herodoto_007
hombre - 25 años, Guadalajara, Mexico
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¿Por qué escogí el mote de Heródoto? Porque se le adjudica según Cicerón ser el padre de la Historia o Porque es el autor privilegiado del personaje del PACIENTE INGLÉS y no terminaría de preguntarme y quizás la única respuesta válida sería está: la verdadera historia pasa a través de lo único que dá sentido al cósmos: LA MUJER, y como complementaría Kazantzakis: "La mujer es una eterna historia". Es una historia que continuamente hay que estar narrando...
Why did I choose the nickname of Herodoto? because, according to Cicero, he is the father of History or Because he is the privileged author of a character in the English Patient and I wouldn't be able to stop asking myself and maybe the only acceptable answer would be this: true history passes through the only thing that lets the cosmos make sense: Woman, and as Kazantzakis would add: "woman is history made eternal". It's a story that has to be told constantly...
Translated by Hèctor Ledesma R. 
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Buscando el inicio de la Filosofía...
"...Aún más radical se mostraba un sabio de principios del siglo XVIII, miembro de la Academia Berlinesa de Ciencias, Jakob Brucher o, como se llamaba el mismo, siguiendo la costumbre de la época, Jacobus Bruckers, que publicó un grueso volumen latín intitulado HISTORIA CRÍTICA DE LA FILOSOFÍA, DESDE LOS COMIENZOS DEL MUNDO HASTA NUESTROS DÍAS. Según este erudito, el nacimiento de la filosofía se remonta hasta los primeros albores del mundo o, según la otra traducción de la palabra latina que emplea, hasta la cuna o la infancia de la humanidad.
En la portada del primer volumen de su obra aparece la imagen de un paisaje primitivo, CON UN OSO ANTIQUÍSIMO OCUPADO EN DEVORARSE LA GARRA IZQUIERDA. EL PIE DE LA IMAGEN ES: IPSE ALIMENTA SIBI, LO CUAL, EN ESPAÑOL, QUIERE DECIR: "ÉL MISMO ES SU PROPIO ALIMENTO", lo cual debe interpretarse en el sentido de que la filosofía no necesita algún alimento externo, de ninguna ciencia o arte anterior, sino que basta a sí misma.
En pocas palabras: la filosofía se manifestó por sí misma, y sus orígenes se remontan a la época en que la humanidad se encontraba todavía en pañales...
Fragmento tomado "Los filósofos entre bambilinas" de Wilhelm Weischedel editorial fondo de cultura económica
pd. y si me lo preguntas la FILOSOFÍA ERES TÚ...PARA: littleTanita -
Las cartas que no te envié...
Te escribo esta carta no en un material clásico, carece de papel y tinta, no tiene una presencia física, sino algo que llaman "red cibernégtica", los que lo podrán leer cuenta con esta herramienta, así, que verás la cara que pondrán cuando lean estas líneas, las cuáles, no están dirigidas a ellos sino a tí, que te encuentras fuera de los límites de lo que se denomina "civilización", y desconoces los adelantos tecnológicos de los que muchos de ellos se enorgullecen, ya sé que esto para tí no te indica absolutamente nada, dirás con tu voz tosca: ¿sabén encontrar el camino que recorre el viento? o ¿sabén guiarse en una noche a través de las estrellas? o ¿sabén como pescar a mar abierto? Desconocen hasta el color del mar, ni mucho menos el sabor salado del pez cuando lo guisas en las brazas, no saben que tu siempre has sido libre, que "todo lo que no libera al hombre lo vuelve su esclavo", si ya sé; nunca se me han olvidado tus palabras, pero tenme compasión, yo soy igual que ellos, no puedo seguir tu energico avanzar, nunca tuve ese ánimo de aventurero, lo mío fue escribir, lo tuyo contemplar y descubrir, lo tuyo es más que una odisea y lo mío y los que leen estas letras, una simple narración en una simple voz que se pierde en el murmullo de la noche de esta ciudad civilizada...
The letters I didn't send you...
I write this letter for you without the classical material, contains no paper or ink, lacks a physical presence except what they call "World Wide Web", those who are able to read it have this tool, so you will see what face they make when they read these lines, which are not meant for them but for you, who are located outside the limits of what is called "civilization", and are not familiar with the technological advancements of which many of them feel proud of, I know that all of this means nothing to you, and you will say with your harsh voice: can they find the path traveled by the wind? can they guide themselves through the stars at night? or do they know how to fish in open sea? They don't even know the color of the sea, much less the flavor of a salted, charbroiled fish, they don't know that you have always been free, that "All that doen't liberate man enslaves him", yes I know, I have never forgotten your words, but have pity on me, I am like them, I cannot follow your strong advance, I never had that adventurous disposition, mine is writing, yours is contemplating and discovering, yours is more than an odyssey and to me and to those who read these words, a simple story in a simple voice that fades away in the night murmur of this civilized city...
Translated by Hèctor Ledesma R. -
EX LIBRIS...
Hay libros de agua, libros de viento, libros de fuego, libros de piedras, libros de arena, hay libros que contienen mujeres: mujeres liquídas, frescas, ardientes, duras, livianas; pero hay mujeres sin libros aunque siempre en ellas se lee algo, se tiene que tener la misma mirada con la cuál se lee un libro porque él descifra lo que guarda la mujer en su mirada.
Al leer un libro se busca lo que no escribió el autor, se va por otro camino porque el que se marca es un desvío que no siempre con lleva al corazón del hombre; es un pretexto para encontrarnos con nosotros mismos, un pretexto de otro que se está buscando constantemente y que quiere de un modo indirecto que nos encontremos; al final de la lectura lo que se descubre no es la lectura en sí; sino lo que ella busca siempre y ha buscado en el transcurrir del tiempo: el encuentro de una mirada con otra que mira lo que no ve.
Así la mujer es el libro del hombre, un libro que no termina de leerse, sólo se abandona y nadie sabe el motivo, porque la mujer es una pregunta que no necesita contestación, en ella leo las noches que aún no he vivído, los días que esperan transcurrirse conmigo consumiéndome de un modo pleno, de un modo sencillo sin complicaciones que el simple hecho de respirar de sentirse vivo: leo y vivo, es lo que le digo a la mujer que pasa a un lado, a la que vive conmigo, a la que habita en mis sueños, la que me espera al doblar la esquina, a la que nunca voy a conocer, a la que jamás conoció mi nombre, a ella a la mujer sólo le sé decir con el corazón en la mano: leo y vivo...
Ex Libris
There are water books, wind books, fire books, stonebooks, sandbooks, books that contain women; liquid women, fresh, hot, hard, light; but there are bookless women although something can always be read in them, you have to have the same look with which to read a book because it unveils what a woman
keeps in her look.
When reading a book you search for what the author didn't write, you travel through another path because the one so marked is a detour that not always leads to the heart of man; it's an excuse to meet with ourselves, an excuse from another that is being searched constantly and it wishes indirectly that we find ourselves; at the end of the reading what is discovered is not the reading in itself but what it has always searched throughout time: the meeting of a look with another one that looks at what it doesn't see.
Thus woman is a book of man, a book that is unfinishable to read and no one knows the reason because woman is a question that needs no answer in her I read the nights I haven't yet lived, the days that await to be spent with me consuming me in a complete fashion, in a simple way without complications that the simple fact of breathing, of feeling alive: I read and I live, it's what I tell the woman who passes nearby, the one who lives with me, to the one who lives in my dreams, the one who awaits me around the corner, the one I will never get to know, to the one who never knew my name, to her to the woman I only know how to say with the heart in my hand: I read and I live...
Translated by Hèctor Ledesma R. -
El secreto de Kazantzakis...
Muchos años antes, el viejo rabino Nahman me había enseñado a comprender que, cuando llegara el momento de abrir la boca para hablar, debería coger la pluma para escribir. El rabino era simple, alegre, santo; daba consejos a sus discípulos para que ellos también llegaran a ser simples y alegres y para que se santificaran. Pero un día cayeron a sus pies:
-Rabbi amado -le dijeron en tono de reproche-, ¿por qué no exhibes grandes ideas, no forjas grandes teorías, para que los hombres te escuchen extasiados con la boca abierta? Tú sólo hablas con palabras muy simples, como las viejas abuelas, y cuantas historias.
El cándido rabino sonrió. Permaneció un momento sin responder, luego empezó a hablar:
-Un día -dijo-, las ortigas pidieron al rosal: -Señor rosal, ¿no quieres enseñarnos a nosotras también tu secreto? ¿Cómo te ingenias para hacer la rosa? Y el rosal respondió: -Hermanas ortigas, mi secreto es muy simple. Durante todo el invierno, con paciencia, confianza y amor yo trabajo la tierra y sólo tengo una cosa en mi mente, la rosa. Las lluvias me azotan, los vientos me deshojan, las nieves me cubren, pero yo sólo tengo una cosa en mi mente, la rosa. Éste es mi secreto, hermanas ortigas.
-Maestro -dijeron los alumnos-, no hemos comprendido.
El rabino se rio:
-Yo tampoco -dijo-, yo no lo he comprendido del todo.
-¿Pero entonces, Maestro?
-Me parece que quería decir en sustancia esto: cuando tengo una idea, la trabajo largo tiempo, sin hablar, con paciencia, confianza y amor. Y cuando abro la boca, ¡qué misterio, hijos míos! cuando abro la boca, la idea sale bajo la forma de una leyenda.
Volvió a reír:
-Nosotros los hombres llamamos a esto una leyenda -dijo-, EL ROSAL LA LLAMA ROSA.
Fragmento de "Carta al Greco" del apartado: "La semilla de la "Odisea" germina en mí". Pag. 395, del autor Niko Kazantzakis. Editorial Lohlé -Lumen. -
EL CONSEJO...
Cuando yo estoy enfermo , no querría que me consolase el que está sano; cuando yo estoy triste, no querría que me consolase el que está alegre; cuando yo estoy desterrado, no querría que me consolase el próspero; ni cuando yo estoy a la muerte, no querría que me consolase el que no tiene sospecha de la vida, sino querría yo que me consolase el pobre en mi pobreza, el triste en mi tristeza, el desterrado en mi destierro y el que tiene tan en peligro su vida como yo tengo ahora a mano la muerte; porque no hay tan saludable ni tan verdadero consejo como es el del hombre que está lastimado cuando aconseja a otro lastimado como él.
PD. CON AFECTO PARA MIS AMIGOS EN CUBA ESPECIALMENTE PARA XELER... SALUDOS -
LA JUVENTUD
Una fiera ciega, incoherente, que tiene hambre y no come, que tiene vergûenza de comer, que no tiene más que hacer una seña a la felicidad que pasa por la calle y se detendría de buena gana, y no hace esa seña, que abre el grifo y deja que el tiempo corra infructuosamente y se pierda, como si fuera agua, una fiera que no sabe que es una fiera, HE AQUÍ LA JUVENTUD...La juventud es amarga, muy amarga, desdeñosa, no comprende; y cuando se empieza a comprender, la juventud se ha ido. ¿Cuál era el sabio chino que nació viejo , con una barba blanca, cabellos blancos, ojos llenos de lágrimas? Y poco a poco, se volvían risueños, su corazón se aligeraba. Y al acercarse a la muerte, sus mejillas se habían despojado de barba y se habían cubierto una pelusilla juvenil... Así debería trascurrir la vida, si Dios tuviera piedad de los hombres.
Fragmento "CARTA AL GRECO" TOMADO DEL APARTADO "Atenas" pag. 115. del autor Nikos Kazantzakis. -
HAY UN CANTO EN MI
Hay Un Canto En Mi de Giovanni Papini
HAY UN CANTO EN MÍ
(«C'è un canto dentro di me»)
Giovanni Papini
[traducción de Ricardo R. Laudato, 2003]
Hay un canto en mí que mi boca jamás pronunciará - que no escribirá mi mano en ningún trozo de papel.
Hay un canto en mí que debo escuchar yo solo, que debo padecer y soportar solamente yo.
Hay un canto preso en mis venas como los celestiales adagios del argentado órgano - hay un canto que como la raíz del gladiolo no florecerá bajo el alud.
Hay un canto en mí que estará siempre en mí.
Si este canto saliera de mi corazón, quebraría mi corazón.
Si este canto escribiera mi mano, ninguna otra palabra escribiría mi mano.
Este canto no se dirá sino en la última hora de mi vida; este canto será el inicio de una feliz agonía.
Hay un canto en mí que no puede salir de mí porque no se han creado aún las palabras necesarias.
Un canto sin medida y sin tiempo; sin ritmo y sin leyes.
Un canto sin ningún sosiego y que astillaría cualquier lenguaje.
Un canto inatendible sin que el alma se intimide por la sorpresa y se coloree de otro sol.
Un canto más respirado que dicho, más presentido que expresado: son de luces, rayo de acordes.
Un canto sin ansias de música porque sería más melodioso que cualquier otro instrumento conocido.
En mi corazón inmenso, que por días abarca el universo, a este canto, le cuesta quedarse adentro.
En los minutos más angustiantes de la vida, este canto querría derramarse de mi corazón demasiado estrecho como el llanto de los ojos de quien se llora a sí mismo. Pero lo rechazo y lo engullo, pues junto a él también la sangre de mi corazón se derramaría con la misma furia voluptuosa.
Lo encierro en mí mismo porque no quiero morir aún.
Soy una víctima dulce de este canto divino y homicida.
Debo cerrar el corazón como la puerta de una cárcel y sofocar sus latidos sobrehumanos como si fueran remordimientos.
Y ser, con toda mi ternura, el hombre feroz al que no se acercan los débiles.
Porque mi canto sería un aterrador canto de amor, y ese amor abrasaría todo lo que toca.
El amor que solo cobija es apenas tibio, pero el verdadero amor en el mismo soplo besa y destruye.
Este amor resplandecería tanto de candente avidez que ese día la tierra iluminaría al sol y la medianoche sería más ardiente que el mediodía más ardiente.
Pero yo no cantaré jamás este canto terrible que me consume sin que nadie tenga compasión de mi tormento.
Yo no cantaré jamás este canto maravilloso del que mi temor reniega y que espanta mi debilidad.
No cantaré este canto porque nadie podría sustentar la infinita, la desgarrante, la dolorosa dulzura.
(de Opere di Giovanni Papini. Volumen decimoséptimo que incluye: Poesia in prosa. Cento pagine di Poesia - Giorni di Festa. Nueva edición aumentada. Vallecchi, Firenze, pp. 273-276. Originariamente en Cento Pagine di Poesia, 1915, con alguna ligera modificación). -
MIOSOTIS
Los lirios, en el macizo del jardín, se abalanzan hacia la luz. Esas flores regias (violetas, blancas, azul intenso, doradas) se ofrecen en su hermosura gratuita, frágil y efímera.
Al lado, peonías, alguna flor de lis, junto a la palmera y el laurel, enriquecen la muda sinfonía.
A la izquierda, en el arranque de la escalera, dos viejo rosales brindan montones de flores amarillas y rosas, y sutil perfume.
¿Qué significa ese espectáculo maravilloso de colores, olores y formas delicadas? ¿Qué nos dicen las flores con su presencia silenciosa?
Mientras la vida del mundo entremezcla sin cesar alegrías, penas, entrega, egoísmos, tragedias, ternura, ahí están las flores. ¿Indiferentes? Testigos silenciosos, ¿De quién?, ¿De qué?
Están las del jardín, en plena exhibición de sí mismas, como sobre un escenario... y también tantas otras cosas, discretas e ignoradas en el universo de la hierba, que se marchitan sin haber recibido la caricia de una mirada. Infinidad de MIOSOTIS (<<forget my not>>
nunca caerán en el olvido, porque jamás fueron conocidas. ¿Por qué ese loco derroche de tan delicada belleza?.
Nota buena: Texto de Gerárd Bessiére. Y les dejo referencia sobre las miosotis... si alguien quiere ahondar en el tema.
Miosotis : No me olvides.
N. Específico: Myosotis.
Familia Borragináceas; el nombre genérico deriva de vocablos griegos que significan «oreja de rata», refiriéndose a la forma de las hojas de esta planta.
Procedencia: el género comprende unas cincuenta especies distribuidas por las regiones templadas de Europa y de Australia.
Descripción: planta perenne o anual con pequeñas hojas, séseles las caulinares, brevemente pecioladas las restantes. de color verde intenso, unas veces oblongas, espatuladas o lanceoladas, frecuentemente recubiertas por una tupida pelusilla. a veces híspida; flores pequeñas, pentámeras, reunidas en racimos terminales de color celeste, azul, rosa claro o blanco.
Posibles Usos: para orlas, bancales, rocallas; también como planta de balcón el se la mantiene en maceta.
Plantación: la planta nacida de semilla se Implanta en otoño y florece en la primavera siguiente.
Multiplicación por semilla en verano.
Ambiente semisombra
Humedad riego regular, pero frecuente; en los períodos de máximo calor debe hacerse diariamente
Terreno fresco y rico en sustancias orgánicas, al que se añade un poco de turba.
Floración primavera-verano
Exposición Solar Riego meses de floración1 2 3 4 5 6
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Sobre el arte de escribir
Cuando el profesor Joaquín Lorda leyó y corrigió detenidamente una recesión de su libro Gombrich: Una teoría del arte; preparada por un alumno mío de 3ero. de Filosofía al que conocía desde niño, le escribió la carta que aquí -con el permiso de ambos- se transcribe omitiendo alguno detalles más personales.
Querido N.:
Jaime me ha pasado tu resumen. He corregido tu estilo en las páginas 1-4, y te he dado algunas indicaciones generales en los reversos de 10 y 11.
Te voy a dar mi opinión con la mayor sinceridad, porque me parece que la labor del profesor es corregir (y estimular). Y además, somos viejos amigos de infancia (de la tuya). Es un resumen excesivamente literal: párrafos enteros. Y es meramente un resumen. No hay en tu trabajo ni una frase de valoración, ni sobre Gombrich, ni sobre mi libro. Ni siquiera una introducción tuya personal, que exponga tu intención, presente mi libro o la figura de Gombrich. Te limitas a seguir página a página; no te sientes capaz, a lo que parece, de dirigirte sólo a las ideas centrales. Y por tanto tu resumen resulta, en general, difícil de leer, y a veces ininteligible. En ocasiones, sucederá que yo no he entendido lo que trataba de exponer: o que, entendiéndolo, no he sabido hacerlo. Pero en otras ocasiones parece que eres tú quien no comprende qué escribe, o no lo sabes hacer comprensible. Y nunca debes escribir nada que no entiendas tú. No hay milagros en esto.
(...)Yo sí te diré que debes mejorar tu estilo. Cualquier persona que vive de sus ideas ha de cuidarlas: expresarlas con la mayor perfección, con propiedad y belleza. Uno de los secretos del estilo consiste en corregir. Debes tratar tus escritos con dureza, adelantarte al lector, tachar mucho; no perdonarte una mala frase; evitar al tentación de la idea redonda, pero marginal e inoportuna; intentar mantener el hilo conductor, y desembarazarlo de todos los aderezos inútiles. Procurar ser ameno, sin concesiones; y breve, sin ser esquemático: es mejor no escribir que hacerlo mal.
Como cualquier estudiante de tu edad escribes con una importancia postiza, que no solamente te resulta pedante, sino que te obliga a unos circunloquios que no sabes resolver. Sé sencillo, pero no simple; algunas de tus frases son infantiles.
Es muy difícil escribir bien. Fácil, percibir lo que está mal. Por eso tú debes ser tu primer crítico: si lees tres veces tus escritos, mejorarán mucho.
Me parece que conviene escribir con frecuencia; siempre brevemente. Un texto largo resulta difícil de componer y corregir; y trabajoso leer. Debes pensar en el lector; en los lectores concretos a los que te diriges en este escrito. Probablemente no dispongan de mucho tiempo; y además desearían emplearlo en leer otras cosas más atractivas que tus o mis escritos. Es una impertinencia presentar textos largos; y un error, pues los lectores se desaniman. Yo no he sido capaz de terminar tu texto con detenimiento. Y tú te has aburrido soberanamente con el mío. Lo siento de veras. Aprende de mis defectos. Esta consideración me obliga a acabar con esta serie de consejos manidos y vagos, escritos en tono paternalista.
A pesar de lo que creen comúnmente los alumnos, la labor más tediosa que toca a un profesor es corregir sus exámenes. Son raros los que están bien escritos.
No solamente debes empeñarte en leer, en leer mucho y bien, buen castellano, porque forma parte de tu oficio. Debes pensar que también conviene cultivarte para mantenerte y elevar el nivel de las personas que tienes a tu alrededor, que vivirán de su inteligencia y de su palabra. Para que surjan en esa tradición –son ideas de Gombrich- personas capaces de ejercer una gran influencia, con buenas ideas; se necesita un clima de intereses intelectuales como el que rodeó a Gombrich en su infancia y juventud.
(...) Un saludo afectuoso,
Joaquín, 1 de mayo 1992.
Nota Buena: Fragmento tomado del libro “El taller de Filosofía” (Una introducción a la escritura filosófica) del autor Jaime Nubiola. Editorial EUNSA Ediciones Universidad de Navarra, S.A. Pamplona; Tercera Edición. Páginas 130-132. -
La paciencia es un arte
<<Momo tenía un amigo, Beppo Barrendero, que vivía en una casita que él mismo se había construido con ladrillos, latas de desecho y cartones. Cuando a Beppo le preguntaban algo se limitaba a sonreír amablemente, y no contestaba. Simplemente pasaba. Y, cuando creía que una respuesta era innecesaria, se callaba. Pero cuando la creía necesaria, la pensaba mucho.
A veces tardaba dos horas en contestar, pero otras tardaba todo un día. Mientras tanto, la otra persona había olvidado su propia pregunta, por lo que la respuesta de Beppo le sorprendía casi siempre.
Cuando Beppo barría las calles, lo hacía despaciosamente, pero con constancia. Mientras barría, con la calle sucia ante sí y limpia detrás de sí, se le iban ocurriendo multitud de pensamientos, que luego le explicaba a su amiga Momo: “Ves, Momo, a veces tienes ante ti una calle que te parece terriblemente larga que nunca podrás terminar de barrer.
Entonces te empiezas a dar prisa, cada vez más prisa. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle sigue igual de larga. Te esfuerzas más aún, empiezas a tener miedo, al final te has quedado sin aliento. Y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer. Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Nunca nada más que en el siguiente. Entonces es divertido: eso es importante, porque entonces se hace bien la tarea.
Y así ha de ser. De repente se da uno cuenta de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle. Uno no se da cuenta de cómo ha sido, y no se queda sin aliento. Eso es importante”.
¿Acaso es hermoso de la paciencia el que ella puede concedernos tiempo para conocernos a nosotros mismos? La importancia con que nos miremos a nosotros mismos será la misma que nos impida mirar a la realidad como debe ser mirada: con-paciencia, con-pasión, con-com-pasión, com-padeciendo. Desde luego, con humor: “Cuando era un chico de 14 relata Mark Twain, mi papá era tan ignorante que apenas podía tolerarlo; sin embargo, cuando cumplí 21, quedé sorprendido de lo que él había aprendido en siete años”.