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mujer - 18 años, oaxaca de juárez, Mexico
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Blog / El Cuervo
domingo, 16 de diciembre del 2007 a las 16:01
Una vez, al filo de una lugubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyose de súbito un golpe. como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
"Es -dije musitando- un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo y nada mas".
!Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasa moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonor, la unica,
virgen radiante, Leonor por los angeles llamada.
Aqui ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar, Algun visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo y nada mas."
Ahora, mi ánimo cobraba brios,
y ya sin titubeos:
"Señor -dije- o señora, en verdad vuertro perdon imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo viniteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto
que apenas pude creer que os oia".
Y entonces abri de par en par la puerta:
Obscuridad y nada mas.
Escrutando hondo aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningun mortal
se haya atrevido a soñar.
Mas en el silencio insondable de la quietud callaba,
y al única palabra ahi proferida
era el balbuceo de un nombre: "?Leonor?"
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: "!Leonor!"
Apenas esto fué y nada mas
Vuelto en mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasandose dentro de mi,
no tarde en oir de nuevo tocar con mayor fuerza.
"Ciertamente -me dije-, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda el misterio.
Dejad que mi corazón llege un momento de silencio,
y asi penetrar pueda en el misterio:.
! El el viento y nada mas !
De un golpe abrí la puerta
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días ídos,
sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada mas.
Entonces, este pájaro de ebano
cambió mis tristes fantasias en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
"Aun con tu cresta cercenada y mocha -le dije-,
no seras cobarde,
horrido cuervo vestuso y amenazador,
evadido de la ribera nocturna
!Dime cual es tu nombre de la ribera de la noche Plutonica!"
Y el cuervo dijo: "Nunca mas".
Cuanto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta,
poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningun ser humano
ha sido bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o béstia, posdo en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: "Nunca mas".
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto,
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma solo en esas palabras.
Nada mas dijo entonces;
no movio una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
"Otros amigos se han ido antes;
mañana el también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas".
y entonces dijo el pájaro "Nunca mas".
Sobrecogido al romper el silencio
tan idoneas palabras,
"sin dudad -pense-, sin dudarlo que dice
es todo lo que sbe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impió
persigio, acoso sin dar tregua
hasta que su cantinela solo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sol esa carga melancólica
de "Nunca, nunca mas".
Mas el Cuervo arrancó todavia
de mis tristes fantasias una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiendome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasia con otra,
pensando en lo que este ominoiso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, horrido,
flaco y ominoso pajaro de antaño
quería decir graznando: "Nunca mas".
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra.
frente al ave cuyos ojos, como tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y mas, sentado adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojin
acariciado por la luz de la lampara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lampara
!que ella no oprimiria, !ay! nunca mas!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba mas denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
"Miserable -dije-, tu Dios te ha concedido,
por estos angeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonor!
!Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonor!"
Y el Cuervo dijo: "Nunca mas".
"!Profeta! -exclame-, !cosa diabólica!
!Profeta, si, seas pajaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
?hay, dime, hay balsamo en Galaad?
!dime, dime, te imploro!"
Y el Cuervo dijo: "Nunca mas".
"!Profeta! -exclame-, !cosa diabólica!
!profeta, si seas pájaro o demonio!
!por este cielo que se cuerva sobre nustras cabezas,
por ese Dios que adoramos tu y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Eden
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los angeles Leonor!"
Y el Cuervo dijo: "Nunca mas".
"!Sea esa palabra vuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! -le grite presuntuoso-.
!Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que porfirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: "Nunca mas".
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aun sigue posado, aun sigue posado
en el palido busto de Palas,
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tiene la apariencia
de los de un demonio que esta soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre el se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podra liberarse. !Nunca mas!.
***EDGAR ALLAN POE***
Comentarios 1
ARMIN VAN BUUREN (jueves, 10 de enero del 2008 a las 17:01)
alla poe increibles cuentos me encanta el del gato y la mascara de la muerte saludos de la costa
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