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Gotsha

mujer - 19 años, Death Zone (Cd.Juarez), Mexico


entrevista de Isamar

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•†• PANTERA •†•

Una solitaria noche donde reinaba la paz en toda la ciudad, 2 extraños hombres vestidos de negro corrían por una de las principales calles de la ciudad, sigilosamente.
--¡Apúrate!, tenemos que llegar a tiempo—dijo uno de los extraños hombres al otro, en susurros.
--Lo se, ¿Falta mucho?—
--No casi llegamos— dieron vuelta en una calle rotulada “Lirio”, donde volvieron a doblar para entra a una privada llamada “millalene”. Los 2 hombres observaron que todas las casas eran iguales a excepción de una, cuya forma paresia una mansión, la puerta era de madera, tenía un gravado de un dragón, una cerca muy alta de piedra y era más grande que las demás casas de esa privada.
--¡Ahí es!, corre nos podrían ver—ambos hombre se dirigieron a la extraña casa, donde estaban todas las luces prendidas, al llegar tocaron la puerta y esta se abrió dejando ver una figura imponente de un hombre no tan mayor.
--Pasen—les índico volteando ver a los alrededores.
Los dos hombres pasaron rápidamente sin decir nada.
--¿Trajeron lo que les pedí?—
-- Si señor—dijeron los dos hombres al mismo tiempo, mientras que hacían una reverencia.
--Perfecto, mi hijo merece lo mejor –
-- Si señor, aquí están las armas importadas que pidió—los dos extraños hombres sacaron de sus vestiduras negras una maleta y se la entregaron al hombre de la figura imponente. En esos momentos se escucho una voz que gritaba a todo pulmón
--¡ya nació!, ¡ya nació!—y detrás de una puerta salio una mujer, delgada y con un uniforme rojo estilo japonés y en sus manos cargaba un pequeño bulto.
--Señor ya nació, solo que………--
Pero antes que pudiera terminan el señor Takeishi Heikidama se abalanzo para quitarle a la sirvienta el pequeño bulto que llevaba en sus manos y tomándolo en las suyas
--Por fin mi hijo, Mi primogénito—
--Señor, espere………, lo que pasa……..— decía la sirvienta muy nerviosa y poniendo cara de pavor cada vez que se dirigía a Takeishi.
--¡Calla Mujer!, que no vez que estas en presencia del mejor asesino, el descendiente de la dinastía Heikidama-- decía Takeishi lleno de alegría que su frió rostro no podía demostrar.
--Señor…………, es que su hijo no es el— decía la mujer con un poco de miedo en su voz y su cara despavorida como si la fueran a matar en ese instante
--¿Qué no es el? ¿A que te refieres?—en ese momento Takeishi destapa a su hijo y se da cuenta que efectivamente no era el, era ella. Le entrega la pobre niña a la sirvienta con un movimiento brusco y una mirada furtiva y se adentra en la dirección donde avía venido esa mujer, avanzando con pasos decisivos a donde se encontraba su esposa, llego al cuarto, pero antes de entrar un mayordomo se interpuso en su camino.
--Quítate, quiero hablar con mi esposa—demandaba Takeishi Heikidama
-- Pe……pero señor, su esposa se encuentra muy débil, no….., no….pu……puede—
El pobre hombre tartamudeaba al ver el terrible enfado de Takeishi
--No me dirás lo que tengo que hacer Viston—objeto Takeishi frunciendo el entrecejo.
--pe……..pero señor—Viston el mayordomo estaba cada vez mas nervioso y se imaginaba que Takeishi lo golpearía en cualquier momento
--- ¡Quítate!—y empujándolo hacia al lago se abrió paso para ver a su esposa.
Cuando pasa a la habitación Takeishi encuentra a su esposa recostada y cansada después de un largo trabajo de parto.
Takeishi la queda mirando furtivamente sin decir nada. Ayame abre los ojos y agarrándose el pecho con una señal de tranquilidad.
--Ha! Eres tu querido—y volvió a cerrar sus ojos.
-- Claro que soy yo, el hombre que esperaba un varón en lugar de una niña—
--Oh! Querido lo se, pero igual es tu hija—le decía su mujer con un tono de tranquilidad.
--Pero no es un varón—le decía su esposo gritando y reprochándole.
--Lo se, ¿pero quien dice que una niña no sea la mejor sucesora para la dinastía?—El tono de la mujer no cambiaba mas trataba de hacer razonar a su esposo con sus palabras.
-- Eso jamás, críala tu yo no quiero una hija—esas fueron las ultima palabras que Takeishi le dirigió a su esposa antes de salir de la habitación.
--Que terco es—pensaba en voz alta la cansada madre.
--Lo se señora—le contesto una voz que ella conocía pero se levanto con sobresalto y miro en la dirección de donde estaba la voz.
-- ¡Viston!—dijo la mujer tranquilizándose en seguida del sobresalto.
-- esta usted muy sensible señora—le decía Viston, mientras Ayame con los ojos cerrados y una mano en la cabeza trataba de relajarse.
--Si Viston, pero también estoy preocupada por mi hija—
--Si lo se señora, el señor se ve muy alterado por la situación—en ese momento Viston pudo ver una lagrima que salía de los ojos de Ayame.
--No se preocupe señora, yo veré que el señor acepte a su hija y también opino que lo terminara asiendo—
--gracias Viston— este abandono la habitación dejando a la madre sola.
Mientras tanto en la sala Takeishi daba vueltas como loco y de vez en cuando mandaba miradas furtivas a la empleada y a su hija, sin embargo se le veía mas tranquilo.
--¿Cómo se llamara?—dijo por fin Takeishi, cuyo enojo ya se había calmado por completo.
--No lo se señor, usted es el padre—le dijo la empleada con cierta delicadeza aunque todos se avían molestado con Takeishi al ver que no aceptaba a su hija.
--Esta bien dámela—El nuevo padre agarro a la niña delicadamente y la llevo a una habitación donde su madre estaba descansando, al entrar en la habitación miro a su esposa que tenia los ojos cerrados.
--¿Querida como le pondremos a la niña?—
--Oh! Querido me da gusto que la aceptes—Dijo la madre con alegría, pero sin cambiar su tono calmado.
--No tengo otra opción—Con un suspiro y le entrego a la frágil niña a su esposa
-- Que linda es, tan frágil, pero será tan fuerte, me gusta Crisstell—dijo Ayame sin despegar la mirada de su hija.
--¿Crisstell?, No muestra entereza, mas pónselo si gustas—Takeishi estaba resignándose a que tenia una hija en vez de un hijo.
--Crisstell Florencia—
--Si es delicado perfecto para una niña, esta decidido—y empezó a dirigirse hacia la puerta de la habitación, pero antes que se marchara Ayame le dijo:
--Querido antes de que te marches, por favor……dime que entrenaras a Crisstell, estoy segura que…… será la mejor—
--Esta bien querida--Ayame con una mira de alegría siguió amamantando a su hija mientras veía como Takeishi se marchaba de la habitación.

II
Pasaron los días y Takeishi se encariñaba más con su hija. Cuando esta aprendió a caminar Takeishi le dio las armas que los extraños hombres habían traído la noche en que nació. Aunque Crisstell era muy pequeña para usarlas y frecuentemente lloraba por las heridas que se hacia al agarrar mal algún arma durante los entrenamientos con Takeishi, este se enojaba con frecuencia al ver que su hija no aprendía correctamente, pero termino comprendiendo que todavía no estaba lista.
Un día Takeishi se llevo a su hija a un campo donde recientemente la dinastía Heikidama había tenido una batalla en la cual había salido victoriosa. Llegaron al lugar donde estaban los cadáveres de los masacrados cuerpos que todavía no habían sido retirados del amplio terreno.
--Papá, ¿por que todos están muertos?—decía la niña con una cara de curiosidad.
--Esta es la justicia, nuestra justicia Crisstell—Agachándose y agarrando de los hombros a su hija le dijo:
--Nunca lo olvides la única justicia es el caos—
--¿Entonces esas personas eran malas?—
--Si—
Depuse de esa pequeña charla Crisstell se fue cantando y brincando como si fuera caminando entre Flores.
--Me molesta su sonrisa así no se debe comportar una acecina—mientras la seguía con su mirada, Crisstell caminaba tranquilamente entre el campo cubierto de cadáveres de hombres cruelmente destazados y ensangrentados.
--Señor, solo es cuestión de tiempo—Viston que estaba al lado de Takeishi también seguir a Crisstell con la mirada.
De repente se escucha un grito proveniente del lugar donde estaba Crisstell.
--¡¡Papá!!—Takeishi fue corriendo hacia donde se encontraba su hija, seguido de Viston.
--¡¿Que pasa Crisstell?!—
--Esta vivo – Takeishi miro uno de los cuerpos que estaba a los pies de su Crisstell y vio que efectivamente todavía vivía. Al ver esto Takeishi saco un cuchillo de la parte inferior de su pierna izquierda y se lo dio a Crisstell.
--Toma, hazlo como lo practicamos en el maniquí—
--Si papá—Crisstell tomando el cuchillo en sus manos se lo encajo sin piedad, en el corazón del moribundo hombre, este soltó un débil grito de agonía y murió instantáneamente.
--Felicidades Crisstell—
--Gracias papá— Con las manos ensangrentadas, Crisstell siguió corriendo por el campo de cadáveres.
--¡Crisstell ya nos vamos!—gritaba Takeishi al poso tiempo del asesinato.
--Si—Crisstell corría hacia el auto que los había traído, cuando llego se subió, mientras jugaba con algo que traía en sus ensangrentadas manos.
--¿Qué tienes en tus manos Crisstell?—
--Lo encontré—Y le extendió su roja mano a su padre, dejando ver un ensangrentado anillo con una piedra tojo tinto en medio.
--¿Lo puedo conservar?—
--Si—
--Gracias papá—y se lo puso en una de sus cortadas manos rojas.
Todo el camino a casa fue silencioso, cuando llegaron y entraron en la extensa mansión de la dinastía heikidama.
Takeishi le dijo a ana (la sirvienta) algo que Crisstell no pudo escuchar, pero enseguida su padre se fue sin decir anda más y ana miro a Crisstell
--Señorita Crisstell, dice su padre que se prepare por que quiere que valla a entrenar y después Irán a un lugar—ana la miraba con un aire de profunda tristeza.
--¿A que lugar iremos?—
--No lo se señorita—y con un suspiro ana se marcho.
Crisstell muy entusiasmada corrió hacia su habitación, una vez ahí saco un vestido negro de su closet y se lo puso. Una vez lista bajo corriendo hacia el doyo de su casa donde su padre la esperaba para entrenar.
Cuando llego, abrió un poco la puerta para ver si su padre se encontraba adentro, al asomarse vio como su padre y su madre estaban discutiendo.
--No le puedes hacer eso a tu hija, a parte no esta permitido con la dinastía Heikidama—Le gritaba Ayame a su esposo.
--Es parte de su entrenamiento. Tu quisiste que la entrenara, así que ahora cállate—Le contesto Takeishi con firmeza y alzando la voz.
--Olvida esa parte del entrenamiento—Le suplicaba Ayame.
--No—
Con esa última palabra de Takeishi, Ayame se retiro con una mirada de coraje y melancolía. Al abrir la puerta del doyo, Ayame se encontró a Crisstell, la miro por unos cuantos segundos y se retiro sin decir nada.
Takeishi al percatarse de la presencia de su hija le hizo una señal para que pasara y esta le obedeció.
--Papá, ¿A dónde vamos a ir?—Crisstell decidió guardar silencio sobre lo que había visto y decidió hacer esa pregunta que le intrigaba tanto.
--Ya lo veras Crisstell—
--Saca tus armas—y sin previo aviso Takeishi saca una espada y ataca a su hija. Crisstell se defiende rápidamente y ataco a su padre con mucha fuerza.
Después de una hora y media el entrenamiento acabo por fin.
--Vete a cambiar rápidamente, por que nos iremos—
--Si papá—Crisstell, muy cansada se retira a su habitación, donde se da un buen baño y se viste rápidamente como se lo ordeno su padre. Ya que termino de arreglarse bajo enseguida.
Takeishi y Ayame la estaban esperando.
Ya nos vamos Crisstell—le dijo Takeishi, cuando Crisstell bajo por completo las escaleras, los tres juntos se encaminaron hacia el auto. Cuando iban en camino nadie decía nada.
Cuando por fin llegaron, Crisstell se bajo a prisa del auto, pudo ver que el misterioso lugar era una casita con una puerta negra, no había ventanas y la casa era de ladrillo.
--¿Aquí es?—Le pregunto Crisstell a Ayame pero esta no le dijo nada y decidió ignorar la pregunta de su hija.
Takeishi toco la puerta de la extraña casa.
--¿Quién es?—Dijo una áspera voz proveniente de la puerta de la extraña casa.
--Heikidama—Respondió Takeishi.
--Pasen—dijo la extraña voz. Cuando se abrió la puerta dejo ver a un pequeño hombre con escaso pelo. Los tres miembros de la dinastía Heikidama pasaron a la extraña casa, una vez dentro el pequeño hombre dijo.
--Valla veo que por fin tienes descendencia, Takeishi—Sin despegar la vista de Crisstell.
-- Así es Yinta--
--Bueno ¿A que debo tu visita?—
--Vengo por la marca—
-- Estas seguro, es una niña—dijo Yinta muy sorprendido
-- Si, la e entrenado como prueba y me a funcionado bastante bien—
--Esta bien—Yinta agarro a Crisstell de una mano y empezó a jalarla.
--¿A donde me lleva?—le dijo Crisstell a Yinta sin entender nada
--Papá—Crisstell no se resistía ya que tenía una gran curiosidad por saber a donde la llevaría Yinta.
Yinta abrió una puerta que conducía a una pequeña cuarto con una cama quirúrgica y con unos extraños aparatos alrededor. Al entrar Crisstell cerró la puerta.
--Acuéstate bocabajo niña—
--¿Para que?—Pregunto Crisstell que no entendía nada y se quedo parada sin moverse.
--¡Hazlo!, serás la excepción—esto ultimo lo dijo en voz baja.
Crisstell obedeció y se acostó boca abajo en la cama quirúrgica.
Yinta amarro sus manos y sus pies a la cama y en seguida despejo la espalda de la niña dejando al descubierto su piel morena clara.
--Empecemos— Poniéndose un cubre bocas y unos guantes de látex.
--¿Qué me va a hacer?—Pregunto Crisstell, pero Yinta no respondió a su pregunta y agarrando una pluma empezó a trazar en la piel de la niña un dibujo.
--¿Qué me haces?—Crisstell sentía como la pluma fría recorría su espalda. Sin decir nada Yinta agarro un lápiz con una punta de acero como aguja y se la encajo a la pobre niña, esta soltó un grito de dolor y unas gruesas lágrimas empaparon el dulce rostro de Crisstell.
--¡ha!, ¡para me duele!—a pesar de las palabras de Crisstell Yinta no se detuvo continuo encajando el lápiz sobre el dibujo trazado en la espalda de la niña.
Mientras tanto afuera de la habitación los padres de Crisstell escuchaban los gritos de dolor de su hija.
--Papá, prometo entrenar mas, ¡ha!—Gritaba Crisstell entre sollozos
--¡Ya no voy a llorar, pero no me castigues!—
--¡No e hecho nada malo, papa!—
--¡Papá, ayúdame!—Los gritos de Cristal no cesaban y a medida que gritaba ayame se derrumbaba.
Por ultimo Crisstell grito algo que derrumbo a ayame.
--¡Papá los odio, los aborrezco, jamás los perdonare por haberme hecho esto!—y la dulce voz de Crisstell se transformo en una voz llena de odio y rencor.
Ayame al escuchar esto callo sobre los brazos de su esposo.
Unos minutos después Yinta salio como si nada hubiera pasado.
Takeishi sujetaba a su esposa sin decir nada, pero a pesar de todo el se mantenía firme e ignoraba los gritos de su hija.
--¿Qué paso con mi hija?-- pregunto con desesperación Ayame separándose de su esposo.
--Créeme sobrevivirá, solo es un tatuaje no exageres Ayame-- le respondió Yinta recargándose en una pared.
--¡Apenas tiene 5 años!—Grito Ayame pero Takeishi y Yinta ignoraron su grito.
--Dime Takeishi, ¿Por qué pierdes el tiempo entrenando a una niña?—
--Solo te diré que tiene potencial—
--Di lo que quieras, pero las niñas aguantan menos que los varones, ja… no me sorprendería que se muriera del dolor y solo por un tatuaje jajaja—Ayame soltó un grito que fue ahogado por las palabras de Yinta.
--No estoy muerta—Contesto Crisstell que salía de la habitación donde se encontraba, su estado era devastador, se encontraba muy adolorida y apenas podía caminar, la pobre niña tenia un semblante desencajado y parecía como si la dulce niña la hubieran cambiado por una llena de rencor y odio.
--¡Hija!, permíteme ayudarte—Ayame se apresuro a tomarla en brazos pero Crisstell se lo impidió con un brusco movimiento de brazos que le hizo perder el equilibrio y estar a punto de caerse.
--Apártate, no necesito de nadie— Ayame sintió como su corazón de madre se partía en dos y no puedo mas que derramas lagrimas por las palabras dichas por su tierna hija que ahora paresia un demonio.
--Ya nos vamos—dijo Crisstell sin mirar a nadie y tratando de caminar con firmeza.
--Ya nos vamos Yinta, gracias buenas noches—Se despidió Takeishi.
--De nada espero que no pierdas tu tiempo—y con un apretón de mano se marcharon los miembros de la dinastía Heikidama.
Al llegar a la casa, Crisstell siguió sin permitir que le ayudaran, subió a su habitación tambaleándose. Una vez ahí se desplomo en su cama viendo hacia la ventana, su recamara era grandísima, sus paredes eran de color rosa, tenia un tocador al frente lleno de cepillos broches y pinturas, su cama era rosa y en el piso un tapete de flor que cubría desde el frente de su cama hasta el tocador.
--Que asco—Y voltio su mirada hacia la pared.

--Buenos días Señorita Crisstell—La saludaba ana mientras que corría las cortinas dejando ver una mañana hermosa.
--¿Me dormí?—Dijo Crisstell tallándose los ojos.
--Valla que si señorita Crisstell, no des tendió la cama, ni se preparo para dormir—
--Esta bien—Crisstell se levanto con un movimiento brusco peor enseguida noto un dolor en su espalda que no era tan intenso como el que había sufrido el día anterior pero la obligaba a moverse con cuidado.
--Quiero pinturas, Anna—
--Si, enseguida le traigo sus oleos debe estar muy inspirada señorita—
--¡No!, quiero pintura para pintar mi habitación, no Oleos—Anna pego un brinco, ya que Crisstell jamás le había alzado la voz.
--En………enseguida señorita—Anna se marcho a toda prisa muy consternada por la nueva actitud de Crisstell.
Crisstell por su parte bajo a desayunar y al entrar en el comedor se encontró a su padre desayunando solo.
--Buenos días, Crisstell-- saludo Takeishi.
--Buenos días—Respondió Crisstell con un tono muy violento.
--Quiero pintar mi habitación—
--Y ¿Eso a que se debe?—
--Ya no me gustó el color—Dicho esto Crisstell se sentó a acompañar a su padre.
--Esta bien, elige el color y que Viston te valla a comprar esa pintura—a Takeishi no le parecía extraño el cambio tal radical que había sufrido su hija y es mas le gustaba su nueva actitud.
--Esta bien le diré a Viston en cuanto elija el color—En ese momento pasa al comedor Emma, la hermana de Anna, que traía una bandeja de plana en sus manos en ella se encontraba un plato de comida.
--Aunque creo que tendrás que esperar para pintar tu habitación—
--¿Por qué lo dices?—
--Nos iremos de viaje, así que prepara tus cosas—
--¿A donde?—
--A una casa que acabo de comprar en un pueblito cerca de aquí estoy seguro que te encantara, tiene playa—
--Si me gusta o no, es mi decisión, yo juzgare eso no tú—Le dijo Crisstell a su padre con firmeza, pero sin despegar la vista del plato que le había servido Emma, Takeishi no dijo nada solo dibujo una sonrisa en su frió rostro y se marcho.
Unos minutos después Crisstell termino su desayuno
--ha, ya termine—Dijo Crisstell en voz alta y se levanto, para dirigirse a su habitación, Una vez a dentro saco un bolso negro de su Closet y empezó a guardar su ropa en el bolso.
--Señorita Crisstell ya se tienen que ir—Le dijo Anna al mismo tiempo que entraba corriendo a la habitación de Crisstell.
--¡No vuelvas a entrar sin tocar!— dijo Crisstell con aire de desde, mientras la fulminaba con su mirada y sin decir nada paso por al lado de Anna dejándola atónita en la entrada de la puerta.
--¡Ya estoy aquí!—
--Perfecto, dale tus cosas a Viston para que las suba al auto—
--Si—
Una vez terminada esta pequeña charla padre e hija se encaminaron al auto, pero en el trascurso:
--¿Y Ayame?—
--Ya esta en el auto y no la llamas así que nos e te olvide que es tu madre—Crisstell no dijo nada y se subió al auto. Todo el camino los tres miembros de la dinastía Heikidama no dijeron ni una sola palabra, y al llegar a la nueva casa Crisstell pudo observar que era igual, al entrar todo fue distinto pero por lo menos la fachada era igual a la otra casa.
--Crisstell puedes escoger el cuarto que gustes y pintarlo del color que quieras, es tu elección—Le dijo Ayame, pero Crisstell solo la miro y sin decir nada subió a ver el largo pasillo lleno de habitaciones.
--Cual elegiré—Pensaba en voz alta Crisstell al ver el largo pasillo lleno de habitaciones.
--Que difícil elección—Crisstell se dio rápidamente la vuelta y vio a una mujer de estatura mediana, delgada y portaba el uniforme de servidumbre de la dinastía.
--Hola soy Ritzuko—Se prénselo la mujer con una gran sonrisa
--Hola soy Crisstell—le contesto esta con cara de perplejidad
--Te aconsejo que tomes el penúltimo cuarto a la izquierda—Le aconsejo Ritzuko señalando la habitación.
--Gracias, pero no necesito tus consejos, tomare el ultimo—dicho esto Crisstell se marcho, asía su nueva habitación, cuando entro vio una cama, un tocados, un buró y un closet. No era muy grade, pero era muy acogedor. Crisstell dejo su bolso negro en la cama y bajo.
--Crisstell, Vamos a ir a la playa, ¿vas a ir?—Le dijo Takeishi que estaba muy contento.
--Si padre—…
--Que Ritzuko te prepare tus cosas y date prisa—
-- Esta bien peor no tengo traje de baño—
--Tu madre te compro algunos—
Crisstell no dijo nada y busco a Ritzuko que se encontraba en la cocina.
--Me podrías dar los trajes de baño por favor—
--Si señorita—Las sirvientas de la dinastía Heikidama eran todas de una misma familia y su linaje había servido a la dinastía por años. Ninguna de ellas se podía expresar su opinión y tenían que tolerar a los de la dinastía Heikidama.
Crisstell se encontraba en su habitación cuando oyó unos golpecitos en su puerta.
--Pasa—Era Ritzuko que traía un bolso azul y unos 3 trajes de baños.
--Te dejare todo en la cama—Crisstell agarro un traje de baño y espero hasta que Ritzuko se marchara para poder ponérselo. Una vez lista bajo a toda prisa para alcanzar a su padre que ya se iba.
--Ya estoy lista—Grito Crisstell para que su padre la notara
--Vamonos—Dicho esto se subieron al auto y este los condujo calle abajo donde toparon con un pequeño malecón.
--¿Aquí es?—Pregunto Crisstell que se esperaba algo mas.
--Si—respondió Viston abriéndoles la puerta del auto
--Crisstell encuentra algo interésate para hacer nosotros nos vamos—Dijo Takeishi y se marcho con Ayame, dejando sola a Crisstell.
--¿Que haré?—Crisstell miraba hacia ambos lados, de repente llaga una pelota hacia sus pies.
--Hey pásala—Le grito un niño, que se acercaba a ella corriendo.
--Tómala—Crisstell solo lo miro mas no cambiaba su rostro.
--¿No quieres jugar?—le dijo el niño
--No se quien eres y yo no juego—Le respondió Crisstell con un tono muy agresivo.
--Perdón, soy Alberto. ¿Ahora si juegas?—El niño le sonreía a Crisstell, su cabellera era rubia con unos tintes cafés y sus ojos azules como el mar.
--Yo no se jugar—Crisstell bajo su mira, lo cual no solía hacer por nadie y menos con su nuevo cambio.
--No importa, veras que es muy fácil—Alberto acarro de la mano a Crisstell y la llevo con un grupo de niños.
--Miren tengo una nueva amiga, perdón ¿como te llamas?—Alberto la soltó y la miro con una gran sonrisa.
--Crisstell—respondió esta, alzando su mirada
--ha, esta es mi amiga Crisstell, ellos son José Martín, Leonardo y Emmanuel—Alberto paresia jamás borrar su hermosa sonrisa.
--Hola—respondieron todos juntos.
--Vamos a divertirnos—Alberto que tenia la pelota en sus manos empezó a jugar lanzándosela a los demás todos reían pero Crisstell al contrario de ellos no.
Después de una hora todos se sentaron y dejaron la pelota en medio, todos empezaron a hablar de caricaturas y juegos, pero Crisstell permanecía callada.
--Alberto verdad que todos iremos a la escuela juntos cuando seamos grandes—
--Claro, menos tu Emmanuel y Leonardo, peor los vendremos a visitar— Crisstell permanecía callada con la mirada baja solo escuchaba los comentarios de los demás niños.
--mm…Crisstell que tienes—Le dijo Alberto mirándola.
--Nada—
-te ves triste—Argumento Emmanuel.
--¡No me pasa nada!—Levantándose a prisa Crisstell corrió hacia el auto que los había traído.
--Viston me llevas a casa, no fue buena idea venir—Le ordeno Crisstell
--Claro señorita—Esta se subió al auto y se marcho dejando al grupo de niños atrás.
Al llegar a la casa se fue al gimnasio de su casa y empezó a entrenar.
--¿Que sucede?—Takeishi había entrado en el cuarto sin ningún aviso previo.
--Nada—Le respondió Crisstell enfadada.
--¿Tienes tantas ganas de luchar?—
--Si—
--Ya veo, te mandare a una misión en cuanto lleguemos—
--Como gustes padre—
Crisstell soltó su katana y abandono al habitación, llego a su cuarto y miro por la ventana que daba a un gran patio y donde veía a las ventanas de los vecinos.
--¡Crisstell!, shh, aquí Crisstell, voltea—Crisstell cio asia una de las ventanas, era Alberto que la llamaba.
--Crisstell ¿por que te fuiste?—este paresia no entender las recciones de Crisstell.
--Ya me quería ir—
--Esta bien, te invito a comprar dulces jaja—Su sonrisa de Alberto paresia no desvanecerse.
--Esta bien—Crisstell sentía algo en su estomago, algo inexplicable, algo que la hacia doblegarse a esa sonrisa.
--Nos vemos en la avenida donde queda tu casa—Alberto se desvaneció y Crisstell bajo corriendo.
--Señorita ¿A donde va?—Le pregunto Ritzuko.
--No te importa—Le respondió Crisstell con el tono que últimamente usaba. Esta salio de su casa voltio en ambas direcciones y espero unos cuantos segundos cuando vio que se acercaba un niño corriendo.
--Vamos—Le dijo Alberto, y ambos se echaron a correr avenida arriba.
--Leonardo, Emmanuel síganme vamos comprar dulces—Les dijo Alberto sin detenerse, estos también se echaron a correr, hasta llegar a una pequeña tienda que estaba un poco escondida.
--Hola Belén, que bueno verte—Saludo Alberto a una niña que estaba enfrente de el.
--Hola, pero no te daré dulces Alberto—este rió.
--Dame esa bolsa de dulces por favor niña—Dijo Crisstell
--¿Tu quien eres niña?—Le dijo Belén sin ningún signo de agrado.
--Es una amiga, Crisstell—
--Es una tienda ¿no?, así que atiéndeme niña—Crisstell no le hacia ninguna gracia el tono con que Belén le hablaba.
--Toma—Le dijo esta dándole la bolsa de dulces de mala gana.
--Aquí esta el dinero—
--Belén, ¿nos quieres acompañar?—Le dijo Alberto.
--Esta bien—dijo esta saliendo de la pequeña tienda que era de su padre.
Todos se sentaron en la banqueta y abrieron la bolsa de dulces que había comprado Crisstell, en eso ven un camión de pasteles que se había estacionado cerca de ellos y había dejado sus puertas abiertas.
--Que rico, me encantaría un pastel así—Les dijo Alberto mirando un delicioso pastel con crema blanca.
--mm… ¿Lo quieres verdad?—Le dijo Crisstell que miraba también miraba al camión.
--Si—respondió Alberto.
--Escúchenme bien, el señor que reparte los pasteles se demora mucho así que miren yo agarrare el pastel Uds. vigilen si viene—Pero antes de que los demás pudieran decir algo Crisstell se acercaba sigilosamente por el costado contrario al que se encontraba la puerta de la pastelería, todos la estaban mirando y de repente toma el pastel y corre agarra la patinete de Emmanuel y se lleva el pastel asta la otra cuadra, todos se quedaron atónitos viendo como Crisstell se iba con el delicioso pastel. Cuando todos reaccionaron se echaron a correr y vieron a Crisstell que estaba a punto de caerse de la patineta, así que Alberto corrió más fuerte para alcanzar a agarrar a Crisstell.
--¡Cuidado!—Y en el momento justo cuando Crisstell se iba a caer Alberto la agarra, pero Crisstell no soltaba el pastel y se mancho un poco la ropa.
--¡Eso fue increíble!—
--No sabia que supieras patinar—Le dijo Emmanuel atónito.
--No se—Respondió Crisstell con una pequeña sonrisa en su frió rostro.
--Lo mejor será que nos comamos el pastel—Dijo Alberto con una gran sonrisa viendo el pastel
--Si hay que comer—Dijeron todos
--Toma Crisstell—Y Leonardo le acerco una rebanada que habían cortado con las manos.
--Gracias—respondió esta.
--Eso estuvo increíble Crisstell—Le dijo Belén con la boca llena de pastel.
--¿Te quedaras aquí mucho tiempo?—
--No lo se—
--Espero que mucho tiempo, eres increíble—
Crisstell regreso tarde a su casa, pero paso como si anda y directo a su habitación.
Y voltio a ver a una de las ventanas de los vecinos a ver si encontraba a Alberto, pero al no verlo decidió acostarse a dormir.
A la mañana siguiente, se alisto para bajar a desayudar y al bajar encontró a sus padres comiendo.
--Crisstell nos iremos hoy—L e aviso Ayame
--No me quiero ir—
--Lo siento peor te vas a ir—Le ordeno Takeishi
--Y si no quiero—
--Te atuneras a las consecuencias—Al parecer la amenaza de Takeishi funciono ya que Crisstell asintió con la cabeza y no jijo anda mas en todo el desayuno.
Al tiempo después Crisstell escucho un grito que la llamaba.
--Ya no vamos Crisstell—Esta agarro sus cosas y se fue corriendo hacia el auto.
--ya estoy aquí—
Todo el camino de regreso al igual que el de venida nadie decía nada.

--Llegamos. Señor—Les aviso Viston que venia el asiento de adelante.
--Llegamos a muy buena hora— Les dijo Takeishi a su familia.
--Que bien querido, ahora Crisstell tomara sus lecciones—
--¿Tomar que…?—Crisstell no sabia que clase de lecciones pero la sorpresa le callo peor que un balde de agua fría.
--Vas a ir tómalo como una orden—Crisstell no objeto la orden de Takeishi en cuanto se bajo del auto un señor de avanzada edad estaba en la puerta era flaco su pero era gris, usaba gafas y vestía con un traje café.
--Profesor que gustos n verlo, espero que no allá esperado mucho—
--No, Señor—
--Esta es mi hija Crisstell—
--Mucho gusto Crisstell, yo soy el profesor Gustave—Este le extendió una mano a Crisstell, esta no respondió de inmediato ya que no etnia ningún interés de conocer al profesor, pero su padre le dio un fuerte codazo que la obligo a recibir el saludo.
--Bueno pasemos—dicho esto se abrió la gran puerta de madrera con el enorme dragón gravado.
--Bueno profesor yo quisiera que le enseñara a Crisstell todo lo necesario, me entiende a cambio le daré una gran suma de dinero, por eso no se preocupe— Le decía Takeishi al profesor Gustave mientras lo conducía asía la sala.
--Señor Heikidama, su hija esta muy pequeña todavía yo me imaginaba que ya estaba cursando su carrera—
--Vamos profesor no me diga que no puede con una niña, yo quiero que sepa todo lo que usted enseña e la universidad, pero empiece de cero claro esta—Y ambos señores tomaron asiento en la enorme sala.
--Esta bien señor Heikidama, ¿Cuándo gusta que empiece?—
--Ahora mismo profesor—
--…Pero no vengo preparado—Decía el profesor Gustave con una cara atónita pues jamás se rea imaginado esa respuesta de Takeishi.
--No importa aquí tenemos lo necesario, le dará 9 horas al día con un descanso, solo para comer—
--Pero un ritmo así es muy estresante y más para una niña—
--Ella aguantara se lo aseguro, entonces empiecen--
--Esta bien señor Heikidama—Takeishi llamo a Anna que los condujo a una habitación que Crisstell no había visitado jamás, esta estaba llena de libros, un pizarrón, un escritorio y una butaca.
--Bueno Crisstell, espesemos a aprender—Crisstell no respondió nada.
--Dime ¿Que te gustaría aprender primero?—Crisstell no miro fijamente sin decir nada.
--Empiece por donde quiera—Dijo por fin esta con un aire de desinterés.
--Esta bien…veamos…empezaremos con Matemáticas todo este día se tratara de lo mismo, el siguiente de química y así trabajaremos ¿Esta bien?—
--Esta bien—
--Bueno empezaremos con términos matemática es la ciencia encargada de estudiar ………………………………………………..—así siguió el profesor Gustave explicándole a Crisstell que ponía su máxima de atención en sus lecciones.
Así paso el día estudiando junto a su profesor, asta que dieron las cinco de la tarde y este se marcho después de una larga sesión, Crisstell subió a su habitación y se derrumbo en su cama.
--Valla esto es agotador—dijo esta en voz alta. Crisstell solo veía el techo cada ves que bajaba la mirada veía lo horrorosa que era su habitación, era increíble que alguna vez le allá gustado.
--Buenos días, Señorita Crisstell—Dijo Anna mientras corría las cortinas de la habitación de Crisstell.
--No me digas que otra ves me quede dormida—Crisstell se levantaba de su cama tratando de tapar el sol que le molestaba en sus ojos.
--Esta bien señorita no se lo diré—Anna se retiro lo mas rápido que pudo ya que no quería que sucediera el mismo incidente que la ultima ves y mucho menos quería que Crisstell le hablara en ese tono tan imperativo y odioso.
Crisstell al igual que todos los días bajo y se encontró a su padre en el comedor desayunando.
--Crisstell te levantas tarde, mira la hora que es—Le decía Takeishi mientras que movía la cabeza negativamente, Crisstell no dijo anda y se sentó.
--Empezaras inmediatamente el profesor te esta esperando—
--Esta bien, pero ya te dije quiero cambiar mi habitación—
--¿Ya elegiste el color?—Le dijo Takeishi sin dejar de comer.
--Si, es esto—Crisstell saco una hoja con un color azul claro y la puso sobre la mesa donde su padre la podía ver con facilidad.

--esta bien, ¡viston!—le llamo Takeishi con un fuerte grito, el pobre hombre salio de la puerta de la cocina a toda velocidad.
--Si señor—
--Mi hija quiere remodelar su alcoba encárgate de todo, entendido—
--Si señor—
--Eso lo vemos tu y yo, mas tarde, ahora retírate—Le ordeno Crisstell con una sonrisa muy endeble y bastante diabólica, este se retiro con tanta prisa k casi al entrar a la cocina se tropieza con Anna que llevaba el desayuno de Crisstell.
--Cuando termines vete a clases, ya te están esperando—A continuación Takeishi salio del comedor, Crisstell no le dijo nada y ni siquiera despego la vista de su planto de comida.
Cuando por fin término de desayunar, se levanto sin más preámbulo se fue a sus clases con el profesor Gustave.
--Llega tarde jovencita—le reprocho al verla el profesor Gustave, pero Crisstell solo se limito a sentarse y mirarlo fijamente con sus ojos negros como la oscuridad.
--Comencemos—Dijo el profesor tragando saliva por la intimidación que le causaba la fija mirada de Crisstell.
El reloj marco las 4 y las clases terminaron, Crisstell abandono la habitación y se disponía a subir a su alcoba, pero al subir los primeros escalones, escucho una voz muy extraña que la llamaba.
--Crisstell…...--Se dio vuelta rápidamente pero no había nada.
--Estoy loca—Pensó Crisstell, pero en ese momento otra voz la llamaba.
--Señorita Crisstell su padre la espera para entrenar—Era Emma, quien se retiro

¿Color de tus ojos?
Negro
Color de tu pelo
Negro
Peso
52 Kg
¿Tienes hijos/as?
No
Vivo
Con mis padres
Lugar donde vives
  • en una casa unifamiliar
¿Qué haces cuando estás aburrido?
Me duermo...Jaja! Ver mOvies, ehm...leer y releer la saga de meyer, o ver x porqueria en la tv
¿A qué hora te acuestas?
...Como a las 12 o 1 y eso cuando bien me va!!!
¿Qué odias?
...Hate hate hate!! Na, no odio a nadie...solo hay gente que me cae mal pero hasta ahip!
...Pero odio...llorar por cualquier cosa...
¿Qué es para ti algo romántico?
..Simple falsedad! ( como pude pensar eso??? Oh my Goth!! ) Jaja!
Evento o fiesta favorita
..No me gustan la gente en potencia, en consecuencia..., pues no me gustan las fiestas!!!
¿Qué evento nunca te pierdes?
Eventos...ehm ehm, cuando tengo que ir a ver una movie que estuve esperando muxo timee!! Aunque siempre voy tarde...T_T
Marca favorita de cerveza
  • No bebo cerveza!!
¿Bebes mucho alcohol?
....¬¬....No bebo!!! (Excepto agua)
Bebida no alcohólica favorita
Agua
Marca favorita de ropa
I think...ellemeno & Levi's en jeans
Estilo de vestir
  • Informal
  • Jeans
  • Otro
¿Qué llevas puesto ahora?
...Mi pijama, esque aun no me la quito ( ahora jeans y playera de Slipknot u_u)
Tipo favorito de coche
...No se de coxes, asi que me da =, el que me guste! Ja!
Marca favorita de coche
NISSAN
Mi marca de coche
JEEP
Intereses automovilísticos
  • Mini
  • Coches rápidos
  • Audio del coche
  • Otros
Marca favorita de moto
Yamaha
¿Cuántas veces has intentado sacarte el permiso de conducir?
Oh, ninguna vez...creo que ya deberia =S
¿Fumador/a?
No fumo!
Marca de móvil
Motorola
Mejor experiencia de viaje
...Los viajes son lo peor, los odio!! Bueno depende de a donde y con quien sean
Peor experiencia de viaje
....Viajar...¬¬
Ciudades favoritas
  • Paris
  • Budapest
  • Buenos Aires
  • Venecia
  • Otro
Vacaciones favoritas
De veranO (Solo que serian mejor sin el verano...¬¬)
¿Tienes amigos en el extranjero?
Ajam
Canal de televisión favorito
  • MTV
Shows televisivos favoritos
Grey's Anatomy, Aida. (Jajaja!), Ghost Whisperer, Numb3rs & LOST
Tipo de música favorita
  • Rock
  • Gótica
  • Metal
  • Underground
Mejor dj, cantante(s) o grupo(s)
.....Spliknot, Ramms+ein, Emilie Autumn, COF, Lacrimosa, Dark Sanctuary....blabla
Voy a clases de (baile)
Nop...soy pesima
Video Juegos
  • Playstation 2
  • Gameboy
Juegos favoritos
...Ehm....King of Fighters!! Bueno, de hexo Iori...apoco no es encantador?
Tipo de juego favorito
  • Otro
Revista favorita
  • Otra
Libros o escritores favoritos
Stephenier Meyer (She's the number one, yeahh)
Actor/Actriz
...Daniel Radcliffe, Ben Affleck, Jared Leto, Jhonny Depp, Tobey Maguire...! Y muxos mas!!!
¿Qué tipo de películas te gustan?
  • Miedo
  • Suspense
  • Ciéncia Ficción
  • Acción
  • Misterio
Películas favoritas
...Harry Potter, DareDevil, Pirates of the Caribbean, X-Men, Spider-man, Sweeney Todd, Twilight (aunque aun no salga...ja!), Gotik, ....En fin!!
Amo el cine, oh el septimo arte....*-*
Mascota(s) favorita
...dOgsssss, ah y el novio de hermanaa!!! xD
La mejor cosa que te ha pasado
...Mi nene, lO amo con todo mi ser!!!!!
¿Cuál ha sido tu peor experiencia hasta el momento?
La vida.....¬¬
La persona más guay que has conocido este año
El amor de mi vida!!!
La pregunta más irritante
.....Tienes novio???...y....Que cuentas???...¬¬
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