super_rociito
mujer - 35 años, Madrid, España
Blog 58
Seguro que no estás de acuerdo con muchas de las ideas que aquí expreso. A lo mejor te parezco radical, políticamente incorrecta, o simplemente pesadísima...
Gracias por compartir estos jirones de mí. Soy lo que pienso, y pienso así:
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VERGÜENZA
Más que la rabia e impotencia habituales en mí en estos casos, hoy me siento engañada.
Llevamos más de 30 años sufriendo en nuestras ajadas y maltrechas carnes la herida constante del terrorismo. 30 años de viudas, huérfanos, mutilados, personas corrientes que tuvieron la desdicha de estar, inconscientemente, en el punto de mira de los asesinos.
Absolutamente todos los gobiernos democráticos que hemos tenido (y, en muchos casos, sufrido), han intentado acabar con el cáncer que nos estaba invadiendo impunemente.
30 años de diálogo, de negociaciones, de ceder y aproximarles a sus presos, de permitir explícitamente la financiación a su aparato ejecutivo, de mordernos los labios y callar ante las humillaciones, de temer por las consecuencias de ejercitar nuestro derecho a la libre opinión.
30 años de aguantar ver a los asesinos tomando txikitos en cualquier bar de cualquier pueblo, de ver sus asquerosos rostros en las noticias sonriendo ante el dolor ocasionado
En estos 30 años, JAMÁS se ha planteado el Ejecutivo sondear la opinión pública al respecto. Nunca se han atrevido a preguntarnos a nosotros, sus representados, qué queremos que se haga para acabar con esta masacre.
Tras 30 años de probar, infructuosamente, la técnica de los Tele-tubbies, ser amiguitos de los malos y ayudarles en la reinserción social, siguen dedicándonos cortes de manga y asesinando en cuanto tienen ocasión.
¿A nadie se le pasa por la cabeza que ya es hora de cambiar de táctica? ¿Nadie tiene empatía con esos recientes huérfanos? ¿A nadie se le han revuelto las tripas esta mañana?...
Aunque el tango diga que 20 años no es nada, 30 sí lo son.
Ya está bien de tomarnos el pelo, señores políticos. Dejen de llenarse los bolsillos con nuestro dinero y cumplan con su obligación. Liberen a nuestra sociedad de la lacra impuesta.
Y si para ello, el Estado debe mancharse las manos de sangre, prefiero no saberlo, pero que lo hagan.
Más vale la sangre de un asesino irredento sobre la calzada que la de un ciudadano pacífico y respetable. -
MI ÁNGEL DE LA GUARDA
Finalmente me ha encontrado.
Llevaba días, casi meses, huyendo de él, intentando engañarle con absurdas tretas de niña tonta. Pretendiendo ocultarle aquello que quería guardar sólo para mí. Seleccionando conversaciones vanas, vacías, demasiado superficiales para que parecieran reales.
Mi Ángel de la Guarda, ese mismo que hace ahora dos años desplegó sus alas para que no cayera en el foso en el que pretendía hundirme y se volcó en cuerpo y alma en su misión de perpetuarme íntegra, hoy me ha agarrado por la pechera y me ha soltado el bofetón que andaba pidiendo a gritos.
Mientras yo, pretendiendo convencerme de que su cargo respecto a mí ya había expirado, esperaba un simple tirón de orejas por los pequeños desaires que le he ido haciendo en mi huida, me he encontrado con que él estaba destapando descaradamente mi caja de Pandora.
Y me ha encontrado. Y me ha abofeteado. Y me ha sacado los fantasmas que con tanto celo pretendía esconderle...
Puedo decir que ahora, tras el dolor que me ha ocasionado abrir los ojos frente a mi caja destapada, puedo considerarme la mujer más afortunada del mundo. Nadie tiene un Ángel como el mío.
Ya he aprendido la nueva lección. Él está ahí, siempre, pendiente de todo aquello que pasa por mi cabeza (aunque mis labios expresen lo contrario). No puedo engañarle como al resto.
¿Cómo podré devolverle tanta atención?... -
DECÁLOGO PARA SER UN HIJOPUTA CON SUERTE
DECÁLOGO PARA SER UN HIJOPUTA CON SUERTE
1- Monte usted un aparatejo rudimentario (visite webs explicativas, abundan) basado en una olla express, unos kilitos de tornillos y demás ingredientes caseros. Colóquelo en una ubicación bien transitada y hágalo explosionar cuando pase algún viandante despistado.
2- Corra (bueno, tampoco es imprescindible quedarse sin resuello, con el follón que acaba de organizar pasará desapercibido).
3- Pase unos mesecitos llevando su vida habitual, jáctese ante sus amistades de su "hazaña" y amenace a todo aquel que ose enjuiciarle.
4. Oh! Le pillaron!... Vaya, no se preocupe, tenemos soluciones para todo. En el juicio procure sonreír mucho, mirarse los padrastros, saludar a sus colegas y, cuando le pregunten, procure hablar en un idioma que nadie conozca en la sala (si sólo habla español, invénteselo)
5. Si se llevó por delante al pobre viandante despistado, es probable que le toque pasar un añito a la sombra (ya hay jurisprudencia al respecto). Le repito que no se preocupe, ahora empieza lo bueno.
6. Relájese y disfrute. La celda individual, el gimnasio, la piscina cubierta y demás elementos accesorios están ahí para facilitarle su reintegración en la sociedad. Le recuerdo que pasará un año sin ver a su suegra, jefes, comiendo y durmiendo a costa de los contribuyentes...
7. Inscríbase en todas las carreras universitarias que pueda (la inscripción ahora en español, por favor), aunque le parezcan muchas no importa. Hay un grupo de doctores y catedráticos dispuestos a ayudarle inventando sus calificaciones de los exámenes a los que no asistirá.
8. Quizá sea este el momento de plantearse un cambio en la vida. ¿Quizá le apetece ser padre? No se preocupe, el Estado, siempre garante de sus derechos, permitirá que abandone la prisión antes de tiempo y abonará diligentemente su tratamiento. Todo sea por subir el índice de natalidad.
9. Si usted se entera de que algún otro gilipollas atenta contra la vida de un inocente, permítase el lujo de gritar a los cuatro vientos su felicidad y solicite senda ración de langostinos regada con un buen champán. Probablemente no se lo den, pero tampoco le reprocharán su actitud.
10. ¿Ve como no fue para tanto? Ya está usted en la calle!!! Han pasado tres meses desde que entró (redujo condena por estudiar y querer embarazarse). Ahora tiene dos titulaciones universitarias, su novia ha podido comprar un piso de 360.000 € a tocateja (su nómina debe reproducirse con el agua, como los gremlins) y será el más chulo y pintón de su barrio. Cuando entre a tomar un café en un bar, todo el mundo bajará la cabeza hasta mimetizarse con el periódico que leen, nadie será capaz de decirle nada!!!!
Ahora, a descansar de tanto esfuerzo. Y si, por casualidad, algún fiscal metomentodo pretende revisar su paso por la trena, le recomiendo una dieta hiperprotéica a base de yogures, miel y jamón de york que hará desistir a cualquiera de convertirle en un mártir.
Ah! y no olvide agradecer todo esto al Gobierno de España. -
QUE PAREZCA UN ACCIDENTE...
Demasiado han tardado en abrirle la jaula al pájaro.
Los pocos escépticos irreverentes que aún poblamos estos mundos de dioses estábamos convencidos de que, amparados en un enrevesado vacío legal especialmente descubierto para el caso, se abriría de una forma apenas perceptible la jaula donde callaba el pajarraco. Callado, que no mudo, permanece desde hace meses, esperando este momento en el que su risa tronará por encima del llanto eterno de muchos.
Le sueltan, es lo propio. Estamos en un Estado de Derecho y se nos llena la boca de magnanimidad, equidad y justicia. El pobre diablo ya cumplió su pena. Total, lo único que tenía en deuda era el castigo por escribir unas cuantas palabras que, para muchos, venían salvaguardadas por la libertad de expresión. Lo gordo, los 25 muertos que pesaban sobre sus envilecidos hombros, ya lo expió, el pobre diablo.
Y, cómo no, ¿no va a tener, el pobre, derecho a establecerse donde buenamente le venga en gana? ¿no está ya libre de polvo y paja, como cualquier cuidadano del montón, y tiene plena libertad para vivir en cualquier parte de su odiada geografía española?. Absoluta casualidad, dirán muchos, que haya escogido como su nido de serpiente particular, el vecindario donde intentan sobrevivir varias víctimas de ETA.
Pensándolo friamente, la ocasión la pintan calva. Me pongo en la piel de una de esas víctimas y creo que, una vez sobrepuesto el impacto de la noticia de quién puede llamar a tu puerta para pedirte que le riegues las plantas en agosto, aprovecharía la coyuntura para saldar la deuda que el hijoputa mantiene con esta parte de la sociedad (en la que me incluyo), que no considera que haya pagado lo que le toca.
Se me ocurren muchas y muy prácticas soluciones al respecto. No sé, que el cabrón se escuerne en la escalera porque, sin querer, obviamente, se te cayó medio litro de aceite en su puerta y olvidaste recoger; que, al salir del aparcamiento, metas la marcha atrás en vez de la primera cuando él salía de comprar el pan y pasaba justo tras tu coche; macetas que caen a la acera tras una tormenta estival justo cuando sale a dar el paseito del jubilado... Mi calenturienta mente no para de crear situaciones, absolutamente accidentales, por supuesto, en las que el pobre diablo no saldría demasiado bien parado.
Por desgracia, seguro que en ese vecindario como ocurriría en cualquier otro, hay gentuza que le atenderá como si fuera como tú y como yo, un ciudadano de bien. Seguro que no todo el mundo tiene el arrojo suficiente como para no servirle un vino (prohiben la entrada a los perros y se la van a permitir a este hijoputa), echarle del súper, o cantarle la gallina cuando vaya por la calle.
Pero, que quede claro, los accidentes ocurren, cada día y a él también podría tocarle... -
ESPAÑOLITOS TODOS
Hace muchos años que no escuchaba tanto vítor a la madre patria ni veía tanta bandera ondeante sin la consabida contrapartida que lo tildara de fascistoide.
Por un lado, como a cualquier españolita de a pié, me alegra la victoria, que el nombre de mi país quede en los anales de historia como vencedor, dando sopas con onda a la pedantería italiana y la prepotencia teutona. He disfrutado como nadie con el buen juego y también me he emocionado al escuchar en Colón "¡viva España!" gritado por veinteañeros apátridas (tristemente por falta de conocimiento y cultura).
Pero, dando el pasito de más que siempre me gusta alcanzar, me resulta tremendamente triste que sólo en estos foros sea compatible un nacionalismo sano, un orgullo patrio defendido con la cabeza alta, sin que los buitres que sienten el españolismo como un lastre cultural se tiren a degüello.
Me reitero en el "panem et circensis" que escribí hace tiempo. Que la selección española sea la mejor de Europa hace estragos, nos levanta como marea humana y todos queremos nuestra parte del pastel, todos somos españoles, vestimos de rojo, sacamos la bandera por la ventana del coche y berreamos como posesos "yo también soy español".
¿Qué hace toda esta gente, todos estos "orgullosos españoles" cuando, de verdad, está en juego el cimiento de su nación? ¿Salen a la calle, bandera en ristre, a corear las mismas consignas que dejen patente su corazón rojigüaldo?...
En fin, ojalá el "viva España" que acaba de corear Xavi Hernández en la Plaza de Colón, se repitiera tan impunemente en el Camp Nou. -
QUIERO RABIA, NO PENA
Ya no siento ni rabia (difícil en mí). Creo que, por no quedar, ya no me queda ni odio.
Me sorprende desagradablemente la sensación de "vuelta a la normalidad". Cada vez presiento de forma más angustiosa la vuelta al estado de sitio vivido en los ochenta, la costumbre de vivir con las noticias informando de otro asesinado más, otro más...
Cuando esta mañana me he enterado de que los hijosdeputa han vuelto a matar, se me han revuelto las tripas, pero con pena. Nunca había sentido pena como primera emoción tras un asesinato terrorista (me niego a llamar atentado a lo que está ya consumado); la visceralidad, el odio, la necesidad de venganza, se adelantaban en mi corazon y cerebro.
Pero hoy no. He sentido que nos han ganado la batalla. Con un Gobierno que nos bajó los pantalones a todos en su momento y pretende ahora ocultar nuestra vulnerabilidad; con una oposición descabezada y torpe, que ha perdido a los que duramente defendían nuestro derecho a la dignidad y a la vida; con una "masa" que durante el minuto de silencio en la puerta de mi trabajo, empujaban para pasar mientras el semáforo estuviera verde...
Casualidades de la vida, al subir de nuevo a la oficina, me he encontrado de frente con Irene Villa y su madre. Ella, cojeando visiblemente; su madre, postrada en una silla de ruedas; el padre/marido, pudriéndose en su tumba mientras la gente empuja por cruzar mientras el semáforo está verde. -
¿APTO PARA CONCEBIR?
A día de hoy, hay que demostrar papelito en mano que estás capacitado para casi todo.
No puedes conducir si no tienes carnet (bueno, no debes...), no puedes dar clases de inglés siendo de Liverpool si no eres maestro, no puedes poner un Big Mac sin el carnet de manipulación de alimentos, no puedes alquilar un piso sin un aval bancario, no te puedes casar por la iglesia si no tienes el titulito del curso prematrimonial (ese es un filón para otro blog, a ver si me acuerdo), no puedes estudiar Estadística si te quedó un cuatrimestre de Literatura... Absurdo casi todo, no? pero si no tienes el papelito que demuestre que eres apto, olvídate.
Y digo yo, para lo más complicado de todo, para la gesta más difícil que tendrá el ser humano en toda su vida, no te exigen capacitación alguna. Aquí tiene hijos hasta el más pintado presuponiendo que todos seremos capaces de educar a nuestros vástagos como adultos ejemplares y bienhechores.
Y, puesta a divagar, subo otro escalón.
¿Es, acaso, normal, que el acto de tener un hijo (que será lo más complicado que tengamos que hacer mientras vivamos) sea placentero? ¿No induce eso a que muchos niños nazcan sin el deseo de sus padres? Debería ser al contrario. Que la concepción fuera algo duro, desagradable, que costara un esfuerzo titánico... así mucha gente lo pensaría mil veces antes de hacerlo y sólo los realmente convencidos y con ganas de traer niños al mundo serían capaces de llevarlo a cabo.
Y escribo esta sarta de ideas absurdas porque todavía no soy capaz de abordar directamente el horror del padre que es capaz de secuestrar, torturar y violar a su hija y a los hijos que, a su vez, la engendró.
¿No debería este despojo humano presentar la titulación pertinente que le acredite como capacitado para tener hijos? ¿Realmente la maternidad/paternidad debe ser un derecho accesible a todos?
Quizá suene hitleriano, pero creo que para tener hijos sí hay que mostrar el papelito de apto. -
GRACIAS, JUAN JOSÉ
Llevo días gestando este blog.
Días en los que tan sólo acertaba a escribir cuatro frases racionales antes de que la rabia dominara mis ideas.
Esta noche, después de verte, escucharte y llorarte, lo voy a hacer.
Juan José, estás pasando por la peor situación que cualquier ser humano puede atravesar en su vida. No sólo has sobrevivido a tu hija, situación antinatura donde las haya; sino que has tenido que asumir su violación, vejación y asesinato, de manos de un psicópata reincidente que residía, plácida e impunemente, cerca de tu casa.
Me has admirado, Juan José, he visto un hombre sobrehumano capaz de poner cordura donde el corazón nos pide instinto, pedir justicia cuando necesitamos venganza... ¡y era tu niña!... Tu niña querida que todos hemos visto en la tele, en esos vídeos caseros que todos hacemos a los niños en los cumpleaños sin pensar que, sobrecogedoramente, puede ser la única imagen que podamos tener de ellos mañana.
Cuánto que aprender de un ser como tú, cuánta dignidad abrumadora, qué tristeza contenida reconvertida en lucha legal...
Me has impactado, Juan José, me has sobrecogido, me has enseñado.
Gracias por hacer que me acueste siendo mejor persona que cuando me levanté.
Que tu Dios te proteja y te ayude...
(Los demás mortales sólo podemos recoger firmas solicitando la cadena perpetua para este tipo de seres que, desgraciadamente, seguirán seccionando nuestras almas)
http://www.nuevodrom.net/ -
¡QUIERO SER GILIPOLLAS!
Me cansa tanto pensar.
Es como tener a la Thermomix dentro del cráneo en velocidad turbo.
Como si, de forma casual, todas mis ideas se pusieran de acuerdo y dijeran: "ahora!, ahora que ha salido de trabajar y parece cansada podemos con ella! como Fuenteovejuna!" y aparecen, todas de golpe, a montar follón.
Y total, para nada, para dar dos mil vueltas a lo mismo de todos los días y volver al punto inicial. Es como el paseito del jubilado, que nunca va a ningún sitio, no tiene un destino final, pero si no sale a pasear no es él.
Pues eso me pasa a mí. Que si no me agobio con mis deshechos mentales, no sería yo.
Tanta energía consumida dándole vueltas al tarro y ni adelgaza!
¿Sabe alguien dónde está el pause?...
Me encantaría ser tonta de baba.
De ese tipo de personas que nunca se cuentionan nada, que viven por vivir, porque ya que estás aquí, pues habrá que seguir respirando...
Sin atormentarme, sin dudar de mis decisiones, sin cuestionarme (siempre a toro pasado) cada una de las acciones emprendidas...
¡Quiero ser gilipollas! -
DESPERTAR TRAS LA TORMENTA
La tormenta.
La ves venir.
A lo lejos, negros nubarrones que aventuran tiempos de sufrimiento y dudas, de autoflagelaciones injustas, de soledad en el alma y frío en el lecho.
Momentos de dolor elegido (siempre más duro e hiriente que el impuesto), de reflexiones circulares que nunca desembocan en conclusiones constructivas, de por qués, de llantos, de sombras, de pena.
Sabes que estás vivo porque sufres, porque no paras de fustigarte con lo que pudo ser y no fue, con lo que pudiste hacer y decidiste no hacer...
Y te corroe la vida, te aliena, te veja, te hunde.
Momento catártico en el que, antes casi de que te des cuenta, eres capaz de esbozar una tenue sonrisa.
Te aferras a ella, la sentiste, estuvo ahí, en tus labios ajados de tanto suspiro.
No penes, volverá.
Volverá cuando alguien asome a la ventana de tus ojos y descubra, tras el tupido velo con el que te empeñas en esconder su belleza, lo que realmente escondes en su interior.
Cuando ese alguien consiga arrancarte la primera sonrisa, la primera mirada penetrante y atenta a sus cálidos ojos, cuando te percibas a ti mismo como merecedor de esa ternura y afecto, la tormenta habrá pasado y vendrá la calma.
Calma reconfortante, calma envolvente, calma receptiva. Calma que torna en ilusión, en afecto, en emoción, en vivir, en sentir, en disfrutar. Calma que, por necesaria, enamora.
Y esos ojos que un día consiguieron arrancar de los tuyos el poso de tristeza, serán hoy el espejo en el que mirarte todas las mañanas al despertar.
Deja que pase la tormanta, no te regocijes en ella, y presta mucha atención a los ojos que te miran esperando que les ofrezcas la oportunidad de que vuelva tu calma.