tiene otra cosa que contar. Cuando llegue al último, se sentará a descansar. Siempre bajo la sombra del mismo árbol. Tiene un árbol para cada estación, porque sabe que a esa hora que se detiene, da la sombra en ese exacto lugar. Y cuando se siente, la llamará. Acercará su boca a su reloj- móvil y susurrará su nombre seguido del verbo "llamar". Los adelantos tecnológicos han estado acertados. " Mis manos tiemblan y mis dedos torpes no darían con los pequeños botoncitos de los móviles de antes", piensa. -Voy a sorprenderla.

    Ella. Con la mirada perdida en el infinito verde... Sabe bien que ese día, él la va a llamar. Hace cuarenta años que lo hace. Cuarenta años que se acompañan a la distancia. Cuarenta años que la sostiene como una guía sostiene a su rosal. Cuarenta años que se sonríen con palabras. Cuarenta años que le susurra sus descubrimientos, sus inventos, sus teorías. Cuarenta años que le cuenta de sus "tonterías". Cuarenta años compartiendo unos pocos minutos que les dan fuerza para seguir sus "eternidades".

    Martha parece distraída. Absorta en sus pensamientos, ida. Más cuando la luz verde de la pantallita comienza a titilar, acerca su muñeca izquierda en acto reflejo, a su oído... "Suerte que lo llevo aferrado a la muñeca", piensa. "Si fuera como los de antes, lo perdería olvidando dónde lo he dejado..." y no podría recibir su llamado haciéndose la sorprendida.

    -Hola, cielo !!! Hoy es quince de agosto. Feliz aniversario!! Ya ves que no lo olvido...

    Y un año más, los ojos de Martha se hacen lagunas, la voz se le entrecorta, el corazón se le comprime y no puede contestar. Él la consuela, como siempre, con su tono tierno pero firme, con esa manera de infundirle afecto, seguridad... tan de él.

    -Vamos, "tontita"... No te pongas así, sé lo que sientes... No aprendes, eh?! Mira que hace años que te vengo llamando para esta fecha...

    " Esta fecha", piensa. Quince de agosto. Y rememora aquel día, intentando sentir en un minuto todo lo que pasó en veinticuatro horas, hace cuarenta años atrás. Los preparativos del viaje, su vecino de arriba levantándose a las cinco de la mañana para llevarla al aeropuerto. El vuelo a Madrid que sólo tardó "algunas páginas de lectura de un libro de Borges". La llegada a Barajas y una llamada el día antes para decirle a él que esperara su salida por la T2 y un nuevo aviso de la azafata diciendo que saldrían por la T3 y las llamadas cortadas y perdidas uno a otro, pues el móvil de él no iba bien, y un encuentro, finalmente, en la Terminal 2. Y su cara de agitación por correr de un lado a otro para recibirla y la emoción en la mirada. Y el abrazo y el beso. Y el salir juntos por una puerta, abrazados, para ver a su fiel mastín en el coche, que olía a perro recién duchado ( ya habían salido en caminata de exploración) Y el trayecto desde donde se vieron por primera vez hacia la casa que la acogería y sus caras de no poder creer que se estaban mirando. Y él, conduciendo como ido y ella, sintiendo que su momento soñado se había hecho realidad. Y la llegada a la casa, el recorrido de reconocimiento de espacio y el nuevo abrazo, y el dejarse descansar un minuto uno en el otro y el beso profundo y alterado y el dejarse llevar hacia atrás por él, hasta desplomarse, juntos, en una cama y la respiración acelerada y la piel y el sudor y el saberse cada uno un poco del otro y la ansiedad, el deseo...todo entremezclado... en un momento divino. Y las horas que siguieron... Su descanso en soledad hasta la tarde y un nuevo encuentro y un nuevo momento de dejarse arrastrar por el calor del instinto, del sentimiento, y la charla posterior... en calma, con risas, con complicidad... en aquel sofá... Planificando el fin de semana largo...

    -Ya está. Ya ha pasado...Es sólo un momento de tontería. Sabes bien lo sensible que soy. Qué vas a hacer hoy?

    Y él le cuenta. Le repite y ella se hace la sorprendida. Mientras, lo escucha con deleite, como si cada palabra fuera un beso. Se hace la sorprendida, más sabe bien que no lo puede engañar. Pero "juegan" a que día a día se reinventan. "Juegan" a reinventar un presente que de tanto repetirlo ya es historia antigua... Y así siguen, jugando a reinventar el tiempo que les queda por vivir. Y se despiden como siempre, como cada día, pero sabiendo que éste, siempre, tendrá un sabor especial.

    -Feliz aniversario, cariño. Gracias por llamar.-




    "...mi deseo,
    ... tu universo.
    ... solo sin norte,
    ... tus ecos,
    ... tu ausencia,
    ... tu voz."

  • SOLEDAD



    Otra vez la noche, el momento mágico para quienes tienen la suerte de amarse, de besarse, de acariciarse, de olerse, de respirarse…

    Otra vez el momento de paz tan anhelado en mi día, el momento en que deseo reencontrarme con mi música, con la lectura, con alguien que no está. Otra vez el momento en que anhelo contar cómo me siento, en que necesito del beso, la caricia, el olor, la respiración…

    Nuevamente escribiendo lo que percibo desde fuera hacia adentro, acompañada de mi soledad, nuevamente intentando hacerlo sin que mis lágrimas bañen el teclado. Porque esta soledad duele. Duele desde la célula a la corteza, desde la raíz hasta la hoja. Duele intenso e inmenso.

    Si fuera capaz de hacerme mi propia compañera, qué bien podría sobrellevarme. Hay quienes dicen que la han elegido, que se han acostumbrado a ella a fuerza de hacerle compañía. A mí me cuesta. No lo voy a negar. Hay quienes han nacido para vivir en soledad, que la disfrutan que la cuidan , que la adulan … Yo necesito llamarme Soledad. Necesito convertirme en ella, ocupar su lugar, transformarme en ella. Necesito sentir sus sensaciones encontrándome a mí misma en su propia piel.

    Me cuesta. No sé vivir sola. No sé si aprenderé o si algún día lograré llenarme el espacio infinito de mí misma y me da miedo. Sé que a fin de vivirme, me llenaré de mí y no sé si me seré suficiente. Y a eso le temo. Siento mentalmente el hormigueo de un abrazo y siento tanto que temo tener que guardarlo, ocultarlo, esconderlo detrás de mí ser.

    A estas horas me veo durante todo mi día. Me retrotraigo. Me pienso haciendo para no pensar. Me siento sintiendo para no sentir. Me recuerdo intentando vaciarme de energía para no recordar. Me observo ocupada, engañándome en ocupaciones que se ocupan de distraerme de mi pasar.

    Hago mentalmente y deshago. Construyo castillos nube a nube y los vuelvo a destruir. Armo puzzles de aire infinito y soplo cada pieza para que caigan ordenadamente dentro de su caja de cartón. Recorro los rincones de mi mente buscando un ángulo recto y no hay más que esquinas redondeadas sin puertas ni ventanas. Escarbo en la arena de mis deseos y no encuentro más que conchas vacías sin sus perlas. Y yo la elegí, yo la quise y por ella luché. He sido mi propia víctima satisfecha, del logro tan ansiado. He peleado para vivirla y hasta para morirla y ahora es ella quien me ahoga en mi mar de aguas polares, es ella quien me clava espinas de cristal. Es ella quien se convierte en espejo roto para mostrarme los fragmentos de mi yo interior.

    Es ella quien se acerca y me cubre con esta manta de niebla en esta noche tan mágica para quienes comparten risas, caricias, placer… Es ella, la innombrable, la temida, la que oculto tras las cortinas pesadas de mi mente, la que no quiero mostrar a nadie, para que nadie se compadezca de mí. Es ella, la que se multiplica y se escinde como rama interminable y que me alcanza y me atrapa y te alcanza y te atrapa pero la intentas ocultar para que nadie se compadezca de tí, porque tú como yo, no la quieres reconocer...