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  • Viento Negro, Fuego y Acero (1/4)

    VIERNES
    Las 15:-10 h del viernes 19 de junio de 2009. Voy al despacho de mi jefe a despedirme. Está hablando por teléfono. Mientras, me pasa un libro de Mecánica Estadística; es una rama de la Física que trata sobre moléculas y cómo se relaciona su movimiento con las propiedades macroscópicas de la materia. ¿Lo habéis entendido? Pues ahora me lo explicáis, porque yo nunca he pasado de la página 10 de los libros de Mecánica Estadística.

    "¿Te acuerdas de lo que comentábamos en el almuerzo? Está en la página 367, es un efecto magnético." Me leo la dichosa página 367 (ahora mismo debería estar llegando a casa). En ella aparecen mil ecuaciones; al final pone "Y por tanto, un objeto con temperatura negativa estaría más caliente que con temperatura infinita". Shit on yourself, little parrot (cágate, lorito). Esto acaba de tirar por los suelos lo poco que sabía de Física. Como no he tomado suficientes drogas, ni me voy a esforzar en entenderlo. Me piro.

    Las 15:10. Llega el tranvía. Vamos contrarreloj. Este trasto va a dar mucha vuelta de camino a mi casa, así que paso al bus. Desembarco junto a mi casa: 15:30. En media hora debo aparecer por casa de Kike comido, encafetado, cambiado de ropa, y con la mochila revisada. Con dos cojones.

    Empiezo a hacer las cosas mientras devoro una manzana a bocaos. Acabo a las 16:-5. La casa de Kike queda a unos 10 minutos andando con carga, pero hoy no voy a ser persona sin un carajillo. Aviso a Kike de que me retrasaré. Me paso por el bar de Paqui a tomar el café. Les conté a los que allí había que me iba a un festival, y hablé un poco con uno de ellos, viejo rockero, acerca de Barón Rojo y Sherpa. Hay que pillar chicles. En el Consum no tienen de los míos. En el locutorio de al lado, tampoco. Bien empezamos. Acabo pillando unos de menta, no letales. Por fin me encuentro con Kike: mi sms le ha venido de lujo porque aún estaba acabando de comer. Cargamos el coche y partimos a recoger a JK. Comienza el viaje.

    A unos 100 km de Valencia pasamos cerca de Manzanera (Teruel), donde he veraneado la mitad de mis años, incluso algunos más. Buenos recuerdos me vienen a la memoria: sus gentes, sus fiestas, sus paisajes... (léase: sus mozas, las cogorzas veraniegas y una montaña en la que casi me mato hace 12 años por estas fechas). Blind Guardian ameniza el camino.

    El cielo amenaza tormenta. Más adelante se ven las siluetas de los radares, son unas cajas negras con panel solar. Advierto a Kike. Empieza a llover. Paradojas de la vida, al cruzar la rambla del Río Seco nos cae la del pulpo. Lo comentamos. Viene un radar. Kike reduce la velocidad. Al poco de pasarlo cae un rayo. Kike casi se caga. "¿Qué ha sido eso? ¿El límite no eran 120? ¡¡¡Si iba a 110!!!" Le tranquilizo diciéndole que era un rayo, no el flash de la cámara del radar. "Joder, pues ma dejao flasheao".

    La tormenta se recrudece por momentos. Apenas se ven 10 metros de carretera. Rayos por doquier. ¡Oh, Thor, muéstranos tu poder! ¡Pero no nos fulmines con él! Esta tormenta es más jevi que una tormenta de hachas!!!

    Más adelante pasamos por el "Barranco de Aguatón". Si en la "Rambla del río Seco" nos caía la del pulpo...

    Pero al fin amaina, el sol vuelve a asomar, y hacemos una parada técnica para tomar unos cafés (quien dice unos cafés, dice unos carajillos). Llama Kike Rizos, el otro Kike del grupo. Nos comenta que hace un viento de cojones y que está muy jodido montar las tiendas. Ya me dijo mi tío que si soplaba el cierzo nos íbamos a cagar, y así es. Se convoca un gabinete de crisis (carajillos +1; voy a la barra a pillarlos y aprovecho para leer un artículo del periódico sobre el Metalway). Trazamos el plan: a media hora de llegar les llamamos; si no se pueden plantar las tiendas, llamo a mi tío y que nos mire hoteles por la zona. Reanudamos el camino.

    Y procedimos con el plan. Kike Rizos me dijo que la cosa seguía igual, pero habían levantado su tienda. Por tanto, descartamos el plan hostal.

    Llegamos a Zárágózá, y al recinto ferial. Control policial: Kike se acerca al mono bajando la ventanilla, y le pregunta dónde se puede aparcar. Eso nos libra del registro, que se comerá el coche de atrás ("teorema de la transferencia del marrón " ) . Malditos sean, ¿es que no saben que en todos los festivales de Rock se mueve droja, o qué? En cualquier caso, premio a Kike por su sagacidad al librarnos de la movida.

    Aparcamos. Hace un viento muy vil. Miro alrededor: 20 grúas nos saludan, todo el barrio está a medio hacer. Mientras esperamos a que Kike o Belén oigan el teléfono, hacemos leños en el coche. Un tío que pasaba se lamenta de que, al ir a mear, se ha girado el viento y se ha meado la cara. Cuando por fin salimos de nuestro asombro:

    Yo - Joder, se ha hecho una lluvia dorada a sí mismo.
    Kike - No, eso se llama "paja dorada".

    Me estoy meando muy amargamente. Tengo miedo :) Al final le eché valor y pude mear sin problemas, pero perdí una chinilla que llevaba en los gallumbos.

    Nos llama Kike. Toda una odisea para encontrarnos, hubo un malentendido con el punto de encuentro. Dijo "Veréis una carpa de 3 picos, pasad de ella". Pues "pasad de ella" no lo oí (Kike lo achaca al viento y a mi mala salud auditiva).

    En fin... nos costó 2 HORAS plantar la tienda. Numerosas piquetas murieron en el intento. La maza de goma, recién estrenada, empezó a soltar cachitos de caucho. Le auguro una vida muy corta. Al final no ha resultado fácil, ni está perfecta, pero confío en que la iglú aguante. Celebramos la erección de la tienda convenientemente.

    Y fuimos a los conciertos. Por desgracia, nos perdimos a Obús, y llegamos a mitad de Ángeles del Infierno. Estuvo wapo, y una vez más pudimos establecer parecidos razonables entre el cantante de Ángeles del Infierno (Juan Gallardo, creo que se llama) y Cálico Electrónico. Cuando terminaron, fuimos a pillar bocatas y birra. Entonces nos llevamos dos desagradables sorpresas:

    1) Aún quedaban dos bises, y uno de ellos era "Maldito sea tu Nombre". AAAAAAARGH!!!

    2) Nos cobraron 5 € por un bocata roñoso y 8 € (OCHO EUROS) por un cubo de birra, por si la entrada del festival no era bastante cara. AAAAAAARGH!!!

    En fin... Cenamos tranquilamente en una carpa con banquitos, rollo la Biergarten de Wacken. Allí conocimos a dos colegas de Kike Rizos: Aitor (que me enseñó un par de palabras más de euskera, que con el alcohol después olvidé, obviamente), y Víctor, compañero de curro i valencià de pura cepa. Además, posteriormente comprobé que Víctor se sabía todas las canciones de todos los grupos.

    Después tocó la Highway to Hell Band, que toca canciones de AC/DC de la época de Bon Scott (no iba a hacer tributos a Elvis, no te jode!!) Empezaron con Whole Lotta Rosie, casi ná, y dieron un buen repaso por la discografía del quinteto australiano: Dirty Deeds, High Voltage, TNT, You shook me all night long (excepción, ya que ésta es de Brian Johnson, pero también mola mucho), y terminaron con Highway to Hell (con cuál si no??:) No era como tener a los auténticos AC/DC delante, pero casi. Además, el guitarrista imitaba muy bien los gestos y las caras de Angus Young. Hasta se le parecía la cara (con 30 kg menos, habría sido clavao). El concierto se salió por tós los laos.

    Después fuimos a una carpa en la que montaron la discoteca jevi. Aproveché la coyuntura para ir a mear y a pillar un cubo. Entonces se puso a hablar conmigo un tipo. Él no me reconoció al principio, pero yo a él sí: Alfredo Espada, al que conocí en el primer Wacken. Como se habían perdido sus colegas, se vino con nosotros.

    La disco-jevi estaba de puta madre. Ponían temazos de grupos variados (no como la del Wacken, que lleva varios años poniendo el mismo CD una y otra vez cada noche). Allí seguimos hablando, berreando, haciendo air guitar, bebiendo como cosacos y fumando como carreteros (o como rastafaris).

    En un momento dado me fui a cambiar el agua al canario. Cuando volvía, vino un tipo, hablamos un poco, y me ofreció el cubata. Lo probé. Whisky. Puagh! Pero este whisky sabía raro. El pavo me pregunta si iba con amigos, y le dije que sí, que estaban ahí al lado. Se piró. Era un tío bastante raro, la verdad. Volví con la peña.

    Al poco rato me empecé a encontrar mareado. No sabía dónde estaba, ni qué hacía allí. Todo me daba vueltas. Empecé a pillar rollos... un tío raro... whisky con sabor raro... (no me gusta nada el whisky, pero éste sabía raro)... algo me dice que el cubata llevaba algo, y que el pavo quería enviolinarme; eso explicaría que se fuera corriendo cuando le dije que iba con amigos. Kike intentó convencerme de que estaba montándome películas. En 3 ó 4 minutos volví a la normalidad, es decir, borracho como una cuba pero consciente de quién era y dónde estaba.

    Fui a pillar otro cubo. Me encontré con los de la Highway to Hell Band, les felicité por el concierto y estuvimos un rato de charreta. Volví con el grupo; detrás de nosotros estaban los Obús. Kike Rizos "secuestró" momentáneamente a Fortu. Otro del grupo me preguntó dónde estaba su colega; le dije que estaba en buenas manos.

    Hubo mil fotos de grupo (esto a duras penas lo recuerdo), y unos cuantos nos hicimos fotos con Fortu, gracias a la cámara de Víctor. Por lo visto, los Obús son campechanos y les gusta mezclarse con sus fans, a cambio de lo cual se ahorran una pasta en birras :)

    Estuvimos en la discoteca hasta las 5:20. Volvimos a la tienda con las primeras luces del alba. Estuvimos un ratillo hablando con los vecinos, a saber: un japonés de madriz que hablaba espanyol mejor que yo, y un polaco que se echó dos mantas encima y durmió al raso. Y nos hicimos el leño de buenas noches, y nos fuimos a dormir.

    INCISO. No había pillado saco de dormir pensando que no haría frío. Iluso...

    INCISO II. Al cargar las mochilas para ir a montar la tienda... descubrí que también me había dejado la esterilla en casa. Soy un empanao de la vida :)

    INCISO III. Puto cierzo, se está fumando los porros de todos (arden más rápído), y se está esnifando la farla de la gente (eso me da igual). Eso sí, la tienda aguanta, aunque haya que clavar de nuevo 2 ó 3 piquetas a la que te descuidas...

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '09

  • Let there be Rock (5/5)

    Esperamos a que fuese saliendo la peña, para evitar aglomeraciones. Conforme se iba despejando el recinto, acudimos al encuentro de Neo y Andy. Neo y yo nos fundimos en un abrazo: ¡¡¡HEMOS VISTO A AC/DC!!!

    Salimos del BEC. Efectivamente, había una parada de metro al lado; no obstante, es posible que esté petada de gente, así que vamos a la de esta tarde. Por ahí se ven más restos digestivos: algunos se han perdido el concierto. Pa colgarse de un árbol.

    Pillamos el metro. No había tanta peña como cabía esperar. Llegamos al casco antiguo de Bilbao. Ahora tocan unas birras. pero Neo dice: "For those about to sleep..." Mañana saldremos pronto para Valencia. Jooo... ya sé que las vascas tienen fama de estrechas, pero aunque sea echar un par de birras... que hay que celebrar que hemos visto a AC/DC!!!

    Pasamos por delante de un kebab. Tengo AMBRE, una porción de pizza hace 6 horas no convalida por la cena. Ya en el hotel, JK se anima: kebab, y una birra aunque sea.

    El Askao está cerrado a cal y canto, así que vamos al kebab. Allí había mil personas en la cola, y cada uno quería 5 ó 6 kebabs. El rollo de carne se iba agotando, mis esperanzas se desvanecían por momentos. Pero al fin lo logramos: 2 kebabs con picante (y vaya que picaban, los jodíos) y un par de Voll-damm's.

    Regresamos a la habitación, petilla de buenas noches, revisamos las fotos y vídeos del concierto... y a sobar!

    5 - IV - 09

    Pues por extraño que parezca, nos levantamos, nos duchamos, hacemos la maleta, desayunamos, y puerta.

    Apenas salir a la carretera me quedo sopa hasta pasado Logroño. Me he perdido paisajes nevados. Después, me pasaron una PSP y me puse a matar seguidores del Caos en el Squad Command. Por el Emperador!

    Llegamos a Cariñena, cuna de grandes vinos. El menú del bar que vimos tenía muy buena pinta... lástima que la cocina había cerrado diez segundos atrás :) Así que nos hicimos platos combinados al gusto, a base de tortilla de patatas, embutidos variados y croquetas de jamón.

    Las longanizas tenían buena pinta. A base de veranear años y años en Manzanera (Teruel), y de visitar a mi tío en Zaragoza, había aprendido que por aquí se suele llamar "salchicha fresca" a la longaniza, y "longaniza" a la longaniza de Aragón. Así que le pedí unas "salchichas frescas" a la chica. "Con salchichas frescas, te refieres a las longanizas?" Lol :) Toma corte.

    De beber, pedí un vino de la casa. "¿En vaso?" "Por supuesto". Fui a coger el chato de vino... y era un TUBO. Juas. Así me gusta, que no falte el vinito.

    Retomamos el camino. Seguí matando caóticos para mayor gloria del Emperador y regocijo de los Marines Espaciales. Mas el Seat de Andy devoraba kilómetros que daba gusto, y nos plantamos en Valencia antes de pasarme el juego. Ya verás como Neo lo borra de la tarjeta de memoria y me toca empezar de cero otra vez.

    Me despedí cuando me dejaron cerca de mi casa: ha sido un placer haber estado allí con ustedes. Ya en casa, eché a lavar todo lo que había en la mochila, jugué un rato con mi sobrino (ya ha aprendido a decir que "el tío taba en Bilbao" ), y dormí lo que pude, que al día siguiente tocaba currar. Pero aquél no sería un lunes más. Ya nada sería igual. Porque ya podía decir que YO HE VISTO A AC/DC. Vale.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '09

    * P.D. Olvidé narrar que la primera vez que tomamos carajillos en el Askao, el camarero se equivocó y puso Terry en uno que ya llevaba Ballantines. "Éste pa mí!!!", dijo Andy. "Y está bueno!".

    * P.D.2: Por si aún no se lo he dicho a alguien... HE VISTO A AC/DC :)

  • Let There Be Rock (4/5)

    Entre llamas y explosiones salen los hermanos Angus y Malcolm Young a las guitarras, Brian Johnson al micro, Phil Rudd el bateras, y Cliff Williams con el bajo. Rock'n'Roll Train inaugura el festival. JK graba un vídeo barriendo el recinto con la cámara para dejar constancia de la cantidad de peña eufórica que hay por metro cuadrado. Justo cuando va a apagar la cámara, salgo yo en primer plano petando un chifli. No es un vídeo para enseñar a la familia.

    A continuación, Back in Black. Ésta nos la sabemos mejor. El riff inicial permanecerá por siempre en nuestra memoria. Chan, chananán, chananán... tirorirorirorí... Chan, chananán, chananán, chanan chanan chanan chanán... Back in Black! I hit the sack, it's been too long, I'm glad to be back... Una descarga de adrenalina pura recorre mis venas. Uno solo de los que hay aquí está disfrutando más que todos los pijos juntos en un play-back de Chenoa.

    Hell Ain't a Bad Place to Be. [Creo que la han tocado antes de Back in Black], canción que versa sobre las relaciones fatales. Una de mis favoritas.

    Le siguió Big Jack, del nuevo disco, otra de las canciones con ritmo alegre-festivo. No recuerdo bien la letra, pero me suena que ese tal "Big Jack" en un tío que mejor que no se ponga detrás tuyo :)

    "We've got some... Dirty Deeds Done Dirt Cheap" Pos eso. La grada comienza a temblar, no sé si aguantará todo el concierto. Vale que están pensadas para aguantar un partido de baloncesto apoteósico... pero no es lo mismo que un concierto de AC/DC.

    Siguieron con Shot Down In Flames: la he oído mil veces, pero no es de las que más me llegan. Lo cual no quita que mole.

    Thunderstruck. Eso es por si aún había alguien durmiendo. Oír a 18.000 personas gritando a la vez "Thunder!" 15 veces es acojonante. Hoy la grada se cae. Pero sobreviviremos (hasta que no veamos a los Judas, no podemos morir). Esta vez Angus no tocó el riff inicial a una sola mano, mientras hace cuernos con la otra. Eso sí, hizo el famoso "paso del pato", creado por Chuck Berry [En realidad lo creó Chuck Norris, pero como no puede hacerlo sin destruir el escenario y al público, dejó que lo popularizara su tocayo Berry]. JK llama a Susana. Al rato recibe un sms de ella: "Te odio, hijo de puta" XD

    Black Ice, canción un poco más tranquilita que da título a su último disco. Aprovecho para liarme otro cigarrito. Este finde me voy a fumar la vida (y nunca mejor dicho!)

    Brian se pone a hablar en el pasillo que se extiende entre el público, mientras Angus hace un par de punteos en el escenario. "We've got a song... about the dirty, dirty women" OOOOH! "This song's called... She's got the jack!!!" Grandísima canción, otra de mis preferidas. "She gave me her mind, she gave me her body, but she gave it to anyyybodyyyyyyy..." Esta canción me trae viejos recuerdos (y acompañada de los gestos y los bailoteos graciosos de Brian Johnson gana muchísimo).

    El concierto está en torno a su ecuador. El traje de colegial está agobiando a Angus, así que hace un strip-tease. Cuando sólo le quedaba el pantalón, a la que fue a hacer un calvo mostró sus gallumbos con el logotipo de AC/DC en el culo. Qué caña! Yo quiero unos gallumbos con la cara de Aznar, para esos días de diarrea incontenible :)

    Se escucha una campanada. Se hace el silencio. Otra. Gritos. La Campana del Infierno, que sonó cuando Satán vino a llevarse el alma de Bon Scott, desciende sobre el escenario. Brian se cuelga del badajo y se balancea sobre el público. Suena el Hells Bells, grandiosa canción e himno de mi equipo, el FC Sankt Pauli, así que la canté con una mano en el corazón, y la otra haciendo cuernos. Además, esta canción suele ser preludio de que ahora viene la caña.

    Shoot to thrill, play to kill, too many women and too many pills, también del Back in Black, y con una temática típica de AC/DC. La peña baila en la grada. Repaso mentalmente lo poco que aprendí en Estructuras: esto aguantará, pero habrá emoción hasta el final :)

    War Machine y Anything Goes, del nuevo disco; no lo he oído mucho, pero ambas molan bastante. La segunda en concierto es más bien tranquilita pero animada, todo el mundo cantaba y bailaba.

    You shook me all night long, otra de las mejores. Letra lasciva pero elegante, música alegre y toda la peña vibrando. No quiero que este concierto acabeeeeeeee!!!

    Angus se pega otro guitarreo acojonante. No sé cómo fue, pero de repente se escuchó "Oi! Oi! Oi! Oi! Oi!..." TNT!!! Esto es señal de que queda poco concierto, pero va a ser brutal. Tengo serias dudas sobre el aguante de las gradas.

    De pronto, sonó un guitarreo que anuncia caña. "Tanana nana nanán... I wanna tell you a story... about a woman I've known... When it comes to lovin' she steals the show... She ain't exactly pretty, she ain't exactly small... 42-39-56... you can say she's got it aaaaaaall!!!" Whole lotta Rosie: una de mis canciones preferidas, todo un himno a las mujeres que tienen de dónde agarrar. Esta canción -dedicada a una obesa pero experimentada amante que tuvo Bon Scott- suele venir acompañada de una gorda hinchable. Y allí estaba, tumbada sobre los bafles, una mujer de 7 metros de largo por otros tantos de ancho, en lencería y rascándose sin cesar el pepo con una mano. Lástima que no pudiera hacerle una buena foto desde mi sitio. Eso sí, lo disfruté como un enano.

    Entonces fue cuando el tío que había a mi derecha tenía que amargarme la noche. Vale que con los vecinos intercambiábamos cerveza y tabaco, y algún que otro leño, pero lo que me dijo este tío sobraba: "Quedan sólo 3 canciones". AAAAARGH! CABRÓN! ¿A ti quién te ha preguntado? Sabía que no quedaba mucho concierto, pero no necesitaba que me lo recordaran.

    Let there be Rock - Hágase el Rock. Uno de sus himnos. Éste vino seguido por un súper-guitarreo de Angus en el que se recorrió todo el escenario de arriba a abajo, incluida la plataforma que había detrás de los bafles. "Qué hijo de puta, ¿cómo se puede tocar así la guitarra?", no paraba de decirme a mí mismo. Luego se fue hacia el pasillo que entraba entre el público, mientras la gente alababa a su paso. Al final del pasillo, una plataforma lo elevaba varios metros por encima del público. En la pista se vibra más, pero desde la grada lo estamos viendo de puta madre. Para culminar el solo, se tiró sobre la plataforma (que era circular) y se puso a dar vueltas sobre sí mismo. Angus, eres el puto amo [Angus Rulez].

    Finalmente, desaparecieron todos del escenario. Era obvio que quedaban los bises, y todos sabíamos cuáles eran. Sin embargo, se hicieron de rogar.

    Una nube de humo cubrió el escenario. Una luz roja salía del suelo. La silueta de Angus comenzó a emerger lentamente desde bajo del escenario. Se han currado mucho la escenografía. Suena uno de los riffs más famosos de la historia del Rock: Highway to Hell. La peña grita, salta y se desbola. Hoy esta grada se va a tomar por culo.

    Y entonces llegó el momento. Angus empieza a tocar un riff que en directo suena muy diferente al estudio. No quería reconocer qué canción era, pero lo sabía perfectamente: For Those About to Rock, We Salute You (Los que van a hacer Rock te saludan). El momento más esperado a la par que temido. Me jode mucho que ésta sea mi canción preferida de AC/DC y la que siempre cierra los conciertos.

    Asumo que esto debía tener un final. Al menos no será como Deep Purple, que cerraron el concierto casi a traición. Los 6 cañones empezaron a asomar detrás de los músicos. Ruego al lector/a escuche la canción de la que se habla mientras lee esto.

    Stand up and be counted for what you are about to receive
    we are the dealers, we'll give you everything you need
    Hail, hail to the good times, 'cause Rock's got the right to way
    We ain't no legend, ain't no cause
    we're just living for the day.

    For those about to Rock... we salute you!

    Los versos transcurrían mientras mi alma se debatía entre la alegría y la pena. Alegría y euforia, pues se acercaba el trozo de canción más trallero, y lo iba a vivir en directo. Pena porque este trozo cerraría el concierto de AC/DC

    We're just a battery for hire and the guitar fire
    ready and aimed at you
    So pick up your balls, load your cannon
    for the 21 gun salute.

    For those about to Rock... FIRE!!!

    3 cañones abrieron fuego, causando gran estruendo.

    We salute you!!!

    For those about to Rock... BANG! We salute you!
    For those about to Rock... Fire! (BANG!) We salute you!

    Oh! FIRE!!!! (BANG!)

    Weeeee saluuuuute yooooou!!! Yeah, yeah, yeah!!! We salute you! Come on!

    Y en este punto, la combinación de guitarras, tonos de voz, cañones y redobles de tambores que tanto subidón me causa oír en mi mp3, se juntaban con la emoción del directo y la pena por el fin del concierto. Y no pude aguantar las lágrimas. Sí, los jevis también lloramos, pero no como nenazas, ni como pavas quinceañeras. Lloramos porque somos sensibles y tenemos nuestro corazoncito. Aunque esté entre huevo y huevo, pero lo tenemos.

    We salute you! We salute you! We salute yoooooooooou!!! Guitarreo final, y FIRE!, última salva de cañones. Se me ha hecho corto. Me han faltado Are you Ready, Hard as a Rock, o High Voltage, pero no puede recriminárseles nada. En ningún momento se han presentado los músicos; tampoco era necesario. La peña silbaba y aclamaba a Angus. Es imposible salir de un concierto de AC/DC sin ganas de más. Pero se encendieron las luces. Breve (2 horitas; Barón Rojo nos tiene mal acostumbrados) pero ha molado mil.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '09

  • Let There Be Rock (3/5)

    4 - IV - 09 -- THE GREATEST DAY

    Desperté sobre las 10. Tenía la boca seca y un dolor de cabeza épico. No tengo ni idea de medicina, pero los síntomas se corresponden con lo que en latín se viene a denominar Resaca Horribilis Maxima. Pegué un trago de agua del grifo. He bebido orines más sabrosos. Volví a sobar.

    Sobre las 12:30 tiene lugar la despertada definitiva. Miré la lista de precios del mini-bar: 2.10 € el botellín de agua. Abrí el mueble-bar. Medio litro de agua. El precio es sanguinario. Sopesé la opción del agua del grifo otra vez. Conclusión: ¿cuánto pagaría por aliviar mi resaca? Abrí la botella.

    Ducha, afeitado, depilado, perfumado, etc. Hoy es un día muy importante y hay que ponerse guapo... o algo parecido a eso. Bajamos a la cafetería. Zumito de naranja natural y café. Estoy muy espeso (casi me voy sin pagar, involuntariamente). Y hoy se prevé que sea más de lo mismo. Let it vil.

    Me pillé un paquete de tabaco de liar en un estanco próximo. No es Amsterdamer, pero con el Golden Virginia también me apaño. Andy se había pegado un señor almuerzo, así que se fue directo a echar la siesta. Neo, JK y yo callejeamos en busca del menú más barato y apetitoso. Por ahí iban varios pasacalles de celebración. ¿Motivo? Que hoy juega el Athletic. Vamos, como el Sankt Pauli, pero a lo vasco.

    Hallamos un menú por ahí por unos 12.50 €, con gran variedad de platos. Y acertamos de lleno, pues estaba todo muy bueno (el siguiente menú no bajaba de 15 € y tenía sólo 2 ó 3 platos para elegir). De las 20-25 personas que seríamos, unas 18 llevábamos camisetas jevis y/o cuernos rojos. Todos habíamos venido a lo mismo. "Esta noche nos veremos". Había hermandad, esto era (casi) como el Wacken. Puesto que había mucha cola para el siguiente turno de comida, ya tomaríamos el café más tarde.

    Compramos agua. Craso error no haberlo hecho ayer. En el hotel, pusimos la tele a ver si por error decían algo interesante. Y tan interesante: ¡Padre de Familia! Así que me hice un par de leños. Luego iba Futurama. Con la tontería, ni he hecho siesta, ni he tenido tiempo de actualizar mis Memorias.

    JK aún durmió algo. Allá a las 5 terminamos de acicalarnos para la ocasión. Nos juntamos los cuatro caballeros. Carajillo en el Askao (creo recordar). Partimos al encuentro de nuestro Destino.

    El tren no iba excesivamente petao. En media horita llegamos a Barakaldo. Una vez fuera, el plano del municipio no aclaraba mucho cómo ir hacia el lugar, y tampoco se veía mucha peña a la que seguir. Por lo visto, la parada anterior estaba más cerca. Tiramos del GPS del móvil de Neo. For those about to Rock!

    Vimos varios bares, pero preferimos hacer la previa más cerca del recinto. Llegamos a un parquecito. Frente a nosotros, el BEC (Bilbao Exhibition Center), palacio de congresos de Barakaldo, pabellón de baloncesto (Bilbao Arena)... y hoy, la sala que acogerá el concierto más brutal de su historia.

    El parquecito está lleno de greñudos que se aglomeran ante una caseta. Se deduce por tanto que ahí sirven bebidas alcohólicas. El ambiente es de gran jolgorio y alegría. El sol asoma tímidamente entre las nubes negras. Los bares colindantes están muy petaos. Decidimos retroceder sobre nuestros pasos en busca de bares más discretos y vacíos.

    Y así fue, al principio de la cuesta brutal que bajaba al BEC había, en una perpendicular, un bar vacío. Nos pedimos otro chute de cafeína. "Después de un café vuelves a fumar, luego AC/DC tocará las campanas negras del Infierno" (Barón Rojo - Concierto para ellos). Y tras unas birras, partimos.

    Entramos en el BEC. Ante nosotros, un pasillo más largo que un día sin tabaco. No había más que seguir a la peña. Alguien ha echado la papa junto a una papelera. Voto por los capullos del autobús de la otra noche. Aún se perderán el concierto, por listos. Pasamos varios controles en los que había poca cola. Miles de personas con cuernos rojos y camisetas negras. Las entradas están numeradas (algunos cambian entradas de grada por pista... no son tontos). Lo han organizado de puta madre.

    Hay AMBRE. Neo y Andy lucharán por conseguir una pizza, mientras JK y yo pillaremos la bebida. La cola está bastante bien organizada, se nota que esto no lo ha montado Matarile. En apenas 5 minutos ya tenemos la birra, el kalimotxo, y una pizza no muy grande para los que somos. Engullimos, bebemos, meamos... y nos separamos. Andy y Neo van a su grada, JK y yo a la nuestra.

    El tiempo pasa. Las gradas están aún poco concurridas... pero ya se irán llenando. JK pilla más birra. Me viene a la mente el concierto de Manowar en Valencia, en el que no pude ir a mear mientras tocaban los teloneros, ni antes, ni después. Así que voy ahora mientras hay tiempo. Tardé un buen rato; en la cola todo era hermandad y buen rollo entre los Elegidos, los agraciados con una entrada para este Concierto.

    Regresé a la grada. Más leños. Se apagan las luces, el Barakaldo Arena está a parir. Un Mar de Cuernos rojos ilumina la pista y las gradas. Comienza el espectáculo con The Answer.

    Los teloneros lo hicieron bastante bien. No los conocía, pero su Hard-Rock convenció. Tocaron unos tres cuartos o una hora. Aprovechamos para hacernos leños. Los de delante se pintaban tranquilamente. Cuando los seguratas no miraban, algunos aprovechaban para botar a la pista. Desde nuestro sitio se veía de lujo; no obstante, no puede compararse a vivirlo en la pista, donde tienes sitio de sobra para mover las melenas ("headbanging", en ingles) y dar bailoteos.

    Acaba The Answer. Voy a pillar más birra. Menos mal que ya había meado, porque ahora hay más cola que en la colección completa de películas de Nacho Vidal. Regreso al lugar. Nervios. Más cigarrillos. Una campana cuelga de la celosía que soporta los focos: el Hells Bells cae seguro (tampoco hacía falta ver la campana para saberlo).

    Pasan los minutos. Más nervios (hasta ahora no los había tenido). La gente se impacienta. Estamos a punto de ver EL CONCIERTO. Silbidos. Desde nuestra posición podemos ver mucho movimiento de personas y camiones tras el escenario. El momento es inminente, pero nadie sabe cuándo va a ser.

    Se apagan las luces. Gritos. Emoción. Adrenalina. Unos segundos eternos. Suenan los altavoces: proyectan el vídeo introductorio de Rock'n'Roll Train, en el que Angus conduce una locomotora a punto de descarrilar y, a la que está a punto de ser asaltado por dos súcubos, las echa del tren. Furor. Histeria colectiva. Esto va a comenzar ya. Se escucha el "tin, tin, tin" de los platillos. AAAAAAAARGGH!!! VAMOS A VER A ACE/DECEEEEEEEEE!!! :)

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '09

  • Let There Be Rock (2/5)

    3 - IV - 09

    Despertamos sobre las 4. Ducha. Al rato vinieron Neo y Andy: ya estamos todos.

    Callejeamos un poco. Preguntamos los horarios de trenes en una estación próxima, mañana no hay lugar para la improvisación. Había mucha hambre, y también sueño. Mi cuerpo me decía: "A mí tú no me engañas. Tú no has dormido hoy".

    Entramos en el Askao, un bar próximo con muy buena pinta. Tomamos cañas y traineras, que son como unos mini-bocadillos llenos de cosas; sólo con ver la lista de ingredientes se nos hacía la boca agua... mmm... Además, aprovechamos para aprender a decir "pollo" y un par de cosas más en euskera, pero una semana después ya no me acuerdo :).

    Hicimos la comida-merienda entre risas y recuerdos de viejas batallitas, música setentera de fondo (a destacar el "Hush" de Deep Purple). Buen rollo con el camarero. De postre, unos carajillos. Por lo visto, aquí se está perdiendo la costumbre de los carajillos, tuvimos que explicarle al tipo qué eran.

    Del Askao fuimos a otro bareto no muy lejano, también con buena pinta. Nos sentamos en la terraza. Más cañas -excepto Andy, que sólo bebía vino joven- y pintxos, croquetas de bacalao, mejillones rellenos (también llamados tigres), etc. Todo muy bueno y recién hecho... y por tanto, ardiente para la lengua. :)

    Serían las 18.30 - 19 h, pero ya cascaba un marujo respetable. Al menos, para los que somos del Mediterráneo. Por ahí empezaban a pasar procesiones del Ku Kux Klan, pensaba que hasta la semana santa no tocaba. Tras tomarnos las 2 ó 3 rondas (ó 4, no lo recuerdo bien) y sus respectivos pintxos, que estaban QTC de buenos (QTC = Que Te Cagas), seguimos la ruta.

    Nos topamos con una concentración en defensa y promoción de la lengua euskera, llamada "Korrika" ("corriendo", es rollo el correllengua que hacen en Valencia). Había algunas banderas de los nacionalismos gallego y catalán. Unos chavales llevaban banderas cubanas, imagino que en alusión a su régimen comunista. Gilipollas. No les dije nada porque no me gusta discutir de política, pero Cuba no deja de ser una puta dictadura militar. Que vayan allí y vean con sus propios ojos lo bien que viven los cubanos.

    Tras dar varias vueltas, conseguimos una mesa libre en el bar Bilbao. Más cañas/vinos jóvenes, y más pintxos. En este punto es cuando:

    1) Descubro que me he dejado el tabaco en el bar de antes, y no creo que lo recupere.
    2) Veo que son las 10 casi y por tanto no habrá estancos abiertos (en las máquinas no suelen vender tabaco de liar)
    3) Caigo en la cuenta de que llevo un pedal considerable. Pero, sobre todo, pienso en el peazo concierto que nos espera en escasmente 24 horas.

    Tras pagar "la Dolorosa" (y vaya si fue dolorosa, me cagüen su sangre), volvimos al Askao con una botella de vinito. Allí vi que no llevaba un clavo, así que, en mi estado, fui a buscar un cajero.

    "Este sitio me suena". La plaza Unamuno. Tiré por una calle que me dijeron. La ría estaba cerca, y no había visto "la Caixa" (me cobrarán menos comisión que en la Kutxa, que es su equivalente en euskera; todo sea por no regalar ni un duro de más a los bancos, sobre todo después de haber trabajado en uno). Al final un tipo me indicó dónde estaba: si llega a ser un toro, me pilla cuatro veces.

    Regresé como pude al Askao, con la euforia de que iba a ver a AC/DC... bueno, con mucha euforia, en general. Pero con el bajón de la pasta que me estaba fundiendo, estamos a día 3 y ya me ha volado casi medio sueldo. En fin, todo sea con tal de sufragar a la industria etílica y que no entre en crisis. Tomamos otro cubata y alguna trainera más, y volvimos al hotel.

    No sé cómo aguantamos la compostura al pasar por delante del recepcionista. Subimos a la habitación de Neo. Allí dimos cuenta de la botella de vino, saqueamos el mini-bar, y nos fumamos mil porros. Neo y Andy acabaron en gallumbos. No era agradable de ver, pero para eso era su habitación. Se hicieron fotos que nadie recordaba hasta ver luego el álbum. Con tamaña tajada, JK y yo nos fuimos a nuestra habitación.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '09

  • Let There Be Rock (1/4 ó 5)

    Sabía que tenía que suceder esto. He salido tarde del Poli. No he tardado en llegar a la tienda y escoger la mochila que me acompañará en esta y otras aventuras. He trotado hacia la parada del tranvía para volver a casa, esquivando ancianas y guiris. Pero el tranvía se ha retrasado mucho. Y luego, para echar la quiniela, había una niña pidiendo mil golosinas al kioskero. "¿De fresa? No, de limón... espera! Mejor de naranja. Y dame una bolsa de chetos. Pero de ésos no, de aquéllos. Lo que sobre pónmelo en chicles de menta, pero de los de aquel bote..." Me cago en su madre, que está delante y la estoy mirando con odio para que reprenda a la pelma de su hijita. No hay nada como tener prisa para que todo se tuerza.

    Llego a casa a las 8. Tengo 0 minutos para ducharme, hacer la maleta, jugar con mi sobrino y partir al encuentro de Neo y JK. Ahora es cuando descubro que la mochila tiene menos capacidad de la esperada. Mi sobrino, sentado encima de la cama, coge los calcetines enrollados y los tira por ahí, diciendo: "Mía, tío, una pelota". Aaaagh!!!

    Para colmo, a la que me doy la vuelta, dice "Tío, mía un papel. Kero pintá" ¡¡¡Casi me rompe el billete del bus!!! A una mala enchufo el PC y lo vuelvo a imprimir. Pero el tiempo apremia. Le digo al nano que se vaya con su madre. Se cabrea un poco... ya se le pasará.

    Acabo de preparar la mochila. Ducha helada. Me despido de mi madre (mi sobrino sigue enfadado, no me dice nada). Tengo dos rozaduras muy guarras por unas zapatillas nuevas, y en dos días estaré botando como un cerdo, así que me pillo un rollo de esparadrapo en la farmacia. El farmacéutico, que anoche vio AC/DC en Barcelona, me asegura que voy a disfrutar :)

    [Por cierto... unos días después supe que no eran rozaduras sino uñeros]

    Me tomo el carajillo de un trago. Cosas peores he hecho. Por ejemplo, fumarme el cigarrillo que lo acompañaba de una sola calada. Me pillo un par de empanadillas en el Consum de al lado de casa. Por supuesto, en la cola de la cajera lenta y/o el cliente gilipollas. Veo por la cristalera cómo pasa el bus. Al final me toca pillarme un taxi.

    JK se retrasa, así que no habrá previa en el Alkatraz :) Está cayendo la del pulpo. El padre de Neo se ofrece a llevarnos a la estación de autobuses. Saqueamos las birras de la nevera y partimos.

    Una vez en el andén, engullimos la cena y las birras. Un tío con malas pintas está al loro de si alguien se deja una mochila, pero no tendrá esa suerte. Metemos las maletas en el bus. Buen rollo con la chica que revisa los billetes. Embarcamos y partimos hacia Bilbao, también llamada Bilbo, como el señor Bolsón.

    3 guerreros del Metal. 3 PSP's (la de JK, la de Neo, y la de Andy). 3 tarjetas de memoria con el Worms. La cosa está clara. Echamos una partida en la que Neo se proclamó vencedor. Suerte tuvo de que no supiera yo manejar la cuerda con los cursores de la PSP.

    Cuando estaba a punto de sobarme, hicimos una parada técnica. Esto me desveló, mierda. Bajamos del bus. Hace bastante frío. Bastante mucho. Nos nutrimos e hidratamos bien (donetes y agua, que la birra se iba a recalentar en el bus). 40 minutos después volvemos a subir. Me sobo.

    Desperté una hora y pico más tarde, cuando anunciaron la parada de Logroño. Maaareee, menudas mozas bajan en Logroño, no sé si quedarme aquí... pero al final sigo en el bus. Dos filas más atrás hay tres capullos que llevan un buen rato bebiendo, gritando y cantando. Mala diarrea els agarre.

    Uno de los capullos va al lavabo del bus. Al salir, se huele a la legua que ha echado la papa. No le han sentado bien las curvas de la carretera con el alcohol. Ahora deberíamos ser los demás los que nos riésemos y cantásemos.

    Llegamos a Bilbao sobre las 7 de la mañana. Me sentía ya encajonado en el asiento, y la calefacción estaba demasiado fuerte. Los borrachuzos indecentes de antes parece que se van directos al recinto del concierto. Hace un frío que pela... ellos mismos, porque igual no les dejan acampar. Por mis partes, recuerdo que a última hora mi madre me dijo que cogiera un gorro... ¡Y lo hice! Me pongo mi súper-gorro de "Callejeros" (sí, tengo toda la pinta de "Callejeros" con el gorro, sobre todo cuando hago botellón). Con la calva abrigada el frío es un poco más soportable... pero tampoco mucho.

    En un cacharro de la estación había un cartel que decía "Ente Vasco de la Energía". Me imagino un monstruo deforme con txapela, tirando rayos.

    Localizamos el hotel en el plano. Pillamos un taxi, conducido por un tío no muy simpático y hablador, que digamos. El hotel estaba cerca del teatro Arriaga y, por tanto, próximo al que ocupé cuando vine al CEDEII (Consejo Estatal de Estudiantes de Ingeniería Industrial), en marzo de 2004. Según nos acercamos recuerdo alguna callejuela... la última vez que pasé por aquí llevaba una tajada inmensa.

    Llegamos al hotel. Nos atiende una chica bastante maja. Desgraciadamente, no habrá habitaciones libres antes de las 10. Así que dejamos las mochilas en consigna y nos vamos a desayunar a un bar próximo.

    Salimos del bar sobre las 8.30, hartos ya de ver el noticiario 24 horas. Hay que hacer más tiempo. Damos una vuelta por los alrededores. Llegamos a la plaza de Unamuno, donde vivió el famoso escritor. Vimos una gran escalera que llevaba al infinito y más allá, subimos lo justo para hacer una foto a la plaza desde arriba. Neo soltó un pedo ninja (también llamado "asesino silencioso" ). En una tubería vimos una pegatina del FC Sankt Pauli, y nos hicimos una foto junto a ella :)

    Después pasamos por la Plaza Nueva, donde está el ayuntamiento. Los buenos recuerdos me invadieron al pasar por sus arcos: los pintxos con otros estudiantes de Industriales, mercadillo dominguero, y en un puesto de vinilos pusieron el Paint it Black cuando llegamos :)

    Seguimos caminando por la ría, recordando anécdotas de viajes anteriores (por ejemplo, la lavandería cochambrosa de Hamburgo, en la que la mitad de las lavadoras eran "Defekt" ). Llegamos a Deusto, el barrio pijo de Bilbao, y finalmente, al Guggenheim (que no es un libro de Termodinámica sino un museo de arte moderno). El puente que lo cruzaba iba hacia las montañas; para subir arriba había unas escaleras. Contamos los rellanos: 6 pisos. Joder con los puentes vascos, pues! Va a ser que no lo subimos. También había unos ascensores, pero seguro que estaban "Defekt". Más adelante había otros puentes. Preferimos andar 10 minutos a subir 6 pisos, ya ves.

    Desde nuestro lado se veía una nube salir de la ría, de los bajos del museo. Neo: "Mira, ahí están fumando los buzos de la Guardia Civil".

    Inciso: vi una iglesia con carteles del "Bilbo Rock" en las ventanas. Qué buen rollo, hasta me estoy replanteando mi fe.

    Cruzamos el puente decente. Oficina de turismo, zona Guggenheim. Abren a las 11. Joer qué bien. Por eso todos queremos ser funcionarios de mayores. Nos sentamos un rato.

    Neo hizo mil fotos. Yo le llevaba la mochila con los objetivos y tal, y en una ocasión le hice sombra para que saliera bien una foto. "Barbate, te nombro mi ayudante de cámara... y nunca mejor dicho".

    Según iba levantándose el sol sobre el horizonte, hacía menos frío, pero sueño había el mismo o más que antes. Regresamos al hotel. Almuerzo. Pillamos las habitaciones. Nos han dado una de no fumadores, pero tenemos un balcón que hará las funciones oportunas.

    La fachada del hotel está forrada por un andamio. Algún que otro obrero pasaba de vez en cuando, casi nos hicimos colegas y todo. Tras un leño, nos pusimos los pijamas y nos pusimos a dormir.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '09

  • Fuma en el Water / Smoke on the Water

    Grande y poderoso es mi dolor de cabeza. Diría que es resaca, puesto que es sábado, y anoche mezclé mucho. Llevo ya varios findes seguidos con resaca: o me estoy haciendo viejo, o me estoy haciendo alcohólico, no sé qué es peor.

    Incorporación de última hora: Susana, que no va a quedarse de brazos cruzados mientras nosotros vemos varios miles de Harleys, a cuál más guapa. Y eso, recogimos a JK y partimos hacia la tierra de Castellón, donde se extienden las zarpas de Fabra.

    Por el camino cuestionamos en varias ocasiones la necesidad de nuestra dosis de cafeína. No obstante, no paramos a saciar nuestro mono. Una vez en Castellón, localizamos fácilmente la recién bautizada "Avenida de la Concentración de Harley-Davidson". Una sinfonía de motores bien afinados recibe a los asistentes. Susana pilló su entrada. La pulserita de este festival incluye el logotipo de Marina d'Or, Ciudad de Especuladores. Lo eliminaría de la pulsera con mucho gusto, pero por si acaso me esperaré a llegar a casa, no es plan de que se borre todo y me quede sin ver a Deep Purple.

    Siguiente paso: tomarnos unos carajillos. No nos costó encontrar un bar, si bien había pocos en la zona. "Cafetería Milhojas" (es decir, 2 paquetes de Abadie 500). Pedimos lo habitual (2 carajillos de Terry hijo de Merry hijo de Perry para Kike y para mí, uno de Ballantines para JK y un cortado extralargo de café para Su). El cortado de Susana era más negro que el ojete de Asaha Powell. Por el contrario, los tres carajillos eran traslúcidos. Eso me daba sólo dos opciones que pensar: o estaban aguados... o estaban hasta arriba de licor.

    A nosotros no nos pusieron sobrecito de azúcar, así que pillé tres de ellos. Removimos: los carajillos se volvieron negros. Curiosamente, estaban muy dulces -al menos, el mío-, y el café era poderoso como el Trueno.

    Inciso: junto a la cafetería estaba la "Pizzería 2000". Mal rollito me daba el nombre...

    Fuimos de ahí al parque de la acampada. Desde que llegamos a Castellón hasta entonces, no paramos de ver Harleys, cada una más chula que la anterior. Sobre ellas cabalgan los Caballeros Andantes del siglo XXI, con sus chupas de cuero por cotas de malla, y como lanza de caballería el Rock, con yelmos de kevlar y estandartes de Libertad.

    Inciso: me pareció ver a Toni [guitarra de Hell Train y profesor de Informática en el Poli] a lomos de una Harley, con su camiseta de Kreator / Krrriéitorrr.

    Miles de Harleys acampadas nos saludan al llegar. El parque es una inmensa pinada que nos resguardará amablemente del sol de las 9 de la mañana. Las piquetas se clavaban que daba gusto, levantamos la tienda en un tiempo récord (30 minutos con calma); tan fácilmente entraron las piquetas que tuve muchas ganas de desmontar la tienda para plantarla otra vez... es lo que tiene venir de un Leyendas del Rock sobre roca madre y un Wacken en el que casi dormimos al raso.

    Mi dolor de cabeza aumentaba a cada segundo. No sé por qué, pero me pasa cuando voy a montar la tienda de campaña, casualidades de la vida (y más aún si voy de resaca). Susana me da un ibuprofeno que, a falta de agua, trago con cerveza. Me tumbo un rato, los demás van a explorar la zona y a ver Harleys con horquillas kilométricas. No llegué a dormirme, pero esa horita con los ojos cerrados me sentó de lujo.

    Kike se asomó a la tienda, comprobó mi estado y comunicó a JK y a Susana mi resurrección. Al salir de la tienda, fuimos a mirar el mercadillo. Vendían todo tipo de pulseras, cadenas, colgantes, cascos y camisetas. Hasta aquí todo OK. Pero un tipo vendía puños americanos, ésos mejor que los use consigo mismo, pero como supositorios o para hacerse fisting.

    El hambre empezaba a ser importante. Sólo había 2 ó 3 tenderetes de comida, gestionados por Telepizza (brrr!), que sólo tenían pizzas barbacoda (las de TP me dan cagalera) o de jamón y bacon. Variedad al poder!!! Nos pusimos a la cola, muy en contra de mi voluntad. Había también un puesto de bocadillos, pero la cola era de una longitud más propia del INEM.

    Llegué a la barra. Vi el percal e hice cálculos logísticos: el horno tenía capacidad para no más de 8 pizzas, y cada una son mínimo 10 minutos. Miré la cantidad de gente que había y consideré que ya no les quedaban pizzas familiares (lo había oído por ahí). Por tanto, si cenábamos ahí, nos íbamos a perder el concierto. Expuse la situación al grupo, y decidimos aventurarnos en busca de algún lugar en el que comer antes y a mayor velocidad.

    Alejándonos de la pinada, llegamos a un parquecito cuyos banquitos estaban llenos de moteros; muchos de ellos devoraban unas pizzas con muy buena pinta, ¡¡¡y la caja no era del Telapisa!!! Les preguntamos. "Sí, está ahí al girar la esquina". Vi el logotipo de las cajas: "Pizzería 2000". Jooooodeeeeerrr...

    Llegamos a la pizzería. Afortunadamente, ese "2000" no tiene nada que ver con los subnormales de la ultraderecha. Mientras nos hacían las pizzas, miramos si la cafetería estaba abierta, pero no era el caso. Bueno, en realidad estaban con la persiana bajada, pero sólo se puede entrar si tienes mucha confianza con el dueño. Conocemos la situación, y sabemos que es muy poco sana, así que nos fumamos el cigarrito en la puerta mientras vemos pasar más Harleys.

    Fuimos con las pizzas y unas birras al parquecito, ahora desierto. Una de las pizzas era de Cabrales con miel: si te gusta el cabrales, está acojonante QTC (Que Te Cagas) de la muerte. Volvimos al lugar del concierto. El tiempo corría en nuestra contra, pero cuando llegamos aún no había empezado, así que aprovechamos para ponernos a tono.

    Las 23:30 h. Esto aún no ha empezado. La peña está empezando a mosquearse.

    Se apagan las luces. Histeria colectiva. Llegó el momento. El concierto comenzó con ritmos muy psicodélicos, algunos con influencias de la música árabe. Lo que no me moló fueron las luces azuladas y púrpuras en su máxima intensidad, aquello dañaba a la vista de mala manera. Cuando no brillaban tanto, eran soportables. El escenario tenía varios tubos que se iluminaban de diferentes colores; era un concierto ideal para ir de tripi o de monguis.

    Poco a poco la música me iba envolviendo y me elevaba a mi nube, de forma similar a como me sucedió con Riders on the Storm hace más de un año, sólo que esta vez no tenía hierba, con lo que no me atrapé tanto. El concierto ganaba intensidad, y también mi subidón: Mary Long, Fireball, Back In Black (tributo instrumental a AC/DC), y Highway Star. Por cierto, aunque están ya abueletes (todos tendrán mínimo 60 años: más de tres siglos nos embelesan desde el escenario) y Ian Gillian está cascadete, la voz en Mary Long me suena tal cual la del disco de estudio hace chorrocientos años.

    De pronto se hace el silencio. Suenan los acordes más famosos de toda la Historia del Rock. Gritos. Furor. Smoke on the Water!!! [y llamada a Farolo]

    Apenas llevaban una hora de concierto, y yo me encontraba con el mayor subidón de adrenalina de mi vida, la cosa prometía. Hicieron una breve pausa, y regresaron con Hush, que es más tranquilita, pero no bajó el nivel. Tocaron una o dos más, Space Truckin', y de pronto... "That's all, thank you very much, good bye".

    "Están de coña", pensé. Apenas llevan una hora y media, y los carteles que vi por Valencia hablaban de 3 horas de concierto. No han tocado Burn, ni Tokyo Woman, ni Child in Time... bueno, ésta se les perdona, que hay que tener la voz muy en forma para dar los berriditos. Pero encendieron las luces, y la gente empezó a moverse. No podía asimilarlo. No quería. No me pueden dejar así, ahora que estoy de subidón total, es como si vas a un burdel y te hacen el pingüino.

    Al final reaccioné; su esfuerzo les costó a los demás que me moviera. Tuve que asumirlo: están mayores y no van a aguantar 3 horas seguidas. "Vale, que podían haberse estirado un poco más y así no te quedabas a medias... pero ahora mismo es lo que hay. Al menos, ya puedes decir que has visto el Smoke on the Water en directo".

    Aún estuvimos un rato sentados en un banquito, aliñando tabaco. En ese tiempo pudimos ver cómo un tocón asesino le daba un trompazo a una fragoneta. Tuvo que rodearlo, y ya con la rueda de atrás pudo subir por encima, pero antes parecía que hubiera chocado contra un muro en vez de un árbol podado. También vimos un tío que llevaba los equipos del escenario al camión con una Fenwick... marcha atrás y haciendo trompos entre los árboles. La mare que va.

    Y cuando Susana volvió de comprar, nos fuimos a la tienda y utilizamos adecuadamente las birras que habían sobrado de la cena. Poco a poco fuimos cayendo en brazos de Morfeo. Puesto que llevaba el móvil viejo y le quedaba poca vida útil, eché el último vicio al Bantumi (el juego de los botecitos de alubias, cuya existencia casi había olvidado), y me empané hasta tal punto que todos se acostaron sin que yo me enterara.

    Y ahora viene la trama: como no llevaba más ropa, por ser viaje sólo de un día, no tenía nada con que hacer un burruño que sirviera de almohadón (hacía fresco, no era plan de usar mi ropa y dormir en bolas, y menos aún si me acompaña tanta gente en la tienda). Y como apenas doy vueltas cuando duermo, pasó lo que tenía que pasar: me quedé sobado de lado, y desperté con la columna vertebral destrozada por el peso de mi propia cabeza [el dolor me duró varios días].

    * * *

    Desperté a las 5 h a.m. No se oía ni el vuelo de una mosca. Si esto fuera un festival jevi, se oiría música por doquier. Pero aquí se puede dormir tranquilo. Mola.

    Los demás me despertaron a las 11+. Ya habían desayunado y todo. Seguimos contemplando Harleys embobaos. Entonces fuimos a almorzar (para mí, desayunar) al Milhojas. El café con leche era igualmente poderoso. Y entonces descubrimos que los carajillos los sirven ya azucarados, de ahí su color pálido y que al echarles el terrón estén tan dulces.

    Recogimos la tienda. Las piquetas salían solas, menuda gozada!!! A todo esto, y como ya dije ayer, la pinada vino de puta madre para dormir a la sombra mientras los demás desayunaban. Comimos en la pizzería (yo, spaghetti: ramén!) y regresamos a nuestras casas.

    Con Deep Purple, ya sólo me queda ver a AC/DC y a Judas Priest para morir tranquilo. Hasta entonces, el Banquete de Odín puede esperar. Vale.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • LEYENDAS DEL ROCK '08 -- Be Beer, my friend (2/2)

    Respetando las buenas costumbres y las leyes de la Física, la radiación solar que incide sobre la tienda hace que su temperatura se eleve de acuerdo con la ecuación de Stefan-Boltzmann (creo que era de ellos). A las 10 ó así, el horno está listo: cuando quiera puede fundir su acero, gracias. Abro las dos puertas. El aire fresco que cirucla desplaza al aire cálido de la tienda y la refrigera por convección. Eso me permite sobrevivir hasta las 11:30 h sin asarme demasiado.

    Salgo por fin de la tienda: está bastante nublado; eso ha supuesto 1 hora más dentro de la tienda, de otra forma a las 10 ó poco más ya habría muerto. Mientras planifico la rutina del día (pino y ducha), hay nuevas: JK viene de camino, de puntazo. O de que se le ha ido la pinza.

    Procedo, tras fumar un par de cigarritos que me ayuden a la faena. Sentarse en el WC ha sido rápido y fácil, pero la cola de la ducha era eterna. A continuación hago un simulacro de desayuno a las 13 h, y me reúno con los demás, incluido ya JK.

    INCISO. Anoche durante Kreator, en un momento dado se vio por las pantallas de los vídeos el escritorio del ordenador que controlaba las proyecciones. Un tío atrás gritó: "Eso es Linux!!!"; me giré y le saludé. Pero pronto se esfumó nuestra euforia al salir una manzana mordida en la pantalla: es un Mac.

    Tras un breve pero intenso debáter, acordamos movernos hacia el pueblo a comer como señores y a tomar después un café. Escogimos una cafetería/heladería (creo que "Venecia" se llamaba) que NO tenía los letreros en inglés (= no es para guiris = buena relación calidad/precio).

    Tardaron en atendernos, pues el garito estaba petao. Eso sí, los/as camareros/as eran majos/as y los platos combinados, abundantes y sabrosos. JK se fue a pedir los carajillos y cafés. El cortado de Susana era "muy largo" de café, Los carajillos los cargó él mismo; el mío era más burro que un berrido del cantante de Sepultura.

    De vez en cuando pasaba por delante el trenecito turístico del pueblo (el tren, sube a mi tren azul, si controlas tu viaje serás feliz -- Ñu). No sé por qué, pero cuando pasaba le hacíamos cuernos y saludábamos, y los del tren nos respondían!!! Oeeeee!!! (Igual pensaban que íbamos hasta las cejas, pero me la pela, y tampoco se aleja mucho de la realidad, porque mientras esperábamos los platos nos pusimos finos a base de birra). No es Wacken, pero algo es algo :)

    Y partimos sin demora hacia la zona de conciertos, pues Azrael ya había pasado, mas Avalanch no debería correr igual suerte. Llegamos justo a tiempo (llegar y besar el santo, to arrive and to kiss the saint). El concierto fue magistral: Madre Tierra, Semilla del rencor, Xana, Lucero, Pies de barro... e incluso tuvieron huevos de cantar Torquemada. Fuimos corriendo hacia más adelante; se nota que Ramón Lage ha hecho clases de canto: aunque no tiene la voz de Víctor García, ha cantado la canción de p.m. JK no pudo resistirse a la tentación de llamar a Farolo. Por ahí iba un matrimoño mayor con una bandera de Avalanch/Asturias, dando vueltas entre el público, tal vez familiares de alguno de ellos.

    Después de Avalanch tocó Lujuria, que vimos sentados en las sombras (es lo que tiene haber comido hace apenas 1 h). Sonaba demasiado distorsionado, lo que no sé es si sonaba así por el mismo motivo que los demás grupos, o por la caña que estaban metiendo a los amplis. Susana, al igual que el año pasado a estas alturas del festival, se apoyó en la barra sentada y se echó una siestecilla mientras los demás tomábamos otra birra. Kike disuadió a un par de babosillos que se acercaban peligrosos cuales bogavantes :-P

    Después de Lujuria tocaba una ristra de grupos que apenas conocíamos -a Leize y a Sobredosis los oímos el año pasado, y no sonaban mal, pero no los conocíamos más que de eso-, así que fuimos a la tienda. Tras un largo debate -pues sacarle palabras a JK es más complicado que a un mudo; si Torquemada levantara cabeza, no le haría confesar ni su nombre-, se decide por unanimidad que JK dormirá en el avance de la tienda, aun exponiéndose a ser atropellado si a alguien le urge salir. (Ya ves, era el principal afectado y no opinaba al respecto... lol... )

    A continuación, decidimos tomar más carajillos en el bar de esta mañana, es lo que tiene dormir poco y ser cafeinómano. Allí saludamos más veces al tren, hasta el punto de que la peña que iba subida en él ya estaba praparada para saludar y hacernos cuernos al pasar, aunque no supieran por qué los jevis hacemos cuernos.

    Y del café pasamos espontáneamente a la birra, y una o dos jarras después nos entró hambre, así que nos pedimos unos bocatas de tortilla española con pan a la catalana (que venga Carod-Rovira y lo vea, sólo nos faló pedir sidra vasca para beber, o un buen ribeiro galego) :-P

    Entré a pedir los bocatas. Había un jubilado inglés con el que me puse a hablar. Con él había un irlandés que decía que el peor inglés es el de su país. El iaio inglés me explicó la diferencia entre speak "fluent English" (hablar inglés fluido) y "fluid English" (hablar inglés pastoso por haber bebido demasiado fluido etílico). Llegó un momento en que el hombre parecía que iba a hablar "fluid english", y se puso basante brasas. Afortunadamente, los bocatas llegaron en el preciso momento en que el hombre empezaba a entrar en la fase de "exaltación de la amistad", aunque el muy brasas se acercaba demasiado para mi gusto. Cuando vi que no tenía anillo en el dedo, y que se empezaba a agarrar, hice una hábil maniobra evasiva. Joder, por cada tía que me ligo en un viaje (de cada 8) me lanzan la caña 4 bujarras (por cada viaje), me cago en Dios.

    Bien alimentados de nuevo, y no recuerdo si tras otro café, regresamos al conciertódromo. Vimos los últimos 10 - 15 minutos de UFO, así que no supe si había tocado "Doctor, Doctor" (para cantar la versión del Reno Renardo, obviamente!) Nos situamos detrás de todo el mundo para ver Ángeles del Infierno.

    En un momento dado sentí una perturbación en la Fuerza. Giré el cuello con gran disimulo. Con un movimiento brusco, logré esquivar un mosquito que se aproximaba desde mis 8. Aún cuando volaba 2 metros por delante de mí podía contemplarlo, era enorme, y se veía claramente sus pies: aquello calzaba un 48, lo menos. Tenía los pies redondeados, como un dibujo de Walt Disney, lo juro por Odín. Me pregunto qué le han echado éstos a los porros de esta tarde... A todo esto, es la 2ª parte que nombro a Walt Disney (con esta ya van 3). ¿Por qué coño lo hago, si esto son las Memorias de un festival jevi? Aaaaagh!!!

    [Inciso: no sé si os habéis fijado, pero arriba pone "es la 2ª parte", y no "es la 2ª vez", y así consta en el manuscrito original. Por tanto, debería plantearme ir dejando las drogas]

    Ángeles del Infierno, magistrales. Con Cálico Electrónico a la voz, cantaron sus grandes clásicos: "Sombras en la Oscuridad", "A cara o cruz", "Rocker", "Todos somos Ángeles"... y cerraron con "Maldito sea tu nombre". Por cierto, Susana creo que no aguantó hasta Ángeles, y se fue a sobar (Kike la acompañó, JK se fue a comprarse no sé qué, y mientras los esperaba solo vi al mosquito).

    Y luego tocaba el turno de Saxon: Saxon, Drogas y Rock'n'Roll. Kike y JK no los habían escuchado, así que no disfrutaron tanto el concierto. Básicamente, la cosa quedó en: Attila the Hun, Heavy Metal Thunder, Wheels of Steel, Princess of the Night (que hasta el día en que entendí la letra, creía que la canción estaba dedicada a una tía, cuando en realidad habla de un tren, distinto al de Leño/Ñu), y algunas más. Vamos, lo habitual. Kike y JK sugerían retirada, pero los Saxon no podían irse sin Crusader. Volvieron, la tocaron, y yo fui a morir berreando tan adelante como pude. Y aún tocaron otra.

    Aún nos tomamos un cubo o dos más, ya que había que fundirse los tickets. El pedal era considerable. Vimos Bloque sentados: rock progresivo, pero nada que ver con Asfalto. Y nuestras fuerzas estaban tan mermadas que nos retiramos dignamente -una retirada a tiempo es una victoria- sin ver a Bella Bestia.

    -------------------------------------------

    Amanece. Hoy no está nublado, con lo que a las 9:30 h no más, desalojamos la tienda. Traigo algo de agua, ya que no puedo esperar a que Kike venga con el coche, donde tenemos cientos de botellas.

    Desclavar las piquetas fue una odisea en sí que merecería sus propias memorias (ya que aquí no caben todas las blasfemias que dijimos). Muchas se habían fusionado con la roca madre y ahora formaban parte de ella. Otras las sacamos tras media hora cavando duro (era ya una cuestión personal). A las que no pudieron salir, Kelesfollen. Lo siento por la gente que se tropezará con ellas; que nos hubieran puesto en un terreno algo más blando.

    Volvimos a desayunar a la cafetería de siempre. El desayuno no iba a calmar mi resaca, pero la napolitana me daría fuerzas para aguantar al menos un par de horitas más, y el café con su correspondiente cigarrito me ayudaría en la batalla contra el Señor de Roca.

    Partimos, pues, hacia Valencia. El camino transcurrió sin incidentes hasta llegar a la provincia de Valencia, quitando alguna pequeña disfunción espacio-temporal en la provincia de Alicante, como suele pasarnos.

    Una vez en Valencia provincia, Kike sugiere/obliga parada pa comer y de paso ver la fórmula 1. Yo me quedaré sólo con la 1ª opción, ya que los cochecitos de los cojones me la pelan mucho (que se vayan a contaminar a su puta casa, me cago mil veces en los políticos, especialmente en los valencianos). En el área de servicio los platos son de precios sangrientos y las raciones, avaras, pero no hay más remedio. Fernando Alonso es eliminado en la primera vuelta, así que la carrera ya carece de interés, según Kike (a mí hace un año y medio que no me interesaba). Así que retomamos el camino, aprovechando que los Nazgûl han parado a comer, por lo que no los veremos por la carretera. Es más, entre el café del lugar -poderoso como el brazo de Stallone-, la visión del vehículo de los pikolines aparcado fuera, y ver a Camps de Golf en la tele un momento que me he girado, no tengo que hacer mucho esfuerzo para evacuar el vientre antes de proseguir nuestro camino.

    Y nada más digno de mención sucedió por el camino. Llegamos a Valencia, cada cual se apeó del coche en su respectiva parada, y poco más. Afónico, somnolento y hecho una mierda... y mañana curro, así que no puedo dormir mis 15 h de rigor. A la mierda: soy un Guerrero del METAAAAAAAL!!!

    Vale.

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08

  • Leyendas del Rock '07

    Aún estoy medio afónico. Debo muchas horas de sueño, y mi hígado aún no se ha repuesto del Wacken. No obstante, ahí estoy como un campeón, en un coche con destino a Mazarrón: Leyndas del Rock '07 (te la clavo por el ojete).

    Kike me había recomendado lizipaína para la garganta. 5 pastillicas después, mi estado empeora.

    El viaje transcurre plácidamente, atravesando las tierras del Imperio, donde nos cruzamos con la Guardia Imperial en varias ocasiones. Esta vez los fenómenos paranormales han afectado al mapa de la guía Michelín, por vía cibernética: el tramo más importante de la carretera, el de la llegada a Mazarrón desde la autovía, viene como "Undefined". Ello hizo que acabáramos dando vueltas por el Cabo de Palos. Encima ahí son todos guiris madrileños, pídeles que te orienten.

    Por fin nos juntamos todos en Mazarrón. Kike, Belén, Moi, Ginés, Rodolfo, Jordi, Miguel, Kike, Susana y yo. Estaba muy nublado, mas no cayó una puta gota. Nos vimos a Kono [dueño del Pasión por el Ruido, garito jevi de Valencia. || objeto utilizado para señalizar la carretera; de ésos también vimos por ahí]. Plantamos las tiendas en roca madre, o casi. Varias piquetas de mi tienda cayeron en acto de servicio.

    Inciso: vimos el cartel de una localidad próxima. ¿Cómo puede llamarse un pueblo "Los Belones"?

    Saratoga tocó de puta madre, el cantante tiene una voz muy parecida a la de Leo, y además no viste de locaza. Los Suaves, tb de lujo. Yoshi iba hasta más arriba de las cejas, no se le entendía cuando hablaba (además de que, como todo el mundo sabe, los gallegos de pura cepa hablan con un zapato en la boca), y manifestaba una euforia inhumana.

    Warcry tb se salieron. Víctor casi no pasó el micrófono al público. Subidón con la de "Tú mismo" ["Nada hay bajo el sol que no tenga solución, nunca una noche venció a un amanecer..."]. Ñu, la fiesta de siempre. Nos salimos fuera a sentarnos en el único lugar que no tenía arena en 50 km a la redonda, una especie de pista de tenis que había al lado de los conciertos, con socavones y las líneas torcidas (ah, y sin red!). Desde ahí escuchamos el final de Ñu. Bailé por 3ª vez con "El Flautista". De nuevo tributaron "El Tren" a Leño, intercalando el estribillo de "La cabra". Brutal.

    Y ahí caí yo. Llevaba una gran cantidad de alcohol en sangre, aunque no le llega ni a la suela del zapato al pedal del sábado pasado en Wacken (por cierto, según mis cálculos, repetí mi marca personal de 17 h ciego). Me puse a dormirla donde pude, hasta que me despertaron para ir a Obús.

    El concierto de Obús tb moló mucho. Me encontré con Toni Cano -era de esperar; es un profesor de Informática-, que no me reconocía sin las greñas. No daré detalles sobre su estado de sobriedad o ebriedad, porque no aporta información nueva.

    Después de Obús, fuimos a sobar. Dormí como pude.

    A las 9 a.m. la tienda es un puto horno de fundición. En cualquier festival esto sucede una o dos horas más tarde, pero aquí, al estar junto a la playa, el sol casca antes. Hace un calor de cojones, y no hay una puta sombra. Resaca. Sol. Asco. No me he traído bañador. Bajón. No me está vendiendo nada el panorama.

    A las 12:30 h me fumo el primer cigarro del día. Mi garganta parece un criadero de zerlings. Se la cambio a un leproso, y salgo ganando. Vi Angelus Apatrida, muy buenos. Allí estuve hablando un rato con Ana [Wacken]. Quedamos para los demás conciertos, pero al final estuve con mis colegas en todos más adelante de lo esperado y no nos encontramos en todo el festival :)

    Volví a la playa. Con dos cojones: me bañé en gallumbos. Si me hubiera dado vergüenza, pos me habría bañado en bolas, no iba a ser la primera vez ni la última. Eso sí, que no me entre ni una gota de agua en el oído, o la otitis no se me irá nunca.

    Comimos. El kebab tenía más aire que sustancia. Vimos Tierra Santa desde los toldos de las barras, hacía un calor que podía fundir el tungsteno. Aunque fue difícil distinguir las canciones, Tierra Santa no defrauda en directo. Con el trozo del principio de "Una Juventud Perdida" casi me caen las lagrimillas de la emoción. La "Canción del Pirata" me puso la carne de gallina. Una mujer de unos 40 años -con perdón si ofendo con la cifra- pero joven de espíritu, cantaba emocionadísima.

    Kike, Susana, Moi y yo estuvimos un rato hablando con una mujer muy maja, que estaba con su marido y el nano, de 7 años (había otro niño, mas ignoro si hermano o amigo). Los nanos hacían castillos en la arena con las botellas y vasos que encontraban.

    Coz, de p.m. Estuve a punto de llamar a mi madre cuando tocaron "Las chicas son guerreras", pero igual no lo oía bien y se rayaba. Luego entramos a Sherpa. Magistral. Como siempre, la mitad de las canciones son de su paso por Barón Rojo. Cerca de nosotros había un tipo de unos 40 años -aparentaba diez menos- con su hijo, ya crecidito. Sólo me ha faltado peña gritando "WACKEEEN!!!". A todo esto, me vi peña que había estado en este Wacken, o que planea peregrinar allá en el futuro y quiere saber cómo funciona el tema.

    Oímos Sobredosis de fondo. Pese al nombre, no son punkis, más bien son duretes, rollo Obús. Paul DiAnno (en inglés/italiano: Pablo DelOjete), lo escuchamos desde el intento de pista de tenis. Tocó más de los Maiden que de las suyas (Wrathchild, Prowler, Murders in the Rue Morgue, Killers, Phantom of the Opera y Running Free). El concierto moló mucho, pero a mí me da que si no hubiera sido cantante de Iron Maiden, Paul DiAnno ahora sería barrendero, o algo del palo.

    Entramos a Barón. Pasó un tío con una coleta hasta las rodillas. Susana me dice: "Hala, cómo mola! Barbate, ¿no te da envidia?" Y el ganador o ganadora de este sorteo de una merecida colleja es... Susana!!! Premio, baja un poco la cabecita, por favor... Plas!

    Inciso: en Sherpa saludé a un tipo que llevaba una bandera del Rainbow, bar jevi de Granada donde los haya. Le saludé y alabé su garito, pues en él nos han tratado muy bien y lo hemos pasado mejor aún. Futbolín, buena música, buena birra y buen rollo.

    Barón Rojo, los putos amos. Esta vez no hubo cruce de indirectas entre Sherpa y los De Castro. Armando a cada concierto está más calvo. Como yo, sólo que yo no soy Armando De Castro, y no puedo llevar esos 4 pelos con orgullo, de ahí mi rapada, porque es mejor vivir en pie que morir arrodillado (frase que acuñé en el concierto de Tierra Santa).

    Barón me supo a muy poco, no obstante. Rata Blanca, cojonudos. No los había escuchado nunca, y no sabía quer eran tan tralleros. Por cierto, Neo y yo conocimos a su manager hace unos años.

    Aproveché que Moi y Ginés -los que quedábamos juntos- habían fijado su posición para pillar cena. Un crepe de verduras y pollo al curry. No me llenó; además, mis crepes están mucho más buenos. Luego tuve que completar la cena (por llamar de alguna forma a ese acto de engañar al estómago y malnutrirlo) con un gofre de chocolate, más grasiento que las uñas de McGyver. Peazo acidez que me dio para toda la noche. La hostia.

    Pues eso, que Rata Blanca se salió. Sepultura empezó bastante tarde, aquello parecía que no iba a ecualizar nunca. (Inciso: en Sherpa se acoplaban todos los cables dos a dos; el público ayudó al técnico de sonido a solucionarlo). No obstante, fue brutal. Algunas del Dante XXI y el Roorback -que aún no he escuchado-, Chaos AD, Bullet the Blue Sky, Boicot, Arise, Beneath the Remains, Sepulnation, War for Territory y los clásicos Biotech is Godzilla, Troops of Doom y Roots Bloody Roots. Magistral.

    En ese momento, yo estaba hecho mierda. Nos quedamos Jordi, Miguel y yo. Volvimos a las tiendas cuando empezaba Rosendo. Nos juntamos tod@s y volvimos. Muy bueno. Se notan los años de escenario. Ganas tenía ya de oír esa voz rasgada por los carajillos y el tabaco, cantando "Maneras de vivir", "Agradecido" o "Picaporte".

    Vuelta a la tienda. Acidez. Estoy que me sobo, mis ojos no oyen, mis oídos renquean y mis piernas ya no ven [La Vida de Brian]. Cubatas. Tertulia mientras los Pink Tones versionean a Pink Floyd en segundo plano. Dejo el gorro en la tienda. Como diría Narco, "Aquí güele como que han fo..."

    Pedí de nuevo fuerzas a Thor, y éste me las dió. El sueño me abandonó por momentos, y las piernas eran capaces de transportarme. Kike y yo fuimos a Saurom, pero no trajeron los malabares, ni los trovadores, ni todo el circo que suelen traer. Eso me dolió, porque ya me he perdido dos espectáculos suyos y a ésta quería verlos. En fin... canjeamos los últimos tickets por agua, resopón, y a dormir tras un poco más de tertulia.

    A las 9 a.m. la tienda vuelve a ser un horno con asador y grill. Abro las puertas, pero el aire se niega a circular, con el calor que hace aquí dentro. Al final salimos. Playa.

    Por desgracia, unas horas antes había dos coches de picoletos y un retén fúnebre en la playa: uno de los Guerreros del Metal ha abandonado el reino de los Mortales. Que Odín lo acoja en su banquete. Muchos son los rumores que van a circular sobre su muerte. Espero que esto no sirva para que los medios de desinformación satanicen (más aún) el Rock.

    Recogemos las tiendas. Maldecimos una vez más el hecho de que no haya sombras. Nos piramos. Buen rollo con unos chavales de Ávila.

    En la carretera, un letrero luminoso en inglés: "1682 killed since 1 January". Killed? Asesinados??? Por quién??? En un área de servicios: "Not to leave objects at sight". No dejar objetos a la vista. Traducido palabra por palabra. Como "We have put us until the eyebows" = nos hemos puesto hasta las cejas, o "Romani ite domum".

    Comimos en Elche, en una pizzería, tras dar las mil vueltas por la periferia y el centro. Algunas calles me suenan del CEDEII [Consejo Estatal De Estudiantes de Ingeniería Industrial] de Noviembre de 2002.

    Frase del día: Ginés - "Ahora iremos a recoger los coches". Kike - "Sí, yo traigo 2" (totalmente convencido).

    Se nubla. Cae la del pulpo (the one of the Octopus) en un momento. Hicimos 1000+ versiones de "Guerrillero" de Amparanoia: Perrillero, fontanero, barrendero, cerillero, cenicero, revistero, camarero, etc.

    Pero nada ni nadie puede impedir que regresemos sanos y salvos a Valencia. Esta vez no ha habido escapada a Granada, pues Kike no tiene vacaciones :'-( Ya en casa, planto un huevo y luego me miro descamisado en el espejo... como Lucky Strike: "It's toasted".

    He sobrevivido a un Wacken. He sobrevivido a un Leyendas del Rock más. He sobrevivido una vez más a los fenómenos paranormales que se producen siempre que piso Alicante, por algo la provincia tiene forma de triángulo (de las Bermudas). Para terminar el mes más viajero de mi vida (por ahora), ya sólo queda el congreso de Toulouse. Ánimo, Barbas, que ése es en hotel, a la sombra, con buena comida y sin berrear.

    Sin más desencajamientos,

    ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '07

    P.D. Esta historia fue narrada en cuartillas, siendo su número total de 13, así que en tu culo se estremece [o cógemela, que me crece].