eldespojo
conectado/a hombre - 26 años, bajo el puente de la avenida hidalgo, Mexico
Blog 17

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apropiaciones de la urbe
Me gustaría ver un poco peor las nubes
optar entonces por los discretos
por los beatos por los asesinos
juntar mis cruces como vértebras
mis glucosas y mis rutas de gigantes arrugados
mis basureros roncos
y como que ya no quiero impresionar
a los otros con tanto discurso de puertas y litigios
prefiero aplazado asistir a la muerte
de un carro de una carne es lo mismo
prefiero esa parodia de masturbaciones
que algunos llamn ciudad prefiero
usar los huesos y escupir a tiempo
mis lesiones y que los otros me miren y digan
allí va el divorciado
Hoy cuando los humos se juntan
cuando soy una negra delectación
sé que saldré de este cuarto y sabré lo demás
serán los muertos o los niños liminares
los que me harán
atender mi verdad de vitrina
mis vértebras de leche oscura
mientras llevo a los niños
a los cementerios
municipalmente compuestos
lo comprendo -
para cierta ex de cuyo nombre no quiero acordarme
Aquí estás, aquí como una conjuración,
aquí como una sangre absorta,
con eso en la mano, con un corazón verde
o negro tal vez,
con algo que te hace débil y te destruye
como una confidencia o un lento licor final.
Aquí estás como una cicatriz, aquí,
con algo de desterrada, de dividida,
con una herida que cae al suelo
y se quiebra en mil heridas inéditas.
En esta habitación te escucho, te veo no verte,
aquí te extraño, y debajo de la orilla,
de esta orilla que nos separa
te espero y te he esperado
como lo haría un niño sin rostro,
y soy y habito esa fractura que ni siquiera es tuya,
que se pudre después,
en otra sorda residencia y en otro destierro.
Pero los musgos se cansan. -
perro de letras
Lo que no saben es cuánto odio
escribir ahora mismo
lo que ahora mismo leen.
Al final, habré manofacturado
un perro de letras,
un perro obcedado
: otro perro.
Los nigromantes también se pudren, es la verdad.
Puedo imaginar a una niña y a un señor, bailando,
puedo hablar de la soledad y sus dientes de humo, con grandes objetos planos y erguidos, o inventar una música de electrones.
Soy capaz, sí, de grandes palabras de tinta.
Y hablar de veloces ambulancias testamentarias
que vean lo cardiaco
de todas las avenidas.
O especular sobre un mundo sin hombres.
O pensar en un personaje,
muy extraño en la mirada.
No me resulta de ningún modo difícil
bajar y subir a mi gusto
la gran escalera semántica.
Por ejemplo, se me ocurre escribir sobre un
un hombre que vende cajas en la memoria.
Conjurar un Leteo eléctrico.
Hacer que colisionen todos los autobuses.
Poco importa, a mi entender,
si ya he malgastado mi hambre
y lo veo a través de mi mano.
Me aburro en mi tienda de cosas de vidrio,
me aburro entre las formas.
Lo único bueno es uqe ya vienen.
Una jauria de perros me busca,
para despedazarme. -
yo, aquí
yo,
aquí,
entre las torturadas guitarras,
entre otros ciegos convocados,
ciegos
vecinos de los vasos
constantes,
pobres locos amarillos
que aturden la noche
elemental.
Qué sitio de mudis muros,
de muerte decorada en la soledad
y en las pastillas.
Qué desierto de niños con asco
y ecos.
Qué traen de luces heridas,
qué perra pronunciación
de los bordes.
Qué ruido. -
nausea
Hay cabellos lentos
que vienen de cuartos lejanos.
Herido de muerte,
voy diciendo cosas rojas,
mientras escucho la música que sale por el muro.
Podría levantarme
y mirar por la ventana
los lanzallamas
cuando echan fuego
a sus congéneres pobres.
Podría reír hasta que tiemblen las ratas.
Es una idea.
Desde hace un rato
tengo náusea. -
hace tiempo
HaCe TiEmPo
Hace un tiempo
que no me ves a los ojos;
los tuyos son de sangre
y te avergüenzan.
También te avergüenza
tu cuerpo estrecho y frágil,
y las mil pastillas que llevas dentro.
Desesperadamente,
te aburres rascando
lo cárdeno que te cubre
como un sudario inagotable y
has quedado horrorizada ante
tu seno abierto.
¿De tu cuerpo derruido
cuántas imágenes
has guardado de tu cuerpo?
Porque a mi me basta una imágen, la verdad.
Una sola, y la misma, la única honrada.
Podrías verme a los ojos;
luego entenderías. -
A VECES
A veces por la noche cuando no puedo dormir... me siento en el sofá y dejo que el tiempo pase sobre mi; como si no pensara, como si no sintiera, como si fuera feliz.