Don_Mayito
hombre - 22 años, Querétaro, Mexico
Blog 4
-
Y sin embargo...
Y sin embargo hoy estuve pensando en ti, hoy, ayer, desde mucho antes lo he hecho. Y en los días siguientes las palabras se podrán quedar ahogadas, así como me siento cada vez que respiro, ahogado, perdido, confundido, enterrado entre miles de pensamientos e incoherencias.
Pero no es sencillo, nada fácil sobrevivir sabiendo que no te encuentro, que la distancia se hace cada vez más grande, más rápida, más frágil y peligrosa. Peligrosa de perderme en un torbellino interminable en el que lo imprevisto y lo desafortunado se convertirán en mi único alimento al saber que te perdí para siempre. Sin razón, sin un porqué, sin saber qué me ha pasado.
Peligroso de tenerte a mi lado en el que la presión en mi pecho se exacerba y no me deja ver la realidad en la que vivo; arrastrando aquellos sueños desechados en los que planeamos vivir, que ahora son meros recuerdos de ideas. Mis sueños, mis ideas, tontas tal vez, pero importantes para mí, todas y cada una de ellas. ¿En qué momento perdimos eso? ¿En qué momento quedé en el pasado? ¿En qué momento se fue todo a la basura?
Cuando todas las mañanas tuvimos un día más, un día para ser felices y nada nos detenía, ¿qué pasó? ¿Cuándo dejó de ser importante? No entiendo el motivo, no entiendo cómo, no entiendo la verdad, la mentira, no entiendo nuestra historia, tan perfecta, variante, con tropezones, con lágrimas, con sonrisas, con un futuro extremadamente fuerte… Y todo eso ¿cuándo dejó de valer?
Al contrario de lo que pensé, el miedo creció en mí desde entonces, miedo a poder confiar en ti, miedo a perderme por haberte perdido, porque… te perdí ¿verdad? Sí, nuestros sueños más importantes se fueron, nuestros viajes, nuestros besos lejanos y profundos, nuestros abrazos cálidos y callados; todo se perdió ¿por qué? ¿Por una confusión? Sí, eso creo, me confundí al creer que me querías, pero vaya… es demasiado tarde, no lo pude frenar y te llegué a querer más de lo que esperaba, más rápido de lo que debía. Sabía que te cerrabas, pero en el peligroso intento de acercarme a ti… te perdí, te perdí una vez más y lo has decidido para siempre, al parecer. En esta ocasión tu “siempre” ya no duró dos semanas, ya me lo has demostrado… en esta ocasión al parecer sí es eterno, al parecer ya no estoy en tus sueños, ya no soy quien te motiva en la vida, con quien esperas conocer el mundo; no soy ése que te provoca tantos sentimientos, no soy aquél al que tomarías de la mano para siempre.
Para mí fue tan fácil entregarme a ti, sí, para siempre. Y es que lo he intentado, he tratado de cumplir mis sueños en mi vida, pero me es imposible darles ese sabor exquisito, darles el sentido que deben tener, porque fueron creados para ti, todos y cada uno de mis sueños, mis noches eternas contigo, mis caminatas en la playa, mi unión cívica o espiritual a ti. Todo eso pierde el sentido debido porque tú no estás, porque ya no estoy en los tuyos. Porque me he dado cuenta de lo poco que llegó a importar todo, de lo rápido que se puede olvidar cuando no se llega a querer lo suficiente, y de cómo los sueños se convierten en simples palabras para algunos.
Y es que, lo repito, el tiempo es lo más problemático, siempre contra mí, contra nosotros. ¿Será demasiado tarde? ¿Será demasiado tarde para estar juntos? Eso creo, porque el amor no se da por una sola persona, porque los sueños no se cumplen en la austeridad de un sentimiento, porque las palabras no se dicen, se sienten, se demuestran hasta el cansancio, antes de que sea demasiado tarde. Y cada vez lo es más, es más tarde, pero lo único que sé… es que no quieres estar conmigo, y eso, tarde o temprano, es simplemente NO.
Podría vivir tras un ideal, tras un sueño eterno, podría luchar hasta mi muerte para que estemos juntos. Y sabes… lo podría lograr, fácilmente. Pero ¿y dónde quedó el amor? ¿Dónde quedaría ese deseo mutuo de permanecer juntos? Al igual que tú, sólo quiero vivir bien, vivir feliz. Y sin embargo… no puedo ver un futuro verdaderamente feliz sin ti.
Muchos dicen que debo aprender a vivir con eso, se oye fácil, la verdad tal vez sí pueda. Sí, puedo vivir fácilmente sin ti, mi corazón sigue latiendo y sigo respirando y sin ti a mi lado. ¡Claro! Puedo vivir sin ti… simplemente no quiero. Me rehúso a creer que la mujer de mi vida me haya dicho “Te Quiero” sin sentirlo, sin decirlo desde el fondo de su alma. Me rehúso a creer que me haya cambiado así nada más, que me haya visto como un objeto más. Me rehúso a creerlo, porque no existe tal cosa, en ningún lado… pero pasó.
Si he dejado de inspirarte no queda más remedio que aceptarlo, no puedo luchar por ti si tú jamás querrás estar conmigo. Si cada vez que te miro, cada vez que hablamos me recuerdas que ya no me quieres, que eres totalmente feliz sin mí, sin nuestros objetivos, sin nuestras aspiraciones. Me es más difícil aceptar que te perdí, porque siempre te sentí a mi lado, porque siempre estuve en el tuyo hasta que me quitaste de tu vida.
Debo de reconocer que ha sido muy rápido, pero es de lo más intenso que he tenido en mi vida. Con los saltos más grandes y las caídas más fuertes, con las sorpresas nunca esperadas y con la persona que nunca pensé encontrar, la persona ideal, tú, sabes que es así. Lo peor de todo no es eso, sino que tú lo sabes; sabes que esa felicidad estuvo entre nuestras manos, pero el miedo no nos separó, claro que no, tampoco fue la desconfianza… de lo contrario no seguiríamos tan lejanos. La verdad yo no sé qué fue. Si todo lo que me dijiste fue verdad entonces no hay sentido para lo que pasó, porque… aún ahora quiero creer que todo lo que me dijiste fue verdad. Sigo, quiero seguir creyéndote, tal vez es un error, tal vez no, tal vez sea nuestra única esperanza. Pero saber que… en realidad encontraste la felicidad en otra boca y otros brazos… que encontraste lo que mereces en otro lugar… es más pesado de lo que me esperé, pues yo encontré esa felicidad contigo y creí que tú la habías encontrado conmigo. Nada nos faltó ¿qué pasó?
Y si estos son nuestros últimos momentos juntos entonces quiero aprovecharlos al máximo y vivir intensamente a tu lado… y si no es el final de nuestro camino entonces es tiempo de actuar, pero lo que recuerdo es que no me quieres a tu lado y eso es todo lo que sé. Es lo único que me impide volver a ti en nuestra última oportunidad. Sí, la última, lo prometo. La última para ser eternamente felices o para recordarnos para siempre como la oportunidad que se fue de nuestras manos. Y el tiempo de nuevo sigue corriendo y corriendo, destruyendo todo a su paso, pero si lo nuestro fue verdadero entonces hoy es momento de saberlo.
Efectivamente, me cansado, estoy harto de quedarme totalmente confundido y esperando que algo pase en mi vida. Ya no quiero seguir en una completa inseguridad. Tal vez ya no crea mucho en lo que me pase, pero al menos tengo fe de que sabré aprovecharlo. Me cansé de verte feliz con alguien más, me cansé de que todo cambiara tan repentinamente y yo no pudiera hacer nada para evitarlo. Sólo tú podías evitarlo, sólo tú podías saber que pasaría si lo harías. Me fallaste, me traicionaste, y sin embargo... sigo enamorado de ti. Y la verdad, yo no creo en el olvido, yo no creo en las constantes oportunidades, yo no creo en el perdón... a menos de que el verdadero amor esté en el camino. Nena ¿lo está? ¿de verdad lo está? Eso no me toca decirlo, porque saber que por mi parte lo está, nunca he sido más sincero en mi vida, tú lo sientes, tú lo sabes. Y sabes que lo está.
Sabes que nunca había algo malo entre nosotros, al contrario, siempre crecimos, diario cultivamos algo importante, bueno, al menos fue importante para mí. Muy muy importante; tanto que dejé las tonterías de mi vida y me dispuse a conocerte, conocer a tus raíces, conocer tu vida. Nada hubo más importante, nunca. Porque sabías perfectamente que tu vida estaría llena de giros inesperados, momentos inolvidables, alegrías constantes, lágrimas que no se compartían, se realimentaban para comprender ese extraño sabor de la vida. Y aún así, llena de sorpresas eternas, sabías que habría total seguridad, confianza, que nunca habría “otras”, nunca habría gritos, golpes, nunca habría arrepentimientos. Sí, lo peor es que sabes todo eso, que nunca se encontraría en ningún otro lado, porque en este momento y siempre te soy sincero como nadie lo ha sido y será en nuestras vidas.
Y con tan sólo una muestra de unos cuantos meses te pudiste dar cuenta que lo nuestro cobró una fuerza descomunal, con tan sólo unos días te diste cuenta de nuestra libertad y nuestra verdad juntos. Con tan sólo unos días, unos minutos, un segundo, un solo respiro. Tan sólo una mirada bastó para que te internaras en mí, para que conocieras mi vida, para que te atrevieras a verme más allá de los sueños y del futuro. Sí, lo viste todo, sabías que no tendríamos nada de qué arrepentirnos porque yo te cuidaría eternamente y jamás permitiría nuestro fracaso en ninguna situación.
¿Qué faltó? ¿Qué sobró? ¿Qué hice? ¿Qué hicimos? Teniendo tantas cosas por luchar juntos, por vivir ¿por qué decidiste quitarme de tu vida? Sabiendo que juntos nada nos faltaría y nada más necesitaríamos –sí, eso siempre lo has sabido- te atreviste a experimentar y quitarme de tu vida sin decir nada más.
Y aunque ha pasado tiempo, aún no sé nada. Sólo sé que conmigo no quieres estar, es lo que veo, es lo que me demuestras. Tu deseo de escuchar mi voz, de ver mis ojos, de abrazarme, de tomarme de la mano, de cenar sencillamente en la fuente y a la luz de la luna, de platicar tranquilos y sin prisa en la hamaca, de caminar y correr junto a la peque, de recostarnos en la arena de la playa, de cantarte tiernamente todos los días, de perdernos por el mundo y conocer nuestra propia cultura, simplemente de recostarnos entre juegos y vernos a los ojos, por unos segundos, tan sólo por unos segundos y descubrir que... efectivamente, no hay mejor persona en el mundo para compartir la vida.
Pero todo esto lo quisiste desaparecer ¿de verdad has querido eliminarlo? Entonces ¿nada fue real? ¿nada fue verdad? Creo que nunca lo podré saber, porque sólo me he quedado con tus últimas palabras y no sé más, no me has querido decir más cosas. Tal parece que de verdad me quieres olvidar, me quieres dejar atrás y todo nuestro futuro se lo está devorando el olvido y la indiferencia. Si así lo has querido no puedo hacer más aunque te entregue mi vida, porque prefiero morir por ti, que vivir sin ti. Podemos tener juntos el mejor futuro que existe, pero el silencio siempre lo evitará, y aún así, tú prefieres callar y olvidar, eso es lo que me has mostrado.
Y sin embargo... hoy y siempre será todo por ti.
Mayito. -
Hoy me cansé.
Hoy me cansé.
El cuerpo es sólo eso, materia, no es un límite ni una ventana abierta, es sólo materia, como trataba de explicarnos Octavio Paz; no nos detiene ni nos hace avanzar, simplemente está ahí, esperando, reaccionando, cambiando.
Y es que hoy me cansé, no me duelen las piernas, no me pesan los brazos, hoy me cansé de esperar. Parece que muchas cosas que hacemos no tienen sentido, en realidad nada tiene sentido, los caminos que seguimos son inciertos, llenos de oscuridad, de trampas, de desviaciones; nada es seguro, todo tiende a su final, todo.
Así como la vida es un largo esperar hacia la muerte, lo que hacemos es un largo proceso a su final, a la extinción de lo que hacemos y percibimos. Todo, absolutamente todo acabará, tal vez hoy, tal vez mañana, tal vez en el último suspiro, pero todo acabará, tarde o temprano, lo que siento y lo que vivo llegará a su fin. En ese caso ¿para qué vivir? ¿para qué gozar? ¿para qué esforzarme? ¿para qué entregar mi vida a una causa que llegará a su fin?
El objetivo no es buscar las respuestas, sino encontrar las preguntas. No hay más “¿para qué?”, todo ha tendido a ser un “¿cómo?”. Pero hoy me cansé, sí, me cansé de esperar lo que nunca llegó, lo que no llegará. No es que estuviera cegado, simplemente me negaba a verlo, no lo soportaba, no pude aguantar tanta contradicción, tanta incoherencia, tanta burla. Me sorprendió, nunca esperé y comencé a hacerlo en vano, sin sentido, cuando todo estuvo dicho; aguardé, me senté a ver cómo seguía el mundo, cómo rodaba sin el sentido que aprendí a darle. Solamente aguantaba con un camino oscuro por delante y un lastre pesado a mis pies.
Hoy me cansé de ver el mundo sin opciones, porque esta vez no tengo miedo de retarme a mí mismo, de llegar más alto que mis sueños y mirarme con una sonrisa burlona a los ojos para mentirme y decirme que es suficiente, cuando sé perfectamente que no lo es.
Imposible olvidar, aunque para mí el tiempo ha sido un antagonista feroz que se encarga de ponerme en el vestíbulo de lo intercambiable, de las cosas que se dejan atrás, de las personas fugaces, porque mi nombre no ha sido recordado suficiente, no lo será. Jamás, nunca ha sido importante ese quid que me invade y en unos días mi rostro quedará atrás, sólo una pequeña mancha que dio sentido un solo día y que mañana será un rastro olvidado. Pero no me niego a verlo, sí, soy olvidable, soy intercambiable, soy una historia más en la vida de alguien, sólo un relato para revivir de vez en cuando. Y aún así… estoy bien, porque no será para siempre.
No es opción desear, porque eso es para los débiles, sentarse a esperar que algo pase por ellos, que algo les rescate, que les levante en brazos y los lleve a la felicidad. Sólo es debilidad, no es una opción. Desear el bien o el mal de nada sirve, cada quien sigue su camino y toma sus decisiones, y los deseos de otros serán violados, ultrajados y tirados a la basura, porque sólo son eso, deseos, nada más. Podrás ver a los ojos para que te digan la verdad, pero ésta podrá ocultarse tras una gran valla de mentiras bien preparadas o nunca descubiertas.
Despertar una mañana limpia tratando de encontrar una razón a lo ilógico es totalmente inútil. Deja que todo esté bien, que la verdad se descubra lentamente, sigilosamente, sin sabor, sólo siendo una verdad, pura y contagiosa, más contagiosa que la mentira, porque duele más y sin embargo nos gusta más, nos explica más y le da sentido a lo que vivimos.
¿Final? ¿Todo llegó al final? No se sabe. El final de las cosas llega repentinamente, no se anuncia, no se confunde, es único, es la muerte del sentido, es el silencio incómodo que presiona al cuerpo hacia un vacío que tratará de llenarse, pero seguirá ahí, recordándonos que algo tuvo vida alguna vez, que esa vida fue única, irrepetible, tal vez de intensidad fugaz, pero cual increíble, es eterna, traspasando los límites del tiempo, el único aliado del olvido que se atreverá a intentar borrar lo ocurrido, primero transformando en historia y al final eliminando lo esencial, lo básico, terminando por carcomer el alma de lo que existió, lo que vivió.
Pero el final, mi final, mi historia no ha llegado a su fin, quedan letras y palabras por escribirse, aunque no sé cuáles son. Dicho de otra forma, no sé qué pasará en mi vida, a decir verdad, ya no me importa; me importa lo que pasa ahora. Hoy, es lo único tangible, lo que le da forma a las cosas, lo que puedo tocar, sentir, respirar. Hoy es lo que vivo, lo que me hace ver la realidad.
Hoy, es un día único, veraz y continuo, que no tendrá un final inesperado, pues revive a cada segundo, camina lentamente. Hoy es lo básico, porque es la oportunidad eterna que tengo asegurada. Hoy todo es posible porque tengo la fuerza para ver los caminos de mi vida, las decisiones que he tomado, que estoy tomando. Y sí, hoy me cansé, me cansé de esperar eternamente; esperar la oportunidad que nunca llegará en mi solitaria esperanza.
Hoy me di cuenta de que debo caminar, no correr, no gatear, no vagar, sólo caminar entre las diferentes facetas de mi vida e inspirar con ello. Sí, inspirar con la acción y reacción, con el instinto, con el sabor especial de cada segundo, con el detalle que hace grandiosa una insignificancia diaria, un beso, una mirada, un segundo, tan sólo un segundo de apreciar a una persona, de entregarte por completo, sí, con tan sólo un segundo.
Es que cada momento que pasa es una oportunidad única para despertar a la vida, para sentirla plenamente. Porque hace tiempo me sumergí en una profunda desesperanza de encontrar algo que me sujetara firmemente a mis propósitos, a mi deseo de ver algo que me impacte, nada me era delicioso, todo fue soez, vano e insípido. Pero ¡vaya! La vida da sorpresas, como cuando de repente encontré aquello que me abrió los ojos.
Sí, encontré todo eso que me hizo ver con tanta pasión las cosas que pensé, que todo lo demás se desvaneció en un minuto, en un instante todo empezó a caer, sí, el mundo oscuro y pesimista, frío y callado, todo se fue. La vida se abrió paso entre las cosas llenas de carisma, de una desnudez sincera, cálida y perversa a la vez, que me permitió conocer más de mí mismo, de la vida, de todos, de ella…
Efectivamente, hablo de cómo la conocí, de cómo me “abrió” a mi propia persona. Increíble, pero cierto. Aún recuerdo ese primer día, todo callado, un silencio incómodo en el que nadie conoce a nadie, en el que todo es duda, indiferencia y tiempo, sólo tiempo pasando. Conocer a una persona nunca se me ha hecho difícil, jamás me rendí ante la intimación. Indiferencia innata e inicial fue la que reinó por poco tiempo, sucumbiendo ante la necesidad obligada de conocer más allá de esos ojos, pequeños capullos ocultos de una verdad que se esconde en cada mirada pero que a gritos está saliendo de una tímida sirena, más allá del sentido carnal, más allá de rupturas de tabúes solidarios con la modestia.
Todo se fue más allá, más lejos de lo que pensé, más rápido de lo que esperaba. Pocos saben la hermosura de llegar a ver a una persona y sentir ese pequeño cosquilleo en el cuello, en las manos, en la boca del estómago. Esa sensación que me quita la respiración cada vez que la veo, que me detiene unos segundos para admirar su sencillez y su persona, sus ojos, lo único sincero. Es esa sensación que te hace ver hacia allá, hacia la única persona que sabes sería la única con la que compartirías el resto de tu vida.
La misma sensación que te mueve, que te hace vibrar y saber que no hay nadie más en el mundo con quien pasarías tus días, tus noches, siempre viviendo de aventuras, de aprendizajes, de incógnitas eternas, de un compromiso inercial, sin obligación, sólo gustos, sólo sentimientos parciales que se integran para formar una excelente mezcla homogénea de palabras y sueños nuevos, totales, completos, materiales. Todo, todo está ahí, junto a la otra persona, junto a quien puedes decir ¡soy feliz!
Nada estaría de lado, ves sus ojos y sabes que no hay nada más entero que lo que han forjado juntos, que lo que se construyó poco a poco y se volvió un reto, enorme, pesado, lleno de trampas, pero al fin de ambos, porque lo han pasado lado a lado, compartiendo lo mejor, lo peor, lo único para ambos, lo máximo, lo pequeño pero sustancial, lo efímero pero eterno, lo que les hace llorar y reír a la vez. Eso, eso único entre ambos que no se halla con nadie más, que no lo puede inspirar ninguna persona, que te empuja en la vida, que te jala hacia un vórtice gigantesco entre la maleza que se inclina ante el brillo de ambos, ante su resplandor, ese fulgor eterno que sabes que no se apagará porque se construyó naturalmente, sin forzarlo, sin sonrisas falsas, sin palabras carentes de sentido, con miradas sinceras, todo natural, todo correcto, todo verdadero, completo y hermoso, que se inspiró de ambos para ambos, lleno de vida, de orgullo, de calor y una humanidad personal, cuyo mundo se encuentra a su lado porque el mundo es de ambos, a partir de ese momento todo es suyo.
Así fue como la encontré, sin saberlo, sin esperarlo, sin quererlo. Simplemente ahí estuvo, la encontré sin buscarla, esa persona que me inspira a hacer algo más, algo nuevo, algo que nunca haría, algo de lo que nunca me arrepentiría. Ahí la encontré, tan pequeña pero perfecta para mí, para ambos y nadie más, como un enorme rompecabezas de millones de pedazos en los que sólo dos pueden ser unidos, sólo nosotros dos.
Despertando cada mañana pensando en esa persona, todo el día, toda la noche, dibujando una sonrisa en mi rostro por el futuro tan brillante y a veces egocéntrico que nos espera. Tan nuestro, por ser tan verdadero. Que se oculta en una vaga timidez que nos recuerda lo frágil que es la decisión humana, pero que tiene fuerza para ver algo más allá de lo creíble, que levanta a ambos y los lleva hacia el destino que ya está escrito… que nadie conoce.
Es esa fuerza que cada mañana me conmueve a luchar por lo nuestro, por lo único real y esplendoroso, por la felicidad que se halla entre nuestras manos, por la fuerza que tenemos juntos, por el futuro extraordinario que tenemos tan perfectamente desarreglado para vivirlo como una aventura, ¿con buen final? Por supuesto que no, sin final. Porque cuando encuentras a esa persona, la llamada “única” es para pasar el resto de tu vida conociéndola, conociéndose, comprendiéndose.
Nada me hizo cambiar de opinión, con barreras, con muros derribados, con sobresaltos, caídas y grandes experiencias juntos, sin recursos o aventuras extremas, pero con una confianza inigualable, única. Con el respeto mutuo derivado de la comprensión y apoyo conjunto entre ambos, sin compromiso, de forma natural, sin obligación, por gusto.
Irrepetibles llegaron a ser nuestros momentos juntos, de una extraña combinación de timidez y seguridad que alcanzamos para poder derribar murallas sin temor a ser heridos, con la firmeza de tener entre nosotros lo más poderoso que podría haber en el universo, lo que inevitablemente nos llevaba hacia un camino totalmente desconocido por ambos, sin inicio, sin final, un camino con destino pero sin ruta, extraño y muy peligroso, pero que nos aseguraba una compactación segura y confortable, algo que nos daba miedo, pero que fácilmente superábamos, porque sí... superábamos lo que sea, estábamos juntos ¿qué podría salir mal?
Sin mayor miedo despertaba en las mañanas porque ella me inspiró a crear cada día una nueva forma y ruta para ser feliz, con la seguridad de que juntos jamás podríamos ser heridos, por nada, por nadie. Y mis suposiciones se hicieron ciertas, “Siempre”, fue una palabra que tomó sentido entre ambos, que nos unió y nos demostró que la eternidad es sólo una pequeña parte de lo desconocido, de esos eternos ciclos de vida y muerte de cada detalle que dio sentido a lo nuestro.
“Siempre” se volvió una parte fundamental para darme cuenta que estaríamos juntos, no había mentiras, no había nada oculto, sabe más de mí que yo mismo, la conozco igualmente, y siempre estaremos juntos, lo sé, lo sabe, lo siento correr entre mis venas cada vez que leo las cuatro letras de su nombre, cada vez que escucho su voz, cada vez que oigo hablar de ella, cada vez que leo sus palabras, que toco sus manos, que la miro a los ojos. Cada momento se volvió importante, cada abrazo que me hizo desear estar junto a ella eternamente, juntos sin mayor inconveniente; cada vez que rocé sus labios para que en el primer instante me diera cuenta que no necesitaba los labios de alguien más, sólo los de ella, los de la mujer que me hace soñar despierto, soñar con una vida junto a ella... la encontré, ¡sí! Encontré a esa persona.
Y su boca jamás me mintió, jamás me hizo ver lo que no era cierto, sus manos y su mirada siempre fueron sinceros conmigo, nada nos hacía temer. El silencio se tornó entonces una parte más importante, sin saberlo todo se volvió silencio, esperando que ella supiera que la quiero y que la espero, esperando que me dijera sus sueños, sus palabras, su inspiración.
Pero ese maldito silencio se volvió contra mí en tan sólo unos días, pero ella nunca se fue de mí, de mi mente, de mis aspiraciones. Yo estuve a su lado todo el tiempo, pero... no sé... nunca lo sintió, jamás me dijo nada. No importa... todo estará bien ¿siempre no?
Sin embargo, todo son palabras, simplemente palabras y “siempre” fue sólo una más para ella, cuando todas las mañanas sólo esperaba verla, sólo ese día, sólo una oportunidad más para demostrarle que es lo más grandioso de mi vida, el fruto de mi inspiración, el eje de mis sueños. Sólo una oportunidad, Dios, para estar con ella, sólo una más te pido.
No importa, me esperó, claro, me espero para decirme que cada vez que yo pensé en ella, que yo deseaba tenerla entre mis brazos, verla, abrazarla y besarla, ella también lo hacía...con alguien más.
Sólo son palabritas, ruiditos sin sentido para algunos, pero jamás pensó que a mí me importaran, que cada sílaba me importó, que cada palabra tuvo sentido para mí, que nunca creí que perdieran sentido en un par de días, en el que olvidan al amor de su vida para demostrarle que en cualquier momento deja de serlo, nunca lo fue. Sí, soy reemplazable, como lo había dicho, porque nunca fui importante, nunca fui de confianza, nunca fui alguien a quien querer, nunca inspiré nada, nunca merecí una sola oportunidad aunque aprendí a otorgarlas.
Así, mis sueños se volvieron un gran desperdicio de ideas, de esperanzas estúpidas, la burla de alguien más, la humillación, para que así todos se dieran cuenta de cuán olvidable soy, y lo rápido que me convierto en un extraño recuerdo, en una imagen solitaria, repentinamente, en un objeto más en la memoria.
Todo... tan rápido, sin sentido objetivo, sin una forma de dar una explicación, tan preocupante, tan imposible. Pero no, nada es absolutamente imposible, y sí, me volví olvidable, pero gracias a ello me doy cuenta de la importancia que tengo yo mismo, mis decisiones, mis experiencias, todo junto.
Pero por fin, todo llega a un límite para encontrar nuevas fronteras, nuevos sentimientos, para llegar conocer mejor a las personas, para recordar todo lo grandioso que se torna todo cuando nos lo proponemos. Aprendí a buscar por oportunidades y no esperar a que lleguen. Y es que sí... hoy me cansé.
Me cansé de esperar como un tonto, junto al camino, esperando que el mundo se mueva para mí, pero no, nunca lo hará, si yo quiero lucharé por todo. Nada me detendrá, porque lo demás sólo son palabras, yo no “podré”, yo lo haré y nada me detendrá, ya nada puede detenerme, todo está claro y conciso. Y si mis sueños fueron destruidos... pasarán más días, más sueños y más oportunidades para cumplirlos.
Porque hoy, me he cansado y prometo ser siempre feliz, porque aunque son palabritas... todas tienen sentido para mí. TODAS. Sin embargo no seré capaz de vivir sólo de eso. Prometo ser feliz con la persona que quiera ser feliz conmigo, con esa persona que no tenga miedo de la vida, que me demuestre cuánto quiere estar conmigo, cuán feliz es a mi lado, cuán entera se siente cuando estamos juntos. Porque yo quiero que sea así, es mi decisión de ser feliz, no importa su idiosincrasia, su religión, su pasado. Me importa su futuro, pues será a mi lado. Me importa su presente, porque precisamente hoy empezaré a vivir sin ataduras a nadie.
Hoy empezaré con una nueva forma de vivir, no desde cero, pues he aprendido mucho, he conocido mucho. Hoy empezaré a buscar mis miles de oportunidades, y aunque sigo totalmente enamorado seguiré moviéndome siempre para adelante, pensando en ella, sí, jamás la olvidaré, nunca en mi vida dejaré de pensar en ella; todos los días estará conmigo, acompañándome, pero solamente en mis sueños, pues ella tiene los suyos y no son a mi lado.
Es difícil aceptarlo pero es la única solución, ella nunca dejó de quererme, lo sé, estoy completamente seguro, pues nunca me quiso. Pero hoy es un nuevo día, hoy estoy dispuesto a vivir. La única esperanza que me queda es que... el amor no sea único en la vida, ya que viviría mintiéndome diciendo que no la quiero, cuando todo mi cuerpo, mi alma saben que no es cierto, que la quiero más que a nadie en el mundo, pero jamás estaremos juntos.
Para ello necesitaré de paciencia, de mentiras a mí mismo, para engañarme que no es necesario que esté a mi lado, pero sé que sí lo es, que la necesito mucho, pero eso ha quedado atrás, no está en mi manos y jamás lo estará. Pero hoy me cansé de mentirme y he decidido vivir, sólo vivir, porque aquí o en el fin del mundo estaré buscando grandes oportunidades y sueños por cumplir.
Hoy me cansé de esperar lo inalcanzable. Cada día merece la oportunidad de luchar por todo sin perder tiempo. Cada día merece el mayor esfuerzo para estarbien conmigo mismo, para demostrar de lo qe soy capaz, para conquistar cada uno de mis objetivos, para inspirarme, para tomar las cosas con mis propias manos, para dedicarme a ser totalmente coordinado con mis pensamientos, con mis gustos, mis aspiraciones, y así... estar con la persona que quiera ser feliz a mi lado, que esté conmigo en las buenas y en las malas, que aprecie un buen descanso, una buena comida a mi lado, que tenga una gran variedad de opciones en la vida, pero que aprenda diariamente, que se tome el tiempo para pensar, que aprenda a entregarse, pues nunca le fallaré, nunca le mentiré, jamás intentaré perjudicarle, porque no vale la pena nada de eso, sólo vale la pena luchar y caminar eternamente entre mi personalidad y el superhombre, caminar eternamente hacia adelante, expandiendo límites y alcanzando metas... junto a ella, juntos finalmente, siempre lado a lado con quien pueda ser feliz conmigo y yo con ella.
Hoy me cansé, seré feliz, como sea, pero seré feliz, porque sé que me lo merezco, porque sé que lo lograré, porque a partir de hoy dejo esas estupideces narcisistas, agrias y carentes de sentido que terminaron conmigo, con todo lo que soñé, con lo que forjé. A partir de hoy estaré con quien se atreva a luchar por sus sueños, a romper sus paradigmas, a expresar lo que siente de verdad, a hablar con confianza. Estaré solamente con quien quiera estar conmigo. No hay necesidad de forzar lo imposible, lo contrario. Simplemente vivir inercialmente, acción y reacción. Me cansé de sentir pena y lástima por mí mismo, es agotante el pensar en lo impío y en las jugarretas ácidas de la vida. Nada queda atrás, pero lo que tengo seguro es lo incierto, el futuro, amplio y lleno de posibilidades; en pocas palabras... no sé qué pasará a partir de ahora, pero no dejaré ninguna oportunidad de lado, aún enamorado se puede sonreir, aún sin alcanzar los sueños.
Hoy me cansé, hoy seré feliz.
Mayito. -
Soñando despierto...
Aunque cada noche la vida se vuelve un poco más muerta para unos, en realidad cobra vida para muchos. Y es que el letargo nocturno no tiene sentido cuando no se puede soñar, cuando no se puede creer en lo imposible.
Pero esa es la maravilla de la naturaleza humana, se puede imaginar, crear, pensar, inventar, vivir con sentido; se pueden crear una infinidad de posibilidades para disfrutar cada pedazo de vida, cada segundo y cada momento. Uno se puede levantar con total convicción a disfrutar cada minuto del día o cada respiro de la noche. Uno puede ver más allá de lo pensable, más allá de un simple gesto, porque cada quien es un universo, cada quien es un destino y el centro de la creación, cada quién.
Por eso es la maravilla de los sueños, nos abren los portales a las dimensiones alternas que gobiernan nuestra percepción, nos abren los ojos a nuestra realidad, no a la realidad vanidosa del mundo que nos rodea, sino a nuestra vida, a nuestro espíritu, a nuestra mente.
Hay quienes recuestan la cabeza y el cuerpo para poder alcanzar los placeres oníricos de la noche, para poder vivir alternamente al menos un tercio de toda su existencia... Pero hay quienes no podemos.
Y es que parece una maldición, un desatino, una broma tonta de Dios. Hay quienes soñamos con volar, soñamos con enfrentar y vencer nuestros miedos, nuestro pasado tormentoso, con estar en los brazos de nuestro ser amado, en besar sus labios, en tomarnos de la mano. Hay quienes vivimos alternamente en un mundo lleno de perfección, pues la perfección es relativa, relativa a mis sueños y mis anhelos; relativa siempre a mí, relativa a ti, relativa a cada simple o compleja persona que existe ahora. Hay quienes disfrutamos de vivir así, pero también existimos los que nunca sabremos cómo es eso.
Es una práctica obligada para todos pero tortuosa para muchos, muchísimos que vivimos de sueños sin recordarlos; sin que me llenen de energía cada mañana, sin que me hagan recordar el rostro del amor de mi vida. No puedo levantarme cada amanecer recordando que estuve con ella, el tiempo simplemente pasó, solamente se llevó mi cansancio... junto con mis sueños.
No puedo levantarme cada mañana esperando encontrarme con ella, porque no la recuerdo más. Simplemente me olvidó, decidió dejarme atrás y yo... no puedo recordarla, no puedo verla de nuevo, no soporto su fotografía, sólo quiero mirarla de frente, mirar sus ojos... pero no puedo recordarla.
Una noche más, sólo una noche más es necesaria para despedirme del miedo. Una noche de desvelo, una noche de luna llena rodeada de figuras relativas al futuro. Abundando un silencio cómodo, tranquilo entre nosotros, sólo los dos juntos abrazados una vez más durante una noche eterna sin sueños, sin mundos alternos, simplemente nuestro mundo.
Porque no necesito soñar más, no necesito olvidar lo que ha pasado en la noche, no me importa, simplemente no tengo razones para imaginar como criatura nocturna, ya no tiene sentido vivir alternamente; porque todo lo que necesito para alcanzar mis metas está aquí, en mi mundo despierto, por eso me ha dejado de importar lo que cada mañana olvido, me ha dejado de importar lo que mi mente pierde, porque todo lo encontré en ella, la fuerza necesaria para perseguir lo que quiero.
No tuve otra opción mas que soñar despierto y vivir al minuto, no tuve otra opción más que enamorarme de ella. Y todas, absolutamente todas mis ilusiones fueron con a su lado, la mujer que le dio sentido a mis sueños, quien le dio fuerza a mi vida, la que me mostró la verdad, la que quitó la frialdad y pesadez que siempre me arrastró.
Pero los sueños nunca serán eternos. La mente, el corazón, la piel, el espíritu, todo, todo envejece y se pierde en la inmensa creación universal. Al parecer nada tiene sentido, todo es rotativo y circunstancial. Así son los sueños, mis sueños... se perdieron.
Nada es real, nada de lo que percibimos tiene sentido, nada puede compararse con lo que es la lógica natural. Es simplemente cuestión de instinto, sólo sobrevivir. El tiempo es un aliado eterno del olvido, nunca se separarán, pero los más fuertes siempre sobreviven en búsqueda de la felicidad. Seguirán pasando más y más lunas llenas, seguirán pasando noches lluviosas, tormentas, nubes, soles, estrellas. Seguirán, siempre seguirán porque es el ciclo eterno del cambio, de la no permenencia, de lo imprevisible, de lo desconocido.
Todo funciona por naturaleza, incluso el instinto y la avaricia como una bacteria que carcome la mente, todo es natural. Nos enfrentará con lo desconocido y lo irreal, con lo que nos da miedo, con lo que nunca esperamos pero un día pasará. Así como un día puedo tener mis sueños en la mano y compartirlos con la mujer más perfecta, más perfecta para mí, para mi realidad, para mi universo, para mi vida... así, en una noche olvidada puedo estar en el suelo viviendo de escombros.
Es vacío, es abandono total de la vida, porque vivir de los sueños es morir en una noche. Y es que la vida nunca será justa, pero ser justo no significa necesariamente hacer lo correcto, y el destino siempre nos tendrá lo correcto. Conocer el amor es importante en la vida, ser feliz es el objetivo de todos y si no se cumplen ambos no puedo decir que he vivido. Soñar despierto me abrió las puertas de la vida, enamorame me dio fuerza para cruzar las puertas, pero perderla me dio fuerza para seguir... aún sin sueños.
Todo será por ti.
Mayito. -
Agringado
Desde hace ya mucho tiempo que he estado sintiendo esta dependencia a mi país, he tenido este sentido de pertenencia al país más chingón del mundo, obviamente México, pero la neta últimamente me decepciono cada vez más de mi terruño di amor.
Como muchos saben, hace como un año ocurrió la Megamarcha proinmigrantes en Estados Unidos. En la tele se le dio un chingo de importancia, se narraba, hacían reportajes especiales, enlaces en vivo y en directo, imágenes bien gandallas de las calles atascadas de gente con sus playeritas blancas, todo pintaba bien, todos hacían su ruidito y alzaban sus manitas gritando y gritando de a madres "We're America!! We're America!! We're America!!" o algo así. Los hombres eran los que hacían la bola, los niños aprovechaban pa no ir a la escuela y presentarse media hora en la marcha pa hacer escándalo y largarse con su amiguito gringo a jugar Xbox360. Las mujeres sin embargo, estaban más disponibles a la marcha, son las que andaban ahí detrás del viejo asintiendo lo que les mencionaban. No afirmo que pase así todo el tiempo ni con toda la gente, pero es lo que vi, es lo que alcancé a notar en los noticieros de México.
Mientras tanto, me pasé como 15 minutos a CNN (versión gringa) y ps casi lo mismo, nomás que las imágenes que mostraban ahí eran las del Senado de Gringolandia, ya saben, puro troncote güero de 2 metros con su saquito, bien envaselinaditos y perjumaditos. Casi no hablaron de la marcha, más bien, le dedicaron como 5 minutos al asunto de la ley que pretende favorecer a los inmigrantes en E.U. y luego luego se cambiaron a una nota un poco alarmante: "Guerra con Irán". Huevos!! No había notado que E.U. está a punto de invadir a Irán, cuyo territorio es rico en petróleo también, además de que es el país vecino de Irak. ¿El pretexto? Armas de destrucción masiva... no mames!! esas ya son pendejadas. Mientras las grandes cadenas televisivas mexicanas andan dando sus notitas exclusivas nos privan de informarnos sobre lo que ocurre en el resto del mundo y que realmente nos debe de interesar.
Pero ¿por qué pasa esto? A huevo... la Ley Televisa, una mamada de ley en la que (según entiendo) los canales con permiso federal pasan a ser de oferta privada, es decir, ya se pusieron a la venta a las cadenas que los quieran comprar, que en este caso serían las más poderosas de México (Televisa y TvAzteca). Por lo que no sería extraño ver en el futuro "De todo con María Roiz y la Chupitos" o "A la Cachi Cachi Academia". Ya me imagino a los de RBD narrando los reportajes históricos chingones que luego pasan por TvUNAM u OnceTv...
"Osea we... sí captas? los toltecas dominaron gran parte de Mesoamérica en el siglo X... osea equis we por si no entiendes griego (siendo notación romana). Y su gran deidad fue Ce Ácatl Topil... Topil... hello!!! alguien que les ponga mejores nombres wey!! Por qué no Ce Ácatl Brandon o Huei Angelina wey?? Osea Hello!!!"... chale, cierto, pero chale.
¿Pero a dónde voy con todo esto? No nos damos cuenta pero nuestras acciones son cada vez más incontrolables, instintivas y menos pensadas. ¿Y por qué lo digo? bueno, actualmente Estados Unidos y México (como el resto del continente) llevan una relación simbiótica: yo te doy, tú me das, yo te regalo, tú me regalas, yo te chingo, tú me chingas. Pero la neta se ve feo que cada vez que tratan de abusar al más pendejito nomás hace escándalo pa que vengan los demás a hacer bola y apoyarlo, nomás tira de manotazos y patadas. Gente, debemos de ponernos las pilas, no todas las cosas funcionan así (reconozco que algunas sí, pero esta no). Sí, el gobierno de Estados Unidos se pasa de huevos tratando de hacer todas esas jaladas a los migrantes, sin importar su procedencia, sean mexicanos, chilenos, ingleses, irlandeses, venezolanos, cubanos, haitianos, etc. Lo reconozco y lo resalto, nos da de chingadazos y tiempo después regresa con una sonrisa y un perdón, después viene otro chingadazo y otro perdón... y así se la lleva, si bien nos va. Es como dice mi jefa "nos crian de a chichita y madrazo, chichita y madrazo".
¿Funciona la marcha? En cierta medida sí, pero no es la solución, todos lo sabemos. ¿Pero qué hay qué hacer? Pues pa empezar... dejarnos de pendejadas, hacer escándalo sí, pero también ser más congruentes y si vamos a chingar pos hacerlo desde el meritititito corazón, estar en la Política pero con convencimiento, no hacer mamadas de borregada, algo así como lo que se hizo en México. Acá fue de pos quien quiera que lo haga, no había tanta presión, no se sentía un ambiente denso, pero también ese mismo ambiente light propició que casi no pasara algo en estos lares. Pues sólo un 10% (máximo) fueron los que acudieron al llamado de solidaridad al inmigrante, ¿así o más valemadristas? No es mi pedo, no los puedo obligar; pero así como la gran mayoría de los mexicanos, yo también tengo familiares en Estados Unidos y sí me preocupa su bienestar.
Pero México no es un país independiente ¿a poco creen que sí? Vive gracias a toooooooooodas las cositas que nos puede brindar papi USA y aunque no lo queramos, también subsistimos gracias a ellos. Así que como buen mexicano hasta los tanates, yo te sugiero amig@ postero que empieces a ver las cosas más congruentemente y a tener esa perspicacia de balancear tus acciones, si gritas hazlo bien. Y no digo que lo que hicieron los inmigrantes esté mal, al contrario, estuvo muy chingón, pero tampoco se salvan de los colados valemadre que les importa poco lo que pase. Seamos realistas, el país vecino güero va de mal en peor... y nosotros vamos con ellos.
Abran los ojos, seguimos con el PAN y no queremos cagarla ¿o sí? No hay mucho de dónde escoger al parecer, pero al menos al votar en el futuro votemos por el menos pior... pero a votar!! Ya quítate ese pinche rebozo y levántate cabrón, haz algo por tu país no nomás grites lo que los demás gritan. ¿Quieres seguir siendo agringado? ¿no? pos te chingas porque mientras EU y México estén pegados seguiremos en las mismas relaciones, el pedo es ¿quieres seguir a la borregada o chingarle por algo más objetivo? Infórmate, aprende, relaciona, piensa y convéncete, lucha e intenta hacer las cosas lo mejor que puedas.
Reportando con hambre desde casita para Feisfots... Mayito.