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hombre - 47 años, General Roca, Argentina
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¡En la
MENTE está el SABER... y, en el
CORAZÓN está el PODER!
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ViViR “FueRa” DeL SiSTeMa
¿Qué es el Sistema?... ¿Quién fue su Inventor?
No es tan grave vivir “FueRa DeL SiSTeMa”. La marginación y la discriminación producen dos efectos contrarios en un sujeto, es decir: “puedo pensarme y sentirme un marginado-discriminado… o, no”.
A través de mi experiencia personal, puedo afirmar que a menos que una persona logre disfrutar de la vida “ayunando” del Sistema, no puede encontrar la paz en su mente y corazón… Porque, sólo el que logra “entender y conocer” el Sistema, encuentra la salud y la paz… y, cuando un individuo encuentra la salud y la paz, ya no es digno del Sistema.
Pero, ¿qué es el Sistema?... Pues, el Sistema no es más que un conjunto de nociones e hipótesis, elaboradas por un hombre común y mundano, que desde el comienzo de los siglos han intentado mantenerse coordenadas entre sí, a los efectos de formar un “todo coherente”… pero, que hasta la fecha no han demostrado tener “éxito ni lógica”. Sino más bien, todo lo contrario.
El Sistema comienza a existir a partir de una “trasgresión”… Esto es así, porque el sujeto que lo inventó deseaba hacerlo “imperecedero e inmortal”… Pero, su “creador” luego se cayó (física y psíquicamente) y no alcanzó a concretar su “desmedida ambición”… ¿Por qué?... Simplemente, porque no existe la “imperecibilidad” del Sistema ni la de su Inventor, al igual que no existe la imperecibilidad de quienes hoy “manipulan” el Sistema… Y, ¿por qué?... Porque, tampoco existe la imperecibilidad de las “cosas”… sino, sólo la del “Ser”.
Por esta razón, es que ninguna Sociedad es capaz de tolerar por mucho tiempo la presencia, los dichos y las afirmaciones de un “ser libre” del Sistema, cuando éste dice cosas como, por ejemplo: “Sólo un enfermo bien curado puede curar a otros enfermos, y no la medicina científica”… o, “Sólo un loco bien curado puede curar a otros locos, y no la psiquiatría ni la psicología"… o, “Sólo un delincuente bien rehabilitado puede rehabilitar a otros delincuentes, y no la ciencia criminológica"… etc.
Ahora bien, aunque la realidad del Sistema manifieste que ni la medicina “cura” a los enfermos físicos, ni la psicología ni la psiquiatría “curan” a los enfermos mentales, ni la ciencia criminológica “rehabilita” a las personas que cometen delito… aún así, sus manipuladores no se dan ni por enterados, y continúan haciendo “oído sordo” a las buenas propuestas provenientes de un individuo que ya “no es digno“ del Sistema. ¡No saben escuchar!
¿Por qué razón esto es así? Simplemente, porque quienes hoy “manipulan” el Sistema tienen la incapacidad de “percibir lo obvio” a cada instante de la vida y, en consecuencia, la imposibilidad de “ver” la realidad de las cosas y la solución de los problemas, demostrando así la carencia de condiciones, cualidades y aptitudes intelectuales para desarrollar ideas en forma práctica y tomar decisiones que brinden una solución concreta y eficaz a los graves problemas de Salud y Seguridad que hoy sufre la sociedad.
Lo peor de todo es que siempre fue así, y lo mejor de todo es “comenzar a cambiarlo”.
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MueRTe y DueLo
¿Qué es la Muerte Física?... ¿Qué es el Duelo?... ¿El duelo tiene una duración determinada?... ¿La Muerte afecta más al niño, al adolescente, al adulto o al anciano?... ¿Es normal padecer de tanto sufrimiento en la etapa de duelo?... ¿Existen terapias que ayuden a resolver definitivamente la muerte física de un Ser querido?
Muerte Física: ¿Extinción de la Vida?
Luego de experimentar la muerte física de un Ser querido, y ante la falta de respuestas existenciales verdaderas, pasado un tiempo, el sobreviviente se “resigna” a creer que la muerte es la muerte, y nada más… Esta resignación es lógica, ¿cómo aceptar y superar lo que no entiende?
Actualmente, los conceptos de muerte y duelo dependen de ciertos puntos de vista religiosos y filosóficos referentes a lo que, para unos y otros, constituye la esencia del Ser humano… ¡Bla, Bla, Bla!, pero ni los religiosos ni los filósofos han descubierto aún la manera de explicar de una forma ética, lógica, clara y convincente “qué es la muerte física”, y “cómo es el duelo verdadero”. Simplemente por esta razón, cabe la presentación de esta “nueva definición o concepto de muerte y duelo”.
Muerte física: Definición
La muerte física humana es en esencia la “extinción del proceso homeostático” del cuerpo de un individuo, y se diferencia de la muerte física animal en un único aspecto: la “Mente”. La muerte se produce irreversiblemente cuando “falla” uno o varios mecanismos encargados de mantener la estabilidad de las condiciones corporales, y puede ser ocasionada por dos motivos:
a.) Muerte por enfermedad infecciosa o no infecciosa graves: “difunto”; o
b.) Muerte por accidente con heridas y lesiones graves: “occiso”.
La muerte física, como evento, es un suceso obtenido como resultado de la incapacidad orgánica de sostener la homeostasis… y, como contrariedad, es el polo opuesto al nacimiento físico… pero, “No es la extinción o el fin de la Vida del Ser humano”.
Así, la muerte física humana No es el fin de la Vida, sino la culminación de la existencia del cuerpo como "organismo vivo".
Una de las características clave de la muerte física es que es “definitiva”, y por esta razón es que los científicos no han sido capaces hasta ahora de presenciar con sus ojos la recomposición del proceso homeostático de un Ser humano difunto.
Duelo: Definición
El Estado de Duelo es un "estado antinatural". Es una reacción psicológica traumática que experimenta el individuo que, ante la pérdida de un ser querido, ”no entiende” el significado real de Muerte Física. Este estado se manifiesta a través de una reacción mental que provoca pensamientos perturbadores, sufrimiento y aflicción al momento de la “ruptura” del vínculo afectivo, debido a que el sobreviviente jamás puede aceptar lo que desconoce y no entiende.
El duelo es un estado vulgarmente conocido como el “proceso” que le sigue a la muerte física de un ser querido. Asociado con la muerte, la pérdida física es definitiva. También existe el estado de “duelo sin muerte”, donde también se experimenta la pérdida de un ser querido, pero con la ruptura de una relación. El “duelo es psicológico”.
Sigmund Freud, en 1915, definió al duelo como “la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción equivalente”. Así, actualmente la palabra duelo es utilizada para definir y alentar un “anormal” proceso psicológico, fisiológico y social. El duelo es el nombre de este “proceso diabólico”, y es un error creer que su intensidad, duración y correlatos son proporcionales a la dimensión y significado de la pérdida. Actualmente, esta errónea teoría sobre el duelo sostiene que el individuo que experimenta la muerte física de un ser querido tiene que prolongar por un tiempo necesario este proceso de sufrimiento para lograr la “elaboración de esta muerte”…
Pero, ¿elaboración quiere decir aceptación o resignación? La palabra elaboración aquí es confusa, ¿cómo elaborar algo que no acepto? ¿Cómo aceptar algo que no entiendo? ¿Cómo superar algo que no comprendo? Es imposible que un individuo que no entiende qué es la muerte física pueda superarla algún día… sin embargo, sí es posible que se “resigne” a lo que no entiende por el resto de su vida.
Muerte humana: Trastorno psicológico
El tipo de muerte más importante para el Ser humano es sin duda la “muerte física humana” (desaparición física). En la actualidad, conocer con certeza el instante de una muerte física sólo sirve, entre otras cosas, para asegurar que el testamento del difunto será únicamente aplicado tras su desaparición y, en general, para conocer cuándo se debe actuar bajo las condiciones establecidas ante una persona difunta.
Medicina científica
En particular, “identificar el momento exacto” de la muerte física sólo es importante en los casos en que la familia del difunto decide donar su cuerpo para la extirpación y el posterior “trasplante de órganos”, ya que los órganos tienen que ser retirados del cuerpo lo más pronto posible tras la muerte física.
Ciertamente, desde la antigüedad todos los intentos por definir el “momento preciso” de la muerte física humana siempre fueron problemáticos. Tradicionalmente, se define la muerte física (evento) como el momento en que cesan los latidos del corazón y la respiración.
Científicamente, se define la muerte física como un proceso que, en un momento determinado, se torna irreversible. Por esta razón, hoy en día, la ciencia define el momento de la muerte física como el “momento en que se produce la irreversibilidad de este proceso”, y además existen protocolos clínicos que le permiten a los médicos establecer con “certeza” el momento de la muerte física, es decir, el momento en el que un individuo cumple con una condición suficiente y necesaria para la irreversibilidad del proceso de muerte física.
El avance tecnológico de la medicina, hoy hace posible mantener una actividad cardiaca y ventilatoria artificial en cuidados intensivos, en un individuo cuyo corazón deja de latir y no es capaz de respirar por sí mismo, por lo cual esto demuestra que no es estar muerto. El protocolo clínico utilizado para el diagnóstico de la muerte física en este caso es diferente y tiene que ser aplicado por especialistas en ciencias neurológicas, hablándose entonces de "muerte cerebral" o "muerte encefálica".
En el pasado, algunos expertos consideraban que era suficiente con el cese de actividad eléctrica en la corteza cerebral (lo que implica el fin de la conciencia) para determinar la muerte encefálica, es decir, el cese definitivo de la conciencia equivaldría a estar muerto físicamente, pero hoy se considera, en casi todo el mundo, difunto a un individuo (aún si permanece con actividad cardiaca y ventilatoria gracias al soporte artificial en una unidad de cuidados intensivos), tras el cese irreversible de la actividad vital de todo el cerebro incluido el tallo cerebral (estructura más baja del encéfalo encargada de la gran mayoría de las funciones vitales), comprobada mediante protocolos clínicos neurológicos bien definidos y soportada por pruebas especializadas.
En estos casos, la determinación de la muerte física es dificultosa, porque un electroencefalograma, que es la prueba más utilizada para determinar la actividad eléctrica cerebral, puede no detectar algunas señales eléctricas cerebrales muy débiles o pueden aparecer en él señales producidas fuera del cerebro y ser interpretadas erróneamente como cerebrales. Debido a este inconveniente técnico, se han desarrollado otras pruebas más confiables y específicas para evaluar la vitalidad cerebral como la Tomografía por Emisión de Fotón Único (SPECT cerebral), la Panangiografía cerebral y el Ultrasonido transcraneal. Pero, a pesar de todos estos avances científicos aún se suele dar por muerto a un individuo que no lo está, y esto es así, porque muchas veces el cerebro humano vuelve a funcionar… y, otras tantas veces, simplemente porque “casi nunca” se realizan las pruebas anteriormente mencionadas.
El deseo de morir físicamente
Algunos Seres humanos, en determinados momentos de su existencia, experimentan el sentimiento autodestructivo de “terminar con su presencia física” en este mundo. El acto para conseguirlo es lo que se conoce como “suicidio”. Lo contrario a éste, es el “deseo de vivir”, pero no es contrario al “impulso de supervivencia” que nos indica cómo esquivar la propia muerte física, ya que por ejemplo existen individuos suicidas que cuando saltan al vacío intentan agarrarse a algo o a alguien para no morir, y esto es el impulso de supervivencia.
La muerte física en la sociedad humana
Todas las culturas y organizaciones humanas giran en torno a la muerte física, y así es como la concepción de la muerte como “fin” o como “tránsito”, como creencia en una “vida después de la muerte”, o como el “Juicio Final”... actúan como condicionantes psicológicos, en un sentido u otro, para la actuación de cada individuo.
La idea de “inmortalidad” y la creencia en el “Más Allá” aparecen de una forma u otra en prácticamente todas las sociedades del mundo y en todos los momentos históricos. Sin embargo, no existen evidencias concluyentes a favor de esa “vida ultraterrena”, por ello, en el marco de los conceptos dados por cada sociedad, se deja a la libre opción de cada individuo la decisión de creer o no creer y en qué creer exactamente.
Tanto el estado permanente de salud, felicidad y amor… como el estado intermitente de enfermedad, infelicidad y desamor… reflejan en sí mismos la relación íntima que cada individuo posee con Una (Vida), o con la Otra (muerte). La aceptación de sí mismo y de lo diferente, como el amor a sí mismo y a los demás (entorno familiar y social) determinan en cada individuo la presencia de la Vida o de la muerte, y en consecuencia, su relación con aquella que ha escogido en su libre opción de creer y en qué creer. La presencia de la muerte física en el arte también es constante, porque es uno de los elementos dramáticos al que más se recurre tanto en el teatro, como en el cine o en novelas y relatos.
Respuesta a la pregunta tradicional
La segunda pregunta que surge en la Mente sobre la muerte humana y tal vez la más interesante es: ¿Qué le ocurre al Ser humano tras la muerte física? En realidad, la pregunta es “qué ocurre con las facultades mentales de un individuo que ha fallecido”.
En verdad, las “facultades psíquicas” se conservan gracias al tipo de espíritu que impulsaba a su mente:
a.) Salud/Amor;
b.) enfermedad/odio;
...elevando o haciendo descender su “estado de conciencia” a realidades o profundidades aún mayores. Así es como se produce la migración de la Mente (alma) de un Ser humano, tras su muerte corporal, a uno de estos dos planos, ambos abstractos y físicamente inalcanzables.
El cuerpo no es el Ser
La muerte física humana es el fin de la permanencia del estado carnal de un individuo. El espíritu o Ser “abandona” el cuerpo físico porque este ha comenzado a deteriorarse y porque además es incapaz de sostenerse bajo las leyes de este mundo, la unión del espíritu y del cuerpo humano constituye la Mente (alma).
El Mundo de los Espíritus no es un mundo paralelo a este mundo, ni su relación con el Ser Supremo es más directa. No es verdad que este mundo tiene dos divisiones en un lugar (no determinado) del espacio, una llamada Paraíso, destinada a aquellos individuos que fueron “justos”… y, la otra llamada Infierno, destinada a aquellas personas que cometieron errores y fueron “injustas”, a fin de otorgarles una última oportunidad de redimirse antes de un llamado Juicio Final.
Tanto el infierno como el paraíso se refieren al tipo de Vida física que cada individuo opta llevar en su propia existencia… así, al momento de la muerte física, su Ser (mente o alma) abandona el cuerpo físico sólo para “continuar” su existencia, es decir, la misma por la cual había optado: Salud/Amor – enfermedad/odio.
No es correcto creer en la existencia de un paraíso lejano, ni en la necesidad de acceder a éste luego de la muerte física humana para tener la oportunidad de volver a reencontrarse con los seres queridos que ya han fallecido, porque esto puede lograrse en esta misma Vida.
El espíritu o Ser que, luego de la muerte física humana, abandona el cuerpo es semejante en apariencia al mismo espíritu o Ser que deja en estado carnal, es decir, en su misma forma: “positiva o negativa”. En la forma positiva, las “facultades psíquicas” se conservan en un estado de pureza y perfección intangible para este mundo.
Representación gráfica
La mayor parte de los escultores representan la muerte física en la figura de un “esqueleto empuñando una guadaña”… un “reloj de arena”… un “rostro horrible o bajo una cabeza de Gorgona erizada de culebras o en figura de lobo rabioso”… un “genio triste e inmóvil con una antorcha apagada y vuelta del revés”…un “pie alado cerca de un caduceo y encima una mariposa que emprende el vuelo”… etc.
La Muerte y el Duelo
Esta exposición tiene como único objetivo proporcionar la información de los distintos procesos psicológicos que se vivencian frente a la pérdida física de un Ser querido (cuerpo), y de la manera de evitar dichos procesos traumáticos. Por su complejidad, la presentación del tema contiene los siguientes aspectos.
1. Muerte y duelo
2. Etapas del duelo anormal
3. Muerte y ciclo físico vital
4. Duelo Mortal
5. Terapias anormales = Duelos anormales
1. Muerte y duelo
La muerte física humana como evento es la “extinción del proceso homeostático” del cuerpo, es un suceso obtenido como resultado de la incapacidad orgánica de sostener la homeostasis… pero, “No es la extinción o el fin de la Vida del Ser humano”.
Más allá de que su significado varía según el pueblo y la cultura, puedo afirmar que se trata de un tema simple, ya que la muerte física tiene que ver con dejar el mundo material, lo físico, lo tangible, lo visual.
Experimentar la muerte física de un Ser querido es una de las etapas más traumáticas, dolorosas y difíciles de superar, especialmente cuando se trata de la desaparición de un hijo, porque la mayoría de los padres tienen contemplado morir antes que ellos, según un ciclo cronológico.
Etimológicamente, la palabra duelo viene del latín dolus que significa “dolor”. Es la respuesta a una pérdida o separación.
Algunos definen el duelo como la “secuencia de estados subjetivos que siguen a la pérdida y que tienden a la aceptación de ésta y a una readaptación del individuo a una realidad que ya no incluye al ser amado”, y por lo tanto creen que el duelo es un “proceso de adaptación que conlleva mucho dolor y sufrimiento pero que abre la posibilidad subjetiva de reanudar vínculos”.
La pérdida física de un Ser querido y el modo en que ésta suceda, no tiene por qué repercutir y condicionar las reacciones de los supervivientes, generando estados psicológicos negativos de incertidumbre, abandono e impotencia, a causa de los intensos sentimientos subjetivos.
En 1915, Sigmund Freud presentó un texto llamado Duelo y Melancolía, donde introdujo el término de duelo para referirse a un “afecto normal” (¡Error!) que se manifiesta en los Seres humanos como "reacción frente a la pérdida de una persona amada…" En este sentido, no sólo presentó el duelo frente a la muerte física de un Ser querido, sino que también con relación a situaciones que impliquen la evidencia de una “falta” para el individuo, o de algo que ha de dejar atrás y que no volverá a recuperar, pero que queda siempre en el recuerdo. Este concepto erróneo corresponde a lo que hoy el mundo conoce como “duelo normal”, sin embargo, es una forma poco saludable de transitar el duelo, porque el deudo siempre es capturado por pensamientos y sentimientos empobrecidos, y concluye por experimentar la pérdida física en su propio Yo.
a.) La Muerte Biológica se considera como un cese de las funciones corporales. Una persona es considerada muerta cuando el corazón deja de latir por un tiempo significativo o se detiene la actividad eléctrica del cerebro.
b.) La Muerte Social se relaciona con los rituales funerarios y de duelo, y a las disposiciones legales con respecto a la herencia de poder y riqueza.
c.) La Muerte Psicológica incluye los sentimientos del individuo acerca de su propio deceso cuando se encuentra próximo a éste, y la muerte de quienes están cerca. Por ello, es de vital importancia la “aceptación” de la muerte física como parte inherente a la existencia humana.
En términos generales, durante el “proceso del duelo” se manifiestan una multiplicidad de pensamientos, sentimientos y conductas autodestructivas que se expresan a través de sentimientos de: tristeza, rabia, culpa y auto reproche, ansiedad, soledad, fatiga, apatía, indiferencia, alteración, anhelo de liberación, impotencia, insensibilidad, abandono, etc.
Las sensaciones físicas también se intensifican en este proceso, y el sobreviviente comienza a padecer una variedad de síntomas que se le manifiestan como “vacío del estómago, opresión en el pecho o garganta, hipersensibilidad al ruido, sensación de irrealidad, hipo o hipertensión, falta de aire, mareos, sensación de ahogo, debilidad muscular, taquicardia, falta de energía física, sequedad de la boca”. Y, con relación a lo psíquico el doliente comienza a manifestar un desequilibrio que le produce “incredulidad, parálisis, confusión, sensaciones de que el difunto aún está aquí y alucinaciones, dudas, pérdida de la memoria, falta de atención y concentración, sensación de vacío existencial”.
Las conductas más autodestructivas (normales según Freud) que adquiere un individuo en el proceso de duelo son “trastornos del sueño, come demasiado o poco, anda continuamente distraído, se aísla socialmente, comienza a soñar con el difunto, evita los recuerdos, comienza a buscar y a llamar en voz alta, suspira continuamente, se vuelve hiperactivo, llantos reiterados, empieza a visitar los lugares significativos y también a atesorar algunos objetos relacionados con el desaparecido”. Este tipo de duelo es “anormal”.
Un “duelo es normal” cuando las preguntas que se hace el individuo respecto a la muerte física o pérdida “ya han sido contestadas de antemano”. No hay síntomas de enfermedad o desequilibrio, sino más bien un desarrollo esperable y predecible que generalmente suele ser breve. Saber la verdad sobre la Vida y la muerte lo hace “libre” en ese mismo instante. En cambio, el desconocimiento genera confusión, y el No saber lo hace quedar “sometido psicológicamente” al duelo.
Por esta razón, es que en la mayoría de las personas las manifestaciones del duelo suelen perdurar en el tiempo. La duración e intensidad del duelo jamás tiene que depender de las condiciones que rodearon a la muerte física del Ser querido: “repentina, esperable, inevitable”, sino del conocimiento y aceptación de la muerte física, entonces si esta es repentina no hay shock ni negaciones que perduren más o menos tiempo, sino claridad psicológica para entender y superar… y, si esta es esperable o inevitable no hay duelo anticipatorio, sino la tranquilidad interior para comprender y trascender…
Lo anormal y peligrosamente autodestructivo es una duración de entre “un mes y un año”… pero, lo peor es cuando luego de uno o dos años persisten los signos y los síntomas del duelo, porque así es como luego permanece “toda la vida”. En cambio, los duelos normales se resuelven en el instante de la muerte física del Ser querido, sin perder jamás la actitud psicológica y el ánimo productivo. Así, los signos y síntomas más agudos que maltratan a algunas personas por el resto de sus vidas, jamás se apoderan del individuo que entiende y comprende el significado de muerte física, ni siquiera por un momento y, en consecuencia, no existen los trastornos del sueño, del apetito ni del funcionamiento psico-corporal en general.
El Ser humano adulto suele presentar una tendencia a la “idealización” del desaparecido, y a mantener un “recuerdo selectivo” de ciertos comportamientos y conductas del difunto… y, todo esto es transmitido luego bajo el manto de “tradición y buenas costumbres” a los niños, adolescentes, jóvenes y a otros adultos. Y, ¿qué es lo que se transmite?, sencillamente el “duelo anormal” que introdujeron algunos personajes de la historia que no supieron resolver por sí mismos este apasionante enigma de la Vida y la Muerte. Por esta razón, el “duelo se sufre” de generaciones en generaciones.
Una de las consecuencias más comunes que produce este tipo de conducta sufriente frente a la muerte es la sensación de "presencia del fallecido", sensaciones que muchas veces son de una magnitud tal que aparecen las alucinaciones o las ilusiones, como: “oír al difunto, verlo, olerlo…”. En cambio, cuando se trata de un “duelo normal”, el individuo entiende que todas estas cosas no son reales, y comprende que son sólo perturbaciones psicológicas.
El único factor que determina que un “duelo sea normal” o, en su defecto, se convierta en el conocido y largo “proceso de elaboración del duelo anormal o sufriente”, más allá de la personalidad del doliente, el tipo de muerte, los duelos previos, la edad del difunto o el contexto… es el “tipo de relación” (amorosa / tormentosa) que se tuvo con el difunto, porque ésta misma es la relación que se tendrá luego de su desaparición física. Un “duelo normal” es el que deja la conciencia en paz, por haber sabido llenar de amor el corazón del Ser querido.
En su defecto, un “duelo anormal” es el que deja la conciencia atormentada, la mente alterada, por no haber sabido relacionarse y comunicarse correctamente con el Ser querido. Por esta razón, es que luego existe la necesidad de llenar la tumba de flores y símbolos, y aún así, nunca se encuentra paz ni tranquilidad permanente.
Por ello, también existen graves trastornos de la personalidad cuando se trata de la “muerte de un hijo”:
Culpar a la pareja: Es frecuente que uno de los miembros de la pareja comience a pensar que el otro es de alguna manera “responsable de la muerte”. Esto se traduce en reproches continuos y en sentimientos de impaciencia e irritabilidad hacia el otro.
Falta de sincronicidad: La pareja no vive al mismo tiempo los momentos de mayor dolor o las “recaídas”. Esto crea la sensación de que uno siempre está inmerso en el dolor, y contribuye a que se eviten el uno al otro en los momentos difíciles, para no recaer en el sufrimiento.
Las relaciones sexuales: En las relaciones sexuales ocurre que las necesidades de uno aumentan, mientras que las del otro disminuyen o desaparecen. Esto es una fuente importante de conflictos. El hombre tiene una sexualidad más genital, y es capaz de separar el deseo sexual de su situación emotiva.
La muerte de un Hijo y los demás
Otro punto a tener en cuenta es la “reacción de los demás” frente a la muerte física de un hijo, ya sean parientes, amigos o vecinos. Porque, mientras algunos parientes, vecinos o amigos son de gran ayuda para los padres que pierden a un hijo, otros no saben cómo reaccionar ante el dolor que éstos sienten, e inclusive a veces llegan a evitar el encuentro con los padres. Una manera inofensiva de manejar esta situación es mencionar al niño, de una manera tal que los padres sientan que sí pueden hablar de la pérdida que están sufriendo, y así poder contenerlos y ayudarlos a resolver su relación con el hijo difunto.
Muchas veces surge esta pregunta en los padres que han perdido a un hijo: ¿Cómo hablar acerca de la muerte de un hijo con sus hermanos? Y, aquí es cuando se manifiesta la falta de conocimiento sobre la muerte física. En verdad, los niños son conscientes de la significación de la muerte en un miembro de la familia, pero como no pueden hablar acerca de ésta de la misma manera que lo hace un adulto (duelo anormal / sufriente), muchas veces la superan sin preocuparles luego el tema. Los más pequeños que no pueden verbalizar sus pensamientos y generalmente no comprenden las “explicaciones ilógicas del duelo anormal”, sólo necesitan sentirse seguros del amor que sus padres sienten por ellos, y así poder continuar con las rutinas y las costumbres familiares.
En cambio, los niños ya contaminados psicológicamente por el estado de duelo anormal de los adultos, al igual que éstos, necesitan expresar sus sentimientos contradictorios, sus enojos y preocupaciones. De esta manera, los niños ya sienten la pérdida al igual que sus padres: con dudas, culpa y pena, y también ellos necesitan una explicación veraz que le reasegure que de ninguna manera fueron responsables de la muerte del hermano. En consecuencia, manifiesta su dolor en su mala conducta, tiene temores nocturnos, se orina en la cama y comienza a presentar dificultades en el colegio.
No es una idea excelente “reemplazar” de inmediato al niño fallecido por un nuevo bebé, porque se corre el riesgo de “no haber completado el duelo” y de pensar al nuevo bebé como un “reemplazo o regreso” del fallecido. Los niños que nacen para "reemplazar" a otro luego son desprotegidos psicológicamente por sus padres, ya que éstos jamás podrán proteger un Ser que ellos mismos creen que no existe, ocasionando graves trastornos psicológicos futuros.
2. Etapas del duelo anormal
Voy a exponer aquí una clasificación que ordena en cuatro etapas este autodestructivo “proceso de duelo anormal y sufriente”, teniendo en cuenta el tema del apego y la pérdida.
a.) -Etapa de no aceptación: Comienza en el momento de la muerte física del Ser querido y se prolonga desde algunas horas, semanas, meses, años y, en algunos casos, por el resto de sus días. El deudo se siente aturdido, confundido e incapaz de “aceptar la realidad” que le toca vivir. Entonces, continúa con sus actividades cotidianas en forma casi automática, como si la muerte de su afecto “no fuera una realidad”, sino más bien “como si” fuera un sueño. En esta etapa aparecen episodios de rabia, culpa, fobia y de dolor interior muy intensos.
b.) -Etapa de búsqueda de la figura perdida: Comienza algunas horas o días después de la muerte física y dura algunos meses e incluso años. En la medida en que empieza a aparecer la “realidad de la pérdida” en la mente del sobreviviente, le comienzan a surgir “ideas perturbadoras y pensamientos obsesivos” respecto a la figura perdida, entonces lo confunde en la calle, lo sueña como si estuviera vivo, etc. Aún cuando sabe racionalmente que su Ser querido ha muerto, experimenta un fuerte impulso a tratar de encontrarlo y, contradictoriamente a la vez, el deseo de olvidarlo. En esta etapa se mezclan el dolor, la rabia, la búsqueda inquieta, la fobia, la culpa y la ingratitud hacia quienes le pueden brindar ayuda. El individuo ignora que todos estos sentimientos expresan su imperiosa necesidad de encontrar y recuperar a la persona perdida, y actúa en consecuencia destruyendo también todo su entorno.
c.) -Etapa de desvalorización: Transcurrido un tiempo después de la pérdida física, comienza a imponerse la noción de la realidad, entonces se intensifican los sentimientos de desesperanza y soledad, y el individuo “se resigna” (no acepta - ¿Cómo aceptar lo que no entiende?...) finalmente a la desaparición física del Ser querido y “cae” inevitablemente en una etapa de depresión y apatía, porque no logra entender a lo que se acaba de resignar. Aquí todo se torna contrariedad.
d.) -Etapa de resignación: Esta última etapa se inicia aproximadamente luego de un año de ocurrida la muerte física o pérdida del Ser querido. El deudo se encuentra en la “obligación social” de aceptar la nueva situación, pero aún no es capaz de redefinirse a sí mismo ni al nuevo contexto, el cual “no incluye” a la persona perdida. En esta etapa “todo es una careta” que pretende demostrar a los demás que todo está bien cuando en realidad todo continúa siendo incertidumbre y caos interior. Esta redefinición de sí mismo es muy penosa porque significa renunciar definitivamente a toda esperanza de recuperar a la persona perdida y volver a la situación previa para decirle todo lo que no pudo ni supo decirle durante la vida física. ¿Cómo lograr esta nueva definición de sí mismo cuando no se entiende qué es la muerte física?... ¿Cómo aceptar algo que no se comprende?
La teoría del duelo anormal diferencia cinco momentos:
1. Reacción inicial de shock: Corresponde a la reacción inmediata luego de conocer la noticia de la muerte o pérdida. Esta confrontación súbita con la información de la pérdida provoca la aparición inmediata de una serie de estados psicológicos contradictorios y confusos. Aquí se demuestra que “no es la muerte física del Ser querido la promotora del desequilibrio, sino lo que la Mente del sobreviviente piensa al respecto en el momento de la comunicación del deceso”.
2. Negación: El doliente “no vivencia” claramente el hecho traumático, sino que el foco de su conciencia se dirige a “otras preocupaciones” entrando en una especie de “anestesia psicológica” en relación al evento penoso. Está consciente de estar funcionando en forma automática, sin embargo, esto sirve como defensa frente al intenso dolor sentimental experimentado. En algunas personas esta etapa dura años y en otras, toda la vida.
3. Perturbación del pensamiento: El individuo comienza a recordar mentalmente a la persona muerta y le aparecen en la conciencia imágenes o pensamientos relacionados con el suceso penoso, y así se activa sentimentalmente. En esta etapa el reconocimiento del significado de la pérdida física para sí mismo adquiere relevancia, y aparece una especie de identificación con el difunto y, por lo tanto, una mayor percepción de la “propia vulnerabilidad” ante el desconcierto que le provoca interiormente la muerte física. En ocasiones, también aparece la culpa por haber sobrevivido al difunto.
4. Intento de elaboración: En este período aparece una “necesidad de entender”, tanto para analizar lo sucedido como para considerar sus consecuencias, pero ¿cómo entender lo in-entendible? Es cierto que el dolor psíquico disminuye, como también así los altibajos sentimentales y psicológicos, pero sólo disminuyen, jamás se supera completamente de esta manera. Esta etapa es denominada “trabajo de duelo” (duelo anormal, claro), porque el individuo comienza a “revisar la propia relación con el muerto” en términos de sí mismo, del otro y de la relación (amor / odio) entre ambos. En esta etapa también se establecen nuevas relaciones que no son vistas como sustitutas o reemplazantes del difunto, sino como personas diferentes con características propias.
5. Incertidumbre eterna: Esta es la ”etapa final del proceso de duelo anormal”, aquí si bien disminuyen las “oscilaciones sentimentales y psicológicas” propias de las etapas anteriores, no significa que van a desaparecer, sino más bien este es el momento de la libre elección, el instante donde el individuo escoge llevarlas encarnadas por el resto de sus días de existencia ¿Cómo superar aquello que resulta imposible de entender?… ¿Cómo trascender lo incomprensible?... Ciertamente, en este período existe una mayor coherencia interna y algunos estados psíquicos más positivos, pero “sólo es eso”. Por ello, en la mayoría de los casos, la persona desaparecida físicamente continúa ejerciendo cierto control psicológico negativo en la mente del sobreviviente y así es imposible que éste la integre de una forma definitiva como un “recuerdo positivo y saludable”, ¿Por qué? Sencillamente porque en ciertas ocasiones, la “incapacidad de perdón sincero y definitivo”, le juega una mala pasada y le resta fuerza interior para enfrentar los nuevos desafíos que le presenta la vida diaria.
3. Muerte y ciclo físico Vital
La muerte física es universal, porque todos los seres vivos mueren físicamente… y, una persona muerta no funciona, porque todas las funciones orgánicas terminan al momento del deceso.
Los conceptos de “irreversibilidad, terminación de funciones y de universalidad” se desarrollan en el momento en que la mente de cada individuo pasa de la etapa pre-operacional a la etapa de pensamiento de operaciones concretas. Un individuo en la etapa pre-operatoria “no entiende la muerte física humana”, porque está más allá de su experiencia personal. Tiene un pensamiento egocéntrico. Hay quienes creen que alguien con suerte puede evitar la muerte física, otros creen que vivirán para siempre, y otros simplemente creen que una persona muerta piensa y siente.
a.) Consecuencias del duelo anormal en el Niño: Con relación a la actitud hacia la muerte física, la mayoría de los niños en general, expresan su aflicción con ira, indiferencia o rehusándose a reconocer la muerte. Al niño se le puede ayudar en su comprensión si se le presenta el “concepto verdadero” desde una edad temprana, en el contexto de su propia experiencia y se le da la oportunidad de hablar libremente acerca de los aspectos que rodean la muerte física.
Aun cuando al adulto le resulta muy doloroso y difícil hablar de la muerte física con un niño, es mejor que lo haga lo antes posible. Al niño se le tiene que saber explicar con un lenguaje adecuado a su edad, todo lo ocurrido. Para los niños menores de 3 años, la muerte es algo provisional y reversible, entonces es necesario ser pacientes para explicarle una y otra vez lo ocurrido y lo que significa realmente la desaparición física. Para que pueda iniciar adecuadamente un “duelo normal”, es necesario que deje de esperar a su Ser querido, y que llegue a comprender que éste no regresará nunca.
Un método para que el niño entienda qué es la muerte física, es emplear un ejemplo traído de la naturaleza: ”Las semillas después que mueren, tienen la posibilidad de volver a nacer”.
Los tres temores más frecuentes del niño son: ¿Causé yo la muerte?... ¿Me pasará esto a mí?... ¿Quién me va a cuidar?... Entonces, aunque el niño sabe que su Ser querido ha muerto, siente una necesidad de continuar manteniendo una “relación afectiva”, y así, el difunto se convierte (por un tiempo no determinado) en un “padre o madre imaginario”. Con sus compañeros y amigos comienza a jugar a morirse, al entierro, etc.
Todos estos comportamientos son absolutamente anormales y no tienen que ser respetados como necesarios para que el niño realice de forma adecuada el duelo. Lo más lógico, es explicarle y contestarle todas las preguntas al respecto, para que así niño elabore el “duelo normal” sin necesidad de alternar etapas de preguntas y expresiones sentimentales, y sin esos tediosos intervalos en que no se menciona para nada el asunto.
El niño percibe enseguida que la muerte física tiene muchas consecuencias negativas en la familia y lo peor es decirle que, aunque estamos muy tristes por lo ocurrido, vamos a seguir ocupándonos de él lo mejor posible. Pero, ¿en qué condiciones van a ocuparse del niño? Por ello, el niño teme también ser abandonado por el familiar sobreviviente. Pues, en esta situación quien le asegura al niño que, aunque el sobreviviente está muy afectado por la pérdida, se encuentra bien y no le va a pasar lo mismo.
El niño afectado presenta dificultades para conciliar el sueño, pérdida de apetito, miedo a quedarse solo. Presenta un comportamiento infantil (enuresis, hablar como un bebé, pedir comida a menudo...) durante un tiempo prolongado e indeterminado. A veces, manifiesta una imitación excesiva de la persona fallecida, y expresiones repetidas de su deseo de reencontrarse con el fallecido. Algunos niños se alejan de sus amistades y presentan una negativa de ir a la escuela.
b.) Consecuencias del duelo anormal en el adolescente: Los adolescentes tienden a presentar ideas muy románticas acerca de la muerte física, porque están interesados en el “cómo vivirán” y no en el “cuanto vivirán”. Muchos piensan en forma egocéntrica y se encuentran en un mito personal. Piensan que pueden tomar cualquier riesgo sin exponerse al peligro. Creen que no existe ninguna forma en la cual la muerte, o el dolor que ésta causa, les pueda afectar. Su manera de manejar la situación es fruto de la enseñanza brindada por sus padres al respecto y de su propia personalidad.
Generalmente, se le pide a un adolescente que sea fuerte. Y así, es como éste muchas veces, aunque sufra intensas perturbaciones, no las comparte con nadie, porque se siente, de alguna manera, presionado a comportarse como si se las arreglara mejor de lo que realmente lo hace. No se siente capaz de sobrevivir a su propio dolor y además se le exige que sostenga a otros. Este tipo de conflictos tiene como resultado que el adolescente renuncie a vivir un “duelo normal” y copie la modalidad autodestructiva de “duelo aplazado o congelado”. El adolescente siente mucha rabia, miedo, impotencia... y se comienza a preguntar: ¿por qué y para qué vivir?
La adolescencia es una etapa bastante difícil cuando no se tienen claros algunos conceptos. El adolescente le tiene que hacer frente a la pérdida de un Ser querido, al mismo tiempo que le tiene que hacer frente a todos los cambios, dificultades y conflictos propios de su edad. Aunque exteriormente parece ya un adulto, el desarrollo del cuerpo no va siempre a la par con la madurez psicológica y afectiva. Es por eso que necesita todavía mucho apoyo y contención para emprender el doloroso y difícil “proceso de duelo”.
Frecuentemente, se espera que el “adolescente sea adulto” (contradicción) y también se espera que se haga cargo de cuidar y ayudar al resto de la familia, sobretodo al padre o madre sobreviviente quien “no entiende la muerte física” y/o, en consecuencia, a los hermanos más pequeños.
Algunos piensan que entonces el adolescente va a encontrar alivio y ayuda en sus amigos. ¡Error!, porque sus amigos poseen la misma o mayor incertidumbre al respecto. Esto es así, porque cuando se trata de la muerte física, aún cuando su mejor amigo haya vivido una situación similar, ¿qué puede hacer?, igualmente se va sentir impotente para contenerlo, ¿cómo hacerlo?, porque un amigo no le puede dar de lo que no tiene para sí mismo… ¿Cómo le va a explicar lo que no entiende?... Por este motivo es que a veces los mejores amigos deciden ignorarlo totalmente.
El esfuerzo que hace un adolescente para ser cada vez más independiente de sus padres, siempre es acompañado por conflictos y problemas en la relación. Comienza a atravesar un “período anormal” de desvalorización de su propia familia. Digo anormal porque es una “forma traumática” de separarse de ellos.
Cuando el padre o la madre de un adolescente fallecen en esta “etapa de alejamiento o separación física” de su propia familia, experimenta un gran sentimiento de culpa y de tarea inconclusa. Entonces, si la necesidad de separarse es tan natural, ¿por qué razón esta experiencia hace que el proceso de duelo sea más complicado?
Los signos de un “proceso de duelo anormal” en un adolescente son: síntomas de depresión, insomnio, inquietud psicomotriz, baja autoestima, fracaso escolar, indiferencia frente a las actividades extraescolares, deterioro de las relaciones familiares y con sus amigos. Otras conductas de riesgo que acarrea un “duelo anormal” es el abuso de alcohol y/o de otras drogas, peleas violentas, relaciones sexuales impulsivas y sin medidas preventivas, negación del dolor y alardes de fuerza y madurez.
c.) Consecuencias del duelo anormal en la Edad Adulta Temprana: El adulto joven posee una mayor disposición de sufrir la muerte física con mayor intensidad que en otra etapa de su vida. Se siente frustrado frente al fallecimiento de un Ser querido porque piensa que esta situación no le permite proyectarse con el futuro. Entonces, su frustración, por no saber resolver este conflicto interno, se transforma en un gran enojo, y esta actitud dificulta la llegada de la ayuda que necesita.
d.) Consecuencias del duelo anormal en la edad Adulta Intermedia: En esta etapa el adulto no tiene más conciencia de la muerte física que antes, sino resignación. El fallecimiento de sus padres constituye la muerte física de la generación mayor. Si bien la percepción del tiempo aquí es diferente, igualmente es imposible que genere ciertos cambios (profundos) en su estructura psicológica y de vida. ¿Por qué?, sencillamente porque un adulto intermedio que “no entiende la muerte física” es un individuo que aún no posee una resolución exitosa de la crisis de la mitad de la vida.
e.) Consecuencias del duelo anormal en la edad Adulta Tardía: El duelo anormal en el anciano es similar al duelo anormal del niño, porque cuando llega a la senectud “sin haber entendido aún la muerte física”, irreversiblemente, esta incertidumbre al respecto le produce una regresión anormal, una vuelta a la “dependencia” psicológica y, en consecuencia, física.
Esta actitud le produce una disminución de la capacidad para “soportar el duelo anormal”. La dependencia psico-física que comienza a experimentar el anciano lo lleva a desarrollar conductas patológicas y de no aceptación frente a la muerte física. ¿Cómo aceptar lo que jamás entendió?
Aquí aparece la necesidad de un sustituto que le brinde seguridad, porque la muerte física del Ser querido comienza a amenazar su propia seguridad. El anciano intenta la búsqueda de sustituto, y es aquí donde comienzan a manifestarse las conductas autodestructivas, porque ante los intentos fallidos de reunión con la persona difunta, empieza a manifestar a través de sus pensamientos, dichos y acciones todos los signos de dolor que le provoca la pérdida.
El anciano en condición de dependencia psicológica y física, refleja claramente su falta de instrucción y preparación para su propia muerte física. La ancianidad presenta muchas dificultades a la hora de intentar “elaborar el duelo sin entender qué es la muerte física” y, por este motivo, el anciano siempre tiende a reaccionar con manifestaciones somáticas: hipo e hipertensión, ritmos cardiacos anormales, etc., porque, “todo lo que no se entiende… perturba la mente y enferma el cuerpo humano”.
4. El Duelo Mortal
Los “expertos” (entre comillas) en el tema de la muerte afirman que el “duelo es un proceso que, además de ser normal, es muy necesario”… Y, con esta concepción sobre el duelo y la muerte arrastran a la mayoría de los Seres humanos de este mundo a realizar un “ritual diabólico” llamado Proceso de Duelo.
Así, con este mismo tipo de pensamiento, exhortan a la humanidad con una especie de “amenaza psicológica colectiva” que sutilmente también afirma que todo individuo que incurre en la “evitación de este proceso de duelo”, inevitablemente, comienza a sufrir graves perturbaciones psicológicas que se manifiestan en conductas atípicas o patológicas. Pero, la verdad revela que el individuo que realiza el proceso de duelo y el que lo evita, ambos, concluyen en lo mismo: “No entienden la muerte física”... Ni uno, ni el otro entienden de qué se trata en verdad. Y, es imposible que un Ser humano pueda pensar, creer y aceptar (exento de dudas y contradicciones internas) una cuestión que resulta inconcebible e incomprensible para su propia mente, en consecuencia, le es imposible superar lo insuperable.
Duelo Mortal Crónico: La falta de respuestas existenciales sobre la muerte física que se siguen a la pérdida de un Ser querido perduran por largo tiempo y con mucha intensidad en la mente del sobreviviente, y le causan serias consecuencias, como: pena, soledad interna, accesos de cólera, indiferencia, culpa y auto-reproches. El síntoma principal que aparece es la depresión y la ansiedad. El individuo es “incapaz de re-planificar” su vida, apareciendo una triste desvalorización a sí mismo y una evidente desorganización en su personalidad. Este tipo de duelo traumático se manifiesta cuando la relación que mantenía el sobreviviente con la figura perdida se caracterizaba por la “dependencia psicológica”. Entonces, luego del deceso, al pensar que “quedaron muchas cosas sin hablar y, por lo tanto, sin resolver”… cuestiones que aún le oprimen el pecho, y al no entender la muerte física, se ve imposibilitado de crear el pensamiento y la nueva conexión que necesita para aclarar y terminar de resolver, cordialmente y en paz, su relación con el difunto.
Duelo Mortal Evitado: El sobreviviente es incapaz de entender la muerte física y se niega a elaborar el duelo. Mantiene la organización de su vida terrena de manera muy similar a como era antes del fallecimiento de su Ser querido. Por causa de esta actitud autodestructiva comienza a padecer serias dolencias psicológicas y fisiológicas. Así, llega repentinamente a un estado de depresión aguda. Este tipo de duelo anormal generalmente ocurre frente a una “pérdida inesperada”. Es una reacción de no aceptación y rechazo frente a la pérdida que reemplaza el estado de shock inicial por el rechazo a la situación, y que le impide comenzar a pensar en resolver el duelo saludablemente. Con esta actitud pierde amistades con quienes ha tenido una relación muy ambivalente… y, frente a esta desolación, posteriormente surge una primera sensación de alivio y baja ansiedad, pero esta sensación en un poco de tiempo se transforma y se manifiesta como desesperación y pena profunda… y, se caracteriza por una actitud de auto-encierro.
Duelo Mortal Dependiente: Este tipo de duelo anormal se produce cuando existió una “relación de apego” entre el sobreviviente y el difunto. Es decir, una relación de dependencia en la que el sobreviviente requería de un continuo intercambio con la persona fallecida, para poder mantener una imagen coherente de sí mismo. ¿Qué puede hacer ahora? La muerte de su Ser querido lo lleva a una tristeza aguda por la desaparición física de éste y, en su defecto, lo somete a prolongar el sufrimiento por el duelo. En esta situación el sobreviviente comienza a sentirse débil, desvalido e incapaz de resolver la cuestión… y, comienza a organizar su auto-imagen centrándose en la persona difunta, deformando así sus propios pensamientos y conductas.
Duelo Mortal Distorsionado: En este caso, la inesperada noticia del deceso de un Ser querido se manifiesta en una angustia excesiva. El sobreviviente no entiende la muerte física, y esto hace que comiencen a aparecer todo tipo de pensamientos y recuerdos perturbadores intensos. La muerte física repentina sobrepasa el entendimiento de la persona que enfrenta una y otra vez los sucesos que rodearon las circunstancias de la muerte. El sobreviviente se estanca en esta etapa de pensamientos perturbadores y le es muy difícil aceptar y superar el duelo sin la ayuda de alguien que entienda la muerte física.
Duelo Mortal Retardado: En este tipo de duelo anormal el sobreviviente manifiesta una “respuesta mínima a la pérdida”. Pero, esta minimización se convierte en un poco de tiempo en mucha angustia y en una depresión prolongada. El sobreviviente manifiesta serias dificultades para entender la muerte física y no puede procesar ni separar los proyectos del otro y los de sí mismo. En esta situación todo lo confunde y le produce una contaminación de los pensamientos negativos hacia la figura del Ser querido con su propia auto-imagen empobrecida, defectuosa y con una baja autoestima. En estos casos abunda la presencia de actitudes abrumadoras simultáneas y contrastantes, ideas perturbadoras, sentimientos contradictorios e impulsos intensos hacia la persona difunta.
5. Terapias Anormales = Duelos Anormales
Estos son los indicadores clínicos que utilizan los “expertos” (entre comillas) para detectar si un individuo posee alguna complicación en el proceso de duelo.
1. Excesiva sensibilidad y vulnerabilidad ante las experiencias que impliquen pérdida o separación definitiva.
2. Conductas y respuestas psicológicas hiperactivas, perturbadas por la ansiedad. Necesidad de mantenerse ocupado como si el silencio o la sensación de movimiento amenazaran con la aparición de contenidos reprimidos indicadores de esa ansiedad.
3. Temores demasiados exacerbados ante la muerte física, y en especial ante la pérdida de sus seres queridos.
4. Idealización excesiva del difunto.
5. Conductas rígidas, compulsivas que limitan su propia libertad y bienestar.
6. Pensamientos obsesivos, “perturbadores” y persistentes sobre el difunto y también sobre las circunstancias de la muerte física.
7. Dificultad para expresar las reacciones psicológicas de dolor interno ante la pérdida, debido a la excesiva represión de la parte afectiva.
8. Confusión e inhabilidad para articular pensamientos y sentimientos relativos al difunto.
9. Temor a la intimidad, miedo a volver a relacionarse con los demás y otros indicadores de dificultad en la vida afectiva relacionados con la idea y el miedo de volver a perder.
10. Un patrón de relaciones y/o conductas autodestructivas, entre ellas la necesidad.
11. Actitud compulsiva de pretender cuidar y proteger a los demás a cualquier costo.
12. Sensación crónica de aturdimiento, confusión y despersonalización que lo aleja de su entorno familiar y social.
13. Ira, violencia interna/externa y rabia crónica unida con depresión.
14. Dificultad de hacer un relato coherente de la experiencia.
Un “saludable trabajo de duelo” está íntimamente relacionado con el entendimiento y comprensión del significado real de “muerte física humana”… No es ético pensar que un trabajo de duelo se relaciona con la expresión verbal, más pronto o más tarde, de todos los pensamientos y sentimientos existentes que el sobreviviente posee frente a la pérdida del Ser querido. El pensamiento más perturbador que provoca la muerte o pérdida física de un Ser querido es el “miedo al abandono”, por ello el sobreviviente siente anhelo por “rescatar” la figura perdida… pero, la frustración por no poder encontrarla, sumada a la impotencia de no poder resolver la situación, se transforma en ira y violencia contra sí mismo, y contra los demás (mundo).
Estos pensamientos hacen que el sobreviviente comience a luchar desesperadamente contra lo que cree es el destino, en un intento por recuperar al Ser querido que acaba de perder físicamente. Así, muy lejos de aceptar y adaptarse a esta nueva realidad, queda bloqueado en una cruenta lucha con el pasado.
Este tipo de duelo conocido y practicado por la mayoría de los Seres humanos consiste básicamente en una macabra deformación del “Proceso Normal de Duelo”. Esta lamentable situación es provocada por la falta de educación sobre el real significado de “muerte física humana” y, en consecuencia, por la utilización rígida de mecanismos autodestructivos que evitan su correcto entendimiento y superación y, en términos temporales, por la excesiva duración.
Duelo anormal y Viudez
Voy a hacer aquí una contribución a los “procesos del duelo anormal” describiendo ciertas conductas autodestructivos que manifiestan en común las personas en estado de “Viudez”, y tomando como base un trabajo de campo realizado en el año 2007 sobre un total de ochocientas cuarenta y siete personas “Viudas” en la ciudad de General Roca, provincia de Río Negro.
Estas cinco conductas aparecen “anormalmente” en este tipo de duelo, y se manifiestan fugazmente en la personalidad del sobreviviente durante el macabro y conocido Proceso de Duelo:
1) Conductas que perturban su sensibilidad. La persona se siente incapaz de pensar de una manera lógica y coherente en la muerte física de su cónyuge.
2) Conductas que apartan su atención debido a la actividad de pensamientos penosos y situaciones que llevan al recuerdo, teniendo que dirigir la atención hacia situaciones neutras o gratificantes, pero sin obtener los resultados deseados.
3) Conductas que refuerzan su creencia de que la pérdida no es definitiva y que es posible su reencuentro con el difunto.
4) Conductas donde el sobreviviente aparta la rabia de la persona que la provocó, y la reorienta hacia otra persona.
5) Conductas que le impiden obtener las propias respuestas existenciales sobre la pérdida física de su Ser querido, provocando una desconexión entre lo que piensa y la situación real que las provocó.
La NO Aceptación Eterna del Duelo
En el “proceso de duelo anormal” siempre existen tareas que el sobreviviente tiene que cumplir. Estas apuntan a superar el impacto de la muerte física del Ser querido, y algunos creen que se pueden alcanzar en las distintas etapas del proceso de elaboración.
Aceptar la realidad de la muerte física: Al momento de enfrentar la pérdida del Ser querido el sobreviviente siente una sensación inicial de que “eso no pasó”. Entonces, la primera tarea que le exige el proceso del duelo es “enterrar al otro psicológicamente”. Este mandamiento implica que el individuo tiene que ¿aceptar o resignarse?… Pero, ¿cómo aceptar lo que no entiende?... Entonces, se resigna a la triste idea de que su Ser querido ”está muerto” y que físicamente “no lo volverá a ver jamás”.
Experimentar el dolor del duelo: Esta ridícula idea se refiere a experimentar física y psíquicamente el dolor de la pérdida del Ser querido. Hay personas que piensan que es necesario vivenciar y enfrentar este dolor interno por un tiempo para luego, en algún momento, poder superarlo. Precisamente, son estas las personas que jamás superan completamente esta situación.
Adaptarse a la ausencia del difunto: Cuando el sobreviviente comienza a querer adaptarse a la realidad de la pérdida, tiene que aclarar su propia relación con la persona difunta y con todas las funciones que ésta cumplía. Esto implica que para superar esta situación tiene que obligatoriamente comenzar a desarrollar nuevas capacidades, así como nuevas conductas a las cuales no está habituado ni conoce. Entre ellas, la de entender qué es la muerte física y la de comprender dónde se encuentra ahora su Ser querido.
Nuevas Relaciones: Esta romántica teoría aconseja al sobreviviente a situar al difunto en un lugar especial de su propio mundo interno, para reinvertir todas las ideas y pensamientos que éste había colocado en dicha persona, y así enfocarlos en otras actividades y relaciones. Pero, ¿cómo tiene que hacerlo? No, la teoría no dice nada al respecto, es por ello que la humanidad entera desconoce el verdadero significado de muerte física humana. En consecuencia, ante el incumplimiento de esta labor interna, el sobreviviente lleva el recuerdo de la persona perdida activado permanentemente en su memoria durante toda su vida, por el exceso de racionalidad y la falta de entendimiento, existiendo la posibilidad de que padezca representaciones psicológicas más conflictivas y desequilibradas aún acerca de la muerte física y de la nueva morada de su Ser querido.
¿Terapias de duelo?
La aproximación general al tratamiento psicológico y/o psiquiátrico de este proceso de duelo No depende de las variables asociadas. El profesional No tiene que diagnosticar la normalidad o la patología del duelo, sino darle al sobreviviente una explicación verdadera, lógica y coherente del real significado de muerte física. Y, para esto No es necesario perder el tiempo tratando de distinguir distintos tipos de trabajo clínico con relación a las diferentes terapias de duelo. ¿Por qué?, simplemente porque la muerte y el duelo se superan sólo dándole al sobreviviente una “respuesta ética-psico-lógica” para que pueda entender con claridad, y “libre de dudas”, qué es la muerte y el duelo.
Existen varias terapias que prometen la superación de la muerte física: Terapia de duelo reciente, Terapia para duelos patológicos, Terapia de duelos específicos como el aborto provocado y el duelo de seres queridos desaparecidos, Terapia de duelo en medio de una terapia que tenía otros objetivos, Terapia de duelo en situaciones traumáticas: atentados, catástrofes, accidentes y guerras, Terapia de pérdida de la pareja: infidelidad, violencia intrafamiliar, separación, etc.
Los principios generales del proceso terapéutico actual con respecto a la “muerte física humana” no se basan en una actitud empática y de contención por parte del terapeuta. La prueba de esta afirmación es que cuando las “terapias fallan”, y el sobreviviente comienza a experimentar una sintomatología depresiva y/o angustiosa muy intensa, por tradición y costumbre aparece la necesidad de las píldoras de la felicidad, y es en este preciso momento cuando el fracaso de la psicoterapia habilita el ingreso del médico psiquiatra a la escena, y con éste el uso de los psicofármacos.
El médico, que tampoco entiende el verdadero significado de muerte física humana (de ser así, en vez de medicarlo e intoxicarlo con psicofármacos, le explicaría al paciente) comienza a prescribir dosis de antidepresivos, algún inhibidor de la recantación de la serotonina y si el sobreviviente padece de insomnio, le sugiere tomar unos antidepresivos con efecto sedante e hipnótico. El profesional que utiliza estos psicofármacos cree que son apropiados para evitar los cuadros clínicos concomitantes, como el síndrome de pánico, la psicosis reactiva, los trastornos del ánimo y la esquizofrenia.
Dentro de una terapia convencional, el terapeuta trabaja intentando animar a la persona que sufre el duelo para que exprese sus sentimientos de pérdida y los sentimientos hacia la persona fallecida. Pero, ¿para qué sirve expresar sentimientos confusos cuando no hay una respuesta eficaz, lógica y coherente al problema?
Lamentablemente, la persona que “no entiende la muerte física humana” tiene que optar obligatoriamente por terapias individuales, grupales y/o de autoayuda desde distintos paradigmas, como el psicoanalítico, el sistémico, el humanista, el cognitivo-conductual, etc.
Rasgos de una Terapia Adecuada
Por ejemplo, una terapia de duelo es adecuada cuando el sobreviviente:
1. Supera la ansiedad, la depresión y el dolor físico.
2. Aumenta su autovalorización y su autoeficacia.
3. Logra una visión diferente y positiva de la realidad.
4. Descubre los recursos necesarios para resolver este problema.
5. Enfrenta la muerte física y el duelo, solo o en compañía de otros, indistintamente.
6. No se identifica con otras personas que atraviesan por problemáticas similares.
7. Logra estar solo sin sentir soledad.
8. Conquista la capacidad de control, manejo y resolución de los problemas ocasionados por el desconocimiento y la falta de entendimiento.
Es decir, una terapia es adecuada sólo cuando le brinda una explicación ética-psico-lógica al sobreviviente sobre el misterio que rodea al desconcertante y confuso tema de la muerte física humana.
¡La verdad sobre la muerte física es la llave que libera psicológicamente al sobreviviente… La verdad lo hace libre!
Y, así es…
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¡LoS SieTe eRRoReS De La ViDa!
¿PueDeN TRaNSFoRMaRSe eN LaS SieTe CuaLiDaDeS De La ViDa?
PRiMeR eRRoR
*Consiste en No tener “voluntad de vivir”.
*Consiste en No tener “la sensación de estar parad@ con los pies sobre la tierra y sobre la vida”.
SeGuNDo eRRoR
*Genera tu “sensación interior de no pertenecer a este mundo…
*Consiste en que no “tomas conciencia de que Tú mism@ eres el mundo, y que el mundo eres Tú mism@ también... como seres interconectados, y aún así, libres y diferentes".
*Tiene que ver con el desgaste progresivo de “tus vínculos y relaciones”.
*Radica en la “calidad de AMOR que le brindas al sexo opuesto, y en tu carencia para dar y recibir placer físico, paz mental y gozo espiritual”.
TeRCeR eRRoR
*Genera el desequilibrio de tus “sentimientos y emociones”.
*Provoca la falta de “Amor a ti mism@ y la desvalorización a ti mism@”.
*Habita en tu “falta de Amor hacia los demás y en tu incapacidad de dar Amor”.
*Radica en tu “falta de Voluntad Consciente y en tu impiedad”.
*Ciega el “auto-reconocimiento de lo que eres como Ser”.
CuaRTo eRRoR
*Genera el “descontrol de tus sentimientos y la falta de Alegría en tu Corazón de carne”.
*Provoca tu “desesperanza y tu desequilibrio para evaluar las situaciones de la vida”.
*Habita en la “sensación interior de desconfianza, de intranquilidad y en la incapacidad de un claro juicio para procesar tus propias angustias”.
*Tiene que ver con la “falta de Amor a ti mism@ y hacia los otros”.
*Consiste en tu negativa a “integrarte con la realidad”.
QuiNTo eRRoR
*Tiene que ver con la “perturbación de tus ideas”.
*Tiene que ver con la “incapacidad de darle forma a tus pensamientos”.
*Tiene que ver con la “incapacidad de conectar tu pensar con tu sentir, tu decir, tu hacer…”.
*Tiene que ver con la “incapacidad de comunicarte y de percibir a los demás”.
SeXTo eRRoR
*Tiene que ver con la “perturbación de tus pensamientos”.
*Tiene que ver con tu “incapacidad de desarrollar ideas en forma práctica”.
*Tiene que ver con tu “incapacidad de percibir sutilmente todo aquello que el sentido de la vista no logra ver”.
*Provoca el “desequilibrio de tu psiquis y Anula tu “poder de elección”.
*Te impide “participar, definirte, comprometerte”.
SéPTiMo eRRoR
*Tiene que ver con “Dios”.
*Tiene que ver con la Negación de Dios
*Tiene que ver con el estado actual de “tu Fe en Dios”.
*Tiene que ver con tu “incapacidad de creer sinceramente en Dios”.
*Tiene que ver con la “incapacidad de percibir la existencia del Espíritu de Dios en tu Corazón”.
Y, eL GRaN aCieRTo…
TieNe Que VeR CoN “CoNTaCTaRMe”...
y, eN SóLo 15 DíaS,
TRaNSFoRMaRLoS eN Las SieTe CuaLiDaDeS De La ViDa.
Gabriel Sanhueza Artero
Email: gabyartero@yahoo.com.ar
Teléfonos:02 941-430 436 / 02 941-156 96 847 R.N. -
¡FeLiZ NaViDaD... Jo, Jo, Jo!
¡Jo, Jo, Jo... FeLiZ NaViDaD!
La “tradición” y las “viejas costumbres” han hecho tanto daño en nuestras vidas… que, a través del tiempo, hemos llegado a idolatrar un “árbol”… ¡Sí!... a rendirle “culto y honor” a un simple árbol… real o de plástico… pero, siempre repleto de “adornos, guirnaldas y luces” en la copa… Y, por supuesto, con los infaltables “regalitos”… apilados en la base de su tronco… como “muestra de aprecio y cariño” hacia nuestros afectos.
¿Por qué razón lo hacemos así?... Tan sólo porque continuamos con la Tradición y las viejas Costumbres… nada más.
Pero, el verdadero “Arbolito de Navidad” es un árbol que tenemos que “saber armar junto a nuestros hijos”… Y, para esto es necesario “entender” que no se trata de una “cosa menor”… porque, al revés de lo que hoy creemos, este Árbol “no es material ni visible”… sino, que es “espiritual e invisible” a nuestros ojos… Al comienzo nos costará un poco “entender” su armado… pero, luego de haberlo logrado, sobrevendrá en nuestras vidas una “gran satisfacción”.
En verdad, el armado de “este Árbol” requiere de la “imaginación individual” de cada uno… porque, tendremos que comenzar a construirlo “dentro” de nuestro propio Corazón… y, en presencia de todos nuestros afectos… quienes a su vez, armarán su “propio Arbolito”… esta misma Noche Buena… para terminar su armado en víspera de la Navidad.
Así, todos comenzaremos a colocar en “este Nuevo Árbol”… la misma cantidad de “Adornos, Guirnaldas y Luces”… que colocamos en “aquel otro árbol”… Y, estos adornos y estas guirnaldas se convertirán en nuestro “gozo y contento interior”… y, estas Luces en nuestro Corazón se convertirán en rayos de “claridad y paz” para nuestra Mente… Y, de “salud y bienestar” para todo nuestro Cuerpo.
Cuando terminemos con el armado… nos encontraremos con un sólo “regalito” en su base… el “propio”… listo para ser “abierto y compartido” junto a nuestros amados afectos a partir de esta “Nueva Navidad”… Estos “regalitos” deberán ser abiertos en la presencia de todos… y, a la misma vez.
Y, cuando cada uno de nosotros abra su “paquete”… encontraremos en su interior una sustancia llamada “PeRDóN”… Entonces, nos “impregnaremos de ella”… y, en una especie de “LoKuRa FaMiLiaR”… comenzaremos a “PeRDoNaR… PeRDoNaRNoS… y, a PeDiR PeRDóN”… empezando por nuestros hijos… pareja… padres… hermanos… amigos… y, demás… ¡Sí!... “PeRDóN” por todas nuestras debilidades, limitaciones y errores… Algo así como comenzar a partir de esta Nueva Navidad a “irradiar Alegría de Vivir” en los Corazones, Mentes y Vidas de todos nuestros afectos… cambiando así, por Amor (Dios es Amor)… todos nuestros defectos por Cualidades, de una vez y para Siempre… Porque, únicamente en la base del verdadero “Arbolito de Navidad” se encuentra y nos espera el “mejor regalo” de nuestras vidas.
El deseo de Amor es deseo de Dios... Quizás podamos entenderlo o quizás no, pero, indiscutiblemente el deseo de Amor prueba realmente la existencia de Dios... No existe otra prueba más contundente y real.
Les deseo a todos una “¡Muy FeLiZ NaViDaD... Jo,Jo,Jo!"
y, con este panorama… “¡FeLiCiDaDeS PaRa SieMPRe!”...Jo,Jo,Jo…
Gaby
Artero 2008- -
¡eL Que QuieRa eNTeNDeR… Que eNTieNDa!
a FaLTa De eNTeNDiMieNTo…
¡Y, si por alguna razón hoy No tengo un CLaRo eNTeNDiMieNTo… será mejor que comience a hacer algo por Mí MISM@… Y, esto es: BuSCaRLo!
Hoy somos muchos los que “cuando estamos en problemas”... nos olvidamos de las “bondades” que el eNTeNDiMieNTo puede derramar sobre nuestras Mentes... Entonces, comenzamos a buscar y tratar de conseguir “ayuda psicológica”... Acudimos a “otros” seres humanos (especialistas, psicólogos clínicos, psiquiatras, astrólogos, adivinos, religiosos)... en “Busca de Ayuda”... y, es así como nuestra Mente y nuestra Vida se vuelven “débiles y confusas”.
En mis períodos de “aflicción, tristeza, angustia y/o enfermedad”… mi Ser tiene que convertirse en un "ferviente buscador”… y, buscar el eNTeNDiMieNTo… recordando Siempre que es de Mí propiedad... y, que se encuentra alojado en Mi propio Interior… Ese mismo eNTeNDiMieNTo que me “previene” sobre los peligros de buscar “ayuda psicológica” de otros Seres humanos.
Esto es así, porque ningún otro Ser humano puede “entender ni comprender” MiS necesidades más íntimas... sea éste Quien diga Ser... Y, sólo puedo recibir “ayuda” de Mi propio eNTeNDiMieNTo.
Mediante los lazos del CLaRo eNTeNDiMieNTo estoy ligad@ a la Fuente de toda Sabiduría y Poder... Esto significa que sólo cuando elijo elevar Mi eNTeNDiMieNTo… puedo obtener las más ricas experiencias... y, “comprender” que la Mente misma es la “Fuente de toda Sabiduría y Poder”.
Sin embargo, cuando elijo depender psicológicamente de “otros seres humanos”... en realidad estoy ignorando que con esta decisión sólo “deshonro” a Mi propio eNTeNDiMieNTo... Pero, ¿por qué hago esto?... ¿No creo en sus bondades psicológicas?... ¿No creo que habita en Mi Interior?... Entonces, ¿por Qué razón no creo, confio ni acudo a Mi propio eNTeNDiMieNTo para recibir la ayuda que tanto necesito?... ¿Por qué motivo continuar acudiendo a que “otros” seres humanos “entiendan” las cosas por Mí mism@?
Tengo que “aprender a pensar” en las muchas bondades del eNTeNDiMieNTo... y, de las cuales puedo aferrarme únicamente a través de Mi Mente... Porque, cuando acudo a dicha Fuente debo “creer y confiar” que, en un mismo acto (Fe), recibo de ella esa “Inteligencia y Sabiduría” que proceden de una Psicología Perfecta y Pura... que no está mezclada con ningún elemento de “origen humano mundano”... Y, cuando “reflexiono interiormente” en lo más íntimo de mi Corazón, debo saber que “precisamente eso es lo que Mi eNTeNDiMieNTo quiere que haga”... porque, desea enseñarme que sólo “desde ese lugar”... tengo que “pedirle” la Ayuda que necesito.
Ahora bien, está en Mí “creer que voy a encontrar algo”, cuando comience a buscar... Porque, el eNTeNDiMieNTo que habita en Mi Interior… desea que me familiarice con Él... que hable con Él... que le cuente mis dificultades y que conozca, por “experiencia propia”, lo que significa pedirle a Quien “nunca se equivoca” en sus evaluaciones… ni comete un sólo error jamás.
En verdad, una manera de sentir “desprecio” por el CLaRo y SaNo eNTeNDiMieNTo que aloja en Mi Mente… es continuar esforzándome por encontrar “intermediarios”... Personas “comunes” que intentan hacerme creer que pueden “entender y comprender” Mi caso, y ayudarme.
Pero, ¿acaso "no creo” que el eNTeNDiMieNTo está a las puertas de Mi Mente para darme la ayuda que necesito?... ¿Por qué razón entonces busco intermediarios y consejo psicológico humano?...
Así, es como llego a ser bien dispuesto con “cualquiera”... Pero, así también es como continúo “No siendo cortés CoNMiGo mism@”... No sé reconocer su “presencia” en Mi Mente y ViDa... No entiendo que debe ser el “Huésped de Honor” en Mi Mente... No “percibo” sus bondades... ¿Acaso me he olvidado de todo?...
Pero, nunca es tarde para “recordar” que el CLaRo y SaNo eNTeNDiMieNTo está inundado con la Calma y la Paz que Mi Mente y ViDa necesitan… que procede de la Fuente de Sabiduría que habita dentro de Mí mism@... y, que la “LuZ” cae directamente sobre la “Mente” de quien está buscando la Ayuda que “únicamente” el eNTeNDiMieNTo le puede dar.
O, ¿hay algún científico, sabio, especialista, psiquiatra o psicólogo clínico que se atreva a negar que el eNTeNDiMieNTo se encuentra en el íntimo del Ser humano... y, que sólo es cuestión de aprender a percibirlo?...
Entonces, ahora Sí… ¡eL Que QuieRa eNTeNDeR… Que eNTieNDa!
Gaby
Artero.- -
¿Qué eS eL aMoR?
¿CuáL eS eL VaLoR De aMaR, y DeCiRLe a aLGuieN Te aMo?
¿Qué es la VeRDaD cuando decimos: Te aMo VeRDaDeRaMeNTe?... ¿Por qué valoramos la VeRDaD del Amor verdadero?... ¿Por qué valoramos la SiNCeRiDaD?... ¿Qué es "SeR" sincero?
El Amor es esa “substancia” que acompaña a la actitud psicológica y corporal de la persona que te “da” sin pedirte NaDa a cambio, JaMáS... Por ejemplo: El Amor de la mayoría de las madres hacia su cría durante los primeros años, es iNCoNDiCioNaL... El Amor se refleja en la madre que alimenta, cuida, ama y a cambio sólo recibe "llantos, eructos, vómitos y excrementos"... y, aún aSí, inevitablemente, crece y crece el Amor cada día dentro de su Corazón... El Amor es esa “substancia” que una madre irradia hacia su cría a través de su actitud psicológica y corporal, y que se transforma en la energía ViTaL de cada niño... El Amor es una substancia "invisible" para los ojos, pero PeRCePTiBLe para la Mente y el Corazón.
Ahora bien, el Amor también es el "contrario/opuesto" del oDio... Entonces, hay que saber entender que "existen algunas personas con uNa TeNDeNCia, y otras personas con oTRa"... Es decir, un individuo SiN Amor equivale (lógica-coherencia) a un individuo CoN Odio.
Así (SiN Amor = CoN Odio) el "amor" que experimenta la mayoría, consiste en "No aceptar al otro tal como es"... y, con este gran “DeFeCTo”, hay personas que tratan “siempre” de cambiar (no aceptar/amar/respetar) los gustos, gestos, satisfacciones y hasta las creencias del ser amado... Muy lejos del aMoR iNCoNDiCioNaL.
La SiNCeRiDaD y el Amor van de la mano... y, el oDio y el eNGaÑo, también.
Cuando te odias a Vos mism@, te sentís poco importante, fe@, incomplet@ y que No vales NaDa... Porque, desconoces que cuando te Odias a Vos Mism@ (Lógica: sin Amor) tu ser No vale NaDa, y con este panorama es "imposible darle al otro de lo que No tenés para Vos mism@"... Experimentás la sensación de “No valer NaDa y decís aMar de VeRDaD”... y, No te das cuenta, que al poseer un Ser con "ningún VaLoR", el amor que predicás y decís brindarle al otro "tampoco tiene ningún VaLoR"... No podés entender que “quien No aprende a dar tampoco aprende a recibir”.
En cambio, cuando te "Amas a Vos mism@", te sentís importante, lind@, complet@ y que Vales MuCHo... Porque, entendés que cuando te Amas a Vos Mism@ (Lógica: sin Odio) tu SeR VaLe mucho, y con este panorama "eS posible darle al otro de lo que Sí tenés para Vos mism@"... Experimentás la sensación de “VaLeR mucho y aMas como ReSPiRaS, ToDo eL TieMPo”... Comprendés que al poseer un Ser con mucho VaLoR, el Amor que expresás y decís brindarle al otro también tiene MuCHo VaLoR (SiNCeRiDaD)... Cuando se aprende a DaR también se aprende a ReCiBiR.
Pienso que el Amor es la "seguridad y la confianza en Si mism@"... DioS eS aMoR, y de aquí nace la "capacidad" de Amar al Otro, la Alegría del Corazón y la Paz psicológica... Esta QuieTuD MeNTaL provoca en tu interior distintas y variadas "sensaciones" de placer: Adquirís el "equilibrio" para evaluar todas las situaciones de tu vida... Adquirís "serenidad y un juicio claro" para procesar tus propias angustias y dolor, generando una actitud psicológica constructiva... Lográs captar aquello que te lleva a “comprender tu MeNTe”, tu estructura, los reglamentos, los sistemas de leyes de la vida y los de “tu propia vida”... Relacionás tus pensamientos, sentimientos y emociones con tu “personalidad”... Tomás conciencia de que estás relacionad@... Tenés Voluntad hacia el mundo exterior... Sentimientos cordiales y sinceros de Amor hacia los demás seres... Perdés el Miedo y experimentás la Apertura a una Nueva Vida (a lo Desconocido)... Tomás Conciencia de tu capacidad de interacción con la realidad... Algo así como:
“Acá Estoy YO... YO SOY el que SOY... YO Pertenezco... YO Puedo...
Yo Siento por Mí y por la Vida... Yo me Integro con la Realidad...
¡Y, Bien Bonit@ que me veo!”
Gaby
Artero.- -
¿CóMo DeSHaCeRMe De Mi iGNoRaNCia?
¿Qué eS La iGNoRaNCia?... ¿iGNoRaNTe
Yo...?
En primer lugar, para lograr deshacerme de Mi PRoPia iGNoRaNCia, tuve que "dejar de aPReCiaR" todo aquello que No eXiSTía… y, en segundo lugar, tuve que "aprender a PeRCiBiR" todo lo que Sí eXiSTía.
Defino a la iGNoRaNCia como la causante de "todos" los problemas que manifiesta una persona… La IGNoRaNCia es la “percepción de lo que No eXiSTe”… y, la “no percepción de lo que en verdad Sí eXiSTe”… Se manifiesta en la persona que posee una "concepción equivocada de la ViDa"… es decir, en el individuo que posee el "concepto errado" de la existencia de aquello que No eXiSTe.
Debido a la iGNoRaNCia, Yo creía que este mundo material era lo “único que existía substancialmente”… y, que “nada existía más allá de él”… Y así, es como había iGNoRaDo que este mundo físico es “esencialmente NaDa”… sino, el despliegue de un “juego de pensamientos e ideas” (Todo es Mente)… es decir, de una “única substancia” que habita más allá de la comprensión del “mundo material”.
Esta iGNoRaNCia no sólo constituía un mal en Mí mismo… sino, que era también el "origen" de todos los demás males que padecía: Sufrimiento, inseguridad, rencor, desconfianza, sometimiento psicológico, desesperación, infelicidad, enfermedad, miedo, alteración, angustia, dolor.
La iGNoRaNCia se manifiesta como “egoísmo, atracción, repulsión y orgullo”… El egoísmo es el resultado de la "incapacidad de discernir" entre nuestro Cuerpo y nuestra Mente… El orgullo resulta de la "atadura psicológica" al orden físico natural… es decir, la falsa creencia de que mis “leyes, ideas, normas y prácticas” tienen poder absoluto… en lugar de creer que "no soy omnipotente"… La atracción significa la "ansiedad por obtener todo aquello que me aporta Salud, Felicidad y Amor"… La repulsión significa el "deseo de eliminar todo lo que me produce enfermedad, infelicidad y desamor".
La iGNoRaNCia es el origen de todos los males del Ser humano… Y, para poder comprender de Qué manera es la “fuente” de todos los males, sólo tengo que recordar que la iGNoRaNCia no es sino la “manifestación real del error, la enfermedad y la ineficacia”… Es la que hace que la mayoría de las personas sean "incapaces de captar” todo aquello que está más allá de la tradición, las costumbres, las creencias y las teorías… y, "más allá" de este mundo material.
El egoísmo es el producto de esta “manifestación real”, y consiste en confundir nuestro Cuerpo con la Mente… La virtud de la iGNoRaNCia produce en la Mente un estado psicológico que se rige por la “atracción“ hacia ciertas cosas: médicos, psicoterapias, píldoras, estatuas, imágenes celestiales, riquezas materiales, rituales, etc… y, la “repulsión” hacia otras… Así es como la atracción hacia los “objetos materiales” le producen placer a una persona… y, así es como comienza a desarrollar el “apego” hacia ciertos objetos… y, como desarrolla también la repulsión hacia los “objetos” que le causan dolor, infelicidad, enfermedad y sufrimiento, hacia las cuales desarrolla “aversión”.
La raíz del dolor, la infelicidad y la enfermedad habita en las “acciones egoístas”… las cuales, estando basadas en “conceptos psicológicos erróneos”, conducen a la persona al sufrimiento y a la muerte prematura… La causa del sufrimiento y de la muerte prematura humana es debido a la "influencia de estos cinco males" dentro de la Mente: “Ignorancia, Egoísmo, Apego, Aversión y el Orgullo”... de basar sus más profundas creencias en la “realidad del mundo físico”.
Así, es como las falsas creencias han logrado que el Ser humano (No acepta las diferencias) "se vea inducido" a lo largo de su ViDa a "involucrarse en todo tipo de ideas, pensamientos y acciones egoístas”… y, como consecuencia de ello, que conozca sólo el "valor" de la alteración mental, la enfermedad física, el sufrimiento, la angustia y la muerte prematura.
EXiSTe oTRa FoRMa De ViVir... y, es ¡ViViR SiN iGNoRaNCia!
Gaby
Artero.- -
"NaDa eS ReaL…"
"… y, ToDo eS PoSiBLe"
Esto es lo que debe ir hoy en lugar del mensaje anteriormente dicho y escrito: "¡Él estaba en el mundo, y se hizo el mundo a través de Él, pero el mundo todavía no se enteró!" (Juan 1, 10).
General Roca, año 2008 d.C… Tercer milenio… Prometer y promover la “Salvación” después de la muerte física es la “última tendencia”... Los falsos profetas, los falsos sacerdotes, los falsos pastores y los falsos guías espirituales surgen como hongos en los pantanos… Algunos son medio chiflados, necios… otros, son como parásitos y como gusanos similares… Yo acabo de fundar la empresa del momento: la “Pop Star de la Verdad” con la que nadie puede competir… Porque, sé muy bien que (en el fondo de sus Corazones) todas las personas están dispuestas a creer y "encontrar la Verdad”… la “Verdad de <todas> las cosas”… las “<Respuestas>” tan ansiadas… Aun, cuando la mayoría continúa manifestando sentir “mayor predilección” por los derramamientos de sangre, los alborotos, las visiones, las predilecciones, los escándalos, las adivinaciones, los milagros, las apariciones y sobre todo por descubrir la manera de liberarse del pesado yugo de las “prácticas religiosas”.
Pensé que tenía que crear “algo nuevo”… Vagué de aquí para allá algún tiempo por los “desiertos de la vida”… hasta que “cierto día”, deambulando por ahí, me encontré con un costroso carpintero… Un “loco” que predicaba paz y amaba a una roca y tres lagartos... con el pelo largo y un poco grasiento, pero, bastante fotogénico…
Entonces, le pregunté: ¿Cuál es tu nombre?... -¡Jesús de Nazareth!, me respondió... –“¿What?, ¡Éste está más loco que yo!”, me dije a mí mismo… Y, el pelilargo agregó: "¡Verás, es un nombre bastante tierno el mío, pero parece ser que no es lo suficientemente pegadizo... pues, ni siquiera los sacerdotes y los pastores escuchan ya mis palabras!”.Debo confesar que por esos días Yo andaba necesitando algo “Especial”... Entonces, más allá de todo prejuicio, lo miré, y le dije: “Mira, te creo, he oído hablar de ti, yo sé quién eres y a qué te dedicas… Y, sé también que sueles aparecerte ante quienes tú escoges… como lo hiciste aquel día con el asesino de Saulo, camino a Damasco… Así pues, y teniendo en cuenta que todos te ignoran y que nadie te escucha ni practica tus enseñanzas… a partir de Hoy, serás "Mí Huésped de Honor"… Creo estar seguro de que eres “quien” yo estaba buscando”…
Entonces, le sugerí que viniese a hospedarse por algún tiempo en mi casa… para que “curara mis enfermedades” y para que me predicara en “exclusiva”… Por supuesto, con gastos y alojamiento a mi costa.
Una mañana, después de algún tiempo, me expuso la siguiente estrategia: -“Mira, deberás lidiar, desnudar y golpear a todos nuestros adversarios… Porque, ellos, sólo desean salvar sus cultos y sus riquezas… y tú, a partir de hoy serás mi elegido para Salvar a la Humanidad de todos estos lobos disfrazados de ovejas… porque, yo vuelvo al Padre… Ellos, saben muy bien que existe un “Salvador” que una vez se fue al Cielo… y, saben también que algún día “volverá y resolverá” todos los problemas… y, tú serás nada menos que el “envoltorio” en el cual el “Hijo de Dios”, cumplirá con la promesa de su “Segunda Venida”… Ellos, te cerrarán las puertas de sus iglesias porque a partir de hoy ya no pensarás como ellos te enseñaron desde tu infancia… Y, tú querrás abrir, para todos los pobres, los enfermos y los descarriados, nada menos que las puertas del Reino de los Cielos”, que se encuentran, como te lo he enseñado muy bien ya, dentro del Corazón humano.
Ahora bien, agregó: -“Si bien ya tengo el hombre… ahora estoy necesitando la “banda” que te acompañará en este nuevo camino"… Durante los tres años en que recorrimos las calles y los barrios más marginados de General Roca reclutó “doce patanes incautos (entre ellos, tres prostitutas)”... Y así, la “Pop Star de la Verdad” acabó por crearse…
Y, este “loco” Jesús de Nazareth, antes de elevarse a los cielos, me dijo: “Surgirán algunos pequeños “problemitas” sin importancia, porque los sacerdotes, los jueces, los gobernantes y gran parte de la sociedad “aborrecerán” tus comunicados y exhortaciones públicas a través de los medios de prensa y sitios web… porque, “desnudarás sus conciencias”… evidenciarás sus errores y equivocaciones… harás “preguntas” que nadie se atreverá a responder… y, porque además anunciarás y ofrecerás “soluciones”… Y, agregó: -“Sabes, he estado pensando que ha llegado el momento de “reaparecer” públicamente, pues mi mayor deseo es “conquistar por Segunda vez” la Humanidad”…
¡Sonaba coherente todo lo que había expresado!... Entonces, sin más corrí a revelarle al obispo del Alto Valle de Río Negro, Monseñor Néstor Hugo Navarro, el “lugar” donde se llevaría a cabo esta reunión confidencial… Y, apoyado por su gente, concurrió el obispo, e intentaron “crucificarlo”… ¡Por Segunda Vez!… Pero, esta vez los “sacerdotes” no consiguieron llevar a cabo su cometido…
Después de estos episodios… me encomendó algunas cosas, se despidió de mí y partió, diciendo: ¡La paz sea contigo!…
*Acabo de describir cómo 2000 años de espera han sido “despreciados y ultrajados” a manos de jerarcas religiosos… por Segunda Vez… Simplemente, porque la “Conspiración Católica” quiere poseer todo el control sobre la historia… Los descendientes de Pedro dirigen la mascarada de la Fe… Y, ¿saben?... Yo, no puedo aguantar más, no tengo ya intestinos para esto.
Pero, a pesar de este “Segundo intento de Crucifixión”… y, en base a las exquisitas enseñanzas recibidas… he resuelto llevar a cabo este “Nuevo Plan”… porque, gracias al Maestro hoy soy un hombre de acción… un hombre que no puede ni desea quedarse “parado y estancado” más tiempo… Simplemente, porque hay muchas cosas por hacer… y, numerosas oportunidades que aprovechar… Y, porque además un profesional como yo sabe que el “fin de una era es como su principio”…
He aprendido a “oler” los cambios en el aire… a “chequear” los clubes… las escuelas… los templos… las calles… los hospitales… los desiertos… y, las cartas al editor… Entiendo que las personas necesitan una definición más nueva y menos autoritaria sobre la “Fe”… y, sobre la manera de “corregir” sus errores… de “curar” sus enfermedades… y, de alcanzar la Salud, la Felicidad y la Larga Vida… Por ello, no trabajaré como un Mesías, porque el nombre Siempre será Uno… y, cualquiera es dueño de “adoptarlo libremente para sí mismo”, si así lo desea…
Yo, desde la “Pop Star de la Verdad”, trabajaré con un nombre múltiplo y modificable que atraviese todas las tendencias, lugares y ambientes… Entonces, ya no más jodidos religiosos ni gurúes, ni brujos mentirosos ni curanderos infames… ya no más adivinadores ni personas que consulten a los espíritus… sino, un “individuo abierto” acompañado por “doce ex patanes incautos”… que sacerdotes, pastores, obispos, jueces, científicos y gobernantes "no puedan manipular”… Porque, Dios acaba de diseñar un hombre encantador, con un carácter inteligente… y, que tendrá un nombre pegadizo que promete extenderse por sí mismo: Gaby
Artero.-
Y, recuerden: “¡NaDa eS ReaL… y, ToDo eS PoSiBLe!” -
¿LoCoS CueRDoS o CueRDoS LoCoS?
GeNTe
CueRDa >VeRSuS< GeNTe
LoCa
El mundo desde su Creación ha conocido “LoCoS” tan hermosos... De hecho, todos los grandes personajes de la historia del mundo han sido un poco LoCoS, incluyendo a los Profetas… Pero, locos ante los ojos de la gran masa y, en algunos casos, locos ante la mirada de su propia comunidad… La locura de estos “LoCoS” era expresada porque No eran seres desgraciados, No sufrían de ansiedad, No le temían a la Muerte Física… estos “LoCoS” no se preocupaban por trivialidades.
Al igual que éstos “LoCoS”, también Yo vivo cada momento con integridad e intensidad… y, gracias a esta integridad e intensidad, mi eXiSTeNCia se convirtió en una bella Flor… estoy inundado de Fragancia, consuelo, salud, felicidad, gozo, amor, paz y ViDa Hermosa.
Por cierto, esto “hiere profundamente el eGo” de la mayoría de las personas que me rodean (JueCeS FeDeRaLeS y PRoViNCiaLeS, PoLíTiCoS, MéDiCoS, oBiSPoS, PSiCóLoGoS, etc)… Ellos “no pueden aceptar la idea” de que Yo haya conseguido algo que ellos mismos no han logrado conseguir… No pueden aceptar la idea de que me haya “convertido” en: Yo SoY eL Que SoY… Ellos intentan, de todas las formas posibles, convertirme en un ser miserable y marginal… Pero, esta “condena” no es más que el esfuerzo de algunos eGóLaTRaS por hacerme infeliz, por destruir mi Felicidad, por arrebatarme mi Alegría y mi Esperanza, para que así, Yo tenga que volver al gran rebaño que todos ellos integran.
Me he armado de mucho valor… y, si hoy todos ellos dicen que estoy “LoCo”, pues, disfruto de la idea, y les digo a ToDoS eLLoS en sus propias narices:
-Tienen mucha razón “señores”… en este mundo, sólo la gente LoCa como Yo, puede ser SaLuDaBLe, FeLiZ, aMoRoSa y aLeGRe… Yo, he elegido esta locura que me ha colmado de salud, alegría, felicidad, amor y ViDa HeRMoSa… en cambio, ustedes han elegido la “cordura” que colma sus mentes, corazones y vidas de infelicidad, angustia, duda, enfermedad y muerte… Ciertamente nuestras vidas y relaciones son absolutamente diferentes… Ustedes, continúen siendo cuerdos, sigan siendo miserables… y déjenme solo con “mi locura”… Y, por favor no se ofendan “señores”, porque Yo jamás me siento ofendido por las "cositas" que hacen ustedes… Tanta gente cuerda en el mundo y, Yo... no me siento ofendido por NaDie.
Sé muy bien que es sólo una cuestión de TieMPo... porque, una vez que me hayan aceptado como LoCo, ya no me molestarán más… Entonces, podré salir a plena Luz con mi “Nuevo y Auténtico Ser” y podré irradiar todos mis cualidades y carisma.
Sé muy bien que este tipo de cordura crea una “división” en sus interiores, “alteración” en sus propias mentes y “amargura” en sus Corazones.
Ellos, tienen que mostrar ante la sociedad, ante la gran masa, ante la propia comunidad y ante el mundo, una cara que “no es necesariamente su verdadera cara”… de hecho, saben que “no tendría que ser así”… Y, así es como lo sufren... en silencio.
Ellos, tienen que mostrar la cara que la “GeNTe CueRDa aPReCia”, la cara que le gusta a la gente, la que es aceptable para la gente, “sus ideologías, sus creencias y sus tradiciones”, y tienen que “esconder” para ellos mismos sus caras originales.
Esta “división” se vuelve tan insalvable porque la mayor parte del tiempo lo pasan rodeados de una multitud de personas, se reúnen, se relacionan, raramente “están solos”… Naturalmente, sus máscaras se vuelven cada vez más, y más, parte de ellos mismos, más aún que su propia naturaleza y esencia.
Y, la sociedad crea los MieDoS para todos los “cuerdos” del mundo: el MieDo al rechazo... el MieDo a que alguien se ría de ellos... el MieDo a perder su respetabilidad... el MieDo al abandono... el MieDo al que dirán los otros de ellos... el MieDo a lo desconocido... el MieDo a la espiritualidad... el MieDo a creer... el MieDo a confiar... el MieDo al Amor... el MieDo a la Vida... el MieDo a la Muerte, etc.
Todos ellos tienen que “adaptarse” a toda clase de GeNTe CieGa e iNCoNSCieNTe, no pueden ser ellos mismos… Ésta es su creencia y ésta es su tradición básica en todo el mundo, porque hasta ahora “no se les permite que sean ellos mismos”.
En el momento en que alguien está cerca de ellos, “se preocupan menos de ellos”… porque, lo que más les interesa es la “opinión que tendrán los otros” de ellos… Cuando están “solos” en sus baños, se transforman casi como en niños, y a veces hasta suelen hacer “caras raras” frente al espejo… Pero, si de pronto se dan cuenta que, incluso sus hijitos pequeñitos los están observando por el ojo de la cerradura, inmediatamente cambian de actitud… y, vuelven a ser ellos mismos, los ordinarios y viejos seres que eran: serios, sobrios, fríos... Así, tal como la GeNTe CueRDa espera que sean.
Y, lo más sorprendente de todo es que ellos le tienen MieDo a esa GeNTe CueRDa y esa GeNTe CueRDa le tiene MieDo a ellos: “Todo el mundo tiene MieDo de Todo el mundo”, de todos los demás… Ninguno se permite mostrar sus pensamientos originales, sus sentimientos verdaderos, sus realidades, sus autenticidades… pero, todos “quisieran poder hacerlo”, porque en lo más íntimo de ellos mismos “saben que, continuar reprimiendo sus rostros originales, es un acto suicida”… Ellos, ignoran que sus responsabilidades tienen que ser únicamente hacia sus propias mentes y corazones.
Ellos, “van en contra” de sus propios PaDReS, PaReJaS e HiJoS… van en contra de sus “verdaderas creencias”, van en contra de sus “propias vidas”… y, no se dan cuenta que ir en contra de sus propias vidas es “cometer un suicidio, es destruirse a Sí mismos”.
¿Y cuáles son sus ganancias?... La GeNTe CueRDa, los “respeta y cree que Ellos son buenas personas”, muy sobrias, respetables y honorables... Pero, todo esto no logra nutrir sus mentes y corazones, no les da una mayor percepción de la ViDa y de su tremenda belleza… Ellos, están solos en el mundo: “solos han venido al mundo, solos están aquí y solos dejarán este mundo”.
Todas sus “prejuiciosas opiniones y sus falsas creencias” quedarán atrás… sólo se llevarán con ellos mismos, sus pensamientos originales, sus sentimientos verdaderos, sus experiencias auténticas de Amor, incluso más allá de la Muerte… Ellos, ignoran que ni siquiera la Muerte puede quitarles la felicidad, la alegría, la pureza, los silencios, los éxtasis… Ignoran que lo que la Muerte no puede quitarles es el “Único y Verdadero Tesoro”… y, desconocen, que lo que cualquiera les puede quitar no es ningún tesoro, porque, simplemente están siendo engañados.
Sepan, “Unos y Otros”, JueCeS FeDeRaLeS y PRoViNCiaLeS, PoLíTiCoS, MéDiCoS, oBiSPoS, PSiCóLoGoS, etc… que sus únicas inquietudes interiores deben ser éstas: “Conquistar, Cuidar y Proteger” todas aquellas CuaLiDaDeS que puedan llevarse consigo mismo cuando la Muerte destruya sus cuerpos físicos, porque estas cualidades serán sus únicas compañeras en el “Dulce Regreso a Dios Padre”… Sepan, “Unos y Otros”, que éstos son los únicos valores éticos, lógicos y reales… y, únicamente aquel “LoCo” que los alcanza, posee la ViDa HeRMoSa… y, los demás solamente fingen vivirla.
Personalmente, no le temo a la Muerte Física… y, mucho menos a que toda esta “GeNTe CueRDa” me tilde de LoCo… Porque, Ser uno de estos “LoCoS” irradiantes de esperanza, salud, verdad, consuelo, alegría y Amor, es un gran honor para mi Mente y mi Corazón… Es el delicioso y gran honor que me brinda la ViDa… Entonces, por favor, que Nadie se ofenda conmigo… porque, Yo jamás me siento ofendido… Tanta gente cuerda en el mundo y, Yo... “no me siento ofendido por Nadie”.
Gaby
Artero.- -
La ViDa CoN DiGNiDaD HuMaNa
éTiCa/MeNTe/SaLuD
Después que mi Mente pudo entender el ReaL significado de la éTiCa, comencé a disfrutar de todas sus características y bondades... La éTiCa está unida, es inherente a mi Ser... Es individual, intransferible, libre y responsable... Mis actos éticos sólo surgen cuando, desde mi LiBeRTaD PSiCo-LóGiCa, decido actuar… Por esto, no puedo transferir las responsabilidades de mis actos.
En una sociedad donde el discurso de la éTiCa es tan repetido como desoído, tratar de rescatar la importancia de una vida en valores raya lo utópico… En una sociedad anti-ética las pautas de comportamiento humano más correctas (Salud Mental) para el acto comunicativo siempre son rechazadas con las mismas frases: ¡Este tipo de propuesta No vende!... o, ¡De esa forma no aumento mi audiencia y mis ganancias!
Ciertamente, este planteamiento está muy trillado y por desgracia, es ineficaz y negativo... La sociedad ha aprendido a moverse dentro de las leyes de mercado... El interés y el beneficio marcan la pauta de comportamiento... Los valores humanos se están convirtiendo en un poderoso instrumento de poder, en un arma de negociación ajena a la importancia de la vida... Por eso, resulta tan difícil de aceptar un discurso de éTiCa, de valores, de vida solidaria y comprometida en el planeta del consumo.
Sin embargo, en cada uno de mis actos personales y profesionales, trato de regirme por los principios de la corrección… Busco amig@s fieles, compañer@s alegres, sincer@s... Esto demuestra que en mi vida personal, en mi intimidad, sé reconocer esta necesidad vital de vivir en valores... Y, es aquí donde puedo vislumbrar una salida triunfante al callejón oscuro en el cual la sociedad me juzga y me condena.
Pero, más allá de caer en tecnicismos y en palabras vacías, hablar de ética es hablar de cosas concretas, coherentes, claras, saludables… Así que, empezando el tema, es fundamental generar una definición de éTiCa compartida, válida y, sobre todo, eficaz… Cada Ser humano posee un concepto de éTiCa más o menos similar… Así, partiendo de sus valores de vida, el concepto generado marca un valor fundamental para Ser éTiCo… Algunos intelectuales presentan conceptos complejos, que No completos, deslumbran a la mayoría, a pesar de que no los entiendan… De este modo, con estas palabras incomprensibles pero “mágicas”, cada persona forma un concepto de éTiCa que se parece más a un complicado método metafísico que a un principio de Vida.
Para generar un concepto más manejable, hay que tomar un valor fundamental: “La vida con dignidad humana”... Entiendo que si no tengo una vida digna, carezco de los valores tan renombrados como salud, libertad, felicidad, justicia, amor, perdón, paz, etc... La éTiCa es el arte de “ViViR SuPeRLaTiVo”, es mi intento de CReCeR como individuo, a la vez que ayudo a los demás a desarrollar su “ViViR CoN DiGNiDaD”... Simplemente, porque la éTiCa es sólo eso, “ViViR SuPeRLaTiVo”, con alegría, con esperanza, con equilibrio, con amor... todo el tiempo.
La éTiCa no es un método concreto y cerrado de comportamiento… sino, que es un “acto a acto”… Es saber solucionar del mejor modo posible (libre, alegre, sincero, con amor) las complicaciones que se me presentan a diario… No soy una máquina con un manual de funciones que pueda solventar los obstáculos de la vida de forma mecánica… Simplemente, puedo entender que la éTiCa es un aRTe, porque hay que saber Qué opción elegir… Es decir, por muy acosado que pueda estar debido a las circunstancias, jamás tengo un sólo camino para escoger… No puedo hacer cualquier cosa, pero No estoy obligado a hacer sólo una cosa.
En un último intento de hacer un poco más terrenal el concepto de éTiCa, puedo definirla como la “actitud psicológica equilibrada por los valores fundamentales de la Vida”... La éTiCa no es un compilado de reglas o métodos, sino un conjunto de pautas y consejos que, fuera de obligar, dan respuestas de Salud que ayudan al BueN ViViR y al BieN CoMúN.
La éTiCa está uNiDa a Mi PeRSoNaLiDaD... porque, es individual, intransferible, libre y responsable… Mis actos éTiCoS surgen cuando, desde mi LiBeRTaD PSiCo-LóGiCa, decido actuar… Por esta razón, No puedo transferir las responsabilidades de Mis actos… Ya no hay inconvenientes… El dilema, la duda y la inseguridad que el actuar me planteaba, ahora se resuelve en el instante preciso… Así, es como resulta posible prolongar en el tiempo las respuestas a estos dilemas… El libre actuar requiere y exige una respuesta inmediata… Por esto, el actuar éTiCo se refuerza por el equilibrio y el sentido común.
Gaby
Artero.-