rosersabate
Confianza mujer - 50 años, Barcelona, España
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AFRICA-CUBA
AFRICA-CUBA
Cuando sonríes
se ilumina tu rostro,
- oscuro cual la noche-
y parece una luna
la luz de tu sonrisa;
Igual que un farolillo
me lleva hasta tu mar
y en medio de él la isla
de tus secretos vive.
Se abre tu sonrisa,
-llena de conchas blancas-
como una playa al mar.....
R.S. -
LA PASIÓN DESVELADA Susana March
LA PASIÓN DESVELADA
Dame tu voz antigua en cuyo acento escucho
el rumor de los bosques primitivos,
el canto misterioso de los seres selváticos,
el grito de agonía
de la primera virgen violada.
Dame la voz antigua donde yo reconozco
mi propia voz extinguida,
aquella que cantaba hace milenios
en las frondosas selvas sin historia,
aquella que sonaba en el murmullo
de las límpidas fuentes intocadas.
Yo fuí una gota de agua,
o un pájaro aturdido cruzando el aire nuevo
de la aurora del mundo;
acaso un pez de oro sobre cuyas escamas
probó el sol la dorada destreza de sus rayos.
Más era ya la misma doliente criatura
que ahora soy, consumida de sueños y tristezas,
en el ardiente caos del Paraíso,
con los ojos abiertos al secreto de Dios.
Es tu voz el puente por donde regreso,
milenios y milenios traspasando
a mi libre existencia de agua fresca,
de verde candidez. Mi carne gime
escuchando la voz como si oyera
la lamada lejana y misteriosa
de las tribus sin nombre. Rituales
de sangre y fuego en el brutal nocturno,
aullidos fugitivos y, en la hierba,
mi cuerpo -¿de mujer? ¿de reptil? ¿de insecto?
hollado por l bárbara dulzura
de la pasión del mundo. -
ODA A LA TRISTEZA Pablo Neruda
ODA A LA TRISTEZA
Tristeza, escarabajo
de siete patas rotas,
huevo de telaraña,
rata descalabrada,
esqueleto de perra:
aquí no entras.
No pasas.
Andate.
Vuelve
al sur con tu paraguas,
vuelve
al norte con tus dientes de culebra.
Aquí vive un poeta.
La tristeza no puede
entrar por estas puertas.
Por las ventanas
entra el aire del mundo,
las rojas rosas nuevas,
las banderas bordadas
del pueblo y sus victorias.
No puedes.
Aquí no entras.
Sacude tus alas de murciélago,
yo pisaré las plumas
que caen de tu manto,
yo barreré los trozos
de tu cadaver hacia
las cuatro puntas del viento,
yo te torceré el cuello,
te coseré los ojos,
cortaré tu mortaja
y enterraré, tristeza, tus huesos roedores
bajo la primavera de un manzano.
Pablo Neruda -
EL REGALO Rabindranath Tagore
Ha llegado la estación del Pujah. La despensa está llena de presentes: saris de Varanasi, ornamentos de oro; los hay a montones, y también vasijas llenas de dulces y requesones.
La madre está enviando regalos.
El hijo mayor es un funcionario que trabaja en un lugar distante del país. El segundo se dedica a los negocios y no vive en el hogar paterno; los otros hijos han reñido entre ellos y formado sus propios hogares, y los parientes están dispersos y viven lejos.
Durante todo el día, de pie en la puerta, el niño más pequeño ve la procesión de muchachas y sirvientes que pasan, llevando los presentes en bandejas de bronce cubiertas con coloridos manteles.
El día se acaba: ya se han llevado todos los obsequios. El último resplandor del sol, como quien llevara una fuente de oro, última ofrenda del día que se extingue, se ha ocultado ya en su viaje hacia los cielos constelados.
El niño vuelve con su madre y dice:
- Madre, has hecho regalos a todos, pero no a mi.
Con una sonrisa la madre responde.
-Todos han recibido sus obsequios. ahora veamos lo que queda para ti.
Mientras lo dice, le besa la frente.
Casi sollozando, el niño explica:
-¿Es qué no tendré ya ningún regalo?
-Cuando estés lejos, entonces tú también recibirás tu presente
- ¿Y cuando estoy cerca de ti, no he de tener nada hecho con tus propias manos?
La madre extiende los brazos y atrayéndolo a su regazo, le dice:
- Tu estás hecho con mis propias manos. -
EPHITEMIA
EPHITEMIA
Regálame sonrisas que no quiero otra cosa,
envuelta en celofán tu boca y con un lazo azul o rosa.
Regálame un tequiero susurrado al oído
y un montón de caricias para hacerme un sombrero.
Protégeme del cielo, de la tierra y del fuego,
como gota de agua durmiendo en tu pupila;
cual lágrima pequeña viviendo en tu mirada,
si algún día lloraras sería mi final;
No llores pues, ¡sonríe! Regálame sonrisas,
tequieros y caricias y no llores jamás.
R.S. -
¿DÓNDE ESTÁ EL POETA?
¿DÓNDE ESTÁ EL POETA?
¿Dónde está el poeta? ¡Enseñádmelo, enseñádmelo,
nueve musas, para que pueda conocerlo!
Es el hombre que con otro hombre es igual,
sea el Rey o el más pobre del clan de los mendigos,
o cualquier otra maravilla,
un hombre puede estar entre un mono y Platón;
Es el hombre el que con un pájaro,
abadejo o águila, halla el camino
a todos sus instintos; él ha oído
el rugido del león y puede decir
lo que su callosa garganta expresa,
y para él el aullido del tigre
se hace articulado y se oprime
en su oído como la lengua materna.
John Keats -
LA CANCIÓN DE AENGUS EL VAGABUNDO
LA CANCIÓN DE AENGUS EL VAGABUNDO
Eché a andar por el bosque d avellanos
porque sentía un fuego en la cabeza,
y corté y descortecé una rama
y le até una baya con un hilo;
y cuando echaron a volar mariposas blancas
y se alejaron como estrellas titilantes,
la dejé caer en un arroyo
y pesqué una pequeña trucha plateada.
Tras haberla dejado en el suelo
fui a avivar con mi aliento la llama,
pero algo crujió en el suelo
mientras alguien pronunciaba mi nombre.
Se había convertido en una joven resplandeciente,
y con flores de manzano en el cabello,
que me llamó por mi nombre y echó a correr
perdiéndose en el aire destellante.
Aunque envejezca en mis vagabundeos
por hondonadas y colinas,
alguna vez volveré a encontrarla,
y tomándola de las manos, la besaré en los labios,
y caminaremos entre largas hierbas multicolores,
y cosecharé hasta el final del tiempo
las plateadas manzanas de la Luna
y las manzanas doradas del Sol.
William Butler Yeats -
Es caprichoso el azar......
Como reza el título de esta canción de Serrat acompañado por Noa; Es así como surgen los amigos amenudo, de forma caprichosa y como por azar
, la vida nos une y creo que en realidad nos encontramos viejos conocidos...¿cierto?
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