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Blog 15
Kevin David Mitnick es quizás el más famoso hackers de los últimos tiempos. Nacido el 6 de Agosto de 1963 en Van Nuts, California, desde muy niño sintió curiosidad por los sistemas de comunicación electrónica y fue auto cultivando un obsesivo deseo por investigar cosas y lograr objetivos aparentemente imposibles, hasta llegar a poseer una genial habilidad para ingresar a servidores sin autorización, robar información, interceptar teléfonos, crear virus, etc.
Cuando el gobierno acusó a Kevin de haber substraído información del FBI, relacionada a la investigación de Ferdinand Marcos y de haber penetrado en computadoras militares, en 1992, él decidió defenderse en la clandestinidad, convirtiéndose en un fugitivo de la justicia durante casi tres años.
Mitnick fue arrestado por el FBI en Raleigh, North Carolina, el 15 de Febrero de 1995.
Kevin descubrió y reveló información de alta seguridad perteneciente al FBI, incluyendo cintas del consulado de Israel, en Los Angeles. Sus incursiones costaron millones de dólares al FBI y al gobierno norteamericano y obligó a este departamento policial a mudar sus centros secretos de comunicación a sitios inaccesibles.
Su apodo o nickname era "Condor", tomado de la película de espionaje Los tres días del Condor.
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“Todos somos hackers”
Con su navegador Firefox, la Fundación Mozilla revolucionó internet y agitó el conflicto bélico que sacude los cimientos de la web desde su nacimiento en 1989: la llamada “guerra de los browsers”. Cómo es competir con Microsoft, por qué es importante la participación y hacia dónde va la red, según uno de sus capos
El canadiense Mark Surman habla y habla sin parar. Pero no como esas personas que lo único que uno desea es que se callen y que, al hacerlo, se traguen sus palabras. A Mark Surman da gusto oírlo unir frases, conceptos, ideas: como director ejecutivo de la Fundación Mozilla, es uno de los pocos que ve en vivo y en directo cómo la web –un ecosistema informacional antes que una autopista– va cambiando de forma, se adapta a los caprichos y deseos de 1.600.000.000 de internautas ansiosos que, sin saberlo, componen una sinfonía de “clics” al unísono.
Si, como calculó el cibergurú Kevin Kelly, la web tiene tan sólo 6.500 días de existencia –desde que Tim Berners Lee creara la primera página web en 1991–, la Fundación Mozilla tiene alrededor de 300, los suficientes como para haber crecido como sinónimo de código abierto y comunidad. Sin embargo, el famoso de la familia es su hijo: el navegador Firefox, que puso en jaque el dominio del Internet Explorer y hoy es utilizado por el 20% de los internautas para estar, ser, parecer en la web.
Más que un territorio de sedentarios, la WWW es un continente de nómades, individuos que emprenden rutinariamente migraciones, saltos impredecibles. En el caso de Firefox, cada vez son más los conversos, los que le dicen adiós al tío Bill y prueban nuevos aires, nuevas formas de ver la ciberrealidad. Más allá de las características de fábrica –velocidad, seguridad, apariencia– propias de este software cuyo logo no es un zorro sino un oso panda rojo, lo curioso es que no se trata sólo de un software. A esta altura, es algo más. Como hace poco confesó y aconsejó John Lilly, CEO de Mozilla Corporation: “Paso más tiempo con mi navegador que en el auto. Deberías invertir el mismo tiempo en elegir tu navegador que el que invertís eligiendo el auto que vas a manejar. Es tu lente dentro de internet. Exactamente como los lentes de tus anteojos, afecta la forma en la que ves a la red. Cada vez miramos más el mundo a través de internet, las características de la lente importan más que nunca”.
La historia de la web, se sabe, está segmentada en eras geológicas –demarcadas por años y no por eones– que adoptan el nombre del navegador gráfico predominante: el primer acto fue ejecutado abordo del ViolaWWW (1992), le siguió el Mosaic (1993, el padre de todos los navegadores) y Netscape (1994), que sacó a la web de las universidades y la llevó a las masas alcanzando a tener casi el 90% del mercado de internautas. Hasta que Microsoft se avivó e introdujo en agosto de 1995 al Internet Explorer. Y, entonces, se declaró la guerra, la “Primera Guerra de Navegadores” (The First Browser War).
“Siempre hubo una gran competencia entre los browsers. Nunca fue fácil –recuerda Surman, activista y autodenominado evangelizador de la participación–. En realidad, consistió en una batalla de ideas, un choque de posiciones sobre cómo debía ser la web: cerrada, o sea, con la predominancia del software propietario que no se puede alterar, o abierta, garantizando la innovación y participación”.
TECNOGRAFÍAS. Lo primero que se pierde al entrar a internet es la memoria. Aquellos capaces de reconstruir sus recuerdos saben que mientras seguían apareciendo alternativas (Opera en 1996 y Safari siete años después), la “e” –azul y minúscula– tomó ventaja: al venir por defecto en Windows, el software más viral de la historia de la informática, el Internet Explorer se coronó rey. Netscape se desinfló y de sus cenizas nació Phoenix (2002), que se transformó en 2004 en lo que hoy es: Mozilla Firefox.
–¿Cree que todos los usuarios de este navegador conocen la filosofía que hay detrás?
–Para nada. Quizás la conozca un 5 por ciento. El éxito de Firefox es tal que la gente no tiene que pensar en estos aspectos. Pero ya es hora de que lo hagan: muchas de las cosas que la gente ama de internet las da por sentadas. La web es básicamente un medio de participación en una escala tan grande que nunca vimos algo así en nuestra historia como especie. En la edad moderna nunca tuvimos la oportunidad para expresarnos tanto y relacionarnos como lo hacemos. La gente ama la naturaleza participativa de la web. Cualquiera puede desarrollar cierto tipo de software, escribir o subir una foto sin pedir permiso.
–La participación sería algo así como el ADN de la Web.
–Cierto. La misión de la Fundación Mozilla no es desarrollar el navegador Firefox sino garantizar la naturaleza abierta de internet. En 2003 estaba claro que los accesos de participación estaban amenazados. Microsoft por entonces tenía un 98% del mercado de navegadores. La gente pensaba la internet en términos del Internet Explorer. Hasta que apareció Mozilla, un grupo de hackers, activistas y programadores que pensaron que se podían hacer cosas de otra manera, que se podía acentuar la naturaleza colaborativa de la red y que cualquiera podía venir a innovar.
–Se podría decir que esto constituye un fenómeno cultural dentro de otro más grande, la web.
–Sí. Son tecnologías de liberación. Firefox fue el primer browser en tener addons o complementos, que les permitió a muchos programadores construir su propio software. Y la mayoría de las personas que actualizan sus perfiles en Facebook o cuentan qué están haciendo en estos momentos en Twitter tal vez no lo saben, pero se benefician de esta filosofía.
–Pero donde hay beneficios también hay riesgos.
–No tenés el control de la información que subís o manejás. Los mails ya no son objetos que acumulás en tu casa; están en servidores a miles de kilómetros de distancia. Si Google decidiera hoy borrar todos los correos o Facebook usase tus datos para su beneficio, mucho no podrías hacer. Ése es uno de los grandes desafíos para el futuro. Mantener esa cultura de la participación de la Web 2.0 pero, también, lograr que el usuario tenga más control de sus datos y de su experiencia.
YO TUNEO, ÉL TUNEA. Los futurólogos de internet abundan pero las predicciones que terminan volviéndose ciertas escasean. Nadie vio venir a la red a principios del siglo XX, ni siquiera los escritores de ciencia ficción. “No se puede predecir con exactitud lo que ocurrirá, pero puedo decir lo que quiero que ocurra –clarifica este hombre de hablar contagioso–: que crezcan los valores de participación, que la gente piense en ese espíritu del compartir y colaborar. Me gustaría que cada vez el usuario tuviera, de acá a dos años, más control sobre su experiencia de navegación, su privacidad y poder configurar cómo ve el mundo a través de la pantalla. Todos los internautas ahora somos hackers, en el sentido original de la palabra hacking, o sea, tenemos la posibilidad de agarrar algo y cambiarlo para que sea como yo quiero que sea, como yo lo necesito. Me gustaría ver cada vez más softwares y sitios a los que yo les pueda cambiar su aspecto y sus funciones y adaptarlas a mis necesidades”.
–Un tuneado.
–Se trata de crear nuevas maneras de interacción, nuevos puentes de comunicación. La web cambia cómo vemos el mundo y hasta cómo pensamos. Con el acento en la participación en la web, la gente ve ahora que puede hacer cosas: hacer una película con poco presupuesto, escribir lo que se le ocurra en un blog, comenzar un negocio con una idea, y todo esto amplificado con el low-cost de la web. La web cambia, sobre todo, la noción de oportunidad. Te cambia también la visión que tenés de la gente que conocés: ya no se limita a tu ambiente local. Se extiende esa habilidad que uno tiene de tomarle la temperatura al barrio. Ahora que tenés amigos en varias ciudades del mundo, cambia también tu noción del espacio y del tiempo.
–¿No cree que hay tanta información en la red que resulta abrumadora?
–Absolutamente. Pero los seres humanos somos buenos procesando información compleja. A algunos les gustan mucho los estímulos y a otros no tantos. Entrar a la web es como ingresar a una ciudad: es ruidosa y caótica. A algunos les encanta y a otros no. Justamente, como en una ciudad, en la red uno puede hacer zoom sobre aquello que le interesa y le da más placer. Es una experiencia gestáltica que se resume a cómo sentís y vivís en una ciudad. Porque no andás por la calle escuchando y viendo todo. Seleccionás, incluso cuando no te das cuenta.
GALAXIA FIREFOX
“Desde 1995, con el fin de la Primera Guerra, en la que la dinastía Microsoft venció a Netscape como el gobernante de la Webbrowserland, los ciudadanos de un país creado a fines de los ochenta buscan una mejor alternativa. La guerra fue una clara lucha por poder entre un gobernante lento y decadente, Explorer III, y los rebeldes de Mozilla, más rápidos y eficientes. Hasta que en 1995, Phoenix, luego rebautizado Firefox, escapó de la prisión de Explorer y se coronó entre los rebeldes. Los líderes de ambos lados fueron reemplazados siete veces pero Explorer y Firefox siguen peleando para controlar el reino de Webbrowserland, cuyo futuro luce promisorio pese a su persistente guerra civil”.
La historia –que se puede leer completa en Uncyclopedia.wikia.com, aquella versión alternativa y lisérgica de la Wikipedia— podría continuar y demuestra cómo los unos y ceros que componen estos navegadores saltaron de categoría y se convirtieron en otra cosa aun no del todo definida: motores de fenómenos culturales, tendencias ciberculturales, puentes de filosofía y expresiones artísticas y focos de alternatividad.
Frente a Microsoft, frente a Google o frente a cualquiera que imponga una visión unidimensional de la web: “Hay que reconocerle a Google que tuvo mucho que ver en cómo la web hoy es como es –señala Surman–. Mucha innovación vino y viene de ellos. Igualmente, es riesgoso para cualquiera crecer tanto como para poner en peligro a la competencia. Es una amenaza a la diversidad y hay que estar conscientes de eso”.
Firefox y la Fundación Mozilla que lo engloba, además, representan otro modelo: su software, por ejemplo, depende del trabajo de miles de voluntarios anónimos desparramados en todo el mundo. O sea, impulsa y se basa, como la Wikipedia, en la colaboración de muchos, justamente, para beneficio de muchos más: la llamada “innovación distribuida”, que se aprecia en un elemento que en sus principios distinguió a Firefox del resto de sus competidores (los navegadores Internet Explorer, Opera, Safari, Avant Browser, Konqueror, ELinks, Google Chrome, Maxthon, Flock, Arachne, Epiphany, K-Meleon): los addons o complementos, que, como las aplicaciones del iPhone, permiten la personalización (casi) total.
Firefox, además, impulsa movimientos artísticos como el promovido desde el sitio Artzilla.org. “Internet no siempre tiene que ser seria”, se lee en esta web desarrollada por Tobias Leingruber y Jamie Wilkinson, en la que se recopilan las extensiones más bizarras como “China Channel” (que permite ver la web como la ven los chinos), “Tourette Machina” (que inserta aleatoriamente palabras y frases mientras uno escribe) o “Add-Art” (que sustituye los banners de publicidad con imágenes de artistas).
Como ocurrió y seguirá ocurriendo, a Firefox también le llegará la hora de cerrar, de desaparecer o, simplemente, de adaptarse a los tiempos y voluntades de millones de usuarios cuyos gustos cambian casi impredeciblemente. Ahora, mañana, siempre. -
el amor......
"El amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos."
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feliz navidad y nuevos virus
en este nuevo año el team rinohacker les desea una feliz navidad y un prospero año nuevo...
plegarias de un boot..
Dios todo poderoso dame fuerza y valor para este nuevo año tener nuevos conocimientos y nuevas tecnicas de explotacion y exploracion..
y que el dios todo podero "C" nos genere nuevas aplicasiones para atacar y explotar nuevas vulnerabilidades.
amen..... -
La mensajería instantánea aumenta la productividad laboral
Prodigy/MSN expresó su satisfacción e interés por el reciente estudio científico que mostró que el Windows Live Messenger, en tanto el programa de mensajería instantánea líder en México y en el mundo, es una herramienta que aumenta la productividad laboral.
“Usar el Windows Live Messenger es ya algo natural y cotidiano para la mayoría de los cibernautas por las facilidades de comunicación que otorga. Este estudio confirma que usado adecuadamente es una herramienta que aumenta la productividad laboral y ayuda a organizar mejor el trabajo”, expreso Alejandro Hernández, Director de Mercadotecnia de Prodigy/MSN.
Hace unos días fue hecho público el estudio que los profesores Kelly Garret, de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Ohio, y James N. Danziger, de la escuela de Ciencias Sociales de la Universidad de California, realizaron y que prueba que en general los programas de mensajería instantánea no contribuyen a incrementar los niveles de interrupción en el trabajo y por el contrario si ayudan a administrarlos mejor.
En México y a nivel mundial el programa de mensajería más usado es Windows Live Messenger. En nuestro país, cerca del 98% de los cibernautas que usan programas de este tipo usan el Windows Live Messenger como opción única o una de sus opciones.
“Prácticamente es un estudio que está hablando de nosotros, de Windows Live Messenger. Y definitivamente nosotros coincidimos con esos resultados. Nuestros datos muestran claramente que el Windows Live Messenger es cada vez más usado como una alternativa de comunicación eficaz no sólo a nivel personal, sino dentro de las empresas e instituciones en nuestro país”, afirmó Agustín Moreno, coordinador de Windows Live en México.
Según el estudio difundido, los trabajadores gastan un promedio de 11 minutos en una tarea antes de ser interrumpidos o de hacer otra actividad. Más de la mitad de estas interrupciones (57%) no tiene relación con la actividad que se está realizando.
“La mensajería instantánea provee una forma de obtener comunicación importante de manera rápida y con un mínimo de interrupción, lo que permite a los trabajadores ser más concisos en la comunicación”, menciona el documento.
También agrega que esta herramienta puede usarse para participar en una conversación sostenida de baja intensidad, es decir, la ventana puede estar abierta de manera indefinida (en contraste con un teléfono), lo que permite a los participantes no tener la expectativa de una respuesta inmediata, sino que ésta se dará en el momento más oportuno para quien la envíe. -
Hackers liberan código fuente del Windows Vista
Todo parece ser que la Microsoft una ves mas se ve vulnerado por un descuido, pues un grupo de hackers poco conocidos de Macedonia habían conseguido liberar el código fuente del Sistema Operativo bandera de la Microsoft, el Windows Vista. Así lo afirmo Loo Flirpa portador de este grupo de hackers mencionando que lo había descubierto por casualidad (pues yo diría un grave error de seguridad) cuando realizaba rutinarios “training hack” en uno de los Servidores de la Microsoft, luego logro distribuir el código de aporx. 4.2 gb. por las redes P2P (afortunados lo que tuvieron acceso a semejante información )
Lo curioso de esta nota es que el archivo que se esta distribuyendo tiene el nombre de Ballmers_Balls.zip en referencia a CEO de Miscrosoft Steve Ballmer. Loo Flirpa afirmo que “Los servidores Windows, son juguetes para niños”, poco antes de ser detenido. la Revista PcWorld de Nueva Zelanda ha podido tener acceso a esta información y mostró un fragmento del código fuente que fue analizado y terminan concluyendo que es auténtico., baya descuido…! -
Detenidos en Chile unos Hackers que sabotearon la pagina de
La policia de Chile ha desarticulado un grupo de "hackers" que sabotearon mas de 8000 paginas de internet , entre ellas estaba la pagina de la NASA y paginas de Gobiernos de varios paises como Argentina , Peru o Venezuela.
Han sido 8 meses de investigacion y de recibir informacion de la Interpol y de otras agencias de inteligencia de otros paises segun relato la policia.
Los detenidos son 4 personas en Santiago todos chilenos incluidos 2 menores de edad , y han sido decomisado varios ordenadores -
Un hacker se cuela en Microsoft
Microsoft ha reconocido que un pirata tuvo acceso a su sistema informático y se teme que pueda haber robado código fuente de algunos de los productos de esta empresa.
El acceso al mismo fue posible gracias a un troyano mandado por correo electrónico a un empleado de la compañía que trabajaba desde su casa. Dicho programa es reconocido por la mayoría de antivirus, lo que no dice mucho en favor del sistema de seguridad de esta empresa ni de Symantec, que supuestamente es la que se encarga de este tipo de servicios en la conocida corporación, aunque también es posible que fuera el propio trabajador el que incumpliera alguna de las reglas de seguridad.
El autor de los hechos pudo estar paseándose por el sistema durante bastante tiempo hasta que fue detectado. Después de estudiar los movimientos del intruso para ver qué estaba haciendo decidieron cortarle el acceso e informar a la policía.
El incidente ha causado gran revuelo en el mundillo informático y sobretodo en los entornos del software libre, ya que se teme que puedan empezar a aparecer programas basados en este código robado, si realmente éste fue sustraido tal como se especula. Microsoft, después de sus pesquisas aseguró que no había sido descargado fichero alguno desde sus instalaciones...
¿Veremos dentro de poco emuladores Windows para Linux basados en este código o sistemas Windows "clónicos"? -
Los mayores objetivos de un hacker
http://www.whitehouse.gov
http://www.nasa.gov
http://www.fbi.gov -
El chacal de la Red
Kevin Mitnick
Esta es su historia: Kevin David Mitnik, alias El Cóndor, nació el 6 de agosto de 1963 en Van Nuys, un pequeño pueblo al sur de California. Hace 41 años. Kevin no tuvo una infancia fácil. Sus padres se divorciaron, y el entorno en el que creció supuso una de las causas que le llevaron a encerrarse en casa y permanecer en soledad, momento (1970s) en el que fue seducido por las mieles de la informática; en concreto, por el poder que entrevio que podía obtener a través de las redes telefónicas. De hecho, a pesar de que Kevin ha recibido calificativos tan diversos como hacker, cracker, pirata informático y otras palabras nada agradables que eludo mencionar, lo cierto es que en esencia, Mitnik siempre ha sido un Phreaker; el mejor phreaker de la historia, según muchos.
18 Ene 2005 | por Sarah Romero
Desde muy joven sintió curiosidad por los sistemas de comunicación electrónica, cultivando y desarrollando un deseo cuasi obsesivo por investigar, aprender y lograr objetivos aparentemente imposibles. En la adolescencia Mitnick ya se había convertido en todo un fenómeno. A los 16 años marca su primera línea tras la barrera del lado oscuro, del que ya nunca se separaría: se saltó la seguridad del sistema administrativo de su colegio; sin embargo, no lo hizo para alterar las calificaciones escolares, como podría pensarse, sino solo para mirar.
De aquí en adelante comenzaría su andadura como delincuente. La fecha, 1981. Kevin y dos amigos suyos irrumpieron en las oficinas de Cosmos (Computer System for Mainframe Operations) de la compañía Pacific Bell que era una base de datos utilizada por la mayor parte de las compañías telefónicas norteamericanas para controlar el registro de llamadas -. Una vez allí obtuvieron la lista de claves de seguridad, la combinación de las puertas de acceso de varias sucursales, y manuales del sistema COSMOS, entre otras cosas. De hecho, se comentó que lo sustraido por Mitnick y sus amigos tenía un valor equivalente a 170.000 euros.
Usando ingeniería social utilizaron sus seudónimos y números de teléfono en uno de los escritorios de la habitación. Así, usaron el nombre falso de John Draper, quien era un programador informático muy conocido, y también un legendario phreaker conocido como Captain Crunch. Los números de teléfono fueron derivados a otras rutas. Sin embargo, esta actuación estaba lejos de considerarse un éxito. Un directivo de una compañía telefónica pronto descubrió estos números de teléfono y lo puso en conocimiento de la policía local que comenzó a investigar. Debido a que la novia de uno de sus amigos, intimidada por lo que pudiera pasar les delató a la policía, Mitnick fue condenado por una corte juvenil a tres meses de cárcel y a un año bajo libertad condicional, gracias a que todavía era menor de edad. Ese fue su primer paso por la cárcel, que no el último.
Una de las historias curiosas relacionada con esta etapa de Mitnick tiene que ver con el oficial encargado de su caso. Al cumplir los tres meses de prisión, lo primero que hizo Mitnick fue dejarle una sorpresita al susodicho. El oficial se encontró con que su teléfono había sido desconectado y todos sus datos de registro en la compañía telefónica habían sido borrados. A partir de aquí, todo sucedió con una celeridad inquietante.
Se comenta que Mitnik adoptó su alias o nombre de guerra (Cóndor) después de haber visto la película protagonizada por Robert Redford Los tres días del Cóndor, ya que en cierto modo se sentía identificado con el protagonista. Redford encarnaba a un empleado de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) que se ve envuelto en un turbio asunto que continúa con una implacable persecución. Su nombre en clave es cóndor y Redford utiliza su experiencia para manipular el sistema telefónico y evitar ser capturado.
Su siguiente arresto tuvo lugar poco después; en 1983, por un policía de la Universidad del Sur de California donde había tenido algunos problemas unos años antes. Mitnick fue capturado por usar un ordenador de la universidad para obtener acceso (ilegal) a la red ARPAnet (la predecesora de Internet). De hecho fue descubierto entrando en un ordenador del Pentágono a través de ARPAnet, y fue sentenciado a seis meses de cárcel en una prisión juvenil de California (California Youth AthorityŽs Karl Holton Training School). Una vez puesto en libertad, obtuvo la licencia de X Hacker (...)
En 1987 Mitnick parecía estar realizando un cambio en su vida, y comenzó a convivir con una joven que estaba dando clases de informática con él en una escuela local. Después de un tiempo, de cualquier forma, su obsesión emergió y s utilización de números de tarjetas de crédito telefónicas ilegales condujo a la policía hasta el apartamento que Mitnick compartía con su novia en el pueblo Thousand Oaks, California. Mitnick fue acusado de robar software de Microcorp Systems, una pequeña empresa californiana de software, y ese mismo mes de diciembre era condenado a tres años de libertad condicional.
Después de esto Mitnick, solicitó un empleo en el Security Pacific Bank como encargado de la seguridad de la red del banco, pero este lo rechazó precisamente por sus antecedentes penales. La respuesta de Mitnick fue falsificar un balance general del banco donde se mostraban pérdidas por 400 millones de dólares y trató de difundirlo por la red. Sin embargo, el administrador de la red detuvo esta acción a tiempo.
Ese mismo año inicio el escándalo que lo lanzo a la fama. De 1987 a 1988 Kevin y su gran amigo, Lenny DiCicco, se enzarzaron en una lucha electrónica continua contra los científicos del laboratorio de investigación digital de Palo Alto. Mitnick estaba obcecado en obtener una copia del prototipo del nuevo sistema operativo de seguridad llamado VMS y estuvo intentando conseguirlo obteniendo la entrada a la red corporativa de la empresa, conocida coo Easynet. Los ordenadores del laboratorio digital de Palo Alto parecían simples, por lo que cada noche y con inestimable persistencia, Mitnick y DiCicco lanzaban sus ataques desde una pequeña compañía californiana (Calabasas), donde DiCicco trabajaba de técnico de soporte. Aunque la empresa descubrió los ataques casi inmediatamente, no sabían de dónde venían. De hecho ni el propio FBI podía fiarse de los datos obtenidos de las compañías telefónicas ya que Mitnick se ocupaba de no dejar rastro alterando el programa encargado de rastrear la procedencia de las llamadas y desviando el rastro de su llamada a otros lugares. En una ocasión, el FBI, creyendo que había encontrado a Mitnick, irrumpió en la casa de unos inmigrantes que estaban viendo la televisión, para asombro de estos y aquellos.
Sin embargo, ya se encontraban sobre la pista de Mitnick, y este, atemorizado por la posibilidad de que le cogieran, traicionó a su compañero y trató de poner a los federales bajo la pista de DiCicco, haciendo llamadas anónimas al jefe de este que trabajaba en una compañía de software como técnico de soporte. Viendo la traición de Mitnick, DiCicco finalmente se lo confesó todo a su jefe que lo notificó al DEC (Digital Equiment Corporation ) y al FBI. Al poco, un equipo de agentes del departamento de seguridad telefónica logró apresarle. Era 1988.
Aunque el DEC reclamaba que Mitnick había robado sofware por valor de varios millones de dólares, Kevin fue acusado de fraude informático y por posesión ilegal de códigos de acceso de larga distancia. Se trataba de la quinta ocasión en que Mitnick había sido arrestado por un caso de crimen informático y el caso atrajo la atención de la toda la nación, gracias a una inusual táctica de la defensa. La defensa solicitaba un año de prisión y seis meses en un programa de rehabilitación para tratar su adicción a los ordenadores. Fue una extraña táctica de defensa, pero un juzgado federal, después de dudar, pensó que había algún tipo de relación psicológica entre la obsesión de Mitnick por entrar en los sistemas informáticos y la adicción a las drogas o a las tragaperras y se le dio el visto bueno. Después del periodo carcelario y su temporada con psicólogos, donde le fue prohibido acercarse a un ordenador o un teléfono (llegó a perder 45 kilos de peso), Mitnick se marchó a Las Vegas y consiguió un empleo de programador informático de bajo nivel en una empresa de envío de listas de correo.
En 1992 Mitnick se mudó al área del Valle de San Fernando después de que su medio hermano muriera de una aparente sobredosis de heroina. Allí tuvo un breve trabajo en la construcción, que dejó al obtener un empleo a través de un amigo de su padre, en la Agencia de Detectives Tel Tec. Tan pronto como comenzó a trabajar, alguien fue descubierto ilegalmente usando el sistema de la base de datos comercial de la agencia y por ello Kevin fue objeto de una investigación bajo la batuta del FBI.
En septiembre registraron su apartamento al igual que la casa y el lugar de trabajo de otro miembro de su grupo de phreakers. Dos meses después un juzgado federal pidió el arresto de Mitnick por haber violado los términos de su libertad en 1989. Cuando fueron a detenerle, Mitnick había desaparecido sin dejar rastro alguno convirtiéndose ya en un hacker prófugo.
Una de las tesis que se barajan reflexionando sobre el eco que tuvo Mitnick en la sociedad y entre los propios hackers fue que la seguridad informática de aquella época era tierra de nadie; la informática apenas había despertado y los conocimientos informáticos de usuarios y técnicos no representan el abismo actual.
En 1991 se produce el famoso enfrentamiento con el periodista del New York Times, John Markoff quien llevaba desde el 88 escribiendo sobre tecnología y negocios. De hecho, ese mismo año recibió el premio de la Software Publishers Association al mejor reportaje. Kevin ha insistido siempre que Markoff le llamó para que colaborara en un libro que estaba escribiendo sobre él; Mitnick se negó y Markoff publicó su ejemplar exponiendo a Mitnick como un auténtico delincuente informático. Según Mitnick, todo comenzó con una serie de artículos firmados por John Markoff en la portada de The New York Times, llenos de acusaciones falsas y difamatorias, que más tarde fueron desmentidas por las propias autoridades. Markoff me la tenía jurada porque me negué a colaborar en su libro y creó el mito de Kevin Mitnick, para transformar Takedown [su libro] en un bestseller. Después de esto la cacería por parte de las autoridades había comenzado. Mitnick se ha defendido de esta cacería afirmando que Las autoridades aprovecharon la ocasión para transformarme en el chivo expiatorio de todos los hackers de la tierra. Y para autojustificarse, exageraron hasta lo inverosímil el daño que pude causar.
En 1994 con el auge de la telefonía móvil, Mitnick encontró esta plataforma ideal para no ser localizado y poder deambular de un sitio a otro. Pero para ello necesitaba utilizar una serie de programas que le permitieran moverse con la misma facilidad con que lo había hecho antes (a través de la red telefónica). Así, a través de sus refinadas y exitosas técnicas de ingeniería social, logra hacerse con la clave del ordenador personal de Tsutomu Shimomura gracias a la técnica del IP Spoofing (falseamiento de ip), que para estrepitosa suerte de Mitnick, era un especialista japonés en seguridad informática, perteneciente a la Netcom On-Line Communications. Su encontronazo con Shimomura le llevaría al declive.
Shimomura era considerado un hacker de sombrero blanco (Whitehats), un hacker de los buenos, que cuando descubría alguna vulnerabilidad lo ponía en conocimiento de la policía o la entidad competente en vez de difundirlo a otros hackers por la Red. Cuando se dio cuenta de que habían vulnerado la seguridad de su propio ordenador, comenzó a investigar sobre él, y dado el carácter poco modesto de Mitnick, Shimomura se lanzó en cruzada personal contra el que ya llamaban superhacker, y dijo que atraparía a ese americano estúpido, que no pararía hasta cogerle. Y así fue.
En 1995 , después de haber descubierto el software de Shimomura en una cuenta de The Well (que utilizó para lanzar ataques a empresas tan conocidas como Apple, Motorola o Qualcomm), un isp de California, tardaron alrededor de dos semanas en determinar que las llamadas provenían de Raleigh (California). Después de pasar también por el isp Internex, Shimomura se puso en contacto con el FBI y estos enviaron un grupo de rastreo equipado con un simulador de celda (un equipo utilizado habitualmente para testear móviles) que se ocupaba de registrar el teléfono de Mitnick tanto si estaba encendido como si no. Un buen radar para localizar al hacker. Al filo de la medianoche comenzó la búsqueda de procedencia de la señal. Unas horas más tarde localizaron la señal en un grupo de apartamentos, pero aún desconocían en cuál de ellos podría encontrarse Mitnick.
Por su parte, Shimomura y el FBI planeaban la captura del hacker para el día siguiente (16 de febrero), pero un error en el mensaje codificado que Shimomura remitió al encargado de Netcom precipitó su captura, ya que este tenía orden de hacer backup de todo el material que tuviera Mitnick y posteriormente proceder a su borrado una vez fuera capturado. Y eso interpretó. El FBI se vio abocado a realizar una actuación rápida si no querían volver a perderle, así que como no sospechaban que Mitnick pudiera ir armado, anunciaron su presencia ante la puerta del apartamento en que se encontraba Mitnick. Este abrió tranquilamente la puerta, y fue arrestado de inmediato. El hacker había sido capturado. Era el 15 de febrero de 1995.
Pero a Shimomura todavía le esperaba una sorpresa más ese día. Al volver a casa y repasar los mensajes que había recibido en su contestador automático, boquiabierto escuchó varios mensajes dejados por Mitnick; mensajes que había recibido varias horas después de la captura de Mitnick. La realización de estas llamadas aún sigue siendo un misterio que forma parte de la interesante historia de este hacker.
Kevin Mitnick fue acusado de robo de software, fraude electrónico, daño a los ordenadores de la Universidad del Sur de California, robo de archivos e intercepción de mensajes de correo electrónico. Entre las compañías afectadas figuraban Nokia, Fujitsu, Nec, Novell, Sun Microsystems, Motorola, Apple... Se declaró no culpable y la sentencia le condenó a 5 años de cárcel sin posibilidad de fianza, lo cual enervó a los miles de hackers que seguían apasionados la historia del Cóndor y que comenzaron la conocida campaña Free Kevin! (liberad a Kevin) alterando páginas web muy conocidas: Unicef, New York times, Fox TV y un largo etcétera.
Mitnick, quien fue liberado en enero del 2000 tras permanecer casi cinco años en una prisión federal, estuvo bajo libertad condicional hasta enero de 2003, donde la jueza instructora del caso, Mariana Pfaelzer, prohibió a Mitnick accerder a cualquier tipo de ordenador, teléfono móvil, televisión, o cualquier aparato electrónico que pudiera conectarse a internet, con lo cual su abstinencia informática le acompañó también durante estos tres años posteriores a su salida de la cárcel.
Pese a esto, Mitnick no perdió el tiempo. Lanzó su propia empresa, Defensive Thinking, una consultoría sobre seguridad, y comenzó a escribir un libro sobre su historia. A pesar de que según sentencia judicial tiene prohibido obtener beneficio económico de ello hasta el 2010, el 4 de octubre de 2002 salió a la luz The art of deception (El arte del engaño), donde describe técnicas de manipulación y persuasión gracias a las cuales se pueden obtener los códigos necesarios para entrar en la red de una empresa y hacerse pasar por otra persona, por ejemplo. Su lanzamiento se explicó aduciendo que el libro tenía finalidad educativa. "Ciertas técnicas y artimañas les he utilizado contra algunas empresas, pero todas las historias del libro son ficticias", afirmó.
A finales de 2003, Kevin anunciaba su segundo libro: The art of intrusion. El anuncio se realizaba de una forma muy peculiar, ya que Kevin afirmaba estar buscando historias que puedan ser contrastadas y que narren el como lo hicieron, preservando la identidad de los asaltantes. Los "hackers" seleccionados recibirían como pago una copia del primer libro de Mitnick, "The Art of Deception", un ejemplar del segundo, en ambos casos firmado por el autor, y la opción de conseguir el premio al mejor asalto, dotado con 500.000 dólares.
Como datos curiosos, Mitnick participó en algunas series de televisión; entre ellas, apareció en Alias de la ABC interpretando a un informático de la CIA; produjo un show radiofónico y vendió algunas de sus posesiones (un Toshiba Satellite 4400SX y un Toshiba 1960CS ).
Se han hecho películas sobre su vida como Takedown (Asalto Final) en el 2000, también conocida como Hackers 2 y algunos libros como Cyber Alert: Portrait of an ex hacker, The Fugitive Game : Online with Kevin Mitnick, The Cyberthief and the samurai, o Takedown.
En la actualidad, Mitnick es consultor de seguridad, se dedica a dar conferencias sobre protección de redes informáticas, ingeniería social, etc, a lo largo y ancho del mundo, a seguir escribiendo libros, y... recaudando bastantes millones de dólares con ello.
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Las redes zombi consideradas el último peligro para Interne
Nuevos datos muestran que el spam sigue invadiendo las comunicaciones en línea, ya que fue responsable del 94% del tráfico de correo electrónico el pasado diciembre. Una investigación de Postini muestra un crecimiento del 147% en los niveles de spam el año 2006, causado porque los planes de ataque y redes zombi son cada vez más sofisticados.
En la actualidad, los atacantes tienden a combinar técnicas y construir grandes redes zombi que aumentan su capacidad de enviar spam. Se estima que en la actualidad los atacantes usan un millón de ordenadores para coordinar campañas maliciosas de spam, mientras que el experto de Google, Vint Cerf, ha sugerido que casi 40 millones de ordenadores conectados a Internet en todo el mundo podrían estar infectados por programas troyanos.
El crecimiento de las redes robot ha alcanzado niveles peligrosos al aprovecharse del nuevo ancho de banda que les permite difundirse aún más usando programas troyanos y virus que requisan nuevos ordenadores. La compañía de seguridad Prolexic ha lanzado una nueva información que sugiere que China es el país más afectado del mundo y que Asia tiene la mitad de todos los ordenadores infectados del planeta. Según Postini, estas nuevas redes criminales, más grandes y sofisticadas, ya han mostrado su capacidad al aumentar veinte veces el número de ataques de virus en dos brotes de corta duración a finales de 2006 y en enero de 2007. Sin embargo, como los criminales siguen desplegando nuevas y mejor protegidas redes robot, es posible que los niveles de spam y virus en correos electrónicos pronto marquen un nuevo record.