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Blog 38
Este espacio es para todos lo q gusten de lecturas para reflexionar...ojala puedan hacer sus comentarios al respecto, y q les gusten estos trocitos q he tomado de por ahi...besitos y saludos...

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El Bosque
Tiempo atrás, yo era vecino de un médico, cuyo "hobby" era plantar árboles en el enorme patio de su casa.
A veces observaba de mi ventana su esfuerzo por plantar árboles y más árboles, todos los días.
Lo que más llamaba mi atención, entretanto, era el hecho de que él jamás regaba las mudas que plantaba. Pase a notar, después de algún tiempo, que sus árboles estaban demorando mucho en crecer.
Cierto día, resolví entonces aproximarme al médico y le pregunté si él no tenía recelo de que las plantas no creciesen, pues percibía que él nunca las regaba.
Fue cuando, con un aire orgulloso, el me describió su fantástica teoría.
Me dijo que, si regase sus plantas, las raíces se acomodarían en la superficie y quedarían siempre esperando por el agua fácil, que venía de encima.
Como él no las regaba, los árboles demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar para lo más profundo, en busca del agua y de las varias nutrientes encontradas en las camadas más inferiores del suelo. Así, según él, los árboles tendrían raíces profundas y serían más resistentes a las intemperies.
Y complementó que él frecuentemente daba unas palmadas en sus árboles, con un diario doblado, y que hacía eso para que se mantuviesen siempre despiertas y atentas.
Esa fue la única conversación que tuvimos con mi vecino.
Tiempo después fui a vivir a otro país, y nunca más lo encontré.
Varios años después, al retornar del exterior, fui a dar una mirada a mi antigua residencia.
Al aproximarme, noté un bosque que no había antes. ¡¡Mi antiguo vecino, había realizado su sueño!!.
Lo curioso es que aquel era un día de un viento muy fuerte y helado, en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si no estuviesen resistiendo al rigor del invierno.
Entretanto, al aproximarme al patio del médico, noté como estaban sólidos sus árboles: prácticamente no se movían, resistiendo implacablemente aquel fuerte viento.
Que efecto curioso, pensé..
Las adversidades por la cual aquellos árboles habían pasado, llevando palmaditas y habiendo sido privados de agua, parecía que los había beneficiado de un modo que el confort y el tratamiento más fácil jamás lo habrían conseguido.
Todas las noches, antes de ir a acostarme, doy siempre una mirada a mis hijos. Observo atentamente sus camas y veo como ellos han crecido. Frecuentemente rezo por ellos.
En la mayoría de las veces, pido para que sus vidas sean fáciles:
"Dios mío, libra a mis hijos de todas las dificultades y agresiones de éste mundo"...He pensado entretanto, que es hora de mudar mis oraciones. Esa mudanza tiene que ver con el hecho de que es inevitable que los vientos helados y fuertes alcancen a nuestros hijos.
Sé que ellos encontrarán innumerables dificultades y que, por tanto, mis oraciones para que las dificultades no ocurran, han sido muy ingenuas. Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas. Por tanto, pretendo mudar mis oraciones.
Haré eso porque, queramos o no, la vida no es muy fácil.
Al contrario de lo que siempre he hecho, pasaré a rezar para que mis hijos crezcan con raíces profundas, de tal forma que puedan retirar energía de las mejores fuentes, de las más divinas, que se encuentran siempre en los lugares más difíciles.
Rezamos siempre para que tengamos facilidades, pero en verdad lo que necesitamos hacer es pedir para desenvolver raíces fuertes y profundas, de tal modo que cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen, resistamos bravamente, en vez de que seamos subyugados y barridos para lejos.
Audrey Hepburn. -
Las Cuatro Velasªªª
Cuatro Velas se estaban consumiendo lentamente...
El ambiente estaba tan silencioso que se podía oír el diálogo entre ellas.
La primera dijo:
-¡Yo Soy la Paz! A pesar de mi Luz, las personas no consiguen mantenerme encendida.
Y disminuyendo su llama, se apagó totalmente.
La segunda dijo:
-¡Yo me llamo Fe! Infelizmente soy superflua para las personas, porque ellas no quieren saber de Dios, por eso no tiene sentido continuar quemándome.
Al terminar sus palabras, un viento se abatió sobre ella, y esta se apagó.
En voz baja y triste la tercera vela se manifestó:
¡Yo Soy el Amor! No tengo mas fuerzas que quemar. Las personas me dejan de lado porque solo consiguen manifestarme para ellas mismas; se olvidan hasta de aquéllos que están a su alrededor.
Y también se apagó.
De repente entró una niña y vio las tres velas apagadas.
-¿Qué es esto? Ustedes deben estar encendidas y consumirse hasta el final.
Entonces la cuarta vela, habló:
-No tengas miedo, pequeña, en cuanto yo esté encendida, podemos encender las otras velas.
Entonces la niña tomó la vela de la Esperanza y encendió nuevamente las que estaban apagadas.
¡Que la vela de la Esperanza nunca se apague dentro de nosotros! -
°°°Los dos sacos°°°
Hay una antigua leyenda acerca de tres hombres, cada uno de los cuales, cargaba dos sacos, sujetos a sus cuellos, uno al frente y el otro a sus espaldas.
Cuando al primero de ellos le preguntaron que había en sus sacos, el dijo: "Todo cuanto de bueno me han dado mis amigos se halla en el saco de atrás, ahí fuera de la vista, y al poco tiempo olvidado." El saco de enfrente contiene todas las cosas desagradables que me han acontecido y, en mi andar, me detengo con frecuencia, saco esas cosas y las examino desde todos los ángulos posibles. Me concentro en ellas y las estudio. Y dirijo todos mis sentimientos y pensamientos hacia ellas.
En consecuencia, como el primer hombre siempre se estaba deteniendo para reflexionar sobre las cosas desafortunadas que le habían sucedido en el pasado, lo que lograba avanzar era muy poco.
Cuando al segundo hombre le preguntaron qué era lo que llevaba en sus dos sacos, el respondió: "En el saco de enfrente están todas las buenas acciones que he hecho. Las llevo delante de mí y continuamente las saco y las exhibo para que todo mundo las vea. Mientras que el saco que llevo atrás, contiene todos mis errores. Los llevo consigo a dondequiera que voy. Es mucho lo que pesan y no me permiten avanzar con rapidez, pero por alguna razón, no puedo desprenderme de ellos."
Al preguntarle al tercer hombre sobre sus sacos, él contestó: "El saco que llevo al frente, está lleno de maravillosos pensamientos acerca de la gente, los actos bondadosos que han realizado y todo cuanto de bueno he tenido en mi vida. Es un saco muy grande y está lleno, pero no pesa mucho. Su peso es como las velas de un barco "lejos de ser una carga" me ayudan a avanzar. Por su parte, el saco que llevo a mis espaldas está vacío, pues le he hecho un gran orificio en el fondo. En ese saco, puse todo lo malo que escuché de los demás así como todo lo malo que a veces pienso acerca de mí mismo. Esas cosas se fueron saliendo por el agujero y se perdieron para siempre, de modo que ya no hay peso que me haga más penoso el trayecto." -
°°°La cara que pones°°°
No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones...
Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logro meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.
El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas se topo con una puerta semi-abierta; lentamente se adentro en el cuarto. Para su sorpresa se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían mil perritos mas observándolo tan fijamente como el los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los mil perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladro alegremente a uno de ellos. El perrito se quedo sorprendido al ver que los mil perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él.
Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo: "¡Qué lugar tan agradable! ¡Voy a venir más seguido a visitarlo!" Tiempo después otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros mil perritos del cuarto, se sintió amenazado ya que lo estaban mirando de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los mil perritos le gruñían a el. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros mil perritos le ladraron también. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: "¡Qué lugar tan horrible es este! ¡Nunca más volveré a entrar aquí!"
En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los mil espejos". Todos los rostros del mundo son espejos...
Decide cual rostro llevaras por dentro y ese será el que mostraras. El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás. Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, solo se sienten en el corazón. -
°°°Te deseo suficiente°°°
Recientemente, no pude evitar escuchar a un padre y a una hija en sus últimos momentos juntos en la puerta de abordaje del aeropuerto. Ya habían anunciado la salida del vuelo y, parados junto al puesto de seguridad, se abrazaban y él dijo:
"Te amo. Te deseo suficiente".
Ella a su vez dijo: "Papito, nuestra vida juntos ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que siempre he necesitado. También te deseo suficiente, Papito". Se besaron y ella se fue.
Ella caminó hacia la ventana donde yo estaba sentado, parado allí pude ver que quería, que necesitaba llorar. Traté de no inmiscuirme en su privacidad, pero él, mirándome, medio abrió la puerta al preguntarme:
"¿Alguna vez le ha dicho adiós a alguien sabiendo que es para siempre?"
"Sí, lo he hecho", respondí.
El decir esas palabras me recordó sobre la manera como pude expresar mi amor y aprecio por todo lo que mi papá había hecho por mí. Reconociendo que sus días estaban casi contados, tomé la oportunidad para decirle, cara a cara, cuánto significaba para mí. Así que sabía lo que este hombre experimentaba. "Perdóneme por preguntar, pero, ¿por qué es este adiós para siempre?" pregunté. "Ya estoy viejo y ella vive muy lejos, tengo serios desafíos por delante y la realidad es que, su próximo viaje será para asistir a mi funeral", me dijo.
"Cuando le decía adiós, le oí decirle: "Te deseo suficiente. ¿Pudiera saber qué significa eso?"
Comenzó a sonreír. "Ese es un deseo familiar que nos ha sido pasado de generación a generación, mis padres solían decírselo a todos sus hijos y nietos".
Hizo una pausa momentánea y miró hacia arriba como queriendo recordar cada detalle, se sonrió aun más. "Cuando decimos 'Te deseo suficiente', estamos queriendo que la otra persona tenga una vida llena con las suficientes cosas buenas para sostenerla".
Entonces, volteándose hacia mí, compartió conmigo lo siguiente, para recitarse de memoria:
"Te deseo suficiente sol para mantener tu actitud brillante.
Te deseo suficiente lluvia para que puedas apreciar mejor el sol.
Te deseo suficiente felicidad para mantener tu espíritu vivo.
Te deseo suficiente dolor para que los más pequeños gozos de la vida se vean mucho más grandes.
Te deseo suficientes logros para satisfacer tus deseos.
Te deseo suficientes pérdidas para que puedas apreciar todo lo que posees.
Te deseo suficientes holas para que te ayuden a decir el adiós final".
Entonces comenzó a sollozar y se alejó caminando. -
°°°Sería fácil°°°
Sería fácil si solamente con llorar se remediaran los problemas.
Seria fácil sin en cada lagrima se fueran las nostalgia y las tristeza.
Seria fácil sin con dormir cambiara todo en una noche, si al despertar no existieran los reproches .
Seria fácil vivir.
Seria fácil si no doliera el desamor y del amigo la traición.
Seria fácil si se pudiera detener el tiempo y nunca envejecer.
Seria fácil, pero no es fácil, ya lo vez… somos humanos sentimos todo y no podemos evitarlo, hemos nacido por amor y casi siempre por amor es que lloramos.
No es nada fácil si se tienen sentimientos porque la vida no es como un libro de cuento y el que no siente su dolor es por una razón, porque está muerto.
Hemos nacido por amor y casi siempre por amor es que lloramos no es nada fácil si se tienen sentimientos, porque la vida no es un libro de cuento y el que no siente su dolor es por una razón, porque está muerto…
Anónimo -
El Buscador...
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador…
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra, tampoco es alguien que sabe lo que está buscando, es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba una especie de valla pequeña de madera… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.
El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos (que eran los de un buscador, quizá por eso lo descubrió), se posaran sobre una de las piedras, en la cual había la siguiente inscripción… “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. El observador se sobrecogió al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo que más le impactó fue comprobar que el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba los 11 años.
Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de niños?
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré… Cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fue lo disfrutado, a la derecha cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?… ¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? … ¿y el casamiento de los amigos?... y el viaje más deseado?... y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?... ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento. Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
PD: Esto va por una personita muy linda que me sugirio subir otra reflexion al blog, que esta bien abandonado.... Espero que especialmente tu vida este llena de este unico y verdadero tiempo vivido... -
La Tristeza y La Furia
En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...
Había una vez...
Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...
Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.
Del libro Cuentos para pensar de Jorge Bucay -
°°°Aprovecha cada momento°°°
Mi amigo abrió el cajón de la cómoda de su esposa y levantó un paquete envuelto en papel de seda: "Esto -dijo- no es un simple paquete, es lencería". Tiro el papel que lo envolvía y observó la exquisita seda. "Ella compró esto la primera vez que fuimos a Nueva York, hace 8 ó 9 años. Nunca lo uso. Lo estaba guardando para una "ocasión especial".
Bueno... creo que esta es la ocasión". Se acercó a la cama y colocó la prenda junto con la demás ropa que iba a llevar a la funeraria. Su esposa acababa de morir. Volviéndose hacia mi, dijo: "No guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial".
Todavía estoy pensando en esas palabras... y han cambiado mi vida. Ahora cada mañana me digo a mi mismo que este día es especial... cada día, cada hora, cada minuto... es especial.
Anonimo.... -
°°°Zanahoria, huevo o cafe?°°°
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y como las cosas le resultaban tan dificiles. No sabia como hacer para seguir adelante y creia que se daria por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecia que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevo a su lugar de trabajo. Alli lleno tres ollas con agua y las coloco sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una coloco zanahorias, en otra coloco huevos y en la ultima coloco granos de cafe. Las dejo hervir sin decir palabra.
La hija espero impacientemente, preguntandose que estaria haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apago el fuego. Saco las zanahorias y las coloco en un tazon. Saco los huevos y los coloco en otro plato. Finalmente, colo el cafe y lo puso en un tercer recipiente.
Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?" -"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. Le hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?" El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
Y tú, ¿cual de los tres eres?
Anonimo....