etkqret
hombre - 19 años, Les Fleurs Du Mal, Mexico
Imágenes 189
Sócrates. Pero, Menón, siguiendo con esta imagen del enjambre, si al preguntarte yo cuál es la naturaleza de la abeja, me dijeras que son muchas y de todas clases, ¿qué me responderías, si te preguntara: "¿Dices que son muchas, de todas clases y diferentes unas de otras por el hecho de ser abejas? ¿O por esto en nada se diferencian, sino por algún otro motivo, como por ejemplo, la belleza, el tamaño o cualquier otro aspecto semejante?" Dime, ¿qué me responderías si te preguntara esto?
Menón.-Yo, por mi parte, diría que no se diferencian nada la una de la otra, en cuanto que son abejas.
Sóc.- Por tanto, si después te dijera: "Pues bien, dime esto, Menón: aquello en que no se diferencian nada y son todas lo mismo, ¿qué dices que es?" ¿Podrías, supongo, responderme?
Men.- Sí
Sóc.- Esto también sucede con las virtudes. Aunque son muchas y de todas clases, todas ellas tienen una forma única e idéntica, por la que son virtudes. Es esta forma la que debe tener a la vista el que responde para mostrar al que le pregunta, qué es la virtud. (Platón)
Quienes viven de frente a la muerte sobrellevando una larga o fatal enfermedad y tienen tiempo para prepararse, algunas veces reaccionan con tranquilidad.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
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