Koldix
Confianza hombre - 43 años, Madrid, España
Blog 8
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Quizá
'Quizá todos los dragones
de nuestra vida
sean princesas que solo
esperan vernos
una vez hermosos y valientes
Quizá todo lo terrible sea
en su ser más profundo
algo desvalido que quiere
que lo ayudemos'
R. M. Rilke -
Quiero enamorarme
El otro día estábamos un@s amig@s tomando algo en un bar de poetas, por Malasaña, y en la conversación surgió la pregunta: "¿Nos queremos enamorar?"
Hubo un animado intercambio de opiniones; había quien decía que no, y otros que sí. Y cada uno exponía sus motivos. Yo defendía el sí a capa y espada, argumentaba que el ser humano es un "animal de pareja", que el resto de los animales va en manada, y son fieles a la manada; pero en el hombre, las comunas, que en principio podrían ser buena idea, quedaron desvirtuadas debido a ciertos excesos cometidos. Independiente de creer o no creer en que el amor es para toda la vida, sí necesitamos estar enamorados de alguien en cada momento... y de hecho el auge de páginas como netlog así lo demuestra.
Cuando llegué a casa estuve reflexionando acerca del tema, y después de ello sigo pensando que sí, que quiero enamorarme a toda costa. Enamorarme a toda costa, pero no de cualquiera con la que me cruce por la calle (o por la red).
Los avatares de la vida nos han ido marcando de tal manera, que con el paso de los años, algunos nos volvemos más exigentes, con más manías, y cada vez sabemos menos lo que queremos, pero más lo que no queremos.
Y los que hemos amado con locura a alguien, los que hemos sentido esas mariposas en el estómago, hemos ido flotando de su casa a la nuestra cuando la acompañábamos por la noche, los que tenemos el corazón lleno de cicatrices, trozos de otra persona embutidos entre los ventrículos y las aurículas, como si de una arteria más se tratase, que nos va sacando sangre que sin embargo no sabemos dónde se dirige... los que tenemos el corazón cuarteado, aunque no roto, hemos elevado el listón de tal manera, que el deseo de enamorarse se convierte en una frustración, porque a veces pensamos que esa persona que va a conseguir que volvamos a soñar, ilusionarnos, emocionarnos, flotar, esa persona que nos va a hacer volver a los diecisiete, como dice la canción de Violeta Parra, es posible que no aparezca nunca. Y ya no nos vale dar palos de ciego, no nos vale quebrar otra vez un corazón... ¿será que ya no queremos arriesgarnos?, ¿nos habremos vuelto unos cobardes?
Todas las comparaciones son odiosas, pero voy a hacer una. Quiero enamorarme, y también quiero saltar en paracaídas, hacer parapente, dar la vuelta al mundo en un barco de vela... lo que pasa que ya a mis años ninguna de estas cosas las veo factibles.
Sólo hay una diferencia; puedo vivir sin parapente, sin paracaídas y sin retomar la vela, mas no puedo vivir sin Amor. -
Lluvia y vida
Llueve
sobre los campos llueve
sobre las montañas
sobre la ciudad...
Llueve en mi tejado
el agua choca contra las ventanas de mi habitación
parece que las penetra
y llega hasta mi alma.
En mi alma también llueve
y al igual que el agua riega el campo
mi alma es regada por el agua
renace de la oscuridad, de la sequedad
olvida las grietas que la cuartean
y reverdece
hasta parece germinar un tallo de optimismo
con ramitas y hojas verdes
y una bella flor que surge de la nada.
Al igual que la lluvia limpia el aire
el aire sucio de la gran ciudad
también lo sucio de mi alma
los malos recuerdos, los rencores insanos
las experiencias dañinas
que se aglutinan y adhieren
son desprendidas de repente
y dejan el camino libre
a ese agua renovadora que brota
desde lo más profundo de mi ser.
Al igual que se llenan los embalses
del agua que nos aporta la vida
mi corazón se llena de nueva sangre
recibiendo mis venas con agrado
la lluvia que ha nacido en mi interior
y el aguacero de vida y esperanza
vuelve a colmar mi espíritu
de gotas de ilusión y de esperanza. -
El ocaso
Qué peso vivir con el dolor ajeno
qué losa sentir el llanto provocado
qué amargo sabor cuando en ello pienso
qué estéril intento de sanar lo ajado.
Creamos un mundo cargado de sueños
anduvimos juntos ajustando pasos
incluso creímos en el mismo vuelo
y juntos al aire el reto lanzamos.
Mas nunca debimos jugar con el fuego
quemamos ilusos este bello canto
tras las lindas notas llegó el silencio
callándolo todo al cabo de un año.
Ahora no queda siquiera el recuerdo
pues volver a ello nos hace más daño
persiste el vacío, el otoño yerto
la noche, tinieblas, la sombra, el ocaso... -
Nada
Nada
miro hacia los lados y no veo nada
miro hacia atrás y todo se escapa
miro delante y el mundo se acaba.
Llueve
llueve en la calle y en mi alma llueve
el agua invade mi ser lentamente
que ve poco a poco mi alma perderse
Vivir
se hace tan duro a veces vivir
pensando que todo lo he dejado ir
la suerte, el cariño y también a mí.
Solo
entre tanta gente me encuentro tan solo
que duele hasta el punto de volverme loco
y siento que ahora he tocado fondo.
Luz
perdí la ilusión y con ella la luz
y yo sin quererlo forjaba mi cruz
dejando olvidado el camino del Sur. -
Plegaria del árbol
Lo leí en un árbol, y me encantó. Lo puse en una foto mía, y me aconsejaron ponerlo en un blog, para que lo pudierais leer mejor. Y aquí está, dedicado a Andrea, que fue quien me lo propuso.
Tú que posas y levantas,
contra mi tu brazo,
que incoscientemente me zarandeas,
antes de hecerme daño mírame bien.
Yo soy el armazón de tu cuna,
la madera de tu barca,
la tabla de tu mesa,
la puerta de tu casa,
la viga que sostiene tu techo,
la cama en que descansas.
Yo soy el mango de tu herramienta,
el bastón de tu vejez,
el mastil de tu ilusiones y esperanzas,
Yo soy el fruto que te nutre
y colma tu sed.
La sombra bienhechora que te cobija,
contra los ardores del sol.
El refugio bondadoso de los pájaros,
que alegran con su canto tus horas
y que limpian tus campos de insectos.
Yo soy la hermosura del paisaje,
el encanto de tu huerta,
la señal de la montaña,
el lindero del camino.
Yo soy el calor de tu hogar,
en las noches largas y frias del invierno,
el perfume que embalsama a todas horas,
el oxígeno que vivifica tu sangre,
la salud de tu cuerpo,
y la alegria de tu alma,
y hasta el fin,
yo soy el ataúd,
que te acompaña al seno de la tierra.
Por todo eso,
tú que me miras,
tú que me plantaste con tu mano,
tú que me diste el ser y
puedes llamarme hijo,
Óyeme bien,
Mírame bien..
¡Y no me hagas daño! -
Hoy sí, mañana no.
Te conoces, hablas 54 mensajes en un día, te haces amigo de ella al terminar la noche, porque ha sido una conversación muy agradable, y quieres seguir manteniendo esas conversaciones... por fin has encontrado a alguien que escribe sin faltas de ortografía, con cierto estilo... y hasta pone los acentos, ¡¡en su sitio!!. Esto hay que celebrarlo.
La verdad es que tu situación personal no es la má apropiada como para hacerte ilusiones con una chica, pero no puedes evitar que esa conversación tan amena, esos puntos que tenéis en común, ese sentido del humor tan fino que ha demostrado... te haga pensar, al menos un minuto, en "quién sabe lo que ocurriría si algún día llegáramos a quedar". Pero enseguida te das cuenta de que, si eso que estás pensando ocurre, es posible que no sea nada bueno para ninguno, has de aclarar ciertas cosas primero contigo mismo antes de que pase por tu cabeza la idea de una nueva relación...
Te despides, apagas el ordenador y te acuestas... te quedas un rato pensando en lo que ha sido esa converfsación que te ha hecho acostarte con una sonrisa... qué poco te basta para sonreir, una serie de mensajes virtuales es suficiente para que tu mente se ilusione, qué pardillo. Sí, ¿y qué?, ¿Es malo ilusionarse? Vivimos de ilusiones, eso no es ser pardillo, es estar vivo, es no anclar el futuro y quedarte pensando en el último fracaso, esta vez tan reciente. Y así, dilucidando si esa conversación ha sido para bien o para mal, dejando pelear al yo positivo contra el yo negativo si las ilusiones merecen la pena o no, cierras los ojos y te duermes... pero con una sonrisa, y una ilusión,
A la mañana siguiente despiertas con las cosas un poco más claras, ¿es mala la ilusión por una amistad? No, por supuesto que no, lo de ayer estuvo genial, y mereció la pena plenamente. Te duchas, te vistes, desayunas y vas al trabajo. Haces las cosas urgentes, y a la mínima posibilidad te conectas a netlog, a ver si ella está conectada. Y lo está... la saludas, pero no hay respuesta.
Al día siguiente, lo msimo, un saludo sin respuesta... y al otro también. Dejas de saludar, para no parecer pesado, y esa noche el yo negativo se ha apuntado otra victoria... otra más. -
Nunca es demasiado tarde
Van pasando los años, y cada vez parece más difícil asentarse aqui... las manías se afianzan, cada vez sabemos menos lo que queremos, pero más lo que no queremos, y día a día, la Vida se encarga de ir agravando una cosa y otra.
Si a eso unimos la falsedad que hay intrínseca a este mundo (y no me refiero sólo a internet), lo que se oculta detrás de una persona podemos tardar meses, o años, en descubrirlo... y entonces parece que es demasiado tarde, pero nunca es demasiado tarde, si lo que está en juego es nuestra felicidad.
Podemos tener 20, 30, 40... 80 años, pero siempre estamos a tiempo de decir BASTA YA, y cambiar todo aquello que nos atormenta, no sabemos qué va a pasar mañana, y si no cambiamos a tiempo, quizás mañana sea demasiado pronto, y eso sí que es un peligro, porque a veces la historia no se repite.
Hazlo ahora, no esperes a mañana.
P.D.- La teoría es preciosa... yo soy el primero que tiene que aplicársela.