Chico_X_Gijon
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Blog / La Cumbre del G-20
sábado, 15 de noviembre del 2008 a las 05:36
José Luis Rodríguez Zapatero sigue dispuesto a afrontar la Cumbre del G-20+1 como un pulso ideológico, donde afloren las ideas socialdemócratas y termine «el ciclo histórico de las ideologías neoliberales y neoconservadoras».
España cree que tiene garantizado el puesto en la próxima cumbre, que probablemente se celebre en Londres en Marzo.
Los jefes de Estado y de Gobierno de los países del G-20 celebran hoy una cumbre para discutir cuál es la respuesta adecuada a las actuales turbulencias y qué reformas hay que realizar en el sistema financiero internacional a medio y largo plazo para evitar que se repita una crisis como la actual. De la reunión saldrá un respaldo para lanzar un plan de estímulo fiscal coordinado a nivel mundial para reactivar la economía, según informaron fuentes diplomáticas.
La cumbre comenzará a las 9 de la mañana hora local (15:00 horas en España) en el 'National Building Museum' de Washington con una foto de familia. Está previsto que se celebren dos sesiones de trabajo plenarias con la participación de todos los líderes. A continuación, el presidente estadounidense, George W. Bush, ofrecerá un almuerzo al que asistirán también los ministros de Finanzas. La cumbre concluirá alrededor de las 15:00 horas (21:00 horas en España).
La idea de lanzar una iniciativa conjunta de estímulo fiscal para combatir la recesión partió del primer ministro británico, Gordon Brown. Y ha recogido un amplio consenso dado que varias de las mayores economías del mundo están tomando medidas en este sentido los últimos días. Estados Unidos ya aprobó en verano un plan de estímulo fiscal y está estudiando lanzar otro nuevo. También Japón, China, Reino Unido y Alemania han anunciado programas de recuperación.
El proyecto de conclusiones de la cumbre recuerda que ya se han tomado medidas para estabilizar el sistema financiero y que ahora es el momento de impulsar la demanda mundial de una manera coordinada a través de una política monetaria y fiscal expansiva, según las fuentes consultadas.
Durante la cena de los líderes del G-20 previa a la cumbre que se celebró anoche en la Casa Blanca, se discutió la posibilidad de un plan de estímulo fiscal a nivel mundial y se llegó a la conclusión de que esta iniciativa sólo será eficaz si se hace de manera coordinada entre los países desarrollados.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, resaltó durante el debate que es necesario dar un estímulo a la demanda y a la actividad económica, y dijo que España está dispuesta a estudiar estas medidas, según fuentes del Palacio de la Moncloa. En el mismo sentido se expresaron otros líderes del G-20.
Por su parte, el presidente estadounidense, George Walker Bush, dijo que no podía comprometerse porque su administración terminará pronto. El presidente electo, Barack Obama, respalda el lanzamiento de un nuevo plan de recuperación. Bush pidió que se rechacen "los llamamientos al proteccionismo, colectivismo y derrotismo frente a los actuales desafíos".
Culpables: sistema financiero, políticos y regulación
El proyecto de conclusiones de la cumbre del G-20, que todavía puede ser objeto de importantes modificaciones a lo largo del día para lograr el consenso de todos los líderes, señala que el responsable de la actual crisis no es sólo el sistema financiero sino también los políticos y la regulación de algunos países, según las fuentes.
Por lo que se refiere a la regulación y a la supervisión, se pedirá que éstas se refuercen a nivel nacional y que se aumente la coordinación a nivel internacional. Los líderes de las grandes potencias del mundo harán una defensa de la globalización y del libre comercio y reclamarán que no se caiga en el proteccionismo y que se evite un exceso de regulación. En este sentido, pedirán un acuerdo en la ronda de liberalización comercial de Doha, que se lanzó en 2.001 y todavía no se ha concluido.
Finalmente, se crearán grupos de trabajo para desarrollar algunos de los acuerdos y se decidirá la celebración de una nueva cumbre antes del 31 de Marzo, probablemente en Londres, en la que se analizarán los progresos realizados y las tareas pendientes. A esta cumbre asistirá ya el nuevo presidente norteamericano, Barack Obama.
España, que ha conseguido participar en la cumbre financiera pese a que no forma parte del G-20, da por hecho que estará presente en la cumbre de Marzo y argumenta que el formato será exactamente el mismo que el de la reunión de Washington.
La reunión tendrá lugar en un clima de consenso sobre la necesidad de prevenir las imprudencias en las entidades financieras, que han llevado a la mayor crisis de los mercados desde la Gran Depresión.
La cumbre que reunirá esta semana a losjefes de estado de las principales economías del mundo aspira a iniciar la mayor reforma del sistema financiero en más de medio siglo, pero no producirá cambios inmediatos, según los analistas.
Como en los años 40, la reunión tendrá lugar en un clima de consenso sobre la necesidad de prevenir las imprudencias en las entidades financieras, que han llevado a la mayor crisis de los mercados desde la Gran Depresión.
La cuestión, claro está, es cómo hacerlo. En la cumbre del G-20 de ayer Viernes 14 y hoy Sábado 15 de Noviembre, previsiblemente se adoptarán una serie de principios, amplios y vagos, y una agenda de encuentros futuros, pero nada más.
"Será útil, pero no creo que lleve a acciones concretas importantes a corto plazo", dijo a Efe Richard Sylla, un historiador económico de la Universidad de Nueva York. "Será una iniciación de lo que va a pasar en los próximos dos o tres años", añadió.
Algunos analistas han bautizado la cumbre como "Bretton Woods II", en referencia a la reunión en esa pequeña localidad de Nueva Hampshire en 1.944 en la que los países aliados en la Segunda Guerra Mundial crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
La cita de ahora y la de entonces comparten el mismo espíritu de multilateralismo, la conciencia de que medidas a nivel nacional no pueden solventar una crisis en un sistema financiero globalizado.
No obstante, las diferencias también son vastas. Bretton Woods culminó dos años de trabajos preparatorios, mientras que esta cumbre se ha improvisado en un par de semanas.
Además, no estará quien será en dos meses el presidente del país más poderoso del mundo, Barack Obama, "lo que refuerza la idea de que ésta será una reunión preliminar", según William Cline, un experto del Instituto de Economía Internacional.
La cumbre fue idea del presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien dijo que debería tener lugar en Estados Unidos porque ése ha sido el epicentro de la crisis.
La administración de George W. Bush aceptó la propuesta, pero no ha demostrado gran entusiasmo al respecto y ha intentado disminuir las expectativas sobre sus resultados.
Sarkozy impulsa un proceso de regulación dirigido a nivel internacional, a lo que se resiste Estados Unidos, opinó Cline.
Las autoridades estadounidenses sí están a favor de la colaboración con otros países, como ha demostrado en especial la Reserva Federal al coordinar con naciones avanzadas y en desarrollo medidas para dar liquidez a los mercados, pero no parecen dispuestas a ir más allá.
El Gobierno de Estados Unidos "está listo para cooperar, pero no para ceder poder a una autoridad internacional de regulación", dijo Desmond Lachman, un ex alto funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI). La función de esa entidad frente a la crisis será uno de los temas principales de debate en la cumbre.
El Fondo entregará a los jefes de estado reunidos en Washington un informe en el que analizará las lecciones del desaguisado financiero.
Además de ese papel asesor, el organismo ha retomado su tarea tradicional de prestamista de último recurso de países al borde de la bancarrota.
A sus puertas han llamado Islandia y algunas naciones del este de Europa, pero se espera que la lista se alargue.
Tras años prácticamente sin clientes, la duda ahora es si los 250.000 millones de dólares a los que tiene acceso el Fondo serán suficientes para todos.
En la cumbre se podría establecer algún mecanismo para que el FMI obtenga crédito rápido de países con reservas colosales, como China y Japón, según Cline.
Algunos analistas han llegado a sugerir el nacimiento de un "super-FMI" como una especie de regulador internacional, pero el concepto también tiene detractores.
"Soy muy escéptico sobre eso", dijo Lachman, antiguo subdirector del departamento de supervisión de políticas económicas de la entidad. "El FMI no se percató de la crisis, no alertó del peligro", afirmó Lachman, por lo que a su juicio no sería sensato convertirle en un mega-supervisor.
Otros asuntos que la Unión Europea colocará sobre la mesa en la cumbre son la supervisión de las agencias de calificación de riesgo, la armonización de las normas de contabilidad y reglas para forzar a los bancos a mantener más reservas.
Cuando las puertas del National Building Newsseum, sede de la cumbre, se cierren hoy se habrá cerrado también un capítulo que adelantadamente se desconoce su contenido. Pero, allí mismo se habrá abierto la expectativa de qué será lo que Obama decida cuando se instale en la Casa Blanca dentro de 9 semanas
© 2.008
«Pacho»
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Comentarios 3 Ordenar comentarios:
Eva Confianza (domingo, 7 de diciembre del 2008 a las 13:05)
- Chico_X_Gijon:
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More wordsssssss, peazo Mujer 1O Evita.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ocupa en la sala de reunión de la cumbre del G-20 un asiento con la bandera de la Unión Europea y no de España, mientras que tanto Italia, como Alemania y Reino Unido tienen sus propias banderas al formar parte del G-20. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, también participa bajo la bandera de la UE y no de Francia al ocupar la presidencia de turno de los Veintisiete. Pero la Moncloa se ha apresurado a explicar que tanto España como Francia presiden con esta enseña por deferencia a Holanda y República Checa, dos países que también pertenecen a la Unión Europea.
La cumbre se celebra alrededor de una mesa rectangular. Cada país representado cuenta con dos sillas en primera fila y otras dos sillas detrás. En la parte frontal de la mesa se ha colgado la bandera de cada delegación, según las imágenes ofrecidas del acto.
La delegación española está flanqueada por un lado por Francia y por el otro por un puesto vacío. En primera fila están el presidente Zapatero y el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes. Al lado de Solbes se sienta la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, a la que se vio haciendo fotos a Solbes con una cámara digital al principio de la reunión.
Al lado de Lagarde está Sarkozy, que al principio de la reunión hablaba en tono duro con el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, según mostraban las imágenes.
La canciller alemana, Ángela Merkel, tenía delante de su mesa la bandera de su país y lo mismo ocurre con el primer ministro británico, Gordon Brown, y el italiano, Silvio Berlusconi. Estos países pertenecen al G-8 y participan en la cumbre de Washington por derecho propio, mientras que Zapatero está presente gracias a que Sarkozy le ha cedido uno de los dos sitios que tenía en tanto que presidencia de la UE y miembro del G-8.
Pese a que Zapatero no participa en la reunión bajo la bandera de España, fuentes de Moncloa dieron por sentado que también estará presente en la próxima cumbre financiera que se convocará a finales de Marzo probablemente en Londres porque tendrá el mismo formato que la de Washington => A la celebración de una nueva cumbre antes del 31 de Marzo, probablemente en Londres, en la que se analizarán los progresos realizados y las tareas pendientes, asistirá ya el nuevo presidente norteamericano, Barack Obama
España, que ha conseguido participar en la cumbre financiera pese a que no forma parte del G-20, da por hecho que estará presente en la cumbre de marzo y argumenta que el formato será exactamente el mismo que el de la reunión de Washington.
En la cumbre participan además los Gobiernos de Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, India, Indonesia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. Cada uno de estos países tiene en la parte frontal de su mesa su respectiva bandera nacional.
Asisten también el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn; el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick; el presidente del Foro de Estabilidad Financiera, Mario Draghi, y el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ocupa en la sala de reunión de la cumbre del G-20 un asiento con la bandera de la Unión Europea y no de España por deferencia al representante checo que forma parte de la delegación española, según explicaron a Europa Press fuentes de Moncloa en Washington.
Tanto España como Francia están bajo una bandera de la Unión Europea porque en ambas delegaciones hay representantes de otros países, checos en el caso de España y holandeses en el caso francés, por lo que finalmente se optó por utilizar una bandera común en vez de la propia por deferencia a los representantes de los otros países, según las citadas fuentes.
- evaasecas:
uffffff, how many wordsssssss.... es que hoy es domingo, si no, te ponia algo inteligente, lo juro.
© 2.008 ♥ «Pacho» ♥
—®
joer, pacho, que te he dicho que hoy es domingo, y mañana fiesta, coño, no me hagas esto, jajajajaja.
P. ♥ «Pacho» ♥ Pérez Suárez Confianza (domingo, 7 de diciembre del 2008 a las 12:58)
More wordsssssss, peazo Mujer 1O Evita.
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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ocupa en la sala de reunión de la cumbre del G-20 un asiento con la bandera de la Unión Europea y no de España, mientras que tanto Italia, como Alemania y Reino Unido tienen sus propias banderas al formar parte del G-20. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, también participa bajo la bandera de la UE y no de Francia al ocupar la presidencia de turno de los Veintisiete. Pero la Moncloa se ha apresurado a explicar que tanto España como Francia presiden con esta enseña por deferencia a Holanda y República Checa, dos países que también pertenecen a la Unión Europea.
La cumbre se celebra alrededor de una mesa rectangular. Cada país representado cuenta con dos sillas en primera fila y otras dos sillas detrás. En la parte frontal de la mesa se ha colgado la bandera de cada delegación, según las imágenes ofrecidas del acto.
La delegación española está flanqueada por un lado por Francia y por el otro por un puesto vacío. En primera fila están el presidente Zapatero y el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes. Al lado de Solbes se sienta la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, a la que se vio haciendo fotos a Solbes con una cámara digital al principio de la reunión.
Al lado de Lagarde está Sarkozy, que al principio de la reunión hablaba en tono duro con el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, según mostraban las imágenes.
La canciller alemana, Ángela Merkel, tenía delante de su mesa la bandera de su país y lo mismo ocurre con el primer ministro británico, Gordon Brown, y el italiano, Silvio Berlusconi. Estos países pertenecen al G-8 y participan en la cumbre de Washington por derecho propio, mientras que Zapatero está presente gracias a que Sarkozy le ha cedido uno de los dos sitios que tenía en tanto que presidencia de la UE y miembro del G-8.
Pese a que Zapatero no participa en la reunión bajo la bandera de España, fuentes de Moncloa dieron por sentado que también estará presente en la próxima cumbre financiera que se convocará a finales de Marzo probablemente en Londres porque tendrá el mismo formato que la de Washington => A la celebración de una nueva cumbre antes del 31 de Marzo, probablemente en Londres, en la que se analizarán los progresos realizados y las tareas pendientes, asistirá ya el nuevo presidente norteamericano, Barack Obama
España, que ha conseguido participar en la cumbre financiera pese a que no forma parte del G-20, da por hecho que estará presente en la cumbre de marzo y argumenta que el formato será exactamente el mismo que el de la reunión de Washington.
En la cumbre participan además los Gobiernos de Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, India, Indonesia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. Cada uno de estos países tiene en la parte frontal de su mesa su respectiva bandera nacional.
Asisten también el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn; el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick; el presidente del Foro de Estabilidad Financiera, Mario Draghi, y el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ocupa en la sala de reunión de la cumbre del G-20 un asiento con la bandera de la Unión Europea y no de España por deferencia al representante checo que forma parte de la delegación española, según explicaron a Europa Press fuentes de Moncloa en Washington.
Tanto España como Francia están bajo una bandera de la Unión Europea porque en ambas delegaciones hay representantes de otros países, checos en el caso de España y holandeses en el caso francés, por lo que finalmente se optó por utilizar una bandera común en vez de la propia por deferencia a los representantes de los otros países, según las citadas fuentes.
- evaasecas:
uffffff, how many wordsssssss.... es que hoy es domingo, si no, te ponia algo inteligente, lo juro.
© 2.008 ♥ «Pacho» ♥
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Eva Confianza (domingo, 7 de diciembre del 2008 a las 12:07)
uffffff, how many wordsssssss.... es que hoy es domingo, si no, te ponia algo inteligente, lo juro.
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