Blog / Etiquetas / santidad de vida

Mostrar todos los mensajes de blog

Mensajes de blog con la etiqueta 'santidad de vida':


  • La Eucaristía y el "Corpus Christi"

    Para celebrar con frutos espirituales y totales esta Fiesta, nos conviene recorrer brevemente algunos conceptos básicos de la Eucaristía y del Culto Eucarístico.

    ¿Qué celebra la Iglesia en ese día?

    La Fiesta del Cuerpo y de la Sangre de Jesús Resucitado entregados por nuestra salvación, y su intención de quedarse hecho pan hasta su Segunda Venida Gloriosa, en la Parusía o Juicio Final.

    ¿Dónde contemplamos esta presencia de Jesús hecho pan?

    Principalmente en los Sagrarios, donde se “reserva” la eucaristía para ir a adorarla en soledad, silencio y contemplación.

    ¿Cómo se produce esta conversión del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Jesús?

    Por la Sucesión Apostólica, nuestros Obispos tienen el poder servicial de consagrar el pan y el vino, y Jesús actuando en ellos transforma esas especies en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en su estado actual, es decir, Resucitado, dador de Vida en Abundancia y de Poder en el Espíritu.

    A esta transformación se la llama “transubstanciación” (CEC 1375-1376): Cambia la substancia del pan, que no es ya más pan, sino el Cuerpo Resucitado de Jesús, y lo mismo con el vino.

    Permanecen lo que filosóficamente se llaman los “accidentes”: el color del pan, su gusto, su aroma, su rugosidad al tacto, su sonido cuando lo partimos. Pero no su substancia, que es ya el Cuerpo del Señor.

    En esta tarea, colaboran con ellos los presbíteros, ya que los Pastores no podrían atender a todos, como en los primeros tiempos del cristianismo, en el que el rebaño era muy pequeño, hasta la conversión del Imperio Romano a principios del siglo IV.

    ¿Qué es la adoración eucarística?

    Sí, decimos bien. Adoración. Porque se le tributa el mismo culto que a Dios, ya que el Hijo no solamente quiso hacerse hombre en Jesús de la Villa de Nazareth, sino que incluso se hizo una cosa inanimada, un vegetal, es decir, pan, en la cumbre de la humildad y del anonadamiento (el hacerse “nada”).

    ¿Qué formas de adoración existen fuera de la Misa, que es el lugar de consagración del pan y del vino en el Cuerpo y en la Sangre de Jesús?

    1. Como ya dijimos, la soledad contemplativa y silenciosa ante el sagrario, donde también se reserva el Cuerpo para ser llevado a los moribundos, a los enfermos y a quienes lo pidan con justa causa fuera de la Misa (NRRS, notas prel. 5).

    Es decir, lo que llamamos las Visitas al Santísimo Sacramento.

    En la tradición espiritual cristiana, ellas se caracterizan por ser actos fervorosos y breves ante el Sagrario, elevando el alma hacia Jesús Sacramentado y tratando de unirse a Él.

    Son actos fervorosos y breves porque, de mediar más tiempo, ya sería algún tipo de meditación u oración, pero no la Visita.

    Puede acompañar alguna jaculatoria que enardezca el alma, principalmente el pronunciar el Santo y Dulcísimo Nombre de Jesús.
    Y pueden repetirse durante el día.

    Estas visitas se pueden hacer, en caso de no poder lograrlo físicamente, también espiritualmente, al pasar junto a un templo o cercano a él, encontrándose el mismo cerrado, o habiendo imposibilidad cierta de entrar por alguna causa justa (tiempo, hay otra celebración, etc.).

    O desde el hogar, no pudiendo acercarse al templo por enfermedad u otras circunstancias.

    2. La exposición con el Copón, abriendo el tabernáculo o bien depositándolo sobre el altar.

    3. La exposición con la Custodia (ostensorio en forma circular de Sol, cuyos rayos rectos representan la luz y el calor del Señor, y sus rayos ondulados el amor y la ternura de Dios). Colocada sobre el altar.

    ¿Qué otras formas hay de culto eucarístico fuera de la Misa?

    1. Las procesiones eucarísticas (NRRS, íbid 86ss.).

    Aquí se enmarca la Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre del Señor (“Corpus Christi”) celebrada cada año, de acuerdo a las circunstancias y costumbres de cada lugar.

    En San Juan, Argentina, se suspenden todas la Misas de la mañana en las Parroquias y se reúnen todos con el Pastor Arzobispo Arquidiocesano para tributar culto conjunto al Misterio Eucarístico de Nuestro Señor Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores.

    Es conveniente que primero se celebre la Misa, y con la hostia recién consagrada se realice la procesión como manifestación sacramental de ese signo de fe.

    2. Los Congresos Eucarísticos.

    Es una “concentración cristiana” en la que se pueda conocer más profundamente algún Misterio de la Eucaristía, y venerarla públicamente como vínculos de caridad unitiva.

    Se tiene muy en cuenta la elección del TEMA a tratar, con el que se avanzará en el conocimiento del Misterio Eucarístico, y para el cual se harán oportunas y exhaustivas consultas al Pueblo Santo de Dios. Debe favorecer los estudios teológicos y el bien de la Iglesia local.

    Las tareas en el Congreso serán :

    a) Una catequesis más intensa acerca de la Eucaristía.
    :) Una participación más activa de la Liturgia, escuchando la Palabra de Dios y estrechando lazos de fraternidad.
    c) Investigación de recursos y obras sociales para los más necesitados, en vistas a su promoción humana y a la comunicación de bienes, aún temporales, como hacían las primeras comunidades cristianas.

    Las Normas del Congreso serán las siguientes:

    a) La Eucaristías celebrada será el centro y la cumbre de todas las formas de piedad.
    :) Las celebraciones de la Palabra de Dios, encuentros catequísticos y conferencias, deberán tender a la profundización del tema propuesto
    c) En lo referente a las preces y adoración, deberá darse precedencia a las Iglesias más aptas parta estos cometidos.
    d) En la procesión eucarística, deberán tenerse en cuenta la condición social y religiosa de cada lugar.

    Gustavo Daniel D´Apice
    Profesor Universitario de Teología
    Pontificia Universidad Católica
    gusdada@uolsinectis.com.ar

    http://es.catholic.net/gustavodaniel
    http://gustavodaniel.autorcatolico.org

  • La Semana Santa, La Mayor del Año.

    LA SEMANA MAYOR DEL AÑO

    Así llama la Liturgia de la Iglesia a la Semana Santa, la más cargada de contenidos significativos a través del apasionante Año Litúrgico.

    Es la que transcurre entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Pascua.

    Una parte pertenece a la Cuaresma. Otra es el corazón del Año Litúrgico: el Triduo Pascual, que desemboca en el momento más emocionante de la historia: La Resurrección Gloriosa de Jesús con su propio cuerpo glorificado, festejado luminosamente a través de los 50 días del Tiempo Pascual, cargado de Aleluias, incienso, cantos y Cirios conmemorativos, reafirmando la fe cristiana de que nuestros cuerpos también resucitarán gloriosos de las cenizas, y que con nuestros propios ojos y oídos glorificados veremos y escucharemos a Jesús.

    El Domingo de Ramos comienza con esta Santa Semana.
    Color rojo de sangre para la Liturgia. Se lee el Evangelio de la Pasión que corresponde al Ciclo Litúrgico Dominical del Año que transcurre, sea éste A, B o C. Los Ramos de Olivo aclaman personal y comunitariamente a Jesús que entra en Jerusalén, signo y figura de nuestro corazón, en el que quiere establecerse como Rey y Señor del mismo. En vano es agitar o colgar ramitos si Jesús no es el dueño de nuestra vida.
    O regalarlos a aquellos a quienes Jesús no significa nada en su existencia.

    El lunes, martes y miércoles santo vuelve el color lila o morado de la cuaresma en la liturgia.
    Es importante acompañar a Jesús en las celebraciones litúrgicas de estos tres días. Solemos ir el Domingo de Ramos a Misa y no aparecemos hasta festejar la Cena del Señor el jueves por la tarde. Pareciera el cruel, triste e impío abandono del Señor Jesús igual al de los momentos históricos de la Pasión.

    En las celebraciones litúrgicas de estos tres días, más la del viernes santo, se leen los cuatro Cánticos del Siervo Sufriente de Yahvéh del Profeta Isaías (Is 42,1-7; 49,1-9; 50,4-9; 52,13-53,12).

    Seis siglos antes de Cristo ve Isaías la pasión y glorificación de Jesús de tal manera, que con razón es llamado el 5º Evangelista, aparte de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, contemporáneos de los acontecimientos celebrados.

    La Misa Crismal quiebra la monotonía cuaresmal (ya rota en el gozoso cuarto domingo, el de las vestiduras de color rosado), y con blanco color litúrgico, el Obispo se congrega en la Catedral con su presbiterio y fieles, a fin de renovar sus promesas de fidelidad, y consagrar los óleos que se usarán en los sacramentos cristianos: el de los catecúmenos, el de los enfermos y el santo crisma.

    Se celebra la Misa Crismal el Jueves por la mañana, salvo donde las distancias son extensas, por lo que para que los presbíteros puedan estar en sus comunidades celebrando la Misa del Jueves por la tarde, se adelanta al miércoles anterior.

    Con la Misa de la Cena del Señor, el Jueves Santo por la tarde, exclusive, termina la cuaresma.

    Las vestiduras son blancas festivas y se reaviva la memoria de la Institución de la Eucaristía, el sacerdocio ministerial, y el mandamiento nuevo del amor, al estilo de Jesús, “hasta dar la vida”.

    Terminada ya la cuaresma, con esta celebración comienza el Triduo Pascual, centro y corazón del Año Litúrgico.

    El viernes de la “Pasión del Señor” no hay Misa, pero sí una importante Celebración Litúrgica, Pública y Oficial Oración de la Iglesia, con ornamentos rojos, en que se lee siempre la Pasión según San Juan (18-19), en la que Jesús Dios (“Yo Soy”: Jn 18,5.6.8; cfr. Ex.3,14) y Rey (Jn 18,33.37; 19,3) parece dominar y dirigir su propio proceso.

    Se adora la Cruz, se hacen oraciones universales por todos los hombres, de cualquier condición, raza, cultura y credo, culminando con la recepción de la Eucaristía.
    Es el segundo día del Triduo.

    El sábado santo es un día muy especial de silencio contemplativo y expectante ante la tumba abandonada del Señor, si es que nuestro corazón está velando en su compañía.
    Ese día no solo no hay Misa, sino que ninguna celebración litúrgica.
    Incluso la Eucaristía como sacramento de la partida, solo puede llevarse a los moribundos en forma de viático, porque sanos y enfermos esperamos la explosión jubilosa del universo en la Resurrección del Señor Jesús, y recién después de ella, entrado ya el domingo con la Vigilia Pascual, recibiremos el sacramento del cuerpo resucitado del Señor.

    En esta Augusta Vigilia, en que comienza a celebrarse el domingo de Pascua de Resurrección, llega a su cumbre el Triduo Pascual, que culmina al finalizar el Domingo de Resurrección..

    Nuevamente la gloria de las vestiduras blancas.
    La Vigilia despunta con el Fuego Nuevo que es Cristo Resucitado: La Liturgia de la Luz.
    Se enciende el Cirio Pascual, que ilumina con la Luz del Señor toda nuestra vida, y que permanecerá 50 días con su resplandor en el presbiterio, y del cual todos tomaremos su claridad, y tomarán luego sus luces los que renazcan a la vida de la gracia por el Bautismo, y los que se eleven a la vida de la gloria al partir de este mundo temporal.
    Dos nacimientos en los que el Cirio deberá hacerse presente en el Altar aunque hayan terminado los 50 días de la Pascua.
    Cirio en el que el Señor Jesús se muestra como Señor de la historia, dueño del tiempo y de la eternidad, principio y fin de todas las cosas.
    Liturgia de la Luz que culminará con el canto o recitación del Pregón Pascual, anunciando la noche de la Resurrección del Señor, precedida en el tiempo por la noche de otra Pascua, la de la liberación del Pueblo de Dios de la esclavitud de Egipto, figura de ésta, la de Jesús, con la total y definitiva liberación de todo mal, incluida la muerte.

    Sigue en esta Noche Santa, la Mayor de todas, la Liturgia de la Palabra: Siete lecturas con sus respectivos salmos y oraciones, que preceden el anuncio de la Resurrección y lo preparan.
    Por motivos pastorales pueden reducirse, aunque nunca se puede omitir la lectura de la primera pascua, figura de ésta, la de Moisés al frente de su Pueblo atravesando el Mar Rojo y pasando de la esclavitud a la libertad.

    Con el anuncio de la Resurrección y el Canto del Aleluya, apagado durante la Cuaresma, y el sonido de las campanas, culmina la Liturgia de la Palabra.
    Si hay Evangeliario, es llevado en procesión “levemente elevado” (IGMR 172) desde el altar (donde fue dejado al inicio de la celebración: IGMR 122.173) hasta el ambón, y es incensado (IGMR 175).

    Sigue la Liturgia Bautismal, en la que se bendice el agua del Bautismo (conviene que haya algún Bautismo como signo), y en la que renovamos las promesas bautismales.

    Excelente ocasión para renovar conciente y fructuosamente el Bautismo que quizá recibimos como un regalo de la Iglesia y de nuestros padres cuando carecíamos del uso de la razón, pero no de la posibilidad de recibir la gracia de hijos de Dios y de comenzar a ser miembros de la Iglesia.

    Culmina la celebración de esta Magna Solemnidad, la Mayor del Año Litúrgico, con la Liturgia del Sacramento por excelencia, la Eucaristía, fuente y cumbre de toda vida espiritual cristiana.

    El domingo de Pascua continúa durante el día esta alegría comenzada en la Vigilia, y se prolonga como Octava durante ocho días, hasta el Domingo siguiente, como si fuera la misma fiesta, y luego en el blanco glorioso de los aleluias de Pascua hasta el día de Pentecostés inclusive.

    ¿Con qué conciencia y fructuosidad vivimos la Semana Mayor del Año y, dentro de ella, el Triduo-Corazón del Año Litúrgico? ¿Soy un hombre, varón o mujer, de la Pascua, resucitado, luminoso y vivo, o arrastro una lúgubre y pesada existencia, habiéndome quedado en la hora nona del viernes santo y no habiendo sabido dar el Paso hasta la Vigilia Pascual, hacia la Luz esplendorosa donde la Palabra brilla con propio fulgor junto al Padre y al Espíritu Santo, resucitada corporal y gloriosamente para siempre, primicia de lo que seremos nosotros?

    Gustavo Daniel D´Apice
    Profesor de Teología
    Pontificia Universidad Católica

  • La Cuaresma, camino hacia la Pascua.

    La cuaresma, camino hacia la Pascua de Resurrección.

    Duración.

    La Cuaresma dura cuarenta días. Comienza el miércoles de ceniza y termina el jueves santo por la tarde-noche, antes de la Misa “en la Cena del Señor”.

    También cabe decir que la liturgia considera el Jueves a la noche, con el Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de resurrección, como el Corazón del Año Litúrgico, lo que llamamos el "Triduo Pascual".

    Comienza este Triduo con la Misa “en la Cena del Señor”, y culmina con la Vigilia Pascual el sábado a la noche y el domingo de Resurrección. No olvidemos que la costumbre judeo cristiana considera el día comenzado en sus vísperas.

    Inicialmente, la Cuaresma iba desde el Primer Domingo de Cuaresma al Jueves Santo, pero a raíz de una reforma litúrgica, se descontaron los domingos, por considerarlos pascuales. Para redondear nuevamente el número 40, se añadió a la Cuaresma los días que van del Miércoles de Ceniza hasta el Primer Domingo de Cuaresma. De esta manera salen los 40 días.

    Por lo que, actualmente, la Cuaresma va, según lo dicho más arriba, desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo excluida la noche con la Misa de la Cena del Señor, donde comienza el Triduo Pascual.

    Sentido de la Cuaresma.

    A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios. La cuaresma es un gran ejercicio espiritual para ponernos en forma para festejar los 50 días pascuales.

    La Cuaresma es un medio, nunca un fin. El fin es la Pascua, la Resurrección, la Vida Feliz y para siempre.

    El color litúrgico de este tiempo es el lila, que significa preparación.
    Es un tiempo de reflexión, de silencio y retiro si es posible, de desapego de las cosas, de conversión espiritual a Jesús; tiempo de preparación al misterio pascual, a lo definitivo, a la realidad total a la que tendemos..

    La Cuaresma es un camino hacia la Pascua, que es la fiesta más importante de la Iglesia por ser la resurrección de Jesús, la experiencia fundamental del ser cristiano. La novedad cristiana.

    La Cruz es una cara de la moneda. La otra es la Pascua. No hay cruz sin resurrección, ni resurrección y gloria sin sufrimiento ni dolor. Pero la gloria es lo definitivo. El sufrimiento, la enfermedad y el mal son pasajeros.

    Ésta, temporal, es la etapa penúltima. Aquella, la eternidad, será la definitiva, y no sólo con el alma, sino con nuestro propio cuerpos glorificados así como está glorificado el cuerpo de Jesús. Cosa que sucederá en el día final.

    El número cuarenta en la Biblia.

    La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia.

    En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio (Gén. 8, 6), de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto (Éx. 12, 40-41), de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto del Sinaí (Números 33, 40), de los cuarenta días de Moisés (Éx. 24, 18) y de Elías (I Reyes 19, 8) en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública (Mateo 4, 2; Marcos 1, 3; Lucas, 4, 2).

    En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo, y seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida terrena, seguido de pruebas y dificultades, que culminan o desembocan en un lugar o momento feliz.
    Es, por lo tanto, tiempo de prueba, de espera y preparación, para algo nuevo, mejor y mayor que nos espera y que alcanzamos.

    Uno de los caminos, como el de los 40 días de Jesús en el desierto, es el desapego: de las riquezas, de los honores y de la fama vanidosos, y de los placeres desordenados.

    Apegados a Jesús, obtenemos todo eso multiplicado y purificado, sin el desorden que implica la pasión y el deseo.

    ¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?
    El Año litúrgico no se ciñe estrictamente al año calendario, sino que varía de acuerdo con el ciclo lunar.

    Cuenta la Biblia, que la noche en la que el pueblo judío salió de Egipto, había luna llena y eso les permitió prescindir de las lámparas para que no los descubrieran los soldados del faraón.

    Los judíos celebran este acontecimiento cada año en la pascua judía o "Pesaj", que siempre concuerda con una noche de luna llena, en recuerdo de los israelitas que huyeron de Egipto pasando por el Mar Rojo.

    Podemos estar seguros, por lo tanto, de que el primer Jueves Santo de la historia, cuando Jesús celebraba la Pascua judía con su discípulos en la “Última Cena”, era una noche de luna llena.

    Por eso, la Iglesia fija el Jueves Santo y el día de la Pascua, en la luna llena que se presenta entre el mes de marzo y abril y, tomando esta fecha como centro del Año litúrgico, las demás fechas se mueven en relación a esta y hay algunas fiestas que varían de fecha una o dos semanas: El miércoles de ceniza 40 días antes sin contar los domingos. La Ascensión del Señor Jesús, 40 días después de la fecha de su Resurrección el Domingo de Pascua, Pentecostés, 10 días después de la Ascensión y 50 después de Pascua, etc.

    En cambio, otras fechas son según el calendario ordinario y nunca cambian de fecha: Por ejemplo la Navidad, el 25 de diciembre, Reyes o Epifanía, el 6 de enero, y otras fiestas según el calendario del santoral litúrgico (Asunción, San José, San Pedro y San Pablo, Todos los Santos, Los Ángeles Custodios, Los Arcángeles, etc.)

    Gustavo Daniel D´Apice – Profesor de Teología
    Pontificia Universidad Católica
    http://es.catholic.net/gustavodaniel
    http://gustavodaniel.autorcatolico.org

  • Curso-Taller Avanzado de Liturgia Nº 2.

    “Dialogando” en el Aula.
    (Resol. Minist. Nº 1675)

    Curso-Taller Avanzado de Liturgia con Evaluación Nº 2: Temario y Desarrollo de los Encuentros con sus Ideas Fuerzas
    Profesor de Teología Gustavo Daniel D´Apice

    Con Aval del Ministerio de Educación
    Auspicio de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de San Juan
    Autorizado por el Párroco del Lugar

    TEMARIO ANALÍTICO.

    MÓDULO 1:

    Encuentro Nº 1

    La Misa en el “Camino”: Los discípulos de Emaús. (Cat 1346-1347): Las cuatro partes o momentos.

    Los Ritos Iniciales (Cat. 1348): El sagrado silencio previo a la celebración (IGMR 45). El canto de entrada (IGMR 46-48). La procesión de entrada y su orden. La Oración Colecta (IGMR 54). Posturas y gestos.

    MÓDULO 2:

    Encuentro Nº 2

    Ritos Iniciales: (Cat. 1348)

    El saludo al altar y al pueblo reunido. La Señal de la Cruz(IGMR 49-50). El Acto Penitencial y el Señor de la Piedad (IGMR 51-52). El Gloria (IGMR 53).
    Los Ritos de Conclusión (IGMR 90). Posturas y gestos.

    MÓDULO 3:

    Encuentro Nº 3

    Liturgia de la Palabra (Cat. 1349)

    La Mesa de la Palabra: Lectura tipológica (no cambiar IGMR 57). Desde el ambón (58). El Salmista (61). Aclamación antes del Evangelio. Secuencias. Evangelio (62-64) La Homilía, alimento de la vida cristiana (65-66). La Profesión de Fe (67). Oración Universal o de los Fieles (sacerdocio bautismal) (69). Orden de la misma (70): Introducción y conclusión desde la Sede, lectura desde el ambón, sobriedad y sencillez de las mismas, pocas palabras. Respuesta silenciosa y o invocación común (71). El Sagrado Silencio: Antes de la Palabra y al finalizar cada lectura y la homilía (56). Posturas y gestos.

    MÓDULO 4:

    Encuentro Nº 4

    Liturgia Eucarística.

    La Mesa de la Eucaristía: Institución (72). Preparación de los dones.(73 C 1348-49). El canto (74). Incensación (75). Rito de purificación del celebrante(76). Oración sobre las ofrendas (77). Plegaria Eucarística: Centro y Cumbre de la celebración: Acción de gracias y santificación (78-79. C 1352): Elevación del corazón y acción de gracias. Oración presidencial (147).

    Elementos de la Plegaria Eucarística: Nº 79: a) Acción de Gracias (Prefacio. C 1352:): :) Aclamación comunitaria con el Santo que la culmina; c) Epíclesis: Invocación al Espíritu Santo para que consagre los dones (C 1353a) ; d) Narración de la Institución de la Eucaristía y Consagración (C 1353:); e) Anámnesis. (C 1354a); f) Oblación. g) Intercesiones por los vivos y los difuntos, manifestando la comunión entre la Iglesia terrena y la celestial (C 1354:); h) Doxología final.

    Rito de la Comunión (80; C 1355): Alimento espiritual. Oración del Señor (81). Embolismo.
    Rito de la Paz (82.154).

    La Fracción del Pan (83). La Inmixtión y el Cordero de Dios.
    Comunión (84): Oración previa: en secreto y en silencio.
    El Acto de humildad (“Señor, no soy digno...”)
    Las hostias consagradas en la Misa (85)
    El canto de comunión: cuándo comienza (86). Hasta cuándo dura.

    Comunión de los cantores.
    Oración de acción de gracias silenciosa y en secreto (88).
    Oración de después de la comunión (89).
    Posturas y gestos.

    BIBLIOGRAFÍA:

    Catecismo de la Iglesia Católica, Nº 1345-1355.
    CEA. “Instrucción General del Misal Romano”. Oficina del Libro, Bs. As. 2005.
    Russo, Roberto. “Institución General del Misal Romano”. Texto. Estudios. Gaudí Ed. Montevideo, 2005.
    Russo, Roberto. “El Misal, Libro Litúrgico”. Ponencia SAL, Bs. As. 2005.
    Aguirre, Lic. María Cristina. “Ritos Iniciales y de Conclusión”. Ponencia SAL, Bs. As. 2005.
    Leikam, Rubén, OSB. “Liturgia de la Palabra”. Ponencia SAL 2005, Bs. As.
    Dotro, Ricardo. “Disposición y ornamentación de las Iglesias para la celebración eucarística”. Ponencia SAL, Bs. As. 2005.

    METODOLOGÍA Y DURACIÓN.

    Dos horas semanales presenciales.
    Se considerarán en cada módulo 12 horas presenciales, 4 de observación y 4 no presenciales (observaciones y trabajos prácticos que se irán indicando).
    Total del curso: 20 horas.
    Certificado avalado por el Ministerio de Educación. Otorga puntaje.

    CURSO TALLER AVANZADO Nº 2.

    DESARROLLO.

    ENCUENTRO Nº 1:

    La Misa en el “Camino”: Los discípulos de Emaús.
    Los Ritos Iniciales: El sagrado silencio previo a la celebración. El canto de entrada. La procesión de entrada y su orden. La Oración Colecta.

    IDEAS FUERZA DEL ENCUENTRO Nº 1.

    La Primera Misa del Resucitado en el “camino” (el camino, para la teología lucana, es la comunidad cristiana) (Lc. 24).
    Los discípulos de Emaús (Lc. 24, 35.44).

    Los Ritos Iniciales:

    45b: El sagrado silencio antes de la Misa: En la Iglesia, en la Sacristía y en las adyacencias.
    47-48: El Canto que abre la celebración y reúne a la Asamblea (121)
    La Procesión de Entrada y su orden: El turiferario, los ceriferarios, el crucífero, los ministros, el Evangeliario llevado por el Diácono o Lector levemente elevado, el celebrante principal (119d.120.122b.172-173)
    54.127: La oración colecta y sus cuatro momentos con sus cuatro partes.

    Oración, del latín “oratio”, discurso público hecho por la autoridad. En este caso dirigido a Dios por el que preside la Asamblea.
    Colecta: del latín “colligere”, recoger, pasar la mano: Recoge y pasa la mano por las intenciones de todos los presentes.
    Da el sentido de la celebración litúrgica que se realiza en ese momento. Síntesis de la liturgia que se celebra.

    4 Momentos:

    Invitación a orar (presidencial, con las manos juntas)
    Pausa cargada de contenido teológico y espiritual, recogiendo las intenciones de la Asamblea y poniéndose en Presencia de Dios.
    Recitación clara del celebrante sin acompañamiento musical y con las manos extendidas (gesto presidencial de invocación; cfr. Moisés Ex. 9, 29)
    Respuesta del Pueblo congregado, que hace suya la oración.

    4 Partes:

    Anáclesis: Invocación de un Atributo Divino.
    Anámnesis: Evocación de un Evento Salvífico.
    Epíclesis: Cualificación de los orantes y pedido.
    Doxología: (gr, doxa, gloria): Terminación larga y trinitaria, como en Laudes y Vísperas.

    Trabajo Práctico: Observación y Relato:

    El silencio de antes de la Misa.
    El sentido que la Asamblea le da al Canto de Entrada.
    El orden de la Procesión de Entrada.
    Forma en que se realizan los cuatro momentos y partes de la oración colecta. ¿Se aprovecha? ¿Se experimenta? ¿Hay alguna conciencia y apropiación por parte del celebrante y de los presentes de las partes y momentos?

    IDEAS FUERZA DEL ENCUENTRO Nº 2.

    Ritos Iniciales: (Cat. 1348)

    El saludo al altar y al pueblo reunido. La Señal de la Cruz(IGMR 49-50.122ª.123-124). El Acto Penitencial y el Señor de la Piedad (IGMR 51-52.125). El Gloria (IGMR 53).
    Los Ritos de Conclusión (IGMR 90). Posturas y gestos.

    49. Saludo al Altar y al Pueblo:

    Al Altar: La Inclinación profunda y el beso de amor. 273.274 Al Pueblo: El deseo y el augurio. Respuesta: Fe en el Orden Sagrado que preside y dirige la oración al Señor.

    50. La Señal de la Cruz: En Nombre de Quién nos reunimos.

    51. Acto Penitencial: Breve. 52. Aclamamos al Señor de la Piedad.

    53.126. El Gloria: Oración Trinitaria (se glorifica a los Tres), Cristológica (Jesús es el Centro) y Pascual (de Victoria y de Gloria).
    Tres invocaciones al Padre con una Mención final al Espíritu Santo. En esa doxología vuelve a aparecer el Padre.
    10 menciones al Hijo Jesús.
    Gloria a Dios en el Cielo (P)
    Y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor (H)
    Por tu inmensa gloria, te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios (P), Rey Celestial (H)
    Dios Padre Todopoderoso (P)
    ..................
    Señor, Hijo Único Jesucristo (H)
    Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre (H)
    Tú que quitas el pecado del mundo (H), ten piedad de nosotros
    Tú que quitas el pecado del mundo (H), atiende nuestra súplica
    Tú que estás sentado a la derecha del Padre (H), ten piedad de nosotros
    Porque sólo Tú eres Santo (H)
    Sólo Tú, Señor (H)
    Sólo Tú, Altísimo Jesucristo (H)
    Con el Espíritu Santo (ES)
    En la Gloria de Dios Padre (P)
    Amén

    Ritos de conclusión.

    Avisos, breves y si son necesarios, no discursos, antes del saludo final y bendición, luego de la oración de pos-comunión que se dice de pie (90.116)
    Saludo Final (Augurio: Que Jesús permanezca en nuestra vida)
    Bendición (inclusión: empezamos en el Nombre de la Santísima Trinidad, terminamos en el Nombre de Ella) 167
    Despedida. La Misa terminó. 168
    Beso de amor al altar e inclinación profunda (Conclusión: como al principio, pero en distinto orden) 169
    Canto no mandado. Música que favorezca el retiro en silencio del Templo y la oración de los que quedan en acción de gracias a Dios.

    OBSERVACIÓN Y PRÁCTICA:

    En los Ritos de Iniciación:

    Toma de conciencia y fructuosidad de las distintas partes:
    Veneración y saludo al altar. La Señal de la Cruz. Deseo y augurio para el Pueblo.
    El acto penitencia y la aclamación al Señor de la Piedad.
    El Gloria: Trinitario, Cristológico, Pascual y Comunitario.
    En los Ritos de Conclusión:
    Brevedad y precisión de los avisos.
    Augurio final y recepción del mismo.
    Veneración al altar.
    Retiro en silencio, oración y libertad.

    IDEAS FUERZA DEL ENCUENTRO Nº 3.

    Liturgia de la Palabra (Cat. 1349)

    La Mesa de la Palabra: Lectura tipológica (no cambiar IGMR 57). Desde el ambón (58). El Salmista (61). Aclamación antes del Evangelio. Secuencias. Evangelio (62-64) La Homilía, alimento de la vida cristiana (65-66). La Profesión de Fe (67). Oración Universal o de los Fieles (sacerdocio bautismal) (69). Orden de la misma (70): Introducción y conclusión desde la Sede, lectura desde el ambón, sobriedad y sencillez de las mismas, pocas palabras. Respuesta silenciosa y o invocación común (71). El Sagrado Silencio: Antes de la Palabra y al finalizar cada lectura y la homilía (56). Posturas y gestos.

    Liturgia de la Palabra. Cat. 1349. Sentados: recepción, meditación, confianza. (128-136)
    El silencio anterior (56)
    La Primer Lectura prepara el Evangelio (no cambiar, 57): La tipología Cat. 128-130.
    El silencio (56)
    El ambón lugar de la Palabra (58)
    La función ministerial de la Palabra, no presidencial (59)
    El Evangelio, cumbre de la Palabra. Procesión, incienso y bendición –ciriales- (60.175ª-:)
    La respuesta orante y meditativa de la Palabra: El Salmo responsorial tomado del leccionario (es el que corresponde). El Salmista. La respuesta adecuada, corta y memorística (61; 102)
    Acto de aclamación antes del Evangelio (62) : Aleluya o Versículo (103-104).
    De pie se recibe y saluda al Señor Jesús. Respeto, veneración, admiración y conmoción.
    (64) Secuencias obligatoria y libres (de pie)
    65.La homilía, alimento necesario de la vida cristiana. Sentado.
    66. Ministro de la homilía. Obligación y recomendación de hacerla.
    El silencio de después de la homilía.
    67. La Profesión de Fe (Credo), respuesta a la Palabra de Dios. De pie. (137)
    68. Los símbolos de la fe (Cat. 185-197)
    69. La Oración Universal (138.177). El sacerdocio bautismal (Cat. 784)
    70. Por la Iglesia, los gobernantes, los que sufren alguna necesidad, por la comunidad local.
    71. El presidente de la celebración introduce la Oración desde la Sede con la invitación a orar y la concluye.
    Las intenciones: sobrias y de pocas palabras. Desde el ambón.
    Amén o silencio de respuesta comunitaria.
    Termina la posición de pie (43)

    TRABAJO PRÁCTICO:

    Observación y Relato:

    Orden de las Lecturas.
    Proclamación: Pronunciación, claridad y comunicación .
    El Salmista, distinto de las demás lecturas. Los momentos de silencio.
    El Evangelio cumbre. Signos de veneración.
    El mensaje de la homilía.
    El Creo y la Oración Universal: fuerza y sobriedad.

    IDEAS FUERZA DEL ENCUENTRO Nº 4.

    La Liturgia de la Eucaristía. (CC 277)

    72: Institución (Cat. 1323.1337-1344; CC 272-273).
    3 Partes: Preparación de los dones; Plegaria eucarística; Fracción del pan y comunión.
    Preparación de los dones:
    73: El altar: corporal, purificador, Misal y cáliz. 139.178
    El pan y el vino llevados por los fieles y recibidos por el diácono o sacerdote C 1350).
    Dinero y dones para los pobres y la iglesia (C 1351) 140
    74: El canto de ofertorio. ¿Hasta qué momento? (RS 70.139-140).
    75: Incensación de los dones, la cruz, el altar, el celebrante y el pueblo (144.276-277).
    76: Purificación del celebrante fuera del altar (145).
    Oración sobre las ofrendas:
    77: “Oren hermanos...” (De pie, 43ª.146). Terminación breve.

    Elementos de la Plegaria Eucarística: (RS 51-56): Centro y Cumbre de la Celebración.
    78 (C 1352): Acción de gracias (creación, redención y santificación 1352:) y consagración. Elevación del corazón. Escuchada con silencio y respeto (oración presidencial, 147; RS 52-53.55.57b.59).
    79ª: Prefacio de acción de gracias (148)
    b. Aclamación comunitaria con el Santo que la culmina (juntos)
    c. Epíclesis (C 1353a): Invocación al Espíritu Santo para que consagre los dones. Transubstanciación, Conversión de las especies (C 1375-1376; CC 283)
    d. Narración de la Institución de la Eucaristía (relato) y Consagración (C 1353:). 150:campanillas e incienso.
    e. Anámnesis: Memorial de la bienaventurada pasión, gloriosa resurrección y ascensión al cielo de Jesús (C. 1354ª).
    f. Oblación: Aprender a ofrecerse a sí mismo: Ofrenda de la víctima, del Cordero y de cada uno para perfeccionarse.
    g. Intercesiones por los vivos y por los difuntos, manifestando la comunión entre la Iglesia terrena y la celestial C. 1354:)
    h. Doxología final glorificando a Dios (doxa (gr): gloria, glorificación trinitaria: “Por Cristo...”). Aclamación: Amén. 151b

    Rito de la comunión: (RS 80-107)

    80: Alimento espiritual (C 1355. CC 288).
    81.152: Oración del Señor ( C 2777-2865; CC 578-598).
    Embolismo presidencial : “Líbranos, Señor...” 153

    Rito de la paz:

    82: b. Con sobriedad a los más cercanos. Forma: 154b (RS 72)

    Fracción del Pan (C 1377; CC 284; C 954-959; CC 194)
    83: Un Solo Cuerpo de Jesús: siendo muchos formamos un Solo Cuerpo.
    Después del Rito de la Paz: Breve y rápidamente.

    No prolongar exageradamente... (RS 73)
    Inmixtión y Cordero de Dios. 155

    Comunión

    84a. Oración previa: en secreto y en silencio.
    El Acto de humildad con las palabras evangélicas (“Señor, no soy digno...”).
    85: Las hostias consagradas en la Misa.
    La comunión con el cáliz también (283)
    Los ministros (162.182)
    86: El canto de la comunión: Unidad, gozo. Procesión “comunitaria”. De pie.
    Cuándo comienza. La unidad de voces y del espíritu, el gozo del corazón y la procesión comunitaria. Hasta cuándo dura.
    La comunión de los cantores (:) en la Misa: Proveerla.
    Purificación de los vasos sagrados (163.183.278-279): En el altar o la credencia, después de la comunión o de la Misa, sobre el corporal, sumido el vino y las hostias sobrantes..

    Acción de gracias.
    88: Oración de acción de gracias silenciosa y en secreto (88). Sentados.
    Sino, canto de alabanza o himno. (164)

    89: Oración de después de la comunión (89): Presidencial, implorando los frutos de la misma (C 1391-1405; CC 292.294). 165

    Conclusión breve.

    Apropiación del Pueblo con la aclamación del Amén.

    TRABAJO PRÁCTICO:

    Tomar un Prefacio con la Plegaria Eucarística y señalar sus partes.
    Orden y Posturas del Rito de Presentación de Dones. Tiempo del canto. Purificación fuera del altar.

    Rito de la Paz: ¿Se prolonga el Cordero? ¿Se da la Paz a los más cercanos?
    Orden y Posturas del Rito de Procesión Eucarística. Tiempo del canto.
    Silencio previo y pos-comunión.

    EVALUACIÓN:

    Contenido y metodología. Qué agregaría. Qué sacaría. Qué cambiaría. Propuestas y sugerencias.

    Gustavo Daniel D´Apice es Profesor de Teología
    Pontificia Universidad Católica
    Profesor de Filosofía y Ciencias de la Educación
    Profesor de Arte y Cultura Musical
    Catequista con especialización en niños, adolescentes y adultos
    Catequista con especialización en espiritualidad
    http://gustavodaniel.autorcatolico.org
    http://es.catholic.net/gustavodaniel

  • San Pablo perseguido.

    San Pablo perseguido.

    San Pablo y los no judíos que querían hacerse cristianos

    Los paganos (no judíos) pudieron, merced a la ardua labor de Pablo y otros discípulos, luego del concilio que se llevó a cabo en Jerusalén en el año 51, entrar a formar parte de la Iglesia sin verse obligados a hacerse judíos previamente.

    De todos modos, no fue fácil para Pedro y los demás apóstoles judíos dejar de lado las costumbres judías y aceptar las de los demás pueblos, o al menos no lo era cuando estaban entre otros judíos.

    Así, una vez, Cefas (San Pedro) fue a visitar la comunidad cristiana de Antioquía, y en circunstancias en que su conducta fue reprensible, Pablo le hizo frente, pues se había apartado de los cristianos no judíos, llevando a los demás a imitar su actitud, por temor a lo que pensarían los judeo-cristianos allegados a Santiago, Obispo en Jerusalén.

    La Ley y la fe.

    Entonces Pablo confirmó algo que ellos ya sabían: que el hombre no llega a ser justo por la observancia de la Ley, sino por su fe en Cristo Jesús. Solamente con la fe en Él, y no con las prácticas de la Ley, se puede ser gratos a Dios. Las obras siguen a la fe que justifica, y no al revés, aunque pueden ser un camino de apertura para la misma.

    Persecuciones.

    Toda la actividad misionera de los Apóstoles y demás discípulos no fue una tarea fácil, y estuvo muy obstaculizada por las persecuciones que los cristianos tuvieron que sufrir.

    Pablo continuó sus viajes y su misión evangelizadora, hasta que aproximadamente en el año 61, fue tomado preso en Jerusalén y entregado por los judíos en manos de los romanos.

    Los judíos, al ver a Pablo visitar el Templo de Jerusalén, decían: "-Israelitas, ayúdennos. Este es el hombre que en todas partes predica a todos contra el pueblo, contra la Ley y contra este lugar. Incluso ha introducido a unos griegos en el Templo, profanando este lugar santo".

    Los romanos lo interrogaron y querían dejarlo en libertad, porque veían que no había en su caso nada que mereciera la muerte. Pero como los judíos se oponían, Pablo se vió obligado a apelar al Cesar, en virtud de su ciudadanía romana.

    Pablo prisionero.

    Lo embarcaron rumbo a Italia, entregándolo junto a otros presos al cuidado de un capitán del batallón Augusto, llamado Julio.

    Al otro día llegaron a Sidón. Julio fue muy humano con Pablo y le permitió visitar a sus amigos y ser atendido por ellos.

    De allí navegaron al abrigo de las costas de Chipre, porque los vientos eran contrarios. Durante varios
    días navegaron lentamente, y a duras penas llegaron frente a Cnido.

    Como el viento no les permitía entrar en ese puerto, navegaron al abrigo de Creta, dando vista al cabo Salmón.

    San Pablo con el Rey Agripa.

    Estando ante el rey Agripa se defendió diciendo que podía justificarse ante él, pues él conocía sus costumbres y sus inquietudes, y pasó a contar como, yendo hacia Damasco, para perseguir a los cristianos, había recibido la revelación de Jesucristo Resucitado.

    También replicó que, fruto de su ardua evangelización entre los habitantes de Damasco, de Jerusalén y Judea, y en las naciones paganas, y por las enseñanzas que transmitía, sobre el arrepentimiento y la conversión a Dios, por medio de Jesucristo, los judíos lo habían detenido y tratado de matarlo.

    Agripa lo escucha y comprende, pero lamentablemente, no podía dejarlo libre porque Pablo había esgrimido su ciudadanía romana, apelando al Cesar, y debía ser remitido al Emperador.

    Gustavo Daniel D´Apice – Profesor de Teología – Pontificia Universidad Católica

  • San Pablo, discípulo y misionero de Jesús Resucitado.

    San Pablo misionero.

    Así, Pablo emprende la actividad misionera de la primitiva comunidad cristiana, y es enviado como ayudante de Bernabé a difundir la Palabra de Dios, llevando consigo a Juan, por sobrenombre Marcos.

    Pablo y sus compañeros navegaron desde Pafos hasta Perge de Panfilia. Ahí Juan se separó de ellos y regresó a Jerusalén.

    Pasados algunos días, dijo Pablo a Bernabé: “-Volvamos para visitar a los hermanos en todas aquellas ciudades donde hemos anunciado la Palabra del Señor, para ver cómo se encuentran”.

    El caso de San Marcos.

    El apóstol Bernabé quería llevar también con ellos a Marcos.

    Pablo en cambio pensaba que no debían llevar junto a ellos al que se había separado en Panfilia y no los había acompañado en su misión.

    Se produjo un entonces gran desacuerdo entre ellos y acabaron por separarse el uno del otro.

    Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre; por su parte, Pablo eligió por compañero a Silas y partió encomendado por sus hermanos a la protección de Dios.

    Recorrió Siria y Cilicia, fortaleciendo las Iglesias y entregando las decisiones de los presbíteros en el Concilio de Jerusalén.

    Marcos se fue con Pedro, el encargado de toda la Iglesia.

    Esto se descubre al leer la primera carta de Pedro, que escribe luego del concilio de Jerusalén, donde al finalizarla manda saludos de parte de la comunidad que Dios congregó en Babilonia (Roma), y también de parte de Marcos, su hijo espiritual.

    La formación de San Pablo y los Primeros Escritos del Nuevo Testamento.

    Luego Pablo continuó sus viajes por distintas ciudades, y fue formando distintas comunidades.

    En ellas enseñaba todo lo que sabía del Antiguo Testamento, pues había aprendido la Ley según las enseñanzas del teólogo fariseo Gamaliel, el mejor de su tiempo, pero lo hacía a la luz de Jesús Resucitado, según la revelación que recibió de Él mismo, más la tradición que manifestó haber recibido de los primeros apóstoles.

    También celebraba en ellas la renovación incruenta del sacrificio de Jesucristo, y les enseñaba a hacerlo de la manera correcta, comunicándonos el primer relato escrito de la Última Cena y de las Palabras de la Consagración:

    Esto podemos comprobarlo leyendo la primera carta que Pablo escribe la comunidad de Corinto, donde dice: "Yo recibí esta tradición del Señor, que, a mi vez, les he transmitido: Que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, y después de dar gracias lo partió, diciendo: <Tomad y comed...esto es mi Cuerpo...>.

    De la misma manera, tomando la copa después de haber cenado, dijo: <Tomad y bebed...ésta es mi sangre...>.
    Así, pues, cada vez que comen de este pan y beben de la copa, están proclamando la muerte del Señor hasta que vuelva".

    De él son los primeros escritos del Nuevo Testamento, avalados luego por Pedro en una de sus cartas.

    Gustavo Daniel D´Apice – Profesor de Teología – Pontificia Universidad Católica

  • El Año de San Pablo

    El año de San Pablo.

    La Iglesia Católica, convocada por el Sumo Pontífice Benedicto XVI, comenzó a celebrar desde las vísperas del día 29 de Junio (festividad de San Pedro y San Pablo), al gran Apóstol de todos los pueblos, el judeo-cristiano Pablo de Tarso.

    Pablo habría nacido entre los años 10 y 7 antes de Cristo, por lo que se estaría celebrando el bimilenario de su nacimiento, que culminaría el 29 de Junio de 2009.

    Debido a la figura insigne del gran Apóstol, este año ha sido enriquecido con gracias especiales que la Iglesia abre del tesoro de méritos de Jesucristo y de los santos que lo han seguido, principalmente su Madre, “la primera y la más perfecta discípula del Señor”.

    Estas gracias ofrecidas a los fieles se denominan “indulgencias”: Según la teología católica, el apartarse de los caminos de Dios conlleva dos consecuencias: la culpa del individuo y la pena que debería soportar.

    La culpa Dios la perdona con el arrepentimiento, y en el caso del fiel católico cuando, arrepentido, también se acerca al sacramento de la reconciliación que instituyó Jesús cuando otorgó a sus Apóstoles el poder de perdonar los pecados concediéndoles el Espíritu Santo (Juan 20,21-23), servicio que continúan los sucesores de los Apóstoles que son los Obispos, y con quienes colaboran los presbíteros de la comunidad.

    Pero en toda transgresión perdonada en cuanto a la culpa, queda una pena por cumplir, ya que Dios es misericordioso pero también justo, y no es lo mismo hacer siempre el bien que hacer el mal y arrepentirse.

    Esta pena Dios la va condonando a medida que se realizan obras buenas, de caridad material o espiritual, como ayudar al necesitado, dar un buen consejo, enseñar al que no sabe, acompañar al que está solo, deprimido, preso o enfermo, orar por los demás, etc.

    También la pena se va remitiendo a medida que la persona se configura con la mente de Cristo (Cat.133) a través de la lectura de las Sagradas Escrituras, principalmente su corazón, que son los Evangelios (Cat.125), y a través del estudio espiritual, teniendo como base el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, compendio de todos los temas que interesan saber.

    Y por supuesto, la pena de nuestros pecados Dios la va perdonando a medida que nos unimos a Él por medio de la oración, ese contacto amoroso y sabroso con Quien sabemos que nos ama hasta dar la vida por nosotros.

    Si faltaba algún medio, aquí vienen a tallar también las indulgencias: Éstas remiten la pena que merecemos por nuestros pecados perdonados en cuanto a la culpa.

    Éste año paulino el Obispo de San Juan ha bajado la reglamentación general establecida por el Sumo Pontífice, y varios Templos han sido favorecidos con la gracia del otorgamiento de indulgencias, si en ellos se lee ante la imagen de San Pablo algún capítulo de los Hechos de los Apóstoles que haga mención al Apóstol Pablo o algún capítulo de sus Cartas.

    También se puede hacer esta lectura en casa con el grupo familiar o con amigos, en clima de oración.

    O diversos actos o celebraciones sobre el Apóstol en que se otorgue esta gracia, en otros templos y lugares.

    Se une siempre a esta “obra prescripta” (hay más, basta con hacerse del Decreto Nº 49/2008 del Sr. Arzobispo de San Juan de Cuyo), el desapego del pecado, la oración por el Sumo Pontífice, factor de unidad eclesial, la comunión eucarística y la confesión sacramental.

    Se pueda ganar una indulgencia diaria (parcial o total según la obra prescripta cumplida y las disposiciones), en favor de la persona que realiza las obras o en favor de alguna persona difunta. Nunca puede ser por otro que está vivo, que la puede ganar por sus propios medios.

    El Apóstol Pablo nos conduzca por los caminos de Jesús, a quien siguió hasta dar la vida, nos conceda la unidad a todas las Iglesias cristianas (Cat.822 y 838), fruto pedido para este año de gracia, y con un corazón santo nos haga anunciadores de Aquel a Quien experimentó Vivo y Resucitado.

    Gustavo Daniel D´Apice – Profesor Universitario de Teología – Pontificia Universidad Católica

  • Evangelio

    EVANGELIO.

    Levantaste al paralítico
    y al leproso lo curaste,
    a la samaritana calmaste
    la sed que te adjudicaste.

    Vino Nicodemo a verte
    en la noche de su vida,
    y tu le alumbraste el camino
    renaciendo a nueva vida.

    Te enterraron con los muertos
    tumba de ricos te dieron,
    por ejercer tu reinado
    te vieron resucitado.

    Te levantaste de la tumba
    ante soldados absortos,
    que mintieron temerosos
    lo que vieron con sus ojos.

    Por unos 40 días
    estuviste con los vivos
    en estado ya glorioso
    instruyendo a los discípulos.

    Llegó al fin Pentecostés,
    el Espíritu descendió,
    y es testigo por siempre,
    que Jesús resucitó.

    Llega el tiempo de la Iglesia,
    en el mundo con fervor,
    anuncia el misterio de Cristo
    que murió y resucitó.
    (va y proclama que el Cristo,
    si murió, resucitó.)

    Se acerca la Parusía,
    Cristo vuelve para juzgar,
    a los vivos transfigurados,
    y a los muertos ha de resucitar.

    Unos irán con Su Padre,
    otros lejos se colocarán.
    Lo que sí es que Cristo ha venido,
    Todo en Todo lo será.

    Por siempre contemplaremos
    la Vida, Verdad y Amor,
    al fin nos saciaremos
    y nuestra sed calmaremos
    sin dejar de beber.

    Gustavo Daniel D´Apice
    Profesor de Teología
    Pontificia Universidad Católica

  • "Dialogando", con el Profesor de Teología Gust

    Eventos Evangelizadores

    PRODUCCIONES DIALOGANDO (RSL MIN 1675) presenta:
    Eventos Evangelizadores “DIALOGANDO”

    Eventos Evangelizadores “Dialogando” les ofrece actualmente, a través del Profesor de Teología Gustavo Daniel D´Apice, el abordaje de temas de espiritualidad, teología, Biblia, catequesis, liturgia, ecumenismo, Iglesia; filosofía, pedagogía, ciencias de la educación; cultura, actualidad, análisis, reflexión.

    Dialogando es un trabajo profesional sin fines de lucro al servicio de la Evangelización, en favor de la formación holística (integral, totalizante), de la persona humana en la comunidad. Los distintos ingresos se reinvierten en eventos de evangelización.

    Sus contenidos evangelizadores y didácticos están en plena comunión con el Magisterio de la Iglesia Católica y sus legítimos Pastores. Y tienen como fundamento: “El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia”. “El Catecismo de la Iglesia Católica” y el “Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica”.

    Cuenta con el auspicio de Librería y Santería Pentecostés, Tucumán 369 sur, San Juan. Tel: (0264) 427-7260 . libreriapentecostes@uolsinectis.com.ar , y de otros colaboradores que figuran más adelante.

    Los programas evangelizadores, culturales, educativos y ecuménicos de “Dialogando”, se emiten por:

    EN TELEVISIÓN :
    Canal 4 TV San Juan. 35 de TVO. 35 de Supercanal.
    13 de Premium Contenidos Caucete. 3 de Jachalvisión. 4 de Iglesia Cable Color. 13 de Calingasta TV. 12 de Barreal.

    EN RADIO:
    FM 94.9 Nuevo Cuyo. FM 95.9 La Ciudad, de Capital. FM 107.9 Pop Latina. FM 92.3 Concepción. FM 92.5 Cristo Rey, de Caucete. FM 94.3 Atlas, de San Martín. FM 89.9 Láser, de La Puntilla. FM 95.7 Esperanza, de Villa Mercedes, Jáchal. FM 96.5 Master, Angaco. FM 92.1 Nuevo Sol, de Pocito. FM 102.1 Moreno, de Chimbas. FM 101.7 La Zero, de Angaco. FM 89.5 Luz, de 25 de Mayo. FM 102.7 Impacto, de Calingasta. FM 101.3 Súper Latina, de Calingasta. FM 109 Del Valle, de Calingasta. FM 104.9 Impacto, de Barreal. FM 90.3 Calín, de Barreal. FM 87.7 Guadalupe, de Los Ángeles, California. Y www.radio.catholic.net

    EN INTERNET:
    Portales Temáticos: http://es.catholic.net/gustavodaniel/ - http://www.autorescatolicos.org/gustavodaniel....
    Libro "Dialogando": http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?...
    Eventos: http://www.fundacionsfn.com.ar/dialogando.htm
    Consultorio de Biblia y Evangelios: http://www.es.catholic.net/consultas/consulta....
    Consultorio de Teología: http://www.es.catholic.net/consultas/consulta....
    Consultorios de Espiritualidad, Ética y Moral:http://www.es.catholic.net/consultas/consulta....
    http://www.almas.com.mx/almas/artman/publish/a... http://www.almas.com.mx/almas/artman/publish/a...
    Consultorio Vocacional: http://www.almas.com.mx/almas/contenido/herram...
    Consultorio de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso:
    http://www.es.catholic.net/consultas/consulta....
    Consultorio Juvenil: http://www.almas.com.mx/almas/contenido/herram...
    Cátedra Virtual: http://www.uccuyo.edu.ar/catedras/courses/MART...

    EN AUDIO Y VIDEO:
    CD 20 Misterios del Rosario (CD20M):
    Los 20 Misterios del Rosario rezados y meditados con la cita bíblica correspondiente y con oración conclusiva en cada misterio, como pide Juan Pablo II en “Rosarium Virginis Mariae”. Suave música de fondo y gráfica a todo color conteniendo el material.
    DVD´s y videocasetes de los programas televisivos. CD´s en wap y mp3 y casetes de los programas radiales.

    EDICIÓN GRÁFICA:
    En preparación: “Dialogando” libro. Ya está en Internet: http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?...

    DIALOGANDO EN EL AULA:
    Cursos-Talleres autorizados por el párroco del lugar en comunión con el obispo diocesano. Auspicia Subsecretaría de Cultura de la Provincia. Con los temas tratados en radio y televisión. 8 Encuentros de 2 horas semanales = 16 horas presenciales. 8 horas de observación o investigación sencilla y 8 horas de trabajos prácticos corregidos por el Profesor. Con Apoyo y Consultorios “on line” y a través de msj. Material básico con carpeta y disquete de apoyo.

    Certificados de asistencia, y de asistencia y aprobación para quienes presenten los trabajos prácticos.
    Total de horas acreditadas: 40.
    Avaladas por el Ministerio de Educación. Resolución Nº 1675. Otorgan Puntaje. Asistencia: 80% de los encuentros.

    Temas a elegir y seleccionar o combinar:
    1. Revelación y Biblia. 2. Antiguo Testamento. 3. Nuevo Testamento. 4. Evangelios. 5. Apocalipsis. 6. Trinidad y Creación. 7. Cristología Bíblica. 8. La Iglesia de Jesús. 9. Liturgia en General. 10. La Santa Misa. 11. Los Sacramentos, envoltorios de la gracia divina. 12. El Desarrollo normal de la vida cristiana: Las tres etapas de la vida espiritual y los grados de oración. Virtudes, dones, frutos, carismas y bienaventuranzas del Espíritu. 13.Los preceptos de la Iglesia y los 10 Mandamientos. 14. Vida de oración: Formas, lugares y maestros de oración. 15. La oración de la hora de Jesús (Jn 17) y el Padre Nuestro. 16. Historia de la Iglesia.

    Bibliografía Básica:
    El Libro del Pueblo de Dios: La Biblia. El Catecismo de la Iglesia Católica. El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica. La Instrucción General del Misal Romano. La Ordenación de las Lecturas de la Misa.

    VIDEOS- DEBATE: Ética de los valores (axiología).
    ”Vidas de Luz”: Media Jornada con certificado de asistencia. Rsl. Min. 1675.
    Títulos actuales: La Misión. Hermano Sol, Hermana Luna. Clara de Asís. Martín de Porres. Sor Faustina Kowalska. Laura Vicuña. Teresa de Calcuta. Padre Pío de Pietralcina. Juan Pablo II. El Cuarto Rey Mago. El Mártir del Calvario. El Manto Sagrado. La historia más grande jamás contada. Barrabás. El Exorcismo de Emilie Rose. Código Da Vinci. El Evangelio de Judas. Y otros.

    BIBLIOTECA:
    Más de 600 volúmenes de teología y espiritualidad a disposición de los participantes de los Eventos.

    DIALOGANDO “ON LINE”.
    Para los que no puedan hacer los cursos presencialmente. Deben estar autorizados por su Párroco.

    AUSPICIOS, AVALES, CERTIFICADOS, AGRADECIMIENTOS
    Las propuestas evangelizadoras, educativas, culturales y ecuménicas de Dialogando cuentan con el Auspicio Cultural de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de San Juan, según la Resolución Nº 0086. Tienen también el Aval del Ministerio de Educación de la Provincia de San Juan según la Resolución Nº 1675.

    Estos eventos cuentan, además del Auspicio de Librería y Santería Pentecostés, con el Auspicio del Instituto Superior San Nicolás de Bari, Victoria College, 1º Maderas y Berrocá Amoblamiento.
    Agradecemos la colaboración de Imprenta Lara, La Casa de las Tarjetas, Timoteo Foods, Dragomen, Rami Rani Competición, Merino Amoblamiento y Radio Virgen María.
    Además de: Iglesia Catedral. Parroquias: Nuestra Señora de la Merced y Nuestra Señora de los Desamparados, Santuario Arquidiocesano de la Inmaculada Concepción y Revista Pastoral Informativa.

    Agradecemos los espacios cedidos en canales, radios, hostings y aulas, en favor de la formación integral de la comunidad, así como a nuestros auspiciantes.

    CONTACTOS:
    E-mail: gusdada@uolsinectis.com.ar
    Tel: (54) (0264) 433-1239
    Cel: (54) (0264)-15-505-3326 (c/msj texto)

    Gustavo Daniel D´Apice es Profesor Universitario de Teología y Bachiller en Teología.
    (Pontificia Universidad Católica)
    Profesor de Filosofía y Ciencias de la Educación - Profesor de Música
    Catequista con Especialización en Niños, Adolescentes y Adultos - Catequista con Especialización en Espiritualidad
    Miembro de la Sociedad Argentina de Liturgia.

    ACTIVIDAD ACADÉMICA ACTUAL.
    En la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Católica:
    Teología I y Teología II en la Carrera de Martillero Público y Corredor de Comercio.
    Síntesis Teológica en la Carrera de Notariado, para Abogados recibidos que van a ser Escribanos.
    En el Instituto de Teología y Catequesis “San Juan Bautista”:
    Teología Fundamental. Sacramentos de Iniciación. Sacramentos de Curación y al Servicio de la Comunidad.