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BarVeider

hombre - 30 años, Valencia, España


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Bienvenid@s a mi weblog, webblog, huev-lo, o como se diga.

Algun@s de vosotros tal vez me conozcáis por mis colaboraciones en revistas universitarias años ha, sobre todo en Biela, otros tal vez de tomar birras, o de ser el tipo que siempre va escribiendo cosas en el autobús, en el metro o en el bar.

Existe vida después del Opúsculo, y aquí está. Porque un trozo de papel y un boli en mis manos es la diferencia entre bajar a comprar el pan y la aventura más grande jamás contada. En este pequeño lugar podréis encontrar mis desvaríos y peripecias por este mundo lleno de Peligros (provincia de Granada), literatura urbana escupida sobre el papel (nunca directamente sobre el editor de textos) durante mis viajes en bus, acompañado por las notas más brutales del Rock de todos los tiempos. Sin aditivos, sin conservantes, pero con huevos.


  • Per Aspera ad Ischia (1/4)

    No creo que sea muy sano tomarse un carajillo en 3 tragos, pero era necesario. Cosas peores he hecho. El taxi no se demora, me deja presto en la puerta de la estación de autobuses. Podía haber venido hasta andando, ya que no está muy lejos de mi casa, pero siendo una zona e yonkis, travelos y harries varios, y llevando mucha pasta y documentos encima, me cago. El menda me cobra la tarifa mínima: 6 €, un 30% más de lo que marcaba el taxímetro. Me cago en las putas ordenanzas municipales y en la p*** madre que las parió.

    Llego al andén. Otro cigarrito. Chicle letal. Éste es más vil de lo habitual, se me ha dormido media boca! Me recuerda a los chutes de lidocaína de la dentista. Partimos hacia Madrid.

    En el bus hay un individuo que se ha pasado media hora hablando por el móvil en voz muy alta. Su vida y obra no es lo que más interesa al resto de pasajeros, especialmente a los somnolientos, que le miran con odio. Yo no me estaba sobando -bueno, sí, pero me he desvelado- y aún así me han contagiado su odio.

    Parada técnica. Me pongo a hablar con dos chavales (huy... eso ha sonado a viejo). Uno se hace un chifli. Del rollo.

    Inciso: hace una hora hemos visto en un cartel: "Provincia de Cuenca". Hala, chicas, mirad por la ventanilla, que yo me encargo del resto :)

    Sigo estudiándome la xulla de italiano que me ha pasado Kike. Aprendo rápido, aunque es todo gramática, echo de menos un poco de vocabulario. Me está molando este idioma. Hala, para el mes que viene, además de Python (lenguaje de programación muy sencillo, que toma el nombre de los Monty Python), a aprender italiano.

    Tras media hora de duermevela, veo una inmensa mole de luces a lo lejos. "Aquel debe de ser el Infierno que llaman Madrid". El smog se ve a la legua. [NOTA. "smog" = smoke + fog, "niebla de humo" que se ve por la noche en las ciudades, claro indicador de alta contaminación atmosférica]

    Inciso: me jode tener sueño y no poder dormir. Cuando dé la conferencia Williams, no tendré sueño pero me dormiré [Es uno de los Padres de la Física de Polímeros, pero según una compañera, sus conferencias son duras].

    Las luces de la ciudad se extienden en todas direcciones, hasta el infinito y más allá. Finalmente llegamos a la estación de autobuses. Cojonudo, por dos motivos: 1) Esta ciudad tiene como un aura de estrés y pesadumbre; tal vez me esté autosugestionando, influenciado por la gente que conozco que vive o ha vivido aquí. 2) Porque si seguíamos recto íbamos en dirección a Vicálvaro, y eso no me hacía ni puta gracia (creo que es uno de los barrios de yonkis).

    Y ya que estaba en Madrid, qué menos que dejar mi huella personal en el WC de la estación. Dedicado a tod@s l@s que están hasta los genitales de Madrid, oriundos y foráneos.

    INCISO, que además no viene en las memorias originales, pero me acabo de acordar a medida que tecleaba: desde el andén de la estación de autobuses hasta el hall hay que subir por la cuesta del Averno. Es una rampa de al menos 50 m de largo (no te extrañe que sean 100), inclinada unos 20 ó 30 º sobre el suelo (es decir, pendiente del 30 al 50%). A medida que iba subiendo, mis fuerzas flaqueaban. "Me lo estoy viendo venir... cuando me falten unos pocos metros, empezarán a ceder los dedos... primero el índice, luego el corazón, luego el anular, y por último el meñique. Y entonces la maleta escapará de mis manos, rodando hacia abajo. Y a 10 metros enganchará a alguien, que caerá y a su vez soltará su maleta, que rodará hacia otra persona, y entonces ya tenemos la fiesta montada".

    Un taxista que veranea en Oliva me llevó hasta la T4. Me advirtió de que estábamos en la otra punta de la ciudad, y de que había mil desvíos debido a las incontables obras que saturan (más aún) la ciudad. Esto es un eufemismo de que me va a clavar, pero el que avisa no es traidor. La broma me sale a 40 €. Bueno, a mí no: a la Universidad.

    La T4 es enorme, casi me mareo caminando por ella. Facturar el equipaje fue fácil, pues allí no había nadie. Por no haber no había ni seguratas; si acaso, un par de harries, pero llevaban billete, por lo que no les temía. Sigo repasando italiano. Un café de máquina. La clavada eran 1.20 €, pero en la máquina ponía "Nestlé", así que me fie. Cabrones, he probado alquitrán con mejor sabor y más cafeína que esto.

    Yendo hacia el arco, no encuentro las escaleras. Le pregunto a un hombre. No me entiende. "Do you speak English?" No. "Français?" (espero que no, porque yo tampoco lo hablo). "Deutsch?" Ni eso. De pronto se ilumina la bombillita esa que tengo sobre la cabeza: "Parle italiano?" Bingo. "Io anche cerco la porta acca, ma non vedo la scala. Preguntiamo?" Y al fin hallamos la puñetera puerta H.

    A falta de trabajo a estas horas, uno de los vigilantes se puso a hablar conmigo. Le moló el dibujo de HR Giger (el que diseñó la figura de Alien) de mi camiseta, y que llevara una cartera de AC/DC, cuando todo lo que ve a lo largo del día es peña trajeada y/o repeinada.

    La espera se hizo eterna. El avión salía con media hora de retraso. Mother mine of the beautiful love (madre mía del amor hermoso) cómo están las italianas, y qué pijas son, por Snoopy... estoooo... por Óðin! Entonces, entre la multitud vi una chica cuya imagen se grabó a fuego en mi retina. No era una top model, pero era guapa y tenía buen cuerpo. Suficiente. Sonrisa preciosa. Sus ojos incluso dejaban ver tras ellos inteligencia y bondad. Miro mi billete: asiento 19F. Freyja, nunca he creído en ti, pero por una vez lo haré: que su billete sea el 19E.

    Por cierto, había un grupo de personas que iban con una mujer que me suena de algo, creo que sale en la tele en algo conocido, y mucha gente se le quedaba mirando pensando eso mismo. Yo la verdad es que no sé quien era, tampoco es que vea mucho la tele...

    Y por fin embarcamos, y quiso la Voluntad de los Dioses que el asiento 19E fuera ocupado por el aire. Toda la fila para mi solito, de hecho. Hala, renuncio a la pizca de Fe que tenía. Me quedo frito como una patatuela al poco de despegar. Antes de ello, el traqueteo del avión me incomodó. Me cago en la maldita prensa sensacionalista del último mes, al final me ha afectado a mí también [léase: como hacía un mes fue el accidente del MD-82, cada vez que un piloto estornudaba todos los telediarios y periódicos daban la voz de alarma].

    Inciso: "Brau, brau, brau, brau, y les deseamos un feliz Vueling". Vueling, Vueltra puta madre!!! Sería un feliz "vueling" si hubiera salido a las 19 h, como estaba previsto en un principio. Anda y Kelesfollen.

    Llegamos a Nápoles. Al poco llega un avión de alemanes. Entonces soy consciente del cacao de idiomas que llevo en la cabeza. Casi me salen las palabras italianas en alemán, y cuando estudiaba alemán me salían en inglés o en árabe. Pregunto en inglés a una chica cómo puedo llegar a Ischia (si se lo digo en italiano igual me pierdo algún detalle crucial). Estás que podía entenderla, con el sueño que llevaba encima. Pero lo logré.

    Subí al bus. Había turistas alemanes; llegué a hablar en alemán con alguno. Por el trayecto no vi restos de basura; es más, había contenedores vacíos!!! A cambio, muchos edificios parecían semiabandonados, con las paredes llenas de desconchones, las fachadas sucias, y a veces sin siquiera ornamentar: cemento dejado caer tal cual, y punto. Hay okupas a los que les daría asco vivir ahí. Al contrario que Hamburgo, sólo por el aspecto no me parece un lugar idílico para residir. Encima, las tías son más pijas que el cocodrilo de lacost.

    Llego al puerto. Desayuno. Mil harries: Barbas, vigila tu cartera. Me costó hacerme entender, pues los horarios que ponía en los letreros lumniosos no se correspondían con la realidad ni con lo que ponía en las taquillas (Barbate, Welcome to Italy). Escena rocambolesca: un anciano me dice algo que no comprendo. "Io parlo poco italiano". Señalando el reloj, me dice: "Shpet?" Me pongo a pensar. Hurgo en mis bases de datos... Heureka: pronunciado "shpet", pero escrito "Spät" = "tarde" en alemán. El barco sale con retraso. Y acabamos el señor y yo hablando alemán, manda huevos, que en Alemania ni lo balbuceara. A todo esto, le pregunté de dónde era. "Ich komme aus Roma". Lol.

    Ya en el barquito, me costó hacerme entender con la pija de al lado para que me explicara en qué parada, o puerto, tenía que bajar. Una abuela que tenía al otro lado, bastante simpática la verdad, me lo explicó en inglés. Y era alemana. Aaaaagh!!!

    Una vez en Ischia, no fue difícil hallar la piazza dove erano i bus. Le pregunto a un hombre -un jefecillo de los chóferes, o algo del palo-. Al ver mi falta de vocabulario y mi mala gramática, me dijo: "Tu non sei italiano, vero?" - "No, io sono spagnolo". La otra opción era que me preguntara: "Tu sei ghilippoia, vero?" A lo cual, dado mi estado de somnolencia, igual le decía que sí :-S

    Y llegué al hotel, que era muy bonito y muy laberíntico, y a eso de las 12:30 me puse a sobar vilmente.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • Non me vale tudo

    Por algún extraño motivo, hace tiempo que tenía el mono de dar y recibir hostias como panes en un tatami, aunque ello implique perderme partidos de fútbol entre semana (ya ves qué problema), no poder fumar en el gimnasio, y llegar a casa con un ojo morado. Mientras no me quiten el carnet de padre con una patada en mal sitio... Así que ayer cogí y fui a un gimnasio que hay entre mi casa y el curro; además, tenía entendido que mis antiguos compañeros de Ju Jitsu estaban allí. Aunque la mayoría eran maderos, era majos -dentro de lo que cabe-, y el sensei era un tío de puta madre.

    Llegué al lugar con decisión y arrojo. Había ciclaos y chonis, pero no tantos/as como es habitual en un sitio de esta calaña. La música no era excesivamente emética. Tras una cola inacabable, me atendieron. Por lo visto, mi antiguo sensei no estaba ni había estado allí nunca. Lástima.

    Hasta aquí, esto. Continué mi camino hacia casa. Y entonces me acordé de un gimnasio en el que hace años hacían Ju Jitsu, Hapkido y no sé qué más. Me acerqué a preguntar.

    Esta vez la música sí era vomitiva. Pregunté. La chica me dijo que sólo había Full Contact y Vale-Tudo (es decir, hostias y más hostias). Recuerdo por qué dejé el gimnasio al que iba antes: porque se llenó de nazis, porque le pegaron una paliza a un chaval en la puerta, y porque cambiaron las artes marciales nobles por "Tíralo al suelo y machácalo". Así que le dije a la tipa: "Es que yo busco algo más tranquilito, estilo Ju Jitsu o Aikido..." (ante todo, diplomacia, que estoy jugando en terreno hostil).

    Un ciclado que había detrás de ella -por cierto, he visto neandertales con rasgos más evolucionados que los de ese tío- replicó: "¿Sabes lo que es el AMBB?" (o algo así, unas siglas raras que dijo). "El AMBB incluye grappling, Brazilian Ju Jitsu..." Ok, ahora sí que me lo has dejado todo claro. Me vinieron a la memoria los vídeos de los Gracie, un clan de brasileños que reparten una tormenta de hostias en un tatami rodeado con una verja, en plan la misión 3 del "Final Fight", todo un clásico de las máquinas recreativas. O, lo que es lo mismo, violencia gratuita e innecesaria, y muchas horas de trabajo para que la fregona limpie bien la sangre.

    Esos vídeos nos los ponía el capullo que intentó darme clases de Vale-Tudo en aquel gimnasio. Y a mí non me vale tudo, yo quiero un arte marcial "clásica", que enseñe nobleza y respeto al adversario, como hacíamos en Judo y Ju-Jitsu. Es igual de efectivo, pero más al estilo "jedi", ya que en caso de necesidad, la violencia es la última solución. Así que le dije de la forma más educada posible que me lo pensaría, pero que en un principio no me interesaba.

    Vi un odio irracional oculto bajo su mirada de indiferencia.

    Creo que me he ganado un amigo en este barrio... Ahora sí que voy a necesitar las clases de Ju Jitsu, o mejor de cómo correr 200.000 metros delante de una manada de leones y vivir para contarlo.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • Requiem por Angus

    27 de Julio de 2001. Lo recuerdo como si no fuera ayer. Yo estaba veraneando en Calpe con mi padre. Me llegó un sms de un amigo: me habían crujido (injustamente) una asignatura de Máquinas. Me tocó hacer la mochila en 10 segundos y pillar el bus a Valencia, a ver si en la revisión me daban el 5. Iba dispuesto a lo que fuera, hasta a que me hiciesen la rima con esa nota si hacía falta, con tal de aprobar.

    Llegué a casa. Cené. "Voy a echar una partidita al Age of Empires". Encendí el PC. A los pocos minutos, explotó un condensador de la fuente de alimentación. Su inmolación segó también la vida de la placa base. Y la garantía había expirado hacía justo 3 días. Mola.

    En Septiembre cambié todas las piezas inservibles -las difuntas y las que no eran compatibles con las nuevas-. De 400 MHz pasé a 900, de 64 MB de RAM pasé a 128 (años después, a 256), y de 8 MB de tarjeta gráfica, a 32. Poco después también amplié el disco duro, de 8 a 40 GB: había creado un monstruo.

    Con ese PC aprendí más que con ningún otro que haya tocado. Conocía su hardware mejor que la palma de mi mano. Conectaba y desconectaba cables a mi antojo. Le hacía particiones al disco duro como quien corta un trozo de plastilina y lo vuelve a juntar, como me daba la gana. Él fue mi primer PC con Linux (por su disco duro pasaron: SuSE, Ubuntu, Fedora, Knoppix, y otra Ubuntu). Al principio le llamaba Barbooleano, pero con el tiempo le cambié el nombre y éste ya fue definitivo: Angus. (Como Angus Young, el guitarra principal de AC/DC).

    Recuerdo aquellos cientos de trabajos que redacté en él: las prácticas de Medio Ambiente, Automática, Termo, Electrónica Digital, y muchas más, así como la mitad de mi proyecto final de carrera. Mil y una noches en vela con los trabajos de Robótica (o "Rabótica" ), Construcción, CAD... o simplemente intentando arreglar algún entuerto que había causado mi osadía con las particiones y el MBR ("Master Boot Record" o "Registro maestro de arranque", el principio del disco duro, que es muy delicado). Los kilos y kilos de Memorias que escribí en él, unas para la posteridad, y otras por fortuna borradas y olvidadas. Miles de partidas al Doom, al Age of Empires, al Worms, al Max Payne, Commandos 2... y muchas más cosas.

    Han sido 7 largos años. Pero sabía que algún día llegaría el momento de apagarlo por última vez con un "shutdown -h" en la consola de Linux (hoy en día la gente normal lo apaga haciendo clic en el botoncito de "apagar sistema", igual que Güindous, pero a mí me gusta hacerlo al estilo freak). Angus era antiguo, y no me permitía jugar a juegos más modernos, pero funcionaba. En el laboratorio tenemos auténticas reliquias que aún funcionan. Pero ya no se hacen PC's como los de antes, y Angus no iba a ser una excepción, muy a mi pesar.

    El caso es que hace un mes, poco más, Alberto me dio un PC "un poco" más moderno que Angus, con el doble de todo (doble de RAM, de procesador, gráfica, etc.) No quería deshacerme de Angus mientras funcionara, así que lo pasé a la reserva mientras acondicionaba el nuevo PC. Tenía planes para Angus: pronto haría un backup (copia de seguridad) de todos sus ficheros, lo formatearía y le pondría única y exclusivamente una Linux Debian con la que seguir experimentando y aprendiendo. Pero nunca imaginé que ver a su sucesor le hubiera quitado las ganas de seguir ejecutando mis instrucciones.

    Hace dos días se repitió la historia: encendí a Angus para jugar al Age of Empires (sí, es viejo, pero me encanta). No arrancaba. Solución del informático: apagar y volver a encender. Esta vez no se encendió ni el monitor.

    Miré en foros por Internet, a ver cómo resolvían estas cosas los demás. La peña sugería varias soluciones. La más simple: que sea la memoria RAM. Probé con esto. Tras varias pruebas, fui a sacar una de las 3 barras de memoria. La hijaputa estaba ardiendo!!! Tras blasfemar contra varios dioses, y esperar a que se enfriara (y a que se bajara la inflamación de mis dedos), la retiré: tenía dos patillas quemadas, y olía a socarrado. Probé con otras memorias, pero ninguna hacía arrancar a Angus.

    Hace un rato he probado la última opción: la tarjeta gráfica. Por suerte, no había tirado la de 8 MB. Pero no iba. Probé la tarjeta de 32 MB en el PC de Alberto: sí que iba. Le cambié la pila de la BIOS, a ver si es que se había agotado. Pero no funcionó. Por tanto... la placa base ha muerto.

    Angus ha muerto.

    Ya no quedan placas base de ese tipo, con lo que el procesador, la fuente, etc., ya no sirven.

    Los 1s y los 0s no volverán a circular por sus venas de silicio. No verá cumplido su sueño de conocer Internet, ni de librarse para siempre de la tiranía de Güindoz, que ocupaba siempre su primera partición. Ahora descansa en el Valhalla de los ordenadores, esperando al día en que se produzca la batalla final entre Linux y Windos.

    No obstante, Angus, tu muerte no ha sido en vano. Por Frey -dios de la Naturaleza, creo- juro que tus restos han de ser reciclados. Y que tu sucesor, cuyo nombre aún no he decidido, conocera el mundo y será un digno servidor de Linux. Y tu disco duro servirá de soporte para una Debian, o una Fedora. Y tu monitor... bueno, a ése que le den pol culo, que en un mes o dos me compro un TFT de puta madre.

    Angus, descansa en paz.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

    P.D. Diréis "Bah, si sólo era un trasto..." PUES NO: tenía nombre. Es como Justi, la rata que había en un despacho de la escuela de Agrónomos: como tenía nombre, ya no la podíamos matar (Por cierto, le pusimos "Justi" en honor a nuestro anterior rector... :) )

  • Fuma en el Water / Smoke on the Water

    Grande y poderoso es mi dolor de cabeza. Diría que es resaca, puesto que es sábado, y anoche mezclé mucho. Llevo ya varios findes seguidos con resaca: o me estoy haciendo viejo, o me estoy haciendo alcohólico, no sé qué es peor.

    Incorporación de última hora: Susana, que no va a quedarse de brazos cruzados mientras nosotros vemos varios miles de Harleys, a cuál más guapa. Y eso, recogimos a JK y partimos hacia la tierra de Castellón, donde se extienden las zarpas de Fabra.

    Por el camino cuestionamos en varias ocasiones la necesidad de nuestra dosis de cafeína. No obstante, no paramos a saciar nuestro mono. Una vez en Castellón, localizamos fácilmente la recién bautizada "Avenida de la Concentración de Harley-Davidson". Una sinfonía de motores bien afinados recibe a los asistentes. Susana pilló su entrada. La pulserita de este festival incluye el logotipo de Marina d'Or, Ciudad de Especuladores. Lo eliminaría de la pulsera con mucho gusto, pero por si acaso me esperaré a llegar a casa, no es plan de que se borre todo y me quede sin ver a Deep Purple.

    Siguiente paso: tomarnos unos carajillos. No nos costó encontrar un bar, si bien había pocos en la zona. "Cafetería Milhojas" (es decir, 2 paquetes de Abadie 500). Pedimos lo habitual (2 carajillos de Terry hijo de Merry hijo de Perry para Kike y para mí, uno de Ballantines para JK y un cortado extralargo de café para Su). El cortado de Susana era más negro que el ojete de Asaha Powell. Por el contrario, los tres carajillos eran traslúcidos. Eso me daba sólo dos opciones que pensar: o estaban aguados... o estaban hasta arriba de licor.

    A nosotros no nos pusieron sobrecito de azúcar, así que pillé tres de ellos. Removimos: los carajillos se volvieron negros. Curiosamente, estaban muy dulces -al menos, el mío-, y el café era poderoso como el Trueno.

    Inciso: junto a la cafetería estaba la "Pizzería 2000". Mal rollito me daba el nombre...

    Fuimos de ahí al parque de la acampada. Desde que llegamos a Castellón hasta entonces, no paramos de ver Harleys, cada una más chula que la anterior. Sobre ellas cabalgan los Caballeros Andantes del siglo XXI, con sus chupas de cuero por cotas de malla, y como lanza de caballería el Rock, con yelmos de kevlar y estandartes de Libertad.

    Inciso: me pareció ver a Toni [guitarra de Hell Train y profesor de Informática en el Poli] a lomos de una Harley, con su camiseta de Kreator / Krrriéitorrr.

    Miles de Harleys acampadas nos saludan al llegar. El parque es una inmensa pinada que nos resguardará amablemente del sol de las 9 de la mañana. Las piquetas se clavaban que daba gusto, levantamos la tienda en un tiempo récord (30 minutos con calma); tan fácilmente entraron las piquetas que tuve muchas ganas de desmontar la tienda para plantarla otra vez... es lo que tiene venir de un Leyendas del Rock sobre roca madre y un Wacken en el que casi dormimos al raso.

    Mi dolor de cabeza aumentaba a cada segundo. No sé por qué, pero me pasa cuando voy a montar la tienda de campaña, casualidades de la vida (y más aún si voy de resaca). Susana me da un ibuprofeno que, a falta de agua, trago con cerveza. Me tumbo un rato, los demás van a explorar la zona y a ver Harleys con horquillas kilométricas. No llegué a dormirme, pero esa horita con los ojos cerrados me sentó de lujo.

    Kike se asomó a la tienda, comprobó mi estado y comunicó a JK y a Susana mi resurrección. Al salir de la tienda, fuimos a mirar el mercadillo. Vendían todo tipo de pulseras, cadenas, colgantes, cascos y camisetas. Hasta aquí todo OK. Pero un tipo vendía puños americanos, ésos mejor que los use consigo mismo, pero como supositorios o para hacerse fisting.

    El hambre empezaba a ser importante. Sólo había 2 ó 3 tenderetes de comida, gestionados por Telepizza (brrr!), que sólo tenían pizzas barbacoda (las de TP me dan cagalera) o de jamón y bacon. Variedad al poder!!! Nos pusimos a la cola, muy en contra de mi voluntad. Había también un puesto de bocadillos, pero la cola era de una longitud más propia del INEM.

    Llegué a la barra. Vi el percal e hice cálculos logísticos: el horno tenía capacidad para no más de 8 pizzas, y cada una son mínimo 10 minutos. Miré la cantidad de gente que había y consideré que ya no les quedaban pizzas familiares (lo había oído por ahí). Por tanto, si cenábamos ahí, nos íbamos a perder el concierto. Expuse la situación al grupo, y decidimos aventurarnos en busca de algún lugar en el que comer antes y a mayor velocidad.

    Alejándonos de la pinada, llegamos a un parquecito cuyos banquitos estaban llenos de moteros; muchos de ellos devoraban unas pizzas con muy buena pinta, ¡¡¡y la caja no era del Telapisa!!! Les preguntamos. "Sí, está ahí al girar la esquina". Vi el logotipo de las cajas: "Pizzería 2000". Jooooodeeeeerrr...

    Llegamos a la pizzería. Afortunadamente, ese "2000" no tiene nada que ver con los subnormales de la ultraderecha. Mientras nos hacían las pizzas, miramos si la cafetería estaba abierta, pero no era el caso. Bueno, en realidad estaban con la persiana bajada, pero sólo se puede entrar si tienes mucha confianza con el dueño. Conocemos la situación, y sabemos que es muy poco sana, así que nos fumamos el cigarrito en la puerta mientras vemos pasar más Harleys.

    Fuimos con las pizzas y unas birras al parquecito, ahora desierto. Una de las pizzas era de Cabrales con miel: si te gusta el cabrales, está acojonante QTC (Que Te Cagas) de la muerte. Volvimos al lugar del concierto. El tiempo corría en nuestra contra, pero cuando llegamos aún no había empezado, así que aprovechamos para ponernos a tono.

    Las 23:30 h. Esto aún no ha empezado. La peña está empezando a mosquearse.

    Se apagan las luces. Histeria colectiva. Llegó el momento. El concierto comenzó con ritmos muy psicodélicos, algunos con influencias de la música árabe. Lo que no me moló fueron las luces azuladas y púrpuras en su máxima intensidad, aquello dañaba a la vista de mala manera. Cuando no brillaban tanto, eran soportables. El escenario tenía varios tubos que se iluminaban de diferentes colores; era un concierto ideal para ir de tripi o de monguis.

    Poco a poco la música me iba envolviendo y me elevaba a mi nube, de forma similar a como me sucedió con Riders on the Storm hace más de un año, sólo que esta vez no tenía hierba, con lo que no me atrapé tanto. El concierto ganaba intensidad, y también mi subidón: Mary Long, Fireball, Back In Black (tributo instrumental a AC/DC), y Highway Star. Por cierto, aunque están ya abueletes (todos tendrán mínimo 60 años: más de tres siglos nos embelesan desde el escenario) y Ian Gillian está cascadete, la voz en Mary Long me suena tal cual la del disco de estudio hace chorrocientos años.

    De pronto se hace el silencio. Suenan los acordes más famosos de toda la Historia del Rock. Gritos. Furor. Smoke on the Water!!! [y llamada a Farolo]

    Apenas llevaban una hora de concierto, y yo me encontraba con el mayor subidón de adrenalina de mi vida, la cosa prometía. Hicieron una breve pausa, y regresaron con Hush, que es más tranquilita, pero no bajó el nivel. Tocaron una o dos más, Space Truckin', y de pronto... "That's all, thank you very much, good bye".

    "Están de coña", pensé. Apenas llevan una hora y media, y los carteles que vi por Valencia hablaban de 3 horas de concierto. No han tocado Burn, ni Tokyo Woman, ni Child in Time... bueno, ésta se les perdona, que hay que tener la voz muy en forma para dar los berriditos. Pero encendieron las luces, y la gente empezó a moverse. No podía asimilarlo. No quería. No me pueden dejar así, ahora que estoy de subidón total, es como si vas a un burdel y te hacen el pingüino.

    Al final reaccioné; su esfuerzo les costó a los demás que me moviera. Tuve que asumirlo: están mayores y no van a aguantar 3 horas seguidas. "Vale, que podían haberse estirado un poco más y así no te quedabas a medias... pero ahora mismo es lo que hay. Al menos, ya puedes decir que has visto el Smoke on the Water en directo".

    Aún estuvimos un rato sentados en un banquito, aliñando tabaco. En ese tiempo pudimos ver cómo un tocón asesino le daba un trompazo a una fragoneta. Tuvo que rodearlo, y ya con la rueda de atrás pudo subir por encima, pero antes parecía que hubiera chocado contra un muro en vez de un árbol podado. También vimos un tío que llevaba los equipos del escenario al camión con una Fenwick... marcha atrás y haciendo trompos entre los árboles. La mare que va.

    Y cuando Susana volvió de comprar, nos fuimos a la tienda y utilizamos adecuadamente las birras que habían sobrado de la cena. Poco a poco fuimos cayendo en brazos de Morfeo. Puesto que llevaba el móvil viejo y le quedaba poca vida útil, eché el último vicio al Bantumi (el juego de los botecitos de alubias, cuya existencia casi había olvidado), y me empané hasta tal punto que todos se acostaron sin que yo me enterara.

    Y ahora viene la trama: como no llevaba más ropa, por ser viaje sólo de un día, no tenía nada con que hacer un burruño que sirviera de almohadón (hacía fresco, no era plan de usar mi ropa y dormir en bolas, y menos aún si me acompaña tanta gente en la tienda). Y como apenas doy vueltas cuando duermo, pasó lo que tenía que pasar: me quedé sobado de lado, y desperté con la columna vertebral destrozada por el peso de mi propia cabeza [el dolor me duró varios días].

    * * *

    Desperté a las 5 h a.m. No se oía ni el vuelo de una mosca. Si esto fuera un festival jevi, se oiría música por doquier. Pero aquí se puede dormir tranquilo. Mola.

    Los demás me despertaron a las 11+. Ya habían desayunado y todo. Seguimos contemplando Harleys embobaos. Entonces fuimos a almorzar (para mí, desayunar) al Milhojas. El café con leche era igualmente poderoso. Y entonces descubrimos que los carajillos los sirven ya azucarados, de ahí su color pálido y que al echarles el terrón estén tan dulces.

    Recogimos la tienda. Las piquetas salían solas, menuda gozada!!! A todo esto, y como ya dije ayer, la pinada vino de puta madre para dormir a la sombra mientras los demás desayunaban. Comimos en la pizzería (yo, spaghetti: ramén!) y regresamos a nuestras casas.

    Con Deep Purple, ya sólo me queda ver a AC/DC y a Judas Priest para morir tranquilo. Hasta entonces, el Banquete de Odín puede esperar. Vale.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • LEYENDAS DEL ROCK '08 -- Be Beer, my friend (2/2)

    Respetando las buenas costumbres y las leyes de la Física, la radiación solar que incide sobre la tienda hace que su temperatura se eleve de acuerdo con la ecuación de Stefan-Boltzmann (creo que era de ellos). A las 10 ó así, el horno está listo: cuando quiera puede fundir su acero, gracias. Abro las dos puertas. El aire fresco que cirucla desplaza al aire cálido de la tienda y la refrigera por convección. Eso me permite sobrevivir hasta las 11:30 h sin asarme demasiado.

    Salgo por fin de la tienda: está bastante nublado; eso ha supuesto 1 hora más dentro de la tienda, de otra forma a las 10 ó poco más ya habría muerto. Mientras planifico la rutina del día (pino y ducha), hay nuevas: JK viene de camino, de puntazo. O de que se le ha ido la pinza.

    Procedo, tras fumar un par de cigarritos que me ayuden a la faena. Sentarse en el WC ha sido rápido y fácil, pero la cola de la ducha era eterna. A continuación hago un simulacro de desayuno a las 13 h, y me reúno con los demás, incluido ya JK.

    INCISO. Anoche durante Kreator, en un momento dado se vio por las pantallas de los vídeos el escritorio del ordenador que controlaba las proyecciones. Un tío atrás gritó: "Eso es Linux!!!"; me giré y le saludé. Pero pronto se esfumó nuestra euforia al salir una manzana mordida en la pantalla: es un Mac.

    Tras un breve pero intenso debáter, acordamos movernos hacia el pueblo a comer como señores y a tomar después un café. Escogimos una cafetería/heladería (creo que "Venecia" se llamaba) que NO tenía los letreros en inglés (= no es para guiris = buena relación calidad/precio).

    Tardaron en atendernos, pues el garito estaba petao. Eso sí, los/as camareros/as eran majos/as y los platos combinados, abundantes y sabrosos. JK se fue a pedir los carajillos y cafés. El cortado de Susana era "muy largo" de café, Los carajillos los cargó él mismo; el mío era más burro que un berrido del cantante de Sepultura.

    De vez en cuando pasaba por delante el trenecito turístico del pueblo (el tren, sube a mi tren azul, si controlas tu viaje serás feliz -- Ñu). No sé por qué, pero cuando pasaba le hacíamos cuernos y saludábamos, y los del tren nos respondían!!! Oeeeee!!! (Igual pensaban que íbamos hasta las cejas, pero me la pela, y tampoco se aleja mucho de la realidad, porque mientras esperábamos los platos nos pusimos finos a base de birra). No es Wacken, pero algo es algo :)

    Y partimos sin demora hacia la zona de conciertos, pues Azrael ya había pasado, mas Avalanch no debería correr igual suerte. Llegamos justo a tiempo (llegar y besar el santo, to arrive and to kiss the saint). El concierto fue magistral: Madre Tierra, Semilla del rencor, Xana, Lucero, Pies de barro... e incluso tuvieron huevos de cantar Torquemada. Fuimos corriendo hacia más adelante; se nota que Ramón Lage ha hecho clases de canto: aunque no tiene la voz de Víctor García, ha cantado la canción de p.m. JK no pudo resistirse a la tentación de llamar a Farolo. Por ahí iba un matrimoño mayor con una bandera de Avalanch/Asturias, dando vueltas entre el público, tal vez familiares de alguno de ellos.

    Después de Avalanch tocó Lujuria, que vimos sentados en las sombras (es lo que tiene haber comido hace apenas 1 h). Sonaba demasiado distorsionado, lo que no sé es si sonaba así por el mismo motivo que los demás grupos, o por la caña que estaban metiendo a los amplis. Susana, al igual que el año pasado a estas alturas del festival, se apoyó en la barra sentada y se echó una siestecilla mientras los demás tomábamos otra birra. Kike disuadió a un par de babosillos que se acercaban peligrosos cuales bogavantes :-P

    Después de Lujuria tocaba una ristra de grupos que apenas conocíamos -a Leize y a Sobredosis los oímos el año pasado, y no sonaban mal, pero no los conocíamos más que de eso-, así que fuimos a la tienda. Tras un largo debate -pues sacarle palabras a JK es más complicado que a un mudo; si Torquemada levantara cabeza, no le haría confesar ni su nombre-, se decide por unanimidad que JK dormirá en el avance de la tienda, aun exponiéndose a ser atropellado si a alguien le urge salir. (Ya ves, era el principal afectado y no opinaba al respecto... lol... )

    A continuación, decidimos tomar más carajillos en el bar de esta mañana, es lo que tiene dormir poco y ser cafeinómano. Allí saludamos más veces al tren, hasta el punto de que la peña que iba subida en él ya estaba praparada para saludar y hacernos cuernos al pasar, aunque no supieran por qué los jevis hacemos cuernos.

    Y del café pasamos espontáneamente a la birra, y una o dos jarras después nos entró hambre, así que nos pedimos unos bocatas de tortilla española con pan a la catalana (que venga Carod-Rovira y lo vea, sólo nos faló pedir sidra vasca para beber, o un buen ribeiro galego) :-P

    Entré a pedir los bocatas. Había un jubilado inglés con el que me puse a hablar. Con él había un irlandés que decía que el peor inglés es el de su país. El iaio inglés me explicó la diferencia entre speak "fluent English" (hablar inglés fluido) y "fluid English" (hablar inglés pastoso por haber bebido demasiado fluido etílico). Llegó un momento en que el hombre parecía que iba a hablar "fluid english", y se puso basante brasas. Afortunadamente, los bocatas llegaron en el preciso momento en que el hombre empezaba a entrar en la fase de "exaltación de la amistad", aunque el muy brasas se acercaba demasiado para mi gusto. Cuando vi que no tenía anillo en el dedo, y que se empezaba a agarrar, hice una hábil maniobra evasiva. Joder, por cada tía que me ligo en un viaje (de cada 8) me lanzan la caña 4 bujarras (por cada viaje), me cago en Dios.

    Bien alimentados de nuevo, y no recuerdo si tras otro café, regresamos al conciertódromo. Vimos los últimos 10 - 15 minutos de UFO, así que no supe si había tocado "Doctor, Doctor" (para cantar la versión del Reno Renardo, obviamente!) Nos situamos detrás de todo el mundo para ver Ángeles del Infierno.

    En un momento dado sentí una perturbación en la Fuerza. Giré el cuello con gran disimulo. Con un movimiento brusco, logré esquivar un mosquito que se aproximaba desde mis 8. Aún cuando volaba 2 metros por delante de mí podía contemplarlo, era enorme, y se veía claramente sus pies: aquello calzaba un 48, lo menos. Tenía los pies redondeados, como un dibujo de Walt Disney, lo juro por Odín. Me pregunto qué le han echado éstos a los porros de esta tarde... A todo esto, es la 2ª parte que nombro a Walt Disney (con esta ya van 3). ¿Por qué coño lo hago, si esto son las Memorias de un festival jevi? Aaaaagh!!!

    [Inciso: no sé si os habéis fijado, pero arriba pone "es la 2ª parte", y no "es la 2ª vez", y así consta en el manuscrito original. Por tanto, debería plantearme ir dejando las drogas]

    Ángeles del Infierno, magistrales. Con Cálico Electrónico a la voz, cantaron sus grandes clásicos: "Sombras en la Oscuridad", "A cara o cruz", "Rocker", "Todos somos Ángeles"... y cerraron con "Maldito sea tu nombre". Por cierto, Susana creo que no aguantó hasta Ángeles, y se fue a sobar (Kike la acompañó, JK se fue a comprarse no sé qué, y mientras los esperaba solo vi al mosquito).

    Y luego tocaba el turno de Saxon: Saxon, Drogas y Rock'n'Roll. Kike y JK no los habían escuchado, así que no disfrutaron tanto el concierto. Básicamente, la cosa quedó en: Attila the Hun, Heavy Metal Thunder, Wheels of Steel, Princess of the Night (que hasta el día en que entendí la letra, creía que la canción estaba dedicada a una tía, cuando en realidad habla de un tren, distinto al de Leño/Ñu), y algunas más. Vamos, lo habitual. Kike y JK sugerían retirada, pero los Saxon no podían irse sin Crusader. Volvieron, la tocaron, y yo fui a morir berreando tan adelante como pude. Y aún tocaron otra.

    Aún nos tomamos un cubo o dos más, ya que había que fundirse los tickets. El pedal era considerable. Vimos Bloque sentados: rock progresivo, pero nada que ver con Asfalto. Y nuestras fuerzas estaban tan mermadas que nos retiramos dignamente -una retirada a tiempo es una victoria- sin ver a Bella Bestia.

    -------------------------------------------

    Amanece. Hoy no está nublado, con lo que a las 9:30 h no más, desalojamos la tienda. Traigo algo de agua, ya que no puedo esperar a que Kike venga con el coche, donde tenemos cientos de botellas.

    Desclavar las piquetas fue una odisea en sí que merecería sus propias memorias (ya que aquí no caben todas las blasfemias que dijimos). Muchas se habían fusionado con la roca madre y ahora formaban parte de ella. Otras las sacamos tras media hora cavando duro (era ya una cuestión personal). A las que no pudieron salir, Kelesfollen. Lo siento por la gente que se tropezará con ellas; que nos hubieran puesto en un terreno algo más blando.

    Volvimos a desayunar a la cafetería de siempre. El desayuno no iba a calmar mi resaca, pero la napolitana me daría fuerzas para aguantar al menos un par de horitas más, y el café con su correspondiente cigarrito me ayudaría en la batalla contra el Señor de Roca.

    Partimos, pues, hacia Valencia. El camino transcurrió sin incidentes hasta llegar a la provincia de Valencia, quitando alguna pequeña disfunción espacio-temporal en la provincia de Alicante, como suele pasarnos.

    Una vez en Valencia provincia, Kike sugiere/obliga parada pa comer y de paso ver la fórmula 1. Yo me quedaré sólo con la 1ª opción, ya que los cochecitos de los cojones me la pelan mucho (que se vayan a contaminar a su puta casa, me cago mil veces en los políticos, especialmente en los valencianos). En el área de servicio los platos son de precios sangrientos y las raciones, avaras, pero no hay más remedio. Fernando Alonso es eliminado en la primera vuelta, así que la carrera ya carece de interés, según Kike (a mí hace un año y medio que no me interesaba). Así que retomamos el camino, aprovechando que los Nazgûl han parado a comer, por lo que no los veremos por la carretera. Es más, entre el café del lugar -poderoso como el brazo de Stallone-, la visión del vehículo de los pikolines aparcado fuera, y ver a Camps de Golf en la tele un momento que me he girado, no tengo que hacer mucho esfuerzo para evacuar el vientre antes de proseguir nuestro camino.

    Y nada más digno de mención sucedió por el camino. Llegamos a Valencia, cada cual se apeó del coche en su respectiva parada, y poco más. Afónico, somnolento y hecho una mierda... y mañana curro, así que no puedo dormir mis 15 h de rigor. A la mierda: soy un Guerrero del METAAAAAAAL!!!

    Vale.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • LEYENDAS DEL ROCK '08 -- BE BEER, MY FRIEND (1/2)

    (Iba a poner una cosa que rimaba con 8, que es 3 + 5, pero al final mantengo el lema original y personal para este festival).

    Unas natillas para mi sobrino, un pan de centeno (no había otro tipo de pan de tamaño bocata, y con un poco de suerte el centeno tendrá cornezuelo, que es un hongo que segrega LSD), y 1 kg de chicles letales. La cajera del Día no es lenta -tengo una habilidad innata para detectar cajer@s torpes-, pero es rigurosa que te cagas, creo que los arcos del aeropuerto son más permisivos. Porque la tía ha hecho a una mujer darle la vuelta al carro de la compra para demostrar que no llevaba nada.

    Subo a casa y me hago un bocata a toda prisa (jamón + queso + tomate a rodajas). Reviso la mochila: OK. Colgantes: OK. Cara y otras partes del cuerpo, afeitadas: OK (con lo de "otras partes" me refería a la cabeza, malpensad@s! Lo que no digo es qué cabeza). De puta madre, lo llevo todo. Vamos p'allá.

    El colgante de Thor pesa más de lo habitual: está saturado de energía. Thor me protegerá. Bien.

    Parada técnica en Montesa para tomar café. "Tres reyes" se llama el sitio. Muy buen café, poderoso como pocos más en el mundo. Por el layout creo que ya paramos por aquí cuando volvíamos de Granada, en Diciembre '06.

    Susana llama a su madre para decirle que ya hemos llegado a Benicàssim. Su madre le dice que ya sabía que no iba allí sino a un festival heavy. Tal vez la mochila llena de camisetas negras, los horarios de los concierto sobre la cama y demás no apoyaban mucho su versión.

    Acaba el CD de Obús, ponemos Europe. Cantamos el Final Countdown con la letra de The Peto el Cacas. Luego empieza una baladita tras otra. "Las baladas jevis se hacen con cojones y con corazón, porque para un jevi el sexo y el amor son lo mismo". Kike, 22-VIII-08. Jamás nadie plasmó con mejores y más certeras palabras la esencia del Heavy Metal. [Corolario mío: si sientes un amor muy profundo, debes practicar sexo duro]

    Ya en Alicante/Murcia, cambiamos Europe por Ñu: "Imperio de Paletos". Es un grupo que me gusta mucho, aunque lo he oído poco. No es el más cañero, ni el que tiene las mejores letras -tampoco anda lejos-, pero me trae buenos recuerdos (Leyendas '06, bailando "El Flautista" en medio de la llanura) y me alegra más aún cuando lo oigo; es como las Lays de receta campesina, que me hace mucha ilusión cuando viene pegatina. [El Reno Renardo]

    Miro los horarios. Dentro de 12h 30' estaré escuchando y bailando esto en directo. Así que hoy toca Beethoven-R, luego Jörn, Muro, y más tarde Saratoga, Barón Rojo, Krrriéitorr!!!, Los Suaves, Warcry, Asfalto, Ñu y Sherpa. Aún tengo tendinitis en la pierna izquierda. Hoy voy a morir. O tal vez no: al fin y al cabo, por mis venas corre auténtico METAL.

    Paramos nada más entrar en Murcia, en el área de servicio de los cafés "instantáneos", aunque esta vez Kike y yo hemos resistido al Poder del Pino (al que plantas antes de acabarte el café y el cigarro, se entiende). España está sudando frente a Lituania en la semifinal de basket. Proseguimos el camino.

    Por fin llegamos! Pillamos las pulseras. Buscamos sitio para acampar. Nada más entrar en la zona, nos paran un par de tipos (uno sevillano, y el otro de Elche; era el colgao del año, brasas incluso, pero buena gente no obstante). Nos invitan a acampar al lado, y nos persuaden trayendo unas latas de gélida cerveza. Beethoven-R suena de fondo; ya no llegamos a verlos :)

    Tiramos a levantar la tienda. La mita de las piquetas caen en roca madre y nos cuesta horas clavarlas. Muchas se han doblado. La maza se despedazaba a cada golpe sin apenas perforar la roca bajo la arena. Aunque la llevaré de vuelta a casa, tal vez jamás vuelva a ver un festival. Además, Kike y yo nos hemos hecho ampollas con el mango de la maza. Maldijimos varias veces la dureza del suelo. Pero al final la tienda fue plantada, y hubo gran regocijo.

    Fuimos hacia la zona de conciertos, pronto empezaría Saratoga. Un tipo vende sombreros vaqueros a 30 €, y no parecían de gran calidad. Susana lo rebaja a 10, se niega a pagar más. El tío díce que, como mucho, 3 a 15 € cada uno, pero sólo queremos uno. Se cabrea y nos piramos: Kelefollen. En las tiendas de dentro había sombreros iguales -o mejores- a 6 €.

    Saratoga, de puta madre. Había perras mil por doquier (qué raro, en un festival). Chispeaba y hacía sol: Heimdal mostró el Bifrost, el camino que toman los Dioses para ir al Valhal. Hoy hay reunión en casa de Odín. Saratoga, a todo esto, tocó entre otras "A morir" y "Perro traidor" (y muchas del Seven, que aún no me he bajado). No se nota la marcha de Leo, como ya dije hace un año.

    Luego tocó Barón Rojo. La ecualización, como el culo, en cada canción fallaba un instrumento (al menos). El concierto, por lo demás, estuvo bien, pero eché en falta canciones más clásicas (de Barón me molan mil veces más las canciones de los 80 que las siguientes, exceptuando "Herencia Letal" y poco más).

    Kike y Susi se fueron al coche, y yo a ver a Kreator. A todo esto, llevaba un pedal considerable y decidí parar de beber por un buen rato (nada más llegar nos pillamos 6 tickets para litros, y fueron cayendo). El sonido en Kreator fue muco peor: tocaron The Patriarch / Violent Revolution sin guitarra principal, y tuvieron que parar 1/4 h para arreglarlo. La peña se estaba mosqueando. Hoy van a linchar a los técnicos de sonido. Al final el bateras hizo un solo para apaciguar a los asistentes. Por otra parte, el gracioso que manejaba los vídeos puso la lista de canciones en pantalla, con lo que se perdió la emoción. Afortunadamente, luego no siguieron el orden.

    Por lo demás, el concierto moló, aunque le faltaba el feeling del Wacken. Al final Petrozza pidió perdón por los problemas de sonido, y como estos tíos son decentes (y alemanes!), me creo que lo sentían de verdad. A mi lado había una chica de Sevilla, Bea, con la que estuve charlando un rato. Intercambiamos alcohol y leños, y luego aparte la chica hablaba catalán, con lo que lo practicó. Su chico también parecía majo, pero no llegamos a hablar.

    Regreso con Kike y Susana. Kike muestra con insistencia su rechazo hacia Kreator. Le insto a que deponga su actitud, me están entrando ganas de hacer una Extreme Aggression y sentir el Pleasure to Kill.

    Ahora tocan Los Suaves. Yosi va más ciego aún que el año pasado, esto es increíbleblebleble. Dice que "Éste va a ser el concierto de mi vida". El concierto no sé, pero el ciego sí que va a ser el de su vida. No se le entiende absolutamente nada, la voz no le da para más de dos versos seguidos. Casi todo lo tiene que cantar el público. El tío se ha puesto "suave".

    Yosi dice cada 2 canciones que esto se acaba, que gracias por venir. Por suerte, no somos seguidores acérrimos de los Suaves, así que podemos dedicarnos a disfrutar de los músicos y a partirnos el culo con las animaladas que dice y hace el Yosi.

    Con "Dolores se llamaba Lola" apenas pudo articular palabra. Kike lo grabó con el móvil. Poco después, Yosi intentó subirse a los altavoces. No lo consigue. Y no sé qué hizo, que de pronto se acercó al borde del escenario y se cayó fuera, dándose una hostia muy gótica [Días más tarde me enteré de que intentó saltar hacia el público en bolas, pero no hubo voluntarios para cogerlo]. Lástima que Kike había dejado de grabar sólo unos segundos antes. Los músicos acabaron la canción y recogieron los bártulos 1/4 h antes de lo debido (o eso creo). Se veía venir que no iban a tocar todo el tiempo estipulado, en el estado en que iba Yosi. A este paso, las drogas van a acabar con él. No por cirrosis o infarto, sino porque bajo sus efectos, se pega dos piños más como éste y se acabó.

    Inciso. Durante el concierto de Los Suaves he visto pasar a lo lejos a un chaval con muletas; le faltaba una pierna. Ole sus huevos por venir aquí, y ole sus huevos por luchar contra un mundo no adaptado para los seres que no siguen la perfección.

    A continuación, Warcry. Seguimos reventaos, así que nos sentamos y nos reservamos para Ñu y Sherpa. El sonido también fue deficiente. Las canciones de los dos últimos discos no las he escuchado mucho, peor el concierto molaba, y ganó mucho para mí cuando tocó "Luz del Norte", "Tú Mismo" (aquí es costumbre llamar a Neo, o que él me llame a mí si no he ido yo al concierto, y así procedo: "Nada hay bajo el sol que no tenga solución, nunca una noche venció a un amanecer" ), y Capitán Lawrence. Cerró con "Hoy gano yo". Entre canciones, Víctor García se dirigía a la peña. Recuerdo el primer concierto suyo que vi, con Avalanch, en Valencia. Entonces no llevaba bien lo de hablar en público, y no ha hecho progresos significativos al respecto en estos 6 ó 7 años.

    Después iba Asfalto, pero decidimos oírlo desde el coche. El concierto parece un recopilatorio de bandas sonoras de Walt Disney. Me esperaba algo más... ¿rockero, al menos? Aproveché para dormir un poco. Kike y yo nos hemos reventado antes las ampollas a lo Rambo, con su navaja suiza. "Me exuda la ampolla" (Kike). Y no ha dicho nada ofensivo.

    Entramos a Ñu. Más problemas de audio. "Cuentos de Ayer y de Hoy", "No hay ningún loco", "Tocaba correr"... el concierto se salió por todos los lados. En un momento dado, José Carlos se marcó unn solo de flauta interminable, que llegó a hacerse pesado al final. El solo del teclista también fue brutal, ahí se veían muchas influencias de los Doors (y del LSD).

    Mientras un juglar hacís su solo y otros le acompañaban, el resto se iba detrás del escenario a pintarse unas lonchas [DISCLAIMER: son sólo figuraciones nuestras, no estamos insinuando nada], y luego relevaban a los que estaban tocando para que éstos hicieran lo propio. Cerraron el concierto con "El flautista". Bailoteos y buenos recuerdos, como siempre. También los tuve durante el concierto de Kreator: Carpe diem!!! Me siento autorrealizado, y con ganas de gritar "WACKEEEEN!!!" Por cierto, he visto por aquí a varios wackenianos, pero pocos responden al grito de guerra. Des-sustanciaos.

    Sherpa, brutal. Tocaron los clásicos que le faltaron a Barón ("Son como hormigas", "Hijos de Caín", "El Barón sobrevuela Inglaterra", "Malo"... más "Concierto para ellos", aunque tb la tocó Barón), así como "El Guerrero del Desierto" y "Flor de Invernadero", entre otras. Entre canción y canción, reajustaban los ecualizadores (Sherpa lo atribuyó a que no podían ensayar los grupos), y soltaban alguna coña, muchas sin gracia; Herme será buen músico, pero como humorista no tiene mucha chispa. En cualquier caso, el concierto fue brutal, incluso con mayor carga emotivo-metalera que Barón Rojo.

    Y de ahí ya regresamos a la tienda a planchar la oreja, pues el cansancio, el sueño, y la gran cantidad de alcohol ingerida (cerca de 3 l de cerveza o equivalente) a lo largo del día hacían que cada paso que dábamos conllevara un esfuerzo sobrehumano.

  • KACKEN IN WACKEN '08 - Capítulo X (4-VIII-08)

    Amanece. Empiezo a recibir sms de felicitación del cumple. me he despertado algo antes que Neo, así que me afeito, me ducho y recojo la maleta.

    Deberíamos ventilar la habitación, pues la maleta de Neo huele a barro que alimenta. La ventana es de esas que se pueden abrir desde la bisagra de abajo o de un lateral. El caso es que la manivela estaba en la posición "abrir desde abajo". La giro, pero la ventana no encaja bien en el marco. Tiro a abrir del lateral y, a la que me doy cuenta, la ventana está colgando de una esquina, y si la suelto se va al suelo (o peor aún, a mis pies).

    Tras varios intentos fallidos, desisto de montarla. He ahí al ingeniero. Me temo que me van a prohibir la entrada en todos los hoteles de Alemania, porque entre lo de ahora y lo de Hamburgo...

    Vamos al aeropuerto. Engañamos al estómago, ya que ese desayuno no nos calmó el hambre. Pesamos las maletas, "por si acaso". La mía, casi 15 kg clavaos; la de Neo... pos 18.4 kg. O le quitamos 3.4 kg, o no sube al avión. Por suerte, Neo reservó los billetes con un plus por 2ª maleta, pero aún así fue a preguntar. Por lo visto, no vale llevar una de 14 kg y otra de 16, como mucho 15 kg cada una. Y ahí nos pusimos, en mitad de la terminal, a jugar al Tetris con mi mochila, su maleta y su bolsa de mano. A base de "llévame tú las chancletas, pásame un calcetín, yo te llevo el saco...", logramos cuadrar el peso y que su maleta baje de los 15 kg.

    Vamos a facturar las maletas. Y ahora es cuando nos hacen la gracia: la tipa que nos atiende dice que 15 kg en total por barba. Le discutimos: "Hemos pagado un plus para llevar otra maleta". "Sí, sí, pero como mucho 15 kg/barba". Me cago en ella -que igual no tiene la culpa de nada-, me cago en rayaner y me cago en la madre que los parió. ¿De qué sirve pagar el plus si luego te cuenta el mismo peso? Tras una larga discusión, y viendo que la tienda de campaña no puede ir en cabina, dice que la ponga en la cinta. Nos pasamos 3 kg con la tienda (en Lufthansa eran menos puñeteros: 20 kg cada uno, ó 40 entre ambos, y pusimos todo el equipaje junto). "Me temo que tendréis que pagar un extra".

    Hago cuentas: 15 €/kg de más, x 3 kg son 45 €. Por ese precio, y teniendo en cuenta que aún le tengo que comprar las varillas que han petado, se puede meter la tienda por el Pfand y me compro una buena. Tras volver a discutir, logramos que nos cuele la tienda por la patilla; lo que no sé es si fue porque teníamos razón o si hizo la vista gorda (en inglés, she made the fat view). Salimos a fumar, y debatimos sobre la conveiencia de poner una denuncia en la asociación de consumidores (total, una más creo que ya les da igual...)

    Comimos. +0.25 l de cerveza. Pasamos el arco; ahí pita hasta el hierro de la sangre, lo tienen muy sensible los tíos estos. Embarcamos. Conteniendo las lágrimas, abandonamos el país de las verdes praderas y las grandes ubres. Auf Wiedersehen, Deutschland!

    Y poco más queda que contar... En el avión sobé vilmente, pasé a papel algunos pasajes de las memorias, vimos por la ventanilla las nubes alemanas (cuadriculadas y ordenadas, cada una en su sitio).

    Llegamos a Manises a las 17:30 h. Nos recogió Javi/Diablo, el hermano de Carlos/Neo, que venía con la parienta. Me dejó en casa. Y por la noche, planché la oreja durante 12 horas al menos, como viene siendo costumbre cada vez que regreso de un festival.

    Antes de dormir, saqué las memorias de la maleta. Le eché un vistazo a la Metalbag. Y dentro apareció... tachán tachán... una tarjetita cuadrada con unas letras que decían: "Hauptbahnhof Parkhaus", o "Parking de la Estación de trenes principal" de Hamburgo. Vamos, que la mujer a la que le dimos las llaves del coche aún estará buscándola por la guantera. Ya sabía yo que no podía ser perfecta la entrega del coche. El año que viene no tendremos ni coche ni hotel en Alemania.

    Y... esto han sido las aventuras y desventuras de Neo y Barbate en el Wacken Open Air 2008. Ánimo, que sólo quedan 362 días para el Wacken'09, que será el vigésimo aniversario... ahí sí que vamos a quemar Wacken!!!

    See you in Wacken, Rain or Shine.

    WACKEEEEEEEEEEENNN!!!

    Digooooo... ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

    P.D. Al final, 66 cuartillas. Ahora bien, la 64 y la 65 son en realidad medias cuartillas (por eso de que uso papel viejo que tiene algunas cosas ya escritas, o algo), con lo que se queda en sesenta y ci... eso, ya sabes qué rima va ahí.

    P.D.2: en total fueron casi 18 litros de cerveza, tan sólo. Me estoy haciendo viejo...

  • KACKEN IN WACKEN '08 - Capítulo IX (3-VIII-08)

    Nos despertamos sobre las 10. Rectifico: Neo logró despertarme sobre las 10. Recogimos mochilas. Primer viaje al coche para llevarlas. Saludo a Guldurin: "Are you leaving now?" Me dijo que 'yes', y punto. Pof fale, taluego. Ya si eso, te llamo.

    Fuimos hacia el WC. Había cola para pillar desayuno, así que lo omitiremos. Lo que no me he fijado es si han retirado (o vendido) unos pastelillos que ayer estaban siendo literalmente devorados por las avispas. Frente al 'Markt', un grupo de chicos apaleaba sin piedad alguna su tienda de campaña... así que probablemente luego la quemarán, para no perder las buenas costumbres wackenianas.

    Frente al lugar en que estaba el coche, tomamos unos capuccinos. Regresamos: los daneses han picado espuelas, pero sus tiendas siguen en pie, y por ahí queda alguna maleta, así que sospecho que volverán (con lo que no puedo mangarles las varillas que yo tengo rotas, y mira que ganas no me faltan; Neo dice que no sería un buen detalle después de lo del viernes). Desmontamos la tienda. Los suizos, que igual queman también la tienda, con roña y todo, están escuchando algo que parece Mägo de Hez, pero en inglés; por lo demás, la voz y los violines están bordaos.

    Recogimos todo. Bendecimos la cinta americana de Thom por habernos mantenido la tienda erecta durante cuatro días con sus cuatro noches. Con gran pesar, llevamos lo que quedaba al coche y partimos hacia Hamburgo, a eso de las 11:15 h.

    Este año nos hemos pirado de Wacken mucho antes, con lo que el atasco es mucho menor que el año pasado. No sé por qué, exactamente, pero el GPS nos lleva a Itzehoe por otro camino. Siguiéndolo desconcertados, llegamos a la autovía de Hamburgo casi entrando a la ciudad, y nos hemos evitado el pitote del año pasado. Oé!

    Ya en Hamburgo, condujimos al menos 20 km más hasta casa de Alison (sí, la ciudad es acojonantemente grande). A cada metro nuestras ganas de mear crecían exponencialmente. Al fin llegamos a la Barmbekstrasse y a casa de Thom y Alison.

    Y ná, les contamos a grossen moden cómo había ido el festival, agradecimos de nuevo la cinta americana y otros artilugios, usamos (y abusamos de) el retrete, y Amparo nos hizo un plato de pasta para comer mientras veíamos (por 2ª vez) la parodia de Star Wars con Padre de Familia. De paso, hice una tortilla española para cenar esta noche en el tren, a la que Amparo sumó grandes cantidades de pan y fiambre. Desde luego, no podemos quejarnos de hospitalidad, no.

    De camino a la Hauptbahnhof (estación principal de trenes) nos botamos dos gasolineras; afortunadamente, había otra justo al lado del garaje. Además, logré pedir en alemán las llaves para ir al lavabo. Al devolver el coche, nos costó averiguar dónde carajo había que dejarlo, ya que los letreros sólo estaban en alemán. La señora que recogió las llaves nos pidió la tarjeta que te dan al entrar en el garaje. Neo no la lleva encima, le dice de ir al coche a comprobar que está allí. La señora dice que no, que da igual. Tras mucho discutir, ella gana: ya la cogerá mañana.

    Estuvimos cerca de 1 h y media esperando; mientras, fumamos más cigarrillos, vimos más wackenianos que regresaban a sus hogares, compramos souvenirs y artículos de coña, y marranadas para el viaje.

    El tren iba lijao, a unos 250 km/h casi todo el rato. Nosotros íbamos en clase turista, y aun así teníamos enchufes en los asientos para portátiles (en nuestro caso, para que Neo siguiera con el Civilization de la PSP). Al llegar a nuestro asiento (lo cual nos costó, ya que entramos al tren por otro vagón y nos topamos con mucha peña que aún no había alojado su equipaje) conocimos a una mujer española que lleva casi 30 años viviendo en Hannover, y hasta dicha localidad estuvimos comparando odiosamente España con Alemania. Semos los campeones de Europa pero, quitando eso y el buen tiempo, no hay color.

    Puesto que no había sitio para nuestras maletas hasta que empezó a bajar peña en Hannover, las dejamos al lado de la puerta del vagón, y a cada parada nos acercábamos a vigilarlas -y a fotografiar el cartel de la estación, para dejar constancia de nuestro paso por allí-. En una parada subieron 3 polizei, se me pusieron los huevos de corbata, pero luego resultó que iban de vacaciones, y se pusieron a cenar sus bocatas en el compartimento que ocupaban.

    Yo aproveché el trayecto de Hannover (pero se lee Janofa) a Frankfurt (que se lee tal como se escribe) para redactar las Memorias, y Neo siguió engorilado con el Civilization. Bajamos del tren. Cigarrito. El tren finalmente sigue su camino hacia Stuttgart. Son las 23:30 h. Quedan 3 horitas hasta que pase el autobús que lleva al aeródromo de Frankfurt-Hahn. Cojonudo. A todo esto, hemos visto que aquí un tren mide fácilmente 1/2 km.

    Inciso: acabo de batir un nuevo récord, 57 cuartillas de Memorias. Las del viaje Sevilla + Granada fueron unas 54, pero en esta ocasión algunas cuartillas eran más cortas... es lo que tiene reutilizar el papel viejo, que no está 100% en blanco.

    La primera hora la pasamos decidiendo en qué parte de la estación nos sentamos (el único banquito del edificio lo ocupaba una indigente), y plantando pinos. Entonces Neo sugiere unos capuccinos. Fui a la cafetería, y los pedí en alemán. A la que regreso con Neo, descubrimos que no son dos capuccinos sino dos cafés más largos que un día sin pan. Tras maldecir mil veces al que me los puso (creo que la diferencia entre ,,Kaffee'' y ,,Capuccino'' es notoria), los probamos: aún eran "bebibles" (o "potables", según se mire).

    Además, como eran las 0:50 h de la noche, aprovechamos los cafés para brindar por mi cumpleaños y rememorar batallas. Neo: "¿Qué se siente al celebrar tu cumpleaños en una estación de trenes de Alemania?"

    Para acompañar mi café, salí fuera a fumarme un cigarro. Se acerca un tío: "Haben Sie ein Feuerzeug?" Le doy fuego. Me suelta una frase en alemán. "Mein deuch ist esléjt" (por ,,Mein Deutsch ist schlecht'', para que se note que aquí el guiri soy yo). "Where are you from?" - "Spain". "Ah, hablo algo de espaniol". A las 3 frases de ambos, me dice: "Bene, io parlo migliore el italiano che l'espagnolo". Y seguimos hablando, yo en español y él en italiano. Y lo mejor de todo es que el tío era croata, con lo que también hablaba su propio idioma, el muy políglota.

    Al cabo de un rato, Neo descubre un PC público, y se mete un rato en internet. Yo me quedo custodiando las maletas y exterminando a los adoradores del Caos con mis Ultramarines en la PSP, ante la mirada estupefacta de los viajeros de todas partes del mundo que iban y venían.

    Poco después, llega un tío y empieza a cerrar las puertas con llave. Le pregunto; su inglés es más ruinoso que mi alemán. Me dice que las va a chapar todas excepto la del centro. Neo y yo vamos para allá con las maletas. Entre pitos y flautas, son las dos menos cuarto, así que salimos ya a esperar el bus fuera. Nos fumamos un cigarrito (otro más). Los seguratas, que tenían cara de pocos amigos, ya no dejaban entrar a nadie; por lo visto, no iban a pasar trenes en 3 horas y no les hacía gracia tener gente pululando por dentro (eso sí, llega uno, dice que se ha dejado algo en la taquilla y le dejan pasar). Finalmente, vamos hacia la parada del bus.

    La susodicha parada está en un gran solar. Al frente, unos tíos con muy mala pinta. Atrás, la pared de la Hauptbahnhof de Frankfurt (Frankfurthauptbahnhof, la de esta tarde era la Hamburghauptbahnhof). A la izquierda, deshacemos nuestros pasos. A la derecha, la nada. Preguntamos por el lugar (Mannheimerstrasse), parece que es la misma calle de la estación. Vemos al fondo un bus con el logo de Rayaner: ahí está la parada!

    Una vez allí, no nos faltó distracción. Primero llegó un autobús del aeropuerto, del que bajaban hermosas mozas que incitaban deseos de ponerlas mirando hacia Pamplona, por ejemplo. Después vimos pasar un chulo -presumiblemente, de la mafia rusa- con una señorita de la calle, a la que no pegó una paliza porque había demasiados testigos y probablemente no tuviera balas para todos. Lo siguiente fue ver que la poli, al llegar a la zona, gira y esquiva hábilmente el descampado. Y por último vimos que el tranvía comparte raíles con la calzada de los coches, y casi se come un taxi. Aquí los taxis conducen peor que en España, pero es que éste veía venir el tranvía y todavía hacía marcha atrás, el muy inútil.

    Y por fin llegó nuestro autobús, con su chófer presumiblemente ebrio. Durante las dos horas que duró el trayecto, seguí viciándome al Squad Command (ya tengo un Dreadnought y Marines Exterminadores!!!) mientras Neo planchaba la oreja. Pasamos por delante del aeropuerto principal de Frankfurt (Frankfurthauptflughafen?? ); hay que ver lo grande que es el jodío. Creo que es el mayor de Europa, puedes reírte de las 4 terminales de Barajas y de la media terminal de Manises.

    Llegamos al aeródromo de Frankfurt-Hahn. Sacamos las maletas. Son las 4:20 a.m., y el sueño es vil. Parece que llevemos años durmiendo sobre el suelo de Wacken. Neo lo acusa bastante más que yo. Llegamos al hotel. Hace poco que se ha puesto a llover, y cae la del pulpo. La chica de recepción nos pregunta que cómo llegamos a esas horas... pero al final nos deja en paz, no estamos en condiciones de explicarle la odisea. Subimos a la habitación. Dejamos las maletas donde sea. A sobar!!!

    Balance de la jornada: 0 litros. Sí, nada de alcohol; el año pasado tampoco bebí al día siguiente de acabar el Wacken.

    INCISO. Mientras escribía la línea anterior en el Gedit (como el "bloc de notas" pero en Linux) me he acordado de que eso es falso: el año pasado por la noche tomamos un par de copas con Amparo y Patrizia.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • KACKEN IN WACKEN '08 - Capítulo VIII (2-VIII-08)

    Me levanté antes que Neo, sediento y resacoso. Hacía un calor del Averno, así que abrí todas las cremalleras de la tienda para que circulara el aire, cada ráfaga refrescaba el aire de la tienda y aumentaba nuestras probabilidades de supervivencia. Finalmente, y viendo que no había agua y que cada vez hacía más calor, fui a comprar. Por el camino vi a los madrileños de ayer. Me preguntaron si los Gárgaras al final mataron al tipo y a la tipa crucificados.

    Finalmente Neo se levanta también y ejecutamos el procedimiento habitual.

    El cielo amenaza con nublarse seriamente, parece ser que ayer no cayó todo lo que tenía que caer. Decidimos volver al bar español a comer tortilla de patata y beber Bitburger (una de las cervezas más populares de la zona). Esta vez vimos a Javi y estuvimos un ratillo contándonos la vida.

    De regreso a la tienda, echamos una siesta vil. Café heavy del Infierno al despertar. Recogimos parte de los bártulos para poder salir mañana prontito. Empieza a chispear, vamos a llevar cosas al coche. A todo esto, esta mañana me he encontrado el paquete de Abadie 500 (papel de fumar) en el suelo de la tienda. Entró algo de agua de la lluvia, y se me han pegao los papeles :) así que ahora no van en hojitas sueltas sino en fascículos.

    Inciso. Anoche Neo estuvo en la Metal Party. Me confirma algo que ya sospechaba: las Perras del Metal de Barna tienen un coeficiente intelectual menor que 0. Entre sus proezas, destaca ponerse a chapotear en el barro de la Metal Party como si tuvieran 5 años. Si es la primera vez que lo hacen en su vida, han tenido una infancia muy triste. Si no... pos ya son mayorcitas.

    Empieza a llover con ganas de las de verdad. Llegamos al coche empapados. A todo esto, ayer me encontré entre el tabaco de liar una china, así que propongo hacer un submarino en el coche mientras esperamos a que amaine. En un principio quería hacerme una cañita, pero viendo que iban a salir dos leños muy pobres, le eché toda la piedra. Es el cañón que más lejos de mi casa me he liado, y uno de los que mejor me ha sabido :)

    Partimos del coche con un buen morao. Ya no llovía. Nos pillamos unos perritos calientes muy curraos (salchicha + pepinillo + varias salsas muy buenas + un toque de cebollita rebozada de la muerte por encima). A todo esto, tuvimos que volver al coche a pillar algo que nos habíamos olvidado... ja, ja, ja, ja... [Eran las jarras de ayer, pues con los 12 € de Pfand cenábamos gratis; el "Pfand" es un dinero que pagas por un vaso o una botella en los sitios, y si devuelves el objeto en cuestión te devuelven la pasta].

    Entramos a ver a At The Gates. Black Metal, pero mucho mejor que el de Gárgajos. Que aprendan que se puede hacer música oscura sin hacer el payaso, y sin despreciar a los seguidores. Bueno, al acabar una de las canciones el cantante dijo "Fuck you" en vez de "Thank you", pero fue de coña. Una cosa es el Black Metal, y otra es estar mal de la cabeza.

    Fuimos a pillar sitio para Nightwish. Miramos las camisetas: las molonas se acabaron el primer día :) Mientras esperábamos a Nightwish nos tomamos una birra. De pronto se hizo un corro de dos metros de diámetro. Por lo visto, un tipo dio un giro brusco con su torso, y se puso a echar la papa, salpicando de lleno a una chica -a la cual en lo sucesivo se le llamará Wendy, como la de South Park, aunque no vuelva a ser nombrada aquí-. "El pánico se extendió entre la multitud", que se apartó dejando un gran hueco (ésas fueron las certeras palabras de Neo describiendo la situación). Poco a poco se llenó el hueco, con incautos que no habían presenciado el espectáculo y que se llevaban un recuerdo del mismo en las suelas de los zapatos.

    Fui a pillar más birra. Sigo llevando un morao interesante. Me parece ver la silueta de Mjolnir, el martillo de Thor, flotando en el cielo. Neo dice que voy muy fumao. Impío, irá al Nifelheim. Cuando voy a volver con la birra, hay diez mil personas en medio que antes no estaban. No veo a Neo (además, he hecho un círculo en vez de ir recto, para esquivar la zona "encharcada" ). Nightwish empieza. Recuerdo que le había dejado la palestina porque llevaba menos abrigo. SMS: "No te veo, ondea la palestina". Misión cumplida!

    Nightwish fue magistral. Quitando del Wishmaster, todas las canciones eran de los tres últimos discos, que no he podido estudiarme; aún así, me encantó. A continuación, nos desplazamos a una valla a miccionar, pues la presión en la vejiga era muy dolorosa. El barro no estaba formado precisamente por agua, así que estas zapatillas no volverán a Valencia (era la intención desde el principio del viaje...) Tras los meos, sesión de fotos chorras con el móvil de Neo.

    Volvemos al escenario True Metal; se ha despejado bastante, así que nos situamos a 15-20 metros del escenario. Por las pantallas vimos a Kreator [Krrieitorr, que dirían los Querubines Negros del Molocotongo]. El concierto fue brutal y sublime, como de costumbre: The Patriarch/Violent Revolution, Enemy of God, Extreme Metal, Flag of Hate, Reconquering the Throne, Second Awakening... me faltó Servant in Heven, pero tampoco se lo reprocho. Petrozza parecía cansadete. Me quedé con una de las frases que dijo: "Metal and racism don't work together". Aplausos. Los vídeos serán todo lo salvajes que quieras, pero estos tíos son legales. Que aprendan los de Gárgaras.

    Durante Kreator descubrimos otra curiosa costumbre del Wacken: se hace un corrillo de gente alrededor de un grupo más compacto, y los de fuera se ponen a correr a toda velocidad. Durante las pausas del concierto se oía al otro lado a Axxis. "Molan mucho, habrá que bajárselos del Emule" (Neo).

    Inciso. Los de Children of Bodom dicen que no toman nada ni beben alcohol nunca, sólo zumos. No me lo creo.

    En un momento dado, durante la canción de Extreme Aggression, hice balance de lo sucedido 24 horas atrás. No sabía si volvería a verla, por lo visto sólo quería que fuera "su marido" por unas horas ["husband" es de lo poco que entendí del danés, que se parece al alemán de lejos, cuando uno de sus colegas le preguntó; casi me cago encima], o quizás iba tan ciega que al día siguiente no sabía lo que había hecho y se avergonzaba. Pero no importa lo que sucedió ayer, ni lo que vaya a pasar mañana. Lo importante es que estoy aquí, ahora, disfrutando del Metal en estado puro. El miedo no existe, es una mera invención humana. Nada debes temer, pues; Thor guiará tus pasos y te dará fuerza una vez más, así que ahora disfruta del concierto, y no temas al mañana ni al ayer. Empiezo a tener Fe en los Dioses del Norte, los Aesir. Alcanzo el estado de Iluminación, necesario según Chris para poder gritar. WACKEEEEEEN!!!

    Empieza a chispear. La gente se impacienta: cuanto antes empiece Lordi, menos nos importará la lluvia. Sale un tipo, tal vez el que corta todo el bacalao en el Wacken, y suelta un discurso muy bonito y emocionante en alemán. Tras el discurso, comienza el último concierto del Wacken Open Air 2008: Lordi.

    Ataviados con sus famosos atuendos de monstruos, Lordi animaron a la peña durante la hora que duró la actuación. Al margen de los fuegos artificiales y los decorados, el concierto estuvo guapísimo. Cabe destacar la aparición de Udo Dirkschneider (o algo así), el Tanque Alemán, en mitad del concierto para cantar a dúo con Mr. Lordi (que es el apodo del cantante) "They only come out on the night". En definitiva, Lordi se salió, y además, la zona de conciertos estaba petadísima.

    Tras el concierto de Lordi, decidimos tomar la última birra del Wacken. Ha dejado de llover a mitad Lordi, pero las mesas del Biergarten están empapadas. Nos pillamos unas pequeñas, ya que estamos cansados [a lo tonto, llevamos desde las 9 en pie, y son las 3], y mañana será un duro día; además, el Wet Stage (donde se hace la Metal Party) es un barrizal -por algo se llama "escenario húmedo"- y pasamos de ir a la Party. El morao ya se me ha ido, aunque no he dejado de vislumbrar la figura de Mjolnir en el cielo: o se acerca el Ragnarok, o es una señal de los Dioses, o es que debo dejar los canutos.

    A mitad birra vuelve a llover, y con saña. Neo sugiere acabarnos las birras de camino a la tienda, lo cual implica no devolver los vasos, que tienen un Pfand de 1 € cada uno. Neo replica: "Que les den por el Pfand".

    Antes de ir a la tienda, pasamos por el lugar de autorrealización y reflexión personal (es decir, el WC). Neo estuvo a punto de pedir que le picaran 2 usos en el bono-caca, dado el calibre de la pesa que iba a soltar. Y, sin más, nos fuimos a sobar.

    INCISO, que esto no lo he dicho, y ni siquiera viene en las Memorias originales. Para no tener que llevar monedas cada vez, podías comprarte un bono de 10 cagadas, uno de nosecuantas duchas, o un combo de 10 sentadas en el trono y 5 duchas. Cada vez que íbamos para las duchas/retretes, sólo uno llevaba su bono: "Hoy te invito yo a cagar".

    La cosa queda como: 0.5 litros (comida) + 0.8 l (Nightwish) + 0.4 (despedida y cierre) = 1.7 litros. Menos de la mitad que el último día del Wacken 2007, pero alegaré en mi defensa que las circunstancias fueron más propicias hace un año (era mi cumple, cojones!!!)

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • KACKEN IN WACKEN '08 - Capítulo VII (1-VIII-08)

    Nos levantamos, y tal. Hoy hay gran regocijo: se me han secado las zapatillas de guerra, el café me ha salido heavy (como que a mitad café estaba temblando del colocón) y se confirma que a los vecinos se les han agotado las pilas del altavoz. Oé! Para mayor alegría, un voluntario del festival se ha acercado a los noruegos y les ha amonestado por cerdos, pues acumulan una gran cantidad de roña en el suelo, los muy porcinos. No les convenció, no obstante. Anda que los suizos que tenemos detrás tampoco se quedan cortos. Para que luego digan que los aspañoles somos unos guarros.

    Hasta aquí todo bien. Pero si uno mira al cielo, ve la ¡¡¡tormenta de hostias!!! que se avecina y se le va la alegría. Según transcurren las horas en la cola del cagadero, el cielo se vuelve más y más oscuro. Curiosamente, esta noche he soñado con nubes negras como los cojones de Machín.

    El plan es soltar la pesa y ducharnos, así que llevamos las toallas. Varias personas nos dijeron que la cola de las duchas era la otra -que estaba vacía-, y tuvimos que explicarles que teníamos otras prioridades. Tal vez algun@ pensó que éramos gilipollas o algo, pero al menos tuvieron la decencia de avisarnos. En España se habrían esperado a que nos fumáramos toda la cola y entonces se habrían partido el rabo a nuestra costa.

    En este punto debo hacer una breve disertación en torno a ambas colas. La de los lavabos, en mi opinión, sería más productiva si en lugar de alargarse hacia la izquierda lo hiciera hacia la derecha. De esta forma: 1) La cola de las duchas tira hacia el otro lado y no se confundirían, evitando posibles altercados y malentendidos. 2) La gente según se compra sus tallarines de los chinos puede ponerse en cola e ir comiendo, mientras avanza. Así, cuando le llega la descomposición intestinal asociada a la alta calidad nutritiva de la comida, ya es su turno para completar el ciclo vital del aparato digestivo. Respecto a las duchas, hay una explicación lógica de por qué no hay nadie: el agua está fría de cojones (y de cuerpo entero).

    Inciso: mientras estábamos en la cola, ha pasado un camión-cisterna enorme tirado por un tractor también enorme. Los tractores españoles son de juguete al lado de éste. "Como ahora reviente la cisterna llena de mierda, nos vamos a reír". Traduje el comentario al inglés para compartir nuestro descojone.

    Y, según salimos de la ducha, limpitos y con los güitos congelados, se pone a llover. Si nos esperamos, nos duchamos gratis. Estuvimos 1 h en la tienda: Neo enfrentándose a los zulúes en el Civilization, y yo escribiendo las Memorias. Repasé los horarios de los conciertos. "Neo, mañana toca un grupo que te molará: Enemy of the Sun". Risas. Ahí fuera está cayendo la del pulpo, pero nuestra tienda aguanta contra viento y Marea.

    Y llegó un momento en que el hambre atroz se apoderó de nuestros estómagos metaleros. En la tienda sólo había una tableta de chocolate derretida, y dos únicas opciones: morir de inanición, o salir ahí afuera como hombres, desafiar a los elementos y, si fuera preciso, dar nuestra vida con honor.

    Nos pusimos los ponchos que dan en la Full Metal Bag: al fin y al cabo, esto entra en el espíritu del Wacken, Rain or Shine. Pillamos móviles, PSP y cargadores, los envolvimos en bolsas impermeables, nos abrigamos -que cascaba marujo- y con gran arrojo partimos en busca del bar español de Wacken, donde nos pondremos hasta el culo de tortilla de patata, y a continuación recargaremos los móviles y la PSP en la oficina del festival [condición necesaria para seguir masacrando a los seguidores del Caos en el Squad Command cuando me aburra en el tren hacia Frankfurt].

    Tras una larga y penosa caminata bajo la lluvia, llegamos a la oficina. Había un "plano" de la zona (corrijo: que me azoten si a eso se le puede llamar "plano" o "mapa" ) que "indicaba" (idem para "indicar" ) el bar español, "Miramar", a bastante distancia de nuestra ubicación. Preguntamos a unos que había por allí. Nos mandan hacia la derecha (de espaldas a la oficina). Ha dejado de llover.

    Anduvimos una distancia incalculable. Cada vez se veían menos 'Metalheads'. Lo bueno es que, si hay pocos, el bar estará vacío. Lo malo es que algo me hace pensar que estamos yendo en contradirección. Al llegar al final del siguiente pueblo, preguntamos a un lugareño. "Creo que está al girar por la derecha, a 200 m, y luego a la izquierda".

    Y un carajo. Allí no había nada. El cansancio y el hambre son cada vez mayores, mas nuestro ánimo no decae. Deshacemos nuestros pasos maldiciendo al tipo que nos envió aquí. Mala diarrea li agarre. :)

    Volvimos a la oficina. Por eliminación, seguimos caminando. A unos 100 m, una bandera espanyola hecha un burruño, y otra del madriz (mira que me voy a comer a otro sitio...) nos reciben. Supero mi asco y entramos. Por fin pudimos pedir una tortilla de patata y birras en castellano!!! Aquello sabía a gloria, y tal era nuestra hambruna que repetimos. Al pillar una de las rondas, coincidimos con un@s chic@s de Zaragoza. Charlamos un poco y seguimos engullendo nuestros bocatas. También había por allí un futbolín, pero no hicimos uso de él.

    Por lo visto, el bar no era el habitual, sino que era el jardín de su casa, reconvertido a bar. Aquí todos los wackenianos se montan su chiringuito en su casa, ya sea de bebidas, desayunos, frutas, helados o lo que sea, y todos sacan tajada. Por ello están tan contentos con el festival (uno hasta se ha dibujado el logo de la vaca en la puerta del garaje). Y, hablando de tajada, al empezar a devorar los bocatas compartíamos mesa con unos alemanes que iban hasta las cejas de Jägermeister. Se trata de un licor de 35º y sabor por lo que tengo entendido, muy fuerte, que venden en botellas de 2 cl (vamos, como si fueran chupitos embotellados en dosis individuales).

    Nos faltó un buen café, pero no tenían cafetera española, de bar de toda la vida, así que pasamos. Para el año que viene intentarán ponerla (dije que tomaba nota y así he hecho). Les sugiero que, si no es posible, al menos se pillen una de hacer café casero, y que les demuestren a estos alemanes lo que es un café de verdad. Se van a cagar (y nunca mejor dicho).

    INCISO. Estos dos párrafos se encontraban en la cuartilla nº 37 de las presentes Memorias. Con ello, se supera la marca del año pasado (36). Incluso puede que supere mi récord personal, de 52 páginas.

    OTRO INCISO, más importante aún si cabe. La primera noche que hicimos en Wacken, me puse la chaqueta y descubrí con gran regocijo, que en ella se hallaba la Castaña que pillamos en Nochevieja. Me vinieron a la mente las palabras de Neo, pues involuntariamente habíamos cumplido nuestra promesa. "Esta castaña la llevaremos a Wacken. Y allí pillaremos otra castaña, y la pondremos junto a la primera". A lo que en su día respondí: "Pero un poco más alta, haciendo un desnivel" [Véase el paralelismo con la escena de la almáciga, en "Los Caballeros de la Mesa Cuadrada"].

    Y OTRO MÁS. Anoche cuando llegamos a la tienda, vimos a un señor que habían plantado al lado. Estaba en mangas de camisa, sentado sobre el suelo, inclinado hacia adelante. Seguramente llevaría una cogorza épica. Mañana (por hoy), por tanto, se levantará con resaca, dolor cervical e hipotermia, todo ello de gran magnitud. Y esta mañana hemos visto que ya lo habían cosechado.

    Una vez bien alimentados, recargamos nuestros equipos electrónicos en la oficina del Wacken. Aproveché unos PC's que había para consultar el correo, y en mala hora lo hice: 20 minutos por 2€, iba lentísimo (ahí me ha decepcionado la famosa banda ancha alemana) y encima veo que me han adelantado el avión para el congreso de Nápoles, con lo que me trastocan todo el viaje y esa noche no duermo porque salgo de Madriz a las 6 de la mañana. AAAAAAARRRGH!!!

    En fin... de regreso a la tienda, nos paramos a ver un partido de un curioso deporte local, que vagamente recuerda a la petanca a primera vista, y que es practicado con gran entusiasmo del uno al otro confín del campamento. No sabemos su nombre, pero sí las reglas: ambos equipos se sitúan a unos 4-6 m, en sus respectivas líneas. En medio del campo hay una botella. Por turnos, un jugador de un equipo arroja un objeto (lata abollada de pimientos asados/piedra/botella/chatarra/...) contra la botella. Si ésta cae, los jugadores del equipo que la ha derribado beben rápidamente de sus latas, hasta que un jugador del equipo rival consiga volver a su línea base con la piedra, y otro ponga en pie la botella. El jugador que agota su lata abandona el juego para ceder su lugar a otro (o abrir una nueva lata). Es una forma muy fácil de pillar un pedal tonto en un momento. Pero ¡OJO!, que nadie se engañe: se trata de un deporte muy serio, en algunos partidos había árbitros -y muy estrictos, por cierto- e incluso linieres. Además, este deporte no está exento de riesgos, muchos de sus seguidores exhiben serias cicatrices causadas por el impacto de una piedra lanzada con mala puntería y mala leche.

    Una vez en la tienda, volvimos a echar la siesta de los Viles, dado que se puso a llover de nuevo. A Neo se lo fundieron en el Civilization. A falta de 10 minutos para Children of Bodom, y viendo que ha amainado, nos abrigamos y partimos hacia el concierto.

    Al llegar a la zona de conciertos, descubrimos que ésta se había convertido en un barrizal; a diferencia del año pasado, esta vez no han echado paja ni serrín para hacerla transitable. Como consecuencia de ello, el escenario de la derecha [True Metal Stage, donde tocaba CoB; nosotros lo vimos desde unas pantallas en el otro, el Black Stage] se tornó muy resbaladizo. Hasta tal punto fue así que vimos pasar 6 camillas desde el True Metal hacia la salida con la ambulancia: 5 de ellas llevaban a peña con collarines o brechas en la cabeza debido a un resbalón más la consiguiente hostia gótica; el otro tipo llevaba un gotero y un pedal gótico.

    Al margen de toda consideración barroca (relativa a los barrizales), CoB fueron muy cañeros. Hacia el final del concierto, y para demostrar que pueden entretener a la peña haciendo lo que les salga de los cojones, se pusieron a tocar una canción popera muy de moda en la radio -y que por cierto se me hace pegajosa como un boomer sabor superglue-. Según dijo el tipo, se llama "My umbrella". Manda cojones que tenga que enterarme de cómo se llama la cancioncita de marras en el festival de Heavy-Metal más burro del Mundo. Y manda más cojones aún que todos los greñudos la estuvieran cantando. Panda vendidos... En fin, para quitar hierro al asunto, mencionaré que también tocaron una de van Morrison (no sé qué canción era, pero me sonaba mucho), y el Coche Fantástico. "This is David Haseljof", dijo el cantante. Y UNA MIERDA!!! ES MÁIQUEL NAIT!!!

    Después de Children fuimos a la Biergarten. Pillamos un banquito, y engullimos unas "Metalballs" acompañadas de un cucurucho de patatuelas con cebollita frita, ketchup y mayonesa (o "Maio", que dicen aquí; hay que joderse, todas las palabras alemanas no se miden en sílabas sino en kilómetros, y "mayonesa" va y la abrevian). Entre la mostaza, las especias de la Metalball y la cebolla de las patatas, poco ligaré hoy.

    Acabamos de cenar. Llega un grupo de chic@s y nos preguntan si podemos compartir mesa, a lo cual les respondemos en castellano que sí. Son madrileños; estuvimos un rato charlando. Por lo visto, iban a ir a todos los conciertos de Power-Metal. Todo esto, con Corvux Corax y el Cantus Buranus de fondo (es como tener a cincuenta personas en un escenario cantando ópera, sonaba bastante bien). Se piraron cuando iba a empezar Avantasia... me lo pensé mucho, y como tampoco nos invitaron explícitamente, no fuimos con ellos. Qué cosas...

    Al rato vinieron un grupo de chicos/as daneses/as, a ocupar el lugar de los madrileños. Una chica -bastante guapa, por cierto- se sienta a mi lado y cae en la cuenta de que somos vecinos; ya decía yo que el tío al lado de Neo me sonaba. Vaya, así que los más guarros del Wacken no son noruegos sino daneses. Entonces llegó otra chica, muy alta y corpulenta (más que una mujer, era una giganta de Jotunheim), y se sienta a mi derecha. Se pone a hablar con la chica de mi izquierda. "Sospichosamente", se apoya mucho en mí para acercarse a su amiga. Se pasan fotos de unas y otras haciendo el cabra y me río un rato. A la izquierda de la chica de mi izquierda hay otra que, con diferencia, es la que con más ansias orientaría hacia Cuenca, una Walkyria en definitiva. A todo esto, la giganta de Jotunheim es la única noruega de su peña.

    Y nos pusimos a hablar la noruega y yo. Y lo primero -o casi- que me soltó fue una dura indirecta con más que explícitas connotaciones sexuales. Y empezó a cogerme de la espalda, y a pesar de mi embriaguez me fue poniendo morcillón (madre mía, que a esta vikinga no puedo ni rodearla con los brazos; como se me ponga encima, me desmonta hasta la última tuerca).

    Nos fuimos a la tienda. Allí me presentó a sus cochinos amigos (según dice, forma parte del carácter danés), me puso más birra y me llevaron a Gorgoroth.

    Gorgoroth (o "Gárgaroth" ) hace una "música" bastante monótona, basada en notas indiscernibles y berridos sin sentido alguno. Entre canciones, Ghaal -cantante- no daba las gracias ni decía nada al público, el muy misántropo. El escenario estaba atrezao con huesos, cabezas de cordero -posiblemente alguno de ellos vivía hace tan sólo unos minutos- y un tío y una tía en bolas, crucificados (eran personas reales, pero atadas a una cruz, no clavados). Sus colegas se piraron a la tienda antes de que acabara Gorgoroth, nosotros nos quedamos a hacer resopón.

    Finalmente, llegamos a su tienda, charlamos un poco más y nos despedimos. Sucedieron más cosas, pero no se van a narrar aquí. A todo esto, la chica se llamaba Guldurin, o Kulturin (sonaba como lo segundo, pero creo que se deletreaba como lo primero, y además me suena más a nombre vikingo). Mientras me dirigía a mi tienda, comprobé que los alemanes habían puesto pilas nuevas a su maldito altavoz, que comenzó a sonar. No obstante, me lo tomé a risa, dadas las circunstancias. :)

    Balance de la jornada: 0.5 litros (comida) + 2 litros (Biergarten tras Children of Bodom) + 1/3 (gentileza de Guldurin) = 2.83 litros. Esto ya es decente, aunque sigue estando lejos de lo del año pasado.

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