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LAS DOS BESTIAS DEL FIN
LAS DOS BESTIAS DEL FIN
El tema que vamos a tratar a continuación está íntimamente relacionado con lo que estudiamos en el libro de Daniel. Lo que leímos de Daniel nos ayuda a entender el capítulo 13 de Apocalipsis. Muchas cosas que aparecen acá tienen sus raíces allá, Por eso era necesario ver esas raíces primero para poder tener las herramientas necesarias para poder interpretar aquí. Entonces vamos a leer Apocalipsis capítulo 13.
LA BESTIA DEL MAR
En esta versión dice: “Me paré sobre la arena del mar…”; realmente ese es el verso 18 del capítulo 12; y no dice “Me paré” sino “Se paró”; así lo dice en el idioma griego del Nuevo Testamento; viene hablando del dragón que se paró sobre la arena del mar; y luego dice: “…y vi subir del mar una bestia”; ahí ya comienza el verso 1 del capítulo 13 en el libro de Aproximación. En “Aproximación al Apocalipsis” ya dimos cuenta de esto, y se puede probar en el idioma griego. Vuelve con esta figura: “…y vi subir del mar una bestia”; es la misma figura del capítulo 7 de Daniel, que los vientos combatían en el mar, y ya había subido la primera bestia, ya había subido la segunda, ya había subido la tercera, y entonces subió la cuarta que es terrible; la última es esa misma que está viendo aquí Juan: “…y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas…”. Entonces aquí empezamos a darnos cuenta de que habla de los 10 cuernos que tiene la bestia final. La bestia final aparece con 10 cuernos; y veíamos que a la cuarta bestia de Daniel 7 también le salían 10 cuernos, y que la estatua que vio en sueños el rey Nabucodonosor tenía 10 dedos. Entonces aquí en Apocalipsis 13 aparece esta bestia final con siete cabezas y 10 cuernos.
Dice “…y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.” O sea que todas ellas pretendían hacer algo, porque es un nombre blasfemo, un nombre contrario a Dios. “Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.” Entonces vemos que estas figuras que se ven aquí, ya habían aparecido en Daniel 7; solo que Juan está describiendo aquí como la vamos a ver durante los 42 meses finales, o los tres años y medio, o tiempo, tiempos y medio tiempo; el tiempo de la tribulación del fin. O sea que Juan en el Apocalipsis está mostrando a la bestia del fin, el reino del anticristo; está mostrando cómo va a llegar a ser la “civilización” humana al final, la bestia del anticristo; o sea, el cuerno blasfemo, y su base, de la cuarta bestia de Daniel 7. Entonces nos damos cuenta de que en la genética de esta bestia final están eclécticamente las características de las demás bestias; en el tiempo del fin hay una amalgama, lo que llamamos un eclecticismo globalista de todas las anteriores “civilizaciones” ahora todas mezcladas.
Al principio, en Daniel 7, digamos, Babilonia viene siendo identificada; y Persia viene identificada; Grecia viene identificada, separadas una de la otra; y Roma viene identificada; pero ya al final, en Apocalipsis 13, vemos todo esto amalgamado, globalizado, todo integrado en un eclecticismo final. Démonos cuenta de que en la Biblia, en el libro de Daniel, aparecen los príncipes espirituales que dirigieron los imperios naturales; por ejemplo, en el capítulo 10 de Daniel, aparecía el príncipe de Persia; y luego vendría el príncipe de Grecia; cuando cayó el príncipe de Persia, cayó el imperio Persa; pero el príncipe de Persia del que habla Daniel 10 es espiritual. O sea que Daniel y Pablo en Efesios 6 se están refiriendo a los principados, a las potestades y a los gobernadores de las tinieblas de este mundo. Pablo, en Efesios 6, da a entender que son personajes del mundo espiritual, principados o potestades que dirigen o influyen en civilizaciones.
Entonces dice la Escritura Sagrada que ahora el ángel iba a pelear contra el príncipe de Persia; hablo del ángel en Daniel en el capítulo 10 de su profecía; que cuando terminara con el príncipe de Persia, entonces el príncipe de Grecia vendría. Entonces, después de que el imperio Persa cayó cuando el príncipe demoníaco Persa cayó, vino el príncipe demoniaco de Grecia, y el imperio Griego subió. Pero luego vemos que en el capítulo 12 de Apocalipsis se dice que el dragón es el que ha tenido esas siete cabezas.
Mirémoslo un poco antes en el verso 3 de Apocalipsis 12: “También apareció otra señal en el cielo…”; note que es en el cielo, en los lugares celestiales. “…He aquí un gran dragón escarlata…” al que más adelante, en el verso 9, se le llama diablo y Satanás: “…Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero”; entonces aquí el dragón es Satanás, la serpiente antigua, y engaña al mundo entero; aquí se ve la influencia de Satanás sobre el mundo; y por eso dice en Efesios 2:2 que Satanás es el príncipe de la potestad del aire; el mundo opera según el espíritu de la potestad de este siglo, el príncipe de la potestad del aire, que es Satanás. Y dice Apocalipsis 12:3 de este gran dragón “que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cabezas siete diademas”; noten, a diferencia del dragón, la bestia tenía diez diademas, pero las siete cabezas tenían 10 cuernos. Así que en el mundo espiritual aparece Satanás teniendo siete cabezas, como sus principales lugartenientes, como sus principados de mayor potestad angelical, pero rebelde; principados, porque la Biblia habla de principados, de potestades, de gobernadores de las tinieblas de este siglo en las regiones celestes. Pablo toma todo este lenguaje precisamente de Daniel. Entonces ahí nos damos cuenta de que esos principados que menciona, como el ejemplo que vimos de Persia y de Grecia, son espirituales; y aparece aquí en Apocalipsis 12 el dragón con estas siete cabezas; o sea, estos siete principales lugartenientes, los principados de los ángeles caídos asociados con Satanás; esos son de mayor jerarquía que los demonios comunes; uno era príncipe de Persia, otro era príncipe de Grecia; pero nos damos cuenta de que aquí son siete; eso quiere decir que, aparte de los de Persia y Grecia, hay otros cinco que son similares a los dos que menciona de manera especial; ya mencionó a Persia y a Grecia; quiere decir que hubo otros imperios mundiales que han sido gobernados por espíritus de la misma manera que Persia y Grecia. Uno ilustra lo otro.
En el capítulo 13 de Apocalipsis, respecto a la bestia final, hay una diferencia; “…que tenía siete cabezas”; o sea que el gobernante mundial va a tener los siete espíritus que son del dragón apoyando; solo que la bestia de Apocalipsis 13 es la parte política; las cabezas de la bestia son los aspectos políticos de la “civilización”. En cambio las cabezas del dragón son los aspectos espirituales en las regiones celestes, pero que son gobernadores de las tinieblas de este siglo. Entonces este siglo, con sus historias y “civilizaciones”, es el aspecto político; pero los gobernadores de las tinieblas de este siglo, constituyen el aspecto espiritual, los líderes demoniacos asociados con Satanás, que tienen a Satanás como su jefe, y con quien ellos son jefes asociados; y son siete; y esos siete, en el caso espiritual, son siete principados; pero en el caso de la bestia y sus cabezas, en el mundo político son imperios. Pero el imperio final es un eclecticismo, un globalismo; todas las tradiciones de las distintas “civilizaciones” se mezclan al final en una sola; ¿por qué? porque Satanás es el engañador de la naciones; él es el que a través de éste príncipe tenía éste imperio, a través de este otro tenía este otro imperio, o a través de aquel otro tenía aquel otro imperio; él es el engañador de las naciones, y él engaña a las naciones a través de estos príncipes y sus huestes de maldad en las regiones celestes.
En el capítulo 13 de Apocalipsis, haciendo el contraste con el capítulo 12, se dice que las diademas, que son el símbolo de autoridad, la tenían los diez cuernos; pero en Apocalipsis 12 se dice que las 7 diademas las tenían siete poderes, aquellas siete cabezas demoniacas del dragón; ellos eran los que tenían la autoridad. En cambio nos damos cuenta de que, en el caso de la bestia final, son los diez cuernos quienes tienen las diademas. Los que tienen la autoridad política son estos 10 cuernos, porque está escrito que estos diez cuernos le dan su autoridad a la bestia. O sea que al final son diez los cuernos que tienen la autoridad en la parte política para delegarla en la bestia.
Seguimos en el capítulo 13 de Apocalipsis; se dice de “un nombre blasfemo”; es un reino en el que el anticristo se hace pasar por Dios; el anticristo éste se levantará sobre todo y se sentará sobre el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios; esto quiere decir que los títulos que él va a arrogarse son blasfemos; siendo contrarias a Dios sus intenciones, hablará palabras contra el Altísimo, y se arrogará la divinidad; entonces es un nombre blasfemo.
Vemos en el verso 2 de Apocalipsis 13 que todas esas influencias de las “civilizaciones” pasadas, y todos esos espíritus, estarán asociados, ligados ahora en el tiempo final. “La bestia que vi…”, ya es la bestia final, digamos, el gobierno mundial final, “…era semejante a un leopardo…”. El leopardo es el que nos recuerda el aspecto de la “civilización” griega; y fíjense en que justamente la “civilización” griega es la que pasó a la “civilización” romana, y es la que ya ha pasado a la “civilización” moderna; hoy en día se habla a través de la filosofía, y hay esa influencia; pero “…tenía pies de oso…”, de otra “civilización”, que era la “civilización” persa oriental; los persas eran dualistas; pero al final usted los ve asociados acá. Ahora fíjense en un detalle muy importante. En el tiempo final habrá una asociación de todos estos; Grecia estará representada en lo que fue del imperio griego; eso estará mimetizado ahí; pero también lo que fue del imperio persa, porque los pies de oso nos recuerdan lo que fue el imperio persa, que es hoy Irán, asociado a los antiguos escitas, la Rusia y los países del Asia central. Hoy en día el oso es la alianza ruso-iraní y los países alrededor. Observemos a Irán y sus socios inmediatos; pero al final lo veremos también fundido en acuerdo con lo que fue el imperio de Grecia; y los veremos fundidos aún con Irak, lo que fue Babilonia. Vemos aquí una extraña mezcla, una mezcla rarísima. Cuerpo de leopardo, y sus pies como de oso, y su boca (el hablar) como boca de león. Esa era Babilonia, la línea de Babel, de la nueva era, de la astrología. “…Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad”; esta frase se relaciona con aquella de Daniel 11 y 2 Tesalonicenses 2, que dice que aquel rey se sentará en el trono haciéndose pasar por Dios; sí, lo dice en 2da. Tesalonicenses Pablo, y también se habla en Daniel 11, que dice con un dios ajeno, un dios extraño, se hará de las mayores fortalezas y riquezas, y ese dios extraño, que no conocemos, es el dragón, el diablo. Entonces vemos que el diablo, a través del ocultismo, le da poder político a estos personajes, o sea, a la élite; sí, al personaje principal y a su elite; “…y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad”.
Ahora dice en Apocalipsis 13: “Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Es por eso que muchos intérpretes de la Biblia hablan del imperio romano revivido, o redivivo; son dos maneras en que se acostumbra a usarse la palabra: revivido, o redivivo; quiere decir que lo que fue el imperio romano al principio, como una de las cabezas de la bestia, volverá; porque aquí vemos que son siete cabezas de la bestia que están asociadas hacia el final; pero miremos que una cabeza está asociada con Grecia, el principado era Grecia; otro principado era Persia; y ¿quién fue antes de Persia? Babilonia; y ¿quién vino a ser después de Grecia? Roma; y en el capítulo 17 de Apocalipsis, se nos habla para entender estas cabezas; allí nos va a adelantar varias cosas. Capítulo 17 verso 7 “¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer…”; el aspecto de la gran Babilonia es el aspecto religioso que se sienta sobre la bestia; o sea, la religión manejando la política, la alianza de la política y la religión, que aparecen desde el capítulo 17; y dice “…y de la bestia que la trae”; es decir, la mujer cabalga sobre la bestia; la mujer es Babilonia, emborracha a la gente; entonces aquí la religión está asociada con la política, y la bestia la trae, y se dice: “…y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos”; la bestia es la que tiene las siete cabezas y tiene los diez cuernos.
Entonces en el v.9 dice: “Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 10y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. 11La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. 12Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. 13Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 14Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. 15Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. 16Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; 17porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. 18Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra”.
Vamos aquí a ayudarnos con lo que explicó el Señor en el capítulo 17, para entender un poco el 13, porque aquí está la misma bestia que aparece en el 17; es la que describe en el 13; entonces, con la ayuda de Daniel 7, y con la ayuda de Apocalipsis 17, podemos entender mejor Apocalipsis 13. Entonces ahí está hablando de esas siete cabezas; pero Juan dice que, de esas siete cabezas, cinco ya han sido, una es, y la otra ha de venir por breve tiempo; que el anticristo es el octavo, pero que es de entre los siete. Entonces miren un detalle, que las siete cabezas del dragón se corresponde con las siete cabezas de la bestia, y ya vimos de esas dos al imperio Persa y al imperio Griego, y el imperio persa dirigido por un príncipe de Persia, y el imperio Griego por un príncipe de Grecia, que son aquellos principados aliados de Satanás. Entonces, como sucede con esos dos, sucede con los siete; y el octavo, que es de entre los mismos siete, es del mismo Satanás, hablando en el aspecto espiritual; pero ahora dice aquí en el 17 que de esas siete cabezas, cinco ya fueron; que una es, en el tiempo de Juan, y que la otra ha de venir. Entonces, la que es en el tiempo de Juan era Roma; porque tenemos que entender una cosa, que cuando Daniel habla, Daniel está viviendo en el tiempo de Babilonia, y él está hablando de Babilonia para el futuro; entonces, desde Daniel, él habla de Nabucodonosor, habla del imperio Babilónico, habla del imperio Persa que comenzó con Ciro, Medo – Persia, habla del imperio Griego que comenzó con Alejandro Magno, y habla del imperio Romano que comenzó con Julio César. Pero en cambio, a diferencia de Daniel, Juan no habla solo desde Nabucodonosor, pues él mira hacia atrás y ve mucho más que Daniel, quien solo miraba hacia adelante. Juan no está viendo las cosas desde Babilonia para el frente, sino que Juan está viviendo en el tiempo de Roma, en el imperio Romano, y Juan dice que cinco ya han caído, cinco fueron atrás, una es ahora en su tiempo, y la otra todavía no había venido; o sea que Juan ve siete, en cambio Daniel ve cuatro, y a la cuarta con los diez cuernos y el anticristo. Entonces el ángulo desde donde cada uno mira la historia es un ángulo diferente, Daniel mira desde Babilonia para el futuro, mientras que Juan mira desde Roma para atrás, para el presente y para el futuro.
Dice Juan: “uno es ahora”, la sexta, que equivale a Roma; “cinco fueron”; antes de Roma fue Grecia, antes de Grecia fue Persia, antes de Persia fue Babilonia. Pero antes de Babilonia fue Asiria, y antes de Asiria fue Egipto; o sea, los imperios que ha habido en la historia universal, los imperios antiguos que ya fueron. Pero los Sumerios no fueron imperio; los Sumerios fueron apenas ciudades estado que guerreaban entre sí; en cambio Egipto, el de los faraones fue un imperio, y Asiria fue un imperio; y después del imperio de Asiria vino el imperio Babilónico. Hubo un período solo de los Asirios, y otro con los Caldeos; recordemos de Asiria, por ejemplo, a Assurbanipal, y antes de él a Sargón, famosos entre otros; todos estos reyes asirios tuvieron sucesores que luego llegaron a ser un ala junto con la otra de los Caldeos, y formaron el posterior imperio Babilónico. Pero desde Nabucodonosor, el imperio Babilónico era la cabeza de oro que vio Nabucodonosor e interpretó Daniel; él vio desde Daniel para adelante. Esto fue, más o menos, en el siglo VI a.C.; en cambio el imperio de los asiros fue muchos siglos atrás antes de Babilonia.
Entonces ya nos damos cuenta de que a esos imperios mundiales, o “civilizaciones”, Juan los mira para atrás desde sí; en cambio Daniel cuenta desde él para adelante; él ve tres, y el cuarto es Roma, porque Daniel está viendo desde él para adelante; en cambio Juan está viendo desde Roma para atrás y demás; entonces eso es necesario tenerlo en cuenta para entender acá.
Los cinco imperios anteriores fueron esas cinco cabezas ya citadas, solo que, como se decía también en Daniel, ya no están como poderosas reinando individualmente, pero se les consideró por cierto tiempo; y la influencia de la historia de la “civilización” humana aparece al final mezclada pero al final aparecen principalmente el leopardo, el oso y el león, pero también aparecen los diez cuernos que pertenecen a la cuarta bestia de Daniel 7; o sea, a Roma.
Pero ahora, ya habiendo leído esto que vemos acá, nos damos cuenta de que esas siete cabezas eran los siete montes en los que se sienta la mujer. Los montes en la Biblia representan también imperios; por ejemplo, dice en Zacarías que ese monte de su época sería arrasado delante de Zorobabel. En Apocalipsis 17 los siete montes son siete imperios y son siete reyes; ahora, no podemos interpretar estos siete reyes como 7 personas, sino como puestos de reyes, así como lo explicamos esta mañana; por ejemplo, el rey de Babilonia, él es un rey, pero son muchas personas; el rey de Persia son muchas personas que representaron el reinado de Persia, lo mismo el de Grecia, y el de Roma. ¿Se da cuenta de la mujer? ¿la religión? Vemos que la religión ha tenido una larga historia; nosotros decimos del Papa como representante de la iglesia católica romana, porque la mujer es Roma, porque la mujer que has visito es la ciudad que reina, en el tiempo de Juan, es la ciudad que reina sobre los reyes de la tierra; en el tiempo de Juan era Roma. Entonces Juan está mostrando la parte religiosa, que es Babilonia, la gran ramera, y la parte política es el imperio Romano que es una bestia.
En Daniel 7 era la cuarta bestia, el imperio Romano político; solo que la religión cabalgaba sobre la política. Fíjense en que Daniel está contando lo principal del asunto, y los otros detalles los está completando Juan. Actualmente están los siete montes Palatinos donde realmente la Ciudad de Roma está construida; uno de esos es el Vaticano; esa es Roma en el sentido de montes físicos; pero cada monte físico representa uno de los imperios; por eso dice que son siete reyes, pero de esos reyes fueron cinco antes, uno era y otro vendría. Entonces, cuando vemos los siete reyes tenemos que ver dos aspectos: el aspecto histórico, cinco de estos ya fueron, o sea los imperios anteriores; uno es que era Roma, que es el sexto; y uno no ha venido, que es lo que tiene que salir de Roma, el imperio de los diez cuernos; después de Roma vienen los pies de la estatua con los diez dedos en Daniel 2; entonces el séptimo de Apocalipsis 13 es el reino dividido de los 10 dedos de la estatua de Daniel 2; o sea, el período de los diez; pero estos diez le darán su poder y autoridad a la bestia; o sea que de estos diez cuernos sale el octavo de Apocalipsis 17 que es de entre los siete, el anticristo, que es de entre los siete, porque los cuernos le dan el poder y la autoridad.
Entonces vemos dos aspectos de los siete, el aspecto histórico, y luego toda la influencia de todas las “civilizaciones” anteriores en el eclecticismo final. Cinco fueron, aquellas “civilizaciones” que ya pasaron y tuvieron su tiempo, pero su influencia sobrevive en el eclecticismo final, en el gobierno mundial final que tendrá todo mezclado al final. Históricamente la “civilización” griega tuvo su tiempo, la romana tuvo su tiempo, la egipcia, la babilónica, la persa, tuvieron su tiempo; pero ahora en el fin, aunque ellos tuvieron su tiempo, ahora en el fin estarán todos mezclados, todos juntos; es como si el diablo le dijera al anticristo: bueno, ahora reina tú, ahora te toca a ti; al final todos son engañados por el dragón que engaña a las naciones; solo que Dios permitió un gobierno primero; y ese gobierno se levantó por la influencia de uno de los espíritus aliados de Satanás; luego se levantó otro imperio, pero por la influencia de otro de los aliados de Satanás; por los gobernadores de las tinieblas de este siglo. Esa es la historia del mundo. Al final Dios le permitirá al dragón entregar su reino al anticristo.
Ahora volvamos al capítulo 13 de Apocalipsis: “3Vi una de sus cabezas como herida de muerte…”; uno de esos imperios aparentemente iba como a caer definitivamente; no se trata de todos los siete; es uno de ellos, una de sus cabezas, pero reviviría y toda la tierra se maravillaría; entonces tenemos que ver cuál de esos imperios cayó y se volvió a levantar; ha sido Roma; y por esos los hermanos hablaban de la Roma revivida o rediviva, porque cuando el imperio Romano ya se había levantado, los Bárbaros derribaron la Roma política; pero surgió de nuevo la Sacra – Roma, el Sagrado Imperio Romano Germánico, y continuó Roma ahora de otra manera; parece que cayó, pero revivió otra vez. Ya en figura analógica, o si pudiera decirse, en tipología, Nerón fue considerado como una bestia terrible; pero luego apareció Domiciano, que fue llamado un segundo Nerón. Esto era como un anticipo mostrando la historia futura, y como el imperio reviviría. ¿Qué está pasando ahora en Europa cuando surgió de nuevo la Unión Europea? La Unión Europea es el nuevo reordenamiento de lo que fue el Imperio Romano; solo que la gente está tratando de mirar solo la parte occidental; pero lo que estábamos tratando de decir esta mañana es que debemos ver también la parte oriental; porque el imperio Romano tenía dos piernas, la occidental, que tiene que ver con Europa, la Unión Europea, y la oriental, cuya capital trasladó Constantino a lo que hoy es Estambul, que era Bizancio, y después Constantinopla, pero que hoy es Estambul. El Imperio Otomano fue la pierna oriental de la continuación del Imperio Romano.
La parte oriental está involucrando a Turquía e incluso un poco más allá; está involucrando parte del mundo musulmán; y vemos que en la bestia final aparece el oso, mezclando lo que había sido el imperio Persa, y la boca del Imperio Babilónico, Vemos a Grecia que era del poniente, ¿Recuerdan que en la profecía de Daniel 8 se decía que se levantaría el macho cabrío griego contra el carnero persa?
Esto quiere decir que la parte occidental y la oriental estarán mezcladas en el gobierno final; por eso es que está mezclado el leopardo con el oso, con el león, y con los diez cuernos. Eso es lo que estamos por seguir viendo ahora. ¿Qué ha visto nuestra generación? ha visto el resurgir otra vez de Europa; y ahora estamos viendo las señales dizque de paz y de alianzas con el mundo musulmán; están queriendo que Turquía entre a la Unión Europea; pero Turquía es como la aguja para que siga el hilo de los que están asociados con Turquía. ¿Se dan cuenta? por eso les hablaba de ese libro titulado Eurabia, que muestra las asociaciones de intereses que están habiendo ahora entre Europa Occidental y el mundo árabe.
Vemos los dos aspectos de los 10 cuernos, de los siete montes, de los siete reyes; un aspecto histórico que tiene que ver con el pasado, y un aspecto moderno que tiene que ver con la participación de la influencia de las “civilizaciones” históricas y el eclecticismo globalista del final; eso hay que tenerlo en cuenta.
Ya una de estas cabezas, una de ellas, ya fue herida; aquí no dice eso del anticristo sino de una de las cabezas. Y el falso profeta es también distinto del anticristo. Vamos a llegar a lo del falso profeta en la segunda parte de este capítulo, pero todavía estamos hablando de la bestia final. Aquí no dice que es la bestia misma final la que fue herida, sino es una de sus cabezas. Entonces no es necesario generalizar; porque algunos están diciendo que van a matar al que será el anticristo, pero que va a resucitar; otros dicen que va a resucitar Nerón; otros dicen que por medio del ocultismo va a revivir cierto personaje; en el ocultismo hay muchas cosas; solo que como aquí la Palabra de Dios habla de solo una de las cabezas, y éstas hacen referencia a reyes de los imperios, entonces es mejor ver la historia del imperio. Hay mucha interpretación ahí, pero es bueno tenerlo en cuenta, porque alguna cosa puede tener de verdad. Dice Apocalipsis 13: “vi una de sus cabezas…”; ¿se da cuenta ya que no es ella misma sola, sino una de sus cabezas? A seis cabezas no les aconteció esto; pero la bestia final tiene siete cabezas; la bestia final es una sola, es un imperio mundial, pero no es a la bestia final a la que le pasó lo de la herida de muerte, sino solo a una de sus cabezas; por eso es que hay que ir un poco más despacio.
Dice: “pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia”; la gente se va a maravillar ante una cosa que parecía ya terminada, ya acabada, y ahora aparece con un poder tremendo sobre toda la tierra; claro que sí puede haber mezcla de ocultismo, de política, de economía, de muchas cosas; de todas maneras en el pasado ya pasó esto. El imperio Romano, que era una de las cabezas, revivió de nuevo. El Vaticano y su ecumenismo es la mujer sobre la bestia; pero no se trata solo del Vaticano; era el Sacro Imperio Romano Germánico; por eso se habló del cesaropapismo, que es la alianza de la religión con el estado, el Papado con el imperio, el Papa nombrando al emperador; el emperador representa la parte política, y el papado la parte religiosa. ¿Se dan cuenta de que no es solo la parte religiosa sino también la parte política? Entonces, lo que era el imperio romano, que se pensaba que ya se había acabado, ahora surge de nuevo. Y ahora, cuando surja al fin otra vez un líder de lo que fue el antiguo imperio Romano, debemos tener cuidado. Cuando se pensaba que el Imperio Romano ya se había acabado, entonces la gente va a darse cuenta de que hay algo más ahí. Esta una de las siete cabezas herida es el imperio Romano histórico que fue otra vez levantado para el tiempo del fin. Fíjate en que la Unión Europea surgió a instancias del Tratado de Roma, auspiciado por el Vaticano, y se puede hablar también del Club de Roma. Todo esto ha sido para producir un gobierno mundial; eso es lo que ellos, Lo que busca el Club de Roma es un gobierno mundial. Ellos quieren volver a tener autoridad sobre el mundo entero.
Ahora, hay interpretaciones en las que a este personaje, el hombre que va a ser el anticristo, lo matan y resucita; pero está escrito no que matan a la bestia, sino a una de sus cabezas; y vemos que de esas 7 cabezas, cinco ya fueron, una era en el tiempo de Juan, otra sería después, y luego el octavo de entre los 7. Por eso me parece que identificar directamente al anticristo como a un resucitado no es tan exacto; pero, de todas maneras, si algo así sucede, hay que estar con los ojos abiertos. “3by se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Esta frase es muy seria, porque dice que la gente se va a resignar ante una cosa tan grande, ante un organismo mundial que parece representar a la humanidad “civilizada”, según ellos. Dice que la gente que va a adorar a la bestia dirá ¿quién como la bestia? ¿ quién podrá luchar contra ella?, Si el dragón le dio su poder, su autoridad, milagros por ahí de quién sabe qué cosas, porque si han habido cosas durante la historia, ¿quién sabe qué cosas habrá en los tiempos finales? las cosas finales más engañosas serán. El poder de Satanás es fuerte, y en la gente opera con poder ocultista, poder político, poder militar. La gente podrá decir: ¿quién podrá contra la bestia? ¿quién puede? El mundo dirá que hay que someternos; los adoradores de Satanás se sentirán obligados, porque Satanás siempre gobernó por medio del miedo, y hasta los mismos demonios tienen que obedecer porque entre ellos mismos se torturan. Entonces la gente se va a someter; pero no son los redimidos; los redimidos no adorarán a la bestia; los que tienen escrito su nombre en el libro de la vida ellos no lo adorarán; los escogidos le son fieles al Cordero de Dios Jesucristo.
Sigue diciendo Apocalipsis 13:“5También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias”. Es el mismo cuerno blasfemos que habla elocuentemente; es el mismo. “5by se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses”; esos son aquel tiempo, tiempos y medio tiempo; un año es un tiempo, tiempos otros dos años, y el uno que había, tres; y con el medio tiempo: tres y medio; tres años y medio son cuarenta y dos meses, porque un año tiene doce; dos, serían veinticuatro; tres, treinta y seis; mas otros seis, que es la mitad, sería cuarenta y dos; el gobierno del anticristo son cuarenta y dos meses, que es el último septenario de los setenta de la profecía de Daniel 9; se refiere a esa última mitad del septenario 70 del anticristo, a la segunda mitad; “5by se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios”; noten, aquí ya está hablando del anticristo final, porque dice en el verso cuatro: “4y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia”; fue herida una de sus cabezas, pero el dragón le autoridad a la bestia con todas sus cabezas, o sea el liderazgo del mundo entero; toda la “civilización” humana fue sometida; y el dragón le dio la autoridad a la bestia final, ya no a una sola de sus cabezas, sino a la bestia que tiene las siete cabezas. Hoy vemos a los grandes siete, el G-7, queriendo gobernar el mundo, teniendo sus reuniones para preparar la plataforma del gobierno del mundo.
Dice más así: “6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo (o sea de la iglesia, del cuerpo de Cristo), y de los que moran en el cielo. (Los santos y los ángeles de Dios) 7Y se le permitió hacer guerra contra los santos (como decía en Daniel 7, que aquel cuerno hará guerra contra los santos y los vencerá), y vencerlos.” Vencerlos no quiere decir que ellos dejaron de ser santos, sino que los mató y ejerció una política de persecución total que no les dejó espacio; por ejemplo, al que no se deje colocar la marca, lo van a matar “7bTambién se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación”; el mundo entero; ‘También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y etnia (la palabra nación es etnia)’.
“8 y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.” O sea, todos los que no tenían su nombre en el libro de la vida adoraron al dragón y a la bestia; pero ellos, no los cristianos; los hijos de Dios que tenemos el nombre escrito en el libro de la vida del Cordero no lo adoramos; por eso somos perseguidos.
“9Si alguno tiene oído, oiga”. El que no tiene oído para oír la palabra de Dios, va a ser engañado; pero los que tienen oído, porque han nacido de nuevo, el Señor les habla al oído; por la palabra de Dios viene el oír; el oír es por la palabra de Dios3; lo que nos da oído es la palabra de Dios; entonces escapamos; por eso dice en el 14:9 “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.” Ellos van a dorar a la bestia, pero van a entrar en tormento; el dragón es el engañador de las naciones, él no tiene ningún aprecio por el ser humano; él lo que quiere es juntarlos a todos contra Cristo.
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LA OTRA BESTIA
Volvemos al capítulo 13, y aquí en el v.11 aparece algo sobre lo que quiero llamarles la atención “ 11Después vi otra bestia que subía de la tierra”; de la tierra, ya no del mar; el mar representa a las naciones; el evangelio es como una red que se echa al mar y se saca a la tierra; la tierra es como un lugar separado del mar. Esta bestia, la otra bestia, que ya no está en el mar sino en la tierra; “tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón”; es otra “civilización” que ha surgido en presencia de la civilización europea continental. Tiene apariencia cristiana porque sus cuernos son de cordero; solo que después nos da cuenta de que está en lo mismo de la primera, pues habla como dragón. ¿Qué habló el dragón? que quiere reinar, sobre las estrellas me sentaré, dijo; lo que quiere es el gobierno mundial, globalismo, patrocinado por naciones que llegaron a ser poderosas, y que tuvieron origen cristiano. Aquí es donde tenemos que tener mucho cuidado, en la otra bestia; porque cuando tú ves la historia universal, tú ves cuales han sido los imperios del viejo mundo; bueno, estuvieron los egipcios, los asirios, los babilonios, los persas, los griegos, los romanos, el imperio moderno actual, los de la Europa occidental, los del Asia; pero ¿cuál es la bestia con cuernos de cordero? ¡Inglaterra y los Estados Unidos de América! Esas son las nuevas “civilizaciones” que se levantaron en Occidente, aliadas de la Europa continental; ellos son la Alianza Atlántica; están aliados con Europa; sirven a Europa en la misma causa del mundo occidental; es otra bestia, otra cultura supuestamente cristiana, porque Inglaterra era supuestamente cristiana, Estados Unidos supuestamente cristiano, y llegaron a ser imperio; por eso dice que sus 2 cuernos son como de cordero, pero habla como dragón aunque tiene cuernos como de cordero.
Ahora les quiero llamar la atención a algo curioso; ¿qué otras civilizaciones en la historia de la humanidad se han levantado luego del imperio romano?, ¿en la historia de la humanidad cuáles ha sido los otros imperios que se han levantado? Rusia pertenece a Gog y Magog, China a los reyes del oriente; entonces la otra bestia no puede ser Rusia, ni puede ser el reino del sur que incluye al mundo musulmán. Entonces los 2 cuernos como de cordero de la otra bestia son los Aliados del Atlántico. Rusia es anticristiana, China también, los musulmanes no son cristianos; pero ¿qué imperios se han levantado en la tierra diciendo ser cristianos, que han sido poderosos en la tierra?, primero Inglaterra, que fue un gran imperio, Londres era la City, considerada antes como la ciudad capital del mundo; luego vino la independencia americana, pero ellos son aliados ahora. Entonces ya tenemos claro cuáles son los imperios occidentales: los Estados Unidos de América y su principal aliado Inglaterra; por eso ustedes ven hoy andando juntos a George W. Bush y Tony Blair.
Ahora, fíjense en que este capítulo va a decir que esta otra bestia hacía señales a favor de la primera, y conducía al mundo al globalismo, hacía caer fuego del cielo a la tierra, dirigía el sistema económico; pero a ésta otra bestia, en Apocalipsis 19, más adelante se le llama el falso profeta. Por eso Apocalipsis 13 ahora dice en el verso 11 “11Después vi otra bestia que subía de la tierra”; El evangelio llama a la gente a salir del mundo; e Inglaterra colaboró en su tiempo con el movimiento misionero cristiano, gracias al cual muchos salieron del mundo hacia el cristianismo. También América empezó con los padres peregrinos, y surgió en la tierra; pero con el tiempo “ tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero”; parecía que era el poder de la civilización cristiana occidental, dos cuernos semejantes a los de un cordero, “pero hablaba como dragón.” Exactamente lo mismo que quiere el dragón, el gobierno mundial, globalismo, lo mismo del dragón; ahora es aliada del dragón; aparentemente, por fuera, es cristiana, su poder se basa en gente cristiana, que son los que votan por ellos, pero ellos no hablan como el Cordero, no hablan la palabra del Cordero, ellos se sustentan en la cristiandad occidental pero su obra habla como dragón, están asociadas con el mismo objetivo del dragón, asociados al gobierno mundial; el diablo es rebelde al verdadero Cordero, pero esta otra bestia no es el anticristo, es otra bestia; el falso profeta es otro personaje distinto al anticristo..
Entonces, de esta “civilización” binaria, aparentemente cristiana, aliada con el gobierno mundial, pero que no es la propia Europa continental asiento del antiguo imperio romano, de ahí va a surgir el falso profeta.
Vamos a ver una cosa en el capítulo 19 de Apocalipsis: “20Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen.” Entonces, aquí en el v.20, el que aparece haciendo señales delante de la primera bestia es llamado el falso profeta. En el capítulo trece aparece el aspecto del imperio, las bestias; pero la segunda resulta al final un falso profeta. Digamos, así como la bestia es todo un imperio, pero está gobernada por un personaje, así la otra bestia es otro desarrollo de lo mismo, pero que apoya el globalismo, y que al final será dirigida tal otra bestia por una persona. Entonces nótese la vinculación de la segunda bestia con cuernos como de cordero pero que habla como dragón y el falso profeta. El falso profeta proviene de la segunda bestia. Ahora mire lo que está sucediendo en estos días. Tony Blair, que era el primer ministro de Inglaterra, el aliado de Bush, y usted los veía a los dos como representando a los dos cuernitos, se le ocurrió convertirse al catolicismo; esa es una cosa ecuménica; y después del 27 de junio de 2007, a él se le entregó la autoridad para buscar la paz en Medio Oriente. Sí, él fue el encargado de la ONU, de la Unión Europea, de los Estados Unidos y de Rusia para tales funciones. Miren el poder que se le concedió a este hombre, representante de las Naciones Unidas, la Unión Europea, los Estados Unidos y Rusia para firmar la paz en Medio Oriente. Y es además un buen ecuménico; es decir, como un cuerno de cordero; dice que se convirtió al catolicismo, pero habla como dragón, ecumenismo, globalismo, predica la paz y la seguridad. Solo falta que consiga un acuerdo entre Israel y los musulmanes. Quizá logrará que se levante de nuevo el templo de Jerusalem, ¿De dónde viene la otra bestia con cuernos como de cordero? Ahora se está hablando de optimismo, de paz y seguridad; estas cosas son proféticamente delicadísimas. Es necesario hacerle seguimiento a estas noticias y hay que comunicárlas. Quien sepa algo nuevo envíelo a los demás. ¿Saben una cosa? tan pronto dijeron esta noticia, yo iba a escribir en la web; incluso estoy registrado en el Tiempo para publicar mis opiniones en internet, pero tan pronto subí mi comentario, inmediatamente me lo borraron; y apenas escribí un parrafito insinuando estas cosas, pero lo borraron, y no lo dejaron circular. Es necesario estar con los ojos bien abiertos para ver quién es éste Tony Blair, un inglés, anglicano ahora convertido a católico. Pero en el anglicanismo hay obispos homosexuales y clérigos liberales modernistas que ni creen en la Biblia. Sí, muchos de ellos no creen en la Biblia; tienen la forma, pero realmente son ecuménicos y están más por el lado racionalista y humanista; están buscando la paz del mundo, la “civilización” con contexto modernista, como ellos lo piensan, pero eso no tiene nada que ver con Dios. El hombre estuvo hablando con Kadafi de Libia buscando acuerdos. No siempre los intereses humanistas son los mismos cristianos. Me parece muy sospechoso lo que está aconteciendo, Yo no quiero ser dogmático como para decir fehacientemente que Tony Blair es el falso profeta, pero los movimientos de él, los movimientos actuales, parece que andan en ese espíritu por ahí cerca. Voy a decirlo así, como que está muy cerca; yo no voy a ser dogmático, las cosas pueden cambiar, pero me es muy sospechoso que un personaje que estuvo haciendo caer fuego del cielo sobre las naciones, esté ahora en esto.
Porque miren lo que habla la Escritura Sagrada de la segunda bestia “12Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella”; o sea que tiene autoridad representativa; pareciera que la autoridad la tiene él, pero él no trabaja para su propia autoridad, sino para el anticristo; y ahí está lo que era la Europa Occidental y lo que va a ser la plataforma del anticristo; están viendo los movimientos de su aliado; ellos son aliados, “y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada”; o sea, al imperio Romano revivido. ¿Quién es el que hace esto?, la otra bestia, que allá en el cap. 19 se le llama el falso profeta, que trabaja en pro de un gobierno mundial, sin pretender ser él gobernante mundial, Trabaja en pro de un gobierno mundial.
Sigue diciendo Apocalipsis 13: “13También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres”. Si usted mira en la historia, cuál imperio ha hecho caer fuego del cielo, ¿no ha sido el imperio angloamericano? Hiroshima y Nagasaki, ¿no fue América?; y en la Segunda Guerra Mundial contra Hitler, ¿no fueron los Británicos con los aliados, especialmente con Estados Unidos?; y ahora en Irak y Afganistán, ¿quién hace caer fuego del cielo?; y aquí mismo en Panamá, ¿quiénes son los que han hecho caer fuego del cielo?, ¿no son éstos?; se unen y van y bombardean; estos trabajan para el gobierno mundial. El dragón está usando incluso a muchos cristianos que no se dan cuenta; y ahora, otra cosa que dice: “14Y engaña (es un engaño) a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando…”; note; si usted se fija en quienes están dirigiendo hacia el gobierno mundial, la Comisión Trilateral, la mayoría son americanos e ingleses, aunque hay socios globalistas de otras partes del mundo; pero aquellos son los que lideran. La Escritura dice que ellos mandarán “que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.” Entonces aquí se habla de que ellos mandan que le hagan una imagen a la bestia. En el ocultismo siempre se hace hablar a las imágenes, que las imágenes lloran, que las imágenes hablan en el ocultismo; pero ahora, con la tecnología mezclada con el ocultismo, imagínese lo que no se puede hacer.
Pero hay que tener en cuenta un detalle más; la imagen o icono es una representación; no es la bestia misma; hay que tener en cuenta que la bestia es una cosa, y la imagen de la bestia es otra; la imagen no es la misma bestia; la imagen es como decir la abominación desoladora. Fíjense en un detalle: que la imagen de la bestia es la representación de ella, no es ella misma; entonces a mi me hace pensar mucho esta palabra “la imagen”, porque la imagen es la exacta representación; o sea que el gobierno mundial se va a hacer representar; está la bestia que es ella misma, pero está la imagen de ella, a la que el falso profeta manda que adoren; quieren que se adore a la imagen de la bestia, porque así van a adorar al dragón, a la bestia y a la imagen. Ahora, a mi esto me hace pensar en lo siguiente, aunque no soy dogmático en esto; solo me hace pensar mucho lo siguiente: ¿dónde se encuentra representado un gobierno?, en la preparación actual ¿dónde están representadas las naciones?, ¿dónde están representados los que dan su voto a favor de las políticas globales?, Porque incluso Bush y Blair no querían hacer las cosas directamente, sino con la anuencia de la ONU, porque ¿qué es hoy la ONU?, es la representación; no es la bestia misma; el mundo está representado allí; la ONU está trabajando para el gobierno mundial. Entonces puede haber muchas cosas debajo de la expresión “la imagen de la bestia”; puede haber muchas cosas incluidas y relacionadas. Las órdenes de la imagen, que es la abominación desoladora, pueden conducir a la muerte. No se descarta que se incluyan proyecciones virtuales, Hay tantas cosas que pueden darse todas juntas; pero esta imagen manda matar a todo el que no la adore. Se está levantando una autoridad económica mundial, una autoridad política, y una autoridad religiosa, pues está escrito: “15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, (la representación) para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.” Entonces, al decir adoración, ahí está involucrada la religión. “16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender”; entonces ahí no damos cuenta de que tiene autoridad política porque manda, religiosa y económica; ahí vemos ecumenismo en lo religioso, vemos intercambio económico, apertura económica, todo lo del asunto del globalismo político y económico porque manda a toda la tierra que no pueden comprar ni vender sino los que tengan esa marca; va a ser una representación que manda, o sea una representación global que manda al mundo entero; esa imagen de la bestia es la representación del gobierno mundial que manda sobre las naciones en el área económica, en el área religiosa y en el área política.
Un gobierno tiene una representación; por ejemplo, cuando comenzó a suceder esto tipológicamente en la primera generación cristiana, en la que escribió Juan, hacían estatuas del emperador y decían que era el segundo Nerón; y si ellos querían demostrar que eran leales al imperio Romano tenían que adorar la estatua de Domiciano. Entonces esto era una figura tipológica; en la época de Daniel fue como decir una estatua; ahora Domiciano era como un segundo Nerón, como una bestia sanada que volvió a vivir, y ahora se le hace la estatua a él para ser adorado. Por ejemplo, en Irak, cuando fue derribada la estatua de Sadam Husseim, se vió que había sido símbolo del gobierno, Por eso hay las representaciones; son la parte simbólica, y puede incluir la parte burocrática. Por eso, debajo de la palabra icono, debajo de la palabra imagen, caben muchas cosas, se permite un contenido muy amplio. Puede haber algo físico, porque en el tiempo de Domiciano hubo estatuas, iban a adorar estatuas, pero la estatua solo está representando un poder espiritual, un imperio, que tiene una opresión satánica, porque el dragón ejerce una opresión política, una opresión económica y una opresión religiosa, que no es solo una cuestión exterior, no es solamente un muñeco, porque ahora además se puede hacer una proyección virtual; por ejemplo, hoy en día mientras yo estoy hablando me pueden filmar y me pueden ver en televisión, pero la tecnología ya da para reproducir la figura y aparece la figura en tercera dimensión.
Entonces toda la tecnología va a estar al servicio de un gobierno mundial; yo pienso que estas frases que la Biblia da, son las frases mínimas, pero que con esa imagen mínima dice muchas cosas; al mostrar una bestia con mezcla de leopardo, de oso y de león, ahí uno está viendo muchas cosas, uno está viendo el eclecticismo de la “civilización”; la misma se ve acá.
Una imagen que manda que se adore a la bestia, que sea adorada la imagen, que sea una representación a la que se le permite hablar, infundir aliento, que se le permite autoridad religiosa porque manda adorar, autoridad económica y política, primero tiene que ser política para dirigir la economía, para que nadie pueda comprar y vender; es decir, que va a controlar toda la economía del mundo, que nadie pueda hacer un trueque entre nosotros, porque debe adorar una imagen para poder comprar; imagínese este mundo a través de la tecnología, a través del ocultismo, a través de la banca, a través de la política; la jurisprudencia está involucrando política, economía y religión; ahí es donde está el peligro. Ahora todo eso está representado al final en símbolos, como banderas, señales, estatuas, proyecciones virtuales, y quien sabe qué más; el hecho es que la idea básica es representación; eso es lo que quiere decir imagen, representación.
Estas frases aquí “15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia” entonces primero dice “14Y engaña (es un engaño) a los moradores de la tierra con las señales” este es el falso profeta que surge de la segunda bestia, de la otra bestia con cuernos como de cordero; “mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia”; o sea, el falso profeta es el que promueve la creación de esta representación mundial; incluso, si ustedes ven de donde surgió la creación la Sociedad de las Naciones, y de las Naciones Unidas, fue también de ahí; y todo tenía que ser según las Naciones Unidas. Ahora, yo creo que el anticristo va a usar todo esto de las Naciones Unidas para realizar la plataforma de él; y todo al final va a ser simbolizado de alguna manera, porque todo va a estar ahí metido, todo. Y dice que “la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.” Es una de las cabezas del anticristo porque el anticristo tiene esa cabeza; se pude atribuir a él porque es una de las cabezas de la bestia final. “15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.” Se le permitió; es Dios el que permite que haya este engaño, porque dice la Biblia en 2 Tesalonicenses que a los que no recibieron el amor de la verdad para ser salvos “11Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia”4; por eso dice: se le permitió; Dios permite que el mundo viva cosas espectaculares ahora, todo a favor del globalismo mundial, que no sabemos del todo qué es, pero que la idea básica está representada aquí; muchas cosas caben debajo de estas palabras, porque es que aquí ya hay una historia final moviéndose ahí:“… e hiciese matar a todo el que no la adoras” ¡que autoridad! “16Y hacía que a todos”, era la imagen, por eso es que tiene que ser una representación de gobierno mundial, no solamente un muñeco; ahí está todo involucrado, porque es la imagen la que dice “e hiciese matar a todo el que no la adoras. 16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.” Entonces aquí vemos varias cosas, marca, la otra cosa es el nombre y la otra es el número.
“18Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.” Ya el número seis, que es de lo que se llama sistema sexagesimal, se originó con los sumerios, que fue la civilización de Nimrod, el primer tipo del anticristo. Ahora el sistema sexagesimal es el que se utiliza para el control de las mercaderías como código de barras; eso ya no se lo colocan solo a las mercancías, también quieren colocárselo a las personas; eso ahí es un sistema de control mundial donde cada persona va a tener un numerito, donde todos los documentos se van fundiendo en uno solo; ahora ya tienes la cédula y el pasaporte en uno solo, porque ya le pusieron al pasaporte el número de la cédula; después ya te van identificando los demás documentos, ya van confluyendo en uno solo, y al fin de cuentas va a terminar en la marca de la bestia.
Ya se han hecho estudios de que las partes más especiales para la retroalimentación de ese chip son la frente y la mano, porque es donde cambia más rápido la temperatura y puede retroalimentar el funcionamiento; los ingenieros de la Nasa ya hablaron de eso; solo que algunos ensayos necesitan una pila de litio; pero esas pilas de litio producen unas úlceras; y justamente es eso lo que está profetizado aquí, que va a suceder eso.
Mirando usted que ha sido de las Naciones Unidas, primero, después de la Primera Guerra Mundial, surgió la Sociedad de las Naciones para representar el gobierno mundial, para traer” la paz y la seguridad”; después eso se trasformó en las Naciones Unidas tras la segunda guerra mundial; ahora las Naciones Unidas continúan en manos de la masonería, de los iluminati, de los liciferianos, y van llevando al mundo a la nueva era, al gobierno mundial, a una economía mundial. Todo esto va tener un desarrollo en lo que será la imagen final; por eso es que digo que no hay que ser muy simples al interpretar la imagen como una sola cosa, sino hay que permitir muchas cosas, porque hay que ver de esta imagen, toda la autoridad que tiene.
Será la representación final, porque todo gobierno tiene que tener una representación; y esa representación puede ser usando la tecnología, lo que sea, pero ¿qué es? es un gobierno mundial; está la bestia y la imagen de la bestia, que es la representación; y a ella se le permite ser infundida de aliento para que mande matar al que no la adorase; ella manda que se adore a la bestia y manda que se adore a la imagen, porque la adoración al dragón es adoración a la bestia y adoración a la imagen; el que adora la imagen adora la bestia, y el que adora a la bestia adora al dragón; porque se dice que el que adore a la bestia, o su imagen, que es como una delegación, si todo es el símbolo de algo, adorarás a eso que está simbolizado. Nosotros recibimos el símbolo del Señor cuando adoramos al Señor; pero ellos lo hacen al contrario.
Entonces ¿qué significa una mano o frente marcada?, significa que tu trabajo y tu pensamiento le pertenece al sistema mundial del anticristo y del diablo; claro que puede haber una marca física, pero ¿cuál es el sentido de una mano marcada? la mano es con la que tú trabajas; y una mano marcada quiere decir que tiene el sello de propiedad de otro; todo tu trabajo es para el sistema mundial; como decir, otra vez haciendo ladrillos para faraón; todo el mundo trabajando para el sistema, el globalismo; esa es una mano marcada. Claro que puede tener algo mínimo exterior, pero eso tiene un sentido espiritual, para quién trabajas, para quién vives, para quién sirves; y la frente también marcada; claro que eso puede ser un símbolo, una raya, un granito ahí, eso ¿qué significa?, a quién le pertenece tu pensamiento, los paradigmas con los que tu interpretas el mundo, eso es tener la mente marcada; y la mano marcada, eso puede ser una marca física o electrónica, o virtual, pero ¿qué significa?, ¿cuál es la esencia del asunto?, es a quién le perteneces, tanto tu pensamiento como tu labor, conforme a quién piensas y para quién trabajas; esa es la esencia de estas dos marcas, en la mano o en la frente, conforme a quién piensas y para quién trabajas; la persona se envuelve en ese sistema global adorando al dragón metido en la parte política, en la parte económica y en la parte religiosa, y toda la interrelación de esas partes; que lo social, lo cultural, lo militar, todo eso está ahí mezclado.
Entonces el Señor siempre da imágenes simples, pero con un contenido riquísimo, Un contenido que puede representar mucha cosa; esas son imágenes que son simples; así, aquí en pocos versos, una imagen es de una mujer engendrando a un niño, la formación de Cristo en la iglesia, es una cosa profunda, riquísima, pero en un símbolo; otra señal, un dragón con siete cabezas y eso se va desarrollando, aparece la otra bestia y luego aparece la imagen, pero miren quién es que da la idea de la imagen; dice el verso catorce, viene hablando de la segunda bestia, la de cuernos como de cordero, que se llama después el falso profeta “14Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen…” Entonces note que es el imperio occidental el que lidera todo este proceso para la imagen; entonces la segunda bestia con cuernos como de cordero, y falso profeta, manda que se le haga imagen a la bestia; y luego la imagen de la bestia manda que se mate al que no la adore, y manda que todos tengan una marca en la frente o en la mano y que nadie pueda comprar ni vender sino tiene la marca, el nombre o el número; aquí podemos ver que es toda la dirección del mundo, el mundo siendo influenciado, utilizando todas sus oficinas, sus agregados, sus organizaciones, sus cosas para algo religioso, para el diablo, y adorar al dragón y adorar a la bestia, y después a la imagen de la bestia, que es la misma cosa, solo que uno representa al otro; o sea que el que adora la imagen de la bestia es porque adora la bestia; si adora la bestia es porque adora al dragón; esa es la trinidad satánica que viene a ser más una cuaternidad que una trinidad, porque está el dragón, la bestia, el falso profeta y la imagen de la bestia.
Cuando dice: “16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender”, quiere decir que la economía mundial está siendo organizada mundialmente, inspirada por el dragón que maneja a las personas de las multinacionales, de la banca internacional y de los gobiernos, porque dice en el capítulo dieciséis que de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos que van a los reyes de la tierra para reunirlos para la batalla contra el Señor5 en el Armagedón.
Hay una influencia tanto religioso ocultista, el aspecto político y el aspecto económico de unificar el mundo, pero el objetivo es contra Cristo; ellos hablan que es de paz y seguridad, ¿por qué?, porque el diablo los engaña, porque él es el engañador; y la bestia también engaña, el diablo engaña y el falso profeta engaña y hace pensar que todo va a ser para la paz, para la seguridad, para resolver los problemas del mundo, el hambre del mundo, para distribuir a las naciones, para racionalizar el agua, pero realmente el objetivo de Satanás es reunir al mundo para resistir la segunda venida de Cristo.
Con relación a los esfuerzos de las naciones en la estación espacial internacional para detener asteroides, lo real es que pretenden desviarlos, porque es más peligroso destruirlo porque se viene ese montón de aerolitos y arman un gran problema; hay preparación para muchas cosas; ellos saben de que todo eso existe; ya se ha hablado de algunos que vienen en dirección a la tierra, que van a pasar cerca; de todas maneras la Biblia habla de una montaña ardiendo que cae en el mar6, habla de abcinto o ajenjo, que va a contaminar a la tercera parte de los ríos. Entonces lo que pasa es que está globalmente el mundo engañado; dice la Escritura que cuando el diablo engañó a Eva le dijo: seréis como Dios sabiendo el bien y el mal; le habló a Eva pero le hablo a todos; el diablo quiere hablarle a toda la humanidad; la humanidad quiere hacerse su propio dios por medio de la ciencia independiente de Dios; el hombre se independiza de Dios y comienza a organizar el mundo a su manera y empieza a defenderse, pero todos los argumentos ecológicos, los argumentos de conservación de la tierra, argumentos ambientales, y también argumentos económicos, todo eso es el engaño, pero el objetivo íntimo es los que dice aquí en el v.19: “19Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra (ahí están nuestros presidentes)y a sus ejércitos, (no es bueno meterse en la milicia) reunidos para (¿para qué?, bueno ¿para la paz y seguridad
guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército”; es contra Cristo, Satanás organiza el mundo con engaños, pero toda la infraestructura después la utiliza contra el Señor porque Satanás sí sabe que tiene poco tiempo, y engaña al mundo entero; esto es una guerra total que empieza en el mundo espiritual, pero se expresa en todo el mundo material.
Yo leí un libro escrito por un luciferiano, que se llama “el Cordón dorado”, de Miguel Serrano, un ex – general chileno luciferiano que escribe libros luciferianos; y en ese libro “el Cordón dorado”, que se refiere a la línea luciferiana a lo largo de la historia, como decir, el filón de grana pero de la línea de los luciferianos en la historia, ese es el tema del libro, él dice ahí que los luciferianos están preparándose para recibir con bombas de neutrones la segunda venida de Cristo; eso es lo que piensan ellos. Es una guerra espiritual la de la economía, la religión, la fe y el dinero, la fuerza bruta, la explosión todo, contra Cristo, todo. El Señor con Su palabra ha creado galaxias, sopla y una bomba de neutrón es menos que un fosforito; pero como el diablo los engaña, y sabe que tiene poco tiempo, pero él no se los dice a ellos. La palabra de Dios nos lo dice a nosotros, pero él engaña, él les dice que van a triunfar, pero Dios dice que él engaña al mundo entero, poder engañoso, entonces dice: reunámonos para la paz, reunámonos para la seguridad, reunámonos para defender el planeta; eso es, pero cuando se reúnen, agarran toda la estructura para resistir a Cristo. Dice Dios que engaña al mundo entero; entonces en el capítulo dieciséis: “13Y vi salir de la boca del dragón,(ese es el diablo) y de la boca de la bestia,(ese es el anticristo) y de la boca del falso profeta,(es el representante final de la política de occidente pro-globalista; ¿qué vio salir
tres espíritus inmundos a manera de ranas;(demonios) 14pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo…”; son espíritus, son tres; por eso estoy hablando de una influencia demoníaca, un espíritu ecuménico, de globalismo económico, de globalismo político, porque el objetivo de estos demonios ¿cuál es?, es este: “para reunirlos…”; para reunirlos acá, el mundo piensa que se reúnen para la paz y la seguridad, pero es “para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.” O sea, Satanás engaña, la Biblia dice que engaña, que la bestia engaña, que son todos armo -
JESUS, SENHOR E REI DAS NAÇOES
JESUS, SENHOR E REI DAS NAÇÕES
Todas as coisas foram criadas por Deus em função de Seu Filho, em Seu Filho, com Seu Filho e para Seu Filho (Col.1:15-16: Jn.1:3).
O homem foi criado para ser conformado ao Filho de Deus vivendo por Ele (Gn.1:26; 2:9). O Filho de Deus é a vida que está com o Pai (1Jn.1:2). Ele é a vida zoé da árvore da vida, que foi oferecida ao homem desde o Éden, para que o homem vivesse em união com Deus sendo conformado à imagem de Deus que é o Filho.
Desde o princípio Deus pensou no homem em família, e planejou que a terra se enchesse do seu gênero (Gn.1:26-28).O gênero humano seria portanto um homem corporativo que encheria a terra, subjugando-a corporativamente, em família, para Deus.
Depois da queda, a condição do homem mudou por causa do pecado, mas o propósito de Deus nunca foi mudado. Por isso foi necessária a redenção, para recuperar o homem para o propósito divino. O homem tornou-se um velho homem; mas o Filho de Deus encarnado veio ser o elemento do novo homem para a recuperação humana. Na cruz de Cristo, o velho homem foi crucificado,no Seu sangue nossos pecados foram lavados, e no poder de Sua ressurreição, e por Seu Espírito, fomos regenerados, e somos renovados, transformados e conformados ao Filho de Deus, no corpo de Cristo. O corpo de Cristo é agora o novo homem em Cristo, que há de cumprir o propósito divino.
Por isso, Deus prefigurou o alcance corporativo da redenção em Cristo. Deus prometeu a Abraão que em sua descendência seriam benditas todas as famílias da terra. O cordeiro pascoal devia ser comido em família. Um cordeiro por família. O cordão de fio escarlata, que nos recorda o sangue de Cristo, na janela de Rahab, que havia recebido aos mensageiros de Deus, era o sinal pelo qual sua casa, com sua família, seria livrada do juízo. Portanto, a salvação de Deus abarca, no corpo de Cristo, gente de todas as raças, línguas, etnias e tribos, que como membros do corpo único de Cristo, estendem o reino dos céus por toda a terra, como era a missão do homem desde o Éden.
Em sua epístola aos Gálatas, o qual corrobora em outras, o apóstolo Paulo nos ensina pelo Espírito que todos os que fomos batizados em Cristo Jesus, somos revestidos dEle, onde já não há diferença de raças, nacionalidades, etnias, tribos, sexo, classes sociais, porém somos um em Cristo, no corpo de Cristo, e herdeiros com Cristo da promessa feita à descendência de Abraão.
Já que Deus fez todas as coisas para Seu Filho, então pediu a Seu Filho que Este, por Sua vez, pedisse ao Pai as nações; pois isso é o que o Pai sempre desejou: que Seu Filho encabece para Ele todas as coisas nos céus e na terra. “Tu és meu filho; Eu hoje te gerei. Pede-me, e Eu te darei por herança as nações, e as extremidades da terra por tua possessão…” (Salmo 2:7,8)
Por isso também, quando ressuscitou e apareceu a Seus discípulos, lhes disse: “Toda autoridade me foi dada no céu e na terra; portanto ide, fazei discípulos a todas as nações, batizando-os em nome do Pai, e do Filho e do Espírito Santo; ensinando-os a guardar todas as coisas que eu vos tenho mandado. E eis que estou convosco todos os dias até a consumação do século”. (Mateus 28:18-20)
Por essa mesma razão, a bacia de bronze, o lavatório que Salomão, como filho de Davi, figura do verdadeiro Filho de Davi que é o nosso Senhor Jesus Cristo, construiu no átrio do templo de Deus, estava colocada sobre o lombo de 12 bois que saíam em direção aos quatro ângulos da terra; assim como os apóstolos, levando seu jugo com o Senhor, saíram por todo o mundo, levando o anúncio do evangelho.
Quando o Filho do Homem ressuscitou dentre os mortos e ascendeu à destra do Pai, foi levado numa nuvem ante o Ancião de dias, e ali lhe foi entregue o domínio de todos os séculos. O Cordeiro recém imolado apareceu ante o trono, e lhe foi entregue o Livro selado com sete selos, o qual, ao ser aberto pelo Cordeiro, traria como resultado, que todos os reinos do mundo viessem a ser do Senhor e de Seu Cristo. Esse Livro dos sete selos continha o plano do propósito divino, por meio do qual Deus colocaria sob os pés de Seu Filho todas as coisas, submetendo a ele todos os seus inimigos, suprimindo toda autoridade rebelde no universo visível e no invisível.
A primeira coisa que o Cordeiro de Deus fez, agora Leão da tribo de Judá, para por em andamento o maravilhoso plano divino para consumar Seus propósitos, foi abrir o primeiro selo, com o qual começou a andar vitorioso e para vencer, o cavalo branco, personificação do avanço do evangelho por toda a terra. O que desceu, disse Paulo aos Efésios, foi o mesmo que também subiu por acima de todos os céus para completar tudo. O Cristo ascendido nos enviou Seu Santo Espírito para nos capacitar a ir a todas as nações com Sua Palavra para sermos testemunhas. Depois da festa de Pentecostes vinha a festa das Trombetas; e assim, depois de ser revestidos por Seu Espírito de poder vindo do Alto, a Igreja sai a todas as nações a pregar a fé para a obediência de todas as nações.
Então é a hora da Igreja, do corpo de Cristo. O Cristo ascendido vitorioso à destra do Pai, e que abre o Livro dos sete selos para submeter ao Pai todas as coisas, para que Deus seja tudo em todos, ao abrir o primeiro selo e o cavalo branco destinado a vencer começar a andar, para aperfeiçoar aos santos para o ministério de edificar o corpo de Cristo, dá à Igreja apóstolos, profetas, evangelistas, pastores e mestres. Seu trabalho no corpo, e o do corpo mesmo, é a cavalgada vitoriosa do cavalo branco, cujo cavaleiro, Jesus Cristo, já disparou sua flecha no coração do inimigo.
Portanto, para todos aqueles que se recusam a reconhecer ao Cordeiro de Deus, ao Filho de Deus ressuscitado dentre os mortos, como o Senhor e Salvador, não lhes resta senão o cavalgar dos próximos cavalos do Apocalipse. Se derramaram o sangue dos filhos de Deus, dos mártires de Jesus, então, como disse o anjo, hão de beber sangue. O cavalo vermelho da guerra é enviado após o branco. Pensam que vim trazer paz à terra? Não, mas sim espada, disse Jesus Cristo; porque desde agora estarão divididos, em uma mesma casa, dois contra três, e três contra dois; e os inimigos do homem serão os de sua própria casa. A guerra vem como consequência da rejeição ao evangelho.
E como conseqüência da guerra, vem a fome; e como conseqüência da guerra e da fome, vem pestilência, mortandade e morte. E após a morte vem o Hades; e após este o Lago de fogo. Esse é o destino dos que rejeitam o evangelho de Jesus Cristo. E então, com grande tribulação, e com trombetas e taças de juízo, todas as coisas são postas aos pés d’Aquele, cujo é o direito: o Filho de Deus. Assim, desta maneira, os reinos do mundo virão a ser do Senhor e de Seu Cristo.
Portanto, o primeiro cavalo enviado para vencer, é o cavalo branco do evangelho. O Espírito Santo, o ministério pleno, todos os santos do corpo de Cristo, e seus anjos acompanhantes, foram postos em ação para ir a todas as nações da terra, a todas as etnias sem distinção, que foram pedidas pelo Filho ao Pai, de modo a submeter a terra a Deus.
Agora corresponde a nós, como povo de Deus, gemer em intercessão, como fazia Juan Knox, para que as nações nos sejam dadas para o Filho de Deus. “Dá-me a Escócia, Senhor, ou senão eu morro”, gemia o grande reformador escocês. Que não descansemos até que todas as coisas lhe sejam postas por estrado dos pés ao nosso amado Senhor.
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Gino Iafrancesco V., 25/IX/2007, Lodrina, Paraná, Brasil. -
JESÚS, SEÑOR Y REY DE LAS NACIONES
JESÚS, SEÑOR Y REY DE LAS NACIONES
Todas las cosas las creó Dios en función de Su Hijo, en Su Hijo, con Su Hijo y para Su Hijo (Col.1:15-16: Jn.1:3).
El hombre fue creado para ser conformado al Hijo de Dios viviendo por Él (Gn.1:26; 2:9). El Hijo de Dios es la vida que está con el Padre (1Jn.1:2). Él es la vida zoé del árbol de la vida, que fue ofrecida al hombre desde el Edén, para que el hombre viviera en unión con Dios siendo conformado a la imagen de Dios que es el Hijo.
Desde el principio Dios pensó al hombre en familia, y planeó que la tierra fuese llena de su género (Gn.1:26-28). El género humano sería, pues, un hombre corporativo que llenaría la tierra, sojuzgándola corporativamente, en familia, para Dios.
Después de la caída del hombre, la condición de éste cambió por el pecado, pero el propósito de Dios nunca ha cambiado. Por eso fue necesaria la redención, para recuperar al hombre para el propósito divino. El hombre caído se tornó un viejo hombre; pero el Hijo de Dios encarnado llegó a ser el elemento del nuevo hombre para la recuperación humana. En la cruz de Cristo, el viejo hombre fue crucificado, en Su sangre nuestros pecados fueron limpiados, y en el poder de Su resurrección, y por Su Espíritu, fuimos regenerados, y somos renovados, trasformados y configurados al Hijo de Dios, en el cuerpo de Cristo. El cuerpo de Cristo es ahora el nuevo hombre en Cristo, que ha de cumplir el propósito divino.
Por eso Dios prefiguró el alcance corporativo de la redención en Cristo. Dios le prometió a Abraham que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra. El cordero pascual debía ser comido en familia. Un cordero por familia. El hilo de grana, que nos recuerda la sangre de Cristo, en la ventana de Rahab, que había recibido a los mensajeros de Dios, era la señal por la que su casa, con su familia, sería guardada del juicio. Por lo tanto, la salvación de Dios abarca, en el cuerpo de Cristo, a gentes de todas las razas, lenguas, etnias y tribus, que cual miembros del cuerpo único de Cristo, extienden el reino de los cielos por toda la tierra, como era la misión del hombre desde el Edén.
En su epístola a los Gálatas, lo cual corrobora en otras, el apóstol Pablo nos enseña por el Espíritu que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, somos revestidos de Él, donde ya no hay diferencia de razas, nacionalidades, etnias, tribus, sexos, clases sociales, sino que somos uno en Cristo, el cuerpo de Cristo, y herederos con Cristo de la promesa hecha a la simiente de Abraham.
Puesto que Dios hizo todas las cosas para Su Hijo, entonces le pidió a Su Hijo que Éste, a Su vez, le pidiera al Padre las naciones; pues eso es lo que el Padre siempre ha deseado: que Su Hijo encabece para Él todas las cosas en los cielos y en la tierra. “Mi Hijo eres Tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra…” (Salmo 2:7,8).
Por eso también, cuando resucitó y apareció a Sus discípulos, les dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra; por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.
Por esa misma razón, la bacia de bronce, el lavacro que Salomón, como hijo de David, figura del verdadero Hijo de David, que es nuestro Señor Jesucristo, construyó en el atrio del templo de Dios, estaba colocada sobre el lomo de 12 bueyes que salían en dirección a los cuatro ángulos de la tierra; así como los apóstoles, llevando su yugo con el Señor, salieron por todo el mundo, llevando el anuncio del evangelio.
Cuando el Hijo del Hombre resucitó de entre los muertos y ascendió a la diestra del Padre, fue llevado en una nube ante el Anciano de días, y allí le fue entregado el dominio de todos los siglos. El Cordero recién inmolado apareció ante el trono, y le fue entregado el Libro sellado con siete sellos, el cual, al ser abierto por el Cordero, traería como resultado al fin, que todos los reinos del mundo viniesen a ser del Señor y de Su Cristo. Ese Libro de los siete sellos contenía el plan del propósito divino, por medio del cual Dios colocaría bajo las plantas de los pies de Su Hijo todas las cosas, sometiéndole todos sus enemigos, suprimiendo toda otra autoridad rebelde en el universo visible y en el invisible.
Lo primero que hizo el Cordero de Dios, ahora León de la tribu de Judá, para echar a andar el maravilloso plan divino para consumar Sus propósitos, fue abrir el primer sello, con lo cual echó a andar victorioso y para vencer, el caballo blanco, personificación del avance del evangelio por toda la tierra. El que descendió, dice Pablo a los Efesios, fue el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. El Cristo ascendido nos envió Su Santo Espíritu para capacitarnos a ir a todas las naciones con Su Palabra para serle testigos. Después de la fiesta de Pentecostés venía la fiesta de las Trompetas; y así, después de ser investidos por Su Espíritu del poder de lo Alto, sale la Iglesia a todas las naciones a predicar la fe para la obediencia de todas las naciones.
Entonces es la hora de la Iglesia, del cuerpo de Cristo. El Cristo ascendido victorioso a la diestra del Padre, y que abre el Libro de los siete sellos para someter al Padre todas las cosas, para que Dios lo sea todo en todos, al abrir el primer sello y echar a andar el caballo blanco destinado a vencer, da a la Iglesia, para perfeccionar a los santos para el ministerio de edificar el cuerpo de Cristo, apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Su trabajo en el cuerpo, y el del cuerpo mismo, es la cabalgata victoriosa del caballo blanco, cuyo jinete, Jesucristo, ya disparó su flecha al corazón del enemigo.
Para todos aquellos, entonces, que rehúsan reconocer al Cordero de Dios, al Hijo de Dios resucitado de entre los muertos, como el Señor y Salvador, no les queda sino el cabalgar de los siguientes caballos del Apocalipsis. Si derramaron la sangre de los hijos de Dios, de los mártires de Jesús, entonces, como dice el ángel, han de beber sangre. El caballo bermejo de la guerra es echado a andar detrás del blanco. Pensáis que vine a traer paz a la tierra? No, sino espada, dijo Jesucristo; porque desde ahora estarán divididos, en una misma casa, dos contra tres, y tres contra dos; y los enemigos del hombre serán aún los de su propia casa. La guerra viene como consecuencia del rechazo del evangelio.
Y como consecuencia de la guerra, viene el hambre; y como consecuencia de la guerra y del hambre, viene pestilencia, mortandad y muerte. Y a la muerte le sigue el Hades; y al Hades el Lago de fuego. Eso es lo que le espera a los que rechacen el evangelio de Jesucristo. Y entonces, con gran tribulación, y con trompetas y tazas de juicio, todas las cosas son puestas a los pies de Aquel cuyo es el derecho: el Hijo de Dios. Así, de esta manera, los reinos del mundo vendrán a ser del Señor y de Su Cristo.
Pero el primer caballo enviado para vencer, es el caballo blanco del evangelio. El Espíritu Santo, el ministerio en pleno, todos los santos del cuerpo de Cristo, y sus ángeles acompañantes, han sido puestos en acción para ir a todas las naciones de la tierra, a todas las etnias sin distinción, que fueron pedidas por el Hijo al Padre, de modo a someter la tierra para Dios.
Ahora corresponde a nosotros, como pueblo de Dios, gemir en intercesión, como lo hacía Juan Knox, para que las naciones nos sean dadas para el Hijo de Dios. “Dame Escocia, Señor, o sino me muero”, gemía el gran reformador escocés. Que no descansemos hasta que todas las cosas le sean puestas por estrado de los pies a nuestro amado Señor.
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Gino Iafrancesco V., 25/IX/2007, Londrina, Paraná, Brasil. -
POUR VOUS MÊME
Un arrêt peut sauver vôtre vie !
Dieu veut vous communiquer quelque chose avant que vous passez devant et vous vous perdez définitivement.Votre futur n'est pas dans vos mains.Une minute pour faire attention á Dieu, ici et maintenant, peut signifier vôtre sauvetage éternel.
Dieu sait que vous besoin pour vous sauver, bien que vous l'ignoriez jusque là présent.
Dieu vous a crée avec un objectif et maintenant Il intervient dans vôtre vie pour vous parler.
Le Dieu de la Gloire, unique créateur de toutes les choses s'est montré aux hommes á travers de Jésus Christ Fils de Dieu. Il est l'axe et l'explication de toutes les choses. Il est vôtre lumière, la seule qui peut réellement vous illuminer.
DIEU VOUS AIME
Dieu vous aime et vous comprend. Parce qu'il vous a pensé dès le début, parce qu’Il vous a créé; et maintenant Il vous a trouvé pour vous parler, car Il vous a cherché, bien que vous ne l'avez pas noté. Il veut vous dire qu' Il veut vous pardonner et vous justifier en tenant en compte les mérites de son fils Jésus Christ et de son sacrifice.
Le Fils de Dieu, qui est arrivé à être un véritable homme et le Mesias Prophétisé de l'histoire, a payé sur la croix le prix de ses péchés. Si vous le décidez, vous pouvez invoquer immédiatement à Dieu au nom de Jésus Christ et lui dire avec tout vôtre coeur que vous vous repentez de vos péchés et que vous acceptez le sacrifice de son fils pour que son sang vous en essuie complètement.
Jésus dit dans sa parole: « Aucun qui vient à moi n'est chassé », « Venez à moi tous ceux qui soient chargés, travaillés et fatigués et Je vous ferez rester ». Je suis le Chemin, la Vérité et la Vie; personne ne peut venir au Père mais qu'à travers Moi ».
Jésus Christ a ressuscité d'entre les morts devant des témoins, devant lesquels Il a montré Sa Gloire; et Il est vivant!; Il est assis à la Droite du Père et connaît les secrets de son coeur; désire son pronnoncement définitif. Vous pouvez parler avec Lui maintenant et directement pour lui recommander sérieusement vôtre vie et pour se réconcilier avec Dieu à travers de Lui, en vous Repentant et en demandant Pardon. Ne vous faites pas l'innocent car vos maux vous atteindront.
CHRIST REVIENT BIENTÔT
Le Royaume des Cieux est maintenant plus près que jamais. Jésus Christ retourne bientôt par la seconde fois, maintenant en Gloire et pour faire son jugement. Les événements de ce siècle, chaque fois plus douloureux, sont des signes déjà prophétisées par Lui qui annonce sa proximité.
Il a dit que si quelqu'un n'est pas avec Lui, il est contre Lui.
De la part de qui êtes-vous ? Ne soyez pas tiède! Engagez-vous sérieusement avec Christ! Parlez de Dieu maintenant, dès le plus profond de vôtre coeur, et demandez-lui de vous aider. Ayez confiance en Lui. Dieu ne laisse tomber personne qui le cherche vraiment, car, ceci ne dépend pas de nos mérités mais de Son infinie bienveillance.
Le Règne de Dieu est près et le monde des hommes se détruit. Ne vous obstinez pas à suivre vos chemins particuliers jusqu'à l'enfer. L'enfer existe ! Beaucoup l'ont déjà connu ! Retournez-vous vers Dieu sérieusement. Ne faites pas de fausses promesses; demandez-lui sa grâce. Parlez-lui du fond de vôtre coeur, sans mensonges, sans promesses. Exprimez-vous tels que vous êtes. Le Père qui vous a crée vous comprendra mieux que vous vous comprenez à vous même.
NE RISQUEZ PAS VÔTRE FUTUR
Ecoutez-le maintenant! Le lendemain n'est pas à vous et l'éternité est irrévocable ! Ne risquez pas vôtre futur éternel avec vôtre manque de logique. Tenez en compte Sa parole, qui est contenue dans la Bible. Lisez-la ! Considérez à Jésus Christ avec plus d'attention !
Ne vous mentez pas car la mort vous attend quand et où vous ne l'espérez pas. Ne vous laissez pas tromper par les hommes ni par sa stupidité. Cherchez directement à Dieu à qui vous trouverez dans son Fils. Il sera fidèle avec vous. Soyez honnête!
Il vous offre pardon pour effacer vos péchés parmi le sang du sacrifice de Jésus. Il vous offre aussi vous habite a travers du son Saint Esprit, pour vous communiquer tout ce qu'Il est, pour vous inspirer, vous enseigner, vous corriger, vous fortifier vôtre intérieur pour du bien.
Évoquez-le sincèrement et avec de la foi. Ne le chassez pas ni l'oubliez pas, car vous payerez un prix très haut.
Vous même vous serez coupable de chasser la bénédiction divine et votre remord vous accompagnera pour toujours.
RECEVEZ AU CHRIST AUJOURD'HUI
Dissez à Jésus tout de suite que vous l'acceptez et le recevez et que de tout vôtre coeur vous lui rendez vôtre vie. Demandez-lui qu'il vous guide et qu'il vous compte comme un des Siens.
Faites-vous baptiser en Christ. Faites-vous un véritable chrétien et passez à faire partie de la famille de Dieu. Réunissez-vous avec de véritables chrétiens pour adorer Dieu, considérer Sa Parole et faire le bien. Préparez-vous pour le Royaume qui vient ! Ne vous laissez pas distraire ni attirer par le diable !
Concentrez-vous pleinement en Jésus et vous connaîtrez véritablement à Dieu! Il veut que vous le connaissiez comme un véritable Père et personnellement pour que vous jouissez avec Lui et avec ce qu'Il s'est proposé de faire en faveur des hommes. Jésus interviendra prochainement ! Son Esprit est en train de bouger !
Pas tout sera toujours des guerres, manifestations, tremblements de terre, famines, désastres, maladies, injustices, violence et du mal. Ce sont les contractions finales du monde; les douleurs d'accouchement chaque fois plus fréquentes et fortes qui donneront lieu au Royaume des Cieux avec la deuxième venue interventionniste de Jésus. Attendez-le ! Il viendra prochainement ! Faites face à la vie à l'aide de son Esprit Divin et améliorez-la dès MAINTENANT avec Jésus! Vôtre confiance en Lui peut vous sauver. Vôtre méfiance et révolte vous condamnent dès maintenant.
Vous n'êtes pas seul. Dieu est avec vous et pour vous, nous les chrétiens aussi. Décidez-vous !
Ce brochure dans vos mains signifie que vous avez déjà été appelé. Nous n'avons pas d'excuse. -
A SALVAÇÃO TRIPARTIDA
A SALVAÇÃO TRIPARTIDA
Os três tempos da salvação
Vimos as grandes verdades que o Senhor confiou à Igreja e que ela guarda. A primeira está relacionada com o próprio Deus, com o Seu próprio ser, a Sua Trindade, a Sua revelação através de Jesus Cristo e a Sua encarnação. Depois da encarnação passamos à obra da salvação, pois para isso foi que o Filho de Deus se encarnou, para nos salvar e levar adiante o programa de Deus. A salvação não é uma coisa simples, mas profunda e complexa. A Palavra do Senhor nos fala a respeito da salvação em três tempos. Primeiro a Palavra de Deus nos diz que somos salvos pela graça: "Porque pela graça sois salvos por meio da fé" (Efésios 2:8a); ou seja, declara um fato já cumprido. Em segundo lugar, a Palavra do Senhor nos fala de desenvolvermos a salvação com temor e tremor: "...desenvolvei a vossa salvação com temor e tremor" (Filipenses 2:12
; quer dizer, que há uma salvação que vai acontecendo progressivamente, e é outro aspecto da salvação. Por último, a Palavra do Senhor nos fala em futuro, de uma "salvação que nos trará" (1 Pedro 1:5), e de que "seremos salvos" (Romanos 5:9). De acordo com isto, há versículos que nos falam de que somos salvos, versículos que nos falam de que nos ocupemos da salvação, e versículos que nos falam de que seremos salvos. A que se deve tudo isso? Afinal, somos, seremos ou estamos sendo? A resposta é que somos, estamos sendo e seremos, porque as três coisas nos dizem o Espírito Santo pela Palavra de Deus.
À vista disso devemos esquadrinhar de uma maneira um pouco mais detalhada o tema da salvação de Deus obtida por Cristo Jesus e aplicada pelo Espírito Santo. Se tivermos compreendido a constituição tripartida do nosso ser: espírito, alma e corpo, também compreenderemos o porquê dessas três etapas da salvação: uma relativa ao espírito: sois salvos; outra relativa a alma: estais sendo salvos se estiverdes se ocupando na vossa salvação, e outra relativa ao corpo: sereis salvos. Essa é a razão pela qual se fala no passado, no presente e no futuro.
Tempo passado: já somos salvos em nosso espírito
Esta primeira etapa a olharemos esquadrinhando a Escritura primeiro na epístola do apóstolo Paulo aos Efésios 2:1,4-10:
"E ele vos deu (notemos o tempo passado) vida, quando estáveis mortos em vossos delitos e pecados. Mas Deus, que é rico em misericórdia, por seu grande amor com que nos amou, estando nós ainda mortos em pecados, deu-nos (notemos novamente o tempo passado) vida junto com Cristo (pela graça sois salvos [notemos no fato consumado]), e junto com ele nos ressuscitou (no passado), e deste modo nos fez sentar nos lugares celestiais com Cristo Jesus, para mostrar nos séculos vindouros (no futuro) as abundantes riquezas da sua graça em sua bondade para conosco em Cristo Jesus. Porque pela graça sois salvos (declara um fato consumado) por meio da fé; e isto não vem de vós, pois é dom de Deus; não por obras, para que ninguém se glorie. Porque somos feitura sua, criados em Cristo Jesus para as boas obras, as quais Deus preparou de antemão para que andássemos nelas".
Aqui com suma clareza o Espírito Santo por mão do apóstolo Paulo está declarando nitidamente que já somos salvos; quer dizer, que realmente já não estamos perdidos. Em conformidade com esta declaração bíblica vemos claramente que já não estamos nas garras de Satanás para irmos para o inferno, que já não estamos sob o juízo de Deus, que já o juízo de Deus caiu sobre Jesus Cristo, sobre o Cordeiro de Deus.
Nos identificamos com o Cordeiro, morremos com Ele, ressuscitamos com Ele e nos sentamos com Ele nos lugares celestiais; espiritualmente já somos salvos. Nosso espírito já tem vida, pois tem a vida eterna, a vida de Deus, a que não teve princípio nem tem fim. Na primeira epístola do apóstolo João, capítulo 5:11-13, lemos:
"E este é o testemunho: que Deus nos deu (não que vai dar, nem que nos está dando) a vida eterna; e esta vida está em seu Filho. Quem tem o Filho, tem (já a tem) a vida; quem não tem o Filho de Deus não tem a vida. Estas coisas vos tenho escrito a vós os que crêem (isso não é para todos, mas sim para os que têm o Filho, os que crêem no nome do Filho de Deus) no nome do Filho de Deus, para que saibais que tenhais (não que terão) a vida eterna, e para que creiam no nome do Filho de Deus".
Irmãos, notemos que estas declarações aqui são terminantes, não admitem dúvidas; já temos a vida de Deus, já temos ao Senhor em nosso espírito; o Senhor nos perdoou e nos deu vida; estando nós mortos, Ele veio, falou, despertou o ouvido, despertou a fé; pela Palavra nos deu o Espírito, pela fé o recebemos e recebemos vida; quer dizer, que a vida do Senhor já veio ao nosso espírito, como diz a Palavra em 1 Coríntios 6:17:
"Mas o que se une ao Senhor, é um espírito com ele".
Nós já o invocamos, pedimos-lhe perdão, portanto o Espírito de Cristo já veio e se fez um com o nosso espírito; em conseqüência, já nascemos de novo, e portanto já fomos regenerados, recebemos uma vida nova, um espírito novo, a vida eterna e a natureza divina. Recebemos a Deus o Pai porque recebemos o Filho, e recebemos o Pai e o Filho porque recebemos o Espírito; já temos o que o Filho conseguiu em Seu viver humano, o qual o Espírito tomou, e o que Ele conseguiu já temos. Onde o temos? Em nosso espírito. Nosso espírito já é salvo, pois já temos a vida eterna, já temos o Senhor, já temos a provisão, e nada da provisão nos falta; toda provisão Deus o Pai pôs no Filho; toda bênção espiritual está no Filho, e ao receber o Filho, recebemos a vida, recebemos o Pai e recebemos tudo. Mas ter a vida no espírito não significa que essa vida seja crescida em nós.
Tempo presente: devemos nos ocupar com a salvação da nossa alma
Uma coisa é Cristo ser revelado a nós, outra coisa mais profunda é que Cristo more em nós, e outra coisa mais profunda é até que Cristo seja formado em nós; e outra coisa mais profunda ainda é que Cristo seja engrandecido em nossa carne. Cristo já está, já veio, já se revelou; Cristo agora mora, já está morando;mas a intenção de Deus não é só que Cristo more, mas sim o que mora se forme em nós; nos regenere primeiro, em seguida nos renove, e pela renovação nos transforme e nos conforme à imagem do Senhor.
Primeiro estando na carne, para eventualmente também vivificar depois o nosso corpo mortal e adotá-lo, e nos glorificar à semelhança de Seu Filho Jesus Cristo. Todo este processo de Deus vai de dentro para fora. Como crentes, a vida de Deus veio para o nosso espírito, mas Deus não quer ter somente um ser humano espírito.
Quando Deus fez o homem, o fez espírito, alma e corpo; daí se deduz que a redenção do homem consiste em perdoar e limpar o seu espírito, sua alma e seu corpo; vivificar o seu espírito, mas também ganhar a sua alma. Uma frase que o Senhor usou nos chama a atenção, muito séria e bem curiosa, que se não entendermos isto, da salvação já dada no espírito, dessa salvação aplicando-se progressivamente à nossa alma e em seguida eventualmente ao nosso corpo em sua vinda, então essa frase nos pareceria estranha; mas ao olharmos atentamente estes aspectos, se torna normal para nós. O Senhor Jesus diz em Lucas 21:19:
"Com paciência ganhareis as vossas almas".
O curioso do caso e digno de tomar muito cuidado, é que por uma parte diz que por graça somos salvos, mas por outro lado diz que com paciência ganharemos as nossas almas; nos fixemos que aqui menciona a alma. Já sabemos que a alma é a sede da nossa mente, dos nossos pensamentos, das nossas emoções, sentimentos e vontade; o que nos indica que ganhar a alma é que não só a vida de Cristo fique em nosso espírito, mas também vá saturando os nossos pensamentos, porque podemos ter o Senhor no espírito, mas os nossos pensamentos vagam. Essa vida interna agarra, laçando esse potro selvagem dos nossos pensamentos; o enlaçar do espírito e diz: Cavalheiro (ou dama), venha, não siga pensando tão loucamente. Então nossa mente vai sendo sujeita a Cristo, pois os nossos pensamentos são trazidos aos pés de Cristo, e isto não se trata de um assunto instantâneo, mas sim de um processo.
A regeneração sim é instantânea; a regeneração se dá no momento em que se recebe o Senhor, a vida do Senhor; o Espírito do Senhor vem ao nosso espírito e se faz um só espírito conosco e começamos a ter vida. Mas essa vida é como uma semente que foi semeada. Agora essa vida que já está completa, com toda a sua potencialidade, toda programada para fazer um trabalho de completa e íntegra salvação, tem que começar a ganhar a alma; é então quando vem o trabalho da alma, que não é tão rápido como o do espírito; o espírito já recebeu vida, mas será que todos os nossos pensamentos são em vida? Ou alguns sim, de vez em quando, e outros como que ainda estão em obscuridade? Nossas emoções algumas vezes sim estão governadas e vivas com o Senhor, mas outras vezes são vencidas pelo pecado; ou seja, ganhar a alma requer paciência e processo. Outra citação bíblica importante sobre isto a encontramos em Filipenses 2:12:
"portanto, amados meus, como sempre obedecestes, não como em minha presença somente, mas muito mais agora em minha ausência, ocupem-se em vossa salvação com temor e tremor".
Aqui fala de ocupar-se; a salvação sim é algo que já temos, mas também é algo de que nos ocupar, e a ocupação na salvação é o exercício da alma na vida de Deus. Que o Senhor tenha dado vida a nosso espírito não significa ainda que nossas emoções, nossa mente, nossa vontade estejam renovadas. Muitas vezes temos vida em nosso espírito, mas somos frouxos na carne, ou o que é pior, pecaminosos ainda; daí que a intenção de Deus é que a vida que está no espírito passe para a alma.
Notemos bem que esse é o sentido do Senhor; tudo o que Ele é, por Seu Espírito vem ao nosso espírito, e do nosso espírito tem que fluir. Lembremos essa passagem de Ezequiel 47, quando fala do trono de Deus e do Seu templo. Diz que de debaixo do trono, lá no Lugar Santíssimo, fluía o rio; quer dizer, que o rio de Deus vem fluindo de dentro para fora. Isso nos diz que a vida, porque esse é um rio de vida, traduz-se em águas vivas que vêm do Lugar Santíssimo, passam pelo Lugar Santo, em seguida pelo átrio, e também saem para as nações; e isso é porque o Senhor quer vivificar toda pessoa que entre no rio do Seu Espírito.
O rio do Seu Espírito flui do Santíssimo para o Santo, para o átrio e para fora; mas notemos que o Senhor já nos deu vida, e já temos essa vida no espírito, mas ainda não o suficiente em nossa alma nem em nosso corpo, embora já estamos alimentando o nosso corpo de ressurreição, e por isso tomamos a ceia do Senhor. Por isso diz o Senhor em João 6:54: "quem come a minha carne e bebe o meu sangue, tem a vida eterna; e eu o ressuscitarei no dia último". O curioso disto também é que há passagens como em Efésios 2:6 que diz: "...e junto com ele nos ressuscitou", afirmando que já fomos ressuscitados, e em outras partes, como em João 6:54, diz que nos ressuscitará; isso significa que a ressurreição que Ele conseguiu já está provida no Espírito, e esse Espírito já está completo em nosso espírito, mas tem que passar vivificando, ganhando, submetendo a nossa alma e renovando-a pelo próprio Espírito, e em seguida, eventualmente, para o nosso corpo. Podemos ler por exemplo em Colossenses 3:4:
"Quando Cristo, que é a nossa vida, se manifestar, então vós também sereis manifestados com ele em glória".
Este versículo nos confirma que há um processo de dentro para fora; o Senhor trabalha de dentro para fora. Corrobora o Senhor em João 7:38: "que crê em mim, como diz a Escritura, do seu interior correrão rios de água viva". Para onde? Para fora, do interior para o exterior. Satanás ao contrário ataca do exterior, atacando primeiro os sentidos, em seguida a mente, em seguida ataca as emoções, e assim poder assaltar a vontade; tudo isto por enquanto é tentação, mas quando alcança e dobra a vontade, já é pecado. O diabo ataca de fora para dentro; o Senhor ao contrário resiste de dentro para fora, e a luta é na mente, ou nas emoções, ou na vontade; na alma é esse luta; é o campo de batalha. O Senhor está dentro, no espírito, e o diabo está fora, nos ares, e o pecado está na carne; e o pecado e a carne são a pista onde aterrissa o diabo, o espírito que opera nos filhos da desobediência.
Vemos então que é necessário ocupar-se da salvação. Não diz no versículo que se perde a salvação, mas sim terá que ocupar-se, terá que trabalhar a salvação; terá que aplicar a salvação às nossas emoções, aos nossos pensamentos, às nossas decisões, à nossa alma; e isso é uma coisa que requer tempo, e por isso repetimos o que disse o Senhor Jesus: "Com paciência ganhareis as vossas almas", ou seja, que as nossas almas têm que ser ganhas. Assim como em Filipenses 2:12 fala de ocupar-se da salvação, em Hebreus 2:3 fala de não descuidá-la:
"Como escaparemos nós, se descuidarmos uma tão grande salvação?".
Este verso se correlaciona com o de ocupar-se com temor e tremor nela. Não descuidar a salvação significa que terá que trabalhar em nossa salvação. Se disséssemos: O Senhor já me salvou; estamos dizendo uma verdade, mas terá que dizer toda a verdade, a verdade completa.
Também a Palavra de Deus diz que devemos nos ocupar e não descuidar da salvação; e isso significa que terá que trabalhar nessa salvação, a qual é um processo.
Há um texto que nos ajuda a entender o passo da vida do espírito para a alma. Em 1 Coríntios 14:13-16 diz: "Pelo qual, aquele que fala em língua estranha (falar em línguas estranhas é pelo espírito, por isso se chama orar no espírito; é um exercício do Espírito Santo em nosso espírito, no mais íntimo do nosso ser), peça em oração para que possa interpretá-la (porque quem interpreta ou entende é a mente; o Espírito está falando em nosso espírito; o de Deus ao e por nosso, mas nossa mente fica infrutífera; o desejo de Deus é que aquilo que estamos experimentando em nosso espírito, também nossa mente, que pertence ao âmbito da alma, o experimente, seja enriquecida e entenda; que isso não fique escondido em nosso espírito, mas sim passe para a nossa alma). Porque se eu orar em língua desconhecida, o meu espírito ora, mas o meu entendimento fica infrutífero (lembremos que o entendimento é diferente do espírito, pois pertence à mente da alma; a alma é que pensa, a que conhece, a qual é a sede da mente). Que fazer, pois? Orarei com o espírito, mas orarei também com o entendimento (ou seja que a vida do espírito tem que passar também para a alma, e por isso diz: "iluminando os olhos do vosso entendimento"; a vida do senhor que recebemos, tem luz; por isso o Senhor Jesus diz: "a luz da vida"; então a luz está em nosso espírito, mas tem que iluminar também os olhos do nosso entendimento); cantarei com o espírito, mas cantarei também com o entendimento. Porque se bendisseres só com o espírito, que ocupa lugar de simples ouvinte, como dirá o Amém à sua ação de graças. Pois não sabe o que dizes?".
Há ocasiões em que percebemos algo em nosso espírito, mas não conseguimos entender o que é; pode ser uma chamada para orar, para interceder; pode ser algum aviso, alguma admoestação, alguma carga, alguma palavra, alguma profecia, ou alguma interpretação de línguas. Está no espírito, mas ainda não passa para a alma; por isso terá que seguir, insistir em oração; pedir ao Senhor que esse fluir do rio corra e possamos entender o que era; e em virtude disso, chega o momento em que os irmãos e irmãs profetizam. Primeiro é um perceber ainda indefinido; o espírito o captou, intuiu, mas o que o aperfeiçoa é o entendimento; quer dizer, que a vida de dentro vai passando para fora; o rio vai fluindo de debaixo do trono no Lugar Santíssimo para o lugar santo, e em seguida tem que passar até o corpo.
Tempo futuro: a salvação do corpo na vinda do Senhor
Esta parte se encontra em várias passagens da Bíblia. Tomemos primeiro o de Mateus 24:13:
"Mas o que perseverar até o fim, este será salvo".
Notemos que fala no futuro; ou seja, são salvos no espírito, ocupam-se em sua salvação e não a descuidam (isso é a aplicação em nossa alma), mas ainda o nosso corpo não está livre da condição adâmica, mesmo que comprado; precisa ser transformado no corpo glorioso de ressurreição que obteve Cristo; então esse será o momento quando a salvação completa chegará também ao nosso corpo, porque Deus quer salvos o espírito, a alma e o corpo. O nosso espírito já está salvo, a nossa alma está sendo e o nosso corpo tem que ser, porque já foi comprado o nosso ser inteiro e o Senhor nos declara glorificados, como diz em Romanos 8:30b: "...e aos que justificou, a estes também glorificou", mas tem que aplicar a vida do Senhor que recebemos no espírito e está pouco a pouco saturando a nossa alma, e por último tem que chegar ao nosso corpo. Na primeira epístola do apóstolo Pedro 1:13, lemos:
"portanto, cingindo os lombos do vosso entendimento, sede sóbrios, e esperai inteiramente na graça que se vos trará quando Jesus Cristo for manifestado".
Nesta etapa do processo já o nosso entendimento está ajustado, dominado; quer dizer, que terei que passar a vida do espírito para o entendimento; mas agora terá que seguir. Cingir os lombos do nosso entendimento é a vida do Senhor que já chegou ao nosso ser; agora a nossa vontade está renovada para cingir o entendimento; quer dizer, para poder sim agora governar os nossos pensamentos; porque antes queria, mas não podia; agora o Senhor pôde. O Senhor nos deu vida, e agora renova a nossa alma. Nossa alma agora sim tem poder em união com o Senhor para dizer: senhores pensamentos, vocês já não vão pensar isto mas sim este outro; e pode fazer porque se trata de uma mente renovada que pensa o que quer porque recuperou o domínio; antes o que não queria pensar, isso pensava, e do que queria lembrar, me esquecia; os versículos bíblicos eu esquecia e dos pecados me lembrava. Até blasfêmias e sujeiras nos trazia para a mente. A prova de que não é você o que está pensando isso, é que você não quer nem pensá-lo, e você é a sua própria alma, sua própria vontade. Se você não quer pensá-lo, mostra que é um diabinho que está querendo te colocar esses pensamentos; esse não é você, não te assuste, resista-os no nome do Senhor. Quando o entendimento é cingido, significa que agora sim você pensa; se quiser lembrar onde é que está esse versículo, onde está este assunto, então se lembra. Por quê? Já o entendimento está programado, renovado e usado, mas antes não; antes pensava o que não queria e não do que queria lembrar.
O diabo vem como esses pássaros sem-vergonha que chegam e comem a semente que se semeia. Diz a Bíblia que o Filho do Homem é o Semeador, que a semente é a Palavra e que vêm essas aves, esses pássaros astutos que é o diabo e seus demônios que arrebatam a Palavra; assim vem o diabo e nos tira os versículos. Às vezes nos acontece algo e dizemos, o que era o que estava dizendo? Dá um branco; é uma luta. Mas ao contrário vêm-nos pensamentos que não têm que nos vir e se vão os que têm que estar; mas na medida em que se vai ganhando a alma, o entendimento, vai renovando a mente, então se vai cingindo o entendimento; obtido isto, quando não quer escutar algo, imediatamente o corta, já não o aceita. O pensamento vem porque nós não pode evitar que os pássaros voem, mas sim que ponham ninho na cabeça; isso sim, não, você o corta e ponto; e se tiver que lembrar de algo, o traz e o relembra. Para isso foi dada a memória, para trazê-la. Onde está esse versículo? Em tal parte. Isso terá que ir recuperando com paciência.
Isto de cingir os lombos e ser sóbrios, está dentro do processo agora, do espírito para a alma e da alma para o corpo. Para poder cingir os lombos do entendimento é necessário que o espírito tenha sido vivificado, a vontade renovada, da mesma forma a mente; então é necessário que o corpo seja mantido também nesse nível. Sede sóbrios. Mas essa salvação vai mais adiante, não fica com a sobriedade aqui. Quando a Palavra diz: "esperai inteiramente na graça que lhes trará quando Jesus Cristo for manifestado", ali há uma graça para o futuro. A Bíblia fala de uma graça resolvida para nós antes da fundação do mundo, mas manifestada em Jesus Cristo e que começa a operar com a regeneração, e que segue operando com a transformação e que seguirá operando em nossos corpos. Por isso diz, "a graça que lhes trará" (futuro). Esta não é a do perdão dos pecados; nem sequer a da transformação do nosso entendimento, da nossa alma, mas sim é a graça para a adoção do corpo, para a transformação do nosso corpo.
Lemos em Romanos 8:22-23:
"Porque sabemos que toda a criação geme a uma, e a uma está com dores de parto até agora; e não só ela, mas também nós mesmos, que temos as primícias do Espírito, nós também gememos dentro de nós mesmos, esperando a adoção, a redenção do nosso corpo".
Não somente a própria criação está com dores de parto, mas nós também os que temos as primícias do Espírito. Por que diz as primícias? Justamente para mostrar que ainda não chegamos ao tudo; as primícias são um adiantamento, mas o adiantamento tem que nos levar ao tudo. Este gemido são as dores de parto; é o processo da alma desenvolvendo-se com paciência; os pensamentos morrendo para si mesmos e sendo renovados em Cristo; as emoções morrendo para a sua independência, para o seu descontrole, e sendo controladas pelo Espírito; nossa vontade deixando de ser obstinada, ou deixando de ser abúlica, para ser fiel ao Senhor. Isso é uma dor de parto, e isso não é de um momento para outro, pois requer uma disciplina de toda uma vida. Adotar nosso corpo, diz o Senhor, é tomá-lo como seu; antes o tínhamos vendido ao diabo; realmente com Adão tínhamos vendido a natureza humana, inclusive o corpo; e foi vendido ao diabo, está sob o poder do diabo e por isso o Senhor tem que adotá-lo, tomá-lo como seu próprio; por isso a redenção ou adoção do nosso corpo tem duas etapas. Uma etapa que se desenvolve aqui, que consiste em ser vivificados em nosso corpo mortal. Às vezes estamos cansados, estamos doentes, estamos que nem podemos, mas invocamos o nome do Senhor e o Espírito nos dá vida e nos fortalece, e nos levanta e nos renova, e é medicina para o nosso corpo, para os nossos ossos. Essa é uma antecipação, não é ainda a ressurreição completa, mas opera graças ao poder da ressurreição; quer dizer, é a antecipação dos poderes do século vindouro. Mas a intenção de Deus é que toda a glorificação de Cristo, toda a ressurreição que Ele conseguiu em Seu corpo, passe para o nosso corpo, seja a adoção ou glorificação completa do nosso corpo. Na Bíblia há muitas passagens para cada uma destas partes, que agora estamos vendo em forma panorâmica, pois a nossa intenção não é esgotar o tema neste capítulo, mas vale a pena estudar cada uma dessas passagens. Por exemplo, em Filipenses 3:20-21 diz:
"Mas a nossa pátria está nos céus, de onde também esperamos o Salvador, o Senhor Jesus Cristo; o qual transformará o corpo da nossa humilhação, para que seja semelhante ao corpo da sua glória, pelo poder com o qual pode também sujeitar a si mesmo todas as coisas".
Colossenses 3:4: "Quando Cristo, vossa vida, se manifestar, então vós também sereis manifestados com ele em glória".
1 João 3:1-3: "Veja qual amor nos tem dado o Pai, para que sejamos chamados filhos de Deus; por isso o mundo não nos conhece, porque não conheceu a ele. Amados, agora somos filhos de Deus, e ainda não é manifesto o que havemos de ser; mas sabemos que quando ele se manifestar, seremos semelhantes a ele, porque o veremos tal como ele é. E todo aquele que tem esta esperança nele, purifica-se a si mesmo, assim como ele é puro"
Que agora somos filhos de Deus, é um fato; o Espírito de Deus dá testemunho ao nosso espírito de que já somos filhos de Deus, e temos a vida divina no espírito, mas ainda não se manifestou o que havemos de ser. Somos filhos de Deus em espírito, mas Deus não quer só espíritos salvos, mas sim filhos completos: espírito, alma e corpo em um; inclusive a criação libertada da escravidão da corrupção; e por isso se entende quando fala de algo que já é, algo que está sendo e algo que vai ser.
1. O que já é: Filhos de Deus.
2. O que havemos de ser: O que vai se manifestar que havemos de ser; "mas sabemos que quando ele se manifestar". Notemos que João usa quase a mesma linguagem que Paulo usa. "Seremos (futuro) semelhantes a ele".
3. O que está sendo: Mas, qual é a parte de agora? "E todo aquele que tem esta esperança nele, purifica-se a si mesmo, assim como ele é puro". Note que não diz que é o Senhor que purifica (embora seja), mas sim que ele se purifica a si mesmo. Esse é o exercício da alma, da vontade, de nós mesmos atuando nEle, nos esforçando na graça para ser salvos do que somos, nos submetendo à limpeza do Senhor. Vimos que a salvação é muito completa e muito complexa. Como o homem foi afetado no espírito, na alma e no corpo, a salvação chega ao espírito, à alma e ao corpo. Ao espírito já chegou, na alma está acontecendo, e para o corpo chegará. -
AS QUATRO LEIS DE ROMANOS 7 E 8
AS QUATRO LEIS DE ROMANOS 7 E 8
O que é uma lei?
No capítulo anterior falamos a respeito da salvação tripartida e como nosso espírito, nossa alma e nosso corpo querem ser plenamente salvos pelo Senhor, e a maneira como Ele fez uma obra para com nosso espírito, uma obra para a nossa alma e uma obra para o nosso corpo. Víamos que quando recebemos o Senhor e fomos regenerados, fomos plenamente salvos em nosso espírito, no qual recebemos o Espírito do Senhor com todas as provisões necessárias para ir aplicando à situação degradada da nossa alma corrupta e pervertida, e para ir renovando-a e convertendo-a para o Senhor. Eventualmente também a vida do Senhor passará para o nosso corpo e seremos transformados, glorificados, ou o que diz a Bíblia, adotados em nossos corpos para o Senhor.
Por que a salvação teve que ser tripartida? Esta pergunta vamos respondê-la analisando a passagem bíblica de Romanos 7:14-8:4, a fim de identificar as quatro leis que existem, assim como também as três classes de vidas, embora a do diabo não seria vida, mas mais morte do que vida. Antes de identificar as quatro leis, perguntamos: o que é uma lei? Uma lei, às vezes, é um mandato exterior; mas essa lei muitas vezes está dentro da natureza, e é um mandato intrínseco da natureza. No caso da lei de Deus, é um testemunho do ser de Deus; por isso o Senhor chamou as tábuas da lei "As Tábuas do Testemunho", porque Deus é de igual maneira, de igual natureza. A natureza divina tem certas condutas inerentes a Sua própria natureza, e Deus dá testemunho de Si mesmo, e o que Ele é se converte para nós em uma lei que nos obriga; somente por causa da queda e graças à redenção, estão em operação, poderíamos dizer quatro leis diferentes, das quais nos fala a passagem de Romanos que citamos acima.
Primeira: A lei de Deus
A lei de Deus surge da natureza divina, dando testemunho de si mesmo; essa lei nos diz que a natureza divina é o que Deus é.
Por exemplo, Deus é honesto, honrado e puro; por isso o que Ele é se converte em lei para nós. Quando Ele diz: Não matarás, é porque Ele não é homicida. Quando Ele diz: Não mintas, é porque Ele não é mentiroso. Quando Ele diz: Não forniques, é porque Ele é puro; o que Ele é se converte em modelo, em testemunho de Si mesmo; modelo que nos obriga a ser como Ele. Essa é uma lei que deveria estar dentro de nós, e que agora sim está nos redimidos, graças ao Espírito de Cristo, está; mas antes que viesse Cristo, a lei de Deus estava nos mandamentos de Deus e estava fora de nós, embora escrita rudimentarmente em nossa consciências.
Para compreender melhor o que é a lei de Deus, leiamos em Romanos 7:14-16:
"Porque sabemos que a lei é espiritual; mas eu sou carnal, vendido ao pecado. Porque o que faço, não o entendo; pois não faço o que quero, mas sim o que aborreço, isso faço. E se o que não quero, isto faço, aprovo que a lei é boa".
Como Deus é espiritual, então se conduz espiritualmente, e Ele quer que nos conduzamos espiritualmente; se eu fosse espiritual, em mim operaria uma natureza diferente, está dizendo aqui Paulo; claro que ele se tornou espiritual graças a Cristo, mas ele está enfrentando a condição caída da natureza humana, frente às exigências espirituais de Deus.
Vemos assim que Deus tem razão ao dizer o que manda em Sua lei, mas a natureza herdada de Adão não tem com o que satisfazer a Deus em Suas demandas. Então vamos entender o que Deus teve que fazer e como nós somos e como funcionamos. Esta lei que o apóstolo Paulo aprova que é boa, é a mesma lei exterior de Deus que nos deu antes da regeneração; é uma lei que exigia do povo de Israel para agradá-lo, mas o povo de Israel, por não ter nascido de novo no Messias, podia apenas conhecer a lei, mas não obedecer-lhe, agradar-lhe. Essa é a lei que aqui diz: "aprovo que a lei é boa". Por que diz: "E se o que não quero, isto faço, aprovo que a lei é boa"? Isso significa que embora eu peque, o fato de que eu não queira pecar mostra que embora peque, há em minha natureza algo do que Deus tinha feito no homem antes da queda, e há uma consciência onde estão escritos os rudimentos da lei, como diz o mesmo Paulo em Romanos 2:14-15:
"Porque quando os gentios que não têm lei, fazem por natureza o que é da lei, estes, embora não tenham lei, são lei para si mesmos, mostrando a obra da lei escrita em seus corações (na natureza humana), dando testemunho a sua consciência, e acusando-lhes ou defendendo-lhes em seus raciocínios".
A lei foi escrita na consciência, quer dizer, na natureza humana, embora tenha sido vendida ao poder do pecado e da morte em seus membros; no entanto, ainda restou algo do que tinha antes da queda. É como se você tivesse feito um suco de laranja, mas depois vem alguém e joga sal, e como resultado estraga o suco de laranja; quando vai tomar, fica sabendo que ficou todo salgado; no entanto fica um longínquo sabor de laranja, e você sabe que o suco é de laranja. Deste modo a natureza humana tinha sido desenhada e disposta para Deus como se fosse um suco de laranja comum, normal; mas logo veio o diabo e introduziu o pecado no homem, e se tornou um pouco parecido como quando se joga sal no suco de laranja; ainda fica o sabor do antigo, mas já não se pode tomar.
Segunda: A lei do pecado e da morte
Sim, fica um lembrança. Assim os gentios que não têm lei, são lei para si mesmos, mostrando a obra da lei escrita em seus corações.
Isso significa que a lei de Deus está nesse reduto da lembrança do que era o homem antes da queda; mas o homem ficou um pouco complicado, e por causa da queda começaram a operar no homem outras leis contrárias à lei de Deus; mas quando o homem se rebelou, o poder do pecado pôs em funcionamento no homem uma outra lei. Sigamos lendo em Romanos 7:17-20:
"De maneira que já não sou eu quem faz aquilo, mas o pecado que mora em mim. E eu sei que em mim, isto é, na minha carne, não mora o bem; porque o querer o bem está em mim, mas não o efetuá-lo.
Porque não faço o bem que quero, mas sim o mal que não quero, isso faço. E se faço o que não quero, já não o faço eu, mas sim o pecado que mora em mim".
Notemos que já não trata do pecado como um ato cometido, mas sim como uma decomposição radical da natureza humana a partir da queda. Quando a queda ocorreu, a natureza humana se depravou; a partir daí começou a operar em um estado que não era o original, mas sim em um novo, mas que realmente fez velho ao homem. Quando uma pessoa por suas próprias forças trata de fazer o bem, começa a descobrir que o seu ser, e especialmente a sua carne, está vendida a um poder; como havia dito: eu sou carne, vendido ao pecado; quer dizer, que o pecado tem poder sobre a natureza humana; e um poder é algo que ameaça, que obriga constantemente a fazer as coisas conforme vai dirigindo esse poder.
O pecado tem também uma lei que se impõe ao homem; porque não é que hoje eu quero fazer o bem e nada se rebela em meu ser, mas sim sempre que eu quero fazer o bem, descubro que há algo em meu ser que se rebela contra esse bem que quero e que me impede de fazer o que quero e me obriga a fazer o que não quero; quer dizer, que já não estou livre como Deus me tinha feito no Éden. Antes, se eu quisesse fazer o bem, fazia e nada me impedia; se não queria fazer algo, não o fazia e ninguém me podia obrigar; mas agora depois da queda, eu, o homem, não faço o que quero, mas sim há coisas que não posso fazer, embora o deseje; descubro que há um poder que me impede de fazer o que quero com apenas as minhas forças; e de uma vez, quando há coisas que não quero fazer, descubro que há um poder que me faz fazer o que não quero. Paulo, sendo cristão descobriu essa lei na carne do homem, a qual já não é a lei de Deus. Continuamos a leitura em Romanos 7:21:
"Assim, querendo eu fazer o bem, acho esta lei: que o mal está em mim".
Notemos que Paulo já a chama de lei; a lei tem que se repetir sempre. Todas as vezes que eu quero fazer o bem com as minhas próprias forças, descubro que além de mim, existe outro poder que não procede de mim, mas sim que foi introduzido em mim depois da queda. Porque "o pecado entrou no mundo por um homem e pela desobediência de um homem muitos foram constituídos pecadores", como Ele diz em Romanos 5:12,19.
Então agora na carne do homem opera outra lei diferente da lei de Deus, pois é uma natureza distinta; o poder de Deus é um, o poder do pecado é outro, e o poder do homem é outro. Uma é a vida de Deus, que tem o Seu próprio poder e a Sua própria lei intrínseca; outra é a vida humana, que tem também o seu próprio poder e as suas próprias leis intrínsecas, e outra é a vida do diabo, ou melhor, o poder do diabo e do pecado, que tem outro poder e outras leis intrínsecas; e o resultado é que o nosso ser é tão complicado que nos regenerados operam estes três poderes: o poder de Deus, o poder humano e o poder do pecado, que é do maligno.
Terceira: A lei da minha mente
O poder humano não é suficiente para vencer o poder do maligno, ou do mal, ou do pecado; mas o poder de Deus sim é suficiente. Agora, tenhamos em conta que se o poder de Deus estiver só em Deus, não irá me ajudar, pois o poder de Deus tem que passar de Deus para mim, e permanecer em mim, porque o meu poder humano não é suficiente contra o poder do pecado. Eu quero fazer o bem, mas não faço o que quero, mas sim o que não quero. Esse que quer fazer o bem é o poder humano, esse sou eu, mas o poder humano não é suficiente para vencer o poder do diabo, do pecado na carne; é necessário outro poder, o de Deus, mas não somente que esteja em Deus, mas sim graças à encarnação do Verbo de Deus, as Suas provações e vitórias, a sua morte e ressurreição, e ao ter enviado o Espírito com tudo o que Ele é e obteve, agora o Espírito tem outra lei distinta à minha própria, e a do pecado; e a que estava em Deus do lado de fora de nós, agora está dentro de nós; é uma terceira lei.
Recapitulando vemos que há três vidas ou poderes: A vida de Deus, a vida humana, e a do diabo; também uma lei de Deus, não fora de nós; uma lei do pecado em minha carne, uma lei em minha mente, em minha própria alma, em meu próprio ser, e uma lei do pecado e da morte em meu corpo. São quatro leis e três vidas. Dessas quatro leis, a lei do Espírito de vida e a lei de Deus é uma só, mas somente quando se fala da lei escrita nas tábuas de pedra, ou "Os Dez Mandamentos", está fora de nós. Sim, Deus é assim, mas ainda nós não; até que Deus põe o seu Espírito e permite que andemos em Sua lei, graças ao Seu Espírito; então podemos reduzir essas quatro leis em três, mas precisamos diferenciar quando está em Deus e quando pelo Espírito está em nós; por isso aparecem quatro. Seguimos lendo os versos 22-23:
"Porque segundo o homem interior, deleito-me na lei de Deus; mas vejo outra lei em meus membros, que se rebela contra a lei da minha mente, e que me leva cativo à lei do pecado que está em meus membros".
Qual é a lei do verso 21 que, diz Paulo, achar que o mal está em mim? É uma lei, e uma lei é algo que vai se repetir sempre; que sempre que eu atue vou descobrir que o mal não está somente no diabo e no mundo, mas sim está em mim mesmo, e está em mim como uma lei, como um poder que sempre me obriga a seguir a mesma rota: Pecar e morrer. Essa lei se chama nesta passagem a lei do pecado e da morte. O mal está em mim, já não é a lei de Deus. Segundo o meu homem interior, ou seja, o meu espírito, minha consciência, deleito-me na lei de Deus, como o tínhamos lido no verso 16; quer dizer, aprovo que a lei é boa; minha natureza, esse resto, essa memória do que era o homem antes da queda, está de acordo com a lei de Deus, e me deleito nela, e estou de acordo com a lei de Deus no sentido exterior; quer dizer, o testemunho que Deus dá de Si mesmo, que se converte em mandamentos para nós das tábuas e dos rolos; mas ainda está fora de mim; necessito algo mais que a lei de Deus fora de mim.
Necessito algo mais que ideais; necessito algo mais que mandamentos; necessito algo mais que educação, algo mais que instruções, algo mais que refrões; necessito do próprio Espírito operando com outra lei distinta. Não é suficiente a educação; tem que estar operando outra lei de outra fonte para poder superar a lei do pecado, porque a lei da minha própria mente e do meu próprio homem interior, está de acordo com a de Deus, no entanto, como lei humana que é, não tem o poder suficiente para vencer o maligno. Necessitamos, portanto, daquele que já o venceu, para que opere em nós uma lei distinta.
É importante saber que a minha mente funciona segundo uma lei, porque a minha mente tem a lembrança da natureza humana antes da queda; o ser humano foi desenhado para Deus; Deus escreveu os rudimentos da lei em nossa consciência e por isso, segundo o homem interior, deleito-me na lei de Deus; minha mente é razoável ao que Deus diz: que amemos a ele e que nos amemos entre todos, e que não matemos, e que não roubemos, e que não forniquemos, e que não cobicemos, e que façamos bem todas as coisas e vivamos em paz.
Tudo isso queremos; nossa mente está de acordo, mas o problema é que quando vamos fazer, existe outra lei em nossa carne.
Nós pensamos e queremos conforme a nossa alma. Em nossa alma opera o que se chama a lei da mente; não é a lei de Deus, embora esteja de acordo com a lei de Deus, e a lei da mente não é a lei da carne, a lei do pecado e da morte. A lei de Deus está em Deus e em Seus mandamentos; a lei do pecado e da morte está em minha carne, em meus membros; e está a lei da minha mente.
Isso significa que a natureza humana da minha alma, quer fazer o bem, em minha alma estou de acordo, aprovo que a lei é boa e quero fazer o bem e decido fazê-lo, mas não posso. Existe a lei intrínseca do homem, aquela lembrança do que Deus queria e o homem podia mas agora já não pode, porque embora queira e até tente, há um poder superior no próprio homem; por isso o maior esforço do homem não é suficiente; embora o homem seja responsável por fazer o melhor que pode, não é capaz de fazê-lo. Uma coisa é a responsabilidade e outra distinta é a capacidade. Quando o homem perdeu a capacidade de cumprir a sua responsabilidade? Quando vendeu a sua natureza para o pecado e o poder do pecado entrou no homem e na carne do homem começou a operar uma lei que o leva cativo à lei do pecado, e que me obriga a fazer o que não quero e me impede de fazer o que quero. O versículo 23 nos diz claramente: "...mas vejo outra lei em meus membros, que se rebela contra a lei da minha mente, e que me leva cativo à lei do pecado que está em meus membros". Aqui torna a mencionar a lei do pecado. E continua o verso 24:
"Miserável de mim! quem me livrará deste corpo de morte?"
Miserável de mim!, como quem diz, por melhor que seja a minha intenção e por mais esforço que faça, há um poder superior que me vence. Antes quando eu não tinha descoberto quão forte era o poder do pecado, eu pensava que era suficiente somente usar o meu poder humano, mas quando comecei a fazer força e fazer força, foi quando descobri que o pecado está em mim e que o poder do pecado é uma lei que me obriga sempre a cometer o pecado e não me deixa fazer o bem que quero, e sim me obriga a fazer o mal que não quero; então, já não posso confiar em mim. Quando tentava, querendo fazer o bem, achei esta lei; quando eu queria fazer o bem era porque ainda confiava em mim mesmo, confiava na suficiência do esforço humano, da natureza humana; mas quando descobri a lei do pecado e da morte, então já não pude confiar em mim mesmo, e me dei conta que já não posso socorrer a mim mesmo; agora sim tenho que confessar como confessou o grande apóstolo Paulo: Miserável de mim! Quem me livrará deste corpo de morte?; Porque ele antes havia dito: Bem, vou me livrar, vou fazer o bem, vou me esforçar, vou ser fariseu de fariseus, hebreu de hebreus; quanto à lei fariseu, a seita mais rigorosa. Paulo procurava fazer o melhor que podia, e procurou muito tempo, mas descobriu que sempre lhe faltava algo; por isso clamou: Miserável de mim! Já não sou eu quem pode me salvar. Quem me livrará? Antes ele dizia: Como me livrarei?
Antes ele dizia: Como me livrarei? Mas notemos que agora Paulo não diz, como me livrarei. Como Senhor, como me livrarei. Quem sabe, jejuando uma semana a mais, orando, me levantando de madrugada, lendo a Bíblia, como me livrarei, Senhor? Dá-me alguns mandamentos, algumas coisinhas, algumas táticas para que eu possa fazer que funcione bem o meu casamento, o trabalho, a minha relação com tudo; me dê algumas táticas de auto-ajuda, pensamentos, visualizações e esforços, e madrugadas e outras coisas, mas sempre termina em fracassado; então chega o momento em que alguém clama por outro pessoa distinta de si mesma. Quem me livrará? Já não é como me livrarei? Só não posso; necessito que seja outro pessoa distinta de mim. Por isso é que o cristianismo não é confucionismo, não é socratismo, não é nem sequer joãobatistismo, não é judaísmo, nem estoicismo, é cristianismo. Quem me livrará deste corpo de morte? Aleluia! Sim há uma resposta para esta pergunta.
Quarta: A lei do Espírito de vida em Cristo
A resposta poderosa a angustiosa pergunta anterior a encontramos a partir do versículo 25 do capítulo 7 da epístola do apóstolo Paulo aos Romanos, assim:
"Graças a Deus, por Jesus Cristo nosso Senhor. Assim, eu mesmo com a mente sirvo à lei de Deus, mas com a carne à lei do pecado".
Como homem, como pessoa humana, com minha mente sirvo à lei de Deus, porque a lei da minha mente concorda com a lei de Deus, ainda que tenha a imagem, os traços de ter sido criado por Deus, apesar de ter sido arruinado; no entanto, fica o sabor do suco de laranja, mas com sal, claro. Quanto a mim, humanamente, sirvo à lei de Deus, mas com a carne sirvo à lei do pecado. Isso significa que a lei do pecado também operava na carne de Paulo. Então, qual foi a solução de Deus? A solução para os pecados é o perdão, mas não é suficiente o perdão dos pecados para vencer a lei do pecado e da morte, porque o perdão é para que o Senhor se esqueça do que eu fiz, mas se seguir sujeito à lei do pecado, vai ter que me seguir perdoando sempre, e eu sigo sem mudar em nada somente com o perdão. Além do perdão, necessito o Espírito que opera com uma lei distinta e mais poderosa, o qual nos confirma a Palavra em Romanos 8:1-2:
"Agora, pois, nenhuma condenação há para os que estão em Cristo Jesus, (e vários manuscritos acrescentam) os que não andam conforme à carne, mas sim conforme o Espírito. Porque a lei do Espírito de vida em Cristo Jesus me livrou da lei do pecado e da morte".
Damos graças ao Senhor por este “agora”, que começou quando Cristo veio e derramou o Espírito Santo, e o recebemos. Aqui encontramos a quarta lei, que é igual a primeira, a de Deus, mas aplicada agora; antes era espiritual, mas agora não só em Deus nos mandando de fora, mas sim em nós, operando de dentro, porque o Antigo Pacto não serve, porque Deus nos deu a Sua lei mas em tábuas de pedra, nos umbrais, nos vestidos, nas paredes, nos versículos, mas nós seguíamos iguais. Os desejos de Deus eram muito bons e Deus sabia que não podíamos alcançar isso só nos mandando de fora; por essa razão Ele disse: Eu vou fazer um novo pacto, porque vocês quebraram o outro e Eu me desentendi; quer dizer, que Eu dessa maneira não posso fazer nada com vocês; mas vou fazer um novo pacto. Minhas leis, as que estavam em tábuas, vou escrevê-las em seus corações, em suas mentes, e vou pôr o Meu Espírito, pois Eu sim posso fazer o que vós não pedis. Se estivesse fora de vocês, estariam perdidos, mas se encarnar, submeto às suas provações, venho e destruo tudo o que é negativo na cruz, e ressuscito e envio o Meu Espírito para que lhes dê tudo o que Eu sou e o que tenho feito. Porei o Meu Espírito dentro de vós e farei; já não serão mais sozinhos, porque vocês querem mas não podem, mas farei que vocês andem em minhas leis e nos meus estatutos. Eu, Eu mesmo, não somente com os Meus mandamentos, mas também com a Minha própria Pessoa, Minha própria vitória, o Espírito dentro de vós. Tenho outra lei; em Mim não opera a lei do pecado; no Espírito opera a lei de vida em Cristo.
Em Romanos 8:2 encontramos a lei que nos liberta da lei do pecado. Já não é a lei de Deus somente em mandamentos, tampouco a lei do pecado e da morte em minha carne; tampouco é a lei da minha mente, que quer mas não pode por si só; agora é outra lei, uma quarta que é igual a primeira, mas operando dentro de nós pelo Espírito, a lei do Espírito de vida em Cristo Jesus.
Agora Paulo já experimentou algo. Primeiro, quando ele queria não podia; então ele disse: Quem? O que invoca o Senhor, que vem a Mim, do seu interior correrá rios de água viva, e isto disse do Espírito; não o que anda por si mesmo, não; o que vem para Mim, assim sem poder, assim frágil, assim derrotado, se vier assim para Mim, do seu interior correrão rios de água viva, ou seja, o Espírito; e o Espírito vem com outra lei. A carne é fraca, mas o Senhor é forte. Eu não posso mais, mas o Senhor sim dá mais. Então eu, tal como sou, tenho que vir: Senhor Jesus, Senhor Jesus, Senhor Jesus; porque diz que "quem crê em mim..., do seu interior correrão rios de água viva. Isto disse do Espírito que haviam de receber os que nele cressem", sabendo o que são, sabendo da inutilidade, vêm a Cristo. Se você souber que não pode carregar trinta toneladas, por que tenta? Melhor, pega uma máquina que pode fazê-lo. Para que perder tempo com uma tática equivocada? O que devemos fazer é ser tal como somos, com toda a crueldade de nossa miséria, com toda a nossa impotência, e ir ao Senhor e dizer-lhe: Senhor Jesus, aí está o mal, mas Você já venceu; Senhor Jesus, só conto contigo, não com o que eu posso, mas sim com o que Você pode; sim Você o pôde, Você já o fizeste; venceu o diabo, venceu à morte e à carne.
Quando na Palavra diz que "a lei do Espírito de vida em Cristo Jesus me livrou da lei do pecado e da morte", esse livre não significa que a lei é tirada, mas sim é superada com outra de superior poder. Vou dar um exemplo: Existe a lei da gravidade, que é um poder que sempre tira as coisas pequenas e as atrai para as grandes, como a maçã de Newton que caiu para a terra de Deus; é a lei da gravidade. Agora, há momentos em que a lei da gravidade deixa de funcionar? Por acaso Deus desligou a lei da gravidade quando os foguetes saíram para a lua? De maneira nenhuma, a lei da gravidade segue operando, mas nesse momento nos foguetes opera uma lei mais poderosa que a lei da gravidade, e a contrasta, e se levantam em uma luta tremenda; parece que não saem tão disparados. Por que não saem tão rápido? Dá a impressão que os foguetes vão cair; quando você os vê parece que saem devagar, que não saem disparados, e é porque a lei da gravidade os quer deter; está operando, mas há outra interior mais forte que a da gravidade, que é a lei aeronáutica, e essa libera o foguete da lei da gravidade, o qual sai por fim disparado.
No começo parece devagar, mas vai se desprendendo, e quanto mais sobe, acelera mais até que a vence e sai tranqüilo e até pode ir-se da terra, a qual já não pode fazer nada. Isso é o que é a lei do Espírito de vida em Cristo Jesus; é um enxerto de Deus, de Sua própria natureza, com as Suas leis intrínsecas, com a Sua conduta intrínseca no espírito, que estando em nós é mais forte que a lei do pecado e da morte. Se eu conto somente com lei da minha natureza, quero fazer o bem mas acho esta lei, que o mal está em mim, que não faço o bem que quero, mas sim o mal que não quero, isso faço.
Mas se conto não apenas comigo, mas também pela fé sem as obras da lei, pelo ouvir com fé, por crer em Deus que me ministra o Espírito, a lei do Espírito de vida em Cristo Jesus me livra da lei do pecado e da morte. Isto não significa que no cristão a carne deixa de cometer pecado, que não opera a lei do pecado e da morte em sua carne. Sim, amados. O irmão por mais santo dos santos que seja, tão logo ande na carne, aí estará a lei do pecado, mas se andar no Espírito, no Espírito há uma lei mais poderosa que pode vencer a outra, e por isso há um combate constante; mas sempre é mais poderoso o Espírito. Por isso devemos andar no Espírito, e no Espírito não se anda a não ser por fé, só por crer nele, só por vir a Ele.
Vinde a Mim, creia em Mim, bebe de Mim e do seu interior correrão; então do nosso interior correrá, começará a fluir. É por isso que quando lemos os Salmos de repente a metade parece muito triste e a outra metade parece muito alegre; à vista disso dizemos: O que acontece, que neste salmo estava chorando, queixando e de repente louvando? É porque começou a operar a graça de Deus pelo Espírito; e deste modo acontece conosco.
Estamos como se sentiram os astronautas quando estavam iniciando a subida, eles contam que sentem um peso tremendo, e não é um peso porque puseram algo em cima deles; é a força da gravidade que eles sentem quando estão nesse foguete que vai subindo até que se vai elevando. Assim estamos nós como se estivéssemos sendo esmagados por um mal e como submetidos ao esmagamento, mas o Senhor Jesus, aleluia, rompe no espírito. O Espírito do Senhor tem um poder diferente. O que é? A lei do Espírito de vida em Cristo, que me livrou da lei do pecado e da morte.
Epílogo
"Porque o que era impossível à lei, porquanto era fraca pela carne, Deus, enviando a seu Filho em semelhança da carne de pecado e por causa do pecado, condenou o pecado na carne; para que a justiça da lei se cumprisse em nós, que não andamos conforme à carne, mas conforme o Espírito". (Romanos 8:3-4)
Quando diz que o que era impossível para a lei, refere-se aos mandamentos somente, e com o poder natural somente. O Senhor foi o primeiro a vencer o pecado na carne. Adão foi feito na carne, mas Adão submeteu a carne ao poder do pecado. O Senhor também veio em carne, mas diferentemente de Adão, Ele não permitiu que o poder do pecado entrasse em Sua carne. Veio na semelhança da carne do pecado, mas sem pecado; venceu o poder do pecado e por causa do pecado condenou o pecado na carne. Para quê? Para que a justiça da lei, quer dizer, o que Deus mandava antes de fora, agora sim se cumprisse em nós que não andamos conforme a carne, quer dizer, nos guiando pelas diretrizes da lei do pecado e da morte, mas conforme o Espírito, seguindo essa direção, esse fluir, esse sopro de Deus, esse rio de Deus; é a lei do Espírito de vida que me livrou, diz Paulo, o mesmo que disse: em mim mora a lei do pecado; no entanto, ele experimentou não só o mal nele, mas também a vitória do Senhor que ressuscitou para ele. Na própria face da sua miséria, o Senhor apareceu, limpou-o, sustentou-o, deu-lhe a vitória e o levou de triunfo em triunfo e de glória em glória. -
O HOMEM INTERIOR E O HOMEM EXTERIOR
O HOMEM INTERIOR E O HOMEM EXTERIOR
O homem interior e a lei de Deus
A Palavra do Senhor faz de nós seres humanos e dos cristãos em especial -Romanos capítulo 7 fala dos cristãos, - um diagnóstico bastante interessante, quando se refere à existência de quatro leis: A lei de Deus, a natureza divina para os homens nas tábuas de pedra, nos rolos, na Palavra, na Bíblia, nas colunas do Seu povo.
Também na carne dos seres humanos íntegros, inclusive os cristãos; a lei do pecado e da morte, cobrando-nos. Mas também em nossa alma e nossa mente, a lei da mente; e nos regenerados pelo Espírito Santo, a lei do Espírito de vida em Cristo Jesus. O funcionamento destas quatro leis nos faz bastante complexos, e essa complexidade tem até outros bemóis, que é necessário estudar, entrando com a ajuda do Senhor às provisões de Deus em Sua Palavra, para tratar essa situação da queda do homem; é necessário esquadrinhar na Bíblia mais o que é o homem diante de Deus e como Deus tem que tratar com esse homem real e complexo, que somos, como diagnosticou em Sua Palavra. Lemos em Romanos 7:22: "Porque segundo o homem interior, deleito-me na lei de Deus". A Palavra de Deus fala que em nosso ser há um homem interior; como vimos acima, há diferentes leis e é o homem interior o que se deleita na lei de Deus; isso significa que há dentro de nós cristãos o que é chamado de homem interior. Há outras passagens da Bíblia que nos falam no mesmo tom, como por exemplo, Efésios 3:14-16, quando nos diz:
"Por esta causa dobro os meus joelhos perante o Pai de nosso Senhor Jesus Cristo, de quem toma o nome toda família nos céus e na terra, para que lhes dê, conforme às riquezas de sua glória, o ser fortalecidos com poder por seu Espírito no homem interior".
(A causa a que se referem estes versículos segundo Paulo, é o propósito eterno de Deus, da Igreja, e do lugar da Igreja no propósito eterno de Deus; e essa é a causa de Deus, e chegou a ser o propósito de Paulo, dos seus trabalhos, e das suas lutas e intercessões).
Agora sei por que dobrar os meus joelhos, já sei por que orar, já sei o que Deus quer, a minha oração já não é para conseguir um novo camelo, porque o que tenho está muito velho e gasto e seria melhor um camelo mais novo; ou peço e oro para conseguir uma ou outra coisa, de acordo aos meus próprios interesses. Mas Paulo diz que dobra os seus joelhos perante o Pai "para que lhes dê..." (Notem para onde aponta a intercessão de Paulo e aonde deve apontar também a nossa intercessão). "Que lhes dê, conforme as riquezas da sua glória, o ser fortalecidos com poder no homem interior". Tudo começa por aí, no homem interior, porque o homem interior, nos regenerados, está de acordo com Deus, identificado com Deus; e é necessário que, para vencer tudo, para superar tudo, nós sejamos fortalecidos no homem interior pelo Espírito de Deus, conforme as riquezas de Sua glória.
O homem interior e o coração
Continuando o desmembramento da mesma citação bíblica, no verso 17, Paulo disse: "...para que (quer dizer, tudo começa de dentro para fora e do individual passa para o coletivo) habite Cristo pela fé em vossos corações...". Diante desta declaração, alguém pode perguntar: acaso Paulo não está escrevendo para a igreja em Éfeso? Na igreja em Éfeso já não são cristãos? E o Espírito do Senhor já não habita no espírito dos cristãos? Claro! Mas notem que Paulo não está dizendo que Cristo não habita em seus espíritos, mas sim que sejam fortalecidos em seu homem interior, para que habite em seus corações.
Se nós entendermos e estudarmos o que é o coração, a habitação de Cristo é primeiro no espírito. Uma vez que Cristo habita em nosso espírito, é necessário que passe a habitar também em nosso coração, que é a sede da nossa consciência, da nossa mente, das nossas emoções e da nossa vontade; ou seja, a alma do homem mais a consciência no espírito formam o coração; são as funções do coração. O coração tem a função da consciência. Diz a Palavra de Deus em 1 João 3:20: "...pois se o nosso coração nos condena, maior é Deus do que nosso coração...". Nisso vemos que essa função de consciência que condena, tem-na o coração. Agora, terá que amar com todo o coração; o coração é o que ama; todas as emoções e sentimentos têm consentimento no coração. Também lemos em Hebreus 4:12: "Porque a palavra de Deus é viva e eficaz, e mais cortante que toda espada de dois gumes; e penetra até dividir a alma e o espírito, as juntas e as medulas, e discerne os pensamentos e as intenções do coração". Isso significa que a mente, a vontade, os pensamentos e as intenções são funções do coração; ou seja, as funções da consciência, dos pensamentos, das emoções, das intenções, quer dizer, a vontade, com a alma, a consciência no espírito, formam o coração.
Nos unimos ao Senhor quando recebemos a Ele pela primeira vez. Diz a Bíblia em 1 Coríntios 6:17: "Mas o que se une ao Senhor, é um espírito com ele", mas não um coração. Desde o dia em que o recebemos, ele está conosco no Lugar Santíssimo, em nosso espírito; mas agora Ele tem que fluir do Lugar Santíssimo para o Lugar Santo, quer dizer, habitar também em nosso coração. Para que Cristo possa habitar em nosso coração, para que possa dominar os nossos pensamentos, nossos sentimentos, nossas intenções, temos que ser primeiro fortes no homem interior, e esse homem interior se refere ao espírito, que é a parte mais interior do nosso ser.
O homem interior é o nosso espírito
Se o nosso espírito é vivificado, então tem poder para que Cristo habite em nosso coração, para que Cristo permeie e governe os pensamentos, os sentimentos, as emoções, a vontade, e até a nossa consciência funcione de acordo a Cristo, de maneira sã, redimida. Mas ainda a coisa não termina aí; Cristo ainda habitando em nosso coração é algo pessoal; por isso é que o apóstolo ainda não põe o ponto ali, mas sim segue mencionando outros objetivos posteriores; como por exemplo, dizendo que ele orava (esse é um objetivo) para que fossem fortalecidos com poder no homem interior; segundo, fortalece o nosso homem interior para que Cristo habite no coração; terceiro, quer que Cristo habite em cada coração individual? Responde nos versos 17b-18: "...a fim de que, arraigados e fundados em amor (notem que na individual fala do amor), sejam plenamente capazes de compreender com todos os santos (agora passa do individual para o coletivo, ao corporativo, ao eclesiástico) qual seja a largura, o comprimento, a profundidade e a altura".
O nosso homem interior tem que ser fortalecido para que também em nosso homem exterior, em nosso coração habite Cristo. Mas isto não é somente para a nossa vida individual; é para que sejamos plenamente capazes; quer dizer, se não formos fortalecidos no espírito e se Cristo não se formar em nosso coração, se não habitar ali ou permanece ali, em nossos corações, em nosso entendimento, em nossas emoções, em nossa consciência, se Ele não habitar ali, se Ele somente visitar a alma mas sem habitar nela, então não vamos ser capazes de nos entender com os demais; seguiremos sendo individuais e individualistas. Mas em Efésios 3:18 disse: "...a fim de que...sejam plenamente capazes de compreender com todos os santos". Isso nos diz que este trabalho do homem interior para a periferia do nosso ser é em função da edificação da Igreja, para a plenitude de Deus.
O homem interior e as dimensões de Cristo
Segue dizendo nos versos 18 e 19: "...sejam plenamente capazes de compreender com todos os santos qual seja a largura, o comprimento, a profundidade e a altura, e de conhecer o amor de Cristo, que excede todo o conhecimento, para que (aqui se refere a um elo a mais) sejam cheios de toda a plenitude de Deus". O apóstolo Paulo usou palavras que alguns algumas vezes têm a tendência a considerá-las meramente poéticas (a largura de Cristo, o comprimento, a profundidade, a altura de Cristo), mas isto não é poesia. Realmente existe uma largura de Cristo e há uma estreiteza de nós.
Paulo dizia à igreja de Corinto: "Não estão estreitos em vós, mas sim sois estreitados em seu próprio coração" (2 Coríntios 6:12), e no verso 13 lhes diz: "...alargai-vos também vós". Quando alguém é individualista em sua tarefa, ele aceita aos que se parece com ele, aos que são como ele; mas esta pessoa tem que ser fortalecido em seu homem interior e tratado em seu coração para a habitação de Cristo, para poder compreender com outros a largura de Cristo. Pela conversa com o Senhor Jesus no capítulo 3 de João, poderíamos concluir que Nicodemos poderia haver pensado: Que bom; saber que Deus nos recebe, aos que são como eu, Nicodemos. Eu sou um membro do Sinédrio e me comporto muito bem; procurei fazer muitas coisas para o Senhor; não sou como essa samaritana que teve cinco maridos e nem sequer tem sido dela, mas sim de outras. Ela não caberia na largura de Nicodemos, nem na de alguns de nós; mas na largura de Cristo sim a samaritana coube, em Sua largura.
Segundo a Bíblia, a largura de Cristo é tudo o que abrange a Cristo. Nós mesmos não podemos entender a largura de Cristo, a não ser plenamente com outros irmãos, com os santos, quando vamos conhecendo o que Cristo tem feito com as pessoas que nós considerávamos irredimíveis, equivocadas ou hereges, pecadoras ou satânicas, bruxos ou políticos, publicanos ou guerrilheiros, exploradores ou banqueiros, ou multinacionais; mas a largura de Cristo chega até lá. Então nós não podemos compreender até onde pode Cristo conter as pessoas, a não ser com todos os santos. Também fala do comprimento, até onde pode chegar Cristo. Nosso comprimento é finito, chega até certo ponto, até certo tamanho; como alguém diz, não vou mais, até aqui cheguei. No começo do capítulo 13 do evangelho segundo São João, onde narra quando o Senhor tomou a toalha para lavar os pés dos seus discípulos, diz que o Senhor os amou até o fim; e isso significa que o Senhor chegou até o fim. Mas nós não podemos dizer isso; nós dizemos, até aqui cheguei, não vou além. Cristo sim chegou até o fim. É importante ter claro que um só não pode entender o comprimento de Cristo, a não ser com todos os santos.
Também fala da altura e a profundidade de Cristo. A Palavra nos fala das coisas profundas de Deus e da sabedoria desse Deus; são as coisas profundas de Deus, as Suas intenções e o Seu amor que são revelados, que se alcançam e se dispensam em Cristo Jesus; e a altura de Cristo sobre todo poder, sobre o diabo, sobre as tribulações; quer dizer, não há nada que se possa pôr acima da altura de Cristo; Ele está nos lugares celestiais e diz que Ele nos pôs , a Igreja, nos lugares celestiais. Temos lido em Efésios 3:19 que todas estas coisas são "para que sejam cheios de toda a plenitude de Deus"; ou seja, que a plenitude de Deus cabe e coube obviamente na plenitude de Cristo. Mas as medidas de Cristo devem ser compreendidas por todos os santos em comunhão. Nós santos que estamos em comunhão podemos ter as medidas de Cristo; mas para estar em verdadeira comunhão temos que deixar que Cristo habite em nosso coração; e para isto temos que estar fortalecidos no homem interior.
Fixemos a nossa atenção nos elos. O primeiro é o espírito do homem, que é a parte principal com que Deus quer trabalhar; o que Deus quer fazer primeiro é nos vivificar no homem interior, dar vida ao homem interior, para que a vida do Senhor no homem interior vá fazendo habitar a Cristo em nosso coração, para que todos juntos sejamos cheios da plenitude de Deus, que está destinada à Igreja através das medidas de Cristo, que são compreendidas na comunhão com todos os santos, na medida em que Cristo vai habitando em nosso coração; e isso o faz pela operação realizada no homem interior. Vemos que o importante e primeiro no elo é o homem interior.
O homem exterior atrapalha o homem interior
Agora vemos a outra face da moeda: o homem exterior. O que atrapalha o homem interior é o homem exterior. Deus tem um duplo tratamento para a nossas vidas. Primeiro, vivificar o homem interior com o Espírito, e segundo, tratar disciplinarmente com o homem exterior. Deus quer fazer o homem exterior dócil para o homem interior. Mas a primeira coisa que Deus quer e precisa fazer é vivificar o homem interior por meio do Seu Santo Espírito. O que nós devemos pedir por nós mesmos e por outros seres humanos é que o Senhor nos dê vida no espírito. Diz em 1 João 5:16: "Se alguém vir o seu irmão cometer pecado que não seja de morte, pedirá, e Deus lhe dará vida; isto é para os que cometem pecado que não seja para a morte. Há pecado de morte, e por esse não digo que ore".
Notem por onde anda João; ele não é legalista! Fazendo uma paráfrase diríamos que João disse: Irmãos, nós podemos fazer um concílio, podemos fazer um tribunal, podemos pendurar uma pessoa de pernas para cima no estilo da inquisição, e não vamos melhorar nada.
A única coisa que vai tirar uma pessoa do seu problema é que haja um borbulhar de vida no homem interior da pessoa, que remova os seus pensamentos, as suas intenções, os seus sentimentos e que faça que essa pessoa se acomode à edificação de Deus. Nenhuma crítica nem problema nunca irão solucionar nada. "Se alguém vir o seu irmão cometer pecado que não seja de morte (que Deus não tenha tido que decidir a sua morte, ou seja, que ainda haja oportunidade (como disse Salomão, melhor é o cão vivo do que o leão morto [Provérbios 9:4]), pedirá, e Deus lhe dará vida". Deus soluciona tudo dando vida. Diz a Palavra: "E ele vos deu vida, quando estáveis mortos em vossos delitos e pecados". (Efésios 2:1). Essa vida é dada em nosso espírito, pelo Espírito de Deus, em nosso homem interior.
A primeiro coisa que Deus tem feito é nos dar o Filho e em seguida nos dar vida. Necessitamos que a vida do Senhor que nos foi dada, abra passagem a partir do interior do nosso espírito. Notemos que o rio de Deus flui do Lugar Santíssimo para o Lugar Santo; vai para as emoções, os sentimentos, a vontade e os pensamentos. Os capítulos 40 ao 48 do livro de Ezequiel se referem ao rio de Deus e como flui de dentro para fora. Em João 7:38, o Senhor disse: "quem crê em mim, como diz a Escritura, do seu interior -da pessoa- correrão rios de água viva", do seu homem interior. Todo o trabalho central do Senhor, é nos guiar a estar no espírito, fazer que o nosso homem interior seja vivificado; nem tanto o nosso intelecto, nem tanto as nossas emoções, nem tanto as nossas atividades; (sim, isto vai ser tocado; Deus nunca despreza nada do que criou; Ele renova, vivifica-o) isso se chama a renovação pelo Espírito. Primeiro vem a regeneração que nos dá a vida, em seguida vem a renovação que faz novo o que está envelhecido, o que está em deterioração e da lei do pecado e da morte; mas irrompe a lei do Espírito e de vida em nosso ser; Cristo vai irrigando, vai dando refrigério, descanso, vai renovando.
O que é o que nos renova? Somente a vida. O Espírito de vida. Mas acontece então que, embora todos os filhos de Deus tenham a vida, essa vida a temos, como dizia o irmão Nee apoiado na Bíblia, ela é enganada por nosso homem exterior. Damo-nos conta de que Deus tem outra tática paralela à primeira, de edificar o homem interior, e disciplinar ao homem exterior. Os últimos versículos do capítulo 4 da segunda epístola de Paulo aos Coríntios, falam do homem interior e do homem exterior, especialmente no versículo 16. Para ter uma visão panorâmica do contexto, leiamos do verso 7: "Mas temos este tesouro (qual tesouro? O próprio Deus, que mandou que das trevas resplandecesse a luz, é o próprio tesouro) em vasos de barro (então o tesouro está contido no vaso de barro), para que a excelência do poder seja de Deus, e não de nós (o que acontece conosco
, que estamos atribulados em tudo (no exterior), mas não angustiados (por causa do interior); em apuros (exterior), mas não desesperados (isso se experimenta no interior); perseguidos (no exterior, ) mas não desamparados; derribados (mas graças a Deus não foi um "nocaute"
, mas não destruídos; levando sempre no corpo (ai, ai, ai; nós pensávamos que a nossa vida cristã, talvez nos desse garantias -equivocadamente-, que não haveria dificuldades para o nosso corpo. Sempre o que mais cuidamos é do nosso corpo; queremos comodidade para o nosso corpo: comer, dormir bem, descansar bem, banhar-me com água quente, que não esteja tão gelada, bem perfumados e arrumados) por toda parte a morte de Jesus, para que também a vida de Jesus se manifeste em nossos corpos". Há algo que está sempre por cima, como um selo, embora queiramos fugir de ter que sofrer e de ter que negar a nós mesmos; no entanto a Bíblia diz claramente que é uma sentença que leva o nosso homem exterior sempre e por toda parte: a morte de Jesus. Ao levar a morte, esta abre uma brecha no homem exterior para que o homem interior possa fluir através dela, dessa ferida. Nós somos orgulhosos até que o Senhor nos humilha, nos envergonhe. Quando nos envergonhamos, é como se a luz de Deus passasse através dessa ferida, dessa humilhação, dessa vergonha, e muda-nos um pouquinho; mas enquanto isso, nós somos duros no homem exterior.
Reiteramos que o trabalho de Deus consta por uma parte em dar vida ao homem interior, mas para que a vida do homem interior possa fluir para fora é necessário certo requisito, porque todo o propósito de Deus é que a vida de dentro, saia; então o vaso que o contém, que é esse homem exterior, está ainda bastante duro, não é dócil à vida de Deus. Temos o exemplo da luva e a mão. Se a luva estiver bem limpa, a mão entra perfeitamente, e se move junto com a luva, muito docilmente; mas se a luva não está na mão, mas caiu no barro e o barro se endureceu na luva, então a luva fica toda enrugada, endurecida, e você quer colocar a mão na luva e este resiste porque está endurecida pelo barro, como com crostas que precisam ser quebradas para que possa caber a mão e por fim tirá-la e limpá-la até que a luva fique bem dócil. Essa luva cheia de crostas endurecidas somos nós que não somos dóceis mas obstinados, desobedientes e às vezes inconscientes, insensíveis; às vezes não somos sensíveis à presença ou comunicação do Espírito. Qual é o sentir do Espírito? Não o sabemos. Há vezes em que o Espírito está triste e nós estamos rindo a gargalhadas; o Espírito está chorando pelo que aconteceu e nós estamos felizes como se nada tivesse acontecido.
Outras vezes o Senhor tem misericórdia, e a pessoa está endurecida. É maravilhoso como Deus estava tendo um grande carinho por Nínive, e Jonas ao contrário estava zangado porque depois iam dizer que ele era um falso profeta; não vê que eu disse que a cidade iria ser destruída e agora não vai ser destruída, eu sabia Deus, que tu ia perdoá-los e era por isso que eu não queria falar e queria ir-me para Tarsis. A dureza do homem exterior de Jonas não se moldava ao sentimento de Deus e assim acontece conosco freqüentemente. Embora o Senhor já habite em nós, nosso homem exterior está tão acostumado a andar no seu eu, em seu próprio hábito, em seu próprio ritmo, que muitas vezes não atende a voz do Espírito e outras vezes, embora consiga captá-la, desobedece-a. Sim, às vezes não a capta e às vezes até captando-a, desobedece-a; ou às vezes a desobedece ou obedece parcialmente ou como a gente quer, e por essa causa o trabalho de Deus é duplo.
A vida de Deus no homem interior se transmite ao homem exterior
1. Vivificar o homem interior, e
2. Tratar disciplinarmente com o homem exterior. Deus quer fazer o homem exterior dócil para o homem interior.
Necessitamos duas coisas na vida: ser regenerados (ser vivificados, ser fortalecidos no homem interior) e ser disciplinados no homem exterior, com todas as coisas que acontecem. Em 2 Coríntios 4:11, a Palavra de Deus segue dizendo: "Porque nós que vivemos (quando diz vivemos está considerando os outros como mortos, porque nós os que vivemos, somos os que temos a vida de Cristo em nosso espírito), sempre estamos entregues a morte por causa de Jesus (de novo temos esse para que), para que também (note como se relaciona a morte no exterior para que a vida no interior encontre canal) a vida de Jesus se manifeste em nossa carne mortal". E continua no verso 12: "De maneira que a morte opera em nós (quer dizer, em nosso homem exterior), e em vós a vida (atua vida nas outras pessoas)". Quando o nosso homem exterior consegue humilhar-se, negar-se, pode passar através dele a vida de Deus e passar para outras pessoas; do contrário, não pode; outros se encontram com a nossa terrível maneira de ser e nos damos conta perante a luz de Deus que somos aborrecíveis, que como os outros nos toleram. Como nos toleram! Quando alguém está em trevas não se dá conta de como é, até que a luz de Deus, a mão de Deus lhe faz despertar. Até que alguém não aborreça a si mesmo, estará muito contente com a sua forma de ser e quer que todos pensem como ele, façam como ele; estará sempre disposto a dizer a todos o que devem fazer. Ai, quão aborrecível sou! E os outros têm que engolir saliva e tolerar o irmão Gino; somos duros, muito duros. Temos um tesouro, sim, mas também um barro que o perturba. Imaginemos um copo: Se o copo estiver limpo e servirmos água no copo, o resultado é que essa água terá sabor de água; mas se o copo tinha um resto de leite de três dias, sem que se tenha lavado, o resultado é que quando a bebemos, pois bem, é água, mas com um saborzinho diferente. Temos um tesouro, Deus em nós, mas nós lhe acrescentamos um saborzinho estranho, que somos nós mesmos.
O homem exterior e a Igreja
Sigamos lendo em 2 Coríntios 4:13-15a: "Mas tendo o mesmo espírito de fé, conforme ao que está escrito: Cri, por isso falei, nós também cremos, por isso também falamos, sabendo que aquele que ressuscitou ao Senhor Jesus, também nos ressuscitará com Jesus, e nos apresentará juntamente convosco. Porque todas estas coisas padecemos por amor a vós...".
Paulo chegou a submeter-se a uma disciplina para o bem da Igreja; quer dizer, que a Igreja vai sofrer se não nos submetemos à disciplina de Deus. Vai chegar um momento em que cada igreja local vai ter as suas dificuldades simplesmente por problemas da nossa personalidade exuberante que chega a estorvar a outro. Se torna difícil aos outros aceitá-lo, e daí surge o desconforto de uns para com outros; e este, para que a igreja tenha vida, tem que morrer.
Este tem que dizer, Senhor, não quero ser um estorvo em sua Igreja, não quero ser uma pessoa que não seja um canal de bênção para a Igreja; quero, Senhor, tirar essa crosta dura, tirar todas estas crostas para que Tú, Senhor, realmente possa fazer algo que seja teu e que eu não esteja colocando a minha mão suja e eu mesmo danificando as coisas.
Ou seja, que esse ideal não está todavia em nós; é um ideal divino o que temos que ir nos aproximando e que nos ajudará a compreender os impasses que acontecem em algumas igrejas locais. Às vezes estorvamos, não necessariamente pecando mas sim com uma boa intenção, inclusive até querendo servir ao Senhor, mas o fazemos com essa personalidade não suficientemente tratada. Nosso homem exterior não é suficientemente dócil, à medida do Espírito, pois somos mais duros que o Espírito, mas o Espírito quer que sejamos valentes, mas somos covardes. Às vezes o Espírito quer que sejamos misericordiosos, mas somos ásperos e duros no exterior.
Continuando com a leitura em 2 aos Coríntios 4:15-16, lemos: "Porque todas estas coisas padecemos por amor de vós, para que abundando a graça por meio de muitos, a ação de graças superabunde para a glória de Deus. Portanto, não desfalecemos; antes, embora este nosso homem exterior se vá desgastando, o interior não obstante se renova de dia em dia". Paulo não diz que Deus vai ter olhares para o mundo exterior. Não há nenhuma promessa de olhar para o homem exterior na Bíblia. Paulo diz isto claramente, vai se desgastando. Este corpo está destinado a ser quebrado e a ser trocado por outro na ressurreição. Enquanto isso, cada vez que formos um estorvo, estamos destinados a esse tratamento. Disse: "O interior não obstante se renova de dia em dia". Ou seja, que o exterior se desgasta, se quebra, se cansa de agir por si mesmo de forma voluntariosa -em minha opinião o que disse era o melhor de todos, algo ímpar, super, ultra; mas logo depois de tantos choques, fracassos, patadas, sofrimento de outras pessoas por minha culpa, melhor não fazer mais nada. E o Senhor diz: Não, eu estou contigo. Mas é que agora eu vou adiante. Senhor Jesus, Tú vês; e este se agarra a Ele.
O verso 17 diz: "Porque esta leve e momentânea tribulação (Paulo diz leve, e era tão leve que Paulo teria perdido a esperança de conservar a vida) produz em nós cada vez mais um excelente e eterno peso de glória; (verso 18) não olhando nós para as coisas que se vêem, mas sim para as que não se vêem (ou seja que em espírito se podem discernir as coisas espirituais); pois as coisas que se vêem são temporários, mas as que não se vêem são eternas". Concluindo, temos um homem exterior que tem que ser disciplinado, quebrado e se tornar dócil para que o homem interior possa ser fortalecido e a vida de Deus possa fluir através das fendas que nos trazem para a docilidade. -
A IMPORTÂNCIA DE FORTALECER O HOMEM INTERIOR
A IMPORTÂNCIA DE FORTALECER O HOMEM INTERIOR
A escala ascendente
"Por esta causa dobro os meus joelhos perante o Pai de nosso Senhor Jesus Cristo, de quem toma o nome toda a família nos céus e na terra, para que lhes dê, conforme às riquezas da sua glória, o ser fortalecidos com poder no homem interior por seu Espírito; para que Cristo habite pela fé em vossos corações, a fim de que, arraigados e fundados em amor, sejais plenamente capazes de compreender com todos os santos qual seja a largura, o comprimento, a profundidade e a altura, e de conhecer o amor de Cristo, que excede a todo conhecimento, para que sejais cheios de toda a plenitude de Deus. E Aquele que é poderoso para fazer todas as coisas muito mais abundantemente do que pedimos ou entendemos, segundo o poder que opera em nós, a ele seja a glória na igreja em Cristo Jesus por todas as gerações, pelos séculos dos séculos. Amém" (Efésios 3:14-23).
No texto acima vemos uma progressão, uma grande escada onde o degrau posterior descansa no anterior e este por sua vez em seu anterior. A edificação da casa de Deus, com todos os santos, para a plenitude de Cristo, que é o último degrau, tem etapas ou degraus anteriores que são necessários para que se possa alcançar aquele último. A Palavra de Deus nos diz (Gênesis 28) que Jacó em Betel viu uma escada; aqui veremos alguns degraus dessa escada.
Paulo começa dizendo: "Por esta causa". Paulo viu primeiro um pouco de Deus, e a causa de Deus, porque o que nos dizem os capítulos 1 ao 3 de Efésios é o propósito eterno de Deus, a identidade da Igreja e o lugar da Igreja nesse santo propósito. Essa é a causa pela qual a intercessão de Paulo se empenhou. Primeiro viu o propósito de Deus; viu o significado da Igreja para Deus e o lugar da Igreja no propósito de Deus. Mas nós podemos cair na tentação de ficar somente com a conversação a respeito de uma visão mística da Igreja. O Senhor não quer que nós somente conversemos a respeito dessa formosa e mística visão do que para Ele é a Igreja na Palavra de Deus, mas sim Deus realmente quer ter à Igreja como esposa para si, como Corpo para o Seu Filho, como veículo para o Seu Espírito, como morada para a Sua plenitude.
Primeiro degrau: Vida em Cristo
Isso requer um trabalho muito íntimo de Deus, primeiro com cada um de nós pessoalmente; quer dizer, para que Deus tenha a Igreja que Ele quer realmente, Ele tem que trabalhar a sério, sem toscanejar; verdadeiramente tomar em Suas mãos e fazer uma obra verdadeira. Quando a obra do Senhor é verdadeira, sentimos; às vezes doe; nem sempre há dor, mas é uma douradura verdadeira, porque Deus realmente está dourando, realmente está transformando, e isso significa que Deus se mete conosco inequivocamente, com todas as nossas coisas; em qualquer área da nossa vida, aquela que menos imaginamos, chega o momento em que Deus põe o dedo ali e diz: Isto eu vou tratar agora usando este método que só eu sei que é apropriado. Até aqui tratei outras coisas, mas chegou o tempo para esta parte.
Vemos que essa edificação que Deus realiza de sua morada para a sua plenitude, se faz de uma maneira muito prática com um tratamento muito verdadeiro em cada um de nós, primeiro como indivíduo, mas o tratamento de Deus em cada indivíduo, passa depois a ser um tratamento sobre nós como Igreja.
Segundo degrau: ser fortalecidos no homem interior
Deus trabalha com cada indivíduo, com os redimidos, tratando a cada um como um caso especial. Em seguida o Senhor trata com as inter-relações dos indivíduos, como Igreja. Ele faz um trabalho com cada um pessoalmente para poder fazer um trabalho com a Igreja coletivamente. Acontece que às vezes não deixemos Deus trabalhar em nossas vidas no individual, e isso impede que avance o trabalho coletivo do Senhor com a Igreja. Isso nos ensina que o trabalho essencial do Senhor é em nossas vidas, para em seguida trabalhar verdadeiramente com a Igreja. O verso 16 diz: "...para que lhes dê, conforme às riquezas da sua glória, o ser fortalecidos com poder no homem interior pelo seu Espírito". Aqui encontramos o primeiro alvo nesta escada. Paulo está orando para que alcancemos um primeiro alvo; nossa intercessão deve ser compreendida no espírito sobre a intercessão de Paulo; e Deus queira que esta chegue a ser a nossa intercessão. É de temer que em muitos dos nossos casos, poucas vezes tenhamos intercedido por esta causa. O ser fortalecido com poder no homem interior pelo Espírito de Deus é o primeiro objetivo pelo qual devemos nos comprometer para orar uns pelos outros, para orar por cada um dos nossos irmãos.
Se este primeiro passo não for dado, se não formos fortalecidos com poder em nosso espírito, podemos falar muito, podemos ter uma visão, mas não vamos ter a realidade dessa visão, porque a realidade dessa visão se dá com o fortalecimento do homem interior. Alguém pode saber o que deve ser feito, pode conhecer os ideais, mas se não formos fortalecidos com poder no homem interior, não podemos pôr em prática os ideais que temos. Por isso, a primeira necessidade é a vida, o fortalecimento do homem interior. O apóstolo João em sua primeira epístola no capítulo 5:16 diz:
"Se alguém vir seu irmão cometer pecado que não seja de morte, pedirá, e Deus lhe dará vida; isto é para os que cometem pecado que não seja de morte. Há pecado de morte, pelo qual eu digo que não ore".
Se alguém vir o seu irmão cometer pecado que não seja de morte -quer dizer, que Deus não tenha tido que decidir a sua morte-, pedirá a Deus e Deus lhe dará vida; isso significa que os crentes pecam porque temos um fluir de vida um pouco restringido; embora tenhamos a vida do Senhor em nosso espírito, a sua circulação através do resto do nosso ser é muito fraco ainda; não é fortalecida, e porque é fraco somos capazes de fazer coisas que ofendem a Deus e a outras pessoas; não somos o suficientemente consagrados. E a que se deve a isso? Que estamos limitados no fluir da vida. Quando a Palavra diz que se alguém vir o seu irmão cometer pecado -aí está a intercessão- que não seja de morte, pedirá a Deus para que Ele lhe dê vida, e Deus lhe dará vida. Em Efésios 2 diz que Deus, quando estávamos mortos em delitos e pecados, deu-nos vida juntamente com Cristo. A primeira necessidade que temos na nova criação é a vida. A vida é o começo, e quando diz: "ser fortalecidos com poder no homem interior", é uma questão de vida. Quase sempre somos levados a criticar, a julgar, a sentenciar, mas ninguém vai se levantar ou ser ajudado com essa atitude; somente pedindo vida. Essa é a primeira necessidade que cada um como pessoa necessita, ser fortalecido em seu homem interior.
Terceiro degrau: que habite Cristo em nosso coração
Uma vez alcançado o objetivo anterior se torna um requisito para um segundo objetivo mais avançado que é o que aparece a seguir, de que devemos ser fortalecidos no homem interior. Lemos a seguir (verso 17): "...para que habite Cristo pela fé em vossos corações". Recapitulando, temos que interceder; dobro os meus joelhos perante o Pai por esta causa, porque conheço o que Deus quer, porque vejo o que a Igreja é para Deus, vejo o lugar da Igreja nesse propósito, e para que esse propósito comece a cumprir-se, necessitamos primeiro de vida, e em seguida ser fortalecidos em vida no homem interior. Isso é o principal. Não atividades religiosas; não posturas que alguém está acostumado a ter, mas vida; realmente o necessário é a vida, o poder do homem interior. A Palavra ali nos diz que esse ser fortalecido no homem interior, é "para que habite Cristo pela fé em vossos corações". Realmente a vida do Senhor, o fortalecimento do homem interior deve fluir do interior para o exterior.
O Senhor Jesus identificou o homem interior como o nosso espírito. O Senhor Jesus diz em João 7:38: "que crê em mim, como diz a Escritura, do seu interior correrão rios de água viva".
E logo no verso seguinte explica João pelo Espírito Santo: "Isto disse do Espírito que haviam de receber os que nele cressem; pois ainda não tinha vindo o Espírito Santo, porque Jesus ainda não tinha sido glorificado". Isso nos confirma que há um fluir como rios do Espírito do interior. Quando a Escritura diz "do seu interior", essa palavra no idioma grego é ek, de onde temos essas raízes em castelhano: êxodo, exterior, externo; ek significa sair, de dentro para fora; se trata de uma preposição grega que na gramática se desenha como uma espécie de círculo e uma flecha saindo, para dar idéia do significado da preposição: sair de. Notemos com atenção que ao dizer desde o seu espírito, significa que a vida do Senhor passa do espírito humano para a alma.
Por isso diz à Igreja -não está falando com incrédulos, fala à Igreja, que já tem o Senhor em seu espírito-: "para que habite", como se não habitasse. Mas não diz em seu espírito mas sim "em seus corações". Temos que entender o que significa coração na Bíblia, porque quando Paulo diz a Igreja que sejam fortalecidos no homem interior para que Cristo habite em vossos corações, se pensarmos que já o recebemos no coração, então, como poderia dizer para que habite no coração dos santos? Se já são santos para que receber a Cristo no coração? Temos que entender o que quer dizer "o coração" na Bíblia. Devemos entender o que é esse habitar de Cristo no coração por meio do fortalecimento do homem interior, por meio do fluir do Espírito de Deus, pelo espírito do homem para a alma do homem; já que na Bíblia diz que o coração é a alma mais a consciência do espírito. Na Bíblia mostra que o nosso espírito é a parte mais íntima do nosso ser, ou seja, o Lugar Santíssimo do templo de Deus. O espírito tem três funções principais: a da consciência, como diz a Palavra, "um coração limpo..., um espírito reto dentro de mim..., ao coração contrito e humilhado tu não desprezarás". A contrição é uma questão da consciência; assim que a consciência do homem está relacionada com o seu espírito; a consciência é uma função do espírito. Diz a Palavra: "E minha consciência me dá testemunho no Espírito Santo". É com o nosso espírito que recebemos as certezas que nos dá o Espírito de Deus. Diz em Romanos 8:16 que: "O Espírito mesmo dá testemunho ao nosso espírito, de que somos filhos de Deus". As outras funções do espírito humano são a intuição e a comunhão com Deus.
A alma tem funções diferentes as do espírito, como a da mente. Há um versículo que diz: "A minha alma sabe muito bem...; de modo que quem sabe as coisas, as coisas do saber, de pensar, de raciocinar, essas funções mentais correspondem a alma. Mas também toda a gama de emoções correspondem a alma. Na Bíblia a alma é a que se alegra, a que se entristece, a que se zanga, a que tem vontade; e a vontade é também da alma. Agora ao conhecer as funções da alma e as da consciência do espírito, e vemos o que é que faz o coração, descobrimos que o coração é a relação da alma com a consciência do espírito, porque a Palavra diz que do coração emana a vida.
A vida vem do Espírito de Deus ao nosso espírito, mas não vem para ficar quieta mas para fluir, para emanar do espírito para a alma; do mais íntimo do nosso ser, da intuição e percepção e da comunhão que experimentamos quando estamos na presença de Deus, e experimentamos no espírito o fluir da vida. Daí tem que emanar; do (ek) seu interior correrão; esse emanar é para o exterior do nosso ser. Quando no Antigo Testamento Deus simbolizava a casa de Deus com o templo, do Lugar Santíssimo, debaixo do trono, fluía o rio de vida, mas o rio de vida saía do Lugar Santíssimo, passava para o lugar santo, em seguida passava para o átrio, e por último saía até as nações e até o mar; de debaixo do trono de Deus no Lugar Santíssimo fluía o rio para fora. Aquilo era a tipologia, mas hoje é a realidade.
O rio de Deus é o Espírito e a casa de Deus somos nós; o Lugar Santíssimo é o nosso espírito, o Lugar Santo é a nossa alma e o átrio é o nosso corpo. Isso nos ensina que o plano de Deus é que a vida de Deus, que se manifestou em Jesus Cristo e que nos é ministrada pelo Espírito Santo, chegou primeiro ao nosso espírito e dali deve correr para a nossa alma; quer dizer, "seu interior seja fortalecido para que habite Cristo pela fé em vossos corações". O coração tem as suas funções um pouco mais exteriores que o espírito, pois o espírito é mais íntimo que o coração humano; o coração ao contrário está relacionado com a consciência do espírito, mas é, por assim dizer, a porta por onde emana a vida.
"Sobre tudo o que se deve guardar, guarda o seu coração; porque dele emana a vida" (Provérbios 4:23). A porta para que o Espírito do Senhor saia das profundidades, da intimidade, para o exterior, é o coração. Se estudarmos na Bíblia quais são as funções do coração, veremos que são as mesmas que as de nossa alma, de maneira que dizer coração e alma é quase o mesmo, com a diferença que quando diz coração, está dizendo algo a mais, pois guarda a consciência do espírito.
Porque, quais são as funções do coração? Diz a Bíblia: "pois se o nosso coração nos repreende, maior é Deus que o nosso coração, e ele sabe todas as coisas. Amados, se o nosso coração não nos repreender, temos confiança em Deus"(1 João 3:20-21); quer dizer, que essa função da consciência, de repreender ou não, é do coração. Aí vemos a função que, com o espírito humano tem o coração, a da consciência. Também em Hebreus 4:12 diz: "Porque a palavra de Deus é viva e eficaz, e mais cortante que toda espada de dois gumes; e penetra até repartir a alma e o espírito, as juntas e os tutanos, e discerne os pensamentos e as intenções do coração".
Aqui se refere também a funções da alma, porque as intenções são exercidas com a mente e a vontade. Existe um fluir do interior para o exterior, do espírito para a alma, para o coração.
A vida que todo filho de Deus já tem, está profundamente guardada em nós. Mas muitas vezes em nosso pensamento -porque quando dizemos coração tem que ser desmembrado, porque os pensamentos são do coração, as intenções são do coração, a consciência é do coração, as emoções são do coração- podemos dizer, sim, Cristo habita em meu coração, eu aceitei a Cristo em meu coração. É muito fácil dizê-lo, mas realizá-lo é diferente. Ter a Cristo morando em meu coração significa que Cristo está morando em meus pensamentos. Mas quantos filhos de Deus têm pensamentos onde Cristo não habita. Quer dizer que o processo de habitação de Cristo no coração é algo mais complexo; para que Cristo habite em meus pensamentos, habite em minhas emoções, é necessário um processo, um desenvolvimento, porque quantos filhos de Deus tem sentimentos de ira, de preguiça, de rebeldia, de adultério, ou de qualquer outra coisa, e somos legítimos cristãos e temos ao Senhor em nosso espírito, mas as nossas emoções ainda não estão o suficientemente controladas ou habitadas por Cristo, e se não estivermos fortalecidos no homem interior, essas emoções se tornam um gigante difícil de dirigir e controlar. Mas se somos fortalecidos no homem interior, ele controla essas emoções, traz sujeitos os pensamentos à obediência a Cristo, põe a vontade em acordo com a vontade de Deus, porque é um fluir de Cristo que vem de dentro para fora.
Essa é uma lei espiritual: O tudo de Deus está em Cristo; o tudo de Deus e Cristo, está no Espírito; o tudo do Espírito vem para o nosso espírito, e o tudo de Deus o Pai, o Filho e o Espírito Santo que está em nosso espírito, tem que formar-se, derramar-se em nossos pensamentos, intenções, emoções, consciência; quer dizer, em nossos corações. Em 1 Coríntios 14:15, quando Paulo fala de orar no espírito, diz: "Orarei com o espírito, mas orarei também com o entendimento". No versículo 13 diz: "...aquele que fala em língua estranha, peça em oração poder interpretá-la". O entendimento pertence à mente da alma, o coração, mas no espírito está intercedendo, mas dá-se o caso em que, como a mente é um pouco mais exterior, não consegue interpretar a oração do espírito, e é por isso que Paulo exorta dizendo (verso 14): "Porque se eu orar em língua desconhecida, o meu espírito ora, mas o meu entendimento fica infrutífero". Por isso é necessário pedir em oração poder interpretá-la, para que a luz da vida não fique só no espírito, mas ilumine os olhos do entendimento e flua do interior para o exterior e do homem interior também habite no coração.
Tudo isso é um processo. Receber ao Senhor nos deu a vida; estávamos mortos em nossos delitos e pecados, mas ao unirmos ao Senhor nos limpou dos nossos pecados e nos deu vida e o Espírito. Em seguida a segunda etapa é no coração; e isto já é um trabalho mais sério. O trabalho de Deus é verdadeiro. Para que Cristo habite em meus pensamentos, Deus tem que ter um combate com a minha mente, com os meus hábitos mentais, com os pensamentos, com as mentiras que aceitei como verdades e que estão em nossos pensamentos. Ele já habita em meu espírito, mas é necessário que habite em meus pensamentos. Há uma relação muito aparente dos pensamentos com os sentimentos, porque segundo o que penso e sinto, faço. Isto é o que diz Provérbio 23:7: "...como é o seu pensamento em seu coração, tal é ele". Segundo o que a pessoa pensa com o seu coração, isso se torna. Se o diabo te disser uma mentira como uma verdade e você aceita essa mentira como verdade, começa a sentir equivocadamente e a atuar também equivocadamente. Para corrigir a conduta é necessário corrigir o sentimento, e para corrigir o sentimento deverá corrigir o pensamento, e mostrar onde está a mentira do diabo, porque uma mentira não pode ser expulsa como se tratasse de um demônio, pois o demônio é uma pessoa, e existem enganos de demônios na pessoa; o demônio pode sair, mas se a mentira fica, essa mentira não pode ser exorcizada, tem que ser desmentida com a verdade.
Esse trabalho da habitação de Cristo no coração é uma operação cirúrgica minuciosa, verdadeira do Senhor com os nossos hábitos mentais, sentimentos decisivos; nesse processo Deus está operando. Deus quer verdadeiramente algo para si mesmo; Ele quer fluir em nós e que os nossos pensamentos estejam de acordo com os Seus, mas freqüentemente Ele pensa uma coisa e nós outra, porque os Seus pensamentos não são os nossos, de maneira que os nossos pensamentos têm que aprender a sujeitar-se a Cristo; e esse é um trabalho longo de Deus, que só pode ser feito com o fortalecimento do homem interior.
Antes de fortalecer o homem interior, não tinham conquistas, e agora tem; pensava mal, agora pensa bem; estava opaco, agora está luminoso, porque foi fortalecido no homem interior. Mas agora os seus pensamentos precisam ser habitados por Cristo. Os seus pensamentos, as suas determinações, devem ir se tornando cada vez mais cristalinas, mais transparentes. Um copo, se estiver limpo, põe-lhe água, e se alguém toma dessa água, tem sabor de água porque é pura e o copo está limpo. Mas se o copo não estiver limpo, embora a água seja limpa, o copo lhe acrescenta um sabor diferente ou esquisito. É água, mas além disso tem algum elemento estranho. Nós somos esse copo sujo; temos o tesouro mas em vasos de barro. Quando nos encontramos com os nossos irmãos, aparentemente tudo está bem, mas sempre há um saborzinho estranho que deve ser tratado; nesse sabor estranho Cristo não está habitando, mas há um elemento velho que deve ser renovado pelo Espírito. Essa é uma verdadeira operação de Deus, e não se trata só de uma doutrina linda mas sim de uma operação cirúrgica que Deus faz com cada filho, com toda a nossa personalidade, porque Ele quer refletir-se através da nossa personalidade; nossa personalidade deve ser purificada, renovada.
Quarto degrau: Compreender as medidas de Cristo
Nos degraus anteriores temos falado de um processo a nível individual; agora entra a etapa a nível coletivo. O fortalecimento do homem interior tem como objetivo a habitação de Cristo no nosso coração, e isto tem como objetivo o próximo degrau sucessivo, e para isso nos localizamos de novo nos versos 17-19a: "...para que habite Cristo pela fé em vossos corações, a fim de que, arraigados e fundados em amor, sejais plenamente capazes de compreender com todos os santos qual seja a largura, o comprimento, a profundidade e a altura, e de conhecer o amor de Cristo, que excede a todo conhecimento...". Para que o Senhor tem que fazer esse trabalho no coração até que cheguemos a atender o guiar de Deus e a voz interior? Para que "sejam capazes de compreender com todos os santos" as medidas de Cristo. Um indivíduo não pode compreender sozinho as medidas de Cristo, mas só poderá compreendê-las coletivamente. Para que eu possa ser capaz de compreender com os meus irmãos as medidas de Cristo, devo ser antes tratado em meu coração, do contrário não vou aceitar o meu irmão. Vou aceitar a mim mesmo, mas não creio que Deus possa me dizer algo através de outro irmão. É por isso que é necessário que Deus passe a operar em cada um de nós para aprender a compreender coletivamente. Uma coisa é compreender algo individualmente, e outra é que quando estamos juntos, com todos compreendemos mais, porque o que alguém compreende individualmente é uma coisa, mas o que compreende com os outros é maior.
O irmão Watchman Nee dava um exemplo muito precioso em uma mensagem de um livro chamado "Conversas adicionais sobre a vida da Igreja", que trata sobre uns temas que ele compartilhou antes de ser encarcerado por 20 anos. Ele dizia que se um copo de vidro está quebrado em muitos pedacinhos, mesmo que não falte nenhum dos pedacinhos de vidro; e estiverem todos; mas, quanta água podem conter os pedacinhos de vidro? Um pedacinho só pode conter certo nível, mas quando todos os pedacinhos estão formando um copo, não somente pode conter a totalidade do que cada um pode conter, mas também algo mais. Por exemplo, se as pessoas podem conter 2 e outros 2, são 4, e outros 2, são 6, e outros dois, são 8...24...32...40. Se cada um de nós contém 2, o que contemos separados é 40; mas se os juntarmos, não só vamos conter 40, mas sim 2.000, 5.000; porque o copo unido cabe mais que o copo quebrado. Como pessoas individuais, podemos conter até certa medida, mas como Igreja estamos destinados a conter a plenitude, mas isto é algo muito sério.
Irmão, possivelmente você vai aprender que os maiores sofrimentos que terás em sua vida, talvez não irão vir do diabo, ou dos inimigos; possivelmente você irá receber das pessoas mais queridas, dos mais próximos, dos mais amigos; vais ser profundamente ferido, talvez criticado ou exposto ou envergonhado, ou talvez menosprezado, ou desprezado, ou ignorado; mas com esses sofrimentos vamos aprendendo para que não nos portemos dessa maneira com os outros.
Essa pessoa não pode avaliar de como é com os outros, até que o outro seja conosco como somos com os outros, então é quando nos damos conta. Nisto temos o exemplo de Jacó. Ele não se dava conta que era Jacó, o trapaceiro, o usurpador. Deus tinha um propósito com Jacó e precisava tratar com ele, e Deus sabia onde Jacó teria que aprender, e para esse fim o encaminhou até onde estava Labão, o seu tio. Na relação com o tio não só tratou de arrancar-lhe a pele, mas também o tio trocou a esposa, trocou o seu salário 30 vezes. Só prestamos a atenção do que fazemos a outros quando nos fazem o mesmo a nós. O Senhor trata verdadeiramente. Se alguém quiser escapar de ser tratado, vai ficar muito aquém da Igreja, longe do plano de Deus; se realmente queremos caminhar pelo caminho de Deus, temos que aceitar muitas disposições do Senhor que podem nos incomodar ou que podem nos ferir, porque terá que aprender a compreender com todos, e isto é muito difícil. É muito difícil nos pormos de acordo com pessoas que vêem de forma distinta, que têm temperamento diferente, distinto caráter; uns são extrovertidos, outros introvertidos; uns são rápidos e outros preguiçosos.
É necessário aprender a ser um só vaso unido e não um pedaço quebrado.
Quinto degrau: A Igreja cheia da plenitude de Deus
Diz no verso 19b: "...para que sejam cheios de toda a plenitude de Deus". Deus destinou à Igreja como vaso para a sua plenitude; mas para que a plenitude de Deus caiba na Igreja, esta tem que estar bem coordenada como um só Corpo, e essa coordenação, essa junção de um com o outro é doloroso para a carne, mas boa para o espírito, porque Deus não nos põe com as pessoas que queremos. Se a decisão dependesse de nós, escolheríamos as pessoas que queremos, mas Deus tem outros filhos, possivelmente com aqueles que não gostaríamos de estar, e Deus te põe com eles e deverá aprender a engolir saliva, a suportar e a sofrer; e isso é até negares a ti mesmo, e negar-se ele a si mesmo, que não fique nada dele, e não fique nada de ti, e fique Cristo nele, e fique Cristo em ti.
Desta forma a plenitude de Cristo acha lugar. Isto não é nada teórico; o Senhor não está contente com as teorias e bibliotecas cheias dos temas da Igreja; isso parece bom, mas não é suficiente; Ele quer uma verdadeira Igreja, e que aprendamos a nos integrar uns com os outros, não que sejam nossos amigos; há variedade de tudo na Igreja. A Palavra diz: "o ser fortalecidos com poder no homem interior por seu Espírito..., sejam plenamente capazes de compreender com todos os santos...". Que difícil é compreender o "com"; é muito fácil estar seguro da minha opinião, estar seguro da minha prudência, da interpretação clara da doutrina, e não tenho por que escutar a outro a outra interpretação, e o refuto e o desprezo antes de ouvi-lo. Terá que entender o outro e reconhecer que também ele tinha razão e que me enriquece com o que eu não via, e melhor, Deus o enriquece com o que eu digo, e já não sou eu sozinho vendo dois e ele sozinho vendo dois, mas sim juntos vemos dez, porque quando juntamos dois e dois são quatro, mas quatro têm relação com oito e cresce a união; isto é algo muito prático e terá que aprender a não guiar-se pelos gostos naturais, mas deixar que as disposições de Deus prevaleçam como Deus tenha ordenado as circunstâncias em sua vida, com as pessoas que Ele quer, sejam agradáveis ou não. Tem que aprender algo nesse meio porque a vida individual não é suficiente, mas compreender com todos, as medidas de Cristo, e em seguida chegar ao último degrau, "para que sejam cheios de toda a plenitude de Deus", destinada aos santos, mas como Corpo. Este é o caminho que nos espera. -
EL BUEN DEPÓSITO
EL BUEN DEPÓSITO
En el libro de Zacarías, profeta de la restauración, al igual que Hageo, leemos: “…he mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él; y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda” (Zacarías 4:2,3).
Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, el Libro de Dios nos habla del propósito y del plan divinos, su desarrollo y consumación, todo centrado en el Misterio de Cristo. Las semillas fundamentales que son sembradas en Génesis y el resto del Pentateuco, son cosechadas en el Apocalipsis. Todos los pasajes que encontramos en la Biblia, por el mismo Espíritu que los inspiró, están ligados al hilo central del propósito y del programa divinos. Dios busca reunirlo todo en Cristo para que Dios sea contenido y expresado en gloria a través del Hombre Corporativo, Su esposa, que se consuma en la gloriosa Nueva Jerusalem, morada mútua de Dios y los Suyos.
Es así que vemos la revelación del candelabro en Éxodo 25:31-40 y otros pasajes del Pentateuco, relacionada a la cita antedicha de Zacarías, ambientada en Hebreos 9:2 y Mateo 5:15, y consumada en los candeleros del Apocalipsis. Se nos representa a Cristo manifiesto en el Pueblo de Dios, que en el Antiguo Pacto de figuras y sombras era Israel, y que hoy es la Iglesia universal, el cuerpo de Cristo, expresado en la iglesia de cada localidad o ciudad, según el Nuevo Testamento de realidades espirituales.
La Luz de Dios, cuyo esplendor es Cristo, brilla por el aceite del Espíritu, desde el depósito de la revelación divina, con plenitud séptuple, a través del organismo único que es Su cuerpo, el cual se asienta en cada localidad como la iglesia del lugar, para alumbrar también desde Dios a este mundo en tinieblas.
El oro del candelero representa la naturaleza divina, que ha de formarse en Su pueblo labrada a martillo; es decir, bajo la Palabra viva de Dios y el golpeteo de las circunstancias moldeadoras. El candelero es de una sola pieza, porque la iglesia es una y debe manifestar las características y la unidad de la naturaleza divina en la comunión práctica y visible del Espíritu de Jesucristo que alumbra por Su iglesia en cada localidad, a los ojos del mundo, para que éste conozca y crea (Jn.17:20-23).
He allí la responsabilidad nuestra para colaborar con Dios conforme a Su palabra, y para no escandalizar al mundo con otros nombres y caracteres que el de Cristo, estorbando el propósito del Altísimo.
En Zacarías leíamos del depósito que alimenta al candelabro. El suministro proviene del depósito. La Iglesia ha recibido de Dios, por Jesucristo, mediante el Espíritu de la Palabra, un depósito que debe conservar. “Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”, escribía el apóstol Pablo a Timoteo antes de morir (2Tim.1:14); “Lo que has oído de mi ante muchos testigos, esto encarga…” (2Tim.2:2ª). Ya en su carta anterior le había escrito: “…guarda lo que se te ha encomendado” (1Tim.6:20).
El ministerio y la Iglesia en general no están, pues, colocados para distraerse en ocurrencias múltiples y disímiles, sino para recibir, contener, penetrar, disfrutar y también guardar, suministrar y expresar el buen depósito de Dios, según el suministro del Espíritu de la santa Palabra. Esto debe hacerlo la Iglesia y el ministerio en unidad y con luz plena, séptuple; no en división, ni en parcialidades incompletas que perjudican el testimonio de Jesucristo.
Según Efesios 1:22,23, la Iglesia es el cuerpo de Cristo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. De manera que el contenido primero y fundamental del depósito que hace brillar a la Iglesia, es Dios mismo; lo que Dios es, y lo que ha planeado y hecho. Éste Dios se nos ha revelado por el Hijo que es Jesucristo. El Espíritu nos suministra, pues, lo que es del Padre y Cristo (Jn.16:13-15; y 14:23).
En Cristo vemos, no solo a la naturaleza divina, sino también a la naturaleza humana perfecta. Vemos en Cristo Su kenósis o anodadamiento y despojamiento; vemos Su encarnación desde la concepción virginal en el vientre de la virgen María. Vemos Su nacimiento, Su crecer humano en estatura, gracia y sabiduría, vemos Sus pruebas y Su vivir humano perfecto, Sus muy significativas y abarcantes crucifixión, sepultura, resurrección, ascención, mediación, gobierno y regreso. Cada uno de estos ítems es riquísimo y se relaciona al depósito de la Iglesia. Lo es también la realidad, el suministro y la obra completa del Espíritu.
En esta breve panorámica a vuelo de pájaro del buen depósito que ha recibido la Iglesia, captamos que sus primeros y fundamentales contenidos son la verdad de Dios y el mismo Dios de la verdad; la verdad de Cristo y el mismo Cristo que es la verdad; la verdad del Espíritu y el mismo Espíritu de la verdad; la verdad de la salvación y la misma experiencia y realidad de la verdadera salvación y liberación. Vemos también que la plena salvación es la recuperación total de hombre para el propósito eterno de la Deidad. Ese propósito, y todo el programa de la economía, o dispensación, o administración del Misterio antes oculto en Dios, es también ahora contenido del depósito, pues la Luz Divina de la Sagrada Revelación nos muestra quien es Dios, qué quiere, y hacia dónde va; también nos muestra cómo va hacia el pleno desarrollo y cumplimiento en nosotros de Su meta. Aquí se incluye también todo el ingrediente profético.
La meta de Dios para con nosotros, la cual debe llegar a ser nuestra meta, es ítem fundamental del depósito y de la economía del Nuevo Testamento. El Evangelio y el Misterio de la Economía Divina están intimamente relacionados al hombre, como también a todas las cosas. Por lo tanto, la verdad acerca del hombre, el para qué y el cómo de su creación, su constitución tripartita, es decir, en espíritu, alma y cuerpo, su caída y condición, su recuperación completa en Cristo, su configuración individual y corporativa a Cristo en la Iglesia, su destino final, etc., todo esto cabe dentro de los ítems importantes del depósito.
Al lado del hombre, considéranse también todas las cosas; la verdad de la vieja y de la nueva creación, su estado y propósito; la realidad angélica, la obra y la caída de Lucero, sus ángeles y el mundo, junto con su juicio, por sus etapas.
Entonces, la mima Iglesia, como parte fundamental del programa divino, y como la edificación de Cristo, victoriosa en Él sobre las puertas del Hades, en su doble aspecto: universal y local, su naturaleza, función, practicalidad, etc., es ítem básico del depósito, pues éste depósito es el suministro especial para la luz de ella, y está relacionado a la función de la Iglesia inseparablemente. Entonces, todo lo relacionado al reino y a la consumación, con todas sus minucias mayores y menores, se relacionan al depósito.
Todas las doctrinas y minucias menores, que tienen su lugar secundario en la Palabra, en relación a lo más fundamental, de parte de Dios, no deben dejar de relacionarse por nosotros a lo primero y central, en su debido lugar y ubicación. Muchas veces, son estas minucias tratadas desubicadamente, las que distraen y perjudican la misión principal y fundamental de la Iglesia, según el propósito y la Palabra divinos. Descubramos, pues, el buen depósito, y ahondémosnos en él, guardándolo, porque sólo él es el suministro que hace brillar la Luz de Cristo en la Iglesia.
Ante el depósito de Dios no podemos pretender ser originales, ni individualistas. Debemos, más bien, recibir, conservar, penetrar y trasmitir corporativamente el río pleno del Espíritu de verdad de la Palabra, el buen depósito que nos ha confiado Dios, y el cual, conteniéndole a Él y a Su obra, es patrimonio de la Iglesia universal en pleno. La verdad es una, y nos necesitamos todos, unos a otros, en Cristo, para contenerla y expresarla completa y apropiadamente, cual casa espiritual de la plenitud de Dios (Ef.3:18,19). Nuestro individualismo, o nuestro provincialismo congregacional, ajenos a la realidad y plenitud del depósito, y a la edificación conjunta del cuerpo, perjudican y mutilan el testimonio de Jesucristo. Aunque la administración de cada iglesia particular de localidad es local, un candelero por ciudad, sin embargo, el oro y la luz de todos ellos son lo mismo universalmente, puesto que se refieren a la naturaleza y gloria divinas.
Todo esto es apenas una consideración panorámica e incompleta, que obviamente debe completarse y complementarse en y por el cuerpo de Cristo, mediante el Espíritu.
Gino Iafrancesco V., 1985, Bogotá, Colombia. -
LIBERTAD DE CONCIENCIA DE LOS MÉDICOS
Respuestas a artículo de Florence Thomas en El Tiempo (12/VI/07), y a algunos comentaristas.
No se trata tan solo necesariamente de misoginia el que algunos médicos se nieguen a practicar abortos, sino de conciencia. El asunto es complejo por considerarse apenas el caso como un asunto de misoginia. Pero se trata de conciencia aún en caso de filoginia. El artículo de Florence Thomas induce a la violencia disfrazada de legalidad. La ley no debe pasar por alto la conciencia de la mayoría. Si los legisladores olvidan su condición de "representantes", y hacen leyes contra la conciencia de esa mayoría, habrá evasivas. No apruebo la desobediencia a la ley, pero abogo por el reconocimiento de la conciencia en ella. Los legisladores abortistas serían los que deberían legislar para que tales abortos por ellos legalizados sean realizados por personas que tengan el mismo tipo de conciencia de los solicitantes del aborto. No se puede imponer el trasfondo materialista a quienes no solo defienden la vida del ser inocente que está en el vientre de esa madre, sino que además también defienden su conciencia ética o religiosa, vituperada antidemocráticamente por quienes quieren imponer a la fuerza sus paradigmas decadentes llamados de progresistas.
Salud también es buena conciencia. Que sean los legisladores abortistas quienes establezcan clínicas estatales donde los que practican abortos se matriculen para eso, sin imponer sus paradigmas a otros médicos cuya conciencia no les permite asesinar a un ser inocente. Lo estatal no debe estar sobre la conciencia de los individuos, sino que debe representarlos a todos, aunque antes a Dios, y no solo a los abortadores o a los homosexuales. Que los médicos abortistas y los notarios filogays se matriculen públicamente para que sus usuarios los identifiquen; y los demás también, para canalizar cada uno a sus usuarios, sin agredir las conciencias ajenas.
Quite el derecho a la religión, a la libertad de conciencia, pensamiento y opinión, y tan solo tendrá más anarquía, más violaciones, más asesinatos. Dios hizo a los hombres responsables y juzgará. También ayuda a los que sufren, ahora y después. Usted mismo no quisiera que Dios no le permita decidir y hacer. Pero lo que decida volverá sobre usted mismo tarde o temprano.
La víctima de violación puede ser ayudada de mejor manera, sin necesidad de asesinar a su hijo inocente. La salud debe estar en manos del estado y atendida teniendo en cuenta toda la variedad de casos que se dan en la nación sin agredir a nadie. Extirpar un órgano no es lo mismo que asesinar un ser humano. De todas maneras se lo encontrará de nuevo.
No hay profesionalismo sin conciencia; de otra manera serían máquinas, no profesionales. Quien aborta no solo necesita un profesional abortador; necesitaría también consejeros, y hasta quien adopte al bebé. Legislación y profesionalismo sin Dios, ni ética, ni democracia, es apenas una carnicería y una barbarie.
Cuando hablo de respetar la conciencia de la mayoría y de todos en la legislación, no hablo de la corrección científica de la mayoría, sino del derecho de cada individuo a ser respetado en su conciencia, pensamiento y opinión. Si la legislación está en pañales, debe mejorarse la legislación para que ninguno resulte agredido ni en su físico, ni en su alma, ni en su espíritu. Concuerdo con buscar el bien común, y en defender a las mujeres, y también a los seres humanos en gestación. Pero no es bien común asesinar al inocente. La mujer agredida debe ser verdaderamente ayudada, y no suelen ser los abortistas los que se ocupan de ayudarlas, sino otros. La ayuda a la mujer violada y embarazada de la violación debe ser integral y no meramente exteriorista. También concuerdo en que no hay que hacerle el juego a la brutalidad de la mayoría, y por eso estoy opinando aquí.
En otro caso médico de conciencia, análogo al hasta aquí tratado, quienes quieran trasfusiones de sangre, acudan a los que las hacen; pero dejen a los médicos de otras convicciones servir a los suyos como mejor lo sepan, sin imponerles antidemocráticamente paradigmas extraños a su propia convicción, una vez que no violen un código mínimo de convivencia conjuntamente acordado y aceptado. Pero si queremos acatamiento al bien común, debemos buscarlo en el consenso, no en la dictadura.
Agradezco su decencia, al señor replicador; es una ayuda; pero no se trata solo de tener en cuenta únicamente a las razones "científicas", sino que es necesario también tener en cuenta a las razones de conciencia. Hitler pretendió imponer la "ciencia" de Hans Horbiger, y los gobiernos marxistas la "ciencia" de Marx y el materialismo dialéctico, oprimiendo a los verdaderos científicos libres. Pero, aún en la pesquisa científica debe haber democracia y libertad de conciencia. Además, las cosas que pertenecen a la conciencia y a la religión, pertenecen a una esfera y a una epistemología que incluyen el espíritu. Igualmente, nadie tiene derecho de negar a ningún ser humano su acatamiento de conciencia a lo que considere sinceramente revelación divina, una vez que no haga daño a terceros.
El asunto de cuando el espíritu penetra en el cuerpo para la formación del alma, pertenece no solo a la esfera de la ciencia materialista, sino también al ámbito de la psicología, la filosofía y la teología. Y discúlpeme, por favor, el replicador, si mis emociones particulares le han hecho daño; aunque no soy aquí el único ser humano con emociones. Yo también creo que Charles Taze Russell estaba errado; pero eso no quiere decir que no tenga derecho a la libertad de conciencia, de pensamiento y de opinión; las cuales, como la suya, deben ser respetadas, aún en caso de ejercicio de la medicina con reservas. No abogo a favor de la violencia contra la mujer, sino en contra de la violencia a la libertad de conciencia, pensamiento y opinión dentro de un orden verdaderamente democrático, que respete incluso la opinión de los que no son "científicos". Tampoco estoy contra el avance de la ciencia, sino que lo apoyo; pero la ciencia no se impone por decreto, sino que se aprende lentamente; y los menos aprendidos tienen derechos de conciencia, pensamiento y opinión que deben ser respetados.
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Colombia, 12/VI/2007, giv.