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Dan ganas de decirlo todo, de gritar un poco, de estrellar un millón de platos contra el muro cualquiera, de incendiar la ciudad y bailar luego sobre sus cenizas... dan ganas de estar más cerca de los que necesitan imperiosamente algo de compañía, de solidaridad.... un puñado de mapuche en huelga de hambre, los obreros de Bellavista Tomé, los subcontratistas de las mineras públicas y privadas...

Dan ganas de decirlo todo, hasta que se agote la tinta, hasta que el teclado colapse, hasta que ya no queden más palabras y sea solo la acción otra vez lo que nos defina.


  • Nosotros hablamos desde la Esperanza!

    Hacía mucho tiempo que veníamos con esta idea: una Red Autónoma de Comunicadores Infantiles. Una iniciativa autogestionada que nace de alguna reunión desarrollada en el Planeta Luchín.

    Ayer tomaron el micrófono con nerviosismo, miraban la cámara y se rieron de buena gana cuando revisamos las grabaciones hechas para las primeras pruebas de cámara. Esto toma forma y fuerza con una rapidez que probablemente nos sobrepasará.

    Durante una década esta organización desarrolló muchas y muy importantes iniciativas para lo que entendíamos era la promoción y defensa de los derechos de la infancia pobre. Campamentos de verano, marchas, campañas.... El despliegue de iniciativas fue siempre importante y se hizo con mucho esfuerzo, con muchas ganas y por sobre todo con muchísima alegría.

    Pero durante una década fuimos -básicamente- una organización de adultos altamente sensibilizados por las realidades adversas de niños y niñas cuya vida se resumía a la pobreza material de sus vidas. Nuestra primera forma de rebelión fue entonces romper con esa lógica tristona: la pobreza no puede definir la vida de nadie, incluso en ella encontraremos siempre lo básico y lo vital para construir vida desde la dignidad y desde la sonrisa.

    Agosto marca once años en nuestro calendario. Once años de Planeta Luchín y el rol protagónico de los adultos comienza a ser relevado por el de niños y niñas que, desde distintas poblaciones en Santiago, comienzan a hablar más fuerte.

    Estamos constituyendo la Red Autónoma de Comunicadores Infantiles no solo como una forma de darle más voz a la infancia, esta red se construye en medio de un proceso más amplio y completo de reinvención de esto que muchos han conocido como el Planeta Luchín.

    Esta vez los adultos sin nombre asumimos un papel secundario en esta historia y lo representamos con alegría. La promoción de liderazgos populares desde la infancia es un proceso social tan político como cultural. No es casual, y hace evidente las condiciones materiales pero también históricas desde las cuales esta parte de la infancia comienza a hablar. Se llama Protagonismo Infantil.

    Este sábado 06 de agosto un pequeño núcleo de niños y niñas llegaron hasta Avenida España 502. Ayer fuimos la voz de la Ivana, la risa nerviosa de la Miranda, el encanto de la Lorenza, la risa contagiosa de la Tamara, la timidez de la Verioska y los ojos saltones de la Pascal. Ayer miramos nuestra historia y su década y nos dimos cuenta nuevamente que aún es nada, que no hemos sido vitales, que no hemos transformado lo suficiente, que nos falta mucho por reír, por aprender y sentimos un respeto profundo por los tiempos que se vienen pero vamos también por ellos para construir más victorias -como la de ayer- en que fuimos también la energía desbordante del Jesús, del Emmanuel y el Esteban.

    Ayer no estuvimos todos y asumimos que hay que volver a Renca y Lo Prado. Juntarlos a todos en un taller de formación como el de este sábado ya es un ejercicio sin sentido: son muchos y el proceso requiere cierta personalización, así que en las próximas semanas nuestros esfuerzos tendrán que multiplicarse: talleres de formación en Conchalí, Renca y Lo Prado y las primeras notas de los niños y niñas que ya han ido adquiriendo sus primeras herramientas para salir a cubrir sus propias noticias.

    ¿Cómo se hace esto?, no lo sabemos, no tenemos ni damos recetas de ningún tipo, solo podemos decir que no tenemos plata y que aún no somos todos los que debiéramos ser.



    Somos el Planeta Luchín.
    Nosotros hablamos desde la Esperanza.

    planetaluchin@hotmail.com
    comunicadoresinfantiles@yahoo.com

  • Un día en el Planeta Luchín

    11:30 horas de un domingo 24 de agosto: comienza un recorrido hecho tantas otras veces, pero como nunca antes, esta vez tiene un sabor especial. Hace mucho tiempo que no reestablecíamos el vínculo que le dio la identidad popular al Planeta Luchín, esta vez la dinámica a fundar es distinta y le dará una forma distinta a esta organización que precisamente por estos días recuerda con una sonrisa amplia y luminosa que cumple 11 años.

    En septiembre de 1997, en una actividad masiva celebrada en Conchalí, dábamos a conocer el Manifiesto del Planeta Luchín. Era el documento en que lográbamos resumir las reflexiones colectivas de dirigentes sociales y monitores infantiles respecto de las cosas que debían orientar a ese Luchín-organización que había nacido 11 meses antes en el Parque O’higgins.

    “Se trata de un lugar donde la emoción pueda surgir libremente,
    un lugar dónde un día los niños puedan recuperar su magia,
    para que entonces se atrevan a pedirnos la luna,
    y nosotros seamos capaces de dársela. Ese lugar se llama Planeta Luchín”.


    En diez párrafos, decíamos -y nos decíamos- cómo era ese futuro que habíamos decidido construir. Decíamos que para seguir soñando, debíamos tener los ojos bien abiertos. El manifiesto permite recordar incluso hoy, 10 años después, de que estamos hechos.

    El domingo 24 partimos en la Población El Cortijo de Conchalí, seguimos al Valle de Azapa y la Población Robinson Rojas de Renca y ya al final de la tarde reímos en la Villa Los Lagos de Lo Prado. Cámaras en mano, fuimos a grabar una lectura colectiva del Manifiesto hecha por niñas y niños de esos lugares históricos para nuestra organización. El domingo fuimos Daniela, Lorenza e Ivana y después fuimos Lucero, Leslie, Alvaro, Coni, Estefania, Andrea, Camila, Deyanira, Daraxy –fuimos Denisse dos veces- y más tarde fuimos también Valentina, Claudia, Seba, Leslie otra vez y Tamara. El domingo, como no sucedía hace rato, volvimos a ser más Planeta Luchín, amplificado en las risas de esas niñas y niños hijos de pueblo-que-no-llora porque ha decidido reír, organizarse y luchar. Porque somos el pueblo que vence y transforma. No nacimos del lamento, nuestra vocación es otra, lúdica y victoriosa.

    El Manifiesto del Planeta Luchín toma ahora la forma de un video que estará un rato en etapa de edición, el resultado será la risa y el canto alegre de las niños y los niños de tres comunas emblemáticas para nosotros y nosotras.

    “Que nuestras palabras queden grabadas en la tierra y el polen, que nuestro canto quede grabado en las rocas y el aire. Que sea nuestra palabra anuncio de alegría”.



    Medios Luchinizados:

    www.flickr.com/photos/planetaluchin/
    www.berrinche.blogspot.com
    www.fotolog.com/planeta_luchin



    Fiesta Popular celebrando el cumpleaños de Víctor Jara
    Domingo 28 de Septiembre / Plaza Brasil, 15:00 horas.

  • UNICEF ante la expulsión de María Música

    Cartas A El Mercurio
    Sábado 16 de Agosto de 2008

    Expulsión de María Música Sepúlveda
    Señor Director:

    El Liceo Darío Salas ha rechazado la apelación presentada por la familia de María Música Sepúlveda, quien no podrá continuar su proceso educativo en su liceo. Ésta es una situación preocupante que nos lleva a reflexionar acerca de la necesidad de perfeccionar los sistemas y procedimientos aplicables en estos casos.

    Dado que la alumna incurrió en una falta ocurrida fuera del establecimiento y de evidente connotación pública, resulta discutible la conveniencia y legitimidad de recurrir en forma exclusiva y excluyente a los mecanismos internos del establecimiento, o del sostenedor, para enfrentar y sancionar una situación de esta naturaleza. Más aún, si el ejercicio del derecho a la educación se ve afectado, como ha ocurrido en casos similares, se abre la posibilidad de que la sancionada pida la revisión de la decisión a los tribunales, con lo cual el problema, lejos de resolverse en el ámbito interno del establecimiento, será resuelto judicialmente.

    La complejidad del caso y la naturaleza de la sanción aplicada exigirían un procedimiento institucionalizado que las actuales normas distan de garantizar. Unicef quiere reiterar principios y conceptos que, a su juicio, son fundamentales para enfrentar este tipo de situaciones. Es importante que existan reglas respetuosas de los derechos de las personas, claras y conocidas por todos (reglamento interno), procedimientos imparciales y revisiones independientes. El debido proceso y la proporcionalidad entre la falta y la sanción deben ser las características distintivas del mecanismo de solución. Considerar estos principios permite fortalecer el carácter formativo de la resolución de problemas y además afianzar la autoridad en la institución escolar.

    Siempre la cancelación de matrícula es preocupante en términos educativos, puesto que en el ámbito escolar la regulación de la convivencia debería ser siempre formativa y generar una mejor condición para el proceso de aprendizaje. En este caso, la sanción no responde a esos criterios. Es difícil entender que resulte formativo transferir un alumno a otro establecimiento cuando la convicción del liceo es que "la formación valórica debe acompañar al educando más allá del aula; debe ser una conducta permanente en la dinámica del saber comportarse en sociedad", como lo expresa la resolución del liceo.

    Sin lugar a dudas, el incidente conocido como "el jarrazo" es un hecho grave, pero la expulsión de una alumna en un contexto en que su permanencia en el establecimiento no significa poner en riesgo el derecho a la educación de otros carece de sentido.

    EGIDIO CROTTI
    Representante de Unicef para Chile

  • 12 años de cárcel para Claudio Spiniak

    "De acuerdo a las mecánicas de la imposición de penas conforme a derecho se le asigna por todos los delitos una pena única de 12 años más multa", dijo el juez Nibaldo Segura. El máximo tribunal del país aumentó una condena en segunda instancia de la Corte de Apelaciones que lo había condenado a siete años y medio de reclusión por el abuso de cuatro niños, sentencia que abría la posibilidad de que, dado el tiempo que lleva en prisión, pudiese haber accedido a su libertad casi de manera inmediata. El fallo fue unánime y se agregó a la resolución el caso de un quinto niño abusado y la comisión de otros dos delitos: promoción de la prostitución y producción de material pornográfico.

    Y aunque la pena pareciera alta, resulta a lo menos increíble que dado los antecedentes de la investigación, Spiniak no haya sido condenado por participar de una red de pedofilia. Eso, como delito, fue desestimado por los jueces.

    Los cómplices de Spiniak recibieron condenas de entre 5 y 10 años de cárcel. Si alguien quiere hablar con ellos, siguen explotando niños y niñas en situación de calle en la misma Plaza de Armas de Santiago.

    Del show queda poco… ¿pero fue show?.

    Claudio Spiniak fue detenido a fines de septiembre de 2003, y a partir de ese momento, se desató un verdadero carnaval mediático por las denuncias de Gema Bueno respecto de la participación de políticos en algunas de las fiestas sexuales del empresario. A las declaraciones de Gema Bueno se sumaron las de niños y niñas en situación de calle, patrocinados por instituciones con trabajo social en esa realidad infantil.

    Una investigación completamente alterada por escándalos que en su momento se tradujeron en la vergonzosa salida del juez Calvo y la detallada descripción de partes íntimas del senador UDI Jovino Novoa, terminaron por desvirtuar absolutamente lo que debió ser desde un comienzo el centro principal de atención: la realidad cotidiana de niños y niñas sometidos a las mafias callejeras de la explotación sexual y la permanente vulneración de derechos, incluso en aquellos lugares que supuestamente debieran protegerlos.

    Como sea, las dudas se mantienen intactas y queda ese sabor desagradable de que con los poderosos no hay que meterse. La estrategia matonesca de la UDI, que usó dineros y amenazas contra testigos en diversos momentos de la investigación, se tradujo finalmente en la sospechosa retractación de la denunciante principal: Gema Bueno.

    Como sea, al menos por un rato, Spiniak no podrá disfrutar de los beneficios y los privilegios de los de su clase.


    Planeta Luchín.

  • LAS MUERTAS SIN NOMBRE

    A Jessica le pegaron un golpe, dos puntazos en la espalda y la degollaron. Una vez muerta, el asesino la descuartizó y abandonó los restos frente a una parrilla. Un vecino vio una mano que asomaba de una bolsa de consorcio y avisó a la policía. Jessica resultó ser una travesti ecuatoriana de 27 años, llegada hace cuatro a Mar del Plata. Allí tuvo una vida triste. Se enamoró de Fabián, un vendedor ambulante de medias alto y rubio, que se convirtió en su marido y proxeneta. Camila, otra travesti de la zona, contó a Miradas del Sur que el hombre "la golpeada y le sacaba la plata para comprar cocaína, pero ella se tenía tan poca autoestima que no se animaba a dejarlo". Sus compañeras la recuerdan como a "una chica fea pero astuta", que solía taparse los golpes con maquillaje y le robaba a los clientes para mantener a su marido. Sus peleas de pareja terminaban en escándalos callejeros o desalojos de los hoteles donde vivían. En los festejos del último año nuevo, una dirigente trans la socorrió en la Rambla: después de una pelea, sumida en un ataque de nervios, la ecuatoriana corría desnuda entre jubilados y tenedores libres.

    Al cierre de esta edición no hay pistas firmes sobre quién o quienes la asesinaron. El marido fue detenido por la policía, pero el fiscal de la causa, Mariano Moyano, no encontró elementos para involucrarlo y lo liberó. Las sospechas van desde el crimen pasional hasta la venganza de algún cliente. En Ecuador y Capital Federal, distintas organizaciones intentan dar con la familia de Jessica en Quito y repatriar su cuerpo. De ser así, sería una excepción. La mayoría de las veces, los asesinatos de travestis no sólo quedan impunes, sino que nadie reclama los cadáveres.

    Muertas sin nombre

    El último caso olvidado sucedió en Avellaneda. El 1 de Julio apareció el cuerpo de una transexual. La policía informó que era una prostituta de Villa 21 de Barracas. Tenía el rostro carbonizado y un golpe el cráneo. Si bien hay cerca de 10.000 travestis en la Argentina, las transexuales –personas que se operan para cambiar de sexo- no superan el centenar, por lo que no tendría que ser difícil ubicar quién era. Varias travestis de la zona dijeron a Miradas del Sur que la muerta sería "La Morocha", una transexual que salió de la cárcel poco tiempo atrás. "Era una que fumaba pasta base –señaló Romina, una travesti de Villa 21- y paraba en la casa de un tranza. A veces pasa: las chicas adictas salen de estar presas, y como no tienen contención caen en esos lugares. La morocha lo hizo hasta que desapareció". Nadie reclamó por ella.

    ¿Cuantas corren la misma suerte?. Alba Rueda trabaja en el centro de denuncias del INADI e investiga casos de violencia contra travestis. Sabe que es imposible responder a esa pregunta. "Todos los Estados –explica Rueda- tienden a invisibilizar los crímenes de odio contra poblaciones de diversidad sexual. No hay datos oficiales. La información la buscamos en los medios y las organizaciones. Con ese método, sólo entre Enero y Septiembre de 2007 conté 21 asesinatos". Uno de los problemas es conocer la identidad de las muertas. Así lo señala Marcela Romero, presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina. "Cuando muere una compañera –dice Romero- no sabemos como se llama. Nosotras nos manejamos con el nombre que elegimos, pero al no tener documento no tenemos una identificació n. A veces llamamos a la familia para avisar y te dicen 'para mi no existe más'. Esa chica vino con la discriminació n desde su casa".

    Transfobia

    "Se llega a esas situaciones –señala Marcela Romero- porque hay una violencia que empieza con lo verbal, pasa a lo físico y llega a la muerte. Eso sucede hasta en Palermo, donde aparecen grupos a golpear a las chicas del Rosedal". Si bien este fenómeno es internacional, en la Argentina la diferencia la hace la participación de la policía. "Si somos golpeadas –sigue Romero- y vamos a la comisaría no toman la denuncia, porque dicen 'se lo merece'. En la provincia de Buenos Aires es peor: la policía provoca para que las chicas reaccionen y detenerlas. Buscan que no estemos en la calle, o que seamos la caja chica de la policía".

    "Los crímenes contra travestis-agrega Alba Rueda- no son casuales. Existe una lógica en el maltrato. Si alguien le grita 'puto de mierda' a una compañera y después me lo gritan a mí, no son hechos aislados. Tiene que ver con una licencia social para maltratarnos" . Romina, travesti de Villa 21, cuenta un ejemplo: "Una noche estaba con una amiga y nos levantaron dos chicos en una camioneta. Fuimos a dos cuadras de la estación de Avellaneda. Resultó ser un taller mecánico con 20 tipos. Nos encerraron, pero yo forcé la puerta y corrimos. A mi amiga le dieron un fierrazo en la espalda. No la desnucaron porque se cayó al piso. A mi me quebraron la nariz y me lastimaron la pierna, pero seguí corriendo igual, toda ensangrentada" . Ahora que cerca de allí murió una de sus compañeras, Romina decidió contarlo. Pero nunca hizo la denuncia. Temía, dice, que la hiciesen pagar por las roturas que causó mientras huía.



    Paty Betancourt
    co-fundadora red lac transcoord gral.transgenero mexico org.

    El artículo fue publicado por la Krischna, nuestra amiga, en su sitio de facebook y por considerarlo altamente relevante lo publicamos acá ahora.

  • NUESTROS SUEÑOS NO CABEN EN SUS URNAS

    PRIMER COMUNICADO DE
    LA OTRA CAMPAÑA




    Somos estudiantes secundarios y universitarios, profesores y jóvenes libertarios. Somos, como ustedes, los que estamos “abajo”, la mayoría que pone en marcha y da vida a esta Tierra. Y, tal como ustedes, ya no queremos seguir obedeciendo ni callando.

    Pero sabemos que, al igual que nosotr@s, somos millones los que sufrimos la cotidiana violencia del Poder. Llamamos al diálogo de todas los que quieran construir un mundo donde quepan todos sus mundos: jóvenes, niños y adultos; de cualquier Nación o etnia; artistas e intelectuales; pobladoras y trabajadores; ecologistas y diversidades sexuales; hermanos, amigos y compañeros.

    Para eso alzamos la voz. Suma la tuya, tu voz, tu rabia y tus sueños. Une tus ideas y ganas a esta construcción desde abajo y con tod@s. Caminemos desde la bronca hacia la unión de nuestras pequeñas y múltiples fuerzas. Para escucharnos, crecer, tejer redes, apoyarnos y defendernos de los ataques del Poder.

    La Otra Campaña será un verdadero diálogo popular contra la soberbia del Poder, una humilde y sincera creación desde abajo. Un lugar para decirles a viva voz que:

    1. ¡Nuestros sueños no caben en sus urnas!

    ¡Ahora quieren que votemos por ellos!. Después de impedir que suban de precio los alimentos, después de imponernos una Ley que aniquilará la educación, después del Transantiago y la cesantía en aumento.

    Ahora nos piden el voto, después de prohibirnos marchar por nuestras calles, de lanzarnos gases y herirnos a lumazos. Después de ver sus actos de corrupción, después de oír sus estupideces por televisión. Porque cuando hay que legislar por nosotros, se dan vacaciones. Cuando hay que proteger a los empresarios, corren a Valparaíso a levantar el dedo.

    ¡No votaremos por ellos! Ya no los necesitamos. No necesitamos sus promesas ni sus farsantes rostros en los afiches. No los necesitamos porque ellos han demostrado que no les importamos. Para juntarnos entre nosotros, organizarnos y decidir, no los necesitamos. Para defendernos de la pobreza y la discriminación, no nos hacen falta.

    Ya no les creemos, aunque se vistan de “demócratas”, aunque se digan de izquierda. Están en el Poder porque ése es su negocio. Así hacen su fama y sus riquezas personales. No seguiremos financiándoles su sillón en la Muni, en el Parlamento o en la Moneda. Se acabó su tiempo, empieza el tiempo de:

    2. La Otra Campaña: desde abajo y con todos!

    De los hombres y mujeres sencillos y honestos, los que no tienen ni quieren el Poder. Los que nos cansamos de esperar “soluciones”. Los que queremos que los niños tengan un futuro posible. Los que queremos volver a ocupar las plazas y las calles, porque son nuestras. Porque el futuro es nuestro.

    La Otra Campaña es de quienes quieren dialogar entre iguales, desde la Vida misma. De los que pretendemos transformar el país desde donde hacemos comunidad, desde donde compartimos los días y noches: la pega, el liceo, el centro cultural, la junta de vecinos, el taller, el barrio, la esquina con los amigos, la universidad, los compañeros de ideas y causas.

    La Otra Campaña no quiere ser un partido ni la única expresión popular. Queremos escuchar las voces que se rebelan frente a estas injusticias. Queremos conocer las múltiples resistencias y solidaridades que habitan esta Tierra. Para aprender de todos, apoyarnos entre todos, abrazar ideales.

    La Otra Campaña es una idea y una sensibilidad en movimiento, nacida para que se comunique de voz en voz, de comuna en comuna, de corazón a corazón. Allí donde existan hombres y mujeres sencillos y honestos, allí podrá brotar la Otra Campaña.

    ¡Nuestro deseo es que se multiplique libremente! Una iniciativa social, civil y pacífica para resistir el violento Poder neoliberal. Pero sobre todo para poner la paciencia impaciente en esta construcción. Diciendo y haciendo, juntándonos todos, sin discriminaciones: los que pueden más y los que pueden menos, los grandes y chicos, dándonos ánimos, encendiéndonos los fueguitos y recuperando los sueños ¡Está en nosotros!


    Nadie libera a nadie ni nadie se libera solo,
    todos nos liberamos en común-unidad.

    LA OTRA CAMPAÑA
    Julio de 2008


    Blog de adhesiones a la Otra Campaña
    www.sumatealaotra.blogspot.com
    Página oficial (en construcción)
    www.laotracampaña.cl
    contacto
    correodelaotra@gmail.com

  • La Contrarreforma.

    Detrás del conflicto por una educación pública decente y de calidad, que tiene actores consolidados y en lucha, en cuyo contexto no sabemos aún si la jarra de agua marcará o no un hito, se revela un segundo conflicto que desborda ese ámbito de la vida social y política de nuestro país, para instalarse en nuestras casas e intentar intervenir la forma en que los padres y las familias en general debemos tratar a nuestros hijos e hijas. Hablando por la herida del orgullo maltratado, sentencia la ministra –porque le gusta esa forma de expresarse tan ruda y tan ministra de Estado- que ha legado el momento de que los niños y los jóvenes vuelvan a ocupar el verdadero lugar que les corresponde: no son iguales a los adultos.

    No es una exageración. A las nueve y tres de la mañana del sábado último, la ministra señala desde una radioemisora que efectivamente el 2006 los jóvenes lograron instalar el tema de una mejor educación como una cuestión de interés nacional, el problema es que semejante protagonismo político, social e histórico, los llevó a sentirse nuestros iguales (dice la ministra). “Y ellos no son iguales a los adultos”.

    La mirada de la ministra es, de manera definitiva, regresiva y oscurantista para el movimiento de derechos sociales, culturales y políticos de la infancia en Chile. Desde su perspectiva, para niños y jóvenes -en el ámbito de la participación en la vida nacional- queda reservada la voz muda y la mueca sin expresión del descontento. Niños, niñas y jóvenes tienen derecho a quejarse, a sacudirse en el suelo…. Pueden reivindicar lo que quieran, pero desde la infantilizada institución del pataleo. Porque el descontento así manifestado no expresa proyecto y porque la rabieta no es hija legítima de la razón. Por eso todo lo que hagan desde lo que ella considera un exabrupto -sea un jarro de agua o la improvisación de una barricada- no constituye expresión organizada que se suma y convoca a un proyecto alternativo o antagónico al que imponen las elites gobernantes en nuestros país.

    El tema con la ministra es que, aún cuando no exista el exabrupto, ni la rabieta ni la pataleta, niños, niñas y jóvenes están limitados por la naturaleza misma de su estado vital: para ella la edad es el argumento categórico que define la valides de la opinión que se pueda ir teniendo respecto de lo que sea. La cuestión no se define en la razón, si no en cuántos años se han cumplido.

    La adultez, sin resolver en ello la calidad, la formación ni el compromiso, parece ser el estado desde el cual se legitima la participación de manera automática. Así, el lugar de los niños, las niñas y los jóvenes de este país es el rinconcito triste y frío de la casa donde se funda la obediencia: La matriz cultural de todas las formas de dominación que se expresan moderna e históricamente precisamente en la adultez.

    Pero, ¿Qué tan legítimo es –políticamente- el país de los adultos?.

    Para la ministra resulta extremadamente importante destacar –y lo hace constantemente- que profesores y estudiantes movilizados son expresión de una minoría. Los demás profesores y estudiantes estarían haciendo “lo que corresponde”. Y son la mayoría. Visto así, no hay legitimidad ni hay representatividad. Para ella, y para los de su especie, son las instituciones deliberantes de la República las que tienen el monopolio del debate y la resolución última sobre todas las materias públicas de interés nacional. Esta ministra, teniendo en perspectiva los tres últimos ministerios del ramo, es la contrarreforma, la restauración del orden lógico, servil y funcional: profesores a enseñar, estudiantes a aprender, autoridades a mandar y luego profesores y estudiantes a obedecer.

    En la actualidad, jóvenes entre los 18 y los 25 años, representan apenas el 7% de los votantes. La Democracia –electoralmente entendida- no solo se queda sin jóvenes, se queda sin gente en términos generales y absolutos. Para 1988, el 97% de las personas en edad de votar se había inscrito, en la actualidad. los chilenos y las chilenas que, en edad de votar no se inscriben o que estando inscritos no lo hacen o votan blanco y nulo representan hoy ya el 47%. Quién sea que ocupe el palacio de gobierno, lo hace con un apoyo que no pasa del 30% de los que votan. ¿En verdad quieren hablar de que este sistema es expresión de las mayorías?.

    El 2001 había 10.280.484 habitantes mayores de 18 años. Los inscritos en los registros electorales sumaban 8.069.156. El 52.48% votó manifestando de manera clara su preferencia electoral, pero los blancos y nulos legaron al 12.65%, no votó el 13.36% y los que no se inscribieron en los registros electorales alcanzaron el 21.50%. Es decir, de los chilenos y las chilenas en edad de votar, apenas el 53% le dio forma al gobierno nacional, a los gobiernos locales y al parlamento. Desde el 2001 las cosas para este análisis casi no han cambiado.

    ¿No es acaso practicamente una minoría de ciudadanos quienes están dibujando con su voto la anatomía vulgar de nuestra Democracia?. Desde la pobre perspectiva de la ministra ¿cuánta legitimidad hay en este sistema político que lo eligen pocos y al que no le creen muchos?. ¿Tiene sentido hablar de que los estudiantes y profesores en lucha son una expresión minoritaria si la estabilidad misma de nuestro régimen político lo es incluso en mayor medida?.

    Todos los días le revienta en la cara a millones de personas en nuestro país la situación del transporte público. Cientos de miles de escolares reciben una mala educación, orinan en baños insalubres y tratan de aprender algo literalmente hacinados en sus salas de clases. Miles de profesores tratan de hacer algo con lo que tienen. Los consultorios no son más que malos administradores de la pobreza de recursos con que cuentan los municipios para atender las necesidades de salud que tiene su población. Ya se hizo una costumbre el desfile mediático de ladrones y estafadores del gobierno que amasan millonarias sumas para ellos y para sus partidos. ¿Y quieren que los niños, las niñas y los jóvenes se tomen la dosis triste de la mansedumbre?.

    Es un requisito básico para la estabilidad de este modelo la masa informe, idiotizada por el consumo y domesticada por las deudas. Solo basta que Vidal nos diga contento “así me gusta Chile”. Lo del gobierno ciudadano, como recurso publicitario fue notable, como argumento político...por favor!. La cuestión con los gobiernos ciudadanos es que los ciudadanos hasta logran desarrollar el gen de querer participar, no es necesario tener que mojar a una ministra de Estado porque los canales para la participación no están atrofiados por la ineptitud de los funcionarios. No pueden decirle a la gente que participe si cuando lo hacen al rato ya estamos constatando que la cuestión era la pura foto. No es lo mismo construir una forma política que escuche a los ciudadanos pero que en la práctica se revela fácilmente que en verdad solo se hace como que se escucha. ¿De esto se trata el mundo de los adultos?, ¿así funciona?.

    Si lo que la ministre quiere es que los temas de importancia nacional sean patrimonio de lo adultos, la realidad es una cosa que no la acompaña, pues todo indica que a los adultos no nos ha ido muy bien en las cosas del país. La administración del Estado es una porquería desde muchas perspectivas. La oposición de derecha es tan triste y patética como lo es la de izquierda, tanto así que se reparten democráticamente entre todos y todas los bajos niveles de aprobación por parte de las personas que de tanto en tanto “opinan” a través de las encuestas.

    Desde la institucionalidad, se vienen tiempos feos y regresivos para los aportes pobres que se hizo durante casi dos décadas para la promoción de los derechos del niño y la niña. Todo era un juego. Se jugó a que los niños y las niñas tenían derechos, se jugó a establecer espacios institucionales para que en los colegios y liceos niños y niñas participaran, se jugó a que se hacía una ley de responsabilidad penal juvenil que garantizaría los derechos procesales de los “menores en conflicto con la ley”. Pero ya ve Usted. Al final, los derechos de los niños y las niñas quedan bonitos en un collage dentro de una carpetita. Es más fácil multiplicar las mamaderas, las salas cunas y los jardines y sacarse luego muchas fotos para decir cuanto se hizo al respecto. Pero una cosa es incorporar una parte de la infancia a los recursos del estado y otra bien distinta es decir que se lo incorpora también a la Democracia…..esta es la que duele.

    Acá los que juegan son los adultos. Los otros y las otras están luchando.

  • H2O

    Por Dauno Tótoro Taulis

    María Música, estudiante chilena de 14 años de edad, lanzó agua al rostro a la Ministra de Educación Mónica Jiménez cuando la Secretaria de Estado había dado unilateralmente por finalizado un "encuentro participativo en educación".

    La niña intentó, antes del hecho, buscar explicaciones (de boca de la Ministra) al por qué cuando ella y sus pares y profesores salen a las calles de las ciudades de Chile para demandar una ley de educación que signifique que en el futuro cercano y lejano nuestros compatriotas sean seres humanos y no alienígenas descerebrados, el Estado responda no con argumentos sino con bombas lacrimógenas, aguas urticantes, golpes de palo en las cabezas y patadas de energúmenos contra niños, niñas y maestros de escuela.

    La Ministra que presidía el eufemístico "encuentro participativo" no contestó. Sus guardaespaldas suspendieron la cita. Lo de la niña, abrumada por el silencio y la indiferencia a modo de única y bastarda respuesta, es un argumento. Simbólico, pero tremendo argumento. "Era como hablarle a la pared", dijo María Música horas más tarde al explicar su acción.

    La Presidenta de Chile destacó el hecho como un "acto antidemocrático". El vocero del Gobierno y otras autoridades describieron el suceso como "magnífica demostración de la incapacidad de diálogo de los estudiantes de Chile". Otras personalidades públicas sugirieron de inmediato la expulsión de la alumna de su escuela, el traslado del caso a tribunales de justicia. La quieren castigar. Uno que otro estará pensando en colgarla del palo mayor o en lanzarla cerro abajo, para escarmiento y ejemplo. Antes abusaron de ella (ha estado cuatro veces detenida y ha quedado registro de sus hematomas en brazos y piernas) como han abusado de sus adolescentes pares con el guanaco, el zorrillo, la luma, el bototo, el silencio, la indiferencia, la sorna… pero, por encima de todo, con la tonta y vana convicción de que por ser chicos son nada y que están solos. Somos todos chicos y estamos todos solos.

    Tengo una hija de la misma edad que la estudiante del jarro de agua, y un hijo de quince años. Hay otra de dos años que aún no ha sido bautizada por el lanza aguas. Sería el colmo. El de 15 ha llegado a casa mojado y asustado luego de cada manifestación pingüina. Y al día siguiente parte otra vez. Claro, cada vez que va, en casa quedamos con los dientes apretados. Debe ser porque algunos padres de mi generación tenemos experiencia respecto de lo que se arriesga.

    De eso quiero hablar: conocí a la Ministra Jiménez. Sé de lo que estoy hablando.

    Mucho antes de que la niña del jarro de agua naciera, en aquel ahora lejano 1986, fui expulsado de la Universidad Católica de Chile por participar activamente en el movimiento estudiantil que se agitaba en busca de democratizar la Universidad y el país. A sólo un semestre de terminar mi carrera, el Consejo de Rectores, por recomendación del por entonces mandamás de la PUC, Juan de Dios Vial Correa, decretó mi alejamiento de las aulas universitarias… las de la PUC y las de cualquier otra universidad del país… para siempre.

    Se armó tremendo escándalo pues este "peligro para la convivencia académica" era dirigente de la FEUC, Consejero Estudiantil en el Consejo Superior de la Universidad y Presidente del Centro de Alumnos de su carrera.

    Fue entonces que entró al baile la señora Mónica Jiménez, en aquella época Presidenta de la Asociación de Académicos de la PUC y miembro del Consejo Superior de esa casa de estudios, sitio en el que coincidía regularmente conmigo, para su desgracia y la de las demás autoridades pontificias.

    Haciendo demostración de su "espíritu democrático y profundas convicciones católicas", propuso al rector solucionar el entuerto mediante el diálogo. Fui citado a la oficina de Vial Correa, donde Mónica Jiménez, nuestra actual Ministra de Educación, me brindó una clase magistral de conceptos democráticos y del significado profundo del arrepentimiento cristiano. Dijo la señora Jiménez que le recordaba enormemente a su padre cuando este tenía mi edad, "igual de vehemente, de apasionado, de arriesgado en la defensa de sus erróneos principios políticos –su padre, me explicó ella, era militante de la ultraderecha de sus días". Luego se extendió en una larga arenga en torno a un único concepto: a la Universidad se va a estudiar, no a hacer política. Para rematar, me hizo la propuesta que había convenido con el rector: que firmara un documento que habían preparado para tales efectos, mediante el cuál me comprometía a renunciar a mis convicciones políticas de izquierda; a renunciar a mis responsabilidades como dirigente estudiantil; a declarar públicamente ante la comunidad universitaria que me había equivocado al suponer que los recintos universitarios eran un campo de batalla más en la lucha contra la dictadura. "Firma este documento", me sugirió, "y de inmediato la sentencia de expulsión quedará sin efecto".

    Soborno, incitación a la traición, cohecho, amedrentamiento. Esos son los principios profundamente democráticos que barajaba la señora Jiménez, la misma que hoy se reúne con los estudiantes secundarios y los profesores en jornadas de ""encuentros participativos en educación". Aquella tarde de 1986 no encontré en esa oficina ningún jarro de agua a la mano. Sólo pude mirarla con lástima y desprecio, lanzarle una carcajada al rostro y salir de ahí con un portazo, cerrando para siempre cualquier posibilidad de convertirme en un profesional universitario, pero más convencido que nunca de todos aquellos principios de los que la señora Jiménez me intentó hacer abjurar.

    María Música, por mí y por todos mis compañeros.

  • La jarra de agua y la cuestión del Protagonismo Infantil



    ¿no querían discernimiento?

    La ministra de Educación venía haciendo gala de una mala conducta política que podría explicarse únicamente por venir ella del “mundo técnico”, esto explica que no mida la capacidad de su lengua y que trate a estudiantes y profesores –quizá los sectores sociales más potentes que hay en el país- con la prepotencia del arribista que tiene a su primera nana. Hasta que un poco de música le puso atajo, haciendo agua la sonrisita burlesca con la que venía bajándole el perfil a las movilizaciones y a las iniciativas del movimiento estudiantil y del magisterio.

    Es probable que la gota que rebalsó el vaso hayan sido las torpes declaraciones de la ministra cuando se le consultó por los más de 100 mil chilenos y chilenas que se habían pronunciado en la Consulta Nacional de Educación. En un caso como ese, la respuesta –políticamente hablando- es destacar el gesto técnico de la participación ciudadana, nadie le pedía que votara ni que se mostrara de acuerdo con las preguntas, pero 100 mil personas, participando tranquilamente por todo chile y sin contar a los que trabajamos activamente del proceso, es una muestra clara de los niveles de organización e inteligencia que expresa este movimiento social por la educación. Pero la señora es torpe de torpeza absoluta.

    Pero cuidado, detrás de su peinado cargado a la laca, de su tono de abuela con pachorra y correctora, está el discurso de los sostenedores que tienen a su mejor ejemplar para la protección de un sector económico que se mete miles de millones de pesos anualmente al bolsillo. En otro contexto, en ningún país del mundo se pone a la cabeza de un ministerio como este a una representante de los sectores que harían un lobby feroz para evitar que los estudiantes desordenados les erosionaran su negocio. Pero acá si. La ministra, en su primera declaración a la prensa, señaló que para aceptar el cargo había tenido que hablar con Jesús (si, él mismo, el hijo del pulento) y a la pregunta de su posición respecto del lucro, dijo que no estaba en contra.

    Desde el ministerio han emanado en los últimos meses y semanas, sendos instructivos para que los directores de colegios y funcionarios municipales de educación sepan cómo se debe manejar a los estudiantes conflictivos. Desde el ministerio se presiona y se hace fuerza común con los alcaldes para contrarrestar las manifestaciones de descontento juvenil y del magisterio para evitar el quiebre de las corporaciones que administran la educación municipal. Es represión en todos los niveles.

    La represión callejera no es responsabilidad de la mojada ministra, pero la que se viene ejerciendo en los establecimientos sí, en ellos, insólitamente el ministerio ha recuperado tutela, esa que señala no tener cuando colegios y liceos expulsan niñas embarazadas o cuando discriminan escandalosamente a quienes quieren estudiar en sus aulas o cuando toman medidas altamente violentas marginando a niños y niñas cuando sus padres no han podido pagar la mensualidad. Ahí el ministerio no tiene poder, no tiene influencia, no tiene tutela.

    La tutela ministerial se basa hoy en el ejercicio de todas las atribuciones que les da la legalidad para usarla contra el movimiento de estudiantes y profesores. Esa es en parte la responsabilidad de la ministra.

    El que sigue en silencio las noticias de las últimas 24 horas es el ministro del interior, responsable directo de la violencia que Música denunciaba anoche con brillante y tranquila certeza. El allanamiento a una radio comunitaria de Estación central (La Voz); la detención arbitraria e ilegal de la representante del Centro de Alumnos del Confederación Suiza, las golpizas indiscriminadas en las calles, el uso abusivo de gases lacrimógenos y carros lanza-aguas, las detenciones por 6, 8, 10 en incluso 16 largas horas en las comisarías (un lanza está detenido en promedio 2 horas ha mostrado recientemente la televisión)… son todos factores que no deben ser aislados al momento de construir el contexto en que una jarra de agua moja certeramente a una ministra de Estado.


    ¿Protagonismo infantil o arrebato?

    Asombra, por otra parte, el discurso de “los nuestros”, esos que vienen opinando en los foros que revientan Internet en estos momentos del día después. Esos y esas que, aparentemente desde nuestra propia vereda señalan que “la niñita no tenía idea de lo que hacía…pero gracias!”. La “niñita” es, para efectos de quienes aportamos a la defensa del liderazgo y el protagonismo infantil-popular, un ejemplo clarísimo de la referencia que hacemos cuando sostenemos que la cuestión de la ciudadanía no se explica por la edad o por estar o no inscritos en los registros electorales. Se trata de un ejercicio político que se da en la medida que se adquiere conciencia de los derechos que se tienen, y se manifiesta cuando se toma conciencia que parte de esos derechos son sistemáticamente vulnerados.

    No vamos a minimizar la acción de Música sosteniendo acá que se veía tan frágil, que no sabía lo que hacía o que la jarra de agua fue un acto de pura irracionalidad. Vamos a relevar el acto como una acción política directa, de enfrentamiento cara a cara con la expresión simbólica del poder por parte de una niña que ha participado activamente del movimiento, que ha marchado, que se ha tomado su liceo, que ha recibido palos, que ha sido detenida… estamos hablando en toda propiedad de una compañera, y se siente un cierto orgullo al decirlo.

    La legislación chilena, desde la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, sostiene que desde los 14 años se puede ser responsable penalmente por los actos que se cometan. Hay obviamente una atención especial sobre las conductas antisociales y la penalización de las mismas. Bajo la ilusión de que esas conductas podían frenarse respondiendo con más represión, desde el Estado, otra vez con el acuerdo entre la concertación y la otra derecha (la alianza), tuvo que aceptarse el hecho que desde los 14 años niños y niñas ya tienen la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo. Pero la legislación en general no recoge ese principio y no entrega alternativas para la participación institucional: no votan (y no es que uno quiera algo como eso para ellos y ellas); no pueden acceder a una licencia de conducir; no puede ingresar a un motel con su polola o con su pololo; no pueden representar legalmente a un Centro Juvenil, cultural u otra organización social, incluyendo un Centro de Alumnos. La lista es mucho más larga.

    El ejemplo de música, desde la perspectiva de su condición militante y protagónica, no es otra que la que se ve diariamente en las calles donde se arrincona la pobreza y pequeños e invisibles destacamentos de niños y niñas de su misma edad asumen funciones económicas muchas veces imprescindibles para sus familias. En las ferias o en La Vega, cargan, reponen, gritan, acomodan, pesan y desarrollan una serie de actividades inscritas en el mismo patrón social, cultural y político que Música a sus 14 años: lejos del rebaño, asumen protagónicamente su vida y con ello impactan positivamente la vida de sus entornos sociales más o menos directos, sean estos sus familias o sus compañeros y compañeras de lucha.

    Al adultismo de derecha le resulta fácil y cómodo hablar de la “niñita”, cuestionando el tipo de formación familiar que ha recibido y hacen de ella ejemplo para dar cuenta de una crisis mucho más profunda: la pérdida de respeto a la autoridad como debilidad del gobierno. Más complaciente, el adultismo de izquierda entiende la acción de Música como arrebato juvenil, “está bien, pero está mal…”; “no estaba planificado”.

    Dejar todo en manos del arrebato significa quitarle la condición política a la acción de Música, nosotros no le vamos a privar de ello a la compañera.


    Carlos Soto

  • Yo apoyo el agua como método de lucha!

    Una estudiante de 14 años, del Liceo Dario Salas, ha demostrado lo eficiente del lìquido como forma de lucha. Un jarro de agua a la ministra de educación logró reponer el conflicto de educación para recordarnos que nada se ha solucionado.

    La displicencia y el desprecio que venía mostrando la ministra Jímenez se hizo -literalmente- agua.

    Las mojadas indiscriminadas del guanaco, la generosidad lacrimógena del zorrillo.... apaleos, desalojos, traslado de estudiantes "conflictivos" a otros establecimientos, detenciones ilegales de dirigentes secundarios, detenciones de 10, 12 o 15 horas en las comisarías, estudiantes en las fiscalias militares, allanamientos...(sí, allanamientos)....eso si es violencia, prehistórica, dictatorial....

    Un jarro de agua abre el camino a nuevas formas de lucha, más limpias, modernas, ecológicas y por sobre todo eficientes.

    Yo apoyo el agua como método de lucha!

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