BarVeider
hombre - 30 años, Valencia, España
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Sevilla/Granada '08 - Capítulo IX: Back Home, the End
Despertamos sobre las 11, o casi. Kike, antes. Rutina habitual. Hicimos las maletas. Desayunamos junto al hostal y partimos.
Puesto que era casi la 1, no pudimos acercarnos al pueblo de Peligros (de la que nos hemos librao...) Tampoco ha habido Kebab del Dolor, ni se ha podido ejecutar la apuesta con Susana y la tarta de chocolate del Porras. Ya tenemos excusa para volver a Graná.
Paramos a tomar café en Las Vertientes. Vimos de refilón a David, pero no le pudimos saludar [colega al que conocimos la primera vez que pasamos por este pueblo, viniendo del Leyendas del Rock; nos indicó garitos guapos en Granada, y cada vez que vamos allí procuramos pasar por el bar de su familia, "Los Pinetes"]. Al menos, dimos recuerdos para él a los del bar.
Inciso: estando en Los Pinetes, y como es costumbre, me vi obligado a plantar un pinete (so pena de morir si lo retenía más tiempo en mi organismo), de nuevo con una cantidad de papel récord. Tras la faena, hubieron de darme 7 puntos de sutura.
Comimos en La Hoya (Murcia), pero no nos comimos una P... La ensalada llevaba cebolla, y la camarera estaba como para ponerla mirando hacia Cuenca y clavarle toda la... (bueno, la chica era maja, pero no era para tanto; más que nada era por aprovechar la rima). El carajillo de Terry era muy heavy, tanto que hube de quitarme la sudadera para que se viera la camiseta del Wacken mientras me lo tomaba. A mitad carajillo y cigarrito hube de ir al lavabo, el alien intentaba salir de mi cuerpo. Lamento el chorizo de anoche. Por desgracia, no tenían en el lavabo papel de lija del 15, así que tuve que usar el papel higiénico que había. A todo esto, el bar era anónimo, pero no era el de la otra vez (aquel bar en el que una rodaja de chorizo tenía el grosor de un tomo de la enciclopedia Espasa).
Partimos de nuevo. ¿Os acordáis del famoso atasco de la autovía a su paso por Murcia, el 23 de Marzo de 2008? Pues YO ESTUVE ALLÍ. (Un ratito, pero estuve).
Inciso: al poco de salir de Granada nevó levemente. Llegando a Alicante, llovió un poquito.
El ajoceite de la comida me ha gustado tanto que voy a digerirlo durante todo el resto del día.
El resto del viaje a Valencia transcurrió sin mayores anécdotas. Y ya en casa, planté otro pino, jugué con mi sobrino (que ya tenía ganas de verme), eché la ropa a lavar... y con esto concluye el presente viaje, cuyas peripecias han sido narradas en 53 cuartillas, de la forma más verídica posible. Un detalle: he contabilizado 81 marrones de cigarrillos, más los que no llegamos a guardar, para que Juan Ka se haga sus pufs. Vale.
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08 [por el c*** te la embrocho] -
Sevilla/Granada '08 - Capítulo VIII: Y viiinoooooooo
Nos levantamos sobre la 1. El resto ya es rutina, no hace falta ni decirlo. Tras mucho debatir, y con gran pesar en nuestros corazones (pero por suerte para la integridad de nuestros estómagos), descartamos comer en el Porras porque supondría un gran pateo.
Salimos casi a las 2 del hostal: imposible hallar una óptica abierta en la que reparar las gafas de Susana. Fuimos hacia el Cortinglés. En su óptica nos arreglaron las gafas en 1 minuto por el astronómico precio de 0 €. "Intentamos" la trama de los mapas, pero esa vez no nos salió bien. Los pedimos en la zona de librería, y aquí ante todo los dependientes son comerciales y, por tanto, deben comernos la piña antes de darnos nada gratis.
[Nota. "Intentamos" --> "Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes". Maestro Yoda a Luke Skywalker, cuando le dijo que levantara su X-Wing del lago del planeta Dagobah. Así pues, no lo hicimos, y punto]
Ya que no pillaba lejos, comimos en el Elvira. Había sitio, y no había harries, increíble todo ello. Con 3 tapas por barba y un bocata para todos, comimos decentemente. A la hora de pedir yo mi ronda, me dijeron José y Susana que ellos querían fanta, no birra. Llegué a la barra, y con toda la decisión del mundo, dije:
"Hola. ¿Me pones 4 tubos, por favor?"
Mientras el camarero empalmaba el 3er vaso con el 4º en el tirador, desde la mesa me abuchearon. Para una vez que no me equivoco al contar... Definitivamente, esta semana estoy muy empanao.
Durante los cafés, acordamos agermanar el Elvira con la Bodega Valero. Vamos a la barra y les damos un calendario de la Bodega, con el eslogan de "20 años soñando entre barrikas". Les moló la idea, pero no tenían pegatinas ni nada para intercambiar. Nos remitieron al 380, un bar recién inaugurado y que pillaba de camino a la Alhambra.
Llegamos al 380, frente al bar Minotauro. Le pedimos unos chupitos de algo típico de la zona. Nos puso ron de Motril: está bueno, no es de los que le pego un trago y pongo cara de sufrimiento. Eso sí, el alcohol se nota igual. Les contamos lo del agermanamiento con la Bodega, y que veníamos del Elvira. Por lo visto, mientras veníamos les han llamado. Nos dan un abridor de botellas, pero no tienen tarjetas. Con la tarjeta de visita que nos han dado antes con el cuño del Elvira nos habremos de apañar.
Susana reparte su ración de ron, no puede con él. Los dos últimos tragos me costaron, iba muy ciego. Vimos por la calle a los demás, que salían de comer del Minotauro.
No sé cómo, pero logré plantar un pino con la cantidad mínima de papel de escritorio recomendada por la OMS, respetando el protoculo de seguridad (a saber: se limpia bien el trono por si hubiera restos líquidos de origen desconocido, se tira de la cadena por idéntica razón, se cubre un poco el agua con papel para evitar salpicaduras y se ponen otras tiras de papel en la zona sobre la que reposarán las nalgas, para higienizar el contacto).
La música de guitarra española era agradable; el ambiente, acogedor, y la compañía, grata, pero el tiempo no espera a nadie y había que aprovechar la luz solar para ver el Generalife.
Cartel: "Alhambra, 300 m (aprox. 10 minutos)". Obviamente, nos descojonamos: da igual la distancia, van a ser siempre 10 minutos. Pateo vil cuesta arriba. Esto está muy nublado, mal rollo. La cola de la Alhambra (al-hamrá' = "la roja" ) es brutal, pero nosotros sólo hemos pillado entradas para los jardines del generalife y poco más.
El palacio de Carlos V de Alemania y I de España mola, estilo romano, con una majestuosa columnata de dos pisos rodeando el patio interior. Los jardines, preciosos, con hermosas vistas al Albayzín (sí, suena cursi pero había que decirlo). Fotos mil. Entre ellas, la típica junto a los chorros de la fuente como si estuviéramos meando. Susana, también. Pero tanta fuente no hacía sino agudizar nuestras amargas ganas de mear. Por fin micciono en los lavabos, sin luz alguna.
En una sala se podía leer en árabe "Laa âly 'ila Allah" ("No hay nada más alto que Alá" ). Susana: "Entonces, Alá es calvo, ya que es más alto que su pelo" (en alusión a Séneca; espero que esta frase no nos cause un problema con el señor bin Ladin).
Llegamos a la parte más alta de los jardines justo cuando se ponía el sol. Lo último que vimos fue la Escalera del Agua, por cuya barandilla circula un canalillo con agua (con ese nombre no iba a ser vino, digo yo). Hay que joderse, lo que hacían los árabes con el agua sin conocer la ecuación de Bernouilli.
De regreso, pasamos por una calle de tiendas junto a la plaza Nueva. A mala hora le arreglaron a Susana las gafas, se para a verlo todo :-S Se pilló una palestina morada, y luego intentamos sin éxito regatear por una chaqueta. De 40 € bajaba, a lo sumo, a 35. La chaqueta era buena y bonita (para ese precio, estaba bastante bien), pero Susana no se lo podía permitir. El hombre nos dejó marchar sin más, lo cual significa que no podía bajar más el precio. Comprensible.
Hostal. Más de lo mismo. Cenamos todos en el Labrador, un local muy concurrido en el que sirven un vinito muy rico a la par que poderoso. Tomamos 3 rondas de tapas, y yo me pedí en las tres rondas el vino. Me puse bastante contento. Las tapas eran generosas, y las olivas estaban cojonudas -y lo digo yo, que no me hacen mucho-.
Céline y Miguel se retiran. Está cayendo la del pulpo. Los demás nos fuimos al Patapalo. No estaba muy petao (serían las 12 de la noche), aunque poco a poco fue cambiando la cosa. Bebí una cantidad indecente de birras; al principio no estaba muy animado -no soy yo de bailar; a lo sumo, hago el cabra en los conciertos-, pero según bebía y ponían temazos, fui activándome: Welcome to Tijuana (Amparanoia), Bolillón (No me pises que llevo chanclas), Cualquier Día (Piperrak; sí, la pusieron!!!), Matados (Los Fabulosos Cadillacs)... pero hoy no estaba la borracha agitadora de masas para pedir otra canción cuando cerrasen (el resacón que llevará debe de ser bonico).
SMS de Neo: me manda la foto de un cogollo y me nombra Doctor Honoris Calva por la Univeridad de Massachutes. Meimon. (se escribe "mamon" ).
Por las calles de Graná, con la panza reventá, era medianoche y no íbamos en coche, me movía con torpeza, iba jarto de cerveza... y viinooooooo (versión de "Primavera", de Mamá Ladilla).
Entre el pateo del día y los bailoteos, estaba(mos) hecho(s) mierda, y mi cuerpo no admitía más alcohol. Así pues, nos despedimos y nos fuimos a dormir. No hubo leño de buenas noches. Al menos, no para mí, que iba muy doblao. -
SEVILLA/GRANADA '08 - Capítulo VII: Encuentros...
ENCUENTROS EN LA TERCERA TAPA
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Lo de siempre: nos levantamos, nos duchamos, fumamos, nos "informamos" con noticias. Llama Ana, quedamos. A Susana se le ha perdido un tornillo de las gafas, no ve nada.
Barb: Mal rollo, si hasta ahora éramos 3, a ver qué va a pasar cuando nos juntemos.
Tras indagar por la plaza de Einstein, localizamos la Madroñera, donde estaban Gema, Ana, Céline (léase "Selín" ) y Miguel. Nos petamos a ensaladas y tapas por unos 5 €.
Los demás se fueron a dar vueltas por ahí, y nosotros [los cafeinómanos] nos tomamos unos cafés (y Susi, también su tarta de chocolate) . Según Ana, no es costumbre tomar café después de comer o cenar, por lo que muchos bares no tienen cafetera ni cucharillas de café. Herejes. Dessustanciaos. También tiene que pasarnos un estudio sobre cómo salen rentables las tapas.
Nos habían recomendado una cafetería próxima a la Madroñera, pero el cartel de "Prohibido fumar" empañó toda recomendación y la buena pinta que pudiera tener. Poco más adelante estaba el bar Kiffi (kiffi = "grifa" ), pero estaba cerrado... o tal vez clausurado, porque con ese nombre...
De regreso al hostal, Susi se pone a hacer zapping; se atrapa unos segundos con una peli de mitología cristiana.
Barb: Susi, Kike, no os atrapéis... Además, al final matan a Jesús. Hala, ya no hace falta que la veáis.
Por la tarde vimos la Catedral por fuera, y la Alcaicería (rollo zoco marroquí, calles estrechas llenas de tiendas); parece mentira que Susi no tenga gafas, porque sigue parándose en cada tienda. Un cartel junto a la Catedral: "No hay mayor desgracia que ser ciego en Granada". Sí la hay: ser diabético.
Tras pasar por el hostal a abrigarnos y avituallarnos, nos acercamos al Elvira. Petao. Logramos tomarnos una tapa de pie, pero sentarse era imposible. Había dos gitanos, uno con una guitarra, y el otro con una voz desgarrada cual voz de alcaldesa valenciana; este último en contadas ocasiones desenvainó su guitarra a dos manos.
Cenamos definitivamente frente al Marrakesh (frente al Elvira). Primero nos sentamos fuera, contemplando a 4 sevillanos haciendo botellón, que iban hasta las trancas, y se dedicaban a increpar a los viandantes; mala resaca os dé Baco. Finalmente hallamos sitio dentro.
1º una de hummus. 2º una de falafel. Llegan Gema, Céline, Miguel y Ana. Su 1ª tapa, y para nosotros una 3ª de tortilla de patata (sí, como suena). Luego fue su 2ª, pero para nosotros de 4ª un inmenso plato de kuskus. El camarero se hizo un lío. al final, entre el alcohol y la comida, estábamos reventaos.
Tras dar varias vueltas, vimos que el Escuelas estaba petao, y acabamos en un local próximo al famoso Labrador (ya que éste también estaba hasta la bandera). Unos vinitos, unas tapas de bravas y sándwiches. Estoy a punto de reventar. Nos echan del bar antes de pedir la siguiente ronda.
Miguel sigue con hambre. Susana está mareada de ir todo el día sin gafas, así que ella y Kike se retiran. Los demás fuimos de nuevo al Elvira. El gitano de antes estaba solo en una mesa, enfundando la guitarra (nota: este tío lleva aquí desde antes de las 9, y los tíos a los que se había acoplado entonces no ponían cara de disfrutar de su grata compañía). Le pregunté si se piraba; me soltó una retahíla de palabras ininteligibles, y se fue a la barra a pedir algo. Ocupamos la mesa. Al rato vuelve... y comienza el espectáculo.
La chica de la cocina le trae su bocadillito. El hombre le pega dos bocados de tyrannosaurus rex. Le cae una cantidad importante de salsa en la mano. Se frota las manos para "limpiarse", y se pone a tocar la guitarra. Esas cuerdas deben de tener más grasa y mierda que el menú del día del macdonals.
Nos traen las tapas. Miguel se pone a comer. Yo me lío un cañón; mientras estoy con la mirada fija en el trabajo que me traía entre manos, algo atravesó los límites de mi campo visual, llamando mi atención. Era una mano. Aquella mano sucia y mugrienta agarró con firmeza uno de nuestros crepes. "Mira si será gorrón el pavo, que sin mediar palabra nos va a quitar un crepe con todo su morro", pensé. Pero cuando ya estaba a punto de asimilar este hecho, el gintano se giró hacia su compadre y le dijo: "Quiyo, a vé si aún te ví a tirá la tortiya". Lol. Eso ya me desencajó. Al final dejó el crep en el plato.
Uno de los camareros anuncia que en breve cerrarán el local. Vamos apurando las cañas (en mi caso, un tanque, viva el vicio). El tubo de Miguel está intacto, y Gema le pregunta al respecto. Miguel contesta estoicamente: "Es que, después de ver lo que ha hecho con el crepe, no me extrañaría que al vaso le hubiera pasado lo mismo". Me solidaricé con Miguel y le cedí la birra que me quedaba. Gema no se había enterado de la jugada, así que se la explico desde el principio. A cada palabra que le decía, su cara mostraba más y más asombro.
El harry en cuestión (o Patrimonio, según la terminología de Neo) me pidió papel y tabaco. El papel se lo di antes de que metiera su zarpa en el paquete de Amsterdamer. Pero no pude impedir que tocara todos y cada uno de mis cigarrillos. Creo que los voy a usar sólo para leños, ésos yo no me los enchufo en la boca ni jarto vino. El caso es que el tipo intenta liar algo parecido a un porro. No sé cómo lo hizo, pero parecía que lo había liado con el papel de canto. Al final, Gema se apiadó y presionó a José para que se lo liara (yo me negué arguyendo que iba ciego, pero fundamentalmente es que no me salía de los cojones, después de la que había liao el menda). El papel que había usado se transparentaba por todas partes. [Nota: pueden identificarse fácilmente las grasas porque al mojar un papel lo transparentan]. Este tipo se ha ganado el título de Harry del Año / Patrimonio de la Humanidad.
Por fin salimos. Del Elvira fuimos al Patapalo, un garito en el que ponen, sobre todo, reggae y ska, aunque de vez en cuando se oye algo más rockero o punk (así por lo pronto, "Break on through to the other side", de los Doors; eso me recordó al concierto de Riders on the Storm de hace un año, en el que iba hasta las cejas de maría y no me enteré de nada porque estaba flotando en una puta nube).
Ahí estuvimos hasta las 4, aunque Céline y Miguel se piraron antes. A última hora, una tía muy, muy ciega empezó a acosar sexualmente a José. Sus amigas deberían vigilarla más, porque como siga así va a volver a su casa sin bragas, y sin haberse enterado y por tanto, disfrutado. Cuando se cortó la música, la chica lideró una rebelión a la que se unieron unos guiris y 3 ó 4 personas, con la que consiguieron +1 canción.
Gema tenía más ganas de fiesta, pero los demás no secundamos, y menos aún si hay que pagar por entrar en una discoteca. Yo aún podía aguantar un poco, pero no sabía cuánto (igual 2 horas que 2 minutos). Así pues, nos despedimos, y nos retiramos a nuestros respectivos aposentos. -
Sevilla / Granada '08 - Capítulo V: Cuatro, Barbate, Cuatr
Nos levantamos sobre las 10. Hacemos las maletas (Susana, con extrema calma). Casi contrarreloj, partimos hacia la estación de Santa Justa (no es Santa Correcta). Minialmuezo. "Oye, ¿cuánto queda?", dice alguien. CINCO MINUTOS. Cogemos las maletas y corremos hacia el andén. Ahí estaba el tren, pero nadie alrededor. "Pipipipipipipip", las puertas del tren casi atrapan a José, pero al final entramos todos. Oé!
Me pasé casi todo el trayecto Sevilla - Granada sobando. Luego, unos solitarios. Llegamos sobre las 3. Recibimos noticias de la madre de José: en Sevilla está cayendo la del pulpo. Nos hemos escapado por poco. Nos desplazamos hasta el hostal.
INCISO IMPORTANTE. Olvidé decir que Sara en ningún momento me dijo el nombre de su pueblo. Sólo pude deducir que estaba hacia el Norte, y no muy lejos. ¿Tenía vergüenza de decirlo? Casualmente, existe un pueblo cercano llamado "Valdezorras"
. ¿Sería de allí? Si al fin y al cabo nos caía bien, y no la íbamos a mirar mal por eso...
Nos aposentamos en la habitación nº 104, la misma que en Sevilla. Tenemos que comprar un billete de lotería que acabe con 104. Comimos en un mesón próximo al hostal.
Barb -- ¿Todos cerveza? OK. Jefe, pónganos tres cervezas.
TODOS -- Cuatro, Barbate, cuatro.
Ojo, que ésta es la 3ª vez (o la 4ª) que me pasa. Ya de vuelta al hostal:
Susi -- Barbate, dinos sinceramente: ¿a cuál de nosotros marginas?
Barb -- En realidad os margino 1/4 a cada uno... [o 1/3, no sé]
Kike -- Pues eso vamos a hacer nosotros: te marginamos del cuarto!!
Noticias: en Granada lloverá mañana. Me asomo a la ventana: ya se va preparando para ello...
Ya llevamos 3 rondas del telediario canal 24 horas. O nos movemos, o moriremos.
Inciso: el Matakas está cerca de la calle Puñonrostro (es decir, c/ Patánlaboca).
Ducha (por fin!) y afeitado facial. José y yo salimos a comprar. El Mercarroñas está a tomar por saco. Chispea algo. La Caixa me sabla 1€ de comisión. El Bancaja está ATPC (A Tomar Por Culo). Mamones. Pasamos por el estanco y me llevo el kit completo (Amsterdamer, filtros, papel de Abadie 500 y un meshero, pa tirálselo a la Sole). Unos punkis muy tirados comparaban precios y pesos de los paquetes de tabaco de liar cuando pedí mi Amsterdamer glorioso. Tb hice una quiniela, aunque no cuento con que me jubile.
Y al volver del Mercarroñas, descubrimos que al girar la primera paralela a la calle del hostal, teníamos un bonito supermercado. Somos los mejores.
Kike: "Contarás hasta 3... No, 4, Barbate, 4..."
Kike intenta conectarse a internet con su móvil. "Lo sentimos, esta página web no soporta su navegador". Kike: "No, si yo tampoco lo soporto, pero es el que me ha tocado".
Salimos a cenar. Callejeamos antes de llegar a la Gran Vía de Colón. En la c/ Escuelas había un bar interesante, pero estaba petao. En la plaza del Boquerón, o algo así, encontramos un bar (Helio) con muy buenas tapas y un roscón relleno de cosas, así como 4 carajillos (ah, y la tarta de chocolate de Susana) por 7 €/barba. No hemos salido petaos, pero sí saciados, y con eso va bien.
Luego fuimos al Elvira: sigue abierto y no se traspasa!!! Echamos unas birras y unas risas. Susana me dibuja en varias perspectivas, en todas ellas sin pelo en la cabeza, lo cual le valió numerosas collejas. Llegó un argelino (Sader), que quería vendernos una mierdecica por 20 €. Tras un duro regateo, mitad en árabe, mitad en castellano, conseguimos algo más decente, aunque seguía pareciéndonos caro. Se piró medio cabreao. [Días después comprobaríamos que el hombre tenía parte de razón, aquel polen era bueno y cundía mucho].
Inciso: en Sevilla se nos acercaron patrimonios mil.
De vuelta al hostal, una fina pero persistente lluvia (joder, eso es un txirimiri, pues!) nos acompañó. Y el sueño y el polen pudieron con nosotros, nos apalancamos y nos sobamos. El Kebab del Dolor habrá de esperar -
Sevilla / Granada '08 - Capítulo IV: A Quest for the USB
Nos levantamos, fumamos, pino, ducha. José se dejó el champú-acondicionador en la ducha, el pillé un poco
Vimos la Giralda, la Catedral, y entramos en el Alcázar a verlo entero. La cola era larga, pero nos llevó poco tiempo superarla (el justo para que una gitana les leyera la mano a José y a Susana). Mi carnet de la UPV (ahora llevo el de residente), no me sirve para obtener descuento; el Carnet Jove de Susi, tampoco, pero a Kike sí le sirvió su carnet (caducado) de Farmacia.
El Alcázar (del árabe 'qasar' = palacio), o "Pequeña Alhambra", es acojonante e inmenso. Los jardines no son sólo para verlos: vale la pena escuchar los pájaros, patos y fuentes, y oler el azahar y otras flores. Chulísimo.
Intentamos comer en un garito llamado "Duplex", pero no servían menús (lástima, porque el menú tenia buena pinta, y había spaghetti -- ramén!). Nos tomamos unas cañas y un quiche minimalista por el módico precio de 10 €. Nos piramos tan pronto como pudimos, para nunca jamás volver.
Llegamos hambrientísimos al Levíes, pero estaba petao. El Levíes compartía terraza con el Aula Magna, en el que las raciones estaban muy buenas y eran copiosas. El camarero, guiri de Erasmus con acento andalú, nos atendió de PM; a cambio, le enseñamos lo que era un carajillo.
A Susi le entra de nuevo el antojo de tarta de chocolate. Mientras se la toma en el Levíes, Kike y yo partimos hacia el hostal. Mas nos interceptó por el camino un harry ilustrado (tenía su cultura, el hombre, y era valenciano y jevi, hay que joderse, pero se le iba mucho la pinza). A los 10 ó 15 minutos (que para mí fueron como 10 ó 15 horas) nos llama Susi: que ya han llegado y que dónde coño estamos. Salvados!!!
Mucha peña por la calle. La movida procesionaria hoy está por aquí.
Salimos en busca de un Holy Driver, estoooo, un Holy Cyber, pues los móviles de Kike y Susana no admiten más fotos, y queremos trasvasarlas a un pincho USB. En el ciber de al lado del hostal, los PC's no reconocen el móvil. Nos hicimos todo Luis Montoto y alrededores: ni uno. Kike y yo le echamos huevos y preguntamos en un hotel. Nos dicen que tienen un pc, pero aun así nos redirigen al Cortinglés y al Mediamarc. Le echamos más morro aún, y vamos al Cortinglés a ver si nos colamos en un PC de estrangis. Pero ni en las secciones de Fotografía ni de Informática se puede.
De vuelta al bar donde dejamos a José y Susana tomando unas cañas, vimos una librería con acceso a Internet... pero los PC's no tienen puerto USB. Llegamos a dicho bar a ahogar nuestras penas, o al menos a emborracharlas. Thor nos envía una señal en forma de cartel en una tienda que se ve frente al bar: "Sin estrés".
Volviendo al hostal, resignándonos a nuestro destino, vemos un videoclub en una calle perpendicular a Luis Montoto (c/ Alberto Durero). Kike: "El dependiente tiene que ser un friki", y allá fuimos.
La mujer que lo atendía se enrolló: "Porque ehte trahto no tiene UZB, que zi noh era zólo un momento". Pero nos dijo que han chapado un montón de locutorios (puta $GA€). Nos marcó en el mapa dónde localizar un locutorio y un bar adyacente, y aún estuvimos un rato de charreta. Nos quedamos con ganas de llevarnos una peli, en señal de agradecimiento. Por tanto, recomendamos encarecidamente que cerréis el e-mule y vayáis al videoclub de la calle Alberto Durero, en Sevilla.
Llegamos al hostal. Más cartas. Más cañones. Bajón: descubro que me he dejado el Amsterdamer en el bar de antes. Sé que tabaco no me va a faltar, pero sí del que me gusta, al menos hasta que pille un estanco.
Partimos hacia el Holy Cyber. Tal y como nos había dicho la mujer de antes, lo llevan unos chinos con poca idea de cahtellano. El PC que pillé yo tenía un grub [gestor de arranque Linux / Wilson] instalado, pero no me dejaron ver si el otro sistema operativo era Linux
Hicimos la copia de fotos pertinente.
Cenamos en uno de los bares próximos, nos salió a 7 € y nos quedamos bien, no necesariamente petaos. De vuelta, y previa corrupción, pasamos a echar otra birra al Matakas, que pillaba más o menos de camino. No estaba la mujer de la memoria inagotable (creo recordar que se llamaba Silvia), pero tb hubo buen rollo con la que había, iniciado con las coñas iniciales.
De regreso al hostal, cuando ya nos creíamos libres de todo tumulto, nos topamos con una procesión que bloquea cualquier posible acceso al hostal. Logramos atravesarla gracias a unos abueletes que se abrieron paso a través de la muchedumbre. Prueba superada! Además, Kike llevaba puesta la palestina (no sé si algún nazareno le habrá mirado mal).
Y ya en la habitación, seguimos con los leños. Me hice varios solitarios [de los de cartas, no de los de 5 contra 1], y poco a poco fuimos cayendo fritos.
INCISOS.
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(i) En todos los bares: las cucharillas de café son más bien de postre (ojito cuando les diga el médico "de harabe laxante, una cushariya shiquitiya de café"
, y con el cestito del pan ponen colines.
(ii) Ayer, o ante ayer:
Susi -- A las vírgenes las sacan todas con cara de pena.
Barb -- Imagínate a una madre que ha perdido a su hijo...
(iii) A Susana se le ha pegado el acento andalú. A mí, casi, pero he aguantado. -
Sevilla/Granada - Capítulo III: Kike's Revenge
Nos levantamos sobre las 11. Kike, afeitadora eléctrica en mano, comete acto de venganza y me pela al 0, ya que no participó en la Primera Gran Rapada de Barbate. Susana le ayudó.
Desayunamos en el Puerta de Carmona, los montaítos de lomo con salsa de almendras están de muerte. Ya tienen café.
Vimos por fuera el palacio de San Telmo, que tiene una fachada barroca muy currada (aunque sea redundante decir "barroco" y "recargado", había que decirlo). Dentro había una sala en la que se exponía la historia del palacio, que fue escuela de navegantes, seminario, y ahora parte es de la Junta de Andalucía. En la exposición había una chica que apenas se inmutó con nuestra llegada. La sala estaba muy oscura, era difícil leer los carteles, era difícil ver a la chica, y en el vídeo hablaba un hombre con voz monótona. Todo ello explicaba satisfactoriamente que no hubiera más gente.
Después vimos el Archivo de Indias. Muy curiosos los objetos expuestos; me habría pasado más horas viéndolo (estuvimos sobre hora y media), pero eran las 15:15 h y había jambre.
Torre del Oro. Puente de San Telmo. Llegamos al famoso barrio de Triana. Ya hemos visto varios puestos de gominolas y comestibles, con rodajas de coco bajo una duchita de agua (está gracioso; si no, ni lo habría mencionado).
Callejeando por Triana llegamos al Jimy, un bar en el que los platos combinados son baratos (3.50 a 4.50 €). Por el módico precio de 7.50 €/barba, tuvimos un plato combinado no excesivo pero sí delicioso y saciante, postre (flanes y para mí, una naranja muy dulce), carajillos y buen trato. Suerte que pillamos la plancha a escasos segundos de ser apagada. La guarrada fue que, moviendo el sobrecito de azúcar, se me escapó e hice canasta. Mi camiseta de la Volta a Peu de 1994 ahora es blanca con tonos café
Salimos a la avenida de Ramón de Carranza. Enfrente, el recinto ferial (vamos, donde montan la Feria de Abril). Está en un descampado, con lo que las casetas no molestan a nadie. Bueno, sí, a los pijos que viven en las fincas de al lado. Ya podían hacer eso los falleros, irse a donde no den por saco. Vimos el restaurante "L'albufera". La paella del dibujo tenía buena pinta, pero debe de ser caro el sitio, y fuera de Valencia es herejía pedir una paella, a saber lo que te ponen.
Mientras descansábamos unos instantes, vimos un periódico. Hojeándolo, hallamos una foto de Francisco Camps de Golf. Le recortamos los huevos y los quemamos, pero creo que para hacer vudú se nos olvidó alguna parte del ritual, porque no ha funcionado.
Parque de los Príncipes. Unos chicos juegan al balón, unos punkis hacen botellón. Nos sentamos y nos hacemos unos leños. Escuchamos con los móviles "Bayas, bayas" (Los Gandules), "Imbécil" (El Reno Renardo), y "Xana" (Avalanch). Partimos cuando empezaba a refrescar.
La calle por la que vamos tiene pinta de medio chunga. Hicimos una foto a un cartel que anunciaba pan: "Llévatelo calentito (...) Polvillo". Acordamos que habrá más fotos en directo para el blog (ayer Kike colgó una que nos hicimos en el Citroen, en riguroso directo). Pasamos por un bar en el que, espontáneamente, todos se pusieron a cantar flamenco y a hacer palmas. En Valencia no me imagino a nadie cantando "La Manta al Coll" de esa guisa. Bueno, sí, yo lo hice una vez en el metro con los compañeros del ex-curro; íbamos tod@s muy cocid@s.
Los peatones cruzan los semáforos en rojo sin vergüenza alguna.
Kike - Aquí la peña no se corta!
Barbate - Eso es que no hay emos.
Puente de Triana, con una torrecita en un extremo, no lejos del monumento al arte flamenco (escultura de una mujer empitonada con bello rostro y voluptuosas y pronunciadas formas, con una guitarra).
Luego pasamos al lado de la plaza de torturas... estoooo, de toros. Había demasiada gente como para mear en sus puertas, mas no pude reprimir el gapo que le lancé, aún a riesgo de ser linchado por los transeúntes. "Quiero verte empitonado, destripado y desangrado en tu fiesta nacional" (El Reno Renardo).
Inciso: Cristóbal Colón salió del Puerto de Palos (Huelva) el 3 de agosto de 1942. Al menos, eso ponía en un mural de la Plaza de España. Partió hacia Cuba esquivando los buques de guerra ingleses de la II Guerra Mundial... aunque Cuba ya la habíamos perdido en 1898.
Tienda de suvenirrrs y arrrtículos de coñña. La mayoría de ellos, sobre motivos taurinos o flamencos. Ahí estamos, fomentando a los guiris la imagen del país de pandereta. También había camisetas con el escudo del aguilucho. Me dio una arcada. En la tienda de al lado, "Rincón de España", vendían banderas con el escudo de la gallina. Sentí una mezcla de asco, miedo, rabia, impotencia... Me cuesta creer que la Ley permita vender y/o exponer en público esos objetos, contrarios a las libertades. Un makinol se emocionó viendo las banderas. Mamón.
Pasamos junto al teatro de la Maestranza. Para el renombre que tiene, me esperaba una fachada más currada. Esquivamos las mil procesiones y llegamos a la zona despejada, ya cerca del hostal. Vimos una pareja de invidentes, cogidos del brazo, ambos con sus bastones.
Susana: Si corta, ahora le dice él: "No te quiero ni ver". Y ella: "Pues yo, tampoco!"
Kike: En vez de quemar las fotos, las lijan...
Sí, es cruel, pero el humor aspañol suele ser cruel.
Llegamos al hostal. Seguimos fundiéndonos el jai. Yo narro estas cosas, José y Susana entran en sesión ludópata del Cheese con la minibaraja de minicartas que traía ella. Un niño cansino y porculero no deja de gritar por la calle.
Kike: Niño, como baje y te pegue con la mujer de lo que tengo en la mano... es decir, la porra...
Susi: Al menos, no llevas en la mano un pollo...
Susana lee parte de estas Memorias. Concretamente, busca lo del Pac-Man del capítulo de ayer.
Barb: Eso está en la página 10. No lo tiréis!!! [En alusión a una chusta que se le ha caído a José antes]
Susi: ¿Eso está en las memorias?
Kike: Sí. Página 10, 25-17... Huy, eso ha sonado a evangelio... "Y comieron montaítos de pringá, y platos combinados, y orangutanes..."
Y dijimos muchos más desvaríos, pero fueron tantos que no los recuerdo.
Kike sugiere ver por fuera el estadio del Sevilla (él es del Levante, Susana del Valencia, José del madriz, y yo del Sankt Pauli). Todos se lo recriminamos, y Susana le tira la baraja.
José: Oh, le ha echado las cartas!
Susi: Sí, el futuro es no ir allí.
Kike: Te leo el presente: tienes hambre.
José [o Kike]: Ha tomado cartas en el asunto.
A Susana, supongo que por el viento, se le ha hecho el pelo como un Snorkel. "Mira, un Snorkel punki!" (Kike).
Cenamos en el bar donde ayer tomamos el carajillo. No estaba mal. La velada finalizó con una conversación sobre vinos y licores con el jefe, intercambiando culturilla.
Ya en el hostal:
Susi: Hablad en voz baja, estoy leyendo.
Kike: Voy a rular en voz baja.
Barb: Brooooop! Voy a eructar en voz baja... a la próxima...
Kike: Leo [Saratoga/Stravaganzza] podría eructar en agudo. Y Calabria, en todo el espectro de frecuencias auditivas.
Mientras escribía todo esto, y para comprobar si yo estaba en modo autista o les escuchaba, Kike me ha llamado "calvo" (y el caso es que ahora mismo tiene razón). Se ha ganado una colleja innecesaria y a todas luces evitable.
Jugamos a un Mentirozo en la toalla, sobre el suelo, para no hacer ruido con los dados.
Kike: Dobles toalla! [por "dobles mesa"]
Barb: Pareja de K's.
Kike: Pues son J's.
Barb: Eran K's... pero se han desventao.
Susana busca un dado:
Susi: ¿Dónde está el negro?
Barb: Se ha escondido de los capirotes.
Suelto un sonoro cuesco, de culo al balcón. Kike y Susana piensan que es de José. Nos descojonamos (yo más aún porque no se han dado cuenta). Al final descubren que era hijo mío: "Ha sonado en estéreo, creíais que venía de José".
Kike: ¿Os imagináis a un cofrade que se tira un cuesco? Se queda todo en la caperuza, se lo fuma entero, y encima tiene la forma aerodinámica de un cohete, saldría volando.
En otra ocasión, Kike suelta: "Tengo el culo tirorí tirorí". Que cada cual lo interprete como quiera. Susana y yo lo hemos hecho.
José parece Darth Vader al roncar.
Acabada la partida de Mentirozo, nos pusimos a jugar al Culo (algunos le llaman "Comemierda"... en ninguno de los casos tiene connotaciones de beso negro). Y Tras varias "partidas de culo" más, nos fuimos a sobar casi a las 3. -
Sevilla / Granada - Capítulo II: "La culpa es de los.
"LA CULPA ES DE LOS PADRES: SON DEL CUCUSCLÁN Y NO LAS LLEVAN AL WACKEN"
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Nos levantamos sobre la 1: hemos dormido 8 horas clavadas. Comimos a base de montaditos en "La puerta de Carmona", bar muy concurrido y próximo al hostal. Odisea para encontrar un bar en el que quede café. Por fin lo hallamos: carajillo, cigarrito y apretón
El Valencia cayó anoche ante el Sevilla (qué raro, no? ). SMS de Gema: el sábado estará en Graná. Cojonudo. La gente va makeada por la calle, parece que toda la ciudad vaya de boda. Por lo visto, hoy es Domingo de Gramos.
Malas noticias desde Valencia: Neo me llama y me advierte de que no quedan entradas para el Wacken
Pino y L en el hostal. A esa foto le vamos a llamar: "Ele, ele, ele!" (con palmas de fondo).
Foto a un guiri. Le preguntaré a Dani si es australiano, por la pinta [Dani: Dr. Ingeniero Industrial, autor del blog "Doctor en Australia"].
A punto de ser vencidos por el sueño (y las cartas: de 20 solitarios me salió 1), partimos: Luis Montoto - Menéndez Pelayo. Llegamos a la Universidad. La fachada es muy chula. Dimos una vuelta alrededor; las cámaras nos persuadieron de hacernos un porro en los jardines (lo hicimos justo afuera).
Nos tomamos otros carajillos y unas cañas en el Citroen, una terracita entre la Uni y la Plaza de España. Hay nuevas: Neo ha conseguido entradas para el Wacken en e-bay. Jehová, Jehová, Jehová!!!
Visitamos la Plaza de España. Acojonantemente preciosa. Se trata de un semicírculo de columnas con arcos de medio punto, y en la base cuadros de azulejos, con una sección dedicada a cada provincia de Espanya, su escudo de armas y una escena relacionada con su historia (la mayoría eran rendiciones de los árabes). Entre los arcos de la columnata había bustos de personajes ilustres: Séneca, Góngora, Quevedo, Murillo, El Greco, Durero... Todo ello estaba rematado por balcones, un pasillo en el piso de arriba, dos torres laterales y una torre albarrana en el centro, sobre más columnas. Las escaleras de los balcones estaban adornadas con azulejo en relieve; hasta las bóvedas de madera se las habían currado. Es un lugar para dedicarle toda una mañana. Ojalá en Valencia hubiera un sitio así: funciona todo el año y es más bonito que un puto circuito de fórmula 1.
Empiezan las procesiones. No se ve a ningún hombre de color en la ciudad, temerán que los linchen los del Ku kux... estooo, los nazarenos. Nos meamos tod@s amargamente. Nos sentamos en otra terracita ("Catalina la Heroína"; a juzgar por los nombres cachondos de las tapas, Catalina no debe de ser el nombre de una mujer muy valiente). Nos aliviamos la sed y la vejiga, pero sin lluvias doradas
Inciso: me imagino al gobernador de la ciudad, hace 500 años, asomado al balcón de la plaza de España, hablando a la multitud: "Ziudadanoz Zevilla, tenemoh a Zanzón, el azezino zaduzeo. A Zilaz de Ziria el Zagaz, a zezentaizeih inzidiozoh no ze qué..."
Inciso 2: En el centro de la plaza de España había unos jardines con una fuente, rodeados de canales y puentecillos. Insisto: una pasada.
Fuimos víctimas de dos harrys [típico plasta, habitualmente con aspecto de mendigo, que se acopla a gorronear y a dar la brasa; también llamados "Patrimonios de la Humanidad" por Neo]. Anoche descubrimos que si Harry = Henry y Henry = Enrique, nuestro amigo Kike es un harry!!!
Cenamos montaditos + pizzas + carajillos, en un bar de Menéndez Pelayo. Luego, una birra en el Matakas, garito rockero pequeño, pero mola. Las puertas del local parece que den al Infierno. Una vez dentro, vídeos de Boikot, Platero y Tú, Obús, Stravaganzza versionando "Hijo de la Luna"... y en las paredes, cuadros de películas de culto: Metrópolis, La Novia de Frankenstein, La Momia, el Hombre Invisible, creo que tb estaba el de Nosferatu, etc. La camarera tenía 200.000 GB de memoria: le han pedido 5 cubatas diferentes y no se le ha olvidado ni uno.
El sueño nos vence y mañana es día de pateo. Nos retiramos al hostal. Nos cruzamos con una procesión. Me vienen pensamientos blasfemos: "Las procesiones son para expiar pecados, y el capirote para ocultar el rostro del pecador, si no me equivoco. Según la Iglesia, son pecado el sexo, las drogas y el Rock'n'Roll, pero ni los oculto ni me arrepiento".
Susana sugiere disfrazarnos de comecocos y correr huyendo de los nazarenos, rollo Pac-Man. "Sí, y si te comes una bola grande, huyen ellos de ti".
Ya en el hostal, me llama Neo para ir perfilando el viaje a Wacken, y con unos leños y redactando estas líneas, concluye la jornada.
Inciso (i): por fin hemos visto a una anoréxica esta tarde. Cuesta encontrarlas por aquí, al contrario que en Valencia. Los sacos de huesos me dan asco. Lorzas al poder!!!
Inciso (ii): Las *niñas* (es decir, muy menores de edad) van excesivamente cortas de ropa. Al final va a ser cierto eso de que la culpa es de los padres...
Inciso (iii): Cajeros hijos de puta, nos sablan 1 € de comisión. Vampiros, banqueros, nos chupan en silencio la sangre y el dinero (Barón Rojo; por el mismo precio ya nos podían chupar otra cosa a tod@s, en silencio o no).
Inciso (iv): You have more lips than a hundred black ones singing "Sólo Tú" (tienes más morro que cien negros cantando el "Only You" ). -
Sevilla / Granada - Capítulo I: "No ha pitado"
Cinco alarmas fueron suficientes para que me incorporara, lo cual no implica despertar. Apenas había dormido 4 horas, pero tenía que concienciarme: hoy tenía que comer en Sevilla. Como puedo, en una primera fase, voy a mear y llevo algo al lavabo. Segunda fase, llevar el resto de la ropa y despertar. Me recorto los pelos, me afeito, ducha, desayuno, y out.
El padre de José nos lleva al aeropuerto. Sueño vil. Esquivamos a una comepiñas que quería vendernos una tarjeta de crédito. Tuve mi minuto de gloria. Mientras me quitaba la chaqueta y los objetos metálicos, dije "El colgante de Thor es de metal, pero no creo que pite. Y si no, me cago". Justo antes de pasar el arco, miro el bolsillo de la chaqueta: no llevo la tarjeta de embarque. Mierda.
La busco por todos los bolsillos y por todos los Dioses. Histeria. Un señor me ve ofuscado y alterado, y me dice que se ha encontrado mi tarjeta y se la ha dado a una chica del aeropuerto. Voy a ella, pero ésta a su vez se la ha dado a un picoleto: "Ahora van a llamarte por el altavoz". Le hago gestos al picoleto para que no me llame. Ni me ve.
"Din, don, din, se ruega a D. Alejandro N****** G***** acuda a la zona de no sé qué". Cojonudo, ya me he hecho famoso antes de salir de Valencia. Menos mal que todos me van a llamar Barbate...
Paso el arco. "Pip, pip, pip". OK, ahora resulta que el colgante sí que pita. Me cachean. El tío se ensaña. Oigh! Luego reclamo mi billete. Embarcamos. El vuelo anterior se ha retrasado un capazo, así que saldremos los dos juntos. El viaje transcurre sin incidentes.
Conversació en valencià, con un matrimonio en el bus Aeropuerto - Sevilla. Llegamos a la avenida de Kansas City (sí, se llama así; voy a pedir que en Valencia hagan la avenida de Appendy City). Nos separamos: Kike va a pillar tabaco al Cortinglés (lo único abierto un sábado a las 2), yo me acercaré a una oficina de turismo a pillar mapas, y José y Susi se quedarán vigilando las maletas, no es plan de pasearlas por ahí en vano.
La oficina en cuestión estaba a tomar por saco, ya que pregunté a un lugareño, comparé sus instrucciones con un mapa de una parada de bus, y decidí que iba a ir S.P.M (siglas de Su Puta Madre).
Ahora viene el delito: había que hacerse la calle Luis Montoto (a la que siempre llamo Montoro) hasta el final. Y así hicimos. Cuando llegamos al final, vimos la fábrica de Cruzcampo, en la avenida homónima. Miré el mapa: no salía. Venga a buscar, venga a buscar, hasta que me da por mirar en la otra punta de Luis Montoto. Y ahí estaba. Cojonudo, hemos andado en dirección contraria [y encima la calle cambiaba de nombre justo en el Cortinglés, por lo que lo nuestro no tiene perdón]. Una señora nos ve estudiando los mapas, y espontáneamente nos ayudó. Hala, a desandar mientras blasfemamos en voz baja (no nos oigan, que aquí son muy beatorros).
En el Cortinglés hicimos las tramas necesarias para conseguir 4 mapas (fui yo, en dos viajes, echándole +4 a morro y +3 a vileza). Media hora más de pateo, pasamos por delante del acueducto, y en poco más llegamos.
Nos instalamos (tar xzf fichero, y todos los comandos que le siguen). Buen rollo con la chica que curra aquí. Nos recomienda un lugar de tapas cercano (el Levíes), en el que se come de p.m.: tortilla al salmorejo, solomillo al whisky, papas bravas... todo muy bueno.
Regresamos al hotel. Siesta vil (~ 1 h y media). Quedamos con Sara (amiga de Carmen, amiga de Barbate; contacto que tenemos aquí para conseguir complementos al tabaco y llenar el mapa de bares que visitar). La chica es maja. Tomamos unos vinos de naranja (rollo moscatel). Luego llegaron su prima Raquel, y Coki, un madrileño colega de su pandilla, así que fuimos tod@s junt@s de birras, de leños y de tapas, intercambiando cultura popular de nuestras respectivas ciudades.
Por la noche fuimos a la Alameda de Hércules, zona de semibotellón. Allí estuvimos hasta las 3, o casi, y finalmente regresamos al hostal, callejeando por el casco viejo, con la ayuda del mapa.
INCISOS.
(i) Después de tomar los vinos de naranja, un carro de caballos casi me atropella (me habría causado 1D6 heridas, ya que no llevaba cuchillas en las ruedas). Me apartan in extremis. El tío del carro iba vociferando, se oían los cascos de los caballos, y venía por la retaguardia (+2 al resultado del combate).
Kike: ¿Por qué no te apartabas?
Yo: Es que no ha pitado...
(ii) Descubrimos durante las birras nocturnas el principio de relatividad granadina: en Granada todo está a 10 minutos porque 10 minutos + 10 minutos = 10 minutos.
(iii) Susana tiene la intención de probar todas las tartas de chocolate de Sevilla.
(iv) Estuvimos a punto de pillar un kebab de resopón. Me temblaron las piernas y tuve miedo: aún no he superado el trauma que me causó el Kebab del Dolor.
(v) Por la presente, queda escrito que si Susana se come la tarta de chocolate en el Porras y no pota, le pago la comida.
(vi) Olvidé indicar que el hostal mola: azulejos en relieve, estilo andalusí; desde el hall hacia arriba se ve como si fuera un patio interior. Mú bonito.
(vii) En todo el día no he tomado café. Esto implica:
a ) Soy un yonki del café, porque puedo prescindir de él si me lo propongo (cosa que no suelo hacer).
b ) El de mañana me va a pegar fuerte :-D
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08 -
Mundanal ruido
Hace poco más de dos meses que tuve las últimas Megavacaciones. Una semana, en Nochevieja. No parece mucho tiempo, pero durante la carrera me acostumbré a dejar los libros no más de 10 días seguidos en todo el año (es el precio de obtener el título de Ingeniero en un tiempo razonable). De ahí que una semana sea un parón considerable para mí. 3 días menos no me permiten desconectar, pero 3 días más hacen el regreso cuesta arriba.
Han sido dos meses duros y viles. En el curro, por un lado, he tenido que sacar datos de ensayos sin precedentes en la Ciencia de Polímeros: cualquier experto puede criticar duramente mi trabajo, pero seguro que él no ha hecho nada parecido en su vida (y si no, que me lo explique). Es como pedirle a un ciego que haga un camino nuevo. No van a darme el Nobel por lo que hago, pero no deja de ser un trabajo interesante. Asimismo, he conseguido arreglar (o eso creo) un aparato que se escoñó, tras pegarme con él hasta horas intempestivas.
Por otro lado, el CAP: muchos viernes sin siesta que me repare para noches de sexo, drogas y Rock'n'Roll [bueno, nunca he conseguido juntar los 3 elementos en la misma noche, y en general son los dos últimos los que prevalecen]. Horas de estudio con los párpados aguantados con celo y palillos para no dormirme del tostón que es la teoría. Adolescentes cargadas de hormonas mirando a su nuevo profe con lujuria (vamos, la viva imagen del Great Teacher Onaizuka). Duchas frías para prevenir lo anterior. Horas de autobuses entre mi casa y el instituto, entre el instituto y la uni, entre la uni y mi casa. Horas para preparar las clases de Física, los nervios de la puesta en escena y madrugones inevitables, pero tal vez haya redescubierto mi vocación (según los profesores del instituto, no lo hago mal).
Además de ello, están las clases de Informática, que ahora me tomo con mucha más calma; tal vez avanzaría más si me mirase los libros por mi cuenta, sin el estrés de tener que quitarle tiempo al sueño para dedicarlo a lo que no es más que una afición friki. A ello debemos juntar los numerosos compromisos sociales y, por si fuera poco, el agobio de los políticos y el temor ante los resultados electorales (un partido me da pena, salvo por dos o tres miembros; el otro me causa verdadero terror... y los demás como si no existieran).
La semana más estresante estaba a punto de acabar, cuando unos hijos de puta asesinaron cobardemente a un político retirado, ni siquiera profesional. He de decir que este hecho me impactó mucho, más aún cuando vi su fotografía en el periódico, y por momentos creí ver a alguien conocido, como si se tratase de un vecino o alguien con quien comparto trayectos en bus, o como si fuera alguien que se ha cruzado en mi camino cuando éste transcurría lejos de mi hogar. De un modo u otro, vi en esa imagen a alguien que podía ser cercano, y una lágrima escapó mientras redactaba un mensaje de condolencia en un foro. Ojalá algún día callen todas las armas del Mundo para que puedan escucharse las palabras de los humanos.
Y ya volviendo al día a día... eso mismo, sabía desde que me matriculé en el CAP que iba a ser una temporada estresante. Hace poco más de una hora salía del instituto, con la felicitación del profesor y algunos alumnos. Daré algunas clases más, y ya. Las calles de mi barrio pronto se verán cortadas por las p*t·s fallas; como dice un compañero del curro: "Para darnos por culo, todos somos buenos. Pero intenta entrar en el casal sin ser de la falla, a ver qué te dicen". La verdad es que son un par de semanas, entre mis obligaciones -a veces autoimpuestas- y el entorno que me rodea, en las que desearía estar lejos y liberarme de todo cual monje tibetano.
Mi karma es puro, mi ki está liberado y la Fuerza en equilibrio en mí se halla. No obstante, las batallas del día a día intentan desestablecer ese orden. Por ello, ahora toca desconectar, apagar, shutdown -H -t now -c "a la mierda", relajarse como un dipolo en una cadena polimérica. 4 días con sus 4 noches me aguardan en Sevilla (la ciudad que se llama como el cantante de los Mojinos Escozíos y que, por tanto, debe de ser la caña), y otros tantos en Granada, con su futbolín en el Rainbow, su buen rollo en el Perro Andaluz, sus descomunales tapas en el Porras (y espero que en el Elvira, si no lo han traspasado), la mula trepable, el andamio para hacer contorsionismo yendo borrachos, los lugares a 10 minutos, y los kebabs con salsa picante importada desde el mismo Averno, bajo el estricto control de calidad de Chuck Norris (si no le pica, mata al cocinero de una patada giratoria).
Pos eso, que desconecto, huyo del mundanal ruido. No llevaré libros de Informática (pero sí habrá conversaciones freaks), ni ecuaciones tensoriales que resolver. Es más: por la presente, autorizo a mis compañer@s de viaje a aludir mi alopecia sin temor a represalias, ya sean en forma de collejas o cualquier otra, cada vez que me vean calculando, escribiendo scripts para Linux o elucubrando sobre el estado líquido de los polímeros. A TOMAR POL CULO YAAAAAAAA!!!
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08
P.D.: Ah, y me operan el 15 de abril... a ver si me quitan la hijaperralainfección de una puñetera vez!!!