rivmilagro
mujer - 51 años, Venezuela
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¿Que es poesía?, ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
No intentes convencerme de torpeza
con los delirios de tu mente loca:
¡mi razón es al par luz y firmeza,
firmeza y luz como el cristal de roca!
Qué es un bello poema sino una locura retocada....
Gastón Bachelard
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¿MIEDO A AMAR?
¿MIEDO A AMAR?
No existen relaciones equivocadas, ni personas incorrectas, cuando eliges, escoges aquello en lo que vibras, piensas y eres en ese momento... en todo caso, si quieres vivir un amor verdadero deberás desaprender los esquemas tradicionales y deshacerte de falsas creencias... aquí te ofrezco una mesa con muchas reflexiones para que en ese camino de amor puedas usarlas y hacer las tuyas, toma lo que necesites.
Respecto a la ilusión del amor, debemos considerar que el otro no es nuestro personaje de cuento con el que soñamos. La persona y el amor, no nos falla por ser como es sólo que nos centramos en el personaje y nos olvidamos de la persona y en que las relaciones evolucionan, se transforman. Aún en el caso de una persona que te hace daño, amarla no significa quedarte a pesar de ti... Si te la encontraste y no puedes sortear los obstáculos significa que no estas listo para esa relación, no podemos jugar a ser rescatadores de alguien sin habernos rescatado primero.
Generalmente uno ama con la ilusión de que sea Mr. O Mrs Right y luego plaf!! la relación se deteriora, nada es eterno decimos.. y te quedas resignado a la nueva situación, sufriendo y sintiéndote defraudado porque el otro cambio y lo peor, te echa la culpa de que tu cambiaste y que las cosas ya no son igual que antes... o eliges correr despavorido porque el amor se acabó. EL AMOR SE TRANSFORMA.. ahí reside su belleza... y su continuidad depende de tu actitud y de la de tu pareja.. depende de su poder creativo, de la magia, de su fe en la relación y en lo que cada uno puede aportar para mantener la llama viva.
Por otro lado, estoy segura que cada encuentro lleva consigo importantes lecciones de evolución, puede ser cortito o largo, te aporta -como un libro- la mejor frase de un capitulo -dura o suave-, o puedes ser el capitulo entero o casi todo el libro. Lo que es seguro es que cada encuentro, siempre valdrá la pena, si haces que valga!!! La pena de atravesar los obstáculos, la pena de quedarse a pesar de los sinsabores, VALE LA PENA con la voluntad de DOS... imposible con una sola voluntad... y si es tiempo de irse porque alguno de los dos no está preparado para amarse, o porque van en direcciones distintas, entonces haz que la separación valga la pena también.
Que qué deseas? Al igual que yo TODO? Pues tu TODO no es responsabilidad del otro. ¿Eliges amar o te quedas por miedo? ¿Te atreves a sentir dolor o miedo y no salir huyendo? ¿Te atreves a amar con intensidad sin decirte a ti mismo que eres un bicho raro por amar demasiado y que eso está mal?.¿Te atreves a creen en la magia del amor que se transforma y que te hace alcanzar tus sueños, y salvar planetas como Neo y Trinity, Morfeo y la otra mujer que no recuerdo su nombre...¿Te da miedo volar a la ciudad de las máquinas o por el túnel sin más ojos que los de tu corazón, a pesar de que la mayoría te dice que no lo lograrás?
Algo si te aseguro, elige un compañero que también sea valiente para amar porque a veces tu también te olvidarás de su belleza y entonces se corre el riesgo de perderse, de extraviar la relación construida. Cuando te sientas asi y quieras rescatar el amor respira hondo, lee todo lo que tengas que leer para recordar la grandeza, camina todo lo que tenga que caminar, escucha con el corazón y todos los demás sentidos, medita en sabiduría, reza, haz todo por recobrar tu amor de nuevo y pídele que te ayude a amarlo más y mejor. Lo más valioso que tenemos es el amor y el tiempo y esta hermosa conjunción es lo que nos hace vivir en el infinito vertical, es decir, el presente con la intensidad humana, eso es el infinito vertical.
¿Estás listo para hacerlo conciente y atreverte a amar en realidad y no sólo en sueños? ¿qué esperas?
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Un Hombre Solo, Poema.
Me lo dejaron por aca, quise compartir con Uds, muy lindo... Gracias a quien lo envió
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Aprender a Pensar
Aprender a Pensar
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba rotundamente que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro. El estudiante había respondido: llevo el barómetro a la azotea del edificio y le ato una cuerda muy larga. Lo descuelgo hasta la base del edificio, marco y mido. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudio, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.
En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: tomo el barómetro y lo lanzo al suelo desde la azotea del edificio, calculo el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por t^2. Y así obtenemos la altura del edificio.
En este punto le pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota mas alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del Edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
Perfecto, le dije, ¿y de otra manera?. Si, contestó, éste es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura.
Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de precesión.
En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del portero. Cuando abra, decirle: "Señor portero, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo".
En este momento de la conversación, le pregunte si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR. Por cierto, para los escépticos, esta historia es absolutamente verídica
Aprendamos a pensar, hay mil soluciones para un mismo problema, pero lo realmente interesante, lo auténticamente genial es elegir la solución más practica y rápida, de forma que podamos acabar con el problema de raíz...y dedicarnos a solucionar OTROS problemas. -
Mujer en Frases....
Mujer en Frases...
"Cásate; si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz; si no, te volverás filósofo, lo que siempre es útil para un hombre"
Sófocles (495AC-406AC) Poeta trágico griego.
"Aunque tu mujer haya cometido cien faltas no la golpees ni con una flor."
Proverbio indio
"¡Los suspiros son aire y van al aire! /¡Las lágrimas son agua y van al mar! /Dime, mujer, cuando el amor se olvida /¿sabes tú adónde va?"
Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) Poeta español.
Proverbia.Net -
INDEPENDENCIA, RESPONSABILIDADES Y DERECHOS
INDEPENDENCIA, RESPONSABILIDADES Y DERECHOS
Cada una de las diferentes etapas de la vida nos pone en la situación de afrontar el reto de vivir un cambio. Un ejemplo típico es el momento en el que nos corresponde buscar nuestra independencia, porque llegamos a la edad en la que dejamos de ser niños protegidos por nuestros padres, y comenzamos a experimentar la necesidad de autoconducirnos, buscando intuitivamente tomar nuestras decisiones y tener nuestro propio estilo de vida. Por supuesto, esto implica salir del espacio protector de nuestra familia, para comenzar a asumir la responsabilidad de nuestra vida totalmente.
No es fácil para una persona que quiere independizarse aceptar que debe comenzar a hacer sus propias elecciones y que debe dar los pasos necesarios para iniciar una vida profesional que le dé experiencia, madurez y los recursos necesarios para construir su propio espacio vital. Muchos se resisten por el temor de no sentirse preparados para manejarlo y lograrlo con éxito, y pretenden seguir dependiendo de sus padres económicamente. Pero, eso sí, viviendo como quieren, sin respetar las reglas que existen en el hogar. Se buscan excusas para postergar y evitar la toma de esa responsabilidad, diciendo cosas como: "Todavía estoy muy pequeño", "mis padres no quieren que me independice", "mis amigos todavía están en su casa y dependen de su familia"… ¡aunque tengan casi treinta años!
Pero lo cierto es que no necesariamente estamos hablando de tener que irse de la casa familiar, sino, más bien, de desarrollar la capacidad de tomar las riendas de la vida, asumiendo el compromiso de participar y compartir responsabilidades, haciendo sus propias elecciones y aceptando las consecuencias de las mismas, sin hacer a otros responsables o culpables de lo que les pase.
Al principio, nos puede resultar un tanto difícil y estresante, pero con los días y la voluntad de lograrlo, vamos experimentando una mayor confianza en nuestras capacidades y en la vida.
CLAVES PARA COMENZAR A VIVIR COMO ADULTOS
Asume que ya no eres un niño. Esto no significa que pierdas la capacidad de disfrutar la vida, la posibilidad de seguir compartiendo con tus amigos o que debas renunciar a una parte de tu personalidad. Por el contrario, sigues siendo quien eres, sólo que comienzas a actuar con más conciencia de ti mismo y a ocupar tu lugar, con derechos y obligaciones en tu familia y tu comunidad.
Toma las riendas de tu vida. Siéntete en capacidad de tomar tus propias decisiones y de afrontar, como un adulto, sus consecuencias, aun cuando puedes consultarlas con aquellas personas que tienen el conocimiento y la experiencia necesarios para darte un buen consejo. Recuerda que eres tú quien debe tomar la decisión final. Deja de esperar y comienza a actuar.
Gana experiencia. Mantente abierto y dispuesto a aprender de cada persona y situación. Atrévete a poner en práctica lo que sabes, y date la oportunidad de vivir nuevas experiencias. Recuerda que es la práctica la que más nos enseña.
Sal de tu zona de comodidad. Muchas personas desean disfrutar del beneficio protector de su familia, pero no están dispuestas a permitir que intervengan en sus decisiones. Siéntete dispuesto a pagar el precio de crecer, para que puedas ganar madurez y autonomía para conducir tu vida.
PASOS PARA SENTIRSE MÁS SEGURO
1- Ponte una meta. Es muy importante definir con la mayor cantidad de detalles tu meta, para que puedas elaborar el plan de acción que te lleve a conseguirla.
2- Toma una decisión. Una vez que hayas analizado la situación y tomado en cuenta todos los elementos positivos y negativos que puedan estar contenidos en ella, toma una decisión.
3- Conviértela en acción. Evita darle vueltas en la cabeza a lo que ya decidiste y busca los recursos que te hagan falta para afrontar y superar los obstáculos que se pudieran presentar en el camino y disfruta del recorrido.
- El problema
Tengo 28 años, acabo de graduarme y todavía vivo con mis padres. Lo he pensado mucho y ya tomé la decisión de vivir solo, me hace falta tener mi propio espacio. Hace unos días se los comunique, y les afectó mucho mi decisión; me dijeron que seguramente iba a pasar trabajo por fuera de la casa y que no tenía necesidad de hacerlo. Yo soy el hijo mayor, que todo el tiempo está apoyándolos, y también a mis hermanos. Pero tengo uno menor que está estudiando en otra ciudad, y cuando él tomó esa decisión mis padres la aceptaron y la consideraron una buena oportunidad. Mi problema es que me siento responsable por ellos, y preocupado porque mi decisión, al final, sea equivocada. ¿Cómo puedo vencer todo esto, para iniciar la vida nueva que tanto deseo sin sentirme culpable de hacerlo?
- La solución
"Me parece que estás listo para buscar tu autonomía. Pero antes tienes la necesidad poner todos tus asuntos familiares en orden y en paz. Tal vez, tus padres están apegados a ti; después de todo, eres el primer hijo y el que, seguramente, asumió muchas responsabilidades familiares, de manera que ellos se han apoyado en ti para muchas cosas, sobre todo para darles ejemplo a tus hermanos. Pero estoy segura de que cuando llegue el momento serán capaces de aceptarlo y de adaptarse a vivir sin ti, sabiendo que tienes una vida exitosa y buena.
Todo cambio implica soltar y ser capaces de dejar atrás aquello que deseamos cambiar, por lo tanto, debes preguntarte si, en realidad,te sientes listo para dar ese paso. A veces, aunque lo deseamos con la cabeza, emocionalmente seguimos atados a una vieja situación o circunstancia. Te sugiero que ganes confianza en ti mismo, para que cuentes con la fortaleza que se necesita para dar el paso final hacia la independencia. Recuerda que puedes tomarte el tiempo necesario para hacerlo, evita tomar esa decisión si estás afectado por alguna circunstancia en este momento; es mejor tomarla cuando te sientas bien y cuando dispongas de la claridad que necesitas para analizar los pro y los contra de la nueva situación. Al principio, es bueno pensar en que los cambios son temporales y que tenemos la posibilidad de volver atrás si no logramos adaptarnos o manejarlos de la mejor manera. No te sientas culpable por querer tener una vida propia. Ya eres un adulto y tienes derecho a construirla. Todos, de una u otra forma, hemos experimentado esos sentimiento de confusión, temor e inseguridad antes de dar ese paso. Por eso sé que el tiempo nos da la fortaleza, la experiencia y la madurez que necesitamos para disfrutar a plenitud de esa nueva etapa de la vida.
MAYTTE -
LA FLOR MAS HERMOSA
LA FLOR MAS HERMOSA
La plaza estaba desierta cuando me senté a leer bajo las frondosas ramas del viejo roble.
Decepcionada de la vida, con buenos motivos de preocupación, el mundo venciéndome, o tal su intención.
Y como si eso no fuera suficiente para arruinar mi día, un niño agitado se acercó, cansado de jugar. Se paró frente a mí, con su cabecita en frenético girar y dijo muy excitado:
"Mira lo que acabo de encontrar!"
En su mano había una flor... y, qué triste visión, los pétalos marchitos -escasa lluvia o escaso sol-.
Deseando se alejara con su flor muerta a jugar, fingí una sonrisa pequeña y por mis pensamientos me dejé llevar...
Pero en vez de marcharse, se sentó a mi lado y colocando la flor bajo mi nariz, dijo con cierto matiz sobreactuado:
"Huele de maravilla y es hermosa para mí. Por eso la he recogido, toma, es para ti".
La hierba que me ofrecía estaba muerta o en agonía, no estallaban sus colores, no era naranja, roja ni amarilla. Pero supe que debía aceptarla, o el niño nunca se marcharía, tomé la flor y dije:
"Justo, tanta falta que me hacía".
Pero en vez de colocar la flor en mi mano dura, la sostuvo en el aire, sin razón alguna.
Y entonces me dí cuenta y sentí un escozor, aquel niño era ciego: no podía ver la flor.
Sentí mi voz temblar, mis lágrimas brillar; mientras le agradecía por elegir la mejor flor.
"De nada", sonrió y entonces se marchó sin saber siquiera, que mi día cambiaba de color.
Me quedé ahí, preguntándome cómo hacía para ver, bajo un roble viejo, una patética mujer...
¿Cómo supo el niño de mi auto conmiseración? Tal vez desde su alma, bendecido con la verdadera visión.
A través de los ojos ciegos de un niño, finalmente pude ver que el problema, no era el mundo, el problema era yo.
Y por todas las veces que yo misma fui ciega; prometí a la vida, ver las cosas bellas y atesorar cada segundo mío, con profundo amor.
Y entonces, llevé la flor marchita a mi nariz dormida, aspiré la fragancia de una hermosa rosa erguida.
Y sonreí, mirando al niño, con otra hierba en su mano, a punto de cambiar la vida de un desprevenido anciano. -
Camina a mi lado
Camina a mi lado
"No camines detrás de mí, no puedo guiarte; no camines delante de mí, no puedo seguirte; camina a mi lado y sé mi amigo"
... esta frase del filósofo humanista y Premio Nobel de Literatura francés Albert Camus describe como debemos permanecer juntos uno al lado del otro; ayudándonos, compartiendo, aprendiendo, tropezando, levantándonos...... Gracias por quienes permanecen a mi lado... los quiero mucho.....Dios los Bendiga.
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¿Has amado?
¿Has amado?
"Al final del camino sólo me dirán:
¿Has amado?
Y yo no diré nada, abriré mis manos vacías,
y el corazón lleno de nombres" -
¿Porqué amamos a las mujeres?
¿Porqué amamos a las mujeres?
Artículo de tres partes publicado por Paulo Coelho en la revista "Todo en Domingo" del diario "El Nacional":
1. Nosotros, los hombres, amamos a las mujeres porque aún se creen adolescentes incluso después de haber envejecido.
2. Porque sonríen cada vez que se cruzan con un niño.
3. Porque caminan erguidas por las calles, mirando siempre al frente, y jamás se vuelven para agradecer o devolver la sonrisa y el saludo que les dedicamos mientras pasan.
4. Porque en la cama son osadas, y no porque tengan una naturaleza perversa, sino porque quieren agradarnos.
5. Porque hacen todo lo que haga falta para que la casa esté arreglada y perfecta, y jamás esperan reconocimiento por el trabajo realizado.
6. Porque no leen revistas pornográficas.
7. Porque se sacrifican sin quejarse en nombre de la belleza ideal, enfrentando depilatorios, inyecciones de botox y amenazadoras máquinas de gimnasio.
8. Porque prefieren comer ensaladas.
9. Porque dibujan y pintan su cara con la misma concentración de un Miguel Ángel trabajando en la Capilla Sixtina.
10. Porque si quieren saber algo sobre la apariencia que tienen, buscan a otras mujeres, sin incomodarnos con este tipo de preguntas.
11. Porque tienen sus propias maneras de resolver problemas, que jamás entendemos, y que nos enloquecen.
12. Porque son compasivas, y nos dicen "te quiero" justo cuando empiezan a querernos menos, para compensar lo que estamos sintiendo y notando.
13. Porque se quejan de cosas que también nosotros sentimos, como resfriados y dolores reumáticos, y así entendemos que son personas iguales a nosotros.
14. Porque escriben novelas de amor.
15. Porque mientras nuestros ejércitos invaden otros países, ellas se mantienen firmes en su guerra privada e inexplicable para acabar con todas las cucarachas del mundo.
16. Porque se derriten cuando escuchan a los Rolling Stones cantando "Angie".
17. Porque son capaces de ir a trabajar vestidas como hombres, con chaqueta y pantalón –trajes pequeños y delicados– mientras que ningún hombre se atrevió jamás a hacer algo parecido llevando faldas.
18. Porque en las películas –y sólo en las películas– ellas nunca se duchan antes de hacer el amor con sus parejas.
19. Porque siempre consiguen encontrarle un defecto convincente a la mujer de la que decimos que es guapa, de manera que nos dejan inseguros en relación a nuestros propios gustos.
20. Porque se toman realmente en serio todo lo que sucede en las vidas privadas de los famosos.
21. Porque consiguen fingir orgasmos con la misma calidad artística de la estrella de cine más famosa y con mayor talento.
22. Porque les encantan los cócteles exóticos de varios colores y con adornos delicados, mientras nosotros tomamos nuestro whisky de siempre.
23. Porque no pierden una eternidad de tiempo considerando la mejor manera de abordar al guapo muchacho que acabó de entrar en el autobús.
24. Porque nosotros vinimos de ellas, volveremos a ellas, y hasta que tal cosa ocurra, viviremos orbitando alrededor del cuerpo y de la mente femenina.
Los hombres, aman a las mujeres, porque somos mujeres. Así de fácil....
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Las dos gotas de aceite
Las dos gotas de aceite
Cierto mercader envió a su hijo a aprender el Secreto de la Felicidad con el más sabio de todos los hombres. El muchacho anduvo durante 40 días por el desierto, hasta llegar a un bello castillo, en lo alto de una montaña. Allí vivía el sabio que el muchacho buscaba.
No obstante, en lugar de encontrar a un hombre santo, nuestro héroe entró en una sala en la que se deparó con una enorme actividad: mercaderes que entraban y salían, personas conversando por los rincones, una pequeña orquesta tocando suaves melodías, y una mesa muy bien servida con los más deliciosos platos de aquella región del mundo.
El sabio conversaba con todos, y el muchacho tuvo que esperar durante dos horas hasta que pudo ser atendido.
Con mucha paciencia, el sabio escuchó atentamente el motivo de la visita del chico, pero le dijo que en ese momento no tenía tiempo para explicarle el Secreto de la Felicidad.
Le sugirió que diese un paseo por su palacio, y regresase al cabo de dos horas.
–De todas maneras, voy a pedirte un favor –añadió, entregándole al muchacho una cucharita de té en la que dejó caer dos gotas de aceite–.
Mientras estés caminando, lleva contigo esta cuchara sin derramar el aceite.
El joven empezó a subir y a bajar las escalinatas del palacio sin apartar la mirada de las gotitas de aceite. Dos horas más tarde, regresó ante la presencia del sabio
–Entonces –preguntó el sabio– ¿ya has visto los tapices de Persia que están en mi comedor, y el jardín que al maestro de los jardineros le llevó 10 años concluir? ¿Y te has fijado en los hermosos pergaminos de mi biblioteca? El muchacho, avergonzado, confesó que no había visto nada de eso. Su única preocupación había sido no derramar las gotas de aceite que el sabio le había confiado.
–En ese caso vuelve y conoce las maravillas de mi mundo –dijo el sabio–. No puedes confiar en alguien hasta que no conoces su casa.
Ya más tranquilo, el joven muchacho tomó una vez más la cucharilla y volvió a pasear por el palacio, pero esta vez fijándose en todas las obras de arte que colgaban del techo y las paredes. Vio los jardines, las montañas de alrededor, la delicadeza de las flores, el refinamiento con que cada obra de arte había sido colocada en su lugar. Por fin, una vez más ante la presencia del sabio, le contó pormenorizadamente todo lo que había visto.
–Pero, ¿dónde están las dos gotas de aceite que te confié?– preguntó el sabio.
Mirando la cuchara, el joven se dió cuenta de que las había derramado.
–Pues este es el único consejo que puedo darte –dijo el más sabio de los sabios–. El secreto de la felicidad está en saber mirar todas las maravillas del mundo, sin olvidarse nunca de las dos gotas de aceite de la cucharilla.
Fuente:Paulo Coelho , en la revista Todo en Domingo